El discurso de siempre :P Nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es MissWinkles, yo solo traduzco.
Muchas gracias a mi querida amiga y Beta Erica, por seguir acompañándome en este nuevo año que inicia.
Dos
Una brisa con olor salado sopla por la ventanilla delantera a medida que mi coche serpentea por la carretera bordeando el océano—el mar a mi izquierda, una zona de acantilados a mi derecha. Sigue siendo impactante la cantidad de agua que hay; tan azul y sin fin, que se extiende desde el horizonte hasta la base de los acantilados debajo de mí.
Al dar la última vuelta en U hacia Clearwater, aparece un mirador en la cuneta de la carretera y, tomando una decisión de último minuto, saco el coche a un costado del camino y estaciono. Me duele la espalda, mi trasero está adolorido, me hormiguea todo el cuerpo, y estoy casi segura que mi brazo derecho está más bronceado que el izquierdo después de pasar seis horas colgado afuera del coche. Estirando mis brazos por encima de mi cabeza, suspiro a medida que la sangre comienza a fluir de nuevo hacia mis extremidades. Se siente bien estar fuera del coche.
El viento azota alrededor de mi cabeza, haciendo que mi cabello se meta a mis ojos y mi boca mientras trato de controlarlo. Ya puedo probar la sal en mis labios; oler el mar en el viento. Tomo unas cuantas fotos de la vista para enviárselas a mamá y papá, tal vez incluso me tome una pequeña selfie (1) para la posteridad.
A mi derecha puedo ver Clearwater al estar enclavada en un brazo de mar, ambos lados de la ciudad resguardados por imponentes acantilados y ondulantes colinas más allá.
Mientras que hace viento aquí en el lado del acantilado, sé que va a estar tranquilo y soleado en la ciudad. Desde mi posición elevada puedo ver el largo tramo de playa, el perfecto color amarillo cremoso de la arena, y las hileras de pequeñas casas y tiendas que salpican la costa.
Mirando por encima del borde del acantilado, hacia el mar abierto, veo un grupo de surfistas flotando sobre sus tablas, subiendo y bajando sobre las olas antes de subir a la cima. Los veo por veinte minutos o algo así, observando cómo atrapan una ola, la montan, y luego reman de regreso. El mar se ve revuelto, y muchos de los surfistas caen muy rápidamente. Pero uno o dos de ellos parecen poder quedarse arriba, montándola todo el camino sin caerse. Es algo repetitivo, pero fascinante de ver. Atrapar la ola, remar de regreso, atrapar la ola y remar de regreso. Tomo unas cuantas fotos más, disfrutando de la forma en que el sol sale bailando del mar, y principalmente retrasando la necesidad de meterme de nuevo al coche.
Cuando regreso al coche, encuentro una llamada perdida de mi mamá. Ha llamado dos veces desde que dejé la casa, Jake llamó una vez, y tía Jessie también una. Tal parece que no importa lo lejos que estés de tu familia, aun así logran joderte.
"¡Dios mío! Mírate," dice tía Jessie, sujetándome con sus brazos estirados mientras me echa un vistazo. "¡Eres prácticamente una mujer!"
Ella, por el contrario, se ve casi igual que como la recuerdo, solo que más vieja. Todavía está alta, lo que heredó del lado de mi padre, y todavía tiene los ojos oscuros y brillantes que recuerdo. Pero ahora su cabello está salpicado de mechones grises, y se le han formado líneas profundas por la risa en las comisuras de su boca y ojos; del tipo que se arrugan cuando sonríe.
"¡Mick!" Grita, metiéndome a la casa. "¡Bella está aquí!"
"Debes estar muy cansada por manejar tanto. Vamos adentro para que puedas tomar algo y sentarte."
"En realidad, he estado sentada por unas seis horas; sería mejor estar parada."
Jessie se ríe. "Por supuesto, ten cuidado con ese escalón. ¡Mick!" Grita de nuevo. Habla a un kilómetro por minuto; del club de surf, su grupo de bordado, golf—que sigue nadando todas las mañanas, que supongo es la razón por la que se ve muy bien a su edad. Y mientras habla, aprovecho el tiempo para redescubrir la casa.
Tía Jessie y tío Mick nunca tuvieron hijos, que es la razón por la que crecí sin ningún primo. Prefirieron pasar su tiempo viajando, surfeando por las mejores playas del mundo, y coleccionando todo tipo de baratijas extrañas y estrafalarias por el camino. Hay una pared completa de fotos justo afuera de la cocina, desde templos en Camboya a fotos familiares. Acercándome, entrecierro los ojos, sonriendo al ver a mi padre en la que parece tener mi edad. Su cabello está corto, peinado con esmero hacia un lado, su rostro libre de todo vello facial—lo que es algo extraño de ver. El hombre ha tenido bigote desde que nací. Algunas veces hasta se me olvida que tiene un labio superior.
"Era un chico guapo, tu padre," dice Jessie, dándome un vaso de refresco.
Asiento, tomando un sorbo. El sabor de la bebida naranja es un viaje instantáneo a mi niñez.
"No sé dónde está tu tío," continúa, revoloteando junto a mí. "Probablemente en el club con los chicos. En fin, ven a poner tus cosas en tu habitación. Ten cuidado con el piso aquí, acabo de trapear, probablemente todavía esté un poco mojado."
Me conduce por un corto pasillo forrado de linóleo hacia la recámara de invitados.
"¿Tienes hambre, querida? Tengo comida en el refrigerador para la cena si quieres. Por lo general vamos al club el sábado por la noche. Solo asegúrate de empujar con fuerza esta puerta, se atora un poco…"
Tía Jessie parece hablar frente a mí en lugar de a mí. Solo asiento y sonrío en el momento apropiado.
Mi recámara es pequeña, no demasiado, solo un poco apretada. Únicamente tiene una cama individual con un juego de cajones y un buró, pero supongo que es todo lo que necesito. Las paredes están cubiertas con todo tipo cosas, máscaras de Indonesia, esculturas de elefantes de Tailandia, tapices de Europa del este. Nada combina y puedo darme cuenta que lo hicieron a la carrera al escuchar de mi llegada. Con suerte no estaré aquí mucho tiempo; puedo imaginar que el vivir en una casa con mi tía y tío, en una habitación de este tamaño, sería suicidio para mi vida social.
Son solo las cinco y treinta, pero de pronto me abruma la somnolencia. Hasta la diminuta cama individual metida en una esquina de la habitación se ve apetecible.
"¿Bella?"
Bostezando, me doy la vuelta. "Lo siento, ¿qué?"
Jessie sonríe. "Acabo de preguntarte si quieres venir a cenar. Aunque te ves muy cansada."
Cerrando brevemente mis ojos, asiento. "Sí, lo estoy. ¿Tal vez mañana en la noche?"
"Por supuesto," dice. "Voy a dejarte mi número de móvil por si necesitas algo. Hay comida en el refrigerador, y hay un millón de DVD por si te aburres." Se marcha, caminando de regreso por el pasillo, hablándome por encima de su hombro. "Deberíamos estar de vuelta como a las diez o algo así. Dependiendo de qué tanto beba tu tío. Probablemente ya esté borracho…"
Todavía está hablando cuando me dejo caer en la cama, suspirando al acostarme. Las mantas huelen un poco polvosas y los resortes de la cama rechinan cuando me muevo, pero es cómoda.
Cuando despierto, la habitación está a media luz, el sol proyecta un resplandor anaranjado a través de la ventana. Checando mi reloj encuentro que he estado durmiendo por más de una hora. La casa está en silencio; sin duda Jessie está en el club de surf con tío Mick. En realidad, me agrada la soledad, un poco de paz y tranquilidad. El viaje me dejó exhausta, y no estoy segura cuánto más pueda soportar de su habla incesante.
Al salir a la sala, me sorprende gratamente el encontrar toda la casa bañada por las tonalidades rosas y naranjas del ocaso al entrar por las ventanas delanteras. Hambrienta, hurgo en el refrigerador, decidiéndome por un poco de queso y panecillos, y una de las exclusivas cervezas refinadas de mi tío Mick. El porche delantero tiene una enorme hamaca colgando entre los postes, así que me dejo caer en ella vacilante, mis pies descansando en el barandal.
Tenemos puestas de sol muy impresionantes en casa, sobre todo porque todo es llano, con nada que tape la vista. Pero aquí, con el reluciente mar extendiéndose frente a mí, es realmente extraordinario.
Meciéndome lentamente en la hamaca, veo los últimos surfistas salir de la playa al otro lado del camino. No son nada más que siluetas oscuras contra los brillantes colores del ocaso, sus tablas metidas debajo de sus brazos mientras ríen y se gritan entre ellos. Puedo escuchar sus pies mojados golpeando el pavimento mientras se suben a sus van y coches destartalados. Con las tablas atadas a los techos o dentro de la parte trasera de las van, todos se trepan y se van, y veo como todos toman caminos separados. Y entonces, tan pronto como llegaron, desaparecen y la playa está en silencio de nuevo.
Desde el porche puedo escuchar las olas lamer perezosamente la orilla, zumbando y haciendo espuma al llegar a la arena y retroceder una vez más. Estoy tan acostumbrada al sonido de los grillos y cigarras, el sonido del campo. Pero esto es definitivamente igual de agradable, incluso tranquilizador.
Sentada con mis pies frente a mí, veo cómo lo que queda de la luz del sol se desliza por el horizonte. La parte fácil ya está; lo logré, estoy aquí. Mañana, empieza la parte difícil.
Comenzar una nueva vida es malditamente aterrador; un nuevo trabajo, nuevos amigos, nueva casa—pero creo que estoy lista.
(1) Selfie – Foto que te tomas a ti mismo con cámara o teléfono móvil.
¿Estará lista? Ya lo veremos, por lo pronto ya llegó a su destino, una ciudad costera, y como habrán visto por el banner, lo que escribí ayer en mi muro y de lo que habla ella al llegar a Clearwater, con surfistas. ¿A quién le gustan los surfistas? Como me dijo ayer Eri hay de todo, pero hay unos guapísimos y con cuerpos esbeltos pero tonificados y bronceados mmmm. Ya conoceremos a algunos en esta historia ;) Muchas gracias por su recibimiento, como siempre es lindo leer que están dispuestas a acompañarme en una nueva aventura. Espero ansiosa sus comentarios para ver que les pareció el nuevo entorno de Bella. Recuerden que sus comentarios son lo que me anima a seguir. Como verán publiqué a tan solo unos días del anterior y fue porque tengo planeado publicar este fic los domingos y los jueves, pero como siempre, depende de la respuesta de ustedes. Así que, usen el cuadrito de abajo y díganme qué les pareció.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Manligrez, aliceforever85 (en este review sí salió tu nick nena, en otros has puesto tu nombre abajo ;) ) Adriu, lagie, Anastacia T. Crawford, cary, YessyVL13, EmDreams Hunter, lizdayanna, freedom2604, Gabriela Cullen, Antonia, patymdn, Cathaysa, bbluelilas, Gabs Frape (Soy del estado de Tamaulipas nena, somos paisanas :D ) Hanna D.L, Roxy Sanchez, Wawis Cullen, glow0718, Yoliki, 1999, Vanina Cantamutto, Tata XOXO, Andrea Ojeda, soledadcullen, Jazmin Li, Ericastelo, rosy canul, Sully YM, Reva4 (Qué gusto de nuevo por acá nena ;) ) wenday, Mafer, injoa, tulgarita y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo.
