Capitulo 2.-

"El gran juego"

Por Amelia Badguy.

1002 palabras según Word

Jadeó con fuerza cuando despertó de golpe. No se encontraba en su tienda de campaña del ejercito, ¿así que donde estaba?, se preguntó mientras sentía como sus manos estaban atadas tras su espalda y él mismo estaba sentado en una silla atado, en aquel lugar que parecía ser el vestidor de una piscina.

¿Qué hacía ahí?

Su mente iba a mil por hora, pero no podía recordar más allá de que la noche anterior se había ido a dormir en su tienda y estaba en Afganistán.

Pero ahora no estaba en su tienda y no estaba en Afganistán.

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando un hombre con un fino traje entró en aquel lugar y comenzó a hablarle, diciendo su nombre y mencionando a otro hombre... Sherlock Holmes.

Él no tenía ni la menor idea de quién era Sherlock Holmes ni nada de aquello, pensó, mientras escuchaba al hombre hablar sobre un plan y como haría sufrir al nombrado Holmes con su debilidad, pero no entendía de que hablaba y tampoco consideraba prudente interrumpir el discurso de locura de aquel hombre ni nada de aquello.

A base de que otro hombre, uno rubio que tenía unas cicatrices en su rostro, le estaba apuntando con un arma, se quedo quieto cuando le quitaron las cuerdas de su rostro, pero lo peor vino cuando le pusieron una parca llena de explosivos colocados ahí, listos para explotar sino hacía lo que le pedían, que al parecer era salir a la piscina y repetir todo lo que le fuese dicho al tal Holmes que venía.

Él hizo aquello, cuando fue su tiempo de salir, salió hablando aquellas cosas a ese hombre de cabello moreno, que lo miró con un rostro sorprendido, casi herido, pensó, mientras seguía repitiendo las cosas que le eran dichas en su oído por un audífono, sabiendo que aquel hombre sería "Sherlock" y que pensaba que él era un hombre llamado Moriarty.

Las siguientes cosas que ocurrieron pasaron demasiado rápido, el hombre moreno descubrió que él no era Moriarty y el verdadero salió y les dio un discurso, diciéndole a Sherlock que haría arder su corazón, cuando él tomó con fuerza a aquel hombre entre sus brazos, para que Sherlock pudiese hacer algo.

Pero ambos vieron sorprendidos como muchas pequeñas luces comenzaron a apuntarles, por lo cual oh no pudo hacer nada más que alejarse del hombre de traje, tragando pesado al ver aquellas luces rojas que estaban sobre ellos.

Con una orden del hombre del traje, las luces se apartaron de ellos y el hombre, sin más, se fue de aquel lugar, haciendo que John Watson suspirara pesadamente, mientras Sherlock le quitaba aquella parca con bombas y la tiraba lejos de ellos, jadeando con fuerza.

El rubio cayó en el suelo pesadamente, buscando tranquilizarse, aclarar su mente de todo lo que pasaba. ¡Se suponía que él debía estar en Afganistán!, pensó nervioso, sin saber cómo tomar todo aquello.

— John... — Se sorprendió al escuchar la voz de aquel hombre que jadeaba a su lado y le sonreía de lado, con suavidad, aunque se veía que esperaba algún regaño o algo por la situación en que los había envuelto.

— ¿Q-Quién eres? — Le murmuró con suavidad el rubio y antes de que el moreno pudiese responderle el hombre de traje entró nuevamente y las luces volvieron a posarse sobre ellos, pero después de aquel pequeño "susto" se fue definitivamente por aquella noche, diciendo que volvería, haciendo tragar pesado a John.

Pero su línea de pensamiento fue interrumpida cuando el moreno lo tomó de las mejillas y comenzó a analizar su rostro, como si de aquella manera algo podría quedar claro en su mente, pero se sorprendió al ser besado por el moreno.

— ¡¿Qué haces?! — Le gritó John avergonzado, pero algo en su mente le decía que aquel beso se había sentido familiar de cierta forma, como si ya lo hubiera vivido antes, una especie de déjà vu, que no podía llegar a su memoria finalmente.

— Mierda... — Escuchó decir al moreno, viendo como sacaba su celular y comenzaba a llamar a un tal Mycroft, diciendo que fuese a aquel lugar inmediatamente, que necesitaban ir al hospital.

John por su parte estaba demasiado confundido, sin saber qué hacer, cuando llevo su mano a su chaqueta, sintiendo un peso ahí. Del bolsillo interno de la prenda, sacó una libreta que se veía gastada y la abrió comenzando a leer, comenzando a comprender que ocurría en su mente.

"Afganistán, Marzo 2009.

Los médicos me informaron de mi condición, aquella que para el día de mañana volveré a olvidar una y otra vez... durante un ataque sorpresa, fui dañado y mi cabeza sufrió el mayor daño. Mi memoria de corto plazo no se puede volver de largo plazo mientras duermo, por lo cual siempre pensaré que es el día antes de mi accidente.

Quiero seguir haciendo mi vida normal, vivir con esto, por lo cual esta libreta será mi pase para saber qué hacer cada día al despertar.

No pierdas esta libreta, no lo hagas, sino olvidaras todo completamente.

John H. Watson."

No pudo evitar parpadear al ver aquello, siendo que trago pesadamente y siguió pasando hojas, para llegar a la última hoja en que había escrito en aquella libreta.

"Londres, 7 de Agosto de 2010..

Con Sherlock hemos estado siguiendo la pista de un hombre que ha estado causando caos en Londres, este sospechoso toma a gente al azar y le pone bombas en su cuerpo, siendo que si Sherlock no los encuentra antes de que el tiempo de la bomba llegue a su fin, causara una explosión sin importar cuantas victimas estén en su camino.

Sherlock se ve demasiado emocionado, no puede ocultar aquello... yo estoy preocupado por él, después de todo llevamos varios meses viviendo juntos y además como pareja.

John H. Watson."

— ¿Tú eres mi novio? — Preguntó sorprendido el rubio que tenía aquel diario en su mano, viendo como el moreno lo veía con aquella preocupación en aquellos extraños ojos que no paraban de revisar su cuerpo.