Ok... Sé que tarde años en actualizar pero… tampoco es que ustedes me tengan en consideración… es más llegue a pensar que ya nadie está al pendiente de este fic por lo cual he decidido darle fin en uno o dos capítulos más.

Kaede Hiwatari Blueriver y Sora Tapia: My ladys… le dejo este capítulo en su honor, por vos y para vos. Sois mi luz y mi tormento, son mi razón y mi inspiración.

Sin más que decir… Au revoir.

Atte: Ciel Phantomhive

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Capítulo 12 Confesiones.

Takeru miro de reojo a Taichi mientras jugaba con Yoshino, el bebé reía libremente mientras el castaño lo elevaba haciéndolo girar en el aire. Ante los ojos azules de Takeru la escena se le antojaba un poco más que natural, sin duda llegado el momento Taichi se convertiría en un buen padre.

—Hermano, el agua ya está caliente —informo Kari llevando una toalla entre las manos y el shampoo que Tai compro para su "sobrino", además de varios juguetitos que sin duda alegrarían la hora del baño a Yoshino.

—Si gracias a hora vamos… —dijo el mayor tomando rumbo a su alcoba para sacar la ropita del bebé.

Tk dio un suspiro. Después de la pelea entre Sora y Matt, su hermano opto por dejar a Yoshino en casa de Taichi cada que tenía la necesidad de salir. Yamato no volvería a dejar a Yoshino y a Tai solos con Sora. Ya no quería más enfrentamientos entre ellos, además de que era una buena excusa para pasar tiempo en compañía de Taichi sino a solas, al menos en un ambiente más agradable.

Jordán por su parte no tomo a bien aquella decisión, sin embargo, se mantenía al margen en lo posible, y en momentos como este prefería salir a dar una vuelta para no entrometerse en asuntos que solo Tai tenía el poder de resolver.

Pero en específico, hoy le toco a Tk llevar a su sobrino a la casa Yagami. Y ahí estaba. Observando con agrado la forma tan cariñosa en que interactuaban Tai y Yoshino.

—Creí que te mantendrías al margen —reclamo Kari al menor de los hermanos Ishida en cuanto Taichi entro al cuarto de baño dándoles un poco de privacidad.

—Lo estoy intentando, pero no es nada fácil… —acoto dejando salir un suspiro.

Hikari achino los ojos y bufo molesta e indignada por la contestación. Ella no estaba de acuerdo con la forma en que se estaban dando las cosas, nunca lo estuvo. Para Hikari, Yamato se estaba pasando de la raya, porque si tuviera un mínimo de sentido común, dignidad y valor, hacía mucho habría respondido con honestidad a los sentimientos de su hermano en vez de en estado de "somos amigos, pero nos comportamos como pareja"

Yamato no era tonto de eso estaba seguro, pero al parecer al rubio ex-cantante le gustaba hacerse el ciego con respecto a los sentimientos de Taichi y eso era algo que ella no pensaba tolerar por mucho más tiempo.

—Si tú no se lo dices, lo hare yo… —gruño Kari en advertencia y con gesto decidido intento dar media vuelta. Amaba a su hermano, él era quizás la persona más importante en su vida y no estaba dispuesta a dejar pasar todo ese abuso a su persona.

—Esto es algo que solo les incumbe a ellos —afirmo Tk tomándola del brazo para detenerla.

—Lo dices porque no es Yamato quien llora por las noches. No es TU HERMANO quien a dejando de lado sus sueños e ideales en pro de un momento tan efímero como un suspiro. Tai no gana nada y si pierde mucho… ha dejado de lado hasta su dignidad. Es un hombre enamorado que está cuidando de un niño que no es suyo, solo por amor a uno de los padres. —La furia y el dolor asomaron en aquellos orbes color rubí que Tk tanto idolatraba y en los que aspiraba ver amor dirigido a él. Por ahora lo único que podía era seguir escuchando su reproche. —No lo vez, Taichi está sufriendo y Yamato parece no interesarle.

—Yamato tampoco está en un lecho de rosas. —respondió Tk indignado ante la forma en que ella veía a su hermano. —Tu no estas al corriente de todo lo que siente, el miedo y la culpa que carga, de aquello que no le permiten disfrutar de su hijo —argullo Tk poniéndose en pie y mirando a su amiga a los ojos.

—Y eso de que le sirve a Taichi —reprocho Kari sin dejarse amilanar. —Si de verdad Matt quisiera ponerle fin a toda esta maldita pantomima lo más fácil sería simplemente decirle a Sora que no la ama y preguntarle a Tai si está dispuesto a formar junto a él una familia. Una pregunta que está por demás contestada. Solo hay que ver cómo trata a Yoshino. Tai lo adora…

Tk bajo la cabeza, Kari tenía razón, la verdad es que no entendía porque Yamato no le había dicho nada Tai, porque desde que se enteró de la situación no hablo primero con él, porque dejo que Jordán se inmiscuyera en su relación y tomara ventaja, porque permitió, si es que amaba a Taichi, que se alejara.

—Lo único que quiero es que mi hermano sea feliz y… —murmuro Hikari agachando la cabeza y conteniendo su llanto. —Yo… no voy a soportar verlo caer… él es muy fuerte, pero esto… esto podría destruir a cualquiera.

Todo había sucedido demasiado rápido. Tanto que cuando menos lo pensó su hermano se encontraba inmerso en ese vórtice de dolor y auto laceración. Y ella, ella no pudo hacer nada para evitarlo o intentar salvarlo.

Takeru asintió, eso era lo mismo que él deseaba para Yamato, que fuera feliz, y de sobra sabía que esa felicidad con tientes rosas y atmosfera diamantina como de cuento de hadas solo podía dársela Taichi Yagami. Seria engañarse a sí mismo el tan solo creer que Sora, a pesar de toda su entrega y cariño, llegaría a abarcar el basto lugar que el portador del valor ocupaba en el corazón de Matt.

—Sabes que daría lo que sea para evitar tu dolor y el Tai, pero… —y Tk se mordió el labio inferior en frustración. —No puedo hacer nada. Yo no sé cómo se dieron las cosas o porque Matt se rehúsa a dejar a Sora. Esa verdad es algo que solo él lleva dentro y ha elegido guardar.

—Pero está destrozando a Tai en el proceso… —gimió Kari dejando por fin rienda suelta a sus lágrimas al tiempo en que se desploma en el sofá más cercano para acallar sus sollozos evitando que Tai la escuchara.

Tk apretó las manos en puños, odiaba sentirse tan impotente ante las lágrimas de la mujer que amaba y el dolor de Tai, un hombre que fue en muchos aspectos un ejemplo a seguir. El miedo e inseguridad de su hermano estaban atrayendo desgracias.

Tk ya no era un niño, empero, en momentos como este volvía a sentirse tan inútil como la primera vez que vio morir a Patamon, completamente impotente de ayudar a Tai, Kari o al mismo Matt.

—Hablare con él —prometió en apenas un hilo de voz Takeru apretando las manos en puños.

Kari lo miro esperanzada y regalándole una sonrisa agradecida antes de lanzarse a darle un abrazo necesitado al rubio.

—Si alguien pude convencer a Matt para que recapacite eres tu… seguro que te escuchara —murmuro Kari temblorosa y desesperada.

Tk afirmo con la cabeza rezando porque ella tuviera razón, con cariño apretó a la chica contra su cuerpo sintiendo el suspiro aliviado que dejo salir, tal vez, y solo tal vez Tk sufría del mismo mal. ¿Cuánto tiempo llevaba enamorado de Hikari Yagami? La respuesta más sincera seria… toda la vida. Y sin embargo nunca le menciono nada sobre sus sentimientos a pesar de que muchos daban por hecho de que ellos eran pareja.

La desventaja de ser su mejor amigo, pensó amargamente Tk.

Además de que durante mucha de su adolescencia se dedicó a tontear con sus conocidas y no tanto, así pues aquella liviandad no fue un atributo que ahora le inspirara mucha confianza a la Yagami. Ellos siempre fueron amigos y por eso mismo, Kari estaba más que bien enterada de todas y cada una de las chicas que pasaron por su vida. Un dato que, cuando Tk mencionaba alguna posibilidad de llegar a ser algo más que amigos, demeritaba su credibilidad.

"Si claro Tk, aceptare ser tu novia cuando ya no quiera ser tu amiga, porque ser tu novia significa que en menos de una semana ya me abras olvidado y eso no es algo que me gustaría porque te extrañaría mucho."

Y en cierta medida era cierto, nunca duro mucho con ninguna de sus novias, citas o amigas con derecho. Luego de romper simplemente las seguía tratando, pero nunca lograba recordar sus nombres, gustos o cualquier detalle que les dijera que fueron importantes.

—Gracias, gracias Tk, sabía que podía contar contigo. Eres mi mejor amigo —murmuro ella dejando que sus brazos se enroscaran en el cuello de Takaishi haciéndolo delirar de deseo.

Pero… ahí estaba, "su mejor amigo" solo eso.

Tk salió del departamento de los Yagami a eso de las seis de la tarde, hora en la que Matt se presentó a recoger a su hijo y hermano. Bajaron en silencio hasta la calle y abordaron el auto del mayor.

Mientras avanzaban en dirección al departamento de su padre y que actualmente ocupaban Matt y Sora, Tk pensó que era buen momento para sacar el tema pues Yoshino dormía en su porta bebés en la parte trasera.

—Deberías decírselo —menciono Tk mientras su vista se mantenía fija en el panorama que pasaba a toda velocidad por la ventanilla del auto.

—¿Decirle qué a quién? —pregunto Matt con aire risueño pues realmente no entendía de lo que hablaba su hermano.

—A Tai… que… lo amas.

Yamato freno en seco, sus ojos no se habían despegado del camino y Tk dio gracias a que ningún vehículo venía detrás de ellos o probablemente hubieran provocado una carambola. Las manos de Matt en el volante comenzaron a apretar dejando casi blancos sus nudillos debido a la fuerza que estaba aplicando.

—Matt… —llamo Tk con tiento y un poco asustado de la expresión casi aterrada de su hermano mayor.

Matt dio un leve salto en el asiento y luego hecho a andar el auto solo para estacionarlo de manera adecuada a un lado de la acera.

—Tk… —dijo apenas con voz audible Matt. —Yo… no sé si puedo decírselo. No sé si sería justo para él porque…

—Él también te ama… y a Yoshino así que… —se apresuró a decir Tk queriendo borrar las inseguridades de Yamato.

—¿Y que pasara con Sora?

Tk torció la boca, nunca pensó que su hermano de verdad estuviera considerando a la pelirroja, además, y por la forma en que se dieron las cosas Tk no diría, ni de broma, que Sora fue la víctima.

—Hay algo que no le he dicho a nadie y que me remuerde la conciencia… —se confesó Matt bajando la cabeza hasta casi dejarla caer sobre el volante. La verdad lo avergonzaba lo que estaba a punto que decir, pero… si tenía que sincerarse con alguien pues prefería que fuera su hermano. —Yo te mentí cuando dije que no recordaba con quien me había acostado.

Tk se quedó sin palabras, ¿acaso Matt le estaba diciendo que tuvo relaciones con Sora sin sentir amor por ella? ¿Acaso solo fue una mera aventura? ¿sexo de una noche que tuvo desafortunadas consecuencias?

—Pero no es… no es que yo supiera que fue Sora con la que estuve esa noche.

Tk arrugo el entrecejo, no estaba comprendiendo nada y así se lo hizo saber a su hermano con firme —explícate mejor —porque realmente lo estaba molestando las conclusiones a las que estaba llegando.

—Tk esa noche yo estaba muy bebido… no estaba pensando y como dije… la verdad no recuerdo ni como llegue a mi habitación. Pero hay trozos de esa noche que… como explicarlo, sé que fueron y no reales.

—Dime las cosas como son porque la verdad no te entiendo nada.

—Me acosté con Sora pensando en Taichi —se confesó al fin Yamato apenado. —Yo estaba demasiado borracho y… quizás "algo más". Recuerdo cuando lo vi entrar a mi recamara vistiendo esa maldita playera de su equipo de futbol que tanto me gusta y luego… luego le hice el amor como animal en celo. !Maldición! Creo que utilice todo el maldito Kamasutra.

Tk guardo silencio, esperando a que su hermano continuara.

—La mañana en que me ayudaste a limpiar casi de inmediato me di cuenta de que faltaba esa prenda. Era un recuerdo que Tai me dejo antes de irse así que la guardaba en mi armario para poder verla a diario, y no le di mucha importancia a su ausencia pues pensé que estaba entre la ropa para sucia, luego con todo lo que paso y que estaba por viajar a USA pues la verdad se me olvido. Cuando me vi forzado a regresar y hable con Sora sobre su embarazo, ella muy apenada me regreso la prenda. Fue ahí cuando me di cuenta que la verdad y también de mi culpabilidad. Puede que ella hubiera ido a incitarme, pero fui yo quien cometió en primer lugar el error de probar "COSAS" que no debía y de confundirla pensando que era Tai debido a mi frustración sexual. Estaba cachondo, ansioso como no tienes idea, lo estuve desde que supe que tenía posibilidades de viajar a E. U. desde que me enteré de que podía ir con Taichi y declararle mi amor, posiblemente solo era cuestión de tiempo para que nosotros…

Matt golpeo el tablero con angustia y dolor.

—Me avergüenza pensar que ella solo tuvo que ponerse esa maldita prenda para que yo le saltara encima completamente urgido. ¡Maldición! Yo… yo herí a Tai al haber fantaseado con él mientras estaba retozando con ella y lastime a Sora cuando seguramente grite el nombre de Tai en cada gemido. No tengo ni idea si ella recuerda todo o solo supo que Yoshino era mi hijo porque despertó desnuda en la misma cama. Cada vez que la veo solo puedo pedir internamente que ella haya olvidado esa noche. Que no recuerde esa faceta tan lujuriosa de mi persona.

—Sora es una mujer fuerte, si tú le dices la verdad…

—Dime Tk, ¿cómo te sentirías si Kari, la mujer a la que amas, a la que has adorado durante tanto tiempo te dijera?… Sabes, esa noche cuando hicimos el amor estaba pensando en una amiga, la amo a ella y por eso quiero llevarme a mi hijo, sé con ella puede darme la felicidad que tu no.

—Supongo que sería duro… —murmuro Tk mordiéndose el labio inferior guardándose de imaginarse realmente en esa situación porque seguro que después de esa declaración él no sería el mismo. Perder a quien amas y encima que decida llevarse al hijo de ambos es como firmar su sentencia de muerte.

—No solo sería duro, sería… devastador. —Confirmo Matt realmente afligido. —Primero golpearía su orgullo como mujer, como persona pues la estaría tratando como a una cualquiera y no contento con ello le arrancaría a SU HIJO. Ella no dejara ir así como así a así a Yoshino y pensar de otra manera seria tacharla de mala madre. Nadie merece ese trato. Además. Taichi ahora esta con Jordán. Y hablando con Jordán y tomando en cuenta su actitud debo admitir, muy a mi pesar que… lo adora. Jordán ama a Taichi con intensidad y estaría dispuesto a todo por él. Jordán puede darle a Tai todo lo que yo soñé un día poner a sus pies y que ahora está lejos de mi alcance debido al sufrimiento que acarrearía y que Tai se culparía por hacer pasar a Sora, pues estaría anteponiendo su felicidad al bienestar de ella.

Tk asintió ante esta última afirmación. Conocía lo suficiente a Tai para saber que él jamás se desentendería del sufrimiento de un amigo y cuanto menos del de Yamato quien tampoco podría soportar por mucho tiempo la culpa de saberse el motivo del dolor de la pelirroja.

—Pienso, quiero creer que Tai fue consiente de todo esto mucho antes de que incluso yo terminara de aceptar el lio en que estaba, y por eso creo un muro que nos separó, una barrera que me impidió pensar siquiera en la posibilidad de esta a su lado hiriendo sin quererlo a Sora… —una sonrisa irónica escapo de los labios de Matt antes de agregar —… y a pesar de ese impedimento ninguno de los dos ha podido arrancar de raíz este cariño. Taichi regresara a Yale con Jordán y yo he asumido que cuando lo haga me daré por vencido e intentare ser un buen padre para Yoshino. Me dedicare a mi hijo y cuando crezca un poco más y Sora este mejor establecida y menos susceptible entonces podre hablar con ella con calma esperando que comprenda mis motivos y disculpas para buscar rehacer mi vida… y aunque desearía que fuera con Tai, estoy consciente de que hacerlo esperar seria no solo egoísta, sino desconsiderado tomando en cuenta que existe alguien que lo ama tan intensamente.

—Entonces… ¿Estas bien con eso? —cuestiono Tk completamente derrotado por los argumentos.

—No se trata de estar bien… sino… de que es lo correcto, si nuestro destino es estar juntos entonces… algún día, de algún modo lo lograremos….

Tk apretó los dientes tragándose varias cosas que deseaba decir cuando vio rodar una solitaria lagrima por la mejilla de su hermano, a esa le siguieron muchas otras para terminar en un sollozo lamentable y doliente que le estrujo el corazón.

No estaba del todo de acuerdo, pero entendía las razones de su hermano y lo difícil que debió ser para él enfrentar todo eso. A final de cuentas, Matt comprendía que, si bien Sora fue responsable, él compartía mucha de ella porque como dijo Taichi.

"El gusto es de dos"

Lamentablemente Yamato no estuvo del todo consiente de quién compartió su lecho, aunque sus ganas hubieran sido genuinas. Y aunque sabía que lo dejo sobre entendido, Yamato quería gritarle a Tk el único recuerdo completo, la mentira más clara y el golpe más fuerte que podría destrozar el corazón de Sora.

El momento en que llego al orgasmo y grito el nombre de Taichi con todo su deseo y pasión mientras lo veía sentado sobre sus caderas con su punzante falo bien abrigado en su interior del castaño mientras este gozaba de aquel cielo compartido.

Esa bella estampa era una falacia, una mentira que lo carcomía por dentro pero que como un masoquista atesoraba pues sabía que sería lo más cercano que estaría de tener a Taichi Yagami como tanto deseaba.

Continuara…

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N.A.

Como dije… en uno o dos capítulos más verán el final, espero que haya sido de su agrado y que además de lágrimas los haya enternecido.

Atte: Ciel Phantomhive