Capítulo 35

El Valor del Leon

Nota autor: Capítulo hecho en conjunto con mi amiga Heron de S.W.A.T or Team Wild que me ayudó en varios puntos de este capítulo para mejorarlo. Muchas gracias amiga por la ayuda en este capítulo.

Lyndon: Bien. La siguiente parte puede ser de tu interés o no.

La comentaba a esta el grifo. Jill asintió.

Jill: Prosigue.

Lyndon: Muy bien. Adelante pues. Esta vez nos vamos a centrar en un miembro de la patrulla en particular.

Lyndon se puso a su libro y comenzó a narrar lo siguiente.

Retornando a la historia.

En un lugar desconocido, estaban Mike y su patrulla como Lyndon. Solo que éstos estaban colgados de la pared con sus patas delanteras inmovilizadas mediante agarres de fuerte metal con cierre electrónico, incluso los fénix como zorro dorado estaban atrapados en la pared mediante collares encadenados que impedían usar sus poderes. La única que no estaba era Rebeca como sus compañeros animales.

Dark: No me puedo creer que hayamos caído en una trampa tan tonta como unos principiantes.

Comentaba molesta la alicornio. Dark Cloud asintió también.

Dark Cloud: Y eso que la idea parecía buena.

Completaba el fénix negro.

Red: Sí. Solo que nadie se esperaría que todo esto fuera una trampa.

Ghost: E ignorándolo por completo, caímos en ella como unos principiantes.

Lyndon: En mi vida como ladrón jamás me había pasado una cosa como esta.

Mike miraba seriamente el lugar con atención. Era un gran recinto cerrado amplio con paredes de metal. En su mente tenía un pensamiento concreto.

Mike: (Rebeca. Al menos tú no has caído en esto. Y ahora mismo eres nuestra última esperanza.)

Flashback

En el comedor del Infinity, estaban la patrulla entera. Mike, Darkwing y Night Ray estaban sentados en una mesa junto con Rebeca. La chica tenía una expresión sería al igual que los otros.

Un intenso silencio se formaba entre ellos como el resto del grupo. Silencio que fue roto por Mike donde le preguntó a la chica.

Mike: ¿Cómo que te vas, Rebeca?

La preguntaba el alicornio sorprendido. Por lo visto Rebeca ya le había contado su deseo de marcharse junto con Sherrys y Anivia. Rebeca seriamente y con la mirada gacha, le respondió al alicornio.

Rebeca: Así es, Mike. He decidido marcharme. Siento que no soy útil para el equipo en absoluto.

Dark: Bueno. Eso ya lo sabíamos de antecascó.

Respondía Darkwing con burla, hasta que Night que estaba a su lado, la dio un codazo para que ésta se callase.

Mike: Pero Rebeca ¿Por qué quieres irte tan pronto? Apenas empezamos con esto.

Preguntaba Mike sin comprender las razones de su amiga. Ahí Rebeca le respondió.

Rebeca: Porque verás, Mike. Siento que soy más una carga que una ayuda. Ya son dos veces la que me quedé paralizada de miedo en plena batalla y que vosotros os tengáis que desviaros para ayudarme. No sirve de nada que yo me quede aquí si no hago nada por el equipo.

Comentaba Rebeca, sintiendo gran culpa por no ser de ayuda para sus amigos. Sherrys que estaba tumbado en el suelo al lado de su dueña, no pudo evitar mirarla con lastima. Mike sintiendo lastima por Rebeca, trató de consolarla.

Mike: Rebeca. Nadie dijo que esto fuera a ser fácil. Sé que estás así por lo que te ocurrió hace tiempo en aquella misión, pero marcharte no resuelves nada. Así no podrás recobrar el valor perdido.

Trataba Mike de convencer a su amiga de que se quedara. Por desgracia no parecía lograr resultado alguno. Rebeca echando la cabeza para atrás y mirando al techo, le respondió.

Rebeca: Mira, Mike. Te agradezco que intentes ayudarme, pero la vida no es un fanfic donde uno o más escritores escriben por teclado y ordenador todo lo que pasará en todo momento y en caso de error, corregirlo y que todo termine siempre bien. Lo siento, Mike, pero si para el grupo voy a ser más una molestia que una ayuda. Lo mejor es que me marche. Además. Ya están Nightmare y Light como Lily ayudando. Con ellos deberían ser más que suficientes para derrotar a Arquímedes y sus seguidores.

Mike: Rebeca...

Decía el alicornio sintiendo una gran lastima por Rebeca. Darkwing trataba de hacerse la indiferente, pero aunque ella odiaría admitirlo. En el fondo la daba pena que Rebeca se tuviera que marcharse.

Mike: Oye, Rebeca. Al menos podrías pensártelo un poco antes de marcharte. Quizás, aunque no sea en las batallas y hasta que te sientas segura. Quizás puedas ayudar de alguna otra forma ajena a las batallas.

La comentaba el alicornio, esperando que Rebeca al final se quedara. La chica seriamente le respondió.

Rebeca: Me lo pensaré. Me iré a mi cuarto a descansar si no os importa.

Decía la chica levantándose de la mesa y yendo hacia su cuarto que estaba en otra planta de la nave, siendo seguido por Sherrys y Anivia. Un intenso silencio se formó en la sala.

Ghost: Pobre Rebeca. No lo debe pasarlo nada bien.

Comentó la pony fantasma sintiendo una gran lastima por la chica. Blue Sky la secundó.

Sky: Por lo visto nuestra amiga ha sufrido mucho, sea lo que sea lo que la ha pasado en aquella misión.

Comentó el paladín, ya que hace tiempo Rebeca tras hablar con Mike sobre ello, les contó al resto del grupo lo sucedido con ella. De cómo estuvo a punto de morir en una misión y el resto del grupo con ella, y como se había hecho aquella horrible cicatriz en su costado. El grupo no podía evitar sentir lastima por la chica, incluso Darkwing aunque odiara admitirlo.

Black: Mike ¿Qué hacemos? ¿Y si decide marcharse?

Preguntaba la bat pony. Mike seriamente la respondió tras soltar un suspiro.

Mike: Sinceramente no lo sé. Aunque me duele decir esto, si ella quiere marcharse, no tendremos más remedio que respetar su decisión. Lo mejor que podemos hacer es darla espacio para que lo piense mejor.

Lyndon: Es lo que hago yo siempre. Cuando necesito pensar bien una cosa, suelo buscarme un sitio tranquilo y aislado para así poder pensar con claridad.

Completaba el grifo que estaba apoyado tranquilamente en la pared. En ese momento apareció Vulcan.

Vulcan: Eh, chicos ¿Qué me he perdido?

Preguntaba el robot como si nada. Eye Fox seriamente le respondió.

Fox: Pues todo, tarugo ¿Y se puede saber dónde estabas en todo este tiempo?

Vulcan: Veréis. Me apetecía dar una vuelta por el castillo.

Fox: Más bien para espiar a las sirvientas en los vestuarios.

Comentó con sarcasmo la arquera. Vulcan se defendió.

Vulcan: En realidad, salí a dar una vuelta y me topé con un pony disfrazado que repartía panfletos.

Fox: Panfletos. Que original.

Decía otra vez con sarcasmo la arquera. Vulcan finalmente dijo.

Vulcan: Es esto. Mirad.

Decía esto sacando de su armadura un panfleto algo maltratado. Red Fire con su magia lo cogió y leyó su contenido. Ahí la alicornio de fuego comentó.

Red: Interesante... Según aquí, acaban de poner un nuevo museo dedicado a los dragones aquí en Canterlot.

Dark: ¿Un museo dedicado a los dragones?

Medic: ¿Aquí en Canterlot? Curioso.

Preguntaban ambas ponis, que al igual que al resto, les resultó extraño que se fundase un museo dedicado a los dragones precisamente en Canterlot, teniendo en cuenta que los ponis del lugar, en especial los nobles, no aceptaban demasiado bien a los dragones. Aquello extraño al grupo.

Ocelot: Un museo para dragones. Qué raro.

Camaleón: Muy raro.

White: Canterlot no es conocida por su aprecio hacia los dragones. Esto resulta muy raro.

Sky: Tal vez deberíamos echar un vistazo a ese museo.

Night: ¿No creéis que quizás la gente esté aceptando un poco mejor a los dragones?

Preguntaba Night. Ahí Darkwing le respondió.

Dark: Lo dudo. Muchos de aquí son de la ideología idiota de Blueblood. Que de repente pongan un museo dedicado a los dragones, resulta muy sospechoso.

Contestaba con desconfianza la alicornio sombría.

Bit: Se podría echar un vistazo para ver cómo es dicho lugar.

Completó Bit. Mike estando de acuerdo con él, afirmó.

Mike: Bit tiene razón. Iremos a echar un vistazo a ese museo.

Night: ¿Avisamos a Rebeca? Quizás la guste visitar dicho museo.

Ante la pregunta, Mike con expresión de no estar muy seguro, le respondió.

Mike: Mejor no. Ahora mismo Rebeca necesita tiempo para estar sola. Iremos nosotros y luego más tarde, veremos si ella quiere visitarlo o no.

Decía Mike sintiendo cierto pesar, ya que posiblemente visitar un museo dedicado a los dragones podría quizás animar a Rebeca. Pero consideró que ahora la chica querría esta solar sin que nadie la molestase.

Más tarde, el grupo caminó por las calles de Canterlot, siguiendo el mapa del panfleto pasaron por unas callejones que estaban sospechosamente muy apartadas de las calles principales.

Finalmente llegaron a dicho museo. Era una estructura grande. Con dos estatuas de dragones en la entrada. De diseño modesto, simplemente de mármol o material similar. No tenía ni siquiera ningún indicativo de fuese un museo si quiera.

Black: ¿Este es el sitio?

Preguntaba Black Wing alzando el vuelo y examinando un poco la parte frontal de dicho museo.

Sky: Según el panfleto, esta es la dirección.

Dark: Sinceramente, deberían anunciarse un poco más si quieren que el lugar fuese más conocido y popular.

Completaba Darkwing, ya que desde que empezaron a buscarlo, sin ayuda del mapa que estaba en el panfleto, seguramente no lo habrían encontrado, ya que no encontraron ningún cartel o señal indicativo que los llevase a dicho museo. En cierto modo, aquello resultaba bastante sospechoso y daba que pensar al grupo.

Vulcan: Bueno ¿Qué tanto hay que pensar? Vamos a ver el museo ya.

Decía animado el robot, siendo el primero en entrar al museo.

Sky: ¡Vulcan, espera!

El resto del grupo subió por las escaleras de entrada y llegaron a dentro. Una vez dentro, no encontraron absolutamente a nadie. Como mucho, algunas estatuas o figuras de cera sobre dragones representando escenas.

Dark Cloud: Bien ¿Queríais dragones? Pues aquí los hay a patadas.

Comentaba el fénix que estaba apoyado en la grupa de su compañera. Holy que estaba con Mike, comentó.

Holy: Que raro. No hay nadie. Debería haber, no sé. Un vigilante o algo así.

Comentaba la fénix mirando por todos lados, tratando de ver a alguien, pero no veía a ningún solo pony, ni siquiera algún vigilante.

Mike: Bueno. Ya que estamos aquí, vamos a echar un vistazo.

El grupo estuvo de acuerdo y se dividieron en grupos. Mike, Darkwing y Night Ray con sus fénix fueron hacia una sala. Red Fire, White Shield, Ocelot y Medic por otro. Vulcan, Eye Fox, Blue Sky y Black Wing por otra sala. Ghost, Camaleón, Bit y Lyndon por otra. Ninguno se dio cuenta de que eran vigilados por cámaras.

En la sala del vigilante, había varios monitores mostrando a la patrulla en las diversas salas por donde estos iban. Una sombra sentada en un sillón giratorio, sonrió maliciosamente mientras comentó.

¿?: Como era de esperar. Sabía yo que no resistirían la tentación de visitar un museo sobre dragones je, je, je, je.

Comentaba la extraña voz con una sonrisa maliciosa. La figura misteriosa se puso en un panel de control, mientras iba pulsando unos botones.

¿?: Je, je, je, je... Que comience el juego.

Red Fire, White Shield, Ocelot y Medic pasaban por una larga sala, donde podían ver una figura de cera a tamaño real de un enorme dragón rojo.

Red: Hay que reconocer que está bien hecho esta figura de cera.

Comentaba la alicornio mientras caminaba al igual que los otros.

White: Es verdad, Red Fire. Casi parece de verdad. Da la impresión de que va a moverse en cualquier momento como un dragón de verdad.

La respondía el unicornio. Ocelot se puso enfrente de donde estaba la cabeza gacha y con la cabeza abierta como si se fuera a devorar algo. Ocelot ahí se puso a hacer algunas muecas.

Ocelot: Hola, bicho ¿Hay hambre? Je, je, je, je…

Bromeaba el espadachín. Mediante las cámaras, la extraña sombra pulsó un botón del panel de control y en ese instante los ojos del dragón de cera comenzaron a brillar y de repente la cabeza se lanzó hacia Ocelot.

Ocelot: ¿Pero qué?

Medic: ¡Cuidado, Ocelot!

Por poco el dragón no le dio un bocado al espadachín, donde el semental logró esquivarlo de un salto y acto seguido sacar su espada.

Ocelot: Pero ¿Esto qué es?

Preguntaba el vaquero poniéndose en posición de combate, mientras los demás se unían a este para combatir. El dragón de cera comenzó a moverse y soltó un gran rugido contra el grupo.

Red: Esta claro que quiere pelea.

White: Pues lo tendrá.

El grupo se prepararon para combatir. El dragón lanzó un coletazo donde éstos lo esquivaron. Medic saltando en el aire, sacó su katana y gritó.

Medic: ¡Técnica Ninja! ¡Vendaval de Hojas!

Medic sacudió su katana y lanzó un remolino de hojas afiladas contra el dragón, causando un sin fin de cortes por todo su cuerpo. Pese a ello, el dragón no parecía siquiera sentir el dolor.

Red: A ver si te esto te gusta ¡Beso de Fuego!

Decía esto la alicornio con su crin ya en llamas, posando su casco en sus labios y lanzando un beso en forma de corazón de fuego llameante. Fue directo hacia el dragón causando una explosión de fuego que lo cubrió por completo de las llamas.

White: Yo no me quedo atrás ¡Llamarada Infernal!

Dijo White Shield prendiendo también en llamas su crin y lanzando una bola de fuego que impactó también de lleno contra el dragón, causando una explosión de fuego.

White: Lo tenemos.

Celebraba el unicornio al igual que la alicornio, pero la celebración se canceló cuando las llamas desaparecieron y se sorprendieron ante lo que vieron. La cera con que estaba compuesto el dragón se derritió, revelando una carcasa metálica. El grupo pudo ver que el presunto dragón de cera era en realidad un robot.

Ocelot: Chicos. Esa cosa es una máquina.

Medic: Ya lo vemos, sea como sea, lo derribaremos.

El grupo asintió y saltaron dispuestos a acabar con el dragón de metal. La sombra misteriosa desde el monitor, con una sonrisa maliciosa comentó.

¿?: Je, je, je, je, je. Creo que no.

Pulsó unos botones y del techo surgieron unos potentes electroimanes. Los cuatro al ser robots y tener por tanto metal por casi todo su cuerpo, fueron cogidos sin remedio por dichos electroimanes hasta ser atrapados por estas.

Ocelot: ¡No puedo moverme!

Medic: ¡Yo tampoco!

Red: ¡Maldita sea! ¡Nos tienen atrapados!

Los electroimanes volvieron a esconderse en el techo con los cuatro ponis con ellos.

¿?: Je, je, je, je... Cuatro menos... Ya solo quedan los otros.

Vulcan, Eye Fox, Blue Sky y Black Wing estaba por una sala de dos plantas, donde la segunda era un gran balcón que rodeaba la sala, donde en el techo había varias figuras de dragones emulando que volaban por el cielo.

Black: No está mal esto... Me hace sentir que estoy volando en el cielo.

Decía la bat pony, volando con cuidado entre las figuras para no tirarlas.

Sky: El sitio no está mal, pero si quieren que este sitio sea más popular, deberían anunciarse un poco más.

Comentó el paladín. Vulcan no miraba demasiado interesado el lugar, hasta que su vista se centró en un pasillo donde en el suelo había una revista.

Vulcan: ¿Y eso?

El robot camino donde Eye Fox al verle irse, le siguió.

Fox: Vulcan ¿A dónde vas?

Eye Fox siguió a Vulcan hasta dicho pasillo. El robot al ver que revista era, no pudo evitar sonreír y comentar.

Vulcan: Hombre. Si es el nuevo Playbrony je, je, je, je... Y la yegua que sale en portada está para morirse.

Comentaba Vulcan mientras abría la revista. Eye Fox al ver lo que era, no pudo evitar comentar molesta.

Fox: Desde luego, Vulcan. Eres incorregible.

Vulcan: ¿Qué pasa? No veo nada mal en querer alegrar la vista con hermosas yeguas je, je, je, je.

Comentaba el robot mientras ojeaba la revista. Justo en ese momento, una trampilla se abrió a sus pies, pillándolos por sorpresa haciendo que no pudieran reaccionar a tiempo.

Ambos gritaron al caer por el hueco del suelo y acto seguido cerrarse detrás de ellos. El grito no pasó desapercibido para sus compañeros que vieron a sus amigos caer por el hueco del suelo.

Black: ¡Chicos!

Sky: ¡Amigos!

La sombra pulsó otro botón del panel de control y en ese momento todas las figuras de dragón apuntaron a Black Wing y a Blue Sky.

Black: ¿Pero qué?

Sky: ¡Cuidado!

De las estatuas surgieron varias flechas de fuego que la bat pony fue esquivando con sus ágiles movimientos. Blue Sky alzó su escudo para protegerse.

Sky: Aquí estamos expuestos. Tenemos que buscar otra salida.

Black: Me parece razonable.

Completaba Black Wing saliendo volando de allí a toda velocidad, pero justo en ese momento de la pared surgió una red en forma de telaraña justo delante de su camino. La bat pony no pudo frenar a tiempo y fue atrapada por dicha red, impidiendo moverse a ésta lo más mínimo.

Black: ¡Blue Sky! ¡Estoy atrapada!

Gritaba Black Wing, tratando desesperadamente de liberarse- pero todo su cuerpo estaba atrapada en la red. La bat pony al mirar mejor, vio que era una red de cables de acero y con carga eléctrica a modo de imán, impidiendo que pudiera moverse lo más mínimo.

Sky: Aguanta, compañera. Voy a sacarte de ahí.

Decía el paladín corriendo a ayudarla, esquivando el fuego de los dragones. El paladín saltó encima de una estatua de dragón y desde ahí tomó impulsó para sacar a su compañera, pero justo cuando iba a liberarla, unos tentáculos robóticos surgieron de la pared, atrapando sus cuatro extremidades al paladín impidiendo moverse.

Black: ¡Blue Sky!

Sky: ¡No me puedo mover, maldita sea!

Gritaba el paladín tratando de soltarse, pero no podía. Los brazos robóticos lo tenían completamente agarrado. Acto seguido desaparecieron éstos por la pared.

Ghost, Camaleón, Bit y Lyndon estaban en una sala que emulaba la cueva de un gran dragón cuidando su tesoro. Detrás de un gran dragón verde, había montones y montones de objetos que emulaban montañas de monedas de oro y joyas como otros tipos de objetos.

Lyndon: Mmm...Si al menos esas monedas de oro fuesen de verdad.

Comentaba el grifo ladrón sin quitar la vista de aquel enorme tesoro falso. Bit le comentó.

Bit: Naturalmente no es oro de verdad. Solo es atrezo diseñado para emular un tesoro que cuida un dragón.

Lyndon: Lo sé. Aunque si al menos fuese de verdad..Oh, sí. La de cosas que podría hacer con un tesoro así.

Comentaba el grifo mirando con cierta codicia al tesoro falso que tenía delante de él, imaginándose que fuese oro de verdad. Se acercó a dicho tesoro para examinar las monedas. Bit al verlo, le dijo al grifo.

Bit: No creo que esté permitido tocar eso, Lyndon.

Le comentaba el grifo robot ante lo que estaba a punto de hacer Lyndon.

Lyndon: Tranquilo, mi metálico amigo. Solo quiero ver esto más de cerca.

Decía el grifo con una sonrisa, estando a punto de coger dicho oro con su garra. Pero justo en el momento que iba a coger una moneda de un gran cofre que tenía delante de él, una garra metálica surgió de entre las monedas cogiéndole del brazo del grifo donde lo pilló por sorpresa a éste y fue tirando por el cofre.

Lyndon: ¡Socorroooo! ¡Por primera vez el oro me quiere robar a míiiii!

Gritaba desesperado el grifo tratando de liberarse, pero por desgracia no podía. Bit le agarró de la cintura tratando de ayudarlo, pero al final los dos fueron arrastrados hacia el cofre y ambos se perdieron entre las monedas desapareciendo de vista. Ghost y Camaleón que escucharon gritar a Lyndon y viendo lo que ha pasado, fueron rápidamente a dicho lugar.

Ghost: ¡Lyndon! ¡Bit!

Camaleón: Aguantad, colegas. Que os sacamos de ahí.

Decía Camaleón con un disfraz de pirata con pala, sacando las monedas del cofre para encontrarlos. Cuando terminó de vaciar, solo estaba el hueco del cofre.

Ghost: No...No están...

Decía la pony fantasma asomándose al interior del cofre y palpando con sus cascos delanteros el fondo de éste, pero no hallaba absolutamente nada.

Camaleón: Ay, madre. Parece que aquí hay fantasmas.

Comentaba Camaleón con un disfraz de fantasma con bola de hierro encadenada. Ghost le respondió.

Ghost: No creo que sean fantasmas. Aquí para algo raro. Debemos reunirnos con Mike y los otros.

Decía esto y Camaleón asintió. Ambos corrían (siendo Camaleón disfrazado de ciervo para correr más) fueron corriendo hacia el pasillo, pero justo en ese momento, el suelo por donde pisaban se abrió en par en par y ambos cayeron. Camaleón trató de volar con Ghost agarrada de sus patas traseras por éste, pero justo cuando iban a salir, una red eléctrica cayó encima de ellos electrocutándolos y haciendo que ambos cayeran al fondo y desaparecer tras cerrarse la trampilla detrás de ellos. Todo eso siendo visto por la sombra misteriosa a través de los monitores.

¿?: Je, je, je, je... Ahora solo falta Mike y sus otros amiguitos. Je, je, je, je... Está siendo tan fácil que hasta me siento decepcionado ya je, je, je, je.

Comentaba la extraña sombra de forma burlona.

Solo quedaba el grupo de Mike. El alicornio junto con sus amigos y fénix, andaban al lado de un cristal donde se mostraban diversas razas de dragones. Dragones terrestres, dragones acuáticos, dragones de montañas.

Night: Este museo la verdad, es que resulta bastante interesante.

Terrax: Es verdad. No sabía que había tantas clases de dragones.

Comentaban éstos sin dejar de mirar las distintas figuras de dragones que había. Mike asintiendo, respondió.

Mike: Cierto. Lástima que Rebeca no haya venido con nosotros. Esto la habría gustado.

Holy: ¿Sigues preocupada por ella, Mike?

Preguntaba su compañera que estaba apoyada en la grupa de Mike. Mike con pesar, la respondió.

Mike: Pues sí. La verdad es que me siento un poco mal por ella. Si hubiera detectado su problema antes, quizás habría encontrado un modo de ayudarla antes y así haber evitado que lo pasara tan mal en las dos últimas batallas.

Dark: Mike. Hiciste por la boba lo que pudiste. Nadie te está pidiendo más. No es culpa tuya lo que le ocurrió. Ahora mismo ella necesita tiempo para poder meditar mejor las cosas.

Le comentaba su amiga. Mike mirando a Darkwing y sonriendo levemente, la contestó en plan broma.

Mike: Si no te conociera, diría que en cierto modo te preocupas por ella.

Dark: ¿Yo por la tarada? ¡Ni mucho menos! Por mí, se puede largar a su casa con la cola entre sus patas.

Respondía molesta Darkwing mirando por otro lado para que no se notara su sonrojo. Mike se sonrío levemente. En ese momento oyeron gritar a Night Ray que los puso en alerta.

Mike: ¿Night?

Ambos se giraron y notaron que su amigo ya no estaba detrás de ellos.

Dark: ¿Dónde está Night Ray?

Comentaba preocupada la alicornio sombría al no ver a Night ni a Terrax. Mike yendo rápidamente hacia donde había desaparecido, comento.

Mike: No lo sé, pero esto no me gusta. Mejor contacto con Rebeca por si acaso.

Mike se puso a su brazalete tratando de contactar con su amiga.

Mike: Rebeca ¿Me recibes? Parece que en el museo hay problemas. Necesitamos que...

No pudo terminar la frase porque oyó gritar a Darkwing detrás de él y rápidamente Mike y Holy se giraron, viendo que ya no estaba ni Darkwing ni Dark Cloud.

Holy: ¡Mike! Darkwing y Dark Cloud han desaparecido.

Comentaba la fénix blanca preocupada por la desapareció de sus dos amigos. Mike seriamente y estando alerta, la respondió.

Mike: Eso parece, Holy. No sé tú, pero esto ya empieza a preocuparme.

Mike volviendo con el comunicador, trató de contactar de nuevo con Rebeca.

Mike: Rebeca. Si recibes este mensaje, ven rápidamente al museo. Necesitamos tu ayuda. Algo pasa aquí por lo que...

No pudo terminar la frase, porque tanto éste como su fénix, sufrieron una enorme descarga eléctrica que los hizo gritar a ambos y los dos cayeron al suelo quedando inconscientes. Detrás de ellos estaba una sombra que portaba con magia dos tasers eléctricos.

¿?: Je, je, je, je... Ya tengo al último... O casi último je, je, je, je... Aún falta la gatita asustada… je, je, je, je.

En la nave Infinity que estaba aparcada en una plaza. Rebeca estaba en su cuarto tumbada boca abaja sobre la cama, con su cara hundida sobre la almohada. La chica no tenía ningún ánimo para nada. Sus compañeros Sherrys y Anivia que estaban con ella, estaban en completo silencio.

Anivia: Oye, Rebeca ¿Realmente piensas que deberíamos irnos?

La preguntaba la fénix a su compañera, ya que el ave no estaba muy convencida ante la idea de marcharse y dejar al grupo. Rebeca levantando la cabeza y sin mirarla, la respondió.

Rebeca: En verdad, no lo sé, Anivia. En parte quiero quedarme y ayudar a Mike y los otros, pero muy poco puedo hacer si en plena batalla me quedo paralizada por el miedo. Otra quiere que nos marchemos y lo dejemos todo, pero no me sienta bien dejar a mis amigos con todo el trabajo que se avecina. Tal vez deba cambiar por Rafael, él siempre quiso una aventura como ésta.

Comentaba la chica. Sherrys limpiando por encima de la cabeza con una zarpa, la respondió.

Sherrys: Haz lo que crea mejor para usted. Sabe que yo la apoyare cualquiera que sea su deseo. Pero no dejare que mi Sapphire se involucre en esto, así que rehuso su idea.

Anivia: Pero ¿Qué dices? ¿Estás bien, saco de pulgas? Es raro que me apoyes.

Sherrys: Yo solo sigo a la señorita Rebeca. Pero Sapphire ya está en su quinta semana de gestación.

Anivia: Vaya, resulta que hay cosas más importantes para ti.

Rebeca: Eso es cierto, yo nunca mandaría a Sapphire a este mundo peligroso.

Anivia: ¿Entonces? Señorita, ¿Cree que es conveniente irnos de aquí?

Rebeca: No lo sé, Anivia

Sherrys: ¿Qué pensaría Evans?

Anivia: "Esta bien, princesa, diste lo que pudiste. El esfuerzo es lo que importa"

Decía la fénix emulando las palabras del hermano mayor de Rebeca

Rebeca: ¡Cállense los dos, solo me hacen sentir peor!

Anivia: Señorita, en verdad que usted tiene más fuerza y determinación de lo que cree.

Sherrys: Por favor, señorita,

Ambos animales querían animar a la chica, hasta que en ese instante el comunicador que Rebeca tenía en el brazo por cortesía del equipo se ilumino. Aquello captó la atención de la chica humana que se puso a ello.

Rebeca: Es de Mike. A ver de qué se trata.

La chica pulsó un botón y lo primero que se mostró fue una imagen tridimensional del mapa de Canterlot. Un punto rojo se iluminaba mostrando el lugar de la comunicación. Acto seguido se oyó la voz de Mike.

Mike: Rebeca ¿Me recibes? Parece que en el museo hay problemas. Necesitamos que...

Oía la voz de Mike en el comunicador, hasta que dicha voz fue interrumpida por el grito que parecía la voz de Darkwing.

Rebeca: Ese grito. Era de Darkwing.

Sherrys: Vaya. Sonó al grito de una potrilla asustada que se llevó el susto de su vida.

Decía con burla el gato. Después de unos segundos, volvió a oír la voz de Mike a través del comunicador.

Mike: Rebeca. Si recibes este mensaje, ven rápidamente al museo. Necesitamos tu ayuda. Algo pasa aquí por lo que...

Rebeca no pudo terminar de escuchar lo que le iba a decir Mike, ya que le oyó gritar de dolor tanto a éste como a Holy. Ahí la comunicación se interrumpió. Rebeca preocupada se levantó y comentó a sus compañeros.

Rebeca: Era la voz de Mike. Algo le ha pasado al equipo. Tengo que ir en su ayuda.

Comentaba la chica a sus compañeros. Sus compañeros animales la comentaron a ésta.

Anivia: ¿Estás segura que quieres ir, Rebeca?

La preguntaba la fénix preocupada por su amiga humana. Ésta la respondió.

Rebeca: No del todo, pero si Mike y los otros están en peligro, no puedo quedarme aquí mientras los otros están en apuros.

Sherrys: Sea donde vaya, señorita Rebeca, yo voy contigo.

Anivia: Y yo. Vamos contigo pase lo que pase.

Rebeca sonriendo al contar con el apoyo de sus amigos, haciendo que se sintiera algo más segura.

Rebeca: Gracias amigos, son unos amores... El mapa señalo este punto. Tenemos que ir allí y buscar a nuestros amigos.

Decía con convicción la chica, aunque una parte de ella aún seguía preocupada de que si se quedaba de nuevo paralizada por el miedo en plena batalla. Pero ahora con sus amigos en peligro, no tenía tiempo de dudar. Ahora era tiempo de actuar.

Rápidamente Rebeca se puso su conjunto de chaqueta de cuero negro con una playera azul con una imagen de los Rolling Stones, jeans azules y zapatillas deportivas, con el cabello con cola de caballo. Cogió la Silver Tail y la Healing Tail como sus armas de la Rosa y rápidamente se puso en marcha para rescatar a sus amigos.

Fin del Flashback

Mike y los otros estaban todavía en la pared sin poder moverse en absoluto.

Dark: Aun no me puedo creer que hayamos caído en una trampa tan evidente. Si la boba se entera de esto, me lo va a estar recordando toda la vida.

Comentaba molesta la alicornio sombría. Eye Fox ahí la contestó.

Fox: No solo tú. Todos caímos en ella como unos pardillos.

Black: Sí. Que molesto resulta esto.

White: De todos modos ¿Quién nos ha tendido la trampa?

Red: Alguien que sabría que vendríamos y que lo preparó todo para que no pudiéramos escapar.

Medic: Oye, Vulcan. El tipo que te dio los panfletos ¿Notaste algo extraño en él?

Le preguntaba la pony médico a Vulcan. El robot meditando un momento con la mirada hacia arriba, contestó.

Vulcan: Ahora que lo dices, note que este llevaba un disfraz de dragón bastante malo. Por no decir que era mucho más grande que un pony por raro que suene pese al disfraz. Pensé que era un empleado al que le obligaron que lo usara.

Camaleón: ¿Algo parecido a un dragón de tela verde, con ojos saltones, pero uno de ellos cayendo, con varios parches mal cosidos y con dientes de cartón donde algunos se le caen?

Comentaba el robot changeling. Vulcan tras oír la descripción que le daba su compañero, le respondió de forma afirmativa.

Vulcan: Así es, amigo ¿Cómo lo sabes?

Camaleón: Porque lo estoy viendo ahora.

Respondió Camaleón señalando con la cabeza hacia delante. Todo el mundo miró en la dirección que apuntaba Camaleón y efectivamente, veían a alguien llevando un ridículo disfraz de dragón verde con las señas indicadas por Camaleón. Vulcan nada más verlo, comentó sonriente.

Vulcan: ¡Anda! Precisamente ese es el tipo que me dio los panfletos. Un tipo amable aunque con una voz un tanto ronca.

Comentó alegremente Vulcan. En ese momento se oyó una voz por detrás del dragón verde.

¿?: Je, je, je, je... Cuanto tiempo sin vernos, Patrulla Harmony.

Todo el mundo reaccionó de golpe, ya que reconocieron de golpe aquella voz.

Black: Esa voz...

Medic: No puede ser...

Dark: Reconocería esa molesta voz en cualquier parte.

Comentaba molesta Darkwing. Vulcan la secundó molesto.

Vulcan: Yo también. Es la de ese concursante tan pelma que salía en "Gran Hermanastro". Mi madre hasta que le echaron. Siempre me cayó fatal ese tipo.

Nada más decir eso, Eye Fox le miró molesta y le dijo.

Fox: No, idiota. Si no fuera porque tengo los brazos inmovilizados, te daba un coscorrón. Espera, aun puedo darte una patada.

Eye Fox se balanceo hacia los lados, hasta estar cerca de Vulcan para patearlo en las costillas, haciendo gemir de dolor a éste.

Vulcan: ¡Au! ¡Eye Fox!...Que daño...

Mike: Darkus.

Dijo Mike con mirada seria. Nada más oír el nombre, el misterioso personaje surgió de la oscuridad revelando ser Darkus. El doble malvado de Mike.

Darkus: Hola, Mike. Cuanto tiempo sin vernos ¿Me habéis echado de menos? Ja, ja, ja, ja...

Les comentaba de forma burlona el alicornio oscuro. A ninguno le agradó volver a ver al antiguo doble de Mike. Habían oído mencionar a las princesas sobre su encuentro con Darkus, pero no estaban seguros hasta ahora.

Mike: Darkus. Ya sospechaba yo que tú estabas detrás de este misterio.

Darkus: ¿En serio? Oh. Debo estar cayendo ya en la rutina je, je, je, je.

Respondía con burla el alicornio oscuro.

Dark: Darkus. Maldito miserable. Así que esto es cosa tuya.

Decía enfadada la alicornio sombrío. Night mirando con atención a Darkus, preguntó.

Night: ¿Ese es Darkus? ¿El doble malvado de Mike que me hablasteis antes? Vaya. Pues sí que son parecidos.

Comentaba el unicornio, ya que hasta ahora, no conocía de nada al alicornio oscuro.

Dark: Solo se parecen en el físico, pero en el fondo no podría ser más opuesto este criminal a nuestro amigo.

Darkus mirando a la alicornio sombría, la dijo con una sonrisa burlona.

Darkus: Je, je, je, je. Así es, mi hermosa Darkwing. Todo esto fue plan mío, pero antes dejad que os presente a mi socio, Domo.

Domo: Por fin. Ya estaba harto de llevar este ridículo disfraz.

Se oyó la voz del tigre a través del disfraz, mientras éste trataba de bajarse la cremallera, cosa que le costó hacerlo. Finalmente se la bajó y se liberó de tan molesto disfraz, revelando ser el gran tigre. Mike al verlo, se sorprendió al ver quién era el gran tigre.

Mike: Espera. Yo te conozco. Tú eres el tigre que apareció en el Imperio de Cristal hace tres años.

Comentó el alicornio sorprendido de ver al tigre, ya que fue el mismo tigre que le ayudó a superar un duro combate contra una peligrosa adversaria, pero nunca se imaginó que colaboraba con Darkus*.

* Ver "Cap. 56. Actuar por Instinto" de mi Fanfic El Renacer de los Celestes.

Darkus: Ya veo que Domo y tú os conocéis de antes je, je, je, je. Ahora lo que importa. Ahora os tengo a todos aquí y tal como esperaba, habéis caído en mi trampa como unos pardillos.

Comentaba el alicornio oscuro.

Mike: Así que lo de la trampa en el museo, fue cosa tuya ¿Verdad, Darkus?

Darkus: Así es. Supe que si oíais la noticia sobre un museo sobre dragones montado aquí en Canterlot, no resistiríais la tentación de visitarlo. Y una vez dentro, caeríais en las trampas con que os estuve atrapando uno a uno. Y debo decir que sinceramente, logre atraparos tan fácilmente, que en cierto modo me siento hasta decepcionado je, je, je, je.

Explicaba el alicornio con burla para molestia del grupo. Ahí Mike le comentó.

Mike: Dime, Darkus ¿Por qué estás colaborando con Arquímedes? ¿Qué esperas ganar con esto?

Le preguntaba Mike al alicornio oscuro. Darkus ahí le respondió.

Darkus: Tengo mis razones y créeme cuando te digo que gano mucho con esto je, je, je, je.

Mike: ¿Y para quién trabajas realmente? Esto no puedes haberlo hecho tu solo sin ayuda.

Darkus: Tan hábil como siempre, Mike. Aunque la identidad de mi amo de momento se mantendrá en secreto y cuando lo sepáis, posiblemente ya será tarde para vosotros ja, ja, ja, ja... Especialmente que os tengo a todos atrapados aquí.

Decía el alicornio oscuro con burla en su voz. Ahí Mike seriamente, le señaló su error.

Mike: ¿No crees que te olvidas de alguien, Darkus? Una que no ha caído en tu trampa.

Le decía desafiante Mike. Darkus al oír eso, le respondió con una sonrisa burlona.

Darkus: ¿Te refieres a Rebeca? ¿La chica humana que os acompaña? Ja, ja, ja, ja... Por favor. Como si esa gatita asustada pudiera hacer algo para rescataros. No creas que no sé lo que la paso en las dos batallas en que participó en que se quedó congelada por el gran miedo que la invadía a ésta.

Comentaba con burla el alicornio oscuro. Mike sin abandonar su actitud desafiante, le cuestionó aquello.

Mike: Cuidado, Darkus. Subestimar a Rebeca es un error que muchos han cometido y han acabado lamentándolo.

Darkus: Je, je, je... Eso está por ver.

En ese momento, una pequeña alarma sonó en la sala y una pantalla holográfica se mostró a Rebeca entrando con cuidado en el museo, siendo acompañada por Sherrys y Anivia.

Darkus: Mira tú. Al final la gatita asustada ha venido a caer en la trampa como vosotros. Bueno. Ya que está aquí. La daré la bienvenida. No os mováis de aquí, por favor y poneos cómodos je, je, je, je.

Se burlaba el alicornio oscuro, abandonando la sala junto con el tigre, dejando solos al grupo.

White: Tenemos que salir de aquí. Rebeca sola no podrá contra esos dos si la atacan con las trampas que hay en el museo.

Comentaba el unicornio.

Dark: Buf… Teniendo en cuenta que Rebeca no está al 100%. Por lo que la verá muy mal.

Mike: Chicos. Ahora mismo debemos confiar en Rebeca y los otros. Ahora son nuestra única esperanza.

Red: Espero que tengas razón, Mike. Por el bien de todos.

Comentó Red Fire, tratando de tener la confianza que tenía Mike.

Dark: Si esperamos que Rebeca nos rescate, la vamos a tener clara.

Decía con sarcasmo la alicornio sombría.

Night: Mientras Darkus y Domo no están, deberíamos tratar de salir de aquí.

Ghost: ¿Cómo? Estamos inmovilizados de patas y nuestro equipo no está con nosotros, sino en aquella mesa.

Decía Ghost mirando hacia la mesa donde estaban las cosas del equipo. Entre ellas el dron volador Gizmo. Ahí Eye Fox comentó.

Fox: Quizás Gizmo pueda ayudarnos a liberarnos.

Sky: ¿Cómo? Ahora mismo está apagado y desde aquí no lo podemos activar.

Fox: Tengo un control remoto en mi cazadora. Solo hay que pulsar un botón y Gizmo se reactivará.

Lyndon: ¿Y cómo piensas llegar hasta ella si no puedes utilizar los brazos?

La preguntó el grifo que estaba justo a su lado. Está mirando al grifo, le preguntó.

Fox: Dime, Lyndon. Tú tienes la cola libre ¿No?

Lyndon: Claro que lo tengo li... ¡Ahhh!... Claro... ¿Cómo no se me ocurrió?

Decía el grifo dándose cuenta a lo que se refería la arquera. El grifo tenía su cola libre y podía llegar hasta el panel de control. El grifo movió su cola hacia ella, hasta que Eye Fox que miraba hacia delante, abrió los ojos de golpe y mirando molesta al grifo, le llamó la atención.

Fox: ¡LYNDON...!

Lyndon: Perdón. No me puede resistir je, je, je, je...

Se disculpaba el grifo, aunque en el fondo no se arrepintió ante lo que había hecho. Lyndon pasó su cola en la cazadora de Eye Fox y llegando hasta el control remoto, pulsó el botón.

Los ojos de Gizmo se iluminaron en sus dos ojos azules y se reactivó. Dicho dron comenzó a flotar hasta llegar hasta donde estaba Eye Fox. La arquera al verlo activo, sonrió y le dijo.

Fox: Muy bien, Gizmo. Ahora sácanos de aquí cuanto antes.

El dron obedeció y acercándose a unos de los agarres que sujetaba los brazos a Eye Fox, sacó un soldador láser de su parte frontal y comenzó a quemar los agarres para así liberar al grupo, aunque aquello le llevaría tiempo.

Mientras en el museo, Rebeca junto con Sherrys y Anivia, andaban con cuidado por el museo. La chica estaba armada con la Silver Tail esperando cualquier cosa. Sabía que lo que sea que había atrapado al grupo, podría estar ahí, por lo que estaba con todos sus sentidos agudizados esperándose cualquier cosa y tratando de evitar cualquier posible trampa.

Anivia: Rebeca... ¿No habría sido mejor haber llamado a los demás? ¿O al menos a los grandullones?

Preguntaba la fénix volando con cuidado por el techo. Rebeca pasando entre unas figuras de dragones, la respondió.

Rebeca: No hay tiempo. Nuestros amigos están en peligro y teníamos que venir cuanto antes. Solo espero que podamos ayudarles.

Sherrys: ¿Seguro que está lista para esto, señorita Rebeca? El saco de plumas y yo podíamos perfectamente hacer esto mientras usted se quedaba en la nave.

La preguntaba el gato preocupado por su dueña. Esta suspirando levemente le contestó.

Rebeca: No te voy a mentir, Sherrys. Tengo aun algunas inseguridades, pero ahora mismo nuestros amigos están en peligro y no hay tiempo para dudas.

La humana y el gato pasaron cerca de una figura de cera, solo que esta no era un dragón. Era un gran tigre que estaba en posición de salto hacia su presa. Cuando le dieron la espalda, en ese instante la figura movió su cabeza y saltó hacia estos.

Sherrys: ¡Rebeca, cuidado!

Gritó el gato saltando hacia su dueña y la apartó del ataque de zarpa del gran tigre. Ambos rodaron por el suelo quedando lejos del tigre. Rebeca y Sherrys al verlo, lo reconocieron al instante.

Rebeca: Espera, ese tigre. Lo he visto antes.

Comentaba la chica, reconoció al gran tigre que lo vio hace mucho tiempo atrás, durante la Guerra Celeste.

Domo: Me da igual si me reconocéis o no. Os mataré aquí mismo.

Sherrys: Intenta poner una sola garra en mi dueña y te despedazo pedazo de saco de desperdicios.

Respondía de forma retadora el gato sin importarle que el tigre fuese casi el doble de grande que él. Ambos felinos se lanzaron el uno al otro y ambos rodaron por el suelo para luego de un salto separarse el uno del otro y ambos en posición de pelea.

Rebeca no quería dejar solo a su gato guardián, así que llamó a su fénix Anivia.

Rebeca: ¡Anivia! ¡Bankai!

Anivia rápidamente fue hacia ella y acto seguido adoptaron su forma fusionada. Ahora Rebeca enfundaba su armadura de hielo y empuñando su espada, se preparó para luchar si era necesario. Aún tenía algunos temores internos, pero estaba dispuesta a pelear por rescatar a sus amigos. Estuvo a punto de lanzarse a por el tigre, hasta que una voz captó su atención.

Darkus: Hola, Rebeca. Cuanto tiempo sin vernos.

Rebeca se giró y ahí reconoció al instante al dueño de aquella voz.

Rebeca: Darkus.

Decía la chica en posición de combate, viendo emerger a Darkus de un pasillo. El alicornio mirando a la chica con una sonrisa, la dijo de forma maliciosa.

Darkus: Mira tú por donde. Si es mi vieja amiga Rebeca. Cuanto tiempo. No nos volvimos a hablar desde... Espera... Nunca hemos hablando je, je, je, je... Que gracia. Estuvimos casi juntos durante la Guerra Celeste y nunca llegamos a conversar el uno con el otro en nada.

Rebeca: Eso es porque no me interesaba hablar con un imbécil como tú, Darkus.

Le decía de forma despectiva y de desprecio la chica. Darkus riéndose perversamente, la respondió.

Darkus: Oh, Rebeca. Me duele el corazón que me digas eso. Y yo que pensé que éramos amigos. Jo, jo, jo.

Se burlaba el alicornio para molestia de Rebeca, donde la chica molesta le gritó a éste.

Rebeca: ¡Cállate! ¡Nunca hemos sido amigos ni lo seremos nunca! Y ahora dime ¿Dónde estás mis amigos? O te juro que te despedazo aquí mismo.

Amenazaba la chica dispuesta a hacer pedazos al alicornio. Darkus sin abandonar su sonrisa, la respondió.

Darkus: Ja, ja, ja, ja... No te des tantos aires. Si quieres rescatar a tus amigos, tendrás que derrotarme. Eso. Si no te da miedo luchar, claro je, je, je, je.

Rebeca olvidándose por completo de sus antiguos miedos, se lanzó hacia el alicornio sombrío tratando de partirlo en dos, pero Darkus lo esquivó de un salto y acto seguido contraatacó con un rayo oscuro, donde la chica lo esquivó haciendo una completa voltereta.

Sherrys: Señorita Rebeca. Espera.

El gato corría en ayuda de su dueña, pero Domo a gran velocidad se interpuso en su camino cortándole el paso.

Domo: Quieto ahí, gatito... Tu adversario soy yo.

Sherrys: Aparta o te calcino.

Amenazó el gato adoptando su afinidad fuego, quedando éste envuelto en llamas y le lanzó un gran chorro de fuego que le dio de lleno a Domo. Parecía que había acabado con él, hasta que vio que las llamas iban desapareciendo como si fueran absorbidas. Su sorpresa fue cuando vio que era Domo que había adoptado forma de un gran tigre de fuego que iba absorbiendo el fuego lanzado por Sherrys.

Sherrys: Espera... No me digas que tú también eres un Rainbow Cats...

Domo: Casi, pero no es así ¡Y ahora prepárate para ser gato atropellado!

Gritó el tigre cambiando su cuerpo a la de un gran tigre de rocas y saltó por encima del gato tratando de aplastarlo. Sherry adoptando afinidad de sombras, desapareció en las sombras para esquivarlo. Domo aterrizó en el suelo, pero Sherry había logrado escapar. Domo volvió a su estado anterior mirando por todas partes. Sherrys apareció por detrás de su sombra para atacarlo por detrás con un gran garra de sombras, pero justo cuando iba a golpearlo, Domo había adoptado forma de metal, deteniendo el ataque. Domo cogió la garra de Sherrys con su boca y lo lanzó contra un esqueleto de dragón destruyéndolo por completo.

Sherrys se levantó algo aturdido, donde se recuperó justo a tiempo para evitar el ataque de zarpazo de Domo.

Mientras tanto, Rebeca seguía atacando una y otra vez a Darkus, donde el alicornio oscuro simplemente se limitaba a esquivarlo, cosa que molestaba a Rebeca.

Rebeca: Deja de huir, Darkus y pelea ¿O acaso me tienes miedo?

Darkus: Seguro que no tanto como el que tuviste aquel día en esa misión.

Rebeca: ¡Cállate!

Gritó molesta la chica ante la burla del alicornio sombrío, mientras éste seguía esquivando al mismo tiempo que la comentaba.

Darkus: Oh, sí... Me preguntó cómo sería eso. Sentirte en la cima del mundo, para luego descubrir que no eres más que una simple gatita asustada.

Se burlaba el alicornio mientras Rebeca le lanzó un rayo de hielo desde la palma de su mano. Darkus lo esquivó de un salto haciendo que el rayo impactara en una estatua de dragón y que se quedara está congelada.

Darkus: Dime una cosa Rebeca ¿Cómo ha sido? Quiero decir, cuando te enfrentaste a ese monstruo y te dejó aquella marca de por vida en tu costado je, je, je, je.

En el momento que dijo eso último, Rebeca paró de atacar y exclamo sorprendida.

Rebeca: ¡Espera! ¿Sabes lo de mi cicatriz?

Preguntó sorprendida Rebeca, donde la resultaba extraño que el alicornio sombrío supiera siquiera de la existencia de aquella cicatriz, ya que ella no suele contárselo a casi nadie, salvo a su familia y amigos cercanos. El alicornio sombrío con una sonrisa maliciosa, la contestó.

Darkus: Ya lo creo que sí, preciosa. Nunca olvidaré ese día. Tú estabas toda confiada. Creyendo que nada podría pararte. Je, je, je, je... Hasta que ese monstruo apareció y casi te despezada a ti y a tu grupo. Oh, sí... Sin duda uno de mis recuerdos favoritos de ese día cuando estuve por ahí.

Los ojos de Rebeca se abrieron en par en par al oír aquello del alicornio oscuro y está enfadada le gritó.

Rebeca: ¡Espera! ¡Lo que me sucedió ese día! ¡No me digas que fue cosa tuya lo que me pasó entonces!

Le gritó enfadada la chica. Darkus riéndose a carcajadas, la respondió de forma negativa.

Darkus: Aunque me encantaría asumir el mérito de aquello. Mentiría si dijera que yo tuve algo que ver con ello. Ya sabes que odio mentir. Incluso que odio mentir es mentira ja, ja, ja, ja, ja...

Respondía con burla el alicornio, mientras Rebeca molesta sin dejar que sujetar su espada, miraba furiosa al alicornio con grandes deseos de despedazarlo ahí mismo.

Darkus: Aunque debo decir que disfrute viendo lo que ocurrió ese día. Je, je, je, je... Tus amigos a punto de morir y todo eso por tu culpa ¿Qué se siente, Rebeca? ¿Qué se siente al estar en la cima del mundo y creer que puedes con todo, para luego descubrir que no eres más que una gatita asustada? Una gatita asustada que se queda temblando de miedo en un rincón, mientras sus amigos mueren irremediablemente delante de sus ojos y que no hagas absolutamente nada para impedirlo.

Se burlaba el alicornio sombrío de la chica. Rebeca estaba ya furiosa, mientras apretaba con fuerza sus dientes y una intensa ira crecía en su interior. Con sus manos apretaba con fuerza la Silver Tail.

Darkus: Ja, ja, ja, ja, ja... Oh, sí... Sin duda lo disfrute con ese día... Hubo de todo. Miedo, dolor, sufrimiento. Y sobre todo sangre ja, ja, ja, ja, ja... y lo mejor de todo es, que tienes ese recuerdo de por vida en forma de cicatriz horrible... Ja, ja, ja, ja, ja...

Rebeca ya estaba bastante furiosa y al final completamente dominada por la ira, le gritó a éste.

Rebeca: ¡Hijo de...!

Rebeca creó unas alas mágicas en la espalda y se fue volando hacia Darkus, tratando de golpearlo con su espada.

Rebeca: ¡No tienes derecho a burlarte de mí! ¿Tienes idea de lo que sufrí ese día? ¿Tienes idea de lo mal que lo he pasado tras aquello? ¡Aquella bestia, de ese maldito laboratorio! ¡El dolor y el sufrimiento que pase ese día! ¡Mis amigos, mi novio y muchos a punto de morir por mi culpa! ¡No te tolero que te burles de mí!

Gritaba completamente furiosa la chica, lanzando ataques sin parar y de vez en cuando realizando hechizos en forma de bulbos que disparaban semillas a modo de ametralladoras. Darkus simplemente se limitaba a esquivarlos con ágiles movimientos o tele transportándose.

Darkus: Je, je, je, je... Veo que he tocado una vena sensible ja, ja, ja, ja... Magníficamente placentero.

El alicornio saltó por encima de un esqueleto de dragón y Rebeca saltó tratando de partirlo en dos con su espada, pero Darkus saltó para atrás para esquivarlo, haciendo que la chica partiera en dos con la espada.

Darkus aterrizó por el suelo y Rebeca se paró delante de él.

Rebeca: Vas a pagar por lo que acabas de decir.

Amenazaba la chica sin dejar de acercarse al alicornio oscuro, mientras éste retrocedía paso a paso sin abandonar su sonrisa malvada.

Darkus: Oh, vamos. No me digas que estás molesta por algo que te dije.

Rebeca no dijo nada. La chica simplemente utilizó unos de sus hechizos.

Rebeca: ¡Arte de Hielo! ¡Conos de Hielo afilados!

La chica creó unos conos de hielo y los lanzó todos contra Darkus. El alicornio simplemente saltó de un lado a otro esquivando los ataques.

Darkus: Je, je, je, je... No importa lo que hagas, Rebeca. En el fondo, sigues siendo una gatita asustada que la da miedo luchar.

Rebeca: ¡Cállate! Tú no sabes nada. No tienes ni idea de lo que pasé ese día. Cierto que antes me quedaba paralizada de miedo, pero ahora nada me detendrá para hacerte pedazos.

Darkus: Je, je, je, je... Eso lo veremos... ¡Síndrome de Pesadilla Nocturna!

Antes de que Rebeca pudiera reaccionar, el alicornio oscuro le lanzó un ataque en forma de fantasma oscuro con una boca dentada y garras. La chica no pudo esquivarlo a tiempo y la dio de lleno. El fantasma se introdujo dentro de ella, quedando la chica de pie en el centro con los ojos completamente negros.

Darkus: Je, je, je, je... Ahora sufrirá sus peores miedos...

Sherrys: ¡Señorita Rebeca!

Sherrys preocupada por su dueña, trató de ir a ayudarla, pero Domo placó contra éste y teniéndolo contra el suelo, puso su garra afilada en el cuello del gato y mirando a la cara, le dijo.

Domo: Lo siento, gatito, pero ya esta tarde para tu dueña. Ahora ya no tiene salvación...

Decía el gran tigre con expresión amenazante.

Mientras tanto, Rebeca estaba en medio de un espacio oscuro.

Rebeca: ¿Dónde estoy?

La chica miraba por todos lados tratando de ubicarse, pero no veía a nadie, estaba completamente sola. En ese momento vio a su hermano a lo lejos.

Rebeca: ¡Jack! Me alegro de verte.

La chica corrió hacia su hermano, pero su sorpresa es que éste la dio la espalda y se marchaba. Aquello la sorprendió.

Rebeca: ¡Hermano! ¡Espera!

Trataba de llamarle la chica, pero su hermano no parecía siquiera escucharla y desapareció.

Rebeca: ¿Pero qué? Ha desaparecido. Si estaba seguro que estaba ahí.

A lo lejos vio a Gifka. Trató de ir hacia ella, pero como la vez anterior, también la dio la espalda y desapareció. Luego su novio Joshua junto con sus amigos Michael y Danna, su maestro Canas, Nightmare, Light, Lily, Sherrys, Anivia. Incluso vio a sus amigos Mike y Darkwing como la patrulla. Cada vez que Rebeca trataba de alcanzarlos, éstos se daban la vuelta y como ignorándola, desaparecían en aquella intensa oscuridad. Al final la chica se cansó de correr y quedando de rodillas en el suelo, comentó.

Rebeca: ¿Qué pasa aquí? ¿Por qué me dejáis sola? ¿Acaso ya no os importo?

Preguntaba la chica con tristeza, mientras lágrimas salían de sus ojos. Una intensa sensación de soledad la invadía por completo. Se sentía enormemente sola. Sin nadie conocido o querido con ella.

Rebeca: ¿Por qué? ¿Por qué me abandonáis? ¿POR QUÉ ME ABANDONAAAAIS DEJANDOME SOLAAA?

Gritaba a los cuatro vientos con sus manos sujetándose la cabeza, tanto su mente como espíritu habían vuelto hacerla aquella niña temerosa de apenas siete años. En ese momento se oyó una voz en medio de la oscuridad.

¿?: O por favor, tú siempre has estado sola. Pero no te preocupes, acabaré con tu sufrimiento ahora mismo.

Decía la voz, donde a Rebeca la llenó de terror al reconocerla al instante. Ésta se giró para confirmar sus sospechas y un intenso miedo la invadió.

Rebeca: No... No puede ser... Tú.

Dijo con horror la chica, viendo a nada menos que a su antiguo y horrible padre. El antiguo duque Maximilian, o al menos su silueta en forma de sombra oscura. Su padre y el que trató de matarla en el pasado.

Max: Sí, hija. Y vine para acabar el trabajo que tuve que haber hecho hace mucho tiempo.

Decía esto la figura con una expresión en su rostro en forma de demonio con sonrisa malvada. Rebeca con un gran miedo en su interior, retrocedió hasta que sin querer se tropezó y se dio un sentón en el suelo. Revelando nuevamente el mismo cementerio, pero ahora este era muy diferente ya que tenía los cadáveres de toda su familia desperdigados en charcos de sangre.

Rebeca: No... Tú... Tú no puedes estar vivo... Moriste hace mucho tiempo...

Max: Oh. Que estúpida eres, niña. Mientras tu patética vida siga fluyendo, yo no pienso morir. No hasta que te haya arrancado tu maldito corazón.

Le decía el antiguo duque y padre de Rebeca, mientras hacía emerger del suelo un hacha de doble filo completamente hecha de oscuridad.

Rebeca: ¡Aléjate...! ¡Aléjate de mí...!

Le gritaba la chica asustada, arrastrándose por el suelo mientras su antiguo padre se acercaba lentamente hacia ella, preparando un revolver para matarla.

Max: Es inútil que trates de huir, niña.. Tu destino es morir a mi mano y ahora prepárate para la muerte...

Rebeca logró levantarse y salir corriendo en medio de aquella oscuridad, pero de repente su padre volvió a aparecer justo delante de ella para sorpresa de ésta. La chica cambio de destino tratando de evitarlo, pero volvió a encontrarse justo delante de ella.

No importaba donde fuera o huyera, la encontraba una y otra vez en todas partes. Durante su huida, no paraba de oír las pisadas de su cruel padre.

Max: Nada de lo que hagas te servirá, niña. Tu único destino es morir.

Rebeca aterrada, estaba en el suelo rodeada de clones de su padre riéndose malvadamente de ella, cuya risa hacía eco en todo el lugar. Rebeca estaba completamente muerta de miedo. Sola, sin ayuda de nadie. Ni de sus amigos, ni de su hermano, ni de Gifka, ni Sherrys, ni Anivia. Absolutamente nadie. Estaba completamente sola e indefensa.

En el mundo real, Darkus miraba con una sonrisa perversa, como Rebeca completamente metida en el limbo mental, estaba en el suelo en posición fetal muerta de miedo.

Rebeca: No... Alejaos de mí... Marchaos... Dejadme en paz, por favor...

Balbuceaba la chica con lágrimas en sus ojos como un gran miedo en su voz.

Sherrys: ¡Señorita Rebeca!

Trataba Sherrys de liberarse, pero el gran tigre lo tenía inmovilizado contra el suelo. Anivia que estaba todavía fusionada con ella, trataba de comunicarse con ella.

Anivia: (Rebeca. Rebeca. Reacciona por favor. Maldita sea. No puedo contactar con ella pese a que estamos fusionadas).

Darkus: Ja. Ja, ja, ja... Al final Rebeca ha revelado su verdadera naturaleza. No es más que una simple gatita asustada. Un gatita que huye ante el peligro… je, je, je, je... que al final cae en una trampa para ratones. Y Ahora a terminar con esto.

Decía Darkus sacando un par de cuchillas de energía de su armadura, dispuesto a matar a Rebeca estando ahora ésta indefensa.

Volviendo al limbo, la infanta Rebeca estaba en el suelo en posición fetal muerta de miedo, mientras los clones de su padre alzaban sus hachas listos para matarla.

Max y clones: Y ahora, a morir Rebeca...

Rebeca: ¡No...! ¡No quiero morir...! ¡No quiero morir...! ¡NO QUIERO MORIIIIR...! ¡QUE ALGUIEN ME AYUDEEEE...!

Gritaba aterrada Rebeca llorando a mares. Su padre y sus clones estaba por atacarla ya, hasta que una luz brillante apareció de repente y destruyó a todos los clones. Aquella luz captó la atención de Rebeca.

Rebeca: ¿Qué ha pasado? ¿Qué es esa luz? Por alguna extraña razón, me resulta tan cálida y familiar.

Comentaba la chica que había dejado de llorar. Por alguna extraña razón, aquella luz la tranquilizaba y hacía que sintiera menos miedo. La luz de repente adoptó forma de fantasma humanoide femenino. La extraña sombra de luz hablo.

Ente de luz: Hola, princesa. Me alegro de volver a verte de nuevo, después de tanto tiempo.

Los ojos de Rebeca se abrieron en par en par, ya que ésta reconocía aquella voz. Una voz que jamás olvidaría.

Rebeca: No puede ser ¿En verdad eres tú? ¿Elizabeth?

Dijo sorprendida Rebeca al reconocer la voz de una persona muy querida por ella. El ente de luz riéndose levemente, la contestó alegremente.

Eli: Así es, Rebeca. Me alegro de volver a verte. Es increíble lo que has crecido. Ahora eres toda una señorita muy hermosa.

Los ojos de Rebeca volvieron a humedecerse, pero no de miedo, sino de alegría. Sin dudarlo, se lanzó hacia la sombra de luz, abrazándola con todas sus fuerzas y su espíritu como mente habían vuelto a ser de la joven de quince años.

Rebeca: No me lo puedo creer. Elizabeth. Eres tú. Estoy tan feliz de volver a verte.

Decía la chica llorando de felicidad. Eliza devolviéndola el abrazo, la contestó.

Eli: Yo también me alegro de verte, mi niña. Cuando supe que estabas en problemas, vine en tu ayuda.

Rebeca dejó de abrazar a la sombra y separándose de ella, trató de explicarse.

Rebeca: Sí. Trató de ser valiente para ayudar a mis amigos, pero al final me quedo paralizada por el miedo. No soy más que una inútil. Como aquella vez que por mi culpa, tú moriste a manos de mi padre.

Decía con enorme tristeza la chica. La sombra de luz posó su mano en la barbilla de la chica y levantándola para mirarla a los ojos, la respondió con una sonrisa.

Eli: No digas eso, amor, yo volvería a sacrificarme por salvarte. Es algo que lo haría sin dudarlo. Todo por la estupenda chica que eres ahora. Una gran mujer dispuesta a todo con tal de ayudar a su familia y a sus amigos.

Rebeca: Pero... Eso fue hace mucho tiempo. Después de aquella misión. Yo... Yo me volví una cobarde...He perdido la confianza en mí misma como el valor. Ahora mis miedos me paralizan por completo.

Eli: Mi niña. Todos tenemos miedo a algo alguna vez y es completamente normal. Lo importante es sacar el valor para enfrentarnos a nuestros miedos.

Rebeca: Pero yo no creo que sea capaz de encontrar ese valor, Eliza...

Eli: Mírame, Rebeca. Tienes más valor de lo que crees, mi pequeña. Para ello están nuestros amigos que siempre podemos contar con ellos. Ahora mismo tus amigos te necesitan. Debes creer en ti misma, Rebeca. Yo creo en ti. Tus amigos creen en ti. Sé que puedes hacerlo, Rebeca.

Rebeca escuchó con atención las palabras de Eliza. En cierto modo, sentía que llegaban a lo más hondo de ella.

Eli: Yo confío en ti, Rebeca. Y sé que al final lograrás sacar el valor para enfrentarte al mal como siempre lo has hecho. Mi tiempo se acaba, Rebeca. Ahora debes sobreponerte. Adelante, Rebeca. Prométeme que lo harás. Que lucharás hasta el final por tus ideales...

Rebeca: Sí... Lo prometo.

Eli: Esa es mi niña. Y ahora adiós, Rebeca. Nos volveremos a ver algún día.

Rebeca: Sí, Eliza... Me alegro de volver a verte. Y gracias. Hasta la vista, Elizabeth.

Eli: Igualmente, mi pequeña.

La sombra de luz desapareció. Rebeca se secó las lágrimas con su brazo. Su malvado padre apareció detrás de ella armado con su hacha.

Max: Basta de tonterías. Hora de morir, Rebeca.

Su padre alzó su hacha y la bajó de golpe dispuesto a matarla, pero justo en ese momento, Rebeca se giró de golpe y detuvo el ataque con la Silver Tail para sorpresa de éste.

Max: ¿Pero qué...?

En ese momento Rebeca lo miró a los ojos fijamente. Con la diferencia que no había miedo en sus ojos. Ahora había una mirada desafiante y llena de determinación.

Rebeca: Tú no puedes hacerme daño, padre... Tú no eres más que un simple recuerdo. Un recuerdo que ya no forma parte de mi vida. Y ahora lárgate de aquí... ¡Y NO VUELVAS NUNCA MÁAAS!

Gritó esto último Rebeca, mientras una intensa luz surgía de ella destruyendo tanto a su padre como a la oscuridad que la rodeaba.

En el mundo real, Darkus alzó su espada de energía para matar a Rebeca.

Darkus: Hora de morir, Rebeca.

Sherrys: ¡NOOOOO!

Gritó aterrado el gato cuando Darkus lanzó su ataque, pero se detuvo cuando una intensa luz surgió del cuerpo de Rebeca. Dicha luz empujó con fuerza a Darkus como a Domo, liberando a Sherrys en el proceso. Ambos malvados chocaron duramente contra la pared.

Rebeca se levantó y esta vez tenía una expresión de odio y determinación. Sherrys feliz de ver a su ama, corrió hacia ella mientras la decía.

Sherrys: Señorita, Rebeca... Me alegro de que esté bien.

Anivia: (Sí. Por un momento estuve preocupada por ti, amiga).

Rebeca sonrió. Darkus y Domo levantándose, miraron a la chica junto con el gato. Darkus enfadado, la dijo a ésta.

Darkus: No sé cómo te has liberado de mi hechizo, pero me da igual. Os mataré a los dos.

Amenazaba el alicornio oscuro. Rebeca mirando a Darkus de forma desafiante y con unos ojos llenos de valor y determinación, le respondió.

Rebeca: Esta vez será distinto, Darkus. Esta vez no dejaré que mis miedos me cieguen. Sherrys. Afinidad Espectral.

El gato sonrió ante la orden de su ama, ya que sabía lo que planeaba ésta. El gato adopto su forma espectral.

Sherrys: ¡Modo Fusión Felina!

Sherrys se fusionó con Rebeca y una luz cubrió a ambos, obligando a Domo y a Darkus a taparse los ojos. Cuando la luz desapareció, se sorprendieron ante lo que veían.

Ahora veían a una felina humanoide de pelaje gris. Rostro gatuno como orejas. Una cola lanuda. Llevaba un traje de cuero marrón sin mangas como pantalones. Hombreras como abrazaderas. Ésta portaba la armadura Bankai de hielo. Aquella era el resultado de la fusión entre Rebeca y Sherrys que era ahora completa y más poderosa.

Rebeca: Bien, Darkus. Hora de acabar con tu maldad y rescatar a mis amigos ¡Evoluciona, Silver Tail, Lion Tail!

Decía la chica gata empuñando la Silver Tail, la cual comenzó a brillar y se transformó en una nueva arma. La espada ahora tenía un mango con la cabeza de un león, la hoja era curva, la hoja brillaba por el color de la plata y el pomo del mango era un diamante. Darkus al verla, se sorprendió un poco, pero enseguida se recuperó de la sorpresa y la dijo.

Darkus: Me da igual que tengas un nuevo aspecto y una nueva arma. Sigues siendo una gatita asustada que la da miedo a luchar. Ahora sí que te voy a matar.

Rebeca: Esto solo comienza, desgraciado ¡Ven a mí, espíritu!

La Lion Tail volvió a brillar y de un haz de luz se transformó en un poderoso león con alas y armadura

Domo: ¡Darkus, espera!

Pero ya era tarde. Darkus voló hacia Rebeca tratando de atravesarla con su espada de energía, pero está a gran velocidad se desplazó hacia el alicornio donde apareció de golpe delante de él para su sorpresa. Antes de que tuviera tiempo de reaccionar, es golpeado por un fuerte puñetazo en la cara del alicornio que lo mandó hacia arriba. Darkus recuperándose en el aire, miró enfadado a la gata y el león, conjuro varios dardos oscuros que los mandó hacia la gata.

Rebeca: ¡Arte de Hielo! ¡Ventisca Helada!

Gritó la chica gata, lanzando un ataque de ventisca que Darkus no pudo evitar y fue atrapado por el ataque y lo mandó por el techo y luego cayó por el suelo. Darkus molesto se levantó y dijo.

Darkus: Basta de juegos. Como está el dicho. Si no puedes vencerlos, haz trampas.

Decía esto el alicornio, pulsando un botón de su brazalete y acto seguido todas las trampas del museo de activaron al mismo tiempo que aparecía el dragón de metal. Rebeca al verlo, le dijo en burla al alicornio oscuro mientras empuñaba su espada con sus garras.

Rebeca: Tonto cobarde...

Darkus: Ja, ja, ja, ja... En la guerra no existe la trampa.

Varios tentáculos emergentes del techo, dispararon rayos láser contra la gata, donde ésta con enorme agilidad los esquivaba, al mismo tiempo que evitaba las redes de acero electrificados. También evitaba las trampas de pinchos que emergían de la pared como diversos dardos venenosos.

El dragón trató de aplastar al león con su garra, pero el felino lo esquivó y saltó hacia su cabeza, para acto seguido morder en la cabeza del dragón dañando su cerebro electrónico. Luego salto para esquivar un nuevo manotazo y creando varias copias del felino, todos atacaron al mismo tiempo al robot dragón.

El ataque no acabó ahí y saltando para atrás el león, mostrando a Rebeca concentrando un hechizo.

Rebeca: ¡Pentagrama, Sello Gélido, Arte de Hielo, Guepardo de las Nieves!

Una sombra de luz azul helada se formaba alrededor de ésta y encima de ella apareció un guepardo hecha de luz azul. El felino soltó un rugido y fue corriendo hacia el dragón saltando sobre él. En el momento que chocó contra el dragón, lo congeló por completo impidiendo moverse. Rebeca ahí saltó hacia el dragón robot congelado y le dio varios tajos tanto con sus garras como con su hacha Lirio (una Tomahawk de color anaranjada con negro). La gata acabó por el otro lado y justo en ese momento el dragón congelado se rompió en pedazos.

Darkus: ¡Maldita sea! Con lo que me costó construir ese robot. No importa. Te destruiré aquí y ahora, gata sarnosa.

No pudo decir más el alicornio oscuro, porque un rayo dorado le golpeó por la espalda mandándolo contra la pared donde estaba Domo.

Mike: No tan rápido, Darkus.

Darkus: ¿Qué? ¿Mike?

El alicornio sombrío y el tigre vieron que Mike y los demás estaban libres y listos para combatir.

Mike: Ríndete, Darkus. Estás en inferioridad.

Darkus: ¡Imposible! ¿Cómo se han podido liberar?

Comentaba sorprendido el alicornio sombrío a ver que sus prisioneros eran ahora libres..

Domo: No lo sé, pero ahora mismo debemos marcharnos. Estamos en clara desventaja. Lo mejor es huir.

Darkus: Hora de largarse ¡Esto no se queda así Patrulla, pronto muy pronto, todo el multiverso será destruido!

Decía frustrado el alicornio oscuro donde ahora mismo lo único que podían hacer era huir . Por esa razón el alicornio oscuro pulsó unos botones y ambos se tele transportaron lejos de ellos.

Rebeca: Y ahora ¿Quién huye como un gato asustado?

Decía con burla Rebeca.

Ghost: Se han escapado.

Vulcan: Vaya, hombre. Y a mí que me apetecía pulverizarles el cráneo.

Más tarde, el grupo al completo estaba fuera del museo.

Mike: Gracias por venir a rescataros, Rebeca.

Agradecía el alicornio a Rebeca. Ésta sonriendo, le respondió.

Rebeca: No hay de que, Mike. Aunque al final no os hizo falta la ayuda.

Dark: Por supuesto que no. Podíamos perfectamente solos. Por lo que no hacía falta tu ayuda.

Decía con arrogancia la alicornio sombría. Rebeca la respondió desafiante.

Rebeca: No era precisamente eso lo que estabas diciendo hace un momento.

Dark: Vete a paseo boba.

Rebeca: Tarada...

Dark: Gata Rabiosa...

Rebeca: Murciélago...

Dark: Gracias por venir...

Rebeca: Hubieras hecho lo mismo...

Se abrazaron estas mientras al resto del grupo suspiraban de alivio que no volvieran a pelear.

Mike: "Sí, ahora no pelearon".

Pensó feliz el alicornio celeste.

Night: De todos modos, Rebeca. Esa fusión de chica gato con el Bankai estuvo espectacular amiga, al igual que la nueva forma de la espada.

La elogiaba el unicornio. Rebeca sonriendo, le agradeció las palabras.

Rebeca: Gracias. La verdad es que hoy me he sentido como una leona.

Red: ¿En serio, cielo?

Rebeca: Así es. Siento que soy capaz de todo ahora. Y ahora más que nunca estoy decidida a seguir con vosotros y ayudaros.

Decía con decisión la chica. Mike sonriendo ante esas palabras, la dijo a su amiga.

Mike: Me alegra que al final no te vayas, Rebeca y que decidas quedarte con nosotros.

Rebeca: La verdad es que pensaba antes en marcharme. Al final comprendí que no lograba nada con eso. Así lo único que hacía era huir de los problemas cuando debería plantar cara a ellos. Eso es algo que una vieja amiga me recordó cuando me sentía perdida.

Nadie comprendió lo que decía la chica. Ahí Darkwing comentó.

Dark: Bueno. Sea lo que sea, mejor que estar oyéndote gritar como una potrilla asustada cuando estamos en una batalla.

Comentaba de forma sarcástica la alicornio sombría. Rebeca mirando molesta a Darkwing, la contestó.

Rebeca: Yo no gritó como una potrilla asustada. Eso lo haces tú y bastante bien.

Dark: ¡Yo no gritó como una potrilla asustada!

Replicó molesta está manteniendo la mirada desafiante con Rebeca. Rebeca con una sonrisa maliciosa, la respondió.

Rebeca: Eso no es lo que yo recuerde. Y precisamente lo tengo grabado en el mensaje.

Decía Rebeca con una sonrisa burlona, pulsando el comunicador y por ella se oía el gritó de miedo de Darkwing. El grupo se rió al oír aquel grito de Darkwing, mientras la alicornio sombría se sonrojó de vergüenza.

Rebeca: Oh, sí...Podría escucharlo montones de veces. El grito de potrilla asustada de Darkwing. Sin duda música para mis oídos. Estoy seguro que todo el grupo Divine querrá oírlo y reírse un buen rato... Ja, ja, ja, ja, ja.

Decía con burla la chica mientras se reía. Darkwing apretando con fuerza los dientes, la gritó.

Dark: ¡Maldita bruja! ¡Ahora sí que te lo has buscado, gata arrabalera!

Decía esto Darkwing, lanzándose hacia Rebeca y comenzando ambas a pelearse a golpes, puñetazos, patadas, tirándose del pelo mutuamente o incluso mordiéndose la una a la otra. Una gota de sudor se formó en todos los presentes.

Mike: Maldita sea. Ya hacía tiempo que no pasaba esto. Y claro está, me toca a mí separarlas.

Decía molesto el alicornio, al mismo tiempo que saltaba a la nube de humo para separarlas, cosa que no era fácil ya que éste también recibía los golpes de ambas chicas furiosas.

Quitando aquello, Rebeca había logrado recuperar el valor perdido. Ahora estaba más decidida que nunca a ayudar a sus amigos y no volver a dejar que sus miedos la bloqueasen de nuevo. Estaba dispuesta a hacer que su vieja amiga Elizabeth estuviera orgullosa de ella y demostrarla que ya no dejaría que sus miedos la paralizasen nunca más. Ahora ya no se sentía como una gatita asustada. Ahora se sentía como una autentica tigresa dispuesta a machacar con sus zarpas afiladas a sus enemigos y todo aquel que amenace a sus amigos como a su familia.

Después de regresar al castillo, Rebeca junto con Darkwing, Lily, Eye Fox, Anivia y Sherrys habían entrado a los baños al aire libre de la guardia lunar femenina, quienes estaban en turno ahora. Totalmente relajadas, Anivia se había transformado en su forma humana de piel blanca con pelo semi corto azul y ojos azules, y Rebeca se cubría la parte delantera, la cual mostraba parte de su cicatriz sin que la chica tuviera vergüenza alguna, aunque con algunas miradas fijas en esta.

Anivia: Nada como un buen baño para relajarse después de una locura.

Decía la fénix humana, mientras se hundía en la gigantesca bañera que se encontraba al aire libre.

Dark: Tú lo has dicho.

Secundo la alicornio sombría.

Lily: Y bien ¿Cuéntenme cómo les fue?

Preguntaba la dragona mientras se sentaba al filo del baño.

Fox: Bueno, resulta que el dichoso museo era en realidad una trampa de Darkus…

Lily: ¿Darkus? ¿Y ese quién es?

Rebeca: Es el clon maligno de Mike, e intento matarme con sus juegos sucios, pero no lo logro y le salve el trasero a la murciélago.

Dark: Oh, cállate, gata miedosa, por cierto ¿Por qué está tu gato aquí?

Preguntaba la alicornio mientras señalaba al gato, donde éste nadaba panza arriba.

Rebeca: Costumbre será, desde pequeña me acostumbre a bañarme con Sherrys.

Sherrys: Y además me gusta este lugar, tan tranquilo con algunas soldados lunares dándome mimos por lo lindo que soy.

Decía mientras una bat pony de color azul noche y crin de igual color, ojos de dragón de color celeste, le acariciaba la panza al felino.

Anivia: Al menos no eres como el idiota de Vulcan… Que de hecho.

Sospechaba la fénix humanizada, que se encontraba sentada al filo del baño con una toalla que la envolvía todo su cuerpo. Esta había creado una pequeña estaca de hielo que lanzo a una esquina con hierbas altas, el cual habían pegado un grito.

Anivia: Revela, la verdad oculta.

Lanzando ahora un destello el cual deshabilito la invisibilidad de la armadura de Vulcan con su armadura en Modo Invisibilidad, todas miraban con odio al robot mientras éste intentaba disimular.

Vulcan: No es lo creen chicas, no las estaba espiando para contemplar sus hermosos cuerpos, sino que buscaba mi mazo de energía.

Fox: ¡VULCAN!

Gruñía la pony arquera.

Dark: ¡Asqueroso pervertido!

Soldado Lunar: ¡Chicas, es este pervertido nuevamente!

Soldado Lunar 2: ¡A matar al pervertido!

Soldado Lunar 3: ¡Atrápenlo y despelléjenlo!

Enojadas, se acercaban la guardia femenina hacia el robot, cuando Rebeca le ordena a su gato.

Rebeca: Sherrys, ve a darle matarile a ese pervertido.

Sherrys: Con mucho gusto, señorita.

Vulcan: ¿Qué significa matarile?

Sherrys: Oh, solo es una forma más linda de decir que te volveré chatarra inservible.

Vulcan: Está bien.

Dijo el robot para luego salir corriendo, mientras era perseguido por toda la guardia lunar femenina, Eye Fox y el gato.

Lily: ¿Cómo se atreve a espiarnos? En especial a mí que aun soy muy joven e inocente.

Decía sonrojada la dragoncita de escamas verdes. Darkwing y Rebeca sonrieron ante la vergüenza de la dragoncita, en eso Rebeca voltea a ver al cielo estrellado el cual se podía ver como a Nightmare era perseguido por Celestia, le extraño un poco esa escena pero no le dio tanta importancia

Rebeca: "Supongo que Nightmare le volvió a robar pasteles a Celestia"

Pensó la chica sonriendo. En ese momento recordó una canción que escucho hace tiempo.

¿Qué significa ser tú mismo?

Ser alguien diferente en una multitud

Decía en la portada de un libro

Que vi un día al caminar

¿Qué significa ser tú mismo?

Cuando era niña nunca me interesó

Si algo iba mal me enojaba

Era honesta al decir que quería

El tiempo va cambiándonos

Y ya no necesito lo que antes yo busqué

Cuando pierdo algo, gano a que atesorar

Eso es ahora lo que me hace especial

Porque al crecer, sufrimos más

Al guardar lo que sentimos en realidad

Pero al ver, la vida correr

Hay algo más que puedes encontrar

Por eso sigo siendo tal como soy

Y yo te quiero ver tal como tú eres

No estaba en el plan, junto a ti estar

Después de todo somos tan diferentes

No voy a pretender ser como tú

Y tú no debes cambiar por mí

Quizás esta bien, tu mano tomar

Verás el amor nacer de una forma muy sincera

¿Qué significa ser alguien mejor?

Ser fiel al corazón

Serás fundamental para alguien más

La vida te enseñara a ser valiente.

Cantaba la chica para sí misma, sin recordar que se encontraba en público.

Dark: Que hermosa canción ¿Dónde la aprendiste?

Le pregunto la alicornio sombría y la chica le respondió.

Rebeca: De una muy buena persona que conocí hace tiempo.

Anivia: ¿No será de aquella persona de la cual tienes una foto en el muro de tu habitación?

Rebeca: Exacto, amiga.

Interrumpiendo historia.

Jill: Así que eso pasó.

Lyndon: Así es. Debo decir que pasó de todo en ese museo.

Jill: Está claro que el llamado Darkus como el gran tigre Domo, son tipos peligrosos.

Lyndon: Ya lo creo, preciosa. A esos dos había que ir con cuidado si no querían que te la jugasen, pero bien. Al menos la chica recuperó el valor perdido. Ya me veía yo haciendo de canguro para esa chica.

Decía el grifo riéndose levemente.

Jill: Bien. Olvidemos eso y ahora continuemos con la historia.

Lyndon: Como quieras preciosa.

Continuara.

No olvidéis comentar.

Nota autor: Antes que nada muchas gracias mi amiga Heron de de S.W.A.T or Team Wild que me ayudó bastante a mejorar este capítulo en varias partes. Muchas gracias amiga.

La idea de los baños como la canción de Rebeca que sigue después, son ideas originales de Heron al cual mejoró mucho el capítulo al igual que la escena de combate de Rebeca contra Darkus al cual me ayudó a mejorar esa parte como algunos añadidos como la Silver Tail como su evolución y transformación, mucha gracias amiga por todo.