Capítulo 30
La cena transcurrió normalmente. Todos estaban contentos, los únicos incómodos de a ratos eran los Beckett… salvo Danny, que parecía muy integrada a la familia…
La incomodidad no venía del trato de Kate, sino de algunos comentarios sobre la vida o el pasado, que les hacía recordar sus errores y los deprimía…
Y aunque ellos estaban seguros de que las cosas no podrían haber sido muy distintas, sabían que habían hecho sufrir a su hija y de alguna manera, el hecho de que ahora pudieran celebrar con ella sus triunfos y su felicidad, los ponía de buen humor…
Luego del postre, Kate se excusó y se levantó, estaba algo pálida…
-¿Te sientes bien?- le preguntó Rick y ella asintió, pero sin demasiado convencimiento.
Cuando Kate salió para su habitación, Alexis, Danny y Johanna se miraron. Rick hizo el ademán de levantarse y miró a su suegra…
-¿Te molesta si voy yo?- le preguntó Johanna y Rick asintió.
-Por supuesto que no…- dijo Rick y le sonrió a Alexis.
Johanna encontró la puerta entornada de la habitación y golpeó con suavidad…
-¿Puedo pasar?- le preguntó.
-Sí…- dijo Kate en voz baja.
La vio recostada y con algunas almohadas bajo su cabeza, haciendo que no estuviera en posición completamente horizontal…
-¿Te sientes mal?
-No… bueno, algo así… es que… todavía no me doy cuenta cómo es esto… a veces siento hambre y…
-Comes mucho, pero de repente sientes que vas a estallar…
-Sí…- dijo Kate y sonrió, seguramente eso era muy normal.
-No te preocupes… eso pasa a menudo… llegará un momento en que puedas medirte un poco y evitarlo…- dijo y se sentó a su lado.
-¿Cómo hiciste?- preguntó Kate y Johanna la miró, tratando de entender a qué se refería.
-¿Cómo hice qué?
-Irte… olvidarte de todo, de mí, de mi padre…
-Kate…- dijo y tomó su mano- yo sé que es difícil de comprender… pero lo pasé muy mal… lo único que me mantuvo viva fue saber que cumplía la promesa que le había hecho a tu papá…
-¿Promesa?
-Cuando todo se puso complicado, me contactaron y me dijeron cuál era el plan… yo no quise saber nada, pero tu padre me pidió por favor que lo hiciera… estaba desesperado… me dijo que prefería tener que mentir toda la vida y no volver a verme, antes de perderme… porque en realidad, él tenía las esperanzas de que pudiésemos reencontrarnos algún día…
-Si no fuera una historia que me hizo tanto mal, te diría que estoy orgullosa del amor que hay entre ustedes… pero me tocó pasarla muy mal… y sigo sin comprender por qué papá no me dijo nada…
-Porque siempre tuvo miedo de que me encontraran… de que al saber que estaba viva me buscaran y me mataran sin que yo pudiera hacer nada…
-Bueno… es posible…- dijo Kate y miró hacia otro lado.
-Yo sé que es difícil… pero quizá en algún momento puedas perdonarnos…
-Me cuesta mucho…- admitió Kate- pero reconozco que los necesito… que es mejor tenerlos… aunque me haya hecho a la idea de que tú no estarías nunca más…
-Lo siento tanto, hija…- dijo y se inclinó.
Kate se incorporó y aceptó su abrazo. Cerró los ojos con placidez. Su madre olía exactamente como ella recordaba y eso hacía que todo su rencor y su pena se aliviaran un poco…
Cuando se separaron, Johanna la miró a los ojos y ambas sonrieron. A pesar de todo lo que había sucedido, a pesar de la rabia y la sensación extraña que le provocaba verla así, la conexión que ellas tenían estaba intacta…
-¿Quieres que te traiga alguna medicina?
-No hace falta, estoy mejor… discúlpame con todos, prefiero quedarme recostada…
-No hay problema…- dijo y besó su mejilla con cariño.
-Gracias…- dijo Kate.
-Kate… tu papá me dijo que quería hablar contigo…
-Yo… aún estoy… enojada con él…
-Te entiendo… es solo que… la verdad es que durante todos estos años has sido su única familia… y te echa de menos… ¿puedo decirle al menos que entre a saludarte?
-Bien…- dijo Kate algo incómoda.
Kate se quedó mirando el techo un momento y luego escuchó la voz de su padre. Toda la vida le había sucedido lo mismo con él. Jim Beckett era un hombre tan silencioso y sufrido que ella apenas notaba su presencia…
-Katie… me dijo tu mamá que te sientes un poco mejor…
-Sí… decidí quedarme recostada pero estoy mejor…
-Me alegra…- dijo y se acercó despacio.
-Aún estoy molesta, papá…- dijo cuando lo vio sentarse a su lado.
-Lo sé… yo no vengo a presionarte… sólo quiero pedirte disculpas… yo… no sé si vale la pena ponerme a explicar lo inexplicable… pero a pesar de todo, siempre supe que eras un mujer muy fuerte, porque la vida te ha hecho así… y más al lado de Rick…
-Permitiste que me arriesgara… miles de veces…- soltó Kate.
-Es cierto… pero eres una mujer adulta… yo siempre te aconsejé que te mantuvieras al margen… pero tú tenías otros planes y no pude hacer mucho para detenerte…
-Quizá podrías haber intentado decirme la verdad…
-Si te la hubiese dicho… ¿no habrías querido buscarla, contactarte con ella?
-Pues… no lo sé…
-Yo sí, Kate… porque la necesitaste mucho… y yo sentía que quería protegerlas a ambas y tú eres quien se me escapaba de las manos de vez en cuando… pero eres tan fuerte, tan férrea en tus decisiones… estoy tan orgulloso de la persona en la que te convertiste…
-Suena todo tan bien… ¿pero te has puesto a pensar que todo lo que soy fue motivado por algo que no pasó?
-Es cierto… por eso te pido disculpas… me hubiese gustado que las cosas fuesen de otra manera… pero a mi entender, no había demasiadas opciones, o tu mamá se moría a manos de esa gente que tú ya conoces, o la salvaba, aún a riesgo de no volver a verla y que tú creyeras que estaba muerta…
-Difícil…
-Mucho…- dijo y palmeó su mano con cariño- estoy muy feliz con ese nieto que viene en camino… espero que me dejes disfrutarlo…
-Sí…- dijo Kate y no pudo evitar sonreír ante la idea de ver a su padre, cuidando de su nieto…
-Y también de que quieras seguir avanzando en tu carrera…
-Lo sé… gracias…- dijo y apretó su mano, que su padre todavía sostenía.
Kate se quedó recostada con los ojos cerrados durante un buen rato, no tenía tanto sueño pero se sentía un poco más relajada estando así.
Escuchó como todos se despedían antes de irse y luego los golpecitos en su puerta…
-Hey… ¿estás mejor?- le preguntó Danny.
-Sí… mejor…- dijo Kate y recibió un beso de su hermana.
-Me alegra que hayas podido hablar con mamá y papá… me gustaría que alguna vez pudiéramos ser una familia normal…
-Ya lo somos, ¿o crees que en una familia normal no hay conflictos?- dijo y le guiñó el ojo.
-Hasta mañana hermana…- le dijo y se fue, cruzándose con Rick, que entraba.
Rick se acomodó a su lado y apoyó su cabeza con suavidad sobre su vientre…
-¿Cómo estás pequeñito?- dijo en voz baja y Kate suspiró.
-Él está bien… y yo también…- dijo en el mismo tono.
-¿Él?- dijo y la miró con una sonrisa.
-Bueno… él… generalizando… ¿tú quieres un varón?
-Ya tengo una niña… pero la verdad es que una mini Beckettcita sería increíble… ¿qué intuición tienes?
-No lo sé… todos me preguntan lo mismo… a veces me parece que es una niña… y otras… me imagino un varón… creo que no tengo preferencias…
-Lo mejor es que todo salga bien… uno a veces no se detiene a pensar en lo perfecto que todo tiene que salir… en el milagro que es un nacimiento… y eso es lo importante…
-Exacto…- dijo y lo urgió para que la besara en los labios.
-Te amo…- le dijo él mirándola amorosamente mientras sus dedos se deslizaban, acariciando su vientre.
-Yo también y hoy descubrí que mis padres también se aman… mucho más de lo que yo me imaginaba…- dijo pensativa y él volvió a acurrucarse con ella…
Bueno, parece que las cosas siguen encaminándose. Veremos como sigue! Muchas gracias por seguir leyendo y por los comentarios! Si puedo volveré a actualizar más tarde!
