Capítulo 62

Dragones Salvajes 2º Parte

Lyndon: ¿Segura qué quieres que continúe? Lo que pasó a partir de ahí, no es nada agradable.

La advertía el grifo a Jill con una expresión seria. La grifo asintiendo con la cabeza, le respondió.

Jill: Sí. Necesito saber todo lo que pasó a partir de ese día.

Lyndon: Está bien. Aunque como ya he dicho antes, no va a ser agradable.

Respondía el grifo regresando a su libro.

Retornando historia.

En la Lanza de Orio. Mike junto con Heart Fire y Night Ray como sus fénix, iban al laboratorio de Phalax. Dos cruzados reales escoltaban a un dragón salvaje que estaba encerrado en un campo de fuerza generado por una plataforma flotante. Cuando llegaron al laboratorio, vieron a Phalax en dicho laboratorio enfrente de un contenedor de metal para dragones. Cuando el doctor notó la presencia de Mike y los otros, les dio la bienvenida.

Phalax: Sea bienvenido, emperador y amigos.

Mike: Hola, Phalax ¿Está la máquina escáner lista?

Preguntaba el alicornio. Desde que Jameson hizo su anunció y que el número de dragones violentos aumentara, el grupo consideró que ya era hora de analizar a los dragones en busca de cualquier cosa que explicase su raro comportamiento. El doctor ante la pregunta, respondió con confianza.

Phalax: Por supuesto, emperador. Lista para analizar a ese dragón.

Mike: Perfecto pues. Bien, chicos. Meted al "voluntario" dentro del contenedor.

Ordenaba Mike a los dos cruzados reales. Los dos cruzados llevaron al dragón aun dentro de la barrera hasta tenerlo enfrente del contenedor. Ahí abrieron parte de la barrera justo a la entrada para que el dragón pasara por ella. Ambos cruzados atravesaban al barrera con sus hachas de solarita para pinchar al dragón y obligarlo a meterse dentro. Una vez metido el dragón, la compuerta se cerró por detrás suya, dejando solo un ventanal irrompible donde se podía ver al dragón. El dragón estando dentro aun dominado por la ira asesina como el resto de dragones salvajes, golpeaba ferozmente hacia la puerta, tratando inútilmente de salir.

Phalax pulsó unos botones del panel de control donde se iluminaba una pantalla, donde en ella salía una imagen del dragón dentro del contenedor.

Pyro: Bien. A ver si por fin averiguamos que les pasa a estos dragones.

Comentaba el fénix compañero de Heart Fire. La alicornio le dio la razón.

Heart: Sí, amigo. Espero que Phalax descubra lo que les pasa a los dragones.

Phalax: Temor inútil, joven princesa.

Le decía el doctor. El doctor al igual que algunos de confianza como Selenis, conocía la identidad de la alicornio y siendo la futura hija del su emperador, se dirigía a ella con su estatus real. El doctor siguió hablando.

Phalax: Analizando a fondo al dragón, averiguaremos si tiene algo o no en su interior y con suerte averiguar lo que les ocurre.

Mike: Espero que tengas razón, Phalax. Sino vamos a tener muchos problemas como no logremos controlar esto.

Comentaba el alicornio sin poder evitar sentir algo de preocupación. Phalax estaba comenzando a escanear al dragón.

Phalax: Bien. Pronto obtendremos respuestas.

Decía el doctor. Todo iba con normalidad, hasta que algo inesperado ocurrió. El panel de control comenzó a soltar chispas eléctricas. Aquello sorprendió al doctor.

Phalax: ¿Pero qué...?

El doctor trató de parar las chispas eléctricas pulsando botones. Mike y los otros mirando extrañados eso preguntaron.

Mike: ¿Algún problema, doctor?

Preguntaba Mike que miraba preocupado como el panel de control saltaban chispas.

Phalax: Algo ocurre, emperador. El sistema se ha vuelto loco.

Respondía el doctor y justo en ese momento, el panel de control explotó haciendo que el doctor cayera al suelo. Mike por instinto se puso a su lado y creó un nano escudo para protegerlo. Más partes del laboratorio comenzaron a explotar y el contenedor donde retenían al dragón se abrió, liberándolo así. El dragón una vez libre, soltó un rugido de furia.

Night: ¡Cuidado! ¡El dragón se ha liberado!

Avisaba Night Ray, viendo como el dragón salía del contenedor golpeando a uno de los cruzados reales que lo tiró al suelo y luego de un coletazo trató de golpear al otro, pero el cruzado se protegió con su arma. El dragón iba a volver a atacar, pero Heart Fire desplazando a toda velocidad enfrente del dragón, lanzó un puñetazo cargado de fuego golpeándole en el mentón y mandándolo a volar para luego caer al suelo. El dragón iba a levantarse de nuevo, hasta que Night Ray lo atrapó con cristales alrededor de su cuerpo impidiéndole moverse. El dragón incapaz de moverse, rugía furioso mientras sus ojos estaban inyectados en sangre y llenos de ira y rabia.

Los cruzados reales volvieron a encerrar al dragón en la plataforma con barrera, mientras Mike ayudaba a Phalax a levantarse.

Mike: ¿Qué ha pasado, Phalax?

Phalax: No estoy seguro, emperador. Parece que algo ha fallado en la sala de contención.

Holy: No solo eso. Parte del laboratorio también parece haber sufrido daños.

Decía la fénix blanca mirando el laboratorio, donde parte de este estaba destrozado. Phalax acercándose al núcleo solar y con sus brazos tanto propias como las robóticas, iba tocando botones y pantallas para comprobar el estado del núcleo solar.

Phalax: Por fortuna el núcleo solar no ha sufrido daño alguno. Si el núcleo se hubiera roto por cualquier motivo, posiblemente la nave habría caído al planeta, estrellándose por completo.

Explicaba el doctor mirando pantallas de estado. Aquella afirmación preocupó al grupo.

Night: Mi madre. Menos mal que no fue así.

Terrax: Sí. Yo ya veía a todos nosotros convertidos en fosfatina.

Comentaban ambos, tragando saliva ante lo que podría haber pasado.

Phalax: De todos modos, no podemos analizar al dragón teniendo el laboratorio en este estado y tardaremos días en repararlo todo.

Decía el doctor. Mike echando un suspiro y posando su casco sobre la frente, comentó.

Mike: Bien. En tal caso, lo haremos en el laboratorio de la MB. No es tan avanzado como en la Lanza de Orion, pero tendrá que servir.

Justo en ese momento, el comunicador de Mike se activo y el alicornio se puso en contacto.

Mike: Aquí Mike.

Fox: Aquí, Eye Fox. Mike. No sé que ha pasado, pero parte de la instalación del laboratorio comenzó a funcionar mal y explotó destrozando partes de la instalación, dejando inservible parte de ella. Apenas han sobrevivido equipos que funcionen.

Se oía la voz de Eye Fox. Mike apretó los dientes y enfadado exclamó.

Mike: ¡Maldita sea! ¿Es qué nada nos va a salir bien hoy?

Heart: Padre ¿No será obra del traidor? Alguien que no quiere que sepamos lo que les pasa a los dragones exactamente.

Decía la alicornio. Mike iba a decir que no, pero ahí se detuvo. Durante un tiempo existía la posibilidad de que realmente había un traidor en la MB. Alguien que primero entregó armas avanzadas de la MB a grupo de cazadores, entre ellos al peligroso Craver Hunter que se escapó, siendo ayudado por alguien en su caza contra los dragones.

No se podía descartar que tenía que ser alguien de dentro de la propia MB. De lo contrario si hubiera un intruso, MB lo habría cazado al instante gracias a la fuerte vigilancia que había en casi todas las salas. Solo alguien que trabajara en la propia MB podría conocer los posibles fallos o puntos ciegos donde MB no podría ver o escanear, y así poder evitar ser detectado mientras realizaba sus actividades.

Mike no quería creer que realmente hubiera un traidor en la MB, por desgracia, esa creencia iba decreciendo a medida que pasaba el tiempo y los hechos hablaban por sí mismos. Ahora el alicornio no tenía más remedio que reconocer que realmente había un traidor en la propia MB.

Las cosas no mejoraron a partir de ese día. Más casos de dragones violentos se daban a conocer en diversas poblaciones de Equestria. Celestia tuvo que hacer todo lo posible para mantener la tranquilidad del reino, incluso tuvo que pedir a Mike y su grupo ayuda en forma tropas imperiales armadas. Al grupo no le agradaba el hecho de tener que emplear las tropas contra dragones que posiblemente no tuvieran culpa de lo que sucedía. pero no quedaba elección si se quería mantener la seguridad en Equestria.

En el despachó principal de MB, un cuarto grande con moqueta, mesa de caoba, unos estantes con libros, mapamundi, tocadiscos, equipo de música, televisor como mueble bar, estaba Mike mirando informes de ataques de dragones mientras Holy estaba parada sobre el mapamundi. Tenía pilas y pilas de montañas de hojas cubriendo la mesa. El alicornio estaba mirando informe tras informe, sobre casos de actos violentos sin motivo de dragones.

Mike: Maldita sea. No hay más que ataques de dragones por todas partes. Y esto empeora por momentos.

Decía Mike completamente frustrado porque las cosas relacionadas con los dragones iba empeorando día a día. Los laboratorios tanto en la Lanza de Orion con en la MB estaban todavía en reparaciones y por culpa de eso, no se podría comprobar lo que les ocurría a los dragones salvajes. El laboratorio de la nave Infinity no servía ya que no tenían equipo necesario para analizar dragones.

Holy: Mike. Cálmate un poco. Te estas alterando bastante y eso no es bueno.

Le decía Holy preocupada por su amigo. Mike con tono de frustración, la respondió.

Mike: ¿Y cómo quieres qué no lo esté? No encontramos ninguna maldita solución a este problema y cada vez va a peor.

Decía aun más frustrado Mike que de un golpe de sus cascos sobre la mesa, tiró todos los papeles que tenía apilados al suelo. El suelo estaba cubierto por dichas hojas donde Mike tuvo que recogerlas con su magia. En ese momento llamaron a la puerta.

Mike: Adelante.

Dijo con tono aburrido el alicornio. Mike y Holy vieron que el quien entró en la puerta era nada menos que Miles Hoves, el de relaciones públicas.

Miles: Saludos, príncipe Mike Bluer. Espero no pillarlo en mal momento.

Saludaba de forma cortes y educada el semental. Mike devolviendo el saludo, le respondió.

Mike: Hola, Miles. Tranquilo. Me iba ahora a tomar un descanso de este rollazo. Por favor, toma asiento.

Miles se sentó en una silla enfrente de la mesa de donde estaba Mike. El alicornio le comentó al de relaciones públicas.

Mike: Bueno ¿Qué se te ofrece hoy?

Miles: Vera, príncipe Mike Bluer. Quería hablarle de un tema importante y bastante serio.

Le decía el semental. Mike prestando atención a las palabras del relaciones públicas, le preguntó.

Mike: ¿De qué se trata?

Miles con tono serio, le respondió.

Miles: Sobre el tema de los dragones salvajes que están surgiendo en Equestria.

Mike: Eso ya lo sabía. Cuéntame algo que yo no sepa.

Respondía con tono molesto y de sarcasmo el alicornio. Miles ahí le dijo.

Miles: No exactamente, príncipe. Es que creo que no estamos tomando las medidas necesarias para ello.

Mike: ¿Qué quieres decir con que no tomamos las medidas necesarias?

Preguntó Mike sin comprender a lo que se refería Miles.

Miles: Vera. Como ya sabrá, esto se está complicando por momentos y muy pronto se nos ira de los cascos. Por esa razón, creo que deberíamos solicitar refuerzos en nuestro mundo y solicitar que manden la Gran Armada aquí.

Mike: Miles. Eso es exagerado. No vamos a convocar la Gran Armada aquí por un tema de unos pocos dragones violentos.

Miles: Ese es el problema, príncipe. Ya no son unos pocos dragones. Su número va en aumento y pronto no tendremos ya celdas para encerrarlos a todos. No con las medidas de seguridad necesarias. Emperador. Quizás deberíamos mantener controlados a los dragones que están en Equestria.

Mike: Espera...¿No querrás decir encerrarlos o algo así en sus casas?

Preguntó Mike sorprendido por lo que le insinuaba Miles Hoves.

Miles: Príncipe. Pronto esto se volverá insostenible y no contamos con efectivos suficientes para garantizar Equestria, ya que la mayoría están en el frente conquistando terrenos dominados por Arquímedes. Pronto puede que incluso tengamos que recurrir a la fuerza para controlar a los dragones en caso de que se vuelvan irrefrenables.

Mike: ¿Qué está insinuando?

Miles: Que quizás realmente esta sea la verdadera naturaleza de los dragones. Ser violentos. Y si es así encerrarlos no resuelve nada. Y en tal caso haya que recurrir a fuerza letal con ellos.

Dijo seriamente Miles Hover. Mike abrió los ojos de sorpresa, ya que no se imaginaba una respuesta así. Mike enojándose por ello, le respondió.

Mike: ¡No digas tonterías! ¡Eso es absurdo! Sea lo que sea lo que les pasa a los dragones, no es natural. Y no recurriremos a matar dragones para ello.

Miles: ¿Y cómo está tan seguro, príncipe? No hay indicios de que sea otra cosa.

Mike: Los habríamos sabido si los laboratorios no hubiesen sido saboteados.

Miles: ¿Saboteados?

Pregunto este con gesto curioso. Mike serio, le respondió.

Mike: ¿No te has enterado? Hubo unas explosiones en los laboratorios y de momento no se sabe cuales fueron la causa.

Le respondió Mike procurando no decir que fue un posible acto de sabotaje. Miles con expresión de sorpresa, respondió.

Miles: Vaya. No tenía ni idea de eso, príncipe.

Mike: Pues ahora ya lo sabes. Si ahora me permites, tengo que mirar estos informes. Y no son pocos por desgracia.

Comentaba frustrado y aburrido el alicornio. Miles levantándose de su asiento, se despidió de Mike.

Miles: Bien, príncipe. Solo espere que tenga en consideración lo que le dije.

Mike: No cuentes con ello.

Respondió con cierto tono molesto el alicornio y Miles se marchó dejando solo a Mike con Holy. El alicornio estaba molesto por la insinuación de Miles. Encerrar a los dragones o matarlos no era para Mike una solución aceptable. Por no mencionar que eso iría en contra de sus principios de traer la igualdad entre ponis y dragones.

Holy: Mike ¿Estás molesto por lo que te dijo Miles?

Preguntaba la fénix volando hasta pararse sobre la mesa. Mike apoyando su cabeza sobre los brazos que los tenía sobre la mesa, la respondió.

Mike: Para nada, Holy. Esta es la cara que pongo los miércoles por la tarde, nada más.

Decía de forma sarcástica el alicornio. Holy sabía que estaba molesto. Conocía a su compañero lo suficiente para saber cuando algo lo molestaba de verdad. Mike calmándose un poco, la respondió.

Mike: Perdona, Holy. Es que esto me está trayendo de cabeza. Que ocurran ataques de dragones salvajes y que no podamos averiguar que les pasa, me deja bastante frustrado.

Holy: Tranquilo, Mike. Seguro que encontramos la solución al problema.

La decía Holy con una sonrisa para animar a su compañero.

Mike: Ojala tengas razón, Holy. Ojala.

Respondía Mike serio, esperando que su compañera tuviera razón.

Por desgracia las cosas no mejoraron. Pasaron apenas dos días y los ataques de dragones violentos iban en aumento. El descontento de los ponis, en especial de las ciudades, aumentaban. En poco tiempo se formaron manifestaciones en contra los dragones donde ponis de ciudad se formaban en las localidades donde acogieron antes a los dragones. También surgieron otras manifestaciones, pero éstas en favor de los dragones.

La guardia real tenía que mantener la paz entre ambos grupos manifestantes, ya que había amenaza de una posible revuelta o guerra civil entre ponis. Incluso la patrulla junto con las tropas imperiales y la guardia celeste tenían que intervenir para evitar cualquier altercado.

Mike estaba cada vez más frustrado, ya que los problemas no paraban de aumentar. Él y su equipo vinieron para traer la paz y la igualdad entre ponis y dragones como demostrar que ambas razas podrían convivir juntas y en paz. Por desgracia, esa meta estaba cada vez más y más lejos de cumplirse. Especialmente si los brotes de dragones salvajes seguían surgiendo.

Por Canterlot iban las mane junto con Spike por las calles. Las chicas acompañaban a Rarity para comprar unas telas para su tienda.

Rarity: Chicas. No sabéis como os agradezco que me acompañéis.

Agradecía la unicornio.

Applejack: No hay de que, dulzura.

Rainbow: Además. Hace mucho que no vamos a Canterlot.

Durante la marcha, Spike se sentía nervioso e inquieto. Cosa que Twilight lo notó.

Twilight: ¿Te pasa algo, Spike?

Preguntaba la unicornio preocupada por su amigo. Spike sin parar de mirar, la respondió.

Spike: Pues sí. He notado que la gente no ha parado de mirarme desde que hemos llegado.

Al dragón no le faltaba razón. Desde que habían llegado a Canterlot, el dragón notó que todos los ponis que se cruzaban por las calles, miraban al dragón y por desgracia no eran miradas amables. Más bien parecían miradas enojadas.

Fluttershy: ¿Por qué parece que están mirando mal a Spike?

Pinkie: ¿Quizás piensen que ha hecho algo malo Spike?

Comentaban éstas. Twilight con preocupación, las respondió.

Twilight: Mucho me temo que la gente anda nerviosa por los ataques de dragones que han surgido últimamente.

Rarity: Pero ¿No pensarán que Spike va a volverse violento y atacar sin motivo?

Preguntaba preocupada la unicornio. Spike se sentía mal por ello hasta que Rainbow dijo.

Rainbow: ¡Tonterías! Spike es un buen dragón y nunca haría daño a nadie.

Applejack: Mucho me temo que la gente no comparte esa misma opinión.

Decía Applejack. Justo en ese momento, un tomate que salio de la nada, golpe a Spike en la cabeza poniéndole perdido. Aquello sorprendió a las mane que las pilló por sorpresa. Twilight molesta por ello gritó a la gente.

Twilight: ¿Quién ha sido?

Gritaba molesta la unicornio, pero nadie respondió. Rarity con un pañuelo, limpiaba la cabeza manchada de Spike.

Rarity: Oh, pobre Spiky Whiky. Te han puesto perdido de tomate.

Decía la unicornio sintiendo lastima de Spike, mientras la seguía limpiando la cabeza. Twilight aun molesta porque le tirasen un tomate a Spike, seguía gritando.

Twilight: ¡He dicho que quién ha sido!

Semental: ¿Y qué quién ha sido? Se lo tiene bien merecido ese monstruo.

Respondió un semental que estaba junto con otros ponis de la ciudad. Otros más se les unieron.

Semental2: ¡Aquí los dragones no son bienvenidos!

Semental3: ¡Queremos a ese monstruo fuera de la ciudad!

La gente gritaba furiosa en contra de Spike. Las mane poniendo a Spike detrás de ellas para protegerlo, se enfrentaron al público.

Rainbow: ¡Dejad en paz a Spike!

Applejack: Es cierto. No ha hecho nada malo a nadie.

Decía ambas yeguas desafiantes, tratando de proteger a Spike, mientra el público seguía gritando.

Semental4: ¿Por qué defendéis a ese dragón? Es un monstruo como el resto de su especie.

Yegua: ¡Son bestias sanguinarias que solo merecen morir!

Yegua2: ¡Equestria libre de monstruos sanguinarios!

Gritaba el gentío, mientras las mane no se movían del sitio para proteger a Spike.

Twilight: ¡Basta ya! ¡Dejad en paz a Spike! ¡Él no haría daño a nadie!

Rarity: Sí. Spiky Whiky es un dragón bueno e inofensivo que no haría daño a una mosca.

Noble: ¡Eso es lo primero que dicen, pero al final no son más que dragones salvajes y violentos! ¡Las pruebas están en los últimos ataques de dragones que han surgiendo en los últimos días!

Gritaba un noble y el gentío lo apoyo.

Semental: ¡Basta de tonterías! ¡Linchemos a ese dragón!

El gentío se lanzó hacia las mane y al dragón dispuestos a matar a este último, hasta que un láser recorrió el suelo cortándoles el paso. En ese momento aparecieron White Shield siendo este el responsable del disparo por el cañón de hombro que surgía de su hombro y Red Fire. Ambos miraban al gentío con expresión molesta y dijeron.

White: ¡Basta ya!

Red: ¡Dejad esta locura, pero ya!

Ordenaban el unicornio y la alicornio de forma autoritaria a la gente para que parasen. Uno de los ponis de Canterlot, les dijo a White Shield y Red Fire.

Semental2: Aquí no pasa nada. Solo queremos linchar a esa maldita bestia.

Decía molesto el semental, señalando con el casco a Spike que se escondía detrás de Twilight. White Shield molesto, le dijo al semental.

White: Esa bestia como tú la llamas, es amigo nuestro y no vamos a permitir que le toquéis ninguna escama suya.

Red: De lo contrario tendréis que véroslas con nosotros.

Decían de forma amenazante ambos ponis de la patrulla.

Semental3: ¿Preferís defender a ese monstruo antes que a vuestra propia raza?

Semental4: Por culpa de amantes de dragones como vosotros y vuestro líder, es por la que tenemos tantos problemas con los dragones.

Yegua: Olvidaos de esos ponis. Centrémonos en matar a la bestia.

Yegua2: ¡Sí! ¡Muerte al monstruo!

Las manes y Spike se sobresaltaron al ver como la gente estaba a punto de echárseles encima, hasta que White Shield sacando sus dos cañones de hombros y sus ametralladoras de cascos y junto con Red Fire que se había prendido en llamas, les dijeron.

White: Intentadlo.

Red: Y no nos responsabilizamos de lo que os pasen.

Dijeron ambos de forma amenazante. Aquello sirvió para que el gentío intimidada, retrocedieran de donde estaba ambos robots. Red Fire dirigiéndose a las chicas y dragón, las comentó.

Red: Amigas. Es mejor irse de aquí antes de que las cosas se compliquen.

Twilight: Tienes razón, Red Fire. Vámonos, chicas. Vamos, Spike.

Twilight recogió a Spike y poniéndolo sobre su lomo, todas salieron de allí, siendo escoltadas por White Shield y Red Fire. Todo ello siendo seguidos por las miradas de odio y desprecio de la gente de Canterlot.

Mientras caminaban, el grupo comentaba.

Twilight: Muchas gracias, amigos. Si no hubieseis aparecido...

Agradecía la unicornio a White Shield y Red Fire. Red Fire sonriente, la respondió.

Red: No ha sido nada, querida. Un placer.

White: Lamentamos lo que os ha pasado.

Decía el unicornio. Applejack sonriente, le contestó.

Applejack: No pasa nada, dulzura.

Rarity: Pero ¿Habéis visto cómo esa gente quería lastimar a nuestro querido Spike? Es indignante.

Decía molesta e indignada la unicornio por lo que había pasado hace unos momentos. White Shield ahí la dijo.

White: Es lo por que ha estado ocurriendo en los últimos días. La gente tiene miedo y esta preocupada por cualquier posible ataque de dragones.

Spike: Es culpa mía. Debí haberme quedado en Ponyville y no haber ido con vosotras, chicas.

Decía el dragón sintiéndose culpable, ya que se consideraba el responsable de lo ocurrido.

Fluttershy: Oh, Spike. No te sientas mal.

Twilight: Fluttershy tiene razón, Spike. Tú no tienes culpa de nada.

Rainbow: Sí. No es culpa tuya si esos idiotas cobardes se asustan por nada.

Le decían la chicas tratando de animar a Spike. El dragón sonrió levemente, sintiéndose algo más animado.

Applejack: Dime, White Shield ¿Cómo van las cosas?

Preguntó la vaquera. White Shield con tono serio, la respondió.

White: No te vamos a mentir, Applejack. Las cosas no van nada bien. Cada vez son más dragones que se vuelven violentos sin razón y nos vemos obligados a capturarlos y encerrarlos.

Red: El verdadero problemas es que si esto sigue así, nos quedaremos pronto sin celdas donde contenerlos. Aun contamos con los de la Lanza de Orion, pero si esto sigue así...

Comentaban éstos sin poder ocultar su preocupación por el tema.

White: Al principio pensábamos llevarlos a nuestro mundo, pero si el problema de los dragones es un caso de enfermedad y se contagia en el nuestro, corremos el riesgo de empeorar más las cosas.

Pinkie: Oh, vaya. Eso parece algo bastante malo.

Red: Ni te lo imaginas, amiga.

Mientras tanto, en las celdas de contención de la MB. Los robots de seguridad estaban haciendo la ronda, hasta que de repente algo inesperado ocurrió. Las celdas de energía que contenían a los dragones salvajes se desactivaron, dejando libres a éstos. Los dragones salvajes salieron de dichas celdas y sin dudarlo siquiera, comenzaron a atacar a los robots de seguridad que trataban de contenerlos. Por desgracia, unos pocos robots de seguridad no bastaban para contener a los centenares de dragones salvajes que había en dicho lugar.

Las alarmas de la nave comenzaron a sonar anunciando la fuga poniendo en alerta a toda la tripulación de la MB. En el puente la tripulación comenzó a informar.

Tripulante: ¡Alarma! ¡Se han detectado fugas en las celdas de contención!

Tripulante2: ¡Fallas en la seguridad! ¡Hay que aislar las salas para evitar fugas!

MB: Atención. Fallos en los sistemas de armamento de seguridad. No se pueden activar las armas de defensa para contener a los fugados.

Tripulante3: ¿Qué? ¿Cómo es eso posible? No podemos dejar que escapen. Que envíen a todos los robots de seguridad y tropas mecánicas para contener a los dragones.

MB: Se recomienda enviar robots titanes para contenerlos. Y avisar a Mike Bluer y al resto de la patrulla para que ayuden.

Informaba MB. La tripulación estuvo de acuerdo en informar a Mike y al grupo de lo que pasaba en la MB.

Volviendo con las mane, éstas fueron escoltadas por White Shield y Red Fire hasta el castillo donde estarían seguras.

White: De momento este lugar es seguro para vosotras, o al menos para Spike.

Red: Es mejor que Spike se quede aquí de momento. Cuando queráis volver a Ponyville, llamadnos y os recogeremos.

Decían White Shield y Red Fire a las chicas y el dragón. Éstas agradecieron a los dos.

Applejack: Muchas gracias, amigos.

Fluttershy: Lamentamos haberos causado tantos problemas.

White: Para nada. Un placer.

Red: No tenéis nada del que preocuparos.

Respondía el unicornio y la alicornio con una sonrisa. En ese momento, se activaron los comunicadores de ambos. Cuando miraron, sus rostros pasaron a unas de sorpresa. Aquello captó la atención de las mane.

Pinkie: ¿Algún problema, amigos?

Preguntó la pony rosa. White Shield con expresión de preocupación, respondió.

White: Mucho me temo que si tenemos problemas y de los grandes. Nos informan de que los dragones salvajes que estaban en la MB, se han soltado.

Rarity: ¿Cómo dices?

Twilight: Peroe so significa que deben andar sueltos por ahí.

Fluttershy: Oh, vaya. Eso suena tan terrible.

Rainbow: Pero ¿Cómo ha pasado?

Red: No lo sé, pero tenemos que irnos de inmediato. Hasta luego, chicas.

Red Fire y White Shield se despidieron de las mane y el dragón y se marcharon deprisa de allí, dejando solas a las mane y al dragón. Éstas miraban al dúo marcharse sin poder evitar estar preocupadas.

Twilight: Espero que no les pase nada en la nave.

Rainbow: Tranquila, Twilight. Allí arriba tienen tipos muy duros. Ya verás como lo arreglan en un plis plas.

Comentaba la pegaso con plena confianza. En ese momento, Spike centró su vista en una misteriosa figura encapuchada que se asomaba por un callejón oscuro y los estaban observando. La figura encapuchada se fue de allí.

Spike: ¡Eh! ¡Tú!

Spike salió corriendo hacia el callejón. Las mane viendo eso trataron de pararlo, pero no pudieron impedir que Spike se metiera a toda prisa por el callejón.

Twilight: ¡Spike, espera!

Applejack: ¡No vayas solo!

Rarity: No es seguro que te vayas solo por aquí.

Fluttershy: Tenemos que seguirlo. Podría hacerse daño.

Pinkie: Vamos, chicas.

Rainbow: A por Spike.

Las seis fueron corriendo hacia el callejón donde se metió Spike. Por desgracia, el callejón se dividía en varias calles más. Las chicas no podían perder tiempo ya que actualmente era peligroso que un dragón como Spike fuera solo, debido a la cantidad de pony anti-dragones que había. Por esa razón tenían que dividirse.

Twilight: Chicas. Dividámonos para cubrir más terreno y así poder encontrar a Spike.

Applejack: Muy bien, azucarillo. Eso haremos.

Pinkie: Encontraremos a Spike y lo traeremos de vuelta.

Rarity: Debemos encontrar a Spike Whiky. No sea que le pase algo malo.

Comentaba la pony modistas preocupada por Spike. Fluttershy la apoyó.

Fluttershy: Sí. Pobre Spike. No debería ir solo por ahí.

Rainbow: Calma, chicas. Es un dragón ¿Quién se podría meterse con él?

Decía la pegaso con intención de animar al grupo, hasta que Twilight dijo.

Twilight: Los ponis que odian a los dragones y los cazadores de dragones. Recordad que Craver Hunter está actualmente libre.

Una gran preocupación se formó en el grupo. Sabían que Craver Hunter escapó hace tiempo de la MB y que posiblemente reanudase su campaña contra los dragones. Y si por un casual Spike se cruzase con él, posiblemente lo pasaría bastante mal.

Twilight: Vamos, chicas. Dividámonos.

Cada una fue por un callejón distinto, mientras Twilight iba por la principal. La unicornio hechicera estaba enormemente preocupada por su amigo Spike. Para ella, era alguien importante en su vida. Estuvo junto a ella desde hace muchos años desde que nació y casi nunca se separó de su lado. Si le pasaba algo a Spike, jamás se lo perdonaría a sí misma.

Twilight: Por favor, Spike. Que estés bien.

Rezaba la unicornio sin parar de correr por las calles. Estaba tan concentrada en sus pensamientos, que su concentración se rompió cuando oyó un gritó.

Spike: ¡SOCORROOOO...!

Twilight reconoció la voz de Spike.

Twilight: ¡Spike!

La unicornio aceleró su marcha, mientras seguía oyendo los gritos de su amigo que sonaban cada vez más cerca.

Twilight: ¡Spike, aguanta! ¡Ya llego!

Gritaba la unicornio, esperando que Spike la oyera y finalmente llegase hacia otro callejón donde vio a nada menos que a dos cazadores de dragones que trataban de meter a Spike en un tonel, mientras el dragón luchaba para salir de ahí. La mirada del dragón se cruzo con la de Twilight y éste gritó.

Spike: ¡Twilight!

Twilight: ¡Spike!

Gritaron ambos. Twilight corrió y se plantó delante de los cazadores de dragones y adoptando posición de combate, les gritó a estos.

Twilight: ¡Soltad a Spike o sufriréis las consecuencias!

Amenazaba la unicornio hechicera, mientras iluminaba su cuerno lista para lanzar un hechizo, pero justo cuando iba a lanzar cualquier ataque, alguien la golpeó por detrás de la cabeza con la culata de un rifle, haciendo que la alicornio perdiera el conocimiento. De detrás de ella apareció nada menos que Craver Hunter.

Más tarde, Twilight abrió los ojos y al primero que vio fue a Spike que miraba preocupada a su amiga. El dragón sonrió al verla por fin despierta.

Spike: Twilight. Por fin despiertas.

Decía sonriente el dragón. Twilight al ver a Spike, no pudo evitar alegrarse y abrazarlo.

Twilight: ¡Spike! Como me alegro de que no te pasara nada malo.

Decía la unicornio feliz de que Spike estuviera bien. En ese momento, notó que estaban dentro de una cúpula de cristal en medio de un complejo subterráneo. También vieron varias jaulas en las paredes donde en ellas habían varios dragones salvajes que rugían sin parar. Aquello ponían algo nerviosos a ambos.

Twilight: ¿Dónde estamos?

Spike: No lo sé. A mí me metieron en un barril y nos trajeron aquí, y no con mucha delicadeza mientras rodaban dicho barril conmigo dentro ¿Qué es este lugar?

Twilight: No tengo ni idea, Spike.

Conversaban éstos sin saber donde estaban en absoluto. Hasta que oyeron una voz.

Craver: Estáis en nuestro escondrijo.

Twilight y Spike se pusieron en pie y mientras la unicornio se ponía en guardia, Spike se escondió detrás de ella.

Twilight: Craver Hunter ¿Por qué no me sorprende verle aquí?

Decía la unicornio, mirando molesta al cazador de dragones. Craver Hunter la respondió.

Craver: Lamento tenerla que encerrarla aquí con ese monstruo, señorita Sparkle, pero vio demasiado y no podíamos dejar testigos.

Twilight: ¿Testigos para qué?

¿?: Para la liberación de los ponis de la presencia de los dragones.

Se oyó otra voz y era nada menos que la del misterioso encapuchado.

Twilight: ¿Liberación de los ponis? ¿A qué se refiere con eso?

Preguntó Twilight, pero no obtuvo repuesta porque vio a dos cazadores trayendo a un pony que estaba con la cabeza cubierta. Cuando llegaron, los cazadores le quitaron la capucha, revelando ser nada menos que Caesar Jameson.

Jameson: ¿Qué? ¿Dónde estamos?

Twilight y Spike: ¿Caesar Jameson?

Exclamaron los dos a la vez la unicornio y el dragón, que no se esperaban ver al editor del Daily Equestria en dicho lugar. El editor al ver a ambos, no pudo evitar mirarlos confundido y preguntar.

Jameson: ¿La alumna de la princesa Celestia? ¿Qué significa esto?

Encapuchado: Muy simple, Jameson. Porque con su ayuda, toda Equestria sabrá la verdad. De que los dragones son una amenaza para nuestra sociedad.

Respondía el misterioso encapuchado. Jameson no parecía comprender.

Jameson: No lo entiendo ¿Cómo servirá tener a la señorita Twilight encerrada en este lugar? Usted me dijo que con mi ayuda, podríamos confirmar que los dragones son una amenaza, pero no logro comprender el por qué ella está aquí.

Preguntaba el editor que seguía sin comprender.

Craver: Muy simple. Tenemos un plan muy hábil que hará que todo los ponis e incluso ese amante de los dragones comprendan por fin, que los dragones no pueden ser amigos y que solo merecen morir.

Twilgiht, Spike y Jameson seguían escuchando lo que decía el encapuchado.

Encapuchado: Veréis. Nuestro plan es lo siguiente. Tenemos a varios dragones salvajes encerrados en jaulas colocados en diversos puntos de Canterlot. El plan es liberarlos a todos a la vez y que causen todo el caos que puedan provocar.

Explicaba el encapuchado. Twilight sin comprender del todo, le preguntó.

Twilight: No lo entiendo ¿Qué pretende con ello?

Encapuchado: La respuesta es muy simple. Tras el ataque de los dragones salvajes, no habrá la más mínima duda de que éstos no son criaturas pacíficas, sino bestias violentas sin capacidad de raciocinio. Gracias a ello, no habrá nada que impida que los ponis exterminen a los dragones.

Spike: ¿Crees en serio que eso funcionara? ¡Mike y sus amigos os lo impedirán!

Decía el dragón tratando de sonar desafiante. El encapuchado no mostrando preocupación alguna, le respondió.

Encapuchado: Lamento decirte eso, dragón, pero eso no será posible. Ahora mismo tanto el príncipe Mike y su equipo se están ocupando de la gran fuga que se ha formado en la MB. Ahora mismo deben estar luchando para contenerlos. Obviamente para el emperador celeste no será un serio problema, ya que desde que se enfrentó a Absalon, nada es un reto para él ni su equipo. Aun así, eso no quita el hecho de que les llevará bastante tiempo solucionar el problema. Créame, señorita Sparkle. Debería haberse quedado en casa con sus amigas como ese día que hizo esos cupkaces incomibles. Así usted no estaría en este lugar ahora mismo.

Explicaba el encapuchado. Twilight notó algo extraño en las palabras del encapuchado y en ese momento dijo.

Twilight: Supongo que realmente cree que su plan funcionara ¿No, señor...?

Mientras en la MB, por los pasillos de la MB. Los robots de seguridad apoyados por las tropas mecánicas y varios titates, iban conteniendo a los dragones salvajes que atacaban con furia asesina. Mike y su patrulla estaban con ellos luchando contra los dragones por los pasillos.

Mike golpeaba a varios dragones que trataban de atacarlo, obviamente para Mike no era un problema por lo fuerte que era él.

Mike: Maldita sea. Esto nos va a llevar un buen rato. Swan ¿Me recibes?

Swan: Alto y claro, vaquero.

Respondía el minotauro mediante el comunicador de pantalla de unos de los pasillos donde se formaba la lucha.

Mike: ¿Has terminado de arreglar los sistemas de defensa de la MB?

Swan: Estoy en ello, vaquero, pero una cosa. He revisado los sistemas y he descubierto algo inquietante. No se han desconectado solos. Han sido desactivados de forma intencionada.

Mike: ¿Cómo dices?

Aquello pilló por sorpresa al alicornio que se quedó parado en el sitio. Un dragón que estaba detrás suyo, intentó atacarlo de un mordisco, pero el alicornio de un golpe de sus patas traseras, lo estrelló contra la pared.

Mike: ¿Quieres decir que alguien lo ha desactivado intencionadamente? ¿Pero quién?

Nova: Ahí respondo yo, emperador.

Aparecía ahora Nova por una mitad de la pantalla con Swan al lado de este. Ahí le respondió.

Nova: Como me ordenó, emperador, estuve investigando en la MB en busca del traidor. El responsable trató de ocultar sus huellas, pero cometió un error. Gracias a ello, pude descubrir que el traidor es...

Twilight: ¡Miles Hoves!

Dijo de repente Twilight con expresión de haberlo descubierto. Aquello captó la atención de Spike y Jameson que miraron extrañados a la unicornio.

Spike: ¿Miles Hoves? ¿El de relaciones públicas?

Preguntó curioso el dragón. El encapuchado se quitó la capucha revelando ser realmente él, para sorpresa de tanto de Spike como de Jameson. Miles con curiosidad, preguntó.

Miles: ¿Cómo lo ha descubierto?

Twilight: Simple. Llamó a Mike emperador celeste cuando nadie le llama así, salvo los que han venido con él. También mencionó lo de Absalon. Mike nos contó la historia, pero nunca lo divulgamos por ahí. Y lo más importante de todo. Contó lo de los cupcakes. Nadie más que mis amigas y Spike sabían eso, salvo usted.

Dijo la unicornio señalando con el casco a Miles.

Mile: Muy hábil, señorita Sparkle. Muy inteligente.

Twilight: Solo una cosa ¿Por qué hace esto? ¿Por qué quiere provocar un conflicto contra los dragones?

Preguntaba la unicornio hechicera. Miles con expresión seria, la respondió.

Miles: Muy simple. Porque los odio con toda mi alma.

Twilight: ¿Qué quiere decir?

Miles: ¿Nunca se preguntó cómo me quedé huérfano a tan corta edad?

La preguntaba ahora Miles a Twilight. La unicornio negó con la cabeza. Miles comenzó a contar su historia.

Miles: Los perdí por culpa de unos malditos dragones. Aparecieron de la nada para robar todas nuestras cosas. Mi padre trató de detenerlos, mientras mi madre me puso a salvo en el granero. Luego, cuando todo terminó y no oía absolutamente nada. Salí de mi escondite y vi que en la granja donde vivíamos, estaba toda destruida. Los cuerpos de mis padres despedazados y carbonizados por el fuego de los dragones. Aquel día llegue a odiar a los dragones con toda mi alma.

Explicaba Miles Hoves con odio en su voz. Twilight, Spike y Jameson escuchaban con suma atención a su historia.

Miles: Así que jure que haría lo necesario para acabar con esas malditas bestias. Estaba cerca de conseguir que todo el mundo odiase a los dragones, hasta que ese maldito Imperio Celeste apareció y declaro la guerra a escala global al mundo. El príncipe Mike viajo de un lado a otro buscando aliados que le ayudasen en su lucha contra el malvado Absalon y su imperio, entre ellos a los dragones ¿Tenéis idea de como me sintió eso? ¿Qué el alicornio más aclamado del mundo, pidiera ayuda a esas malditas bestias asesinas en la guerra contra el imperio cuando deberían ser exterminados? Aquello hizo que me hirviera la sangre.

Hablaba ahora con completa furia el señor Hoves, demostrando su gran odio hacia los dragones.

Miles: En mi mundo ya no era posible mis objetivos, ya que después de la Guerra Celeste, las relaciones con los dragones y Equestria de nuestro mundo mejoraron más de lo que muchos como yo que detestan a esas bestias desearían. Mis planes de lograr la aniquilación de los dragones se fue al garete. Al menos aquí aun existe posibilidad de enmendar ese error.

Jameson: ¿Qué quiere decir?

Preguntó el editor, aunque en el fondo sospechaba a que se refería y eso lo preocupaba. Miles finalmente respondió.

Mike: Muy simple. Gracias al terrazine que estaba almacenado en la MB para investigar formas de neutralizar sus fatales efectos, lo use para que los dragones se volvieran violentos. La prueba estaba en Magma cuando se lo di.

Twilight: Espera. La patrulla nos contó aquello. Así que fuiste tú quien le daba el terrazine a Magma.

Decía de forma acusadora la unicornio dando en el clavo. Miles la contestó de forma afirmativa.

Miles: Así es. Hice la prueba con Magma dándole la sustancia. Primero tuve que ganarme su confianza proporcionándole esas falsas pruebas que estaban escondidas en la tierra de los dragones de obsidiana. Gracias a ello, aceptó el terrazine haciéndole creer que le hacía más fuerte. Esperaba que lo repartiera con los demás dragones para así que se volvieran violentos y cuando atacasen a todo el mundo incluyendo a los ponis y otros reinos cercanos. Eso haría por fin comprender al mundo que los dragones son una amenaza para todos. También contacte hace tiempo con Craver Hunter para hacer negocios con él.

Spike: ¿El cazador de dragones?

Preguntó Spike asomándose levemente. Miles mirando con desprecio al dragón, le contestó.

Miles: Así es, dragón. Él y yo compartíamos cosas comunes. Ambos perdimos a nuestros seres queridos por culpa de esas bestias y juramos venganza. Así que usando mis accesos en la MB, logre extraer armas para entregárselas a Craver Hunter y sus cazadores.

Craver: Y así matar con mayor facilidad a los dragones que nos encontráramos. Debo decir que sin duda son buenas armas las que posee ese amante de los dragones y su gente.

Completaba el cazador de dragones, mientras empuñaba un rifle de energía.

Miles: Como decía. El plan es simple. A los dragones que tenemos encerrados en diversos puntos de la ciudad, los soltaremos de golpe y cuando éstos sean libres, atacaran a todo lo que se encuentren.

Jameson: Pero...¿Para qué va a hacer eso? Es una locura.

Miles: Simple. Ahora mismo Mike Bluer y su grupo están en su nave, ya que hubo una fuga de dragones salvajes. Yo desconecté los sistemas de seguridad permitiendo así su libertada temporal. Sabía que eso mantendría ocupado a la patrulla al completo. Cuando hayan acabado, ya será demasiado tarde.

Twilight: ¿Tarde para qué?

Miles: Porque para entonces, el reino de Canterlot estará en completo caos. Miles de dragones que surgen a la vez causando el caos. Eso por fin convencerá a la gente de que los dragones son una amenaza y cuando Mike y su gente lleguen, no tendrán más remedio que convocar a la Gran Armada que tenemos en nuestro mundo para matar a todos los dragones que haya. Ese es el gran plan de venganza. Por fin tanto las princesas de este mundo como el príncipe Mike, comprenderán que los ponis y los dragones están destinados a ser siempre enemigos.

Decía esto el semental con una sonrisa maliciosa en su rostro. Twilight, Spike y Jameson no podían creerse lo que contaba Miles.

Twilight: Pero ¿Se ha vuelto loco? ¿No ha pensado que morirán cientos de ponis por ese plan tuyo?

Preguntaba la unicornio morada, sorprendida ante lo que había revelado Miles Hoves. Miles ahí respondió.

Miles: Bueno. Como es bien sabido. No se puede hacer una tortilla sin romper unos cuantos huevos.

Spike: Esta usted loco.

Le dijo el dragón violeta saliendo de detrás de Twilight y mirando desafiante a Miles. El semental mirando al dragón con desprecio, le respondió.

Miles: No. Esto hago para salvar este mundo de la malvada influencia de los dragones. Cuando ocurra el "ataque" inminente. Jameson retransmitirá los ataques a escala mundial. Eso debería bastar para demostrar al mundo de que los dragones son una amenaza.

Jameson escuchó eso y se sintió indignado. Indignado por el hecho de que Miles Hoves y su socio Craver estuvieran dispuestos a sacrificar vida inocentes solo para sus diabólicos planes. Obviamente el editor se negó a formar parte de ese loco plan.

Jameson: ¿Está usted loco? ¿En serio cree usted que voy a colaborar en una masacre de inocentes?

Decía el editor sintiéndose enormemente indignado al saber que el plan de Miles Hoves y de su socio, consistía en soltar dragones salvajes que mataran a inocentes. Miles sin mostrarse ofendido, le respondió.

Miles: Mire por este lado, señor Jameson. Si nos ayuda con esto, podrá quedar usted como un héroe. El editor que previno al mundo de la amenaza de los dragones, demostrando que tenía usted razón desde el principio sobre éstos. Podrá recuperar el prestigio que perdió y con ello su reputación será instaurada. Es una oportunidad irrepetible.

Le explicaba Miles Hoves con una sonrisa, confiando que así lograría que el editor se pusiera de su parte. Jameson en cambio, miró a Miles como si estuviera loco y le contesto molesto.

Jameson: ¡Olvídelo! ¡No pienso ayudarle en esto!

Decía completamente decidido el editor. Ahí Craver Hunter le comentó.

Craver: ¿Qué pasa, Jameson? ¿Acaso va a decirnos que se va a convertir usted también en un amante de dragones?

Le decía con tono seco y casi con desprecio el cazador. Jameson desafiante, le contestó.

Jameson: No me agradan los dragones, pero una cosa es soltar dragones salvajes en una ciudad tan poblada como Canterlot para que causen una masacre. No pienso colaborar con esto.

Twilight: Jameson tiene razón. Miles Hoves. Comprendo lo que perdió, pero provocar una guerra de dragones no le va a ayudar a sentirse mejor.

Decía ahora Twilight tratando de razonar con Miles, por desgracia el semental no quiso razonar y furioso la respondió.

Miles: ¡Cállate! ¡Tú no sabes lo que es perder a toda tu familia por culpa de esos monstruos y que al final no reciban castigo! Quizás en mi mundo ya es tarde para comprender a todos la amenaza constante que son los dragones en realidad, pero al menos aquí lograré mi objetivo. Especialmente cuando usted muera asesinada por uno de ellos.

Twilight: ¿Cómo dice?

Miles: Muy simple. Ya estoy viendo los titulares de mañana. Twilight Sparkle asesinada por quien se le consideraba el amigo más cercano a ella. Su joven asistente del cual muchos lo consideraban como un dragón inofensivo. Con eso bastara para que las masas se den cuenta por fin, de que los dragones son una gran amenaza.

Spike: ¿Está usted loco? Nadie va a creerle y mucho menos eso. Ya jamás le hacía el más mínimo daño a Twilight.

Decía completamente decidido y desafiante el pequeño dragón.

Craver: En circunstancias normales quizás no, pero si con esto.

Decía el cazador sacando una pistola de aire con unos dardos en ella.

Jameson: ¿Qué es eso?

Miles: Terrazine súper concentrado. Gracias a esto, es como lográbamos que los dragones se volviesen violentos y salvajes.

Twilight: ¿Eso era lo que volvía salvajes a los dragones?

Miles: Así es. Cuando hice las pruebas con Magma, pensé que una versión más potente para acelerar sus efectos secundarios. Así lograríamos que los dragones se volvieran violentos más rápidamente.

En ese momento, en la menta de Twilight se formó varias imágenes de sus recuerdos. El primero de cuando Cadence le mostró fotos de Tomas como un dragón tranquilo y luego violento. Y otra de cuando iban a hablar con el dragón Pantro y cuando iba a contarles algo, éste se volvió violento y salvaje.

Twilight: Con que era eso. Ya sabía yo que los dragones no se volvían violentos porque sí.

Miles: Así es. Y su amigo dragón como todos los dragones del mundo recibirán una dosis de esta sustancia. Por fin el mundo sabrá que los dragones son una amenaza del mundo. Felicidades, Twilight Sparkle. Su sacrificio liberará al mundo de la presencia de esos monstruos para cuando Mike por fin acepte que los dragones no son amigos, convoque la Gran Armada a este mundo para exterminar a los dragones, y con un poco de suerte, hagamos lo mismo en nuestro mundo.

Decía el de relaciones públicas con una sonrisa perversa, confiado en que su plan tendría éxito. Luego de pulsar un botón, se abrió una compuerta en la cúpula de cristal.

Miles: Bien, Craver. Haz lo que tengas que hacer.

Craver: Con gusto.

Contestó el cazador, apuntando con la pistola de aire al dragón, pero Twilight se interpuso delante para protegerlo e intento crear una barrera mágica, pero no pudo.

Miles: No te molestes. En el interior de la cúpula la magia no funciona.

Craver: Ahora solo necesito un buen disparo.

El cazador tenía casi en la mira a Spike, pero Jameson se interpuso.

Jameson: ¡De eso nada!

Jameson se abalanzó sobre el cazador tirandolo al suelo. Tratando de retenerlo, les gritó a Twilight y a Spike.

Jameson: ¡Salid de aquí! ¡Rápido!

Twilight y Spike aprovecharon para escapar hacia la puerta, pero unos cazadores se interpusieron en su camino impidiéndoles escapar. Craver se quitó de encima a Jameson y apunto al dragón con su pistola, al mismo tiempo que le gritaba furioso a éste.

Craver: ¡Hora de sacar tu verdadera naturaleza, monstruo!

Todo iba a cámara lenta. Craver disparó un dardo que contenía terrazine hacia donde estaba Spike. Spike miraba con miedo como el dardo iba velozmente hacia él sin que pudiese evitarlo. Twilight lo cubrió con su cuerpo para protegerlo haciendo que el dardo ahora fuera hacia ella. Justo cuando dicho dardo iba a alcanzarla, un disparo que nadie sabía de donde vino, dio al dardo salvando así a Twilight y a Spike.

Miles: ¿Y ahora qué pasa?

Preguntaba este sin comprender que pasaba. Desactivando su camuflaje apareció nada menos que Nova, la agente fantasma empuñando su rifle.

Twilight y Spike: ¡NOVA...!

Exclamaron los dos, llenos de alegría de ver a su amiga Nova que los había salvado. Nova guiñando un ojo a éstos, les dijo.

Nova: Espero no haber llegado demasiado tarde a la fiesta.

Bromeaba la agente fantasma, mientras Jameson se reunía con Twilight y Spike. Miles sin poder creerse lo que había pasado. preguntó.

Miles: ¿Nova? Pero ¿Cómo?

Nova: Muy simple, guapo. Fuiste hábil para ocultar tus huellas en la MB, pero en la Lanza de Orion fue otra historia. Ahí no conocías todos los sistemas y creyendo haber borrado todos los vídeos que te incriminaban, dejaste por error uno que no llegaste a borrar de una cámara muy oculta. En el que se te ve saboteando el sistema de escáner para comprobar que les pasaba a los dragones.

Explicaba la agente a Miles.

Miles: Aun así eso no explica como nos has encontrado tan rápido.

Nova: Por favor. Soy una agente fantasma. Encontrar mi objetivo por muy escondido que esté, es mi trabajo. Por no mencionar que Twilight y Spike tienen un localizador cada uno. Se les dio a éstos y a sus amigas en caso de problemas, poder acudir en su ayuda.

Miles: Maldita sea.

Nova: Ríndete, Miles. El emperador Star Hope y su grupo lograron detener a los dragones salvajes en la MB y vienen hacía aquí junto con la Guardia Celeste para arrestaros a todos. Rendiros es la única solución.

Miles maldijo su suerte. Todo cuando había hecho se vino abajo. En cambio Craver, no estaba dispuesto a abandonar.

Craver: Creo que no. Aun nos queda la solución final.

El cazador sin que nadie pudiera impedírselo, pulsó un botón de un panel de control cercano. Miles al verlo, le gritó.

Miles: ¡Idiota! ¿Qué has hecho? ¡Acabas de liberar a todos los dragones que había en Canterlot incluyendo a los que están aquí, con nosotros dentro!

Le gritaba enfadado Miles al cazador. Craver mirando a Mike, le respondió serio.

Craver: Si logro demostrar que los dragones son una amenaza, habrá valido la pena.

Miles: ¡Idiota! ¡Nos vas a matar a todos!

Le gritaba completamente furioso, mientras veía como las celdas que retenían a los dragones se abría. Los dragones salvajes salían de sus jaulas llenos de ira y rabia. Nova mirando a Twilight, la dijo a ésta.

Nova: Twilight. Salid de aquí usando tu magia de tele transporte. Yo os cubro.

Twilight: No puedo. Mi magia está bloqueada por...

Decía la unicornio morada, hasta que se dio cuenta de que no estaba en la cúpula, sino fuera. La unicornio se sintió un poco avergonzada mientras se reía levemente. Luego iluminó su cuerno, mientras Spike y Jameson se agarraban a ésta. Antes de que Twilight se tele transportase, Jameson la dijo algo importante.

Jameson: Por favor, señorita Sparkle. Lléveme a la editorial. Tenemos que prever a la gente de esto.

La rogaba el editor. Twilight asintió y los tres desaparecieron en un destello. Nova viendo a los dragones salvajes atacando a los cazadores, empuñó su rifle y dijo.

Nova: Bien ¿Quién quiere bailar conmigo?

Bromeaba Nova. Mientras por toda Canterlot en zona subterráneas, diversas jaulas que contenían a dragones salvajes, dichas jaulas se abrieron, liberando así a los dragones.

Por otro lado, Mike junto con la patrulla y múltiples tropas, se preparaban para asaltar el escondite de los cazadores de dragones. Justo en ese momento, Jameson apareció por las diversas pantallas de televisión. Su rostro figuraba una enorme preocupación.

Jameson: ¡Habitantes de Canterlot! ¡Tengo que avisaros que ahora mismo estáis en grave peligro! ¡Los cazadores de dragones acaban de soltar por toda la ciudad a centenares de dragones salvajes y van a atacar a todo lo que se mueva sin importar si es amigo o no! ¡Ahora mismo estamos todos en grave peligro!

Informaba el editor, cuyo rostro se mostraba enormemente preocupado. Mike y los otros escucharon sorprendidos aquello.

Vulcan: ¿Qué dice ese tipejo?

Fox: ¿Qué hay dragones salvajes sueltos por Canterlot?

Comentaban estos mientras Jameson seguía hablando con preocupación.

Jameson: Todo lo que pensábamos sobre los ataques discriminados de los dragones está basada en una mentira. Los cazadores de dragones son los verdaderos responsables de todo lo que ha pasado. Usando una sustancia llamada terrazine, hacían enloquecer a los dragones y así es como ocurrían los ataques. Todo eso para que la gente tuviera miedo de los dragones y así darles motivos para cazarlos.

Dijo todo eso para al final agachando al cabeza y luego mirando a cámara, dijo.

Jameson: Mike Bluer. Si escuchas esto, quiero que sepas una cosa. Se que tú y yo no nos llevamos bien. Me resulta muy difícil pedirte esto, pero ahora mismo tú y tu gente sois nuestra última esperanza para evitar una masacre en toda Canterlot y que luego surja una guerra donde miles de inocentes morirán. Por favor, Mike Bluer...Os necesitamos más que nunca...

Rogaba el editor a Mike. Sobraba decir que aquello pilló por completa sorpresa al grupo.

Ocelot: ¿Caesar Jameson pidiéndonos ayuda?

Night: Jamás me imaginé que oiría algo así.

Camaleon: Sí. Lastima no tener una cámara de vídeo para gravar esto.

Discord: Yo sí tengo una cámara de vídeo

Aparecía riendo el señor del caos de detrás de una estatua, portando una cámara de vídeo en su garra de águila. Acto seguido de todas partes, surgieron dragones salvajes atacando a la población.

Red: Chicos. Tenemos trabajo.

Informaba la alicornio de fuego.

Heart: Tenemos que salvar a esa gente.

Completaba Heart Fire.

Rebeca: Nightmare. Light ¿Estais listos para la batalla?

Nightmare: Claro, linda. Lo estamos.

Mike: Tú tambíen, Golden Heart.

Convocaba Mike al dragón dorado.

Mike: ¿Listo para evitar una masacre, amigo?

Golden Heart: Por supuesto, Mike.

La situación era bastante tensa, así que Mike y Rebeca convocaron refuerzos. Mike sacó la Golden Tail y Rebeca la Silver Tail.

Mike: ¡Golden Tail, modo Tiger Tail!

Rebeca: ¡Silver Tail, modo Lion Tail!

Ambos: ¡Liberación de espíritu!

Gritaron los dos jóvenes a la vez, tras cambiar sus espadas a sus formas avanzadas y liberando el espíritu del tigre y el león alado en ellos.

Mike: Bien, tropas. Detened a los dragones procurando no matarlos. Herir, pero no matar. Recordad.

Guardia celeste: ¡Sí emperador!

Respondieron al unísono la Guardia Celeste. Finalmente la lucha había comenzando contra los dragones salvajes.

Mike y su patrulla iban de un lado a otro, noqueando a todo dragón que veían para evitar que lastimasen a ponis inocentes. La Guardia Celeste que estaba compuesta por cruzados, altos cruzados y cruzados reales, con sus grandes dotes de combate, dejaban fuera de juego a los dragones, hiriendo a la mayoría, pero procurando no matarlos.

La lucha se hacía cada vez más intensa y pese a los esfuerzos de la patrulla y tropas, seguían viniendo más y más dragonas salvajes, haciendo mas difícil proteger a los ponis de Canterlot.

Red: Chicos. Esto se vuelve incontenible ya.

Informaba Red Fire que tenía atado con el Látigo Infernal por alrededor de un dragón salvaje tumbado en el suelo incapaz de moverse.

Ghost: Me temo que es cierto. Son demasiados dragones para contenerlos.

Decía Ghost lanzando un vao helado desde la boca que congelaba a los dragones.

Nightmare: ¿Y si dejamos las sutilezas de lado y simplemente los matamos y ya está?

Mike: De eso nada. Estos dragones no tienen la culpa de nada. Debemos hacer esto sin matar a nadie.

Replicaba Mike que quería evitar a toda costa matar a nadie. Heart Fire que estaba a su lado, le comentó a su padre.

Heart: Pero padre. Son demasiados para contenerlos. No podremos salvar a todos los ponis y al mismo tiempo evitar matar a cualquier dragón.

Rebeca: Heart Fire tiene razón, Mike. Mucho me temo que tendremos que recurrir a medidas drásticas.

Mike: Pero...

Mike iba a responder, pero luego miró a su alrededor. Todo era prácticamente un caos. Incluso con ayuda de Discord, habían demasiados dragones para contenerlos todos. Cada vez era más difícil de contener la gran manada de dragones que surgían del subsuelo a través de túneles subterráneos. Incluso algunos dragones llegaban hasta los ponis civiles para atacarlos.

Mike estaba desesperado. No quería matar, pero la situación estaba cada vez más insostenible. Con mucho pesar, sentía que matar era la única forma. Ellos tenían el poder para matar a todos los dragones salvajes de un plumazo, pero ¿Podrían cargar sobre su conciencia el hecho de haber matado a dragones inocentes que no tenían culpa de nada, sino los cazadores de dragones que les inyectaron terrazine en sus cuerpos para volverlos locos? Y si no lo hacían, tendrían el hecho de cargar también sobre su conciencia el hecho de ver morir a ponis inocentes.

En ese momento, Mike se echó los cascos sobre la cabeza y desesperado se la sacudía al ver que no había ninguna solución fiable. Justo cuando estaba sumido en la desesperación, oyó un grito. Mike miró al origen de dicho grito y vio a una matrimonio y su hija siendo acorralados por unos dragones salvajes que se iban a lanzar hacia éstos para matarlos. Mike viendo eso, al final gritó.

Mike: ¡NOOOOOO...!

Justo en ese momento, el tiempo se congelo alrededor de Mike. De su cuerpo surgió de repente unas ondas de energía dorada que recorrieron desde el suelo hasta abarcar toda Canterlot.

Cuando el tiempo volvió a la normalidad, todos los dragones salvajes se detuvieron de golpe. Nadie comprendía lo que pasaba y mucho menos cuando los dragones cayeron al suelo inconscientes.

Tanto la patrulla como los habitantes de Canterlot, miraban sorprendidos la escena. Mike estaba en el suelo de rodillas respirando de forma agitada. Darkwing mirando a Mike, le dijo algo sorprendida.

Dark: Mike...¿Eso era... el Haoushoku*?

* Idea de Draigon 2.0

Preguntaba la alicornio sin creerse lo que acababa de presenciar. Mike respirando ya algo más normal, respondió.

Mike: Eso parece...Y es la primera vez que me sale con tanta fuerza...

Respondía Mike y luego sonriendo, dijo.

Mike: Al menos evitamos una masacre. Je, je, je.

Se reía el alicornio al igual que sus compañeros.

Más tarde, Miles Hoves y Craver junto con los cazadores, fueron ya todos apresados y entregados a la justicia. Miles sería llevado al mundo de origen de Mike y su equipo para entregárselo a Celestia para que la princesa le juzgara por sus acciones.

Sobraba decir que cuando el grupo descubrió que fue precisamente Miles Hoves el responsable de entregar armas a los cazadores y envenenar a los dragones con el terrazine para volverlos violentos, fue toda una sorpresa para todo ellos y al mismo tiempo decepcionante ver que quien confiaban plenamente, fuera alguien que anteponía su odio personal antes que al deber.

Jameson informó de toda Equestria sobre la verdad de los ataques de dragones salvajes. Las manifestaciones cesaron, aunque aun quedaban gente que aun desconfiaban de los dragones. Los pueblos donde acogieron antes a los dragones, volvieron a recobrar la confianza.

Ahora que se sabía que los dragones salvajes tenían terrazine, solo había que aplicar el antídoto en todos ellos. Gracias a ello, los dragones volvieron a sus vidas tranquilas.

Una vez más, Camaleón con su disfraz de profesor, explicaba a Twilight y a las otras sobre el Haoushoku o lo que es lo mismo el Poder de Rey. Lo que hacía dicho poder es de absorber la energía de los que son más débiles que el usuario, haciendo que éstos se desmayen y que solo aquellos que tengan gran poder son capaces de resistirlo sin desmayarse. Si se lo usa de la forma correcta, el usuario es capaz de vencer a todo un ejercito por sí solo.

Después de aquello, Jameson estaba de nuevo en su editorial. Ya más o menos había recobrado la confianza de la gente y ya no estaba obsesionado con Mike y su grupo como los dragones. Decidió dejar eso de lado para seguir con su vida como editor. Jameson estaba sobre su mesa mirando documentos, hasta que alguien llamó a la puerta. Jameson ofreció pasar y su rostro pasó a la de sorpresa cuando vio que era su antigua prometida la que había pasado a la puerta. Un gran silencio se formó entre ambos donde ninguno sabía que decir.

Interrumpiendo historia.

Lyndon: Y así es como se resolvió todo.

Jill: Ya veo. Cuesta creer que fuera precisamente alguien de la misma MB el responsable de todo eso.

Lyndon: Sorpresas de la vida, mona. Al menos todo se resolvió gracias al alicornio y su grupo. Je, je, je. Y ahora continuemos.

Respondía el grifo volviendo a su libro.

Continuara.

No olvidéis comentar.