Capítulo 25

Kate se despertó de golpe, estaba bañada en sudor y agitada. Había tenido una pesadilla.

Al principio le costó recordar, le resultaba más importante calmarse y bajar sus revoluciones cardíacas que pensar cuál había sido la causa…

Acarició su vientre como al descuido y sintió la mano de Rick en su cintura…

-¿Estás bien?- le preguntó él, consciente de su estado.

-Creo… creo que tuve una pesadilla…- dijo y él se levantó de golpe, al escuchar su voz temblorosa.

-¿Quieres hablar de eso?- le dijo, totalmente despierto al instante.

-Bueno… no es que me acuerde… pero debe haber sido fea… mira como estoy…

-¿Te traigo un poco de agua?- le preguntó y al verla asentir se levantó.

Kate se recostó un poco para ver si se calmaba. Buscó en su mente algún rastro de la pesadilla y de pronto recordó… inspiró hondo, aún despierta le afectaba…

Había soñado que perdía todo, a su bebé, a Rick, a Danny y también a sus padres…

No es que a nadie le gustara la idea de quedarse sola, pero Kate sentía que se moría de solo pensar que podría pasar algo como eso…

Se sentía culpable por no haber podido proteger a su familia en el sueño… por no haber podido disfrutar más tiempo a su hermana y por no haber hecho nada para mejorar su relación con sus padres…

Se sobresaltó un poco cuando vio el vaso de agua frente a ella, no lo había escuchado volver a Rick…

-Te ves mal, Kate…

-Lo sé… recordé la pesadilla… todos estaban muertos… todos menos yo…

-Lo siento… digo, por el sufrimiento… dicen que cuando alguien se muere en tus sueños, le prolongas la vida…

-Espero que sí…

-Kate… estas cosas son normales, no quiero que te asustes… te están pasando muchas cosas…

-Fue solo un mal momento, Rick… se me pasará…

-Bien…- dijo y besó su frente.

Kate se acomodó bajo las sábanas y trató de dormir. Le costó muchísimo, y cuando se despertó a la mañana siguiente y se metió bajo la ducha, resolvió que hablaría con sus padres…


Desayunó con Rick, Alexis y Danny antes de irse a trabajar y le dijo a Rick que se quedara, que ella debía hacer algo al mediodía…

Rick no quiso preguntarle, la veía decidida e intuía que tenía que ver con lo que había sucedido la noche anterior con la pesadilla…

La mañana en la comisaría fue bastante normal, sin sobresaltos, lo único que Kate añoraba era el resultado de su examen, pero de eso no había noticias aún… eso le había dicho la capitana Gates…

Cuando la hora del almuerzo se acercaba, Kate se encontró dudando un poco de lo que se suponía que haría, ir a hablar con sus padres, pero supo que no quería esperar más tiempo para hacerlo…

Kate se removió ansiosa luego de tocar el timbre en donde ahora vivían sus padres. Sabía que los encontraría y también sabía que no podía esperar mucho más para hablar con ellos… todo eso era una gran tontería… porque aunque ella aún se sintiera dolida por la situación que pasaban, ellos eran los abuelos de su hijo…

Johanna abrió la puerta y la miró con sorpresa. Sus rasgos se suavizaron casi por completo y sonrió…

-Kate… pasa por favor…- le dijo y la acompañó con suavidad, apoyando su mano en el hombro de su hija.

Cuando llegaron a la sala, Kate vio a su padre con la misma expresión de sorpresa que había visto en su madre, segundos antes… recorrió con su mirada algunos recuerdos de esa casa, se sentía un poco más distendida, aunque la situación le resultaba bizarra por momentos…

-Katie… qué bien que nos hayas venido a ver… ¿pasó algo?- le preguntó algo ansioso.

-¿Danny está bien?- preguntó Johanna.

-Sí… ella… ella está bien… se hizo muy compinche con Alexis… la… la hija de Rick…- dijo removiendo sus manos con nerviosismo.

-Me alegra… porque si te da problemas…- dijo Johanna.

-No me los dará… y debemos recuperar algo de tiempo perdido…- le dijo y Johanna apretó los labios, la culpa volvía a cada instante.

-¿Quieres sentarte? ¿Te hago un café?

-Estoy bien…- dijo y se sentó en el sofá, enfrente a su padre.

Johanna tomó el lugar al lado de su marido y Kate los miró a los dos. Era increíble volver a verlos así, juntos… como tantas veces había imaginado… luego del "asesinato" de su madre…

-Yo…- dijo mirándose las manos con ansiedad- vine porque quería hablar con ustedes…

-Por supuesto… te escuchamos…- dijo Jim.

-Están pasando algunas cosas en mi vida…

-¿Lo de tu ascenso?- preguntó Johanna- eso nos tiene a la expectativa, pero sin embargo…

-No es sólo eso…- la interrumpió Kate, no por mala educación sino por ansiedad.

-¿Entonces? ¿Pasa algo malo?

-Yo… he estado planteándome si debía… contarles todo esto y francamente, aunque todavía esté enojada… desilusionada…- dijo y comenzó a llorar.

Johanna sintió que se le partía el corazón. Jim quiso moverse para acercarse a ella. Aunque estaba acostumbrado a verla sufrir, no podía evitar querer protegerla…

-Lo que me está pasando es…- dijo y se tomó unos segundos, no podía casi contener sus lágrimas.

-Kate…- Johanna no sabía qué decirle para poder calmarla.

-Que estoy embarazada… y que a pesar de todo lo que está pasando en mi vida ahora, estoy muy feliz… y…- dijo casi tosiendo por el llanto- y sentí que debía decírselos a ustedes…

Johanna y Jim se miraron con los ojos húmedos. Se descubrieron mudos, sin poder hablar…

Kate se puso de pie, secándose las lágrimas, incómoda y cuando se iba a ir, Johanna se levantó como un resorte y la tomó del brazo para detenerla…

-Kate…- le dijo y Kate la miró a los ojos, las lágrimas corriendo aún por sus mejillas.

-Quería que lo supieran…- dijo y amagó a soltarse, quería escaparse de allí.

-Estamos muy felices…- dijo Jim, tratando de ayudar a su esposa a verbalizar lo que le ocurría en ese instante...

-Sí…- dijo solo ella y cuando miró por detrás de su madre vio que su padre también estaba allí, cerca.

-Kate… yo… me estoy muriendo por abrazarte… desde que volví a verte... desde que me fui, incluso…

Kate bajó la cabeza y apoyó su cara en el hombro de su madre que al principio no reaccionó, y luego acarició suavemente su espalda, casi con miedo de que Kate se arrepintiera…

Jim palmeó su cabeza con suavidad y Johanna cerró los ojos, disfrutando el momento tan largamente esperado…

-¿Por qué demonios me dejaste tan sola, mamá?- dijo Kate sin moverse y Johanna la apretó entre sus brazos, llorando a la par de ella…


Bueno, primer acercamiento real, pero parece que Kate aún tiene cosas para reprochar... veremos como sigue todo! Gracias por leer!