A/N: Algo cortito pero Agsty. No sé si tendré tiempo de hacer la actualización en lo que resta del fin de semana.
El trabajo me consume, send help!
Capitulo II: Cruz Ramirez
Saliendo frenéticamente del auto, Cruz arrojó su casco lo más lejos posible.
Una oportunidad, y la había desperdiciado.
Tantos días de sacrificio, tantas noches sin dormir para poder equilibrar su agitada vida escolar con la de su deporte preferido.
Tantas carreras clandestinas.
Tantas peleas con su mamá y hermana.
Tal vez su mamá tenía razón, tal vez las personas como ella no debían ser tan ambiciosas y soñar pequeño era la única manera de sobrevivir.
― No te atrevas a pensar así- se regañó a ella misma, sujetándose fuertemente de la puerta de su auto. Ya con una mano en el pecho, y el dolor de cabeza presente. Muchas Gracias, Ansiedad
Lo cierto era que en pensar pequeño o soñar pequeño jamás fue un ideal para ella; sólo Dios sabía cuántas veces había maldecido a su propia familia por pensar así, ella jamás sería así. Vivir en aquel pequeño pueblo en Texas no sería lo único que haría en su vida.
Ella sería recordada por generaciones.
Con una mano en el pecho y tratando de controlar su respiración, Cruz volvió a entrar al rodado. Aún no entendía cómo había pasado, ¿Acaso tenía tanto miedo? ¿¡Qué es lo que había ocurrido!? Suspiró un par de veces más, sujetando fuertemente el volante de su más apreciada pertenencia.
Cerró los ojos fuertemente, intentando ahuyentar el dolor de cabeza que estaba presente desde el día anterior. Pensó un par de veces más, analizó todo lo que había hecho en la última semana, y luego como una revelación se dio cuenta de algo: ella simplemente no era igual a los otros.
Ellos eran más fuertes y mucho más confiados...en casi todo sentido.
Casi, porque ella también era fuerte. Y lo sé, estoy segura de eso. Estaba tan confiada, ¿por qué no pude hacerlo? ¡¿Por qué, Por qué, Por qué?!
La peli castaña volvió a respirar profundamente, inhalando y exhalando lentamente una y otra vez, apoyando su cabeza en el asiento del conductor y mirando al techo de su auto.
Una vez más, la ansiedad generalizada había hecho de las suyas.
Las lágrimas se presentaron de manera rápida, pero no hubo llanto. No reaccionó de la manera que ella pensaba que lo haría. No se sentía tan destrozada como creyó que lo haría.
Finalmente, se bajó del auto a recoger el casco que había aventado tan fuertemente. Subió de nuevo al mismo y con una gran tristeza se dirigió al pequeño departamento que alquilaba en las afueras de Los Ángeles.
Unas semanas después, la herida se encontraba aún tan abierta que hasta ir a ver la carrera que estuvo esperando y ahorrando por toda la temporada le dolía tanto. Yo iba a ser como ellos pensó al situarse en su lugar entre el gran bullicioso público. El lugar que había escogido blindaba perfectamente con los pits, pensando que el karma simplemente le estaba jugando una mala pasada suspiró de nuevo. La carrera aún no empezaba, los corredores se encontraban cada uno en su espacio de pit correspondiente. Cruz podía ver con claridad a cada uno, en especial al #95.
― Una única oportunidad Cruz, ibas a poder ser como él― dijo para sí misma, fijándose como el corredor se pre disponía a empezar la carrera.
Veinte minutos después y la carrera había empezado. Autos daban vueltas de manera fugaz y Cruz podía sentir que el estómago se le revolvía cada vez más. La rabia de haber desperdiciado aquella oportunidad había vuelto. La impotencia estaba de nuevo presente.
Ver a su mayor ídolo correr, por primera vez le causaba una tristeza tan grande.
Aquella oportunidad parecía tan lejana ahora.
Solo aguantó las primeras cincuenta vueltas.
Sin mucho más que hacer y tratando de esquivar a la muchedumbre que frenéticamente apoyaba a sus pilotos predilectos, la pequeña pelicastaña se retiró de la pista de Los Ángeles.
Una vez en su auto, las lágrimas finalmente aparecieron y el llanto se hizo presente.
Y ahí fue que Cruz Ramirez finalmente se había dado cuenta que había dejado ir de manera definitiva sus sueños de ser una corredora. De ser como su ídolo, de ser como el #95.
¡Eres Grande, Cruz! En serio, te adoro! ;)
Se aceptan sugerencias de los próximos capitulos! Oh, el proposal está entre los planes.
Muchas Gracias por los reviews! :)
