Capítulo 26

El Retorno de Arquímedes

Lyndon: Bien. Ya hablamos demasiado de lo del cristal. Ahora mejor continuar con la historia.

Jill: ¿Y por dónde vas a empezar?

Lyndon mirando por su libro la respondió.

Lyndon: Cuando Arquímedes decidió cobrarse venganza.

Jill: Ah, sí. Y para eso contaba con ayuda. De ese extraño alicornio oscuro.

Lyndon: Así es. Y debo decir que descubrir quién era, me dejo completamente pasmado, porque nunca me imaginé cómo sería.

Retornando a la historia.

En un extraño laboratorio de un lugar desconocido, estaba Arquímedes dentro de un tubo sumergido en un líquido regenerador y con un respirador en la boca. Sus partes perdidas en la batalla contra Mike se regeneraron por completo. Delante del dragón, estaba el alicornio sombrío Darkus en un panel de control.

Furia: ¿Cuánto falta para que mi marido se recupere?

Preguntaba con impaciencia la dragona. Darkus mirando a Furia con su típica sonrisa maliciosa, la respondió.

Darkus: Oh, no te preocupes. Ya debería quedar poco. Je, je, je, je..

Furia: Más te vale que sea así o te juro que...

Darkus: ¿O qué?

Respondía mirando duramente a la dragona de forma desafiante y ahí la dijo a ésta.

Darkus: Te recuerdo que tanto tu inútil marido como tú, no sois quienes para darme ordenes. Las doy yo.

La decía el alicornio oscuro con autoridad. La dragona que no estaba dispuesta a acatar ordenes de un pony, le respondió furiosa.

Furia: ¡Yo no pienso rebajarme a obedecer ordenes de un maldito pony!

Darkus: Pues tendrás que hacerlo. Al menos que quieras que "El" se moleste con vosotros. Y ya sabes lo que significara eso je, je, je, je.

Le decía ahora de forma burlona el alicornio oscuro. Furia se calló. En parte no la agradaba tener que aceptar ordenes de un pony, pero por mucho que la molestase, no tenía más remedio que hacer lo que éste la decía.

Darkus: Bien. Esto está a punto de terminar.

Decía esto mientras veía que las pantallas rojas donde se veía la imagen de Arquímedes dentro del tubo en rojo, pasó a verde dando señal de que el proceso había ya terminado. Darkus pulso unos botones y el tubo comenzó a drenar el líquido por abajo hasta dejar el dragón libre de dicha sustancia. El cristal comenzó a subir permitiendo así que el dragón pudiera salir.

En ese momento, Arquímedes abrió los ojos y cogiendo con su garra la mascara donde se la arrancó de golpe y tirandola por ahí.

Darkus: ¿Has disfrutado de la siesta, "bello durmiente"?

Preguntaba en forma burlona el alicornio oscuro. Arquímedes bajó del tubo, mientras su esposa Furia iba hacia el dragón para comprobar que estuviera bien.

Furia: ¿Estás bien, querido?

Preguntaba la dragona mientras abrazaba a su marido. Arquímedes devolviéndola el abrazo la contestó.

Arquímedes: Sí, querida. Solo en mi orgullo.

Darkus: Causada por la paliza que te dio Mike ¿No? Je, je, je, je...

Decía en forma burlona el alicornio. Arquímedes miró enfadado al alicornio oscuro y mientras separaba a su esposa, le dijo bastante molesto al alicornio oscuro.

Arquímedes: ¡Cállate! ¡Ese maldito solo tuvo suerte! La próxima vez que lo vea, lo matare, la arrancaré las extremidades y me beberé su sangre de su cuerpo cuando le arranque la cabeza de un mordisco.

Decía enfadado el dragón, aun furioso de que un pony le humillara de aquella forma. Darkus riéndose levemente, le contesto.

Darkus: Mucho me temo que no estás en condiciones para amenazar y mucho menos matar a Mike Bluer. Ese alicornio te demostró que tú no eres absolutamente nada para él y te hizo quedar como un idiota delante de todo el mundo. Más de lo que eres ya claro ja, ja, ja, ja, ja.

Le decía en forma burlona el alicornio oscuro. Arquímedes furioso por el insulto, se abalanzó sobre Darkus y trató de aplastarlo con sus garras, pero el alicornio tornándose en sombras lo esquivó para volver a solidificarse encima de una panel de control y comentarle a Arquímedes.

Darkus: Menos aires, Arquímedes. Sabes que tengo razón. No eres rival para ese alicornio y en el fondo lo sabes. Si vas ha buscarle, solo lograrás que te haga pedazos como otra vez. Je, je, je, je. Todo el mundo vio la paliza que te dio y como pretendías huir como un conejito asustado ja, ja, ja, ja...Oh, sí. Esa última si que fue genial ja, ja, ja, ja, ja...

Le comentaba de forma burlona el alicornio, riendose a grandes carcajadas, cosa que molesto enormemente al dragón donde inmediatamente le gritó.

Arquímedes:¡ Cállate! ¡No me importa cuándo o dónde! ¡Encontraré la forma de matar a ese alicornio aunque sea lo último que haga!

Darkus: Sí, quieres. Yo te puedo ayudar je, je, je.

Furia: ¡Mi marido no necesita ayuda de nadie! ¡Y mucho menos de un maldito pony!

Gritaba ahora Furia molesta por la insinuación del alicornio. Darkus con una sonrisa burlona, la respondió a la dragona.

Darkus: ¿Ni siquiera para vengarse de Mike Bluer por la humillación que le hizo pasar? Sabéis de sobra que no tenéis ninguna posibilidad contra él ni su patrulla. Solo con la tecnología que yo poseo, tendréis alguna posibilidad.

Comentaba el alicornio oscuro. Arquímedes estaba furioso, pero en parte sabía que el alicornio oscuro tenía razón. Era consciente que el alicornio azul con que se enfrentó, demostró tener un poder fuera de lo común. Por por mucho que odiase admitirlo Arquímedes, no estaba a su nivel.

Arquímedes: Y según tú ¿Cómo podría ponerme a nivel de ese maldito?

Darkus sonrió maliciosamente y pulsando unos botones de su armadura, se abrió una compuerta donde surgía de ella un maniquí en forma de dragón con el tamaño de Arquímedes. El maniquí llevaba un especie de servo armadura negra con detalles grises que le cubría el cuerpo entero incluyendo las alas y la cola. Ahí Darkus le comentó.

Darkus: Esta armadura tecnológica tiene capacidad de aumentar en gran medida tus poderes. Por no mencionar que es adaptable a cuanto te transformas en tu modo Titán, por lo que no deberías preocuparte si no es de tu medida.

Comentaba el alicornio. Arquímedes se acercó a dicha armadura, mirándola con interés mientras pasaba su garra por ella.

Arquímedes: Interesante.

Darkus: Te dejaré que lo pruebes un poco. Yo me tengo que hacer unas cosas.

Decía el alicornio abandonando la sala. Furia mirando con recelo al alicornio, le comento a su marido.

Furia: No me fío de ese alicornio en absoluto. Seguro que nos traicionara en cuando le convenga.

Arquímedes mientras se iba poniendo la armadura, la comentó a su esposa.

Arquímedes: Ahora es tarde para volverse atrás en todo el plan que llevamos desarrollando hace más de 2000 años, pero no te preocupes, querida. En cuanto consolide mi poder por el mundo, nos desharemos de ese alicornio.

Comentaba el dragón a su esposa, sonriendo maliciosamente en la última parte. Furia sonreía igual de manera, donde ésta también tenía ganas de matar al alicornio oscuro, aunque de momento tendría que esperar.

Mientras tanto, Darkus fue a otra parte del laboratorio secreto yendo a un despachó donde había una holopantalla encima de la mesa. Este la cogio y se puso a mirar unos datos.

¿?: ¿Hasta cuándo va a durar esta broma, Darkus?

Se oyó una voz. Darkus se giró y vio delante de este a un joven unicornio de al menos 20 años. De pelaje negro claro, con crin verde claro peinado en medio y siendo su crin larga hasta el cuello. Ojos rojos. Su cuerno estaba ligeramente orientado hacia arriba como si un cuerno de dragón se tratase. Llevaba una cazadora color morado que le cubría el cuerpo y los brazos. Unos pantalones blancos que impedían ver su cutie mark. La particularidad de aquel unicornio, es que tenía dos colmillos sobresaliendo ligeramente de su boca.

Darkus: Ah. Black Horn. Que sorpresa tenerte por aquí ¿Quieres una tacita de té? Je, je, je, je.

Comentaba este con una sonrisa burlona. El llamado Black Horn molesto le dijo a Darkus.

Horn: ¡Déjate de bromas, Darkus! ¿Hasta cuándo va a durar esto? No necesitamos a esos idiotas. Déjame que me ocupe yo de Arquímedes y luego de Magma y ya está. No entiendo por qué debemos seguir con esta farsa.

Comentaba molesto el unicornio, hasta que se oyó otra voz conocida.

Domo: Porque el amo lo quiere así.

Decía apareciendo nada menos que Domo. El enorme tigre que hace mucho tiempo se infiltró en el Imperio Celeste, haciéndose pasar por el gato mascota de Lilith por motivos desconocidos.

Domo: El amo tiene sus motivos y lleva mucho tiempo planeando esto para que ahora tú lo estropees por culpa de tu impaciencia.

Horn: Maldita sea, ya lo sé, pero no necesitamos a ese idiota. Dejadme que lo mate. Se lo merece al igual que Magma y el resto de los dragones de su clase.

Decía completamente furioso el unicornio. Ahí Domo le dijo seriamente.

Domo: Te recuerdo lo que pasará si te atreves a desobedecer al amo. Yo que tú, guardaría algo de paciencia.

Horn: Que fácil es para ti decir que guarde paciencia en esto.

Domo: Llevas más de 2000 años esperando. No creo que importe que esperes un poco más.

Darkus: Al menos una semana más je, je, je, je.

Decía en forma burlona el alicornio oscuro. Black Horn no dijo nada. Simplemente se marchó de allí sin decir nada.

Domo: Espero que no la fastidie, ahora que estamos tan cerca de cumplir con nuestra misión.

Comentaba seriamente el gran tigre. Darkus riéndose maliciosamente, le comentó.

Darkus: Tranquilo, mi felino amigo. Si algo sale mal, ya nos ocuparemos de ello je, je, je, je...De momento todo va según lo previsto.

Domo: Eso espero. No creo que te haga falta decir lo que te hará el amo si le fallas. Ya que se tomó muchas molestias para liberarte de tu condición de convertirte en piedra y de contarte todos sus planes.

Darkus: Por supuesto. Ya llevo con ello mucho antes de que me convirtiera antes en piedra. Oh, sí...je, je, je, je...

Respondía el alicornio oscuro con una risa malvada.

Mientras en el reino grifo, en la casa de los trillizos recibían visita.

Minerva: Voy.

La dragona fue a abrir la puerta y cuando lo hizo, pudo ver que eran Twilight y el resto de las mane junto con Spike.

Twilight: Hola, Minerva.

Minerva: ¡Twilight! ¡Que sorpresa! No esperaba verte a ti y a tus amigas en casa.

Decía contenta la dragona de ver a Twilight y a sus amigas.

Spike: ¿Cómo estás, Minerva?

Preguntaba el pequeño dragon. Minerva acariciando la cabeza del joven dragón, le contestó.

Minerva: Estupendamente, Spike.

La dragona alzó la voz un poco para avisar a su familia.

Minerva: Mamá, papá, hermanos. Tenemos visita.

Decía la dragona. Acto seguido apareció su padre junto con los hermanos de la dragona. Cuando vieron la visita, se alegraron de ver quienes se trataba.

Urano: Twilight. Chicas.

Neptuno: Nos alegramos de volver a veros.

Comentaba los dos hermanos, saludando a las visitas.

Ceniza: Nos alegra de que vinierais a visitarnos.

Spike: Teníamos tiempo y como Mike y su grupo venían para aquí, nos trajeron en su nave.

Flavia: ¿En serio Mike y su grupo están aquí?

Comentaba saliendo de la cocina Flavia, mientras en sus garras iba secando un plato. La dragona al ver a Twilight, sonrió y la dijo a ésta.

Flavia: Twilight. Me alegro de verte de nuevo y que tú y tus amigas hayáis venido a visitarnos.

Comentaba bastante contenta la dragona, cosa que extrañó a los ponis ya que eran conscientes de que Flavia no era demasiado amiga de los ponis. Flavia abrazó a Twilight mientras la comentaba.

Flavia: Twilight, querida. Me alegro de verte. Te ves estupendamente.

Twilight: Ehh...Gracias...

Respondía la unicornio un poco extrañada ante la actitud tan alegre de la dragona, ya que cuando la conoció, ésta era bastante fría con ella. Después de romper el abrazo con la unicornio, la dragona la preguntó.

Flavia: Dijisteis que os trajo ese alicornio y su grupo ¿Están con vosotros?

Twilight: En realidad no. Nos trajeron y luego tuvieron que irse para hacer unas cosas.

Un gesto de decepción se formó en el rostro de la dragona.

Flavia: Lastima. Esperaba poder ver una vez al alicornio y su equipo para charlar un poco. Bueno. Quizás la próxima vez. Tengo unos pasteles hechos ¿Os gustaría probar algunos?

Comentaba amablemente la dragona. Nada mas decir eso último, Pinkie Pie se adelantó y decía emocionada.

Pinkie: ¡Por supuesto que sí, señora Flavia! ¡Queremos muchos y ricos pasteles!

Decía emocionada la pony rosa mientras daba saltitos, hasta que Rarity la paró con su magia.

Rarity: Pinkie, querida, cálmate un poco. No seas tan descarada para eso.

La regañaba la unicornio blanca. Pinkie riéndose tiernamente, se disculpó.

Pinkie: Ji, ji, ji...Lo siento.

Flavia: Muy bien ponis. Iros al cuarto principal mientras yo voy a por los pasteles.

Comentaba alegremente la dragona mientras se iba a la cocina. Los ponis obedeciendo a esta fueron al cuarto principal, siendo Pinkie Pie a la velocidad del rayo la primera en sentarse en el gran sofá. Los otros dragones estaban con ellas mientras conversaban.

Twilight: He notado que Flavia parece más contenta de lo habitual.

Spike: Sí. Incluso fue amable con Twilight y las otras, e incluso preguntaba por Mike.

Rainbow: Yo siempre pensé que ella era una amargada que no la agradaba los ponis.

Decía de forma irónica la pegaso, hasta que Applejack la dio un codazo para que se callara. Los trillizos tuvieron que darle la razón a Twilight.

Minerva: La verdad es que nuestra madre parece de mucho mejor humor.

Neptuno: Incluso ayer durante el mercado del reino grifo, se topó con dos ponis que estaban de turismo y fue bastante amable con ellos.

Urano: Muy raro la verdad.

Comentaban los trillizos. Ante eso Ceniza, se río levemente y comentó.

Ceniza: Creo que vuestro amigo Mike tuvo mucho que ver con esto.

Decía Ceniza mientras se colocaba en el sillón donde este estaba sentado. El joven Spike preguntó.

Spike: ¿Nuestro amigo Mike? Pero ¿Cómo?

Ceniza juntando las palmas de sus garras y respirando profundamente, les respondió.

Ceniza: Veréis. Como ya sabréis de hace tiempo, Flavia sufrió mucho durante la guerra pony dragón. Y debido a eso, ésta se volvió muy arisca con los ponis.

Twilight: Lo sé. Ya conocí su historia cuando estuve retenida en Draconem.

Comentaba Twilight recordando que el tiempo que estuvo con Flavia en Draconem, pudo conocer mejor la historia de la dragona. En ese momento Ceniza dijo.

Ceniza: Aunque está claro que vuestro amigo Mike, tuvo mucho que ver en su cambio de pensar de los ponis.

Twilight: ¿A qué se refiere?

Ceniza: Bueno. Cuando mi esposa vio la actitud desinteresada de vuestro amigo en querer rescatar a los hijos de Magma e Ignea, aunque al principio estaba enfadada, luego comenzó a pensar en las acciones del alicornio. Como éste sin pedir nada a cambio, fue voluntariamente a ayudar a una madre necesitada.

Fluttershy: Se nota que Mike tiene un gran corazón.

Comentaba sonriente la pegaso. Ceniza siguió hablando.

Ceniza: Aunque ella no lo quiso admitir en un principio, ella en cierto modo admiraba la actitud desinteresada de ayudar a dos de su raza sin importarle lo más mínimo que no fueran de su misma especie. Por esa razón se fue rápidamente a Draconem y yo fui con ella. Después de que nuestros hijos se fueran allí en primer lugar, sin decirnos nada antes, claro.

Decía mirando de forma maliciosa a sus hijos, mientras los trillizos mirando a otro lado un tanto avergonzados ya que efectivamente, cuando Mike y su grupo fueron a Draconem para rescatar a dos dragones, éstos quisieron irse con ellos sin decirles nada a sus padres, ya que seguramente su madre se lo habría impedido.

Ceniza: Pero lo que realmente motivo a mi esposa a cambiar de parece, fue el carácter altruista de Mike cuando salvo a nuestra hija Minerva de una muerte segura.

Twilight: No me lo recuerde. Pobre Minerva.

Decía Twilight no queriendo recordar como su amiga fue atravesada del pecho por la cola arpón de Arquímedes.

Fluttershy: Al menos estás bien ¿No, Minerva?

Preguntaba la pegaso. Minerva de forma afirmativa, la contestó.

Minerva: Por supuesto que sí, querida. La verdad es que me siento mejor que nunca. Y todo gracias a esa cosa que Mike me echó en la herida.

Applejack: Es increíble que unas cosas tan pequeñas pudiesen hacer tanto.

Rarity: Sí, pero ¿Por qué tenían que tener apariencia de insectos? Bugg

Decía algo asqueada la unicornio al recordar el aspecto de los nanobots que usó Mike para curar a Minerva.

Ceniza: Aquello hizo que mi esposa comenzara a recapacitar sobre su ideología previa a los ponis. Especialmente por la actitud noble del alicornio de ayudar a todo el mundo sin importar la raza. Aunque no lo creáis, eso ha causado mucho efecto entre los dragones.

Pinkie: ¿Qué quiere decir?

Ceniza: Me enteré hace tiempo gracias a mi contactos de la resistencia, que ahora los dragones luchan con mayor motivación contra la dictadura de Arquímedes. En cierto modo, Mike y su equipo se han convertido en un símbolo de libertad e igualdad entre razas. Principios que Arquímedes ha tratado de destruir y fracasó enormemente.

Rainbow: Claro. Después de la paliza que Mike le había dado. Amigo, fue una pasada ver como nuestro amigo barrió el suelo con él. Ja, ja, ja, ja...Eso es algo que no podré borrarlo de mi mente en toda mi vida.

Comentaba la pegaso sin parar de reírse al recordar aquello. Urano y Neptuno tuvieron que darla la razón.

Urano: En eso te doy la razón, compañera. Admito que aquello fue inolvidable y que me encantó ver como ese maldito déspota recibiera su merecido.

Comentaba riéndose el dragón verde al recordar aquel día, donde sin duda lo había disfrutando al presenciar aquello.

Neptuno: Debo admitir que nunca me imaginé que hubiera ponis tan fuertes. Mis hermanos y yo tuvimos muchos problemas cuando nos enfrentamos a Arquímedes por primera vez hace mucho tiempo. Y ver como ese alicornio le machacó sin mucho esfuerzo.

Nada mas decir eso, Spike se levantó de golpe del sillón y le comentó sorprendido.

Spike: ¡Esperad un momento! ¿En serio os enfrentasteis antes a ese monstruo, vosotros tres?

Preguntó sorprendido el dragón como las ponis al enterarse de ese dato.

Minerva: Bueno. Es algo que preferimos no hablar. Aquello fue porque queríamos salvar a Magma de ser asesinado por Arquímedes cuando este último inicio su traición.

Applejack: Vaya. Me imagino que no fue un combate difícil.

Comentó la vaquera al imaginarse a los trillizos enfrentarse a un dragón tan poderoso como Arquímedes.

Minerva: La verdad es que fácil no fue. Nos obligó a emplearnos a fondo. Y casi logramos vencerlo.

Aquello sorprendió a las mane.

Rainbow: Whoa ¿En serio?

Pinkie: Si que debisteis estar cerquita de acabar con él.

Urano: Así es, Pinkie. Después de un duro combate, logramos debilitarlo. Solo era lanzar un ataque más y así podríamos haber acabado con él.

Neptuno: Por desgracia no pudimos hacerlo al final.

Comentó con pesar el dragón azul. Ante eso, Rarity preguntó.

Rarity: Y si estuvisteis cerca de acabar con ese malvado de una vez ¿Qué os impidió hacerlo?

Minerva: Porque estábamos realmente agotados y sin fuerzas para darle el golpe final a Arquímedes. Por lo que no tuvimos más remedio que marcharnos, aprovechando que Arquímedes estaba demasiado debilitado para perseguirnos.

Urano: Sinceramente, no pasa un día en que no hubiese deseado acabar con él de una vez por todas.

Comentaba el dragón chocando su puño cerrado con su otra garra, fastidiado de no haber acabado de una vez por todas con Arquímedes. Ahí Rainbow comentó.

Rainbow: Pues que lastima. Me habría gustado haber sido yo quien le diera su merecido a ese mal nacido. También es una lastima que Mike no acabara con él definitivamente en vez de dejarlo simplemente tirado en el suelo.

Fluttershy: Bueno. Tenían que ayudar a los dragones prisioneros, y sino no lo hubiera hecho, quizás Minerva estaría ahora muerta.

Decía la pegaso amarilla. El grupo asintió, ya que la pegaso tenía razón en el último punto. Ahí Minerva comentó.

Minerva: Sí. Ya me contaron mis padres y mis hermanos que fue precisamente Mike quien me salvo, con aquella extraña cosa. No tuve oportunidad de darle las gracias como es debido. Cuando le vea de nuevo, trataré de agradecerle por lo que hizo antes por mí.

Comentaba la dragona. Ya que cuando se despertó tras recuperarse de la operación, supo que se salvó de una muerte segura, gracias al alicornio que empleó una extraña magia con ella que la salvó de la muerte. Ahí Twilight comentó.

Twilight: En realidad no fue magia lo que empleo. Mike explicó que usó la tecnología.

Pinkie: Algo llamado monobots o algo así.

Comentó la pony rosa con expresión dudosa. Spike mirando a Pinkie, la dijo.

Spike: En realidad Mike los llamaba nanobots. Son los robots que parecían abejas.

Rarity: Bug...No los menciones. Aunque eran máquinas, su aspecto de insectos no ayuda mucho.

Comentaba la unicornio asqueada al recordar el aspecto de los nanobots empleados por Mike.

Applejack: Vamos, Rarity. No seas quisquillosa. Son solo máquinas lo que emplea la patrulla.

Rarity: Sí. No empieces a actuar como la reina del drama.

Completó la pegaso haciendo reír a los demás para molestia de la unicornio.

Minerva: Aun así, debo reconocer que ese chico es fuerte. Nunca me imaginé que pudiera darle la paliza de su vida a Arquímedes. Cuando me contaron lo que le hizo despues de que me hirieran, me costó creerlo al principio.

Neptuno: Cierto, hermana. Ese chico es fuerte de verdad.

Urano: Y su amigo Golden Heart tampoco se queda corto. Me preguntó si nos podría enseñar algunas técnicas de lucha para por si la próxima vez nos enfrentemos a Arquímedes, esta vez le demos la paliza de su vida.

Neptuno: Puede que ese momento no llegue. Tal como le dejó Mike antes a ese déspota, no creo que le veamos las escamas por un tiempo.

Comentaban los trillizos.

Mientras tanto por la ciudad grifo, iban la patrulla caminando por las calles.

Dark: Oye, Mike ¿Para qué hemos venido aquí?

Preguntaba la alicornio. Mike tranquilamente la respondió.

Mike: Por nada en especial. Llevamos tiempo luchando y ocupándonos de diversas cosas sin parar, que pensé que estaría bien tener un día tranquilo sin preocupaciones.

Explicaba el alicornio. Ahí Black Wing lo secundó.

Black: Eso es cierto. La verdad es que no hemos tenido ni un solo día para relajarnos.

Fox: Y ya que estamos aquí, podemos hacer algo de turismo.

Completo Eye Fox con el dron Gizmo flotando a su alrededor. Dicho dron llamaba la atención de los grifos que pasaban cerca de dicha máquina. De vez en cuando, el dron se acercaba a algún grifo al cual dicha máquina llamaba la atención y segundos después de marchaba flotando en el aire bajo las atentas miradas de éstos.

Vulcan: Y conocer alguna que otra hermosa grifo.

Lyndon: Y Algún que otro bolsillo que vaciar...Si alguien pregunta por mí, vosotros no me conocéis.

Comentaba el grifo mientras se cubría la cabeza con una capucha y miraba por todas partes, tratando de evitar las miradas de los guardias que patrullaban por las calles. Blue Sky miraba con sospecha al grifi, le preguntó.

Sky: ¿Algún problema por aquí, Lyndon?

Lyndon: ¿Eh?...No. Para nada. Cosas mías..je, je, je, je...

Se reía nervioso el grifo. En ese momento Night se paró y mirando fijamente a un sitio. El grupo al notar como su amigo se detuvo, pararon éstos también.

Dark: ¿Algún problema, Night?

Preguntaba la alicornio. Night Ray sin apartar la vista, la respondió.

Night: ¿Esa no es Alexandra?

Comentaba el unicornio apuntando con su casco y el grupo mirando hacia donde señalaba éste, vieron efectivamente a Alexandra. La yegua estaba tranquilamente apoyada de espaldas contra la pared al lado de una entrada de una calle estrecha entre edificios, llevando puesto un abrigo azul como un fular rojo. La yegua miraba al grupo con una leve sonrisa enigmática y luego se metió por el callejón.

Ghost: ¡Efectivamente! ¡Es Alexandra!

Exclamó el pony fantasma.

Mike: ¡Alexandra! ¡Espera..!

La llamaba el alicornio, saliendo corriendo hacia donde se había ido Alexandra y el resto del grupo le siguió. Por encima de unos tejados estaban dos guardias de la orden del Ojo Negro.

Guardia1: Mira. Esa es la yegua que buscamos.

Guardia2: Hicimos bien en seguir a esos en cuando llegaron a la ciudad. La comandante estaba en lo cierto cuando dijo que la patrulla nos llevaría hasta ella.

Guardia1: No les pierdas de vista. Yo me voy al cuartel general a informar a nuestra comandante.

Guardia2: Comprendido.

Mientras el primer guardia del Ojo negro se iba volando para informar, el otro se puso seguir el grupo con cuidado desde los tejados para no ser detectado.

Mike y la patrulla iban en cierto modo persiguiendo a Alexandra, ya que ésta se puso a galopar alejándose de ellos.

Mike: ¡Alexandra, espera!

Dark: ¡Queremos hablar contigo!

Night: ¡No nos hagas correr!

La llamaban éstos, mientras perseguían a Alexandra como el resto de la patrulla. La yegua en cambio, no se detuvo lo mas mínimo y seguía galopando por las estrellas calles, como si de algún modo se estuviera mofando de ellos por su burlona sonrisa que tenía en la cara.

Fue galopando hacia una valla hecha de tablones de madera muy altas y primero saltando en un contenedor de basura, saltó sobre la valla y sacando su gancho, disparó y lo usó para pasar por encima de ella.

Mike y los otros jóvenes simplemente saltaron empleando sus alas para volar y Night Ray empleando su magia consigo mismo en sus patas traseras, tomó impulso para pasar al otro lado de un salto. Red Fire, Black Wing y Bit pasaron volando. White Shield empleando sus látigos para agarrarse a un saliente, pasó por encima. Ocelot saltando al mismo contenedor que uso Alexandra, tomó impulso para saltar y llegar al otro lado. Camaleón con un disfraz de fantasma, atravesó la valla como si nada. Ghost creo una escalera de hielo para cruzar al otro lado. Eye Fox disparando una flecha con cuerda y luego empleando el motor acoplado en su arco, subió rápidamente para llegar al otro lado. Medic empleando su agilidad ninja, saltó de una pared a otra para llegar al otro lado. Blue Sky al igual que hizo Ocelot con el contenedor, pasó al otro lado. Vulcan no hizo nada en especial, simplemente fue corriendo hacia la valla y la atravesó destrozándola por completo. Lyndon que iba detrás de Vulcan, comentó.

Lyndon: Mira tú. Eso habría sido más rápido para cruzar al otro lado.

Comento con una sonrisa irónica el grifo.

El grupo estaba en una zona de mercado bastante transitada. Varios puestos de ventas diversas como mucha gente caminando por ella. Alexandra iba corriendo evitando o empujando a la gente.

Ocelot: ¡Para ya Alexandra! ¡Que esto no es una carrera!

Black: La verdad es que lo parece.

Completó Black Wing mientras volaba por el aire.

Ghost: ¿Por qué Alexandra huye de nosotros?

Preguntaba la pony fantasma.

White: No lo sé, pero debemos alcanzarla si queremos obtener respuestas.

Completaba White Shield. Los voladores iban volando, pero los que iba por tierra, tenían que pasar entre la gente empujando a algunos sin querer.

Vulcan: Paso, señores. Misión al canto por parte de la Patrulla Harmony.

Comentaba Vulcan que pasaba entre los grifos sin delicadeza alguna, apartando bruscamente a la gente o incluso chocando con éstos donde más de uno mando volando hacia un puesto estrellándose encima. Accidentalmente derribó a una grifo que llevaba una cesta con ropa tirando dicha cesta brevemente por arriba y cayendo por encima de Vulcan boca abajo, tapándole así la visión.

Vulcan: ¡Ey...! ¡No veo nada!

Comentaba el robot corriendo sin control alguno atravesando varios puestos, sin querer chocó con Camaleón y acabó el robot changeling encima de Vulcan.

Camaleón: ¡Para, pony...! ¡Para...!

Le decía Camaleón llevando puesto un disfraz de vaquero tratando de parar a Vulcan sin éxito alguno. El robot iba corriendo sin parar, chocando contra un grifo taxista que llevaba un carró taxi, donde el grifo se alarmó al ver al robot y changeling disfrazado hacia éste y acto seguido chocaron con este mandándolo a volar con taxi y todo.

La gente se iba apartándose asustada del paso de ambos robots, donde estos últimos iban directos hacia una tienda que había por allí para horror del dueño que veía como ambos iban en su dirección. Vulcan sin ver todavía, atravesó el cristal y entrar. Fuera se podía oír el sonido de varios destrozos hasta que finalmente Vulcan y Camaleón salieron corriendo de la tienda.

Grifo taxista: ¡Mi taxi...! ¡Mi taxiiii..!

Gritaba furioso el grifo taxista, armado con un palo y persiguiendo a ambos robots.

Grifo de la tienda: ¡Mi tienda...! ¡Mi tiendaaaa...!

Gritaba el dueño de la tienda armado con una escoba a ambos robots.

Camaleón (cantando): ¡Mi carro! ¡Mi carrooooo!

Cantaba Camaleón alegremente sin parar de saltar por el camino, llevando un disfraz de guitarrista flamenco mientras tocaba la guitarra. Vulcan que por fin podía ver he iba corriendo, le decía a su compañero.

Vulcan: ¡Calla, socio y correee...! ¡Correee...!

La persecución por Alexandra los llevó hasta un callejón y ahí vieron a la yegua ante una alcantarilla abierta. Ésta miró al grupo con una sonrisa antes de meterse en la alcantarilla. El resto del grupo llegó a dicha entrada.

Dark: Se ha metido en la alcantarilla.

Dark Cloud: Puag...Podía haber escogido un mejor sitio. Digo yo, vamos.

Se quejaba el fénix. Lyndon lo apoyó.

Lyndon: Ay...¿En serio tenemos que ir por ahí? El olor no es que sea muy apetecible...

Se quejaba el grifo. Mike seriamente, respondió.

Mike: Tenemos que seguir a Alexandra. Así que vamos...

Pero justo cuando iban a meterse por la alcantarilla, oyeron un enorme y descomunal rugido. El grupo miró por arriba y vieron moverse algo a enorme velocidad por el cielo. Algo rojo que parecía dirigirse al castillo.

Medic: ¿Qué era eso?

Ocelot: Sonó como un dragón.

Bit: Parece dirigirse hacia el palacio del la reina Fiora.

Dark: Mike ¿Ese no era...?

Mike: Sí, Darkwing. Era Arquímedes. Pese a lo rápido que iba, pude distinguirlo parcialmente.

Fox: ¿Ese especie de bestiasaruio? Pero ¿Cómo?

Camaleón: No puede haberse recuperador de la paliza que Mike le dio. Además ¿Cómo es que va tan deprisa como un caza super sónico.

Comentaba Camaleón disfrazado de caza espacial. Black Wing que estaba habituada a ver objetos moverse a alta velocidad, respondió.

Black: Llevaba una especie de armadura. Por el diseño, parecía tecnológico.

Night: ¿Cómo es posible eso? Se supone que los dragones carecen de tecnología ¿Cómo tendría algo así, Arquímedes?

Bit: Recordad el laboratorio secreto que encontramos en la fortaleza. Quizás donde obtuvo esa tecnología, obtuvo dicha armadura.

Comentó el grifo robot. Mike meditando por unos momentos, dijo.

Mike: Sea lo que sea, no puede ser bueno. Habrá que detenerlo.

Dark: Pero Mike ¿Y Alexandra?

Le comentaba la alicornio, preocupada de dejar escapar a Alexandra cuando la tenían cerca. Ahí Mike dijo.

Mike: Nos dividiremos en dos equipos. Uno que busque a Alexandra y otro que se ocupe de Arquímedes.

Y el grupo se dividió en dos. Mike, Darkwing, Night Ray, Ocelot, Red Fire, White Sheild y Vulcan se ocuparían de Arquímedes. Black Wing, Eye Fox, Bit, Blue Sky, Medic y Ghost como por supuesto Lyndon para desgracia de éste por tener que ir a las alcantarillas, irían por Alexandra.

Mike: Bien, chicos. Nos reuniremos en el castillo cuando todo termine.

Black: De acuerdo, Mike. Vamos equipo.

Y el grupo fue cada uno por su lado en sus respectivas misiones.

Mientras en el castillo, iban Magma junto con la reina Fiora caminando por los pasillos del castillo, mientras ambos comentaban.

Magma: Esto me preocupa. Sigo pensando que ese alicornio tuvo que haber acabado con Arquímedes en cuanto pudo. Mientras siga vivo, no habrá paz en Draconem ni en ningún otro lugar.

Comentaba el dragón preocupado de que cuando Arquímedes se recuperase de las heridas causadas por el alicornio, volviese por venganza. El dragón ignoraba por completo que Arquímedes venía hacia ellos precisamente. La reina Fiora le comentaba tranquila.

Fiora: No se preocupe. En el reino grifo estarán a salvo. Cuando las cosas se arreglen, puede que ayudemos en su causa para recuperar su reino. He hablado con la princesa Celestia y están de acuerdo en ayudar en cuando sea posible. También podíamos pedir ayuda al joven Mike Bluer y su patrulla, donde éstos demostraron ser hábiles guerreros y capaces de plantar cara a los esbirros de Arquímedes.

Le comentaba la reina en tono tranquilo. Pese a esas palabras, el antiguo ex rey no parecía muy conforme.

Magma: Ojala fuera tan simple.

Fiora: Puedo asegurarte, que ese malvado jamás llegara hasta donde estamos nosotros.

Aseguraba la reina con plena seguridad. Nada mas decir eso, la pared por donde iban ambos, se derrumbó por completo por encima de ellos. Magma rápidamente cogio a la reina y lo apartó de las rocas para que no la aplastasen. Acto seguido aparecieron varios guardias grifos en ayuda de su reina.

Guardia: ¿Qué ha ocurrido, majestad?

Guardia2: ¿Está bien?

La reina logrando levantarse con ayuda de Magma, respondió.

Fiora: Sí. Estoy bien. No estoy muy seguro de lo que ha pasado.

Arquímedes: Yo soy lo que ha pasado aquí je, je, je, je..

Magma: ¡Arquímedes!

Exclamó Magma, completamente sorprendido al ver al malvado dragón enfrente del agujero formado por éste. Arquímedes estaba en su forma titán con una armadura tecnológica que le cubría el cuerpo salvo la cabeza. El malvado dragón mirando a Magma, le comentó.

Arquímedes: Hola, Magma. He venido a terminar el trabajo que debí haber terminado aquella noche. Ahora voy a matarte.

Le decía el gigantesco dragón con una sonrisa malvada, mientras tanto Magma como los grifos miraban sorprendidos y asustados al enorme dragón. Los guardias recuperaron el valor y se lanzaron hacia Arquímedes con intención de detenerlo.

Arquímedes: ¡Apartaos, insectos!

Bramó el dragón lanzando una intensa llamarada que carbonizó vivos a los guardias. La reina y el ex rey veían con horror como Arquímedes había desintegrado con sus llamas a los guardias.

El dragón iba a atacar, hasta que unas flechas impactaron en éste, pero ninguna atravesaba su armadura. El enorme dragón se giró ,viendo a través del agujero formado por este, le iban disparando varios guardias armados con arcos y flechas. Arquímedes molesto, gritó.

Arquímedes: ¡Más mosquitos que eliminar!

Decía este mientras alzaba su brazo y un compartimento se abrió, donde en este surgió varios misiles que iba directos hacia los guardias. Los guardias trataron de huir para esquivarlos, pero los misiles eran demasiado rápidos y lograron alcanzarlos, matando a varios de ellos.

Arquímedes: Los guardias no son molestia. Ahora tengo que ocuparme de Magma y de paso de la reina Fiora. Je, je, je, je...

Comentaba el dragón con una sonrisa malvada, mientras volvía a dirigir su mirada hacia la reina y Magma donde éstos fueron corriendo para huir del dragón.

Arquímedes: Huir no os servirá de nada.

Decía el malvado dragón a la vez que comenzó a correr por los pasillos. Los dispositivos hidráulicos de la armadura hacía que se moviera a gran velocidad muy superior al que iban la reina y Magma. Varios guardias que se cruzaban en su camino para proteger a su reina para tratar de detenerlo, pero por desgracia, el dragón pasaba de ellos sin apenas dificultad, mandando a volar a varios de los guardias por los aires como si no fueran nada.

Arquímedes: Ja, ja, ja, ja...Eso. Tratad de huir. Así la caza será mucho más divertida.

Se burlaba el dragón mientras iba atravesando las paredes sin dificultad alguna, tratando de alcanzar a Fiora y Magma. Finalmente logró acorralarlos en un callejón sin salida del castillo.

Arquímedes: Ja, ja, ja, ja...Ahora sois míos.

Arquímedes se lanzó hacia ambos abriendo sus descomunales fauces dispuestos a darles un brutal bocado mortal, mientras Magma y Fiora veían con horror como el enorme dragón iba hacia ellos. Justo en ese momento, la pared por donde estaba estos se rompió en pedazos.

Mike: ¡Puño Pétreo!

Gritaba Mike saliendo del recién formado agujero para sorpresa de todo el mundo y dando un potente puñetazo de piedra que mandó volando a Arquímedes atravesando varias paredes. El alicornio mirando a la reina y a Magma les preguntó.

Mike: ¿Están bien los dos?

Fiora y Magma ya más tranquilos, respondieron.

Fiora: Sí. Muchas gracias, Joven Mike Bluer.

Mike sonrió y acto seguido se preparaba para marcharse volando.

Mike: Si me disculpáis. Mi equipo y yo tenemos un dragón que machacar. Adiós.

Se despedía Mike antes de irse volando de allí.

En otro lugar, observando por unos monitores a Arquímedes que había atacado ya el reino grifo, estaba Black Horn sentando en una silla. El unicornio miraba con odio al dragón rojo. Sus dientes apretaban con furia mientras sus ojos reflejaban odio puro.

Black Horn: Arquímedes. Magma.

Comentaba con odio al mencionar ambos nombres. Una intensa ira crecía en él. Una ira que ni un dragón furioso podría igualarlo siquiera. Finalmente se levantó y furioso gritó.

Black Horn: ¡Ya estoy harto! ¡Me da igual que lo que digan Darkus, Domo o el amo! ¡Yo quiero mi venganza! ¡Y la quiero YAAAA...!

Gritaba completamente furioso el unicornio y en ese momento ocurrió algo completamente inesperado.

Su cuerpo comenzó a cambiar. Su cuerpo se hacía más y más grande. Sus patas se iban convirtiéndose en garras como las de un dragón. Su cola equina a la de un dragón. Su morro se alargaba he iba adoptando forma de dragón. Unas alas surgían de su cuerpo.

En una montaña hubo una especie de explosión donde se formó mucho humo. De en medio de ese humo surgió un enorme dragón completamente negro de ojos rojos y un gran cuerno. Vientre gris. Una larga cola terminado en forma de ancla. Una gran hilera de pinchos en su espalda. Extrañas marcas rojas en el cuerpo como en sus alas en forma lineales con algunos círculos hechos por dichas líneas. Su tamaño era comparable a la de Arquímedes cuando adoptaba su forma titán, pero con mucho más musculosa. Aquel enorme dragón era nada menos que Black Horn que había sufrido una sorprendente transformación.

Black Horn: ¡Arquímedes! ¡Magma! ¡Vosotros y toda vuestra maldita raza, pagareis por vuestra traición! ¡Cobraré mi ansiada venganza no solo por mí! ¡Sino por todo mi pueblo!

Gritaba completamente furioso y dominado por la ira el enorme dragón, mientras volaba a enorme velocidad hacia el reino grifo.

Interrumpiendo historia.

Jill: Así que Arquímedes decidió atacar el reino grifo.

Comentaba la grifo. Lyndon asintiendo, la respondió.

Lyndon: Así es. Por lo visto quería acabar lo que empezó con Magma.

Jill: Pero surgieron...Imprevistos ¿Verdad?

Lyndon: Ya lo creo. Eso lo veremos en el siguiente capítulo.

Comentaba el grifo, pasando a la siguiente página.

Continuara.

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