Capítulo 47

Los Problemas Nunca Vienen Solos

Lyndon: Bien. Ahora te contaré la siguiente aventura de la patrulla y por supuesto, de mi grandiosa intervención.

Comentaba de forma presumida el grifo. Jill prestándole atención, le comentó.

Jill: Supongo que me contarás sobre que el alicornio y la patrulla fueron a por el siguiente ingrediente.

Lyndon: Así es, mi hermosa dama. El alicornio sospechaba que el siguiente ingrediente sería cerca de Arabia Sentada, debido a la naturaleza de ésta.

Jill: ¿Y cuál, buscaban?

Lyndon: En esta ocasión la llamada Rosa del Desierto. Una extraña rosa muy difícil de encontrar por otros medios, pero que aparece un montón de ellas en un determinado lugar cada mil años. Sobra decir que encontrarla antes que los matones de Arquímedes, era importante.

Jill: Ya veo. Prosigue, por favor.

Lyndon: Claro. No hay problema.

El grifo volví a su libro para narrar la historia.

Retornando a la historia.

Mike y su patrulla estaban ya en Arabia Sentada. Vinieron volando desde la nave Infinity para llegar cuando antes y aterrizaron la nave a las afueras de la ciudad.

Rebeca ahí llevaba un traje marrón con capucha que la cubría el cuerpo entero para protegerse del abrasador sol, pero ajustado para que esta no sea un impedimento para Rebeca en caso de que hubiera algún combate. El que no se libraba del calor era Sherrys que debido a su mata de pelo, pasaba bastante calor.

Con ellos estaban también las mane y Spike que vinieron para hacer turismo por la ciudad, en especial Rarity que tenía la oportunidad de comprar telas únicas en dicha ciudad para su tienda.

La ciudad estaba construido por la parte externar por casas de piedra y cemento, donde residían los ponis más pobres. Mientras en el interior de la ciudad tras una gran muralla que rodeaba las cercanías del palacio, estaban las calles ricas donde habían casas mejor diseñadas y decoradas donde vivían los ricos y nobles de la ciudad. En el centro del reino estaba el palacio del raja.

Por las calles caminaban la patrulla junto con las manes. Sobraba decir que las mane miraban maravilladas dichas calles.

Twilight: Este lugar es grandioso.

Applejack: Tú lo has dicho, azucarillo. Este lugar no está tan mal.

Rarity: Pues imaginaos como serán las partes centrales donde están las zonas ricas. De momento aquí se encuentran telas verdaderamente fabulosas con que podré hacer maravillosos diseños.

Comentaba la unicornio emocionada, mirando completamente maravillada las diversas tiendas de telas que habían en las calles.

Lily: Reconozco que este sitio no está nada mal.

Spike: Sí. Puede que estemos en las zonas pobres, pero tampoco está tan mal esto.

Comentaban ambos dragones.

Ghost: Cuanta gente. Desde luego, sería difícil sentirse solo por aquí.

Sherrys: Cosa que para ti sería muy fácil hacer eso.

La decía el gato a Ghost. La pony fantasma agachando la cabeza le respondió.

Ghost: Supongo que en mi caso sería especial.

Respondía la pony fantasma con un aura de depresión, ya que para ella era muy sencillo pasar desapercibida, ya que muy pocos salvo la patrulla o el gato, notaban su presencia siquiera.

White: Podríamos hacer un poco de turismo ¿No te parece, Red Fire?

Comentaba White cogiendo del casco a Red Fire. La alicornio sonriendo, le contestó mientras le cogía del brazo al semental.

Red: No sería una mala idea, White Shield querido.

Respondía Red Fire y ambos sonrieron. Eye Fox les llamó la atención.

Fox: ¡Eh, tortolitos! Os recuerdo que estamos en una misión y no podemos perder el tiempo en turismo y...

En ese momento notó que Vulcan que antes caminaba a su lado, no estaba.

Fox: ¿Y dónde se ha metido el robot idiota?

Camaleón: ¿Tú dónde crees, compañera?

La decía Camaleón disfrazado de mercader, señalando con su casco hacia donde estaba Vulcan. El robot estaba mirando embobado a un grupo de hermosas yeguas bailarinas de la danza del vientre con hermoso vestidos.

Vulcan: Oh, sí, nenas. Moved esos flancos.

Comentaba el robot mientras babeaba, hasta que un golpe de arco en la cabeza le hizo reaccionar.

Fox: ¡Vulcan, idiota! Tenemos trabajo que hacer, así que no pierdas el tiempo en tonterías.

Le gritaba enfadada la arquera, mientras Vulcan se sobaba la cabeza y la decía a ésta.

Vulcan: ¡Au! Eye Fox. No se que tiene de malo que disfrute un poco de los atractivos del lugar.

Se quejaba Vulcan. Eye Fox levantó de nuevo su arco, amenazándole con darle otra vez en al cabeza.

Vulcan: Vale, vale. Ya voy. Ya voy.

Respondía el robot yendo rápidamente hacia el grupo, mientras éstos se reían de él.

Twilight: Muchas gracias, chicos, por traernos con vosotros a este lugar.

Agradecía la unicornio. La patrulla la respondieron.

Bit: No hay por qué darlas.

Medic: Cuando dijisteis que queríais venir a Arabia Sentada, no vimos por que no podríais venir.

Fluttershy: La verdad es que se agradece. Esta ciudad es bastante bonita.

Comentaba la pegaso sonriendo alegremente, mientras veía la ciudad. Ahí Lyndon comentó de forma dramática.

Lyndon: Por supuesto, linda. Arabia Sentada es considerada como la gran joya del desierto. Con sus maravillas y riquezas. Tiendas de todo tipo, sus grandes obras y arquitectura.

Dark: Has estado aquí antes ¿Verdad, Lyndon?

Preguntaba la alicornio con sospecha del grifo. Lyndon ante la pregunta, la respondió.

Lyndon: Pues sí. Hace mucho tiempo que pasé por esta ciudad y pude apreciar sus maravillas.

Sky: Para robarlas luego ¿No?

Comentó el paladín con perspicacia. Lyndon ante eso, se aclaró la voz y dijo.

Lyndon: Ejem. Digamos que hice algunos negocios por aquí. Nada serio.

Pinkie: Huy. Mirad cuantas cosas hay aquí. Es todo tan bonito.

Comentaba la pony rosa moviéndose rápidamente de un lado a otro, metida en una pecera con peces, sacando la cabeza de un pequeño jarrón, de una cesta para serpientes moviéndose como una al ritmo de la música de un flautista fakir. Pasando por diversos colchones de clavos saltando en cada uno de ellos sin ni siquiera pincharse en alguno de ellos.

Sky: Chicas. Os recuerdo que estamos en una misión importante. A vosotras os trajimos porque queríais conocer el lugar. Pero a diferencia de vosotras, nosotros tenemos una importante misión que hacer.

Las comentaba de forma seria el paladín. Rainbow con gesto aburrido por la actitud del paladín, le respondió de forma sarcástica mientras volaba de espaldas.

Rainbow: Como no, Blue Sky. Tú como siempre tan formalito y siguiendo las normas. Relájate un poco, amigo.

Sky: Nuestra misión es sumamente importante y no podemos distraernos. Si Arquímedes logra su objetivo, tendremos serios problemas.

Mike: Para eso estamos nosotros, Blue Sky. Aunque supongo que no pasa nada con que las chicas se diviertan un poco.

Holy: ¿A qué te refieres, Mike?

Mike: Bueno. Para empezar, mirad donde estamos.

El grupo se fijó que habían llegado a una de las entradas de la muralla que dividía las zonas pobres del exterior, con las zonas ricas del interior de la ciudad.

Mike: Estamos en la pared sur. Las chicas pueden dedicarse a un poco de turismo, mientras nosotros buscamos pistas por donde crece la Rosa del Desierto. Más tarde podremos reunirnos aquí o en la nave si no se puede aquí por lo que sea.

Explicaba el alicornio. El grupo parecía estar de acuerdo.

Twilight: Por nosotras nos parece bien, Mike. Nosotras iremos a curiosear un poco por ahí a ver que vemos.

White: Mientras nosotros investigamos por aquí.

Lyndon: Mike, amigo. Si no te importa. Yo iré con las chicas, para hacerlas de guía por esta ciudad. La ciudad es enorme y se podrían perder.

Sky: Sí, claro. Como si fuéramos ha dejarte solo con ellas.

Comentaba el paladín de forma acusadora al grifo. El grifo se defendió.

Lyndon: Tranquilo, caballerete. Te juro que no las haré nada indevido.

Sky: Cuesta creerlo la verdad.

Mike: Una cosa es cierta. Las chicas no conocen la ciudad. Nosotros como estuvimos en Arabia Sentada de nuestro mundo la conocemos bien, pero las chicas no. Por eso es mejor que Lyndon que conoce la ciudad, vaya con ellas.

Sky: Mike. No hablaras en serio ¿En serio piensas dejar a este criminal con ellas y con Spike a solas?

Le comentaba el paladín sin creerse lo que decía Mike. El alicornio negando con la cabeza, le respondió a su amigo.

Mike: Por supuesto solas no. Por eso irás tú.

Sky: ¿Cómo? ¿Yo?

Preguntó incrédulo el paladín ante lo que le dijo Mike.

Mike: Así es ¿Quién mejor que tú para protegerlas?

Le decía Mike con una sonrisa de confianza al paladín. Blue Sky pensándolo mejor, le dio la razón.

Sky: Sí. La verdad es que me parece mas razonable.

Lily: Voy con vosotras, chicas, si no os importa. Yo tengo curiosidad por conocer un poco mejor Arabia Sentada.

Decía alegremente la dragona. Luego mirando a Rebeca, la pedía por favor.

Lily: ¿Puedo ir con ellas, por favoooor...?

Rogaba la dragoncilla con ojitos de cachorrito. Rebeca riéndose por la actitud de su amiga, la respondió.

Rebeca: Claro. No hay problema.

Lily: ¡Genial! Gracias.

Sherrys: Solo procura no meterte en lios, pequeña.

La decía el gato con una ligera sonrisa. Lily mirando al gato, le dijo.

Lily: ¿A quién se lo dices, gato tonto?

Bromeaba la dragona. Anivia la secundo.

Anivia: Sí, amiga. Sherrys y tú sois para cual je, je, je.

Ahí Mike comentó.

Mike: Muy bien. Nosotros a trabajar.

Vulcan: Mientras las chicas se van a divertir. No sé si me parece justo eso. Con la cantidad de hermosas bailarinas de la danza del vientre que hay aquí.

Comentaba Vulcan con tono lastimero.

Fox: Vulcan ¿Quieres qué te de con el arco otra vez?

Le amenazaba la arquera alzando su arco desplegado dispuesta a atizarlo otra vez. Aquello bastó para que Vulcan un poco intimidado se callara.

Mike: Vamos, equipo. Al tajo.

Heart: Y presiento que tenemos mucho que investigar si queremos averiguar donde crecerá esa flor.

Ante eso, Rarity dijo.

Rarity: No sé como será esa flor, pero seguro que será sin duda una flor verdaderamente hermosa si solo florecen cada mil años.

Decía Rarity con tono soñadora al imaginarse con sería dicha flor. Ante eso, Mike la dijo.

Mike: Sí quieres cuando acabemos, te podemos recoger algunas.

Rarity: ¿En serio, Mike? Oh, Mike. Sin duda eres todo un cielo.

Decía la unicornio abrazando al alicornio y dándole un beso en la mejilla, haciendo sonrojar levemente al joven alicornio. Spike mirando con la boca abierta, exclamó.

Spike: ¡Que suerte tiene!

Exclamaba el dragón con la boca abierta, mientras Lily estando a su lado molesta, le dio un codazo a este para que reaccionase.

Twilight: Bueno, chicos. Pues os deseamos suerte en ello.

Heart: Gracias, Twilight.

El grupo se dividió siendo Blue Sky, Lyndon y Lily quienes acompañaban a las chicas y a Spike.

Las chicas y el dragón visitaban varios sitios. Twilight por supuesto, miraba en las bibliotecas. Rarity buscaba telas únicas y exquisitas para traerlas a casa y hacer trajes únicos. Pinkie Pie probaba algunas comidas deliciosas que había en diversos puestos, cosa que a la pony rosa la encantaba. Fluttershy, Rainbow y Applejack miraban como un encantador de serpientes tocando la flauta, hacia bailar a unas serpientes que emergían de unas cestas. Lily y Spike miraban como unos fakires se tumbaban en unos colchones de clavos sin sentir el mas mínimo dolor en sus cuerpos.

Lily: Vaya. Es increíble que puedan ponerse en esas cosas sin sentir dolor alguno.

Comentaba la dragona admirando lo que hacían los fakires aquellos. Ahí Spike le comentó sonriente.

Spike: Eso no es nada. Yo puedo ponerme en uno de esos sin sentir el más mínimo dolor alguno.

Comentaba de forma presumida el dragón violeta. Lily con los brazos cruzados y alzando una ceja como diciendo "¿En serio?".

Lily: No me digas, Spike.

Spike: Pues claro. Yo puedo estar en esos clavos sin quejarme.

Lily: Al igual que yo. Porque al fin y al cabo, nuestras escamas son duras y aguantan bien los pinchazos.

Respondía la chica con una sonrisa irónica. Spike al darse cuenta de que la chica le había pillado, sonriendo un poco avergonzando la contestó.

Spike: Ehhh...Supongo que eso es verdad...je, je, je.

Decía Spike un poco avergonzado. Al final ambos dragones se rieron.

Blue Sky en cambio, estaba en una esquina apoyado en la pared para vigilar que a las chicas no las pasara nada. Lo que no perdía tampoco de vista es que Lyndon que por lo visto tenía las garras largas, birlaba alguna que otra bolsa a cualquier comerciante despistado. El paladín negaba la cabeza a la vez que no podía evitar pensar.

Sky: (Sigo sin comprender por qué Mike permitió a este delincuente unirse a nosotros. Lo más raro es que Lyndon no haya intento huir cuando pudo. Eso si que no lo comprendo).

Pensaba Blue Sky. Hasta ahora nunca había comprendido los motivos de Mike de permitir que aquel grifo se uniera a ellos. Obviamente no era un miembro permanente y que muchas veces había ayudado al equipo. Aun así, seguía sin fiarse de él en absoluto.

Lyndon caminando hacia un lado de la calle, se abría el abrigo nuevo que éste tenía. Con el tiempo, consiguió un abrigo más decente y más largo como unas hombreras de metal. Dentro de ella veía su botín.

Lyndon: No se me ha dado mal el día. Desde luego que no. Je, je, je.

En ese momento, el grifo fue rodeado por varios grifos, todos ellos vestidos con trajes marrones del lugar y pequeñas armaduras y hombreras marrones oscuras. Uno de los grifos le dijo a Lyndon.

Grifo: Lyndon. Cuando tiempo.

Dijo el grifo como si conociera a Lyndon de antes. Lyndon al ver a éste y a sus hombres, no pudo evitar ponerse nervioso y comentar.

Lyndon: A...Dan...Je, je, je ¿Cómo estás, socio?

Comentaba nervioso el grifo ante el llamado Dan. Dan mirando seriamente el grifo, le contestó con expresión seria y molesta.

Dan: Nuestro jefe quiere verte. Y no está muy contento que digamos.

Decía el grifo con tono molesto. Ahora Lyndon estaba preocupado de verdad ante la idea de ver al presunto jefe de aquella misterios banda.

Lyndon: ¿A Bruto? Esto... La verdad es que estoy un poquito ocupado. Quizás le pueda verle luego. Quizás el 34 de febrero.

Decía Lyndon aun más nervioso tratando de irse, pero uno de los grifos le dio un golpe con el mango de la espada que este llevaba en el estomago de Lyndon, haciendo que éste se arrodillase.

Dan: Esta vez no, Lyndon. Tú te vienes con nosotros.

Decía seriamente el grifo, queriendo llevarse al grifo hasta que una voz los llamó la atención.

Rainbow: ¡Eh! ¿Que estáis haciendo a nuestro amigo?

Se oía gritar a Rainbow apareciendo junto con el resto de las mane. Dan al verlas, sonrió y comentó.

Dan: Vaya, vaya. Así que amigas tuyas ¿Eh, Lyndon? Nunca pensé que habría yeguas con tan poca inteligencia para fiarse de una rata voladora como tú.

A las chicas no las agradó aquel comentario, en especial a Rarity donde ahí dijo.

Rarity: Pero, que grosero. Escúcheme señor. Quizás Lyndon no sea un modelo de caballero a seguir, pero...

Applejack: Pero pese a ello, él es nuestro amigo.

Twilight: ¡Así que alejad vuestra garras de él o si no ya veréis!

Amenazaba Twilight iluminando su cuerno lista para disparar un rayo. El líder del grupo con una sonrisa perversa, dijo.

Dan: Je, je, je. Si conocierais a Lyndon tan bien como nosotros, no querríais estar cerca de él ¡Adelante chicos!

Los grifos iban a por ellas. Twilight disparó un rayo que impactó a uno. Applejack una doble patada que mandó a dos grifos volando. Rainbow volando a toda velocidad, golpeó a todos los grifos que se cruzaban en su camino. Pinkie Pie alegremente saltaban de un lado a otro mientras los grifos se lanzaban tratando sin éxito de atraparla y Pinkie Pie pasando en medio de dos grifos, éstos saltaron para intentar atraparla, pero solo lograron chocarse el uno contra el otro. Rarity tenía delante de ella a dos grifos que tenían intención de abalanzarse sobre ella, pero la unicornio con su magia cogió unos toldos y rodeó a ambos grifo impidiendo moverse. Fluttershy asustada huía de un perseguidor que quería cogerla. Sin querer, la pegaso chocó con una madera que sostenía un balcón de madera con unos barriles de agua. La pegaso cayó al suelo y luego miró asustada mientras se tapaba la cabeza con sus cascos, viendo como el grifo estuvo a punto de echarle la garra encima, pero justo en el último momento el barril le cayó encima del grifo haciendo que éste travesara por un lado y quedara con la mitad de su cuerpo dentro, mientras se escapaba el agua y el grifo cayera al suelo noqueado.

Dan viendo eso, muy molesto exclamó.

Dan: ¡Maldita sea! Estoy rodeado de inútiles ¡A los otros! ¡Echad la red!

Ordenaba el líder de la banda a unos grifos que estaban sobre los tejados y éstos lanzaron varias redes que atraparon a las mane y a Lyndon.

Rainbow: ¡Eh! ¡Quitadme esta cosa de encima!

Comentaba molesta Rainbow tratando de quitarse la red sin éxito. Applejack incluso mordía la red, pero no lograba nada. Twilight y Rarity trataban de usar su magia, pero sin resultando alguno. Dan riéndose, las decía a éstas.

Dan: No perdáis el tiempo. Esas redes son a prueba de magia. Así que no malgastéis vuestra magia en ella, ja, ja, ja. Y ahora llevaos a este ratero y a sus amigas también.

Decía el lider de la banda, mientras los grifos llevaban a rastrar a los ponis y grifo, todavía atrapados en dichas redes.

Fluttershy: Esto...Si no es molestia ¿A dónde nos llevan?

Preguntaba la pegaso, pero ninguno grifo salvo Dan la respondió.

Dan: A ver a nuestro jefe. Mala suerte para vosotras. Si no os hubieseis juntado con este canalla, no tendríamos que llevaros ja, ja, ja, ja.

Se reía el grifo mientras las mane y el canalla eran llevados por la banda.

Mientras en el Daily Equestria, en el despacho de Jameson. El editor tenía una reunión con nada menos que con Robi, su hijo Nick y su prometida Lara. Jameson desde su escritorio parecía bastante enfadado. Por lo visto, entre los tres trataban de convencer a Jameson de que Mike y su patrulla no son una amenaza sino héroes, cosa que Jameson no quería aceptar de ninguna forma.

Jameson: ¿Cómo podéis dejaros engañar de esa forma? ¿Es que no os dais cuenta de que son unos fraudes esos tipos?

Decía enfadado el editor a éstos que pese a ello, no estaban de acuerdo con él y le comentaron seriamente.

Robi: Lo siento, Jameson, pero yo no pienso que Mike Bluer y su patrulla sean una amenaza.

Nick: Es cierto, padre. Robi tiene razón. Mike Bluer y su patrulla se han dedicado en cuerpo y alma a proteger Equestria de todas las amenazas que han surgido.

Comentaban ambos sementales. Jameson mirando molesto a su amigo y su hijo, les dijo enfadado.

Jameson: Solo lo hacen para parecer héroes, pero no son mas que fraudes. Obviamente están compinchados con esos malditos dragones ¿Por qué sino iban a permitir la estancia de dragones en nuestra tierra?

Lara: Pero querido. Eso no tiene sentido. Mike Bluer y su grupo han demostrado que luchan al lado de la justicia y la igualdad. Ellos tratan de traer la igualdad entre ponis y dragones y eso me parece muy noble de su parte.

Hablaba la prometida de Jameson tratando de hacer entrar en razón a su prometido. Por desgracia, Jameson no daba su brazo a torcer y respondió aun más molesto.

Jameson: ¿Igualdad con quién? ¿Con esos monstruos? Esos dragones son una amenaza para nuestro reino, cosa que se demostró por los constantes ataques de dragones en nuestra tierra por parte de esas sucias bestias. Los dragones son todos iguales, unas bestias sedientas de destrucción y ese Mike Bluer es un traidor a su raza.

Nick ya harto de la actitud de su padre, golpeó la mesa con su casco y le fijo muy molesto a Jameson.

Nick: ¡Maldito viejo testarudo! ¿Cuándo vas a dejar de ser tan cabezota y reconocer de una maldita vez que Mike Bluer y su patrulla son justo lo que necesita este reino?

Jameson: ¡Este reino no necesita a esos fraudes! Estábamos mejor sin ellos.

Nick: Maldito idiota arrogante. Siempre igual. No sé ni para que me molesto en venir a tratar de razonar contigo.

Decía molesto Nick yéndose del despacho sin despedirse siquiera. Lara al verlo así, trató de pararlo.

Lara: ¡Nick, no! ¡Oh, Jameson! ¿Ves lo que has conseguido por culpa de tu cabezonería?

Le decía a modo de reproche la yegua a Jameson.

Jameson: Es culpa suya por dejarse engañar por esos malos elementos y no darse cuenta de la verdad.

Lara: En mi opinión, eres tú el que no quiere aceptar la verdad sobre que Mike y su grupo son auténticos héroes. Tu maldito orgullo y cabezonería solo están logrando que acabes solo y aislado.

Decía muy molesta la yegua abandonando el despacho al igual que hizo Nick. Jameson trató de detenerla.

Jameson: ¡Lara! ¡Espera, querida! ¡Tú no..!

Pero ya era tarde. Lara se marchó. Jameson recostándose en el sillón, miró a Robi y le preguntó.

Jameson: Robi, viejo amigo. Al menos tú me crees ¿No?

Robi guardó unos instantes de silencio y con pesar, le respondió a Jameson.

Robi: Lo siento, jefe, pero en esta ocasión debo estar de acuerdo con Nick y Lara. Yo tampoco creo que Mike y su patrulla sean criminales, sino auténticos héroes.

Respondió seriamente Robi. Aquella respuesta decepciono seriamente a Jameson.

Jameson: Pero Robi ¿Cómo es posible que no me apoyes en esto después del tiempo que pasamos juntos en esta editorial?

Le preguntaba Jameson donde le entristecía que su mejor amigo y compañero no le apoyase en eso.

Robi: Lo siento, Jefe, pero debo hacer lo correcto ya que tú no quieres hacerlo. Y si hago esto es porque somos amigos desde hace mucho tiempo y como tal, debo asegurarme de que no cometas un error que podrías arrepentirte toda la vida, Jameson. Y ahora me tienes que perdonar, pero tengo trabajo pendiente.

Respondía Robi abandonando la habitación. Finalmente Jameson quedándose solo en el despachó, se apoyó de los codos en la mesa y juntando sus cascos delanteros, con una expresión seria y triste, pensaba para sí mismo.

Jameson: (No me lo puedo creer...Mi propio hijo...Mi mejor amigo...Incluso mi prometida. Ninguno de ellos me apoya en absoluto en esto ¿Por qué tanto les cuesta aceptar la verdad sobre esas amenaza azul y su patrulla? ¿Cómo pueden estar en mi contra de esta forma?).

Pensaba con tristeza el editor, hasta que su expresión cambio a una de ira cuando vio sobre la mesa la foto de Mike Bluer junto con su patrulla. Cogiendo la foto y aplastándola hasta arrugarla, comentó molesto.

Jameson: Maldita peste azul. Quizás habrás logrado engañar a la gente, a mi hijo, a mi prometida e incluso a Robi, pero a mi nunca lograrás engañarme. Tarde o temprano cometerás un error donde tu verdadera cara será revelada y con ellos demostraré al mundo como eres realmente. Un maldito farsante.

Volviendo con las manes y Lyndon. Éstos fueron llevados hasta el interior de un edificio donde habían más grifos, algunos vigilando con espadas y lanzas. Otros cargando cajas con contenido desconocido. Las chicas y el grifo fueron llevadas hasta enfrente de una pared donde había una cortina. Al otro lado de la cortina se proyectaba la sombra de alguien que no se podía ver.

Dan: Le traemos a este perro traidor como a sus amiguitas, jefe.

Decía el grifo. Al otro lado de la cortina la figura se levantó y luego apartó la cortina, revelando así su presencia.

Era un grifo de avanzada edad con una barba negra. Plumaje gris en el cuerpo y gris más oscuro en la cabeza. Llevaba un traje de cuero negro y varios cuchillos en el cinturón. Un parche en el ojo izquierdo donde se apreciaba una cicatriz. Tenía una barba gris de tamaño medio.

Al verlo, Lyndon tragó saliva temiendose lo peor. Los grifos sacaron a éste de la red y lo dejaron a pies el grifo mayor.

Grifo mayor: Vaya, Lyndon. Así que has vuelto aquí ¿No?

Comentaba el grifo sin apartar su ojo de Lyndon. Lyndon algo temeroso, le respondió tratando de sonar amable.

Lyndon: Esto...Hola, Bruto ¿Cómo estás? Je, je, je.

Se reía nervioso el grifo en presencia del llamado Bruto. En respuesta, el llamado Bruto le dio un puñetazo en el estomago de Lyndon que lo hizo arrodillarse al suelo y preocupando a las mane. Bruto le dijo enfadado a Lyndon.

Bruto: ¿Y aun me lo preguntas? ¡Por tu culpa perdí un montón de dinero!

Decía enfadado el grifo a Lyndon. Lyndon tratando de defenderse, le decía a Bruto.

Lyndon: Perdona ,Bruto. Aquello no fue culpa mía.

En respuesta, Bruto le dio un puñetazo en toda la cara que lo tumbó al suelo.

Twilight: ¡Déjale en paz!

Rainbow: Sí. Solo le podemos pegar nosotras.

Fluttershy: Por favor. No le peque, si no le es molestia, claro.

Trataban de decir la chicas. Bruto mirando molesto a éstas, las hizo callar.

Bruto: ¡Callaos! ¡Vosotras no habláis hasta que os den permiso! O de lo contrario sufriréis.

Amenazaba el grifo. Lyndon tratando de hablar mientras se sujetaba el estomago con sus brazos, le decía a éste.

Lyndon: Por favor, Bruto. Déjalas marchar. Ellas no tienen nada que ver con esto.

En respuesta Bruto, le dio una patada que lo volvió a tirar al suelo y le gritó a éste enfadado.

Bruto: ¡Cállate! Tú no tienes derecho a pedirme nada. Te deje mucho dinero para que me hiciera ese encargo ¿Y qué hiciste al final? Lo gastaste todo y no cumpliste con lo acordado.

Hablaba verdaderamente enfadado el llamado Bruto. Lyndon logrando ponerse erguido y sentarse, le contestó.

Lyndon: Perdona, Bruto, pero atrapar a esas cosas no es nada fácil. Me tuve que gastar todo el dinero en equipos y todo eso. No pensarás que iba a ser fácil aquello ¿Verdad?

Comentaba el grifo tratando de tranquilizar a Bruto.

Lyndon: Vamos, Bruto. Déjame algo de tiempo para poder pagarte. Sabes que puedo hacerlo ¿Alguna vez te he faltado yo a algún pago tuyo?

Dan: Sí. Dos veces.

Dijo Dan de forma tajante. Lyndon miró a Dan y sorprendido exclamó.

Lyndon: ¿Dos veces?

Volvió a mirar a Bruto y ahí preguntó.

Lyndon: ¿Cuándo fue la segunda?

Bruton: Me da igual si te acuerdas o no. Me fallaste demasiado, Lyndon y es hora de que pagues con tu vida. Tus amiguitas serán unas excelentes esclavas pero, antes. ¡Chicos! ¡Dadle un escarmiento a este imbecil hasta morir!

Ordenaba Bruto. Dan sonriendo maliciosamente, comentó.

Dan: Oh, sí. Pienso disfrutar con esto.

Los grifos se acercaban a Lyndon para darle la paliza de la muerte. Justo en el último momento, entraron rompiendo la pared nada menos que Blue Sky y Lily con unos puños de roca en sus garras. Aquella interrupción sorprendió a todo el mundo.

Bruto: ¿Pero qué?

Todas: ¡Blue Sky! ¡Lily!

Gritaron las mane felices de ver a Blue Sky y Lily apareciendo justo para rescatarlas. Bruto al verlos, gritó a sus hombres.

Bruto: ¡No os quedéis ahí parados! ¡Matad a esos intrusos!

Los hombre de Bruto incluyendo a Dan, se lanzaron hacia el dúo. Blue Sky y Lily en guardia, comentaron.

Sky: ¿Lista, compañera?

Lily: ¿Para patearles el trasero a estos tipos? Por supuesto, amigo.

Ambos sonrieron y se lanzaron hacia el enemigo. Blue Sky con su espada de energía y escudo, lanzaban tajos no letales contra los grifos a una gran velocidad y agilidad, dejando fuera de combate a la mayoría. Lily no se quedaba corta y con sus puños de piedra lanzaba potentes puñetazos que mandaba a volar a todos los grifos que se cruzaba en su camino. Luego se acercó a la red donde estaban las mane y prendiendo en fuego sus garras, cortó dicha red, liberando así a las mane.

Twilight: Blue Sky. Lily. Muchas gracias a los dos por rescatarnos.

Agradecía la unicornio al paladín y a la dragoncilla.

Rarity: Oh, sí. Era horrible. Siendo arrastradas por el sucio suelo como si fuéramos simples sacos. Y luego que nos quieran tratar como esclavas. Que humillación hemos pasado.

Comentaba Rarity de forma dramática por el trato recibido por parte de aquellos grifos.

Applejack: La verdad es que se agradece que hayáis venido.

Lily: No hay de que, chicas. Para eso estamos.

Rainbow: Sí, sí, sí. Todo eso esta muy bien, pero ¿Por qué habías tardado tanto en venir?

Lily: Es culpa de Blue Sky. Dijo que esperásemos un poco antes de irrumpir aquí.

Respondía de forma acusadora la dragona ante Blue Sky, mientras el paladín golpeaba con su escudo a la cara de un grifo noqueándolo así y luego dándole una patada que lo tiró al suelo.

Fluttershy: ¿Y eso por qué?

Preguntó la pegaso. Blue Sky sonriendo maliciosamente, respondió.

Sky: Habríamos intervenido antes, pero me apetecía ver antes como zurraban a Lyndon por parte de ese tipo.

Lyndon: Hombre. Que amable por tu parte.

Decía con sarcasmo el grifo mientras se levantaba. Bruto al ver a los intrusos, llamó a más guardias.

Bruto: ¡Vamos! ¡A todos mis hombres! ¡Matad a estos malditos!

Y más bandidos aparecieron rodeando al grupo, mientras las chicas se escondían detrás de Blue Sky, Lily y por último Lyndon que había recuperador su ballesta. Cuando los bandidos iban a atacarlos, una pared se derrumbó y por ella pasaron nada menos que los trillizos.

Twilight: ¡Amigos!

Spike: ¡Chicos!

Dijeron ambos con felicidad al ver a los trillizos que no se esperaban verlos en dicho lugar. Los trillizos al verles, los saludaron.

Minerva: Hola, Twilight.

Urano: ¿Nos echabais de menos?

Neptuno: Ya hablaremos luego. Ahora a machacar bandidos.

Lily: En eso estoy de acuerdo.

Entre los seis lograron derrotar con facilidad a los bandidos y luego capturar a Bruto que trató de acabar con ellos, pero Lily sin esfuerzo alguno, le aplicó el "uno dos" con unos puños de piedra dejándolo fuera de combate y con los ojos morados. La dragona se puso encima de Bruto, alzando sus brazos con las garras juntas en señal de victoria mientras Spike hacía sonar una campana.

Más tarde, las mane informaron a la guardia de la ciudad y detuvieron a todos los bandidos.

Lyndon: Whoa. Menos mal que ya no tendré que preocuparme más por Bruto y sus matones.

Suspiraba aliviado el grifo, mientras el grifo junto con los demás caminaban por las calles. Ahí Applejack le preguntó al grifo.

Applejack: De todos modos ¿Se puede saber qué les has hecho a ese tipo para que te tenga tanta manía?

Spike: Sí. A mi también me llama bastante la atención eso.

Comentaba ambos mirando con sospecha al grifo. Lyndon tranquilamente respondió.

Lyndon: Nada sin importancia. No es nada del que debáis preocuparos ahora que Bruto está entre rejas.

Todos: Claaaro...

Respondieron todos con sarcasmo. Luego Twilight mirando a los trillizos, les comentaba a éstos.

Twilight: Gracias por la ayuda, pero ¿Qué hacéis aquí exactamente?

Minerva: Muy simple, Twilight. Mis hermanos y yo vinimos de turismo.

Spike: ¿De turismo?

Minerva: Así es. Tenía ganas de venir aquí cuando en mi estancia en Canterlot, conocí a aquella pony que tenía sus raíces aquí y luego convencí a mis hermanos para venir aquí.

Urano: Mas bien nos distes la lata hasta aburrir para que viniéramos.

Neptuno: Pero mucho. Así por tres días seguidos.

Comentaron los dos hermanos con sarcasmo. Minerva que estaba en medio de ambos, les dio un coscorrón a ambos y les dijo molesta.

Minerva: Callaos. Es culpa vuestra por no querer viajar y conocer sitios nuevos.

El grupo se rió por ello. Ahí Rarity dijo.

Rarity: A todo esto ¿Dónde está Blue Sky?

Lily: Se fue con los guardias para asegurarse que aquellos bandidos eran llevados a la cárcel. Luego se reuniría con nosotras en el Infinity.

Fluttershy: Pero ¿No habíamos quedado con Mike y los demás a la entrada?

Lily: No te preocupes. Blue Sky ya informó a Mike de hacia donde íbamos.

Respondía la dragona.

Rarity: La verdad es que es una suerte volver a la nave. No podríamos ir tan cargadas a todas partes.

Spike: Sí...A todas partes...

Completaba Spike que andaba detrás de Rarity, cargando con un montón de bolsas el joven dragón.

Mientras a las afueras de la ciudad. La nave Infinity estaba aparcada un poco lejos. Tres robots celestes modelo E209 que estaban vigilando el perímetro alrededor de la nave para evitar que cualquier intruso entrase en ella.

Los tres caminantes caminaban enfrente de la puerta, hasta que se pararon y miraron en dirección hacia una visita inesperada.

E209: Presencia no autorizada detectada.

Decía el gran caminante apuntando con sus armas con mira laser incorporado, hacia lo que parecía un extraño pony dragón con traje de estereotipo detective. Aquel pony era nada menos que Doomeye, donde el extraño pony miraba con una sonrisa desafiante a los robots. También portaba en su mano una especie de ametralladora de doble cañón en su brazo derecho.

E209: Está en el perímetro de la nave Infinity de forma no autorizada. Tire el arma e identifíquese.

Ordenaba el robot. El pony dragón sonriendo maliciosamente mientras se colocaba el arma encima de su hombro, le respondió al robot.

Doomeye: Verás, amigo. A mí me da igual los perímetros y las naves Infinitys. Yo solo quiero que me digáis donde puedo encontrar al tal Mike Bluer y su patrulla.

Comentaba el semental sin abandonar su maliciosa sonrisa de la cara.

E209: Tire el arma e identifíquese.

Volvía a repetir el robot. El pony dragón bajando el arma, le respondió de nuevo.

Doomeye: Mira. Hagamos esto más fácil. Mira. Esto es el límite.

Decía esto el pony dragón, mientras con su arma hacía una línea sobre la arena.

Doomeye: Vosotros solo decidme donde esta Mike y su patrulla, y os garantizo que podréis salir de aquí sin daño alguno.

E209: Ultimo aviso. Tire el arma e identifíquese.

Doomeye: Bien. Que coste que traté de resolver esto hablando.

Decía el pony dragón con una sonrisa maliciosa. Los tres robots al ver que el misterioso intruso no cooperaba, comenzaron a disparar contra él.

Mientras. Mike y su patrulla estaban en la biblioteca real del castillo gracias a un permiso especial que obtuvieron del raja, buscaban información respecto a la Rosa del Desierto. Mike y Darkwing estaban concentrados en sus respectivos libros, hasta que de repente sintieron algo y se levantaron de golpe.

Mike: Darkwing ¿Sientes eso?

Dark: Sí, Mike. Siento una presencia poderosa por allí.

Mike: Justo donde está la nave Infinity.

Dark: ¿Qué puede ser eso, Mike?

Mike: No lo sé, pero me preocupa. Precisamente las chicas iban para allá. Vamos.

Decía Mike que al igual que Darkwing, estaba preocupado por las manes que iban solas hacia la nave.

Mientras tanto, las manes y los trillizos como Spike y Lily, estaban llegando hacia donde estaban la nave, hasta que a lo lejos oyeron disparos. Fluttershy por supuesto se asustó y saltó en brazos de Rainbow Dash temblando de miedo para molestia de su amiga azul.

Spike: ¿Qué son esos sonidos?

Lily: Reconozco esos sonidos de disparo. Son de los E209 que dejaron la patrulla vigilando. Por lo visto un intruso ha intentado entrar en la nave.

Applejack: ¿Un intruso?

Twilight: Sea lo que sea, mejor ir a ver que pasa.

Fluttershy: Esto ¿Y no sería mejor irnos por otro lado?

Preguntaba con temor la pegaso. Rainbow Dash molesta, simplemente dejó a Fluttershy y salió volando para ser luego seguida por Fluttershy.

Cuando el grupo llegó, se sorprendieron ante lo que vieron.

Vieron a los tres E209 en el suelo completamente destrozados. A uno le faltaba los cañones y una pata, a la vez que mostraba señales de haber recibido disparos. A otro lo partieron por la mitad y al último era parcialmente convertido en metal fundido.

Spike: Whoa...¿Qué les ha pasado a éstos?

Preguntaba el dragón mientras se acercaba al que era metal fundido para verlo mejor.

Lily: Son los robots guardianes, pero...¿Qué les ha pasado?

Minerva: La verdadera pregunta es ¿Qué podría haber hecho esto con éstos grandullones?

Comentaban el grupo sin saber que había pasado, hasta que una leve risa los captó la atención y dirigieron su mirada hacia un extraño pony que tenían enfrente de ellos.

Applejack: ¿Quién es ese tipo?

Lyndon: Me pregunto dónde se comprara esa ropa tan elegante.

Rarity: No lo sé, pero es bastante apuesto. Y sin duda tiene un estilo fabuloso. Un poco antiguo, pero los clásicos sin duda son lo más.

Decía Rarity, mientras miraba dulcemente al semental donde le parecía bastante apuesto. Lily en cambio, miraba con sospecha al extraño pony.

Lily: No sé por qué, pero no me inspira ninguna confianza.

Comentaba la dragona, donde sentía una extraña presencia en el pony. El misterioso pony miraba a las chicas con una sonrisa maliciosa. Ninguna de ellas como los trillizos y dragones como grifo, sospechaban lo que era el extraño pony en realidad en absoluto.

Interrumpiendo historia

Jill: ¿Y así es cómo os topasteis con ese tipo?

Lyndon: Así es. Para entonces ninguno nos imaginábamos lo que nos esperaba entonces. Ninguno sabía lo que era capaz de hacer aquel extraño pony. Ya lo creo que así es.

Respondía con tono serio el grifo, como si no quisiera recordar aquel momento en particular.