Capítulo 32

En la Mega Base

Lyndon: Bien. Ahora llegamos a una parte verdaderamente interesante. Cuando tuve el honor de subirme a la gran nave de la Patrulla Harmony.

Comentaba en cierto modo de orgullo el grifo. Ahí Jill le preguntó.

Jill: ¿En serio estuviste en la nave conocida como la Mega Base? ¿Esa enorme nave voladora?

Lyndon: Así es.

Jill: Interesante. Siempre tuve curiosidad por conocer a fondo dicha nave. Espero que me lo puedas contar al dedillo dicho lugar.

Le comentaba de forma seria la grifo. El grifo sonriendo levemente, la respondió.

Lyndon: Claro. Te contare todo lo que pueda. O lo que me se permita hablar claro je, je, je, je.

Jill rotó los ojos, mientras Lyndon se ponía a su libro.

Retornando historia.

En una pantalla de televisión gigante en lo alto de un rascacielos de la ciudad de Canterlot, aparecía la imagen de un semental terrestre de avanzada edad de pelaje marrón claro. Crin corta negra con canas blancas. Ojos marrones. Un bigote corto. Vestía con elegante traje negro con camisa blanca en su interior y una corbata roja. El pony tenía una expresión enfadada mientras hablaba de forma nada amable.

Presentador: Queridos conciudadanos de Canterlot. Yo. Caesar Jameson del Daily Equestria, vengo a advertiros de la gran amenaza que se cierne sobre nosotros.

Hablaba el llamado Caesar Jameson. Todos los habitantes de Canterlot podían ver a dicho pony por diversas pantallas de televisión en varios edificios e incluso en zeppelines que volaban por el cielo, mientras el viejo semental seguía hablando.

Caesar: Esa amenaza es nada menos que ese grupo de individuos que han llegado a Equestria hace poco de un mes. El llamado Mike Bluer y su Patrulla Harmony ¿Patrulla Harmony? ¡Ja!...No os dejéis engañar por esos ponis. Están claro que son un grupo de delincuentes que han venido a causar estragos en nuestro bien amado y pacifico reino. Miren todos los destrozos que han estado ocasionando desde que llegaron.

Decía con expresión molesta el pony, mientras mostraban imágenes y fotos de zonas destruidas previamente por los dragones que atacaron la ciudad hace tiempo, pero el llamado Caesar trataba de aparentar que era obra de Mike Bluer y su patrulla.

Caesar: Esa amenaza azul y su grupo de delincuentes tratan de hacernos creer que son héroes que vienen a protegernos de esas malditas alimañas de dragones, pero no os dejéis engañar. Sin duda están compinchados con ellos para que esas sucias bestias conquisten nuestro bien amado reino. No debéis confiar en ellos. Debemos trabajar juntos para que esos delincuentes y traidores a su raza estén entre rejas para así quitarles su ventaja a esos malditos dragones.

Durante horas, estuvo el terrestre hablando por televisión, el cual no hablaba de otra cosa que no tuviera algo que ver con Mike Bluer y su patrulla donde los tachaba de ser una amenaza para Equestria.

En el castillo, las mane junto con Spike y las princesas, veían por la televisión lo que contaba el pony en cuestión. Sobraba decir que se sentían indignadas por lo que éste decía de Mike y su patrulla.

Applejack: Pero ¿Qué henos se cree ese tipo?

Rainbow: ¿Podéis creerlo? Ese tipo está hablando mal de Mike y su grupo.

Rarity: Sí ¿Quién se ha creído qué es para hablar así de Mike y su grupo?

Fluttershy: Es verdad. Mike y sus amigos son héroes. No criminales.

Spike: Es increíble que ese tipo se dedique a hablar mal de Mike y su equipo ¿Quién se cree qué es para hablarse así de ellos? Sin pruebas ni fundamentos para tales acusaciones.

Pinkie: Sin duda todo un mal hombre...Esto...¿De quién estamos hablando exactamente?

Rarity: De Caesar Jameson. El tipo que sale por la tele hablando mal de Mike y su grupo.

Pinkie: ¡Ahhh! ¡Síiii! Ese mismo.

Decía sonriente en la última parte la pony rosa. Twilight mirando a la princesa Celestia, la comentó.

Twilight: Princesa. Ese hombre esta diciendo mentiras y blasfemias sobre Mike y su equipo ¿No puede hacer que deje hablar mal de ellos?

Rarity: Exactamente. Después de todas las buenas obras que han hecho éstos, no se merecen que les hablen así.

Comentaban las mane y dragón, donde se sentían enormemente indignados ante las burdas acusaciones que hacía Caesar Jameson contra Mike y su grupo. Ahí Celestia respondió.

Celestia: Caesar Jameson es un respetado editor y dueño del periódico y cadenas de televisión de noticias Daily Equestria. Es un hombre muy reconocido y respetado por toda Equestria.

Respondía con tono calmado la princesa.

Spike: Pero princesa. Ese tipo se dedica a hablar mal de Mike y su grupo ¿No le puede al menos hacerle callar?

La comentó el dragón a la princesa, esperando poder ayudar a sus amigos de la patrulla. La princesa ahí respondió.

Celestia: Desgraciadamente tiene lo que se conoce como libertad de expresión, por lo que poco podría hacer. Podría tratar de hablar con él para ver si le puedo convencer de que deje de hablar mal de Mike y su grupo.

Luna: Eso espero, hermana. No está bien que alguien eche por tierra todos los esfuerzos de la patrulla por traer la paz, como para que alguien venga hablando mal de ellos con acusaciones absurdas.

La comentaba su hermana, que estaba ésta preocupada que las difamaciones absurdas de Caesar afectara de forma negativa a la reputación de Mike y su grupo. Inesperadamente apareció Mike junto con su fénix Holy y Golden Heart.

Mike: Hola, chicas ¿Qué tal?

Saludaba el alicornio. En ese momento vio la televisión donde salía Caesar hablando mal de él y su patrulla. El alicornio poniendo un gesto de disgusto, dijo.

Mike: Vaya. Ese tipo otra vez. No hago otra cosa que ver su feo rostro en todas partes. Ya me está fastidiando un poco el tipo ese.

Comentaba molesto el alicornio azul ante las palabras de acusaciones y blasfemias que decía Caesar sobre él y su grupo.

Holy: Tranquilo, Mike. Hemos hecho muchas buenas obras como que ahora un tipo con delirios de grandeza eche por tierra nuestros esfuerzos.

Golden Heart: Cierto, Mike. No dejes que un tipo así te amargue la vida.

Le comentaban sus compañeros con tal de animar a Mike. El alicornio no demasiado animado, respondió.

Mike: Sí...Pero la verdad molesta bastante...Creo que ahora ya se lo que siente Spiderman cuando el idiota de J. Jameson le atosiga.

Nota personal autor: No importa en que versión de Spiderman sea, yo siempre he odiado y detestado a J. Jameson por pasarse el tiempo acusando al bueno de Spiderman como criminal. Le tengo un asco tremendo al tío. En mi opinión ese tipo es un elemento que sobra bastante en las historias de Spiderman.

Respondía el alicornio no demasiado conforme. Ahí la princesa le comentó al alicornio.

Celestia: No te preocupes, Mike. Hablaré con él para que deje esas acusaciones contra ti.

Mike: La verdad se agradecería mucho, princesa.

Respondía el alicornio ya algo mas agradecido. Luego ahí comentó.

Mike: Bueno. Cambiando de tema ¿Queréis visitar la MB y ver como es su interior?

Nada más decirlo, Pinkie Pie toda sonriente, comenzó a dar saltos mientras decía.

Pinkie: Oh sisisisisi...Claro que sí ¡Yo quiero, yo quiero, yo quiero...!

Decía toda emocionada la pony rosa. Mike no pudo evitar sonreír ante la actitud de la pony rosa. Luego poniéndose en contacto con la MB desde su brazalete, le dijo al gran robot.

Mike: Un portal al puente de la MB, por favor.

Nada más decirlo el alicornio, un portal se formó delante del grupo. Mike siendo el primero en pasar, miró al grupo y con una sonrisa les dijo.

Mike: Venga. Pasad todos.

Por supuesto, la primera de todas fue Pinkie Pie que entró a toda prisa por el portal. Luego fue Rainbow que no quería perderse por nada del mundo tal cosa. El resto entró por el portal.

Mientras tanto en el Daily Equestria. Un edificio muy alto como un rascacielos lleno de ventanas de espejos, donde en lo alto se veía una especie de esfera de metal de bronce con el nombre de la editorial a lo largo de una línea alrededor de la esfera. En el interior de una oficina estaba nada menos que Caesar Jamesón. El dueño estaba sentado en su mesa organizando unos documentos que estaban sobre su mesa, al mismo tiempo que hablaba con alguien que tenía delante de él.

Caesar: Lo siento, Robi, pero mi respuesta sigue siendo la misma. No voy a parar esto.

Decía el terrestre hablando con el que tenía delante. El llamado Robi era un pony terrestre de pelaje marrón muy oscuro. Crin corto negro que solo le cubría la parte superior de la cabeza y por detrás de la nuca. Llevaba una camisa blanca con corbata azul. Su cutie mark era un cuaderno de periodista.

Robi: Por favor, señor Jameson. No puede continuar con esto.

Le rogaba el pony marrón a su jefe, pero éste no parecía siquiera querer cambiar de idea.

Caesar: Claro que sí. Pienso continuar hasta que todos nuestros conciudadanos sean conscientes de que esa amenaza azul y su grupo de delincuentes, son una amenaza para nuestro reino.

Robi: Pero si hasta ahora se han dedicado a proteger el reino y otros de las amenazas que surgían por parte de Dracocem y varios incidentes más.

Caesar: Sí, claro. Seguramente provocadas por el alicornio azul y su grupo.

Robi: ¿Cómo dice, jefe?

El jefe se levantó de la mesa y poniéndose enfrente de la misma, le comentó a Robi.

Caesar: Nuestras relaciones con esos malditos lagartos ya se ponían tensas y teníamos serios problemas con dragones que provenían de dicho reino a causar desastres. Acuérdese de la masacre que hubo en aquel colegio.

Comentaba el jefe con tono serio y sintiendo una gran lastima por todas las muertes que hubo. Robi de acuerdo con su jefe, le respondió.

Robi: Sí. Lo recuerdo muy bien. Lo que no entiendo, es por qué considera al llamado Mike Bluer y su Patrulla Harmony una amenaza. Hasta ahora se han dedicado a hacer el bien y a proteger a todo el mundo.

Le comentaba Robi sin comprender por que su jefe tenía aquella aberración contra Mike y su grupo. Caesar con expresión molesta, le contestó.

Caesar: ¿No es obvio? Piensa un poco. Durante un tiempo sufrimos ataques de dragones. De repente aparece un extraño alicornio y su grupo que solo Artemisa sabe de donde han venido y logran plantarles cara. Demasiado casualidad.

Robi: ¿Qué está insinuando?

Preguntó Robi, aunque le preocupaba la respuesta que su jefe iba a darle.

Caesar: Obviamente que el tal Mike Bluer y su patrulla están compinchados con esas malditas bestias y su rey de Draconem. Eso es lo que pasa exactamente.

Robi se sorprendió ante lo que dijo su jefe y trató de explicarle que no era eso precisamente.

Robi: Pero señor Jameson. Eso es ilógico ¿Cómo va a estar Mike Bluer y Arquímedes compinchados? ¿Ha olvidado que todos vieron como ese alicornio le dio semejante paliza a ese dragón? Nadie que estuviera compinchado con ese dragón, haría algo semejante.

Caesar: Eso se debe a que lo tenían preparado. Obviamente todo fue teatro para que esa amenaza azul pudiera hacer publicidad y quedar ante todos como un héroe, pero a mí no me engaña. Sé que ese alicornio está planeando algo malo contra nuestro amado reino. Nadie que se hace amigo de dragones y que encima los defiende ante su verdadera raza, no puede ser de fiar.

Robi: Pero jefe...

Caesar: Los auténticos héroes somos gente como nosotros Robi, periodistas, policias, bomberos... Gente como nosotros que trabajan duro para un futuro mejor para nosotros. Y no aquellos con trajes y mascaras u objetos raros que van por ahí en plan súper héroe. Eso es la única verdad que existe.

Dijo tajante su jefe. Robi trató de convencerlo de lo contrario, pero al final su jefe le ordenó que se marchara. Finalmente Jameson se quedó solo en su despachó, mientras mirando por la ventana donde por ella podía ver la MB que volaba por el cielo, comentó.

Caesar: Bien, amenaza azul. Puede que hayas engañado a la mayoría de la gente, pero a mí no. Sé que tú y tu grupo, sois unos farsantes y pienso demostrarlo ante todos.

Decía el director con decisión en su voz. Mientras Robi caminando por los pasillos de la editorial, pensaba para sí.

Robi: Jefe. Espero que no acabe trayendo más problemas que soluciones.

Comentaba este preocupado que la obsesión de su jefe ante Mike y su patrulla fuera a traer problemas.

Mientras en la MB. Mike y su grupo estaban en el puente y con ellos estaban también las princesas como las manes y dragón. Sobraba decir que los visitantes estaban impresionados por el enorme lugar por donde estaban éstas y el dragón. Podían ver a varios robots como ponis manejar varios monitores como los radares. En el centro mismo había un proyectos holográfico que mostraba la MB en su forma nave como en su interior.

Fluttershy: Todo esto...es muy grande...

Decía la pegaso, sintiéndose algo pequeña debido a la inmensidad de la zona de puente.

Spike: Whoa. Este sitio es genial.

Rainbow: Ya lo creo, compañero. Sin duda genial.

Comentaban los emocionados ante dicho lugar.

Pinkie: Uy...Desde aquí todos parecen hormigas.

Decía sonriente la pony rosa mirando a través de los cristales exteriores de la nave. viendo la ciudad de Canterlot donde los ponis se veían enormemente pequeños.

Rarity: Mmm...No vendría mal algunos adornos para que esto luciera algo más bonito.

Decía la unicornio observando detenidamente el lugar. Twilight le preguntó a Mike.

Twilight: Así que esto es la MB ¿No, Mike?

Mike: Así es, Twilight. Esta es la MB. Construida hace muchos años atrás con mucho dedicación y esfuerzo ¿Verdad, compañero?

MB: ¡SÍ, MIKE!

Se oír responder la voz de MB por toda la sala, sorprendiendo a los visitantes.

Twilight: Cuesta creer que la misma nave sea también un ser consciente.

Mike: Claro, amiga. MB es no solo una nave transformable. Es también nuestro compañero y amigo que siempre está cuando le necesitamos.

Comentaba sonriente y orgulloso el alicornio. Spike comentó emocionado.

Spike: ¡Esto es verdaderamente alucinante!

Dark: ¿Verdad? A mí me pasó lo mismo cuando estuve en esta nave la primera vez.

Comentaba sonriente la alicornio sombría.

Celestia: Y esta nave la usáis en las batallas y contra cuando hay que luchar contra monstruos gigantes ¿Cierto?

Sky: Así es, princesa. MB es uno de nuestros compañeros más duros que tenemos. Por no decir que es el principal centro de construcción de robots que usamos para combatir al enemigo o proteger zonas.

Explicaba el paladín. Celestia y Luna estaban asombradas como el resto.

Luna: Vaya. Debo decir que vuestra tecnología es asombrosa ¿En serio tú construiste todo esto, Mike?

Preguntaba la princesa Luna, ya que al igual que el resto, supieron que fue Mike quien creo la MB como la patrulla y los robots que había. El alicornio sonriendo a la princesa, la contestó.

Mike: Así es, princesa. A mí siempre se me he dado bien la tecnología, por lo que no me fue muy difícil construir todo esto.

Celestia: Asombroso.

Mike: En realidad, princesa. Incluso Equestria podría tener grandes avances tecnológicos e incluso llegar a altos niveles, no tanto como el Imperio Celeste, pero casi. Por desgracia no estáis enfocando bien las cosas como se debería.

Twilight: ¿A qué te refieres, Mike?

Preguntaba la unicornio ante lo que se refería Mike. Ahí el alicornio la contestó.

Mike: Veréis. En Equestria siempre empleáis la magia para casi todo, casi todas las investigaciones se centran casi siempre en cosas relacionadas con la magia y no dejáis nada para cosas que no requieran magia o que se centren en la naturaleza.

Luna: ¿Estás diciendo que el uso excesivo de la magia es en cierto modo un impedimento para nuestro desarrollo?

Mike: No digo que sea un impedimento. Lo que pasa es que en ocasiones usáis mucho la magia para casi todo. Si observarais la naturaleza y vuestro entorno, a la vez que centrarais las investigaciones dejando la magia un poco de lado, lograríais avances sorprendentes. En el Imperio Celeste los ponis poseen magia, pero no dependemos de ella para todo. Investigamos en cosas por un lado la magia, por otras la tecnología e incluso ambas combinadas. Gracias a ello, progresamos enormemente como civilización e hicimos descubrimientos sorprendentes.

El grupo escuchaba con atención lo que contaba el alicornio. Las manes como las princesas estaban asombradas por la explicación del alicornio y Twilight apuntaba todo lo que decía Mike, ya que la parecía enormemente interesante.

Twilight: Esto es asombroso. Sin duda el Imperio Celeste es un reino verdaderamente asombroso.

Comentaba emocionada la unicornio, apuntando todo en su cuaderno, considerando la idea que el alicornio azul les había dado al grupo. Luego de charlar un poco y de contar cosas sobre la nave como el Imperio Celeste, Mike comentó.

Mike: Esto, chicos. Si podéis id enseñando la nave a nuestras visitantes. Yo tengo que ir a ver a Rebeca a ver como está.

Decía esto el alicornio, estando éste preocupado por el estado de su amiga. Cuando estuvieron en batalla, a Rebeca parecía que la había invadido un extraño miedo que la impedía luchar y luego de terminar, ésta se quedó en un camarote cedido en la nave Infinity.

Red: Descuida, Mike. Nosotros nos ocuparemos de todo lo demás.

Mike: Vale, amigos. Hasta luego.

Se despedía el alicornio mientras salía de la zona del puente, siendo acompañado por su fénix Holy. En cuanto se marchó, el grupo platico.

Applejack: Parece preocupado por su amiga.

Ghost: Es comprensible. Rebeca no actuaba como siempre y aquello fue para preocuparse.

Decía Ghost asustando a Applejack que no pudo evitar soltar un grito de sorpresa.

Black: Rebeca no es de las que se asustan así como así. Algo ha tenido que haberla pasado.

Twilight: Veo que la conocéis muy bien a esa chica.

Ocelot: Sí. La conocimos hace mucho tiempo cuando nuestro amigo Mike acabo de forma accidental en otro mundo, justo donde vivía esta y su grupo. Después nos estuvo ayudando durante la Guerra Celeste.

Medic: Sí. Fue de mucha ayuda.

Dark: No tanto. No creáis.

Comentaba la alicornio sombría haciéndose la indiferente.

Luna: ¿Y qué la paso? Esa chica cuando entró en batalla, parecía haberse quedado paralizada de miedo.

Preguntaba Luna. La patrulla no sabían que responder.

Fox: La verdad. No tenemos ni idea de lo que la había pasado.

Vulcan: Esa lindura era sin duda toda una fiera en combate. Sin echarse nunca atrás.

Red: Por esa razón nos pareció verdaderamente extraño que antes se quedara paralizada de miedo. Ella no es de las que se asusten así como así.

White: Por lo que algo la ha debido pasar para que se quedara paralizada de miedo. Quizás algo traumático.

Fluttershy: Oh, pobrecita. Espero que sea lo que tiene se recupere cuanto antes.

Dark: Sí...Yo también. Aunque no es que valga mucho, tampoco me gustaría que se quedara parada como un pasmarote en caso de peligro.

Completaba Darkwing tratando de aparentar tranquilidad, aunque ella nunca lo admitiría, en el fondo se preocupaba por Rebeca.

Dark Cloud: Sí, chica. Rebeca sea como pony o como humana, aparte de volverse más sexy y hermosa. Tiene alma de luchadora. Oh, sí...Belleza más actitud guerrera. Mi combinación favorita como mi querida Darkwing je, je, je, je.

Comentaba el fénix hasta que Darkwing le hizo callar.

Night: Ahora mismo lo único que podemos hacer es confiar en Mike para ayudarla.

Terrax: Sí, amigo. Si alguien puede ayudarla, es él.

Comentaban el unicornio y el fénix. Ahí Red Fire dijo.

Red: Bueno. Dejemos a Mike hacer su parte. Mientras nosotros os vamos enseñando la nave.

Pinkie: Huy sisisisisisi. Quiero verlo todo sobre esta nave.

Decía saltando de forma emocionada la pony rosa. La patrulla se puso a guiar al grupo por la MB.

Mientras en la zona donde paraban las naves y cruceros de combate, la nave Infinity estaba aparcada entre las naves. Mike entró por la zona de desembarco y luego yendo por el ascensor, subió hasta una de las plantas. Cuando llegó a dicha planta, fue a la cocina donde se encontró a su amigo Golden Heart con un tamaño reducido para caber en la nave. También estaban Nightamre y Light como Lily. Solo que los dos primeros tenían un tamaño parecido a bebes dragones como Spike. Nightmare estaba cocinando.

Lily: Tío Nightmare ¿Cuándo estará la comida? Me muero de hambre.

Comentaba impaciente la dragoncita con enormes ganas de comer. Nightmare que estaba ante una cazuela removiendo su contenido con un cucharón de madera, la respondió.

Nightmare: Cálmate, mi pequeña sobrina. La cocina es un arte en si misma y hay que seguir unos pasos para hacer el guiso perfecto.

Mike: Siempre y cuando no cocines ponis. Claro está.

Comentó el alicornio entrando en la cocina. Nightmare le respondió haciéndose el inocente.

Nightmare: Vamos, enano ¿Qué te hace pensar que yo tengo intención de cocinar a algún un pony?

Mike: ¿Quizás por esto?

Respondía con sarcasmo el alicornio, cogiendo con su magia un libro que tenía Nightmare sobre la mesa de cocina. En la portada ponía " Mil y un formas de cocinar a un equino". Nightmare al ver que le había pillado, se rió tontamente mientras se excusaba.

Nightmare: Esto... ¿Cómo habrá llegado eso ahí? Je, je, je, je...

Decía el dragón tratando de hacerse el inocente, mientras Mike y su fénix le miraba feo y los demás dragones se reían.

Mike: Te agradecería que guardaras estos libros y de que te asegures que ninguno de mis amigos los viera.

Holy: Cierto, Nightmare. No creo que todos les agrade saber que comes ponis.

Le decían seriamente el alicornio y la fénix, mientras Nightmare recuperando su libro, le respondió.

Nightmare: Sisisisi. Procuraré que nadie lo vea (como los demás libros que tengo también).

Pensaba esto último el dragón mirando por otro lado. Mike cambiando de tema, les preguntó a éstos.

Mike: Estoy buscando a Rebeca ¿Sabéis dónde está?

Lily: ¿Rebeca? La última vez que la vi, estaba en su cuarto junto con Sherrys y Anivia.

Respondía la dragona ya mordiendo su plato debido al hambre que ésta tenía y estaba caza vez más y más impaciente. Nightmare le dijo también al alicornio.

Nightmare: Precisamente Rebeca quería hablar contigo. Dijo que te esperaba en su cuarto. Que entres sin llamar.

Dijo esto mientras Golden, Light y Lily miraron extrañados al dragón negro. Mike les dio las gracias a estos.

Mike: Gracias, chicos. Hasta luego.

Mike y su fénix se marcharon de allí dejando solos a los dragones. Light mirando extrañado a su hermano le comentó.

Light: Oye, Nightmare. Yo no recuerdo que Rebeca dijera que quería hablar con Mike en su cuarto. Y mucho menos que entrase sin llamar.

Nightmare no dijo nada. Simplemente sonrió maliciosamente.

Usando una vez mas el ascensor de la nave, Mike subió hasta la zona de habitaciones de la nave y se fue hacia la puerta que conducía al cuarto de Rebeca. Como dijo Nightmare, el alicornio entró sin llamar.

Mike: Hola, Rebeca. Ya vine para...

No pudo terminar la frase porque justo en ese momento pilló a Rebeca de espaldas, llevando unos pantalones vaqueros solo que no llevaba camisa, como mucho un sujetador. Llevaba el pelo suelto. Lo último que vio Mike fue una gran cicatriz en el dorso inferior izquierdo al cual la cubría por completo. Rebeca gritó de sorpresa mientras Mike ruborizado, apartó la vista mientras se daba la vuelta la espada, no antes de recibir un zapatillazo en la cabeza por parte de la chica.

Rebeca: ¿Es que no sabes llamar?

Le preguntaba enfadada la chica, mientras rápidamente se ponía una camisa para cubrirse su "belleza interior". Mike sin girarse todavía y con un leve rubor en la cara como una pequeña gota de sangre en la nariz, la respondió.

Mike: Perdona, Rebeca. Es que Nightmare me dijo que me esperabas y que entrase sin llamar.

Rebeca: ¿Y tú le crees a ese dragón pervertido?

Decía aquello último enfadada la chica. Mike sin girarse todavía, seguía disculpándose.

Mike: Perdona, Rebeca (Maldito dragón. Esta me la paga).

Sherrys: No sientas tanto, Mike. Eres de los pocos salvo Jhosua que pudo ver a la señorita Rebeca en casi su total belleza. Si la hubieras pillado de frente y sin sujetador, habría sido mucho mejor todavía.

Bromeaba el gato. Rebeca ya bastante sonrojada por el comentario del gato, le llamó la atención.

Rebeca: ¡Sherrys! ¡Cállate!

Gato y fénix se rieron levemente. Ya más calmados y Rebeca ya perfectamente vestida con su tradicional vestido azul de guerra con medias blancas y botas negras, como llevando el pelo suelto. Ahí Rebeca sentada enfrente de un tocado arreglándose un poco el pelo, le preguntó a Mike.

Rebeca: Bueno ¿Queráis algo? ¿Aparte de espiarme mientras me vestía?

Mike: En primer lugar, lo siento y no, no quería espiarte. Aquello fue cosa de Nightmare.

Sherrys: El dragón negro con sus tradicionales bromas. Je, je, je, je.

Comentaba riendose el gato. Mike ignorando al gato, le preguntó a Rebeca.

Mike: Cambiando de tema. Dime, Rebeca ¿Estás bien?

Rebeca: ¿A qué te refieres, Mike?

Respondía Rebeca, aunque en el fondo tenía una ligera idea de lo que le iba a preguntarla el alicornio. Mike seriamente la comentó.

Mike: Bueno. Dime, Rebeca ¿Qué te ocurrió ahí fuera? Quiero decir. Cuando estuvimos en batalla, parecía que te quedaste paralizada de miedo. Cosa que me extraño ver eso de ti. Tú no eres precisamente de las que se asustan con nada.

Nada mas decir eso, Rebeca dejó de peinarse y soltó un suspiro.

Rebeca: Yo...No se como decirlo, Mike...Siento...Siento que he perdido el valor de luchar.

Mike: ¿Cómo dices?

Rebeca se levantó y yendo hacia su cama se sentó a un lado de ésta y siguió comentando a su amigo.

Rebeca: Verás, Mike. Es que...Ya no tengo la confianza en mí misma como antes.

Holy: Amiga. No entendemos lo que quieres decir.

Decía la fénix blanca que estaba parada en el mismo perchero para aves donde estaba Anivia. Sherrys y la fénix azul no dijeron nada, pero sabían a que se refería su compañera humana.

Rebeca: Bueno, Mike. Supongo que vistes la enorme cicatriz que tengo en mi costado.

Mike asintió con la cabeza y la respondió.

Mike: Así es, Rebeca. Eso es algo que no pude evitar ver cuando entre aquí.

Rebeca echándose levemente para atrás y apoyando sus manos sobre la cama para mantener el equilibrio, continuo hablando.

Rebeca: Verás, Mike. Todo fue por culpa de mi estupided y prepotencia por así decirlo.

Anivia: Sí, Darkwing estuviera aquí. Seguramente te daría la razón.

Bromeó levemente la fénix, aunque enseguida se calló, ya que sentía que no debería reírse en una situación así. Mike sentándose enfrente de ella en una silla, la comentó.

Mike: Rebeca. Si algo malo te ocurrió y no te gusta recordarlo, no tienes por qué contarlo.

Rebeca: Gracias, pero prefiero hacerlo. Eres muy buen amigo mío y no es justo que no te lo cuente. Todo empezó más o menos después de la Guerra Celeste.

Mike como Holy escuchaban con atención lo que contaba la chica, mientras la chica hablaba.

Rebeca: Después de aquello, me crecí. Quizás demasiado. Me volví muy confiada. Me sentía más fuerte que nunca. Invencible. Con una enorme confianza en mí misma. Me sentía capaz de hacer todas las misiones que se nos ofreciesen a mí y al grupo. Creía que podría con lo que fuese...Hasta que un día...

Rebeca cerró los ojos y con tono triste dijo.

Rebeca: Un día, en exceso de confianza, me lance por así decirlo sin pensar en una misión y me enfrenté a un monstruo...Uno enorme de verdad y muy poderoso. Yo en mi exceso de confianza, me enfrenté a él sin dudar, considerando que era lo suficiente fuerte para vencerlo sin problemas. Me equivoqué enormemente.

Comentaba con tristeza la chica, mientras Sherrys y Anivia miraban con lastima a la chica.

Rebeca: Por culpa de mi exceso confianza, la cual me traicionó, casi pierdo la vida como la de Jhosua y la de mis compañeros...Y tengo esto como recordatorio perpetuo...

Decía esto pasando su mano bajo el vestido y levantándola levemente, mostrando la enorme cicatriz que tenía en su costado.

Rebeca: Después de aquello, perdí la confianza en mí misma, Mike. Perdí el valor. No quise volver a hacer ninguna otra misión desde entonces ya que no sentía con fuerzas para volver a luchar. Por culpa de mi exceso de confianza, estuve a punto de perder todo. Por esa razón no quise ir contigo antes, Mike. No porque no quisiera hacerlo. Es porque ya no tenía confianza en mi misma.

Los ojos de la chica comenzaron a humedecerse.

Rebeca: Cuando estuvimos en aquella batalla contra los dragones, los miedos volvieron en ese instante y fui incapaz de hacer el más mínimo movimiento. Sabía que había que luchar. Mi mente quería luchar, pero mi cuerpo no obedecía en absoluto. Estaba completamente paralizada por el terror. Una cosa que entrenara a mi hermanito Rafael en la lucha en los entrenamientos, pero otra muy distinta es el de luchar una batalla donde podrías perder fácilmente la vida.

Decía esto mientras unas lágrimas recorrían su rostro. Mike viendo eso, sintió una gran culpabilidad en su interior y al final se disculpó con ella.

Mike: Rebeca...Yo. Lo siento.

Rebeca: No...no lo sientas...

Mike: No, Rebeca. Esto es culpa mía. Cuando vine a buscarte y que te unieras a nosotros, pensaba en tener a una vieja amiga a mi lado que nos ayudase contra las futuras amenazas. En ningún momento me paré a pensar en lo que estabas pasando en esos momentos o en lo que sentías.

Rebeca miró al alicornio mientras éste seguía hablando.

Mike: Tenías razón en una cosa, Rebeca. Apenas pudimos hablar desde la Guerra Celeste. Mi vida como emperador y defensor del mundo me mantenían ocupado y no siempre me era fácil estar con mis amigos. Se que no es una excusa y lo siento, Rebeca. Si lo hubiera sabido antes, no te habría pedido que vinieras con nosotros. Fue muy egoísta por mi parte pedirte que vinieras con nosotros, sin pensar siquiera en lo que te ha podido pasar durante estos tres años en que apenas nos pudimos ver.

Le comentaba el alicornio sintiendo una gran culpabilidad en su interior. Ahí Rebeca le respondió.

Rebeca: No, Mike. La verdad es que antes fui un poco dura contigo antes. La verdad es que salvo mi hermano, mi novio como los amigos que tengo en mi mundo, jamás le conté sobre mi cicatriz a nadie. Ni siquiera a ti.

Rebeca mirando a Mike, le siguió contando.

Rebeca: Por esa razón decidí ir contigo, Mike. Sentía que tenía que hacerlo. Que solo así recobraría el valor que perdí hace tiempo. Aunque por desgracia no esté consiguiendo mucho éxito que digamos.

Contaba la chica. Mike no podía evitar sentir lastima por su amiga. Tratando de animarla, la sonrió y la dijo.

Mike: Tranquila, Rebeca. Es cuestión de recuperar la confianza. Seguro que cuando menos te lo esperes, recobraras la confianza en ti misma.

Rebeca: Gracias, Mike.

Sonreía la chica ya más animada. En ese momento, la Golden Tail que llevaba Mike enfundada en su espalda brilló y adoptó su forma zorro. El pequeño animal caminó hacia Rebeca, no antes de tropezarse y darse de morros contra el suelo. Luego de levantarse, saltó hasta la cama para luego subirse en las rodillas de Rebeca y mirarla a los ojos con sus adorables ojos de zorro. Rebeca sonriente, le dijo al pequeño zorro.

Rebeca: Hola, Golden Tail. Me alegro de verte a ti también, chico.

Sonreía la chica, acariciando la cabeza del pequeño zorro, donde el animal con gusto lo recibía al mismo tiempo que movía su cola. Sin parar de hacer mimos al pequeño zorro, la chica miró a los ojos de su amigo. En ese momento notó algo raro donde no pudo evitar mencionarlo.

Rebeca: Oye, Mike. Tu ojo.

Mike: ¿Sí?

Rebeca: Ya no tienes ese brillo.

Mike enseguida adivinó lo que quería decirle Rebeca. Éste apartando la vista, la respondió.

Mike: Ah, ya...Te refieres a esa habilidad maldita. Ya no la tengo.

Rebeca: ¿Cómo?

Exclamó sorprendida la chica y no pudo evitar comentarle.

Rebeca: ¿Cómo que ya no lo tienes? Pensé que esa habilidad era imposible de quitar ¿Cómo lo has hecho?

Mike: Prefiero no hablar de ello, Rebeca. No es que me agrade mucho comentar sobre ello. Y la verdad, fue una suerte que se me quitara eso.

Respondía Mike en tono seco. Holy no dijo nada. La fénix simplemente miró a otro lado, dando a entender que ella sabía algo. El gato Sherrys preguntó.

Sherrys: ¿Y por qué te lo has quitado? Yo creo que era una gran habilidad esa.

Nada mas decir eso, Mike miró al gato y molesto le respondió.

Mike: ¿Qué por qué? ¡Porque yo nunca lo pedí! ¡Ese maldito desgraciado apareció de la nada causando problemas! ¡Atacó a mi gente, atacó a mi patrulla y a mis amigos, reclamó algo que ya no tenía derecho a poseer y sin duda habrá resucitado a ese monstruo de Karot el Conquistador! ¡Y encima me pone un don maldito que yo nunca pedí! ¡Un maldito don que sin duda lo heredarían mis descendientes, y eso era algo que no estaba dispuesto ha aceptarlo! Para empezar ¿Quién se creía ese tipo para darme un don maldito sin preguntarme siquiera si lo quería? ¡Yo nunca se lo pedí de ningún modo! Además. No fue precisamente mi decisión que me quitaran esa habilidad, pero me alegro por ello.

Contaba verdaderamente enfadado el alicornio al recordar como hace tres años apareció aquel ser llamado Anum y sus lobos, como los problemas que había causado en el pasado*. Rebeca al darse cuenta de lo molesto que estaba su amigo, trató de cambiar de tema, aunque la extrañó la última parte cuando su amigo dijo que no fue decisión suya quitársela aquella habilidad maldita.

* Ver "Cap Extra El Ser de Otro Mundo" de mi fanfic "El Renacer de los Celestes".

Rebeca: Calma, Mike. Mejor olvidémonos de eso y cambiemos de tema. Esto ¿Cómo están Apple Bloom y las otras CMC de tu mundo?

Preguntaba Rebeca tratando de cambiar de tema. Ante la pregunta, Mike se calmó un poco y la respondió ya con mejor humor.

Mike: Ah. Pues ellas están estupendamente. Ya más creciditas y hermosas. Vaya que si lo están. Je, je, je, je.

Flashback.

En Ponyville. En las mesas exteriores del Sugar Cuber Cornet, estaban tres yeguas adolescentes. Eran las CMC, pero ya más crecidas.

Apple Bloom era una hermosa yegua peinada con una trenza al estilo de Applejack. Llevando en su cuello un pañuelo vaquero. Su cuerpo tenía ya algo de músculos debido a que ya desde hace tiempo, se dedica a patear arboles para recoger manzanas como hacen sus hermanos mayores.

Scootaloo tenía ahora un peinado algo rebelde como unos googles sobre la cabeza.

Sweetie Belle tenía ahora el peinado más largo y hermoso, haciendo a ésta con una belleza que rivalizaba con la de su hermana mayor Rarity.

Las tres estaba tomando unos pastelitos, hasta que en ese momento apareció Mike junto con su fénix Holy y las saludo muy alegremente.

Mike: Hola, chicas ¿Cómo estás mis tres bellezas adolescentes favoritas? Las más hermosas yeguas adolescentes de toda Ponyville. Sobre todo tú, mi adorada manzanita.

Decía alegremente el alicornio a las CMC, donde éstas se rieron levemente al mismo tiempo que se ruborizaron un poco ante el cumplido que la había hecho Mike, en especial Apple Bloom. El alicornio se sentó junto a éstas al lado de Apple Bloom para comenzar a platicar.

Mike: Hola, chicas ¿Cómo estáis?

Apple Bloom: Estupendamente, Mike. Nos alegramos de verte.

Mike: Y yo a vosotras. En especial tú, mi manzanita.

Ambos se dieron un beso, mientras Scootaloo viendo eso, les dijo a ambos.

Scootaloo: Iros a un hotel los dos. En serio ¿No veis que estamos comiendo?

Decía fingiendo estar molesta la pegaso, pero en realidad solo estaba bromeando. Mike sentándose al lado de su chica, la rodeó con el brazo y mirando a éstas, las preguntó.

Mike: Bueno, chicas ¿Cómo os va por ahí?

Apple Bloom: Estupendamente, Mike. En la granja va estupendamente. Hoy hemos vendido muchas manzanas no solo en Ponyville, sino también en otros pueblos e incluso ciudades.

Scootaloo: Yo acabo de superar mi record de saltos en mi Scooter.

Sweetie Belle: Y yo he estado cantando en el coro del pueblo, logrando atraer a mucha gente para actos benéficos.

Respondían éstas bastante sonrientes. Mike sonriendo, las felicitaba a éstas.

Mike: Me alegro mucho por vosotras. Sin duda las tres aparte de ser sexys y hermosas, en especial mi manzanita. Las tres sois sin duda chicas increíbles.

Las tres chicas se rieron levemente a la vez que se ruborizaban levemente por el cumplido del chico.

Sweetie: Mike, por favor. Je, je, je, je.

Scootaloo: Tampoco te pases, amigo.

Mike: Es culpa vuestra por ser tan sexys y hermosas. Sobre todo con esas cutie mark que tenéis que os hacen aun más hermosas. Ja, ja, ja, ja.

Respondía Mike mientras se reía ante la reacción de las CMC. Ahí Apple Bloom le preguntó a su novio.

Apple Bloom: Y tú, Mike ¿No deberías estar dirigiendo el imperio?

Mike: ¿Qué pasa, mi hermosa manzanita? ¿Acaso un emperador no puede sacar tiempo de su ajustada agenda y visitar a mi mas hermosa chica y sus dos también hermosas amigas?

Respondía el alicornio con total confianza. Ahí Scootaloo con una sonrisa de sospecha, le comentó a Mike.

Scootaloo: Te has vuelto a escapar del imperio ¿Verdad?

Mike: ¿Tanto se nota?

Respondía el alicornio con una sonrisa también.

Sweetie: Seguro que Kaity se habrá vuelto loca por tu escapada.

Holy: Puedes apostar que así es. Si alguien logra volver loca a Kaity de verdad, ese es Mike.

Y los cuatro como fénix se rieron a carcajadas, ls cual sus risas fueron interrumpidas cuando una racha de viento los cubrió. Éstos al igual que los habitantes del Ponyville, miraron hacia el origen de la racha de aire que era hacia arriba. Para sorpresa de éstos, era una pequeña nave transporte celeste.

Apple Bloom: ¿Qué hace esa nave celeste ahí?

Scootaloo: ¿Es tu transporte, Mike?

Preguntaba curiosa la pegaso. Mike un tanto sorprendido, respondió.

Mike: Pues no. Ni tengo ni idea de que hace aquí.

Una compuerta lateral se abrió y salio por ella para horror de Mike nada menos que Kaity. La yegua mirando para abajo donde estaba Mike, con expresión molesta le gritó con un megafono sujetado por magia.

Kaity: ¡EMPERADOR STAR HOPE! ¡TIENE QUE VOLVER DE INMEDIATO AL IMPERIO! ¡HAY MUCHO TRABAJO QUE HACER PARA QUE VENGA USTED Y SE ESCAQUEE COMO SIEMPRE!

Gritaba molesta la yegua desde el megafono. Mike al verlo, se espantó y mirando a su novia y sus amigas, las dijo a éstas.

Mike: Esto, chicas. Me tengo que ir. Hasta otra, amigas. Y tú también, manzanita.

Decía el alicornio despidiéndose de sus amigas y dando un beso a su novia.

Mike: Vamos, Holy. Hora de largarse.

Holy: Sí, Mike.

Los dos salieron volando de allí para huir de la furia de Kaity.

Kaity: ¡NO HUYA, EMPERADOR, QUE AL FINAL TENDRÁ QUE VOLVER TARDE Y TEMPRANO PARA HACER SUS DEBERES COMO EMPERADOR! ¡VUELVA Y DE LA CARA COMO UN SEMENTAL!

Le gritaba la yegua mientras la nave perseguía al alicornio y a Holy, mientras las chicas se reían sin parar ante la cómica escena hasta dolerlas la barriga de tanto reírse.

Fin del Flashback.

Al contar la historia, Rebeca se estaba tumbada de lado en la cama riendo a carcajadas al igual que Anivia y Holy. Sherrys simplemente sonrió levemente, aunque por dentro, se estaba muriéndose de risa.

Rebeca: Veo que Apple Bloom y las otras están bastante bien. Y tú como siemprem sigues siendo un escapista. Ja, ja, ja, ja.

Mike: Ya lo creo, preciosa. Ja, ja, ja, ja. Otra cosa.

Rebeca: ¿Sí, Mike?

Mike: He notado que ya no adoptas tu forma pony. Recuerdo que en la boda de Twilight tu como Jack y los otros, estabais en vuestra forma humana y no como ponis ni eso.

Ante el comentario del alicornio, Rebeca se acostó en la cama con las manos detrás de la cabeza y con los ojos cerrados, le respondió a su amigo.

Rebeca: Ah, sí. Eso. La verdad es que ya estaba un poco cansada de adoptar forma pony. Por lo que prefiero estar en mi forma humana. No lo tomes a mal, Mike, pero prefiero tener pies y manos a solo cascos. Por no mencionar que si adoptó mi forma pony, se vería mi cicatriz y no quiero que nadie me la vea.

Mike: Tranquila, Rebeca. No pasa nada. Respeto tu decisión de que estés en tu forma humana. La verdad es que en tu forma unicornio me parecías muy guapa. Aunque como humana, tampoco estas nada mal je, je, je, je.

Respondía el alicornio riéndose levemente, haciendo que en la última parte de la frase, Rebeca se ruborizase un poco por el cumplido lanzado por éste. Al final Rebeca se rió levemente.

Mientras tanto, los otros estaban en la sala del arsenal de la nave. Las mane y las princesa pudieron ver con asombro las grandes naves y vehículos que había en ella. Veían a varios ponis y robots llevando cajas o revisando los vehículos. También había un minotauro con un abrigo y pantalones naranjas, con gafas de soldador y portando en su garra un soplete para soldar, soldando la pata de un robot titán.

Spike: Vaya. Este sitio es enorme.

Applejack: Ya lo creo, compañero.

Rainbow: A mí lo que me interesa es ver esas naves voladoras. Tienen una pinta genial.

Pinkie: Cuantas cosas hay aquí.

Fluttershy: Yo...Me siento muy pequeña en un sitio tan enorme...

Twilight: Así que esto es el arsenal.

Red: Así es, Twilight. Aquí es donde guardamos las armas como vehículos y naves voladoras, a la vez que aquí se encargan de la supervisión de dicho armamento.

Las mane como dragón y las princesas, miraban impresionadas el vasto lugar.

Lyndon: Sin duda este sitio tiene de todo. En toda mi vida vi tantas cosas juntas.

Comentaba apareciendo de repente Lyndon por una compuerta.

Lyndon: Hola, chicas. Majestades.

Decía el grifo haciendo una reverencia a las princesas. Blue Sky sin seguir todavía fiándose del grifo, le comentó.

Sky: ¿Y tú dónde estabas si se puede saberse?

Lyndon: En la cantina. Amigo. Debo decir que a esta nave no le falta de nada. Sin duda no me importaría vivir aquí. Vuestro barman hace un bartrini de primera.

Insertar música de guitarra pero no en plan rock and roll sino sonido normal de guitarra en las escenas donde aparezca el minotauro Swan.

El minotauro que estaba soldando hace rato, dejó de soldar y mirando al grifo, le dijo seriamente.

Minotauro: Sin piensas eso, más te vale que no robes nada o probaré este soldador en tu traquea.

Decía en forma de amenaza el minotauro, alzando el soldador echando una pequeña llama por ella. Ocelot le dijo al minotauro.

Ocelot: Tranquilo, Swan. El grifo está de momento con nosotros.

Nota autor: A Swan lo recordareis de mi anterior fanfic en los capítulos finales del Renacer de los Celestes.

Le comentaba sonriente Ocelot para tranquilizar al minotauro. El llamado Swan medio molesto, respondió.

Swan: Muy bien, pero que no toque absolutamente nada. Por si acaso...Chaquiski...Haz inventario...

Decía el minotauro a uno de los trabajadores ponis y éste hizo ademán con el casco dando a entender que había captado la orden.

Luna: Que curioso que tengáis un minotauro aquí.

Red: Swan se ofreció a trabajar en la nave hace unos años. Es un excelente mecánico.

Vulcan: Sí. El tío es capaz de arreglar de todo.

Fox: Por desgracia no más de lo que destrozas tú.

Decía de forma sarcástica la arquera.

Vulcan: ¡Oye!

Se quejó molesto el robot por el comentario de la arquera, haciendo reír a los demás por su reación. Ahí Swan afirmó con la cabeza, dijo.

Swan: Cuanta razón tienes, muñeca. Pese a que se me da bien arreglar cosas, por desgracia no puedo reparar más rápido de lo que destroza Vulcan.

Decía riéndose levemente el minotauro, haciendo reír a los demás para molestia de Vulcan.

Mientras en Draconem. Estaba un ya recuperado Arquímedes sentado en su trono. Al lado de éste, apoyaba su garra encima de un cilindro metálico donde en su parte inferior había un teclado como un contador.

Arquímedes: Malditos ponis. Si tanto insisten en causarme problemas, pienso asegurarme de devolverles todo el dañó por todos los problemas que me han causado éstos.

Decía en tono de ira el dragón.

Interrumpiendo historia.

Jill: Ya veo que has visto muchas cosas en esa nave.

Lyndon: Por supuesto. Solo pude ver unos pocos secretos de la nave. Aun tenía más funciones que me serían difíciles de describir de una sola vez. Mientras prosigamos con esta fascinante historia.

Continuara.

No olvidéis comentar.

Capítulo escrito por SCRITTORE PASSIONE al cual se lo agradezco bastante este añadido a mi historia.

Capítulo Extra

RECHAZO Y RENCOR

Lyndon: Bueno… ahora haré un pequeño inciso. Quiero hablarte de cómo Magma tuvo que responder ante su familia y amigos de sus acciones para los dragones de Obsidiana.

Jill: Sé vio antes que no se lo tomaron muy bien.

Lyndon: Je. Eso es poco. Para todos fue duro, pero fue especialmente difícil para los hijos de Magma, quienes posiblemente fueron los más decepcionados.

Jill: … Bien. Cuéntalo.

RETOMANDO LA HISTORIA

Era de noche y a Magma su implicación en el exterminio de los dragones de Obsidiana cada vez le pasaba más factura. Desde la partida de Mike, al dragón no paraban de lloverle las críticas en contra de sus acciones, y aunque Mike ya había regresado, este último permanecía en Canterlot mientras que Magma y los otros seguían en el reino grifo. Los familiares y amigos de Magma se sentían avergonzados y decepcionados de él. La reina Fiora tenía dificultades para asimilar que su amigo hubiese estado implicado en semejante asunto, pero tenía que acertarlo, él mismo acaba de confesárselo a todos, lo peor para ella era que el antiguo rey de Draconem no parecía estar arrepentido de su pasado. También fue duro para Ceniza y su familia, pero quienes estaban más afectados eran Amber y Volcano. Los hijos de Magma ya llevaban varios días decepcionados con su padre, en parte por haber perdido el trono y también por él había permitido que previamente su madre fuese expulsada del gobierno poco antes de que Arquímedes tomase el poder, pero nada se asimilaba a esta última noticia. ¿Magma provocando un exterminio? Aquello no se correspondía con la imagen que los antiguos príncipes de Draconem tenían de su padre, ellos recordaban como siendo niños su papá jugaba con ellos y les aconsejaba que siempre actuasen con bondad e inteligencia, pero… ¿Dónde quedaba ahora esa bondad e inteligencia? ¿Acaso ambos principios se habían aplicado en el exterminio de los dragones de Obsidiana? No. Claro que no se habían practicado.

En una habitación del palacio del reino grifo, se encontraba Magma en solitario. El aludido repasaba mentalmente los acontecimientos de los últimos meses, desde la detención injusta de Twilight Sparkle, pasando por cuando envió en solitario a Minerva a Canterlot y ella casi muere durante el viaje por culpa de Furia, más su divorcio con Ígnea y el hecho de no haber defendido a ésta última cuando la expulsaron del Parlamento de Draconem, hasta su destronamiento por culpa de Arquímedes. A todo esto se sumaban las críticas de su familia y amigos sobre el caso de Obsidiana.

«Nuestro padre sin duda ha sido verdaderamente estúpido al hacer algo así» Magma recordaba esta frase dicha por su hijo Amber ante la matanza de los dragones de Obsidiana.

—Eran una amenaza. No se pudo hacer otra cosa. ¿Por qué nadie lo entiende?

«No, por favor no nos hagan daño»

«¿Qué hicimos?»

¿Por favor, no hagan daño a mis hijos»

Estas y otra frases similares se agrupaban en la cabeza de Magma. Recuerdos de cuando él atacó a los dragones de Obsidiana y muchos le suplicaron clemencia. Aquellos dragones eran independientes del territorio y gobierno de Magma, pero aun así ninguno de ellos entendía por qué les atacaban. Muchos suplicaron por la vida de sus hijos, pero ni siguiera se tuvo piedad de los menores ni de los huevos. Magma cayó de rodillas en el suelo respirando aceleradamente, mientras que oía las voces en su cabeza.

« ¿Qué crimen hemos cometido?»

«Al menos perdonen a los niños. ¡A LOS NIÑOS NO! ¡A LOS HUEVOS NOOOO!»

—¡NO! ¡No soy un asesino! ¡ERA NECESARIO!

—¡NARICES! ¡ERA INNECESARIO!

Magma se giró de espaldas encontrándose con Ceniza, este último entró en el dormitorio. El antiguo rey de Draconem miro al recién llegado, pero no respondió.

Ceniza: Majestad…

Magma: … Fue dos siglos antes de la guerra poni-dragón.

Ceniza: … ¿Habláis de lo de Obsidiana?

Magma: … Sí. Por aquel entonces creo que tú y yo aun no nos conocíamos. Por mi parte tampoco conocía a Ígnea aun. La conocí un siglo después. En aquel entonces, tenía un consejo real, formado por 5 consejeros y el principal de ellos era Arquímedes.

Ceniza: Y fue Arquímedes quien os aconsejo…

Magma: Todos lo hicieron. Todos tenían miedo de los dragones de Obsidiana y yo también.

Ceniza: Fue innecesario.

Magma: Nunca lo sabremos.

Ceniza: En su día juré lealtad a vos y vuestra familia pero… ¡YA ESTOY HARTO! Mi hija ha estado a punto de morir dos veces; primero en la frontera de Equestria y ahora en este reino; Draconem está siendo gobernado por un psicópata y ahora esto.

agma: ¿Qué quieres de mí?

Ceniza: Quiero deciros que renuncio, aunque sea solo una formalidad porque usted ya no es rey ni yo consejero ni parlamentario.

Magma: ¿Renunciar a qué?

Ceniza: A vos. A ser vuestro consejero. Si en el futuro Volcano y Amber suben al trono de Draconem, entonces les serviré a ellos o a Ígnea, pero no a ti.

Magma: … Eso es una estupidez. Como has dicho, ya ninguno de nosotros forma parte de ningún gobierno. ¿Renunciar? Un poco tarde. Ya no soy rey. ¿Y ahora me tratas de tú?

Ceniza: … Mmm. No sé si pecáis de sarcástico o de grosero aunque me da igual. Esperaba que al menos los rumores sobre los dragones de Obsidiana fuesen falsos. Como he dicho antes, apoyaré a vuestros hijos y ex–esposa, pero no a usted. Por cierto, vine a deciros de parte de la reina Fiora que ella os espera en la sala del trono. No volveré a confiar en ti ni a tratarte de usted o de majestad. Adiós, Magma.

Ceniza se retiró. Magma pudo ver como quien hasta ese momento era su principal y más leal consejero y colaborador, ahora le daba la espalda.

EN OTRA HABITACIÓN

Estaba Ígnea con sus hijos. Los 3 se encontraban muy afectados, pero la dragona intentaba mantener la calma y al mismo tiempo calmar a los dos varones.

Volcano: Mamá, si tú leíste el diario de papá, entonces… ¿Desde cuándo lo sabías?

Amber: ¿Por qué no nos lo dijiste?

Ígnea: Para cuando lo supe, ya habían pasado varios siglos desde entonces. Amber, tú tenías 7 años cuando lo supe. Cuando lo leí quede… me quedé… no sé cómo explicarlo. Fue muy duro para mí conocer la verdad, pero tenía dos niños que cuidar. ¿Qué les iba a decir? ¿Cómo les das semejante noticia a unos niños? Por eso me guarde todo para mí, por eso nunca hablé, quise protegerles. Pensé que si sabían la verdad, sería muy traumático; tampoco me gusta que se hayan enterado esos potros, por muy buenos guerreros que sean, siguen siendo niños. Quise protegeros a vosotros de una verdad tan aterradora, esos dragones ya estaban muertos, ellos no iban a resucitar independientemente de lo que hiciese. Por otro lado, si se hubiese sabido la posición de la corona hubiese caído en una espiral de mala fama y desprestigio, vuestro padre hubiese perdido el trono mucho antes. Como esposa, reina y madre tuve que guardar silencio por obligación.

Volcano: Te has callado todo esto durante años.

Ígnea: Sí. Ha sido una carga muy dura de llevar sobre los hombros. Muchas veces quería contarle a alguien la verdad, realmente necesitaba hablar de ello con alguien, pero nunca me atreví. Ni siguiera a Flavia que era mi mejor amiga se lo dije, tampoco a vosotros, a nadie.

A la dragona se le empezaron a formar lágrimas.

Ígnea: Flavia… desde que Minerva fue enviada a Canterlot y luego sus tres hijos me ayudaron a rescatar a vuestro padre, apenas he tenido el valor de hablarle. No estoy segura de si me odia o no después de lo que paso. Ella no ha dicho casi nada al respecto, pero yo…

Volcano: Madre… nada de eso fue tu culpa.

Ígnea: No directamente, pero tampoco logré evitarlo.

Amber: Perdonadme por sonar poco comprensivo, pero estábamos hablando de padre y de lo sucedido con los dragones de Obsidiana.

Volcano: ¿Te importaría dejar tu curiosidad a un lado por un momento? Ten un poco de consideración con mamá.

Amber retrocedió sintiéndose un poco avergonzado.

Ígnea: Vuestro padre ya os lo contó todo. No hay mucho más que explicar. He tenido que cargar sola durante años con el peso de saber que mi marido y padre de mis hijos había cometido tales acciones. No podía hablar de ello con nadie.

Amber: Madre… Lo siento. No pretendía…

Amber se acercó a su madre y la abrazó, Volcano se sumó al abrazo. La hembra comenzó a respirar de forma acalorada.

Amber: Tranquila, mamá.

Volcano: Ya no tienes por qué hacer esto sola. Ahora este lastre lo cargaremos entre nosotros tres.

Los 3 dragones se separaron.

Amber: Padre no se merece el trono.

Volcano: ¿Qué estás diciendo, hermano?

Amber: Que tenemos que enfrentarle. Puede que no nos guste, pero tenemos que poner las cosas claras.

Ígnea: ¿Qué planeas, hijo?

Amber: Pretendo que si conseguimos finalmente derrotar a Arquímedes entonces padre renuncie a la corona. Nosotros asumiremos el mando del trono. Es duro, pero es lo correcto.

Ígnea: Si ese plan me lo hubieseis expuesto hace tan solo unas semanas, me hubiese sentido avergonzada de vosotros, pero… en la situación actual me siento orgullosa. Como su antigua esposa lamento tal decisión, pero creo… que será lo mejor.

Volcano: Para nosotros tampoco es fácil, mamá. Él sigue siendo nuestro padre pese a todo. Aun recordamos todos los buenos momentos que hemos vivido con él y contigo.

Amber: Mi hermano tiene razón. Nunca olvidaderos todo lo bueno que ha hecho papá por nosotros. Sin embargo, ya no está capacitado para ejercer el poder. Como hijos le respetamos y le queremos y a también a ti, mamá. Pero como príncipes herederos debemos tomar esta decisión por el bien de Draconem.

Ígnea: Conforme y me siento orgullosa. Hablar con él, pero procurar no ser muy duros. Tenéis un buen corazón de modo que no permitáis que se oscurezca.

EN LA SALA DEL TRONO.

La reina Fiora recibió a Magma. El dragón pudo ver como su amiga tenía una expresión muy seria.

Magma: ¿Me llamasteis, majestad?

Reina Fiora: Dime la verdad. ¿Te arrepientes de lo sucedido en el caso de Obsidiana?

Magma: Fue una decisión difícil, pero necesaria.

R. Fiora: No te he preguntado eso. Respóndeme. ¿Te arrepientes?

Magma: … Lamento sus muertes, pero… no, no me arrepiento y aunque me arrepintiera daría igual. Tenía que proteger a mi pueblo.

R. Fiora: … Entendido. Tenía la esperanza de que estuvieses arrepentido. Seré breve porque no tengo ganas de seguir hablado contigo. Hoy ya es tarde, pero mañana te quiero fuera de mi palacio.

Magma quedo impactado tras ésta última declaración.

Magma: ¿Irnos mi familia y yo? ¿A dónde?

R. Fiora: Dije irte, en singular. Ígnea y sus hijos pueden quedarse si lo desean y será su decisión. A ti te quiero fuera de mi palacio a partir del mediodía de mañana o te desalojará la guardia.

Magma: ¿A dónde queréis que vaya?

R. Fiora: Me da igual. Busca una casa en la ciudad grifo, pero no aquí. Me has decepcionado de una manera inimaginable y difícil de expresar con palabras.

Magma: Si lo decís por el caso de Obsidiana, era necesario.

R. Fiora: Necesario, necesario. ¡Claro que no! Ahora vete de esta habitación.

Magma: Somos amigos.

R. Fiora: No voy a relacionarme con un psicópata. ¡FUERA!

Magma: … Entiendo… Me marcharé mañana, majestad.

El dragón salió de la sala del trono sin darse cuenta de cómo algunas lágrimas comenzaban a formarse en el rostro de Fiora.

«Lo lamento. Ojala no hubiese ocurrido nada de esto, pero no acogeré en mi palacio a alguien tan cruel» pensó la reina grifo viendo como Magma abandonaba la sala y soltando algunas lágrimas.

El destronado rey de Draconem caminaba por los pasillos cabizbajo, sintiendo que el mundo estaba en su contra. Primero su ex–esposa se había divorciado de él, después perdió el trono, sus hijos apenas le hablaban y Ceniza y Fiora le daban la espalda. ¿Por qué le pasaba todo aquello? ¿Acaso el destino estaba en su contra? ¿Acaso Lunarian le estaba castigando por las muertes de los dragones de Obsidiana? Sí era así, no le veía sentido. Había pasado más de un milenio desde aquello. ¿Por qué ahora empezaba a responder por sus errores? Si la diosa quería castigarle entonces ¿No hubiese sido más lógico que lo hiciese en su momento y no ahora? Y si todo aquello estaba pasando por voluntad de Lunarian entonces ¿Qué más castigos le pondría la diosa?

«Todos se equivocan. Ceniza, Fiora, Ígnea, mis hijos... Hice lo correcto, lo único que se podía hacer garantizar el futuro. ¿Por qué nadie lo entiende? ¿Por qué se me castiga? Para mí también fue una decisión difícil»

Magma entró en su habitación encontrándose sorpresivamente con Amber y Volcano, estos últimos tenían una expresión muy seria.

Magma: Hijos… Escucharme, yo… Tuve que tomar una decisión dura para garantizar el futuro.

Amber: ¿El futuro? O Sea… el presente porque ya ha pasado más de un milenio desde entonces. Pero resulta que en el presente hemos sido todos nosotros destronados y tenemos que refugiarnos aquí.

Volcano: Y mientras Draconem es gobernado por un tirano. ¿Eso es lo que querías garantizar?

Magma: Por supuesto que no. Nunca quise que esto pasase.

Amber: ¿En serio? Conforme, pero entonces… ¿Por qué no liberaste a Twilight directamente cuando Arquímedes la raptó? ¿Por qué te divorciaste de mamá? ¿Por qué enviaste a Minerva a una misión suicida? ¿Por qué te quedaste quieto y dejaste que un traidor se hiciese con el trono?

Volcano: Responda, padre.

Magma miraba asombrado y un poco asustado a sus hijos, quienes tenían una expresión muy decidida y muy dura.

Magma:… Por partes. El caso de Twilight no quedo claro desde el principio. No era tan fácil probar su inocencia ni su culpabilidad; el Parlamento estaba dividido entre los que deseaban liberarla y los que defendían que fuese condenada, y en cualquier caso ella acabo volviendo con los suyos. Ígnea tomo la decisión de divorciase, fue idea suya, por mi parte incluso la ofrecí quedarse con su dote y continuar viviendo en el palacio, pero ella se negó; no la defendí en el Parlamento cuando la expulsaron porque ya entonces mi posición como rey era débil, no podía permitirme mostrar ningún tipo de debilidad. Minerva fue enviada a Canterlot porque en ese momento no podía confiar en nadie más, Ceniza estaba fuera y enviar una embajada militar hubiese sido tomado como una provocación. Lo de Arquímedes no pensé que fuese tan grave, no sabía que había logrado el modo titán, y en cualquier caso no me atreví a retar a alguien que tenía comiendo de su garra a casi la mitad del Parlamento. Por último lo de los dragones de Obsidiana fue una masacre, pero necesaria para evitar una masacre aun peor; ellos podrían haberse rebelado y sometido a todos nosotros, fuisteis testigo de cómo solamente uno de ellos pudo con Arquímedes en su modo titán, entonces ¿Os imagináis que hubiese pasado si hubiese muchos dragones de Obsidiana y todos juntos hubiesen atacado Draconem? En aquel entonces eran pacíficos, pero… ¿Cuánto tiempo hubiesen tardado en volverse agresivos? Ni siguiera eran de Draconem ni estaban bajo mi reinado, eran independientes y se hubiesen revelado en cuanto su número hubiese sido mayor.

Amber: No nos educaste para aceptar esto.

Magma: ¿Perdón?

Volcano: Mamá y tú nos predicasteis desde pequeños que deberíamos de reinar con bondad y sabiduría, pero el caso de Obsidiana. ¿Dónde quedan esos valores?

Magma: Quedan en que a veces es necesario tomar decisiones difíciles. A veces unos pocos deben sacrificarse por el bien de otros muchos.

Los dos hijos se miraron entre ellos.

Volcano: Te lo dije, hermano. No se arrepiente.

Amber: … Padre. ¿Sigues afirmando que el exterminio de esos dragones fue correcto?

Magma: Por supuesto que sí. Lamento que muriesen, pero fue una medida necesaria.

Ambos hijos miraron con lástima a su padre.

Amber: No nos dejas opción. Si logramos derrotar a Arquímedes no te permitiremos volver al trono, nosotros dos cuidaremos de la corona.

Magma: ¡¿CÓMO DECÍS?!

Magma se había quedado asombrado de lo que acababa de oír. ¿Sus hijos pretendían disputarle la corona?

Volcano: Dejaremos que mamá elija a uno de nosotros para rey y el otro será su garra derecha.

Magma: ¿Es una broma? Primero no sois quienes para disputarme el trono; segundo, vuestra madre no es quien para decidir nada, ya ni siguiera forma parte del Parlamento ni es reina.

Amber: Tranquilo. Ya nos ocuparemos de que mamá recupere sus poderes políticos al igual que Ceniza. Si Arquímedes cae, estoy seguro de que las princesas ponis y la reina Fiora nos apoyaran a nosotros y no a alguien que no sabe cuidar de su propio reino.

Magma: ¿Creéis que todo es tan fácil? Supongamos que subís al trono ¿Y luego qué haréis?

Volcano: Lo primero restaurar a mamá y a Ceniza en el gobierno. Habrá que reformar al Parlamento.

Amber: Uno de los prisioneros liberados por Mike y su grupo resulto ser un sacerdote detenido por Arquímedes. Mi hermano y yo hablamos con él y gracias a esa conversación, sabemos lo que ha hecho ese miserable de Arquímedes a la iglesia.

Magma: ¿A la iglesia?

Amber: Magma no se ha conformado con el trono también es el Gran Patriarca de la iglesia de Lunarian. Varios sacerdotes, obispos e incluso algún cardenal han sido detenidos o incluso ejecutados y en su lugar han sido colocados eclesiásticos con ideas radicales y racistas.

Magma: O sea, que interrogasteis a los liberados.

Volcano: ¿Interrogarles? Yo no diría tanto. Simplemente hablamos con algunos de ellos, al igual que Ceniza y la reina Fiora. Creo que Incluso Minerva habló con algunos de ellos. No fue exactamente un interrogatorio, más bien una plática.

Amber: Pero tú no lo hiciste, padre. ¿Verdad?

Magma: No lo creí necesario. Además, la reina Fiora me aseguró que les daría asilo aquí a los que quisieran quedarse.

Amber: Más apoyo psicológico, ya lo sabemos. Pero nos estamos desviando de la conversación. Habrá que restaurar la antigua iglesia, la nueva no es más que un nido de radicales que elimina a sus miembros más decentes.

Volcano: También será necesario hacer una investigación sobre los detenidos por Arquímedes. Mike liberó a unos pocos, pero seguro que aún quedan más prisiones y más prisioneros.

Amber: Y parar los ataques a Equestria y otros reinos.

Volcano: Todo eso es lo que hay que hacer. Además… quizás habría que investigar si hay más supervivientes de Obsidiana. Si sobrevivió uno, quizás haya más, tal vez alguno se encontraba fuera del territorio en el momento del ataque. Si los hay y son pacíficos, les aceptaremos en Draconem.

Magma: ¿ACEPTARLES? ¡¿OS HABÉIS VUELTO LOCOS?! Ha debido ser vuestra madre y puede que incluso Ceniza quienes os han metido semejante idea en la cabeza. Aparte, no creo que haya más supervivientes.

Volcano: No, padre. No estamos locos. Nos hemos vuelto cuerdos.

Amber: Siempre nos predicabas que protegiéramos Draconem, ahora lo protegeremos de ti. Es muy duro todo esto, pero eres tú quien habla de tomar decisiones difíciles.

Volcano: Exacto. Mi hermano tiene razón.

Magma: ¡EL TRONO ES MÍO! Seré yo quien reine en el lugar de Arquímedes. No me disputareis la corona. Me parecen bien la mayor parte de vuestros objetivos menos el de aceptar a los Obsidiana.

Amber: Padre, está decisión no es una cuestión de gusto. Te queremos y en el fondo te respetamos, pero como príncipes nuestro principal objetivo debe de ser el futuro de Draconem. Ha llegado el momento de que te retires.

Magma: ¡ESO ES UN DESAFIO!

Amber: No, padre. No es un desafío sino una necesidad.

Volcano: Te respetamos y te queremos como padre, pero ya no te admiramos como rey. Tienes que entender que ya no puedes con el peso de la corona. Ha llegado la hora de sucederte.

Amber: Por favor, papá… Para nosotros tampoco es fácil tomar esta decisión.

Magma: ¡SALID DE ESTA HABITACIÓN AHORA MISMO, MALOS HIJOS!

Volcano: Vámonos, hermano.

Amber: Sí. Hasta luego, papá.

Ambos hermanos se retiraron marchándose a su habitación.

Amber: Es duro hacerle esto a papá.

Volcano: Pero es lo correcto. No puede seguir al mando.

Amber: Lo sé, pero sigue siendo duro.

Volcano: Sí.

ESA NOCHE

Magma no paraba de dar vueltas en la cama.

SUEÑO DE MAGMA

Frente al rey de Draconem, se encontraba un dragón de Obsidiana agonizando al que el rey remató con su espada, un pequeño dragoncito de tan solo dos años se acercó al asesinado y comenzó a abrazarle y a llorar encima de él.

Dragoncito: Papá, papaaaaá—Lloraba el niño antes de ser decapitado por la espada del rey.

Dragona: Noooooo—de pronto una supuesta dragona muerta grito rebelando su posición, el rey se acercó a ella—Era solo un niño… mi hijo, mi esposo… ¿Por qué nos habéis hecho esto? Jamás os hicimos nada.

Magma: La paz del futuro dependerá de que vuestra sangre que se derrame hoy. Lo siento, habéis de morir—Magma remató a la dragona.

Magma: ¡Nooooo!

Magma se despertó incorporándose de golpe y sudoroso.

Magma: Estas pesadillas... Me daban durante los primeros meses después de haber asesi… después del caso de Obsidiana, desde entonces no me habían vuelto a dar. Había logrado superarlas. ¿Por qué ahora regresan?

El afectado trató de volverse a dormir.

SEGUNDO SUEÑO.

Magma se encontraba en medio de un espacio completamente negro, no se veía nada y lo único que hacía él era avanzar hacia delante, ni a la izquierda ni a la derecha, solamente hacia delante y en línea recta.

Magma: ¿Qué hago yo aquí?

?: Estás aquí porque este será el lugar donde acabes, asesino.

Magma se paró y miró por todos los lados.

Magma: ¿Quién es? ¿Quién ha dicho eso?

?: Yo, asesino.

De pronto cayeron al suelo cientos de huevos, algunos permanecieron sin abrirse pero la mayoría se abrieron saliendo de ellos cientos de dragones todos de un gris pálido, adultos, adolescentes e incluso niños.

Magma: ¿Quiénes sois?

¿?: ¿No lo sabes?

¿?: Somos aquellos a los que tú exterminaste.

¿?: Mataste a mis papás.

?: A mi prometida.

?: A mi hermano.

?: A mi esposo.

?: A mis hijos.

Magma no decía nada, sino que se limitaba a mirar aterrorizado a aquellas apariciones. De pronto los huevos que no se habían abierto, comenzaron a saltar mientras hablaban.

Huevos: Ni siguiera pudimos nacer. Ni siguiera pudimos nacer. Ni siguiera pudimos naceeer...

Magma: ¡Ustedes eran monstruos!

Huevos y dragones: ¡ASESINO! ¡ASESINO! ¡ASESINO! ¡ASESINO! ¡ASESINO!

Magma: ¡DÉJENME EN PAZ!

Huevos y dragones: ¡ASESINO! ¡ASESINO! ¡ASESINO!

Magma respiraba con dificultad notando que se ahogaba. De pronto, todos dejaron de gritar formándose el silencio, pero no por ello Magma dejaba de jadear. Uno de los espíritus se acercó a él entregándole un plato de ceniza y una copa de fuego.

Magma: Ah, ah, ah, ah, ah. ¿Qué… significa este plato y copa? Ah, ah, ah.

¿?: Eso significa.

Magma: …

Magma miró al espíritu que había hablado primero notando que era un poco diferente a los demás. Casi todos tenían un color gris pálido, pero era un poco más oscuro y sus escamas eran de un negro metalizado. El mortal siguió con la vista la dirección de la garra del espíritu y lo que vio le dejo pálido como la nieve. A pocos metros de él había un versión suya, pero muy anciana, el dragón anciano estaba encadenado. Magma sin ser consciente de lo que hacía se acercó a la versión de si mismo quien ni siguiera le prestó atención.

Magma: ¿Quién eres tú?

¿?: Es tu futuro. No puede verte ni oírte.

Magma miró al dragón que le había entregado el plato de Ceniza. Este último siguió hablando.

¿?: Aun no lo has entendido. Todo es lo mismo. El plato de ceniza, la copa de fuego y la cadena representan tu destino final. Llegarás a viejo, ahí tienes a tu yo futuro, pero cuando mueras…

Magma: ¿Cuando muera? ¿Significa eso que…?

¿?: Qué estas condenado al igual que Arquímedes.

Magma: ¡NNNNNNNNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOOOO!

Magma se cayó de la cama golpeándose fuertemente la cabeza contra el suelo. Se levantó respirando de forma agitada.

Magma: Ah, ah, ah, ah. Esta última pesadilla… nunca antes la había tenido, ni siguiera cuando la extinción. ¿Por qué ahora…?

«¿Qué hago? ¿Dar un paseo para despejarme? No. No es conveniente dar publicidad de estas cosas y no debo dar mala imagen paseando solo en mitad de la noche. Mejor vuelvo a la cama»

El dragón se recostó de nuevo.

EN UNO DE LOS PASILLOS

Alguien merodeaba por los pasillos del palacio a mitad de la noche, algunos guardias grifo vieron a tal persona, pero al reconocerla no dijeron nada y siguieron haciendo su ronda nocturna. Aquel personaje entró en uno de los salones encontrándose con quien no se esperaba en absoluto, tal personaje estaba sentado en uno de los sillones y la luz estaba dada.

¿?: ¿Tú? ¿Tampoco puedes dormir?

¿?: No, su majestad. No consigo dormir.

Ígnea: No me llames así, Flavia. No tiene sentido. Ya no soy reina e incluso deje de ser antes que mi esposo.

Flavia: Lo sé pero supongo que ya es costumbre usar ese tratamiento con usted.

Ígnea: Preferiría que me tutearás por favor.

Flavia: …

Ígnea: ¿Me puedo sentar?

Flavia: No es mi palacio pero supongo que sí.

Ígnea: Me referiría a tu lado.

Flavia: …

Ígnea: Por favor.

Flavia: Como gustes.

Ígnea: Gracias.

Flavia: De nada, supongo.

Ígnea: … ¿Puedo hacerte una pregunta?

Flavia: … Hazla.

Ígnea: ¿Nos odias a Magma y a mí por lo que paso con tus hijos?

Flavia: No exactamente. No les odio, pero desde luego es algo que no podré olvidar fácilmente.

Ígnea: Lo entiendo porque también soy madre. Si la situación fuese a la inversa, creo que reaccionaría igual que tú.

Flavia: Primero Magma envió a mi hija a una misión donde casi la matan, de él podía esperarlo, pero tú… jamás pensé que enviarías a mis 3 hijos a pelear contra un titán que casi les mata a todos.

Ígnea: Lo creas o no, me siento culpable por ello. Era la única manera de salvar al padre de mis hijos. Y si Arquímedes hubiese muerto, Draconem ahora no estaría siendo gobernado por un loco.

Flavia: … Dime la verdad. ¿Creíste que mis hijos serían capaces de vencer a Arquímedes?

Ígnea: Al principio no. De entrada solo querían que me ayudasen a rescatar a Magma de forma discreta, pero cuando me enteré de que eran ciclopes, pensé que quizás habría una mínima posibilidad de salvar nuestro país de origen.

Flavia: Eso fue egoísta.

Ígnea: Lo sé y te pido perdón. Tampoco es justo lo que Arquímedes ha hecho a nuestro país y a todos nosotros.

Ígnea: Durante muchos años hemos sido amigas. Nuestros hijos se conocen desde pequeños. Comprendo que ahora no quieras saber nada de mí, pero… solo quiero que sepas que yo si quiero tu amistad y rogaré a Lunarian para que algún día pueda ganarme tu perdón y de nuevo tu amistad.

Flavia: …

Ígnea: …

Flavia: No te odio. Me alegra que a pesar de todo nuestros hijos sigan siendo amigos. Igualmente quiero que nuestra amistad se arregle, pero… necesito tiempo para superar lo que pasó.

Ígnea: Lo entiendo. Te daré tanto margen como quieras. Esperaré a que lo superes y mi puerta estará abierta para cuando quieras entrar.

Flavia: Me alegra que hayamos hablado.

Ígnea: También yo. Buenas noches, Flavia.

Flavia: Igualmente… Ígnea.

A LA MAÑANA SIGUIENTE.

Magma se presentó en el comedor para desayunar encontrándose con todo el grupo presente, el dragón miró a la reina Fiora sabiendo que debía darse prisa dado que debía abandonar el palacio antes del mediodía y solo le quedaba un hora de margen por delante. Él normalmente se levantaba a las 9:00 desde que estaba en el reino grifo pero en aquel momento eran las 11:00. Sus pesadillas le habían mantenido en vela durante gran parte de la noche y posteriormente se quedó dormido hasta tarde.

Ceniza: Buenos días, Magma. La reina Fiora nos ha explicado la conversación que ayer tuvo contigo.

Amber: Nosotros nos quedaremos aquí, padre.

Volcano: Con nuestra madre. Ya hemos hablado con ella y con la reina Fiora, ambas están de acuerdo.

R. Fiora: Tus hijos nos han explicado a todos la conversación que tuvieron contigo anoche. Quiero que sepas que mi corona apoyará su candidatura para ser los futuros gobernantes de Draconem y en cuanto hable con Celestia seguramente ella también lo hará.

Ígnea: Me es difícil decir esto, pero los chicos tienen razón, Magma. No eres digno de ejercer el poder.

Ceniza: Exacto. Que me lo pregunten a mí que te he servido lealmente durante siglos, y aun así tú no tuviste reparos en arriesgar la vida de mi hija enviándola sin protección a Canterlot.

Flavia: También estoy de parte de los príncipes.

Minerva: Y yo.

Neptuno: Digo lo mismo que mi hermana y mi madre.

Urano: Usted no es digno ni de ser alcalde menos aun un rey.

Magma:… Muy bien. Entendido. No se preocupen por mí porque me voy ya. Lo crean o no yo les quiero y lamento si algunas de mis decisiones pasadas les perjudicaron. Adiós a todos.

Seguidamente Magma empacó rápidamente sus cosas y abandonó el palacio sin desayunar. Ígnea y sus hijos se despidieron de él formalmente, pero se les notaba cierto grado de frialdad, el resto del grupo simplemente le vio alejarse. A todos les dolía en el fondo el estado de Magma pero creían que hacían lo correcto al separarse de él, al menos temporalmente, todos habían sufrido mucho y ahora necesitaban darse un tiempo de margen.

FIN DEL CAPÍTULO