Capítulo 68

Todo o Nada

En el interior de la sala, seguían Lyndon y Jill. El grifo todavía sentado en la silla tenía una gran expresión de seriedad, cosa que la grifo percibió.

Jill: Entonces...Debo deducir que después de aquello, fue cuando ocurrió...La gran batalla ¿Cierto?

Comentaba la grifo. Lyndon con expresión muy seria, mientras cruzaba sus garras, la contestó.

Lyndon: Así es. Y te mentiría que aquello fue un infierno aunque, eso ya lo sabes porque tú y tus soldados estuvisteis ahí. En medio de todo ello.

Le respondía el grifo. La grifo escuchando eso, asintió mientras le respondía.

Jill: Así es. Nuestra misión era de capturar o eliminar a Alexandra Wong. Pero al final nos vimos involucrados en medio de todo ello ya que acabar con el régimen de Arquímedes, era una de las obligaciones que la Reina Fiora quería que cumpliéramos.

Lyndon: Bien. En tal caso no te sorprenderá esta parte. Aun así te contaré desde el punto de vista del alicornio y su grupo.

Decía esto el grifo, mientras se ponía a su libro, narrando los último acontecimientos.

Retornando Historia.

Las tropas celestes y robots se estaban movilizando tanto en la Lanza de Orion como en la Mega Base. Soldados y robots iban de un lado a otro preparando armas y vehículos, todo listo para realizar el asalto final a la capital de Draconem.

Todo era prisas en ambas naves. Mike cuando le extrajeron la sangre de su cuerpo cuando estaba en su modo alidrake, ordenó preparar el asalto definitivo a la capital. Ya que Arquímedes ahora tenía lo necesario para realizar el hechizo y era necesario atacar ahora la capital para impedírselo.

En el puente de la Lanza de Orion estaba Mike impartiendo ordenes a todo el mundo.

Mike: ¡Preparad armas y equipo! ¡Coged todo lo necesario para el asalto a la capital! ¡Esta vez nada de delicadezas! ¡Si hay que matar se mata, pero solo a los soldados enemigos que se interpongan en nuestro camino, a los civiles no se les toca! ¡Deprisa! ¡El tiempo apremia!

Ordenaba Mike, comunicándose con todo el mundo desde el puente, mientras todos los soldados obedecían. Selenis que se comunicaba con él mediante proyección holográfica, le informaba a su emperador.

Selenis: Emperador. Las tropas están casi listas para realizar el asalto. Y como ordenó, contactamos con el Imperio Celeste para que envíen la Gran Armada. Pero tardarán en hacerlo.

Mike: Perfecto pues. No debemos escatimar en tropas. Debemos enviar de todo. Tropas imperiales, tropas de la guardia celeste, tropas de los cazadores de sombras. Incluyendo a los Sardukar.

Selenis: ¿Incluso a los sardukar, emperador?

Preguntaba Selenis ante la idea de que tropas sardukar participarían también en la batalla. Mike con expresión seria, la respondió.

Mike: Así es. Si Arquímedes logra completar su hechizo, debemos estar preparados para contrarrestar a él y a cualquiera que se convierta en dragón de obsidiana. Por eso debemos traer todas nuestras armas más potentes. Nuestros más poderosos cruceros de batalla, nuestros soldados de élite. Incluso debemos traer naves hidra y viudas negras. Y si son de la clase Soberano, mejor.

Selenis: Preparar todo eso nos llevara tiempo, emperador. Puede que ni lleguemos a tiempo si ocurre lo que tememos que ocurra.

Mike: Por eso no debemos perder tiempo, Selenis. Debemos partir cuanto antes.

Selenis: Como ordene, emperador. Selenis, corto.

Selenis cortó la comunicación. Una vez solo junto con Holy que estaba en una barandilla, se fue el alicornio hacia el panel de control y apoyando sus cascos en esta, pasó un casco sobre la cara mientras suspiraba.

Mike: Se supone que iba a ser una victoria perfecta, pero por mi culpa, todo será un desmadre.

Comentaba Mike, sintiendo que todo había sido culpa suya. Habían logrando impedir que Arquímedes se hiciera con el último ingrediente, por lo que ahora ya no disponía de los medios para conjurar el hechizo. Por desgracia no tuvo en cuenta un detalle, un detalle que nadie se había dado cuenta hasta ahora.

Aquel detalle era precisamente la transformación alterna de Mike, el modo Alidrake. Con aquella forma, Mike tenía cualidades de un alicornio y un dragón por lo que entonces tendría sangre de alidrake. Y a causa de ello, Arquímedes ya tenía en su poder el último ingrediente, junto con todo lo necesario para sus planes.

Holy: Mike ¿Estás bien?

Preguntaba su fénix preocupada por su amigo. Mike ahí sin mirarla, la contestó.

Mike: Oh...Si cuando preguntas que si estoy bien ¿Quieres decir cuando por mi culpa, ahora Arquímedes tiene lo necesario para provocar el fin del mundo?

Respondía secamente el alicornio, sintiendo una ira creciente en su interior. Holy al notar la molestia del alicornio, le siguió hablando.

Holy: Mike. Aquello no fue culpa tuya.

En respuesta, Mike se giró y ahora bastante molesto, la alzó la voz.

Mike: ¿Qué no fue mi culpa? ¡Claro que lo fue! ¡Consideramos que ahora Arquímedes ya estaba perdido al no tener ya el último ingrediente y que ahora asaltar su capital sería fácil y sin resistencia alguna! ¡Celebramos la victoria demasiado pronto, decantando que ahora nada podía salir mal! ¡Por culpa de eso baje la guardia y así consiguieron lo que querían! ¡En ningún momento me paré a pensar que mi sangre cuando estaba en mi modo alidrake les serviría para sus planes! ¡Ahora Arquímedes tiene lo necesario para realizar el hechizo y seguramente lo usará para crear un ejercito de monstruos con que trataran de conquistar el mundo! ¿Se me ha olvidado algo?

Alzaba la voz completamente enfadado el alicornio, pero enfadado consigo mismo. El alicornio se sentía enormemente culpable que por su culpa, ahora el mundo entero estuviera en peligro. Holy no se molesto por como reaccionó su amigo. En realidad, le comprendía perfectamente su estado. Ahí trató de calmarlo.

Holy: Te entiendo, Mike, pero culparse por hechos ya pasados no resuelven nada. Ahora mismo debemos detener a Arquímedes para que no se salga con la suya.

Mike ya algo más calmado tras escuchar las palabras de su compañera, la agradeció su apoyo.

Mike: Tienes razón. Gracias compañera y perdona como te hablé antes. Es que con todo lo que está pasando, he perdido un poco el norte.

Se disculpaba el alicornio con su fénix. El ave sonriendo, le respondió.

Holy: No pasa nada, Mike. Para algo soy tu compañera.

Mike: Y mi amiga.

Respondió el alicornio y ambos sonrieron.

La Patrulla Harmony no era menos. Ellos estaban también preparando todo lo necesario para el asalto y junto a ellos estaban también el Escuadrón Delta.

Red: Vamos. Debemos estar listos para cuando se inicie la batalla.

Decía la alicornio comunicándose con el resto del equipo. Bit estaba supervisando los sistemas de la nave Infinity para cuando empezar la batalla. Black Wing y Vulcan en la zona de carga, estaban revisando los sistemas de Centinela para cuando entraran en combate. El resto del equipo revisaban sus armas y equipos, asegurándose de que estaba todo en perfecto orden.

En la MB, Swan estaba echando un vistazo a equipo y armas como los vehículos para asegurarse de que todo iba como la seda. Los robots estaban en perfecta formación, listos para iniciar la batalla en cuando comenzase.

En la Lanza de Orion, todas las tropas celestes iban de un lado a otro. Cogiendo armas, revisando equipo y vehículos. Las naves y cruceros de batalla. Phalax revisaba los sistemas de la Lanza de Orion, asegurándose de que todo estuviera listo, ya que posiblemente necesitarían todo su armamento y habilidades especiales para la batalla que se avecinaba.

Cuando se enteraron de la noticia de que se iba a realizar el asalto, las princesas como las manes y los príncipes del Imperio de Cristal, fueron a ver a sus amigos de la patrulla para hablar con Mike y su grupo. Una vez en el puente, se informaron de lo siguiente.

Celestia: Así que os dirigís a Draconem, tú y todo el ejercito ¿No, Mike?

Comentaba Celestia a Mike y su patrulla. Ahí el grupo la respondieron.

Mike: Así es. Es hora de darle a Arquímedes su merecido.

Dark: No podemos permitir que Arquímedes consiga sus planes o todos tendremos problemas.

Rebeca: Tener problemas es quedarse corto. Ahora mismo debemos detener a Arquímedes, cueste lo que cueste.

Cadence: ¿Tan malo puede ser si Arquímedes logra su propósito?

Sky: Mucho me temo que sí. Si Arquímedes logra convertirse tanto él como sus seguidores en Dragones de obsidiana, tendremos serios problemas.

Night: Uno solo de ellos se bastó para ponernos en aprietos. Imaginaos un ejercito entero de esas cosas.

Spike: Yo prefiero no imaginármelo.

Respondió Spike, sintiendo un gran escalofrío por todo su cuerpo. Camaleón asintiendo con la cabeza, comentó.

Camaleón: Yo ya me veo convertido en bocadillo para dragones de obsidiana.

Decía esto el robot changeling, disfrazado de bocadillo y con su cabeza asomándose en un extremo de dicho disfraz.

Twilight: Mike. Tú y tus amigos debéis impedir que Arquímedes logre su objetivo, o sino, todo el mundo sufrirá las consecuencias.

Mike: No te preocupes, Twilight. Os juro que no vamos a permitir que eso ocurra.

Vulcan: Sí ja, ja, ja. Les daremos para el pelo a esos tipos que no olvidarán. O más bien a sus escamas.

Applejack: Os deseamos suerte en eso, amigos.

Les decía la vaquera sonriendo, confiando en la patrulla. Vulcan ahí la comentó sonriente.

Vulcan: Muchas gracias por las palabras ¿Y qué tal ahora un beso de buena suerte?

En respuesta, Applejack molesta se giró y le dio una doble patada a Vulcan que lo estampó contra una pared. El grupo rotó los ojos ante la actitud del robot.

Armor: Mike. Si puedes. Dale a ese mal nacido una paliza que no olvide. Tanto a él como a su esposa Furia.

Mike: Dalo por hecho, Shining.

Comentaron ambos sonrientes, mientras chocaban su casco con la del otro. Selenis volvió a contactar con Mike.

Selenis: Emperador. Las tropas están listas para partir.

Mike: Excelente. Abre el canal con todos. Quiero comunicarme con las tropas.

Selenis: Como ordene, emperador.

Mike se dirigió al panel de control donde un cruzado se ocupaba de las comunicaciones. Ahí Mike se comunicó con todas las tropas.

Mike: Atención a todas las tropas. Como ya sabéis, vamos a Draconem a realizar el asalto definitivo a la capital y detener a Arquímedes y sus seguidores.

Informaba Mike, mientras las tropas en ambas naves e incluso la flota de cruceros y cazas, le escuchaban hablar a su emperador.

Mike: La cosa iba a ser simple. Tomar poco a poco posiciones enemigas, procurando no matar a nadie y así lograr alentar a la gente a rebelarse contra Arquímedes. Pero ahora las cosas han cambiado.

Decía esto con gran seriedad en su voz para luego agachar la cabeza. Luego volviendo a alzar la cabeza, volvió a hablar.

Mike: Ahora mismo, Arquímedes planea conjurar un hechizo para convertirse él y a sus seguidores en dragones de obsidiana. Una poderosa y peligrosa raza de dragones con un poder sin igual, capaces de regenerarse de cualquier herida e incluso regenerar partes de su cuerpo perdidas haciéndoles muy difícil de matar. Nuestro objetivo ahora es asaltar la capital e impedir que Arquímedes realice ese hechizo.

Los amigos de Mike escuchaban las palabras que el alicornio azul decía.

Mike: Por esa razón, ahora mismo debemos dejar de delicadezas de lado. Si vamos a asaltar la capital, lo haremos empleando la fuerza letal, pero solo con aquellos que se enfrenten a nosotros o quienes sean fieles a Arquímedes. Os recuerdo que también habrá gente y civiles inocentes que no tienen nada que ver con este conflicto, así que por eso no debemos hacerles ningún mal. Al resto, podéis emplear la fuerza letal aunque me duela mucho decir esto precisamente a mí.

Decía Mike sintiendo pena y dolor en la última parte, ya que si al alicornio algo le aborrecía, era matar si no era estrictamente necesario, pero ahora las circunstancias le obligaban a emplear métodos extremos.

Mike: Si Arquímedes logra completar el hechizo, probablemente nos enfrentemos a todo un ejercito de esas cosas. Si llegase el caso, debemos emplear toda nuestra fuerza y armamento contra ellos. No será fácil, pero ya estáis acostumbrados. Por si acaso, hemos contactado con el Imperio Celeste para que envíen a la Gran Armada con todo su arsenal disponible para la gran batalla se avecina.

Todos escuchaban las palabras del alicornio, en cierto modo sonaba con aire pesimista, como si supiera de antemano lo que iba a ocurrir. En ese instante, la mirada de Mike cambio a la de una más decidida y habló con su ejercito.

Mike: ¿Pero sabéis qué os digo? Si Arquímedes logra convertirse en un dragón de obsidiana, de diamante o dorado o lo que le de la gana, una cosa es segura. Le pienso meterle una buena patada en su corrupto trasero con tanta fuerza, que hasta el próximo aspirante a él lo va a sentir como si lo fuera suyo.

Rainbow: Ja, ja, ja. Buena esa última. Así se habla, amigo.

Le animaba la pegaso arco iris, hasta que Twilight con expresión seria, la picó con el codo a la pegaso para que no interrumpiera.

Mike: Por esa razón no temáis ante lo que se avecine. Sino que sean Arquímedes y sus seguidores quienes nos teman a nosotros. Recordad. Puede que este mundo no sea el nuestro, pero aun así lucharemos para esparcir la libertad y la igualdad por todo el mundo y todas las razas, tanto en nuestro mundo como en otros. Adelante, hermanos. Demostremos a ese canalla de Arquímedes que no puede hacer lo que le de la gana y que como le ocurren a todos los tiranos, acaban encontrado su final en la derrota.

Tropas: ¡Por la libertad e igualdad, emperador!

Gritaron todas las tropas, alzando sus armas en señal de convicción y determinación. Mike sonriendo por ello, dijo finalmente.

Mike: Que la luz de Orion esté con todos nosotros. Mike Bluer, Star Hope, corto.

Dijo finalmente Mike, antes de cortar la comunicación.

Light: Buenas palabras, enano.

Lyndon: Sin duda sabes como alentar a las tropas.

Comentaban éstos. Mike agradeció las palabras.

Mike: Gracias, chicos. Ahora tenemos que partir cuanto antes.

Twilight: Mike. Os deseamos suerte a ti y a tu equipo.

Mike: Gracias, Twilight.

Dark: Ya verás. Les daremos su merecido a esos tipos.

Dark Cloud: Sí ja, ja, ja. Y después lo celebraremos con una gran súper fiesta.

Pinkie: ¡SÍIII...! ¡Sobre todo eso!

Decía emocionada la pony rosa, ante la idea de poder celebrarse una gran súper fiesta.

Celestia: Suerte con ello, amigos.

Red: Gracias, princesa.

Ghost: Solo esperemos que no ocurra lo que nos tememos que ocurra, o la tendremos clara.

Completaba Ghost con cierto aire pesimista.

Más tarde, las mane y las princesas estaban en el castillo de Canterlot y desde el balcón, veía las grandes naves del imperio partir hacia Draconem. Ahí se pusieron a comentar.

Luna: ¿Creéis qué lograran detenerlos?

Rarity: Esperemos que sí, princesa Luna. Si ese monstruo de Arquímedes logra sus malvados planes, estaremos todos en grave peligro.

Comentaba Rarity en plan dramática. Spike observando las naves partir, decía muy seguro de sí mismo.

Spike: No hay que preocuparse. Aunque Arquímedes logre hacer el hechizo, Mike y sus amigos lo detendrán. Ya visteis lo fuertes que son. No hay reto que se les resista.

Twilight que estaba a su lado, le apoyó en eso y sonriendo también, le respondió al dragón.

Twilight: Cierto, Spike. Mike y su grupo han demostrado una y otra vez que pueden con todo lo que les echen. Por eso confío tanto en ellos.

Armor estuvo callado por un rato, hasta que finalmente rompió el silencio.

Armor: Si Mike y su grupo van para allá, me voy yo también.

Aquello ganó la atención de los presentes, haciendo que mirasen muy sorprendidos al unicornio.

Cadence: ¿Qué estás diciendo, Shining?

Preguntaba su esposa. Armor ahí la respondió.

Armor: Mike y sus amigos están luchando por nosotros. Y no me parece justo que tengan que hacerlo todo ellos solos. Iré al Imperio de Cristal y organizaré un ejercito para ir a Draconem para ayudarlos.

Applejack: ¿Hablas en serio?

Fluttershy: Pero...Pero si es muy peligroso.

Armor: Lo sé, pero no me sienta bien quedarme al margen, mientras Mike y los otros se juegan el tipo por nosotros.

Respondía Shining Armor, ya que sentía que no estaba haciendo nada, mientras Mike y su grupo lo estaban haciéndolo todo. Celestia comprendía a lo que se refería el unicornio y le respondió.

Celestia: Te entiendo. Y creo que va siendo hora que Equestria tome parte en esto también.

Dijo la princesa, ganándose la atención de todos los presentes.

En el campamento principal de los rebeldes, Magma estaba en su tienda mirando mapas para planear estrategias, hasta que de improviso entró Cormag gritando.

Cormag: ¡Jefe! ¡Jefe!

Magma: ¿Qué pasa, Cormag?

Preguntaba el dragón, ahora centrando su atención de su soldado. Cormag ahí le respondió.

Cormag: Jefe. Acaban de informarme de que las tropas celestes van a lanzar el asalto definitivo a la capital de Draconem para tomarla.

Magma al escuchar eso, se puso serio y meditando por un momento, dijo finalmente.

Magma: Ya veo. Quizás va siendo hora de cortar la cabeza de la bestia y no seguir atacando al cuerpo como hemos hecho hasta ahora.

Cormag: ¿Y entonces qué hacemos, jefe?

Magma mirando seriamente a su subalterno, le respondió.

Magma: Preparar a las tropas y mandar mensajes a todos nuestros aliados rebeldes. Nos uniremos a las tropas celestes para así acabar con la tiranía de Arquímedes una vez por todas.

Cormag: A la orden, jefe. Será un placer.

Respondía el dragón verde, haciendo un saludo militar y abandonando la tienda. Una vez solo, Magma se sentó en una silla mirando de nuevo el mapa y comentó para sí.

Magma: Es hora de arreglar el estropicio que inicie en Draconem.

Decía el dragón de escamas doradas, dispuesto más que nunca a enmendar todos los errores que cometió en el pasado.

Mientras tanto en el reino grifo, Los trillizos que oyeron la noticia del asalto final, fueron volando a toda velocidad dirección a Draconem. Estaban dispuestos ahora más que nunca a salvar a su reino de la dictadura del malvado Arquímedes. Sus padres cuando se enteraron más tarde de ello, fueron a buscar a sus hijos. Durante el camino, los padres se encontraron con nada menos que con Ignea y sus hijos que volaban en la misma dirección. Por lo visto, estaban estos últimos también decididos a liberar Draconem de la dictadura de Arquímedes.

Mientras en otro lugar. En las desiertas llanuras de Draconem, Alexandra iba en su bugy siendo perseguida por el tanque Grizzly.

Ocelot, Adelina, Eye Fox, Eye Falcon, Medic, Toxic y White Shield en dicho tanque, la perseguían tratando de alcanzarla y detenerla.

Ocelot: Vamos. No podemos perderla.

Decía Ocelot colocado en su puesto de control. White Shield iba conduciendo el tanque, mientras Eye Falcon se ocupaba del cañón.

White: ¡Acelerando a tope!

Respondió White Shield, acelerando el tanque para no perder de vista a Alexandra. La yegua no se lo ponía fácil al grupo, debido a que su vehículo era más pequeño como más rápido y manejable.

Medic: Eye Falcon. Intenta detenerla con disparos del tanque, pero procura no darla. Debemos atraparla con vida.

Informaba Medic también colocada en su puesto, monitorizando en una pantalla. Eye Falcon en el cañón, la respondió algo molesto.

Eye Falcon: Que la dispare, pero procurando no darla. Un poco difícil me pides eso.

Medic: Haz lo que puedas.

Eye Falcon asintió y desde el cañón, disparó varias veces, procurando no darla. El plan era obligarla a detenerse, cosa que no era fácil. Especialmente por lo difícil que era tratar con un blanco tan pequeño y lo más complicado, detenerlo sin dañar a su conductor.

Alexandra con unas gafas de conductora y su vestido azul colocado de forma que no la molestase para conducir, iba acelerando y tomando varios caminos, mientras era perseguida. Lo curioso es que la yegua no parecía esforzarse en despistar a sus perseguidores. Era como si quisiera que la siguieran a toda costa. El grupo del tanque estaba demasiado centrado en atraparla, como para darse cuenta de ello.

Mientras Eye Falcon seguía disparando y White Shield conduciendo, Alexandra se introdujo por un camino en el interior de una montaña rocosa y por supuesto, el tanque se metió en dicho lugar. Ahora había menos espacio para que la yegua pudiera esquivar los disparos, pero aquello no parecía preocuparla. Al contrario, la yegua sonreía.

En el interior de la montaña rocosa el camino no era único. Dicho camino se dividía en diversas bifurcaciones, donde la yegua rápidamente pasaba de un camino a otro, haciendo más complicada la persecución.

Toxic: Esa yegua nos lo está poniendo difícil.

White: Aun así debemos capturarla. Tiene muchas explicaciones que dar.

Adelia: Pues menos hablar y más acción.

El grupo aun concentrados en atrapar a Alexandra, trataban de alcanzarla. Pero al ser el tanque más grande, tenían problemas para maniobrar en los estrechos caminos.

Alexandra desde su vehículo, llego hasta un camino que la llevaba hasta un trecho largo donde al fondo a gran altura había un río. Si la yegua seguía tomando ese camino, seguramente caería, o habría sido así si la yegua no hubiese acelerado para tomar impulso y luego subir a una pendiente ascendente, permitiendo así pegar un gran salto y llegar al otro lado.

Fox: ¡Esa yegua está loca!

Exclamaba Eye Fox ante lo que acababa de hacer Alexandra. White Shield que seguía a los mando, puso una mirada decidida y respondió.

White: Pues yo también, porque no pienso frenar.

Dijo el unicornio, acelerando el tanque y justo cuando estuvo a punto de llegar al borde, White Shield activo el salto antigravedad, permitiendo al tanque pegar un salto y cruzar el precipicio para llegar al otro lado.

White: ¡Toma ya! ¡Que pasada!

Celebraba el unicornio.

Finalmente salieron de las montañas rocosas. Alexandra fue la primera en salir obviamente y volver al campo desértico. Luego fue el tanque Grizzly, pero unos cazas fénix necron que estaban parados, despegaron y comenzaron a perseguir al tanque.

Ocelot: Chicos. Tenemos compañía.

Informaba Ocelot que desde la pantalla, podía ver varios cazas necron persiguiéndoles.

Fox: Ahora los perseguidores son los perseguidos. Vaya suerte la nuestra.

Decía con sarcasmo la arquera, mientras los cazas necron comenzaban a disparar sobre ellos, obligando a White Shield a hacer rápidas maniobras para evitar los disparos de los cazas.

White: Eye Falcon ¿Puedes ocuparte de esas moscas del cielo?

Falcon: No hay problema.

El arquero desde el puesto del cañón, hizo girar dicha arma giratoria y elevándola para apuntar a los cazas. Sin dudarlo, Eye Falcon comenzó a disparar contra los cazas. De un disparó logró derribar un caza fénix necron.

Falcon: Uno menos.

Uno de los cazas disparó y por poco no les dio al tanque, impactando en una roca en su lugar.

Medic: Tenemos que librarnos de esos cazas como sea.

Toxic: Yo me ocuparé de ello.

Adelia: ¿Qué pretendes hacer, Toxic?

Preguntaba Adelia que no comprendía porque Toxic subía por una escalera de casco para llegar a una exclusa del techo. Ahí el ninja le respondió.

Toxic: A comprobar hasta que punto llegan mis armas mejoradas.

Medic: Voy contigo. No voy ha dejarte solo con lo que sea que planeas.

Decía Medic acompañando al semental terrestre.

La exclusa superior del tanque se abrió y por ella salieron Toxic y Medic. Ambos caminando por el techo del tanque, miraban los cazas que aun los perseguían y trataban de pararles.

Medic: Bueno. Ya estamos arriba ¿Y ahora qué?

Toxic no dijo nada. El ninja simplemente desplegó sus látigos y los lanzó contra el primer caza más cercano, para luego tirar para así ir directo al caza, dejando sola a Medic. Ésta al ver hacer eso, comentó.

Medic: Sí. Como no.

Toxic con sus cadenas, se enganchó en una de las alas del caza fénix necro y desde ahí apuntó a la cabina, disparando varios micromisiles que lograban primero debilitar su escudo y luego destruir la cabina, haciendo que la nave perdiera el control y fuera cayendo. Rápidamente Toxic saltó por el cielo para lanzar de nuevo sus cadenas y engancharse en otro caza para columpiarse y acto seguido disparar misiles contra el caza.

Medic sin dudarlo, saltó hacia el primer caza que fue cayendo y antes de que se estrellara, Medic tomó impulso para saltar hacia otro caza, solo que dicho caza estaba algo lejos. Medic realizó un sello con sus cascos y gritó.

Medic: ¡Técnica Ninja! ¡Salto Aéreo!

Medic fue rodeada por un especie de minitorbellino que la permitió ascender hasta llegar a la cabina. El piloto del caza se sorprendió al ver a la pony médico apoyada sobre el cristal de la cabina. El piloto trató de deshacerse de ella, pero la pony médico clavó un kunai en el cristal para agarrarse. Dicho kunai tenía un papel con un texto chino en él. El piloto la extraño ver a la pony médico sonreír y luego saltar para engancharse a otro caza cercano. La nota que estaba en el kunai comenzó a echar un extraño humo negro cubriendo todo el interior de la cabina, cegando así al piloto y hacer que perdiera el control hasta estrellarse contra unas rocas.

Medic armada con la Acid Lance, clavó dicha arma en la parte superior del otro caza de donde estaba ella y fue avanzando creando con la hoja ácida un potente corte que atravesaba incluso los escudos, hasta llegar al motor antigravedad y dañarlo. Medic saltó hacia otro caza para evitar caer al vació como el caza que acababa de destruir.

Toxic: ¡AHHHH...!

Gritó Toxic que tenía sus cadenas enganchadas a dos cazas que estaban a ambos lados de él. El terrestre tiró con fuerza, haciendo que ambos cazas chocaran entre sí. Una vez más, usó la cadenas para subir al caza donde estaba Medic y entre los dos, destrozaron el motor de dicho caza, haciendo que perdiera el control.

Mientras caía la nave, Toxic lanzó sus cadenas hacia el Grizzly y luego de engancharse, agarró a Medic por la cintura y ambos siendo recogidos por las cadenas retractiles, volvieron al tanque y luego meterse en la exclusa para estar de nuevo dentro del tanque.

Toxic: Problemas resuelto.

Medic: Ahora esos cazas no nos volverán a molestar más.

Comentaba Medic sonriente y Toxic por supuesto con su expresión seria. Ocelot ahí serio, comentó.

Ocelot: Mucho me temo que nuestros problemas acaban de aumentar ¿Habéis visto donde se dirige Alexandra?

Decía el vaquero, señalando la pantalla donde el grupo podía ver perfectamente como Alexandra se dirigía hacia un crucero de batalla necron. El grupo no comprendía por que habría una nave aterrizada por ahí y mucho menos de el por qué la dejaban pasar los necron por la compuerta de entrada. El Grizzly se paró a una distancia prudencial, lejos de los cañones de la gran nave.

Medic: ¿Por qué Alexandra se mete en esa nave y por qué la dejaron entrar así como así?

Preguntaba la pony médico sin comprender las acciones de la misteriosa yegua.

Eye Falcon: Posiblemente está con ellos. No hay otra explicación.

Fox: Como no. Cuando parece que por fin logramos averiguar algo sobre Alexandra, surge otra incógnita inesperada.

Comentaba sarcástica la arquera. Ahí Adelia preguntó.

Adelia: ¿Y qué hacemos ahora? ¿Abandonamos la persecución?

Comentaba la yegua, considerando que ahora que estaba Alexandra en la nave, llegar hacia ella era una tarea imposible como una misión suicida. Estaban a punto de considerar lo de retirarse, pero White Shield tenía otros planes. El unicornio con expresión seria y con mirada decidida, dijo.

White: No vamos a abandonar la persecución, después de todo el duro camino que hemos realizado para alcanzarla.

Fox: Espera ¿No irás a...?

Preguntaba con temor Eye Fox. White Shield no respondió. Simplemente el unicornio sonrió y finalmente dijo.

White: Vamos a por ella. A por todas.

Dicho y hecho, el unicornio pisó el acelerador y el tanque salió a toda velocidad, rumbo al crucero de batalla celeste necron.

Fox: ¡WHITE SHIELD...! ¡Esto que haces es una locura!

Le gritaba Eye Fox agarrada al asiento, temiendo que el unicornio fuera a hacer posiblemente la mayor locura de su vida. White Shield sonriendo, la respondió.

White: Je, je, je. Posiblemente. Y ahora agarraos. Esto va a ser muy movido.

Respondía White Shield, acelerando más y más el tanque, mientras el grupo se agarraba en sus puestos.

Los cañones de crucero necron no se mantuvieron impasibles ante la llegada imprevista del tanque de la patrulla y tras girar y apuntar contra ellos, comenzaron a disparar potentes bombas de energía.

El tanque se movía de un lado a otro de forma lateral, evitando las letales bombas que causaban enormes explosiones allá donde caían.

White: Oh, sí. No pienso detenerme.

Fox: ¡Maldita sea, White Shield! ¡Como salgamos vivos de ésta, te mato, tarugo!

Decía enfadada y asustada la arquera por el bombardeó constante de la nave hacia el tanque, que milagrosamente no lograron alcanzarlo.

Ocelot: Pero si Vulcan no está aquí.

Fox: Ya lo sé, maldita sea. Es la costumbre.

El crucero seguía bombardeando el tanque, donde White Shield como hábil piloto, lograba evitar todos los disparos. La compuerta del crucero se iba cerrando, a la vez que retiraba la pasarela para cortar el paso al grupo.

Eye Falcon: La compuerta se está cerrando.

White: Lo sé, pero aun no he dicho mi última palabra.

En el último momento, White Shield aceleró y luego activó el salto antigravedad, haciendo que el tanque pegara un enorme salto, logrando en el último momento entrar en la compuerta.

Dentro el tanque, cayó abruptamente al suelo atropellando a varios necrons o destrozando partes de vehículos. El tanque fue ahí rozando el suelo, hasta que finalmente se detuvo.

White: Bueno. No ha sido tan difícil ¿No?

Comentaba esto último con una sonrisa el unicornio. Eye Fox con una expresión de susto, le dijo.

Fox: ¿Eres consciente de que eso que acabas de hacer era una locura?

Ocelot: Bueno. Hay locuras que funcionan ¿No?

Bromeaba el espadachín.

Todo el grupo salieron por la compuerta trasera, donde fueron recibidos por varios contingentes de tropas necron armados hasta los dientes y varios vehículos dispuestos a detenerlos.

Ocelot: Parece que vamos a tener juerga aquí.

Decía Ocelot armado con su katana del Fuego Helado en su boca, su espada normal en el casco derecho y la Hammer Sword en la izquierda.

Fox: Bien. Si hay que pelear, pelearemos. Total. No se puede hacer otra cosa.

Decía Eye Fox, mientras combinaba el Arco del Cielo con la Predator, para así formar la Ballesta Celestial Predator.

Medic: Hay batallas que no se pueden evitar.

Decía esto Medic, poniéndose la armadura Gilgamesh y combinando las Phanton Blades con la Acid Lance para forma la Phantom Lance.

Los necros se lanzaron al ataque y por supuesto el grupo contraatacó. Ocelot con rápidos tajos de sus tres espadas, diezmaba formaciones de cruzados necron. Adelia con su espada, desviaba los disparos de un soldado necron que la disparaba y cuando lo tuvo al alcance, de un tajo cortó el arma y acto seguido le dio una patada derribandolo al suelo.

Eye Fox con la Ballesta Celestial Predator, disparó contra un grupo de unidades vanguardias para parar así su bombardeo. La explosión destruyó dichas unidades. Eye Falcon que aun seguía en el tanque en el puesto de cañonero, disparaba contra cualquier necron que se acercase de más.

Medic con la Phantom Lance y con las propiedades de la armadura, se desplazaba de un lado a otro entre las tropas necron, diezmando a la mayoría de ellas. Toxic con sus cadenas, las usaba para golpear, atravesar o agarrar tropas necron, para lanzarlas contra otros necron.

White Shield con la Espada Magma y el Escudo Magma, logró destruir una unidad Rhino que iba disparando. Lo que hizo primero fue bloquear con su escudo los disparos de dicha unidad y cuando logró acercarse, saltar hacia la cabina, atravesando con su espada y luego provocar una explosión interna.

Luego de un rato de combate, el grupo había logrado despejar la zona, permitiendo m´ss espacio para maniobrar.

White: Bien. Ahora a por Alexandra.

Dijo el unicornio. Ahí Adelia le dijo.

Adelia: Eye Falcon, Toxic y yo nos quedaremos aquí para asegurar la vía de escape en caso que tengamos que marcharnos.

Ocelot: Me parece razonable.

Los dos grupos se pusieron de acuerdo. Mientras un grupo se quedaba en el tanque cubriendo la salida, el resto fue a buscar a Alexandra. White Shield y los otros corrían por el hangar y subieron por unas escaleras, tratando de ubicar a Alexandra. Durante el camino se topaban con varios necron, pero el grupo lograba deshacerse de ellos. Luego pasaron por una compuerta que los llevaban por un pasillo. Eye Fox mirando por un lado a otro, logró ver a Alexandra.

Fox: ¡Chicos! ¡Ahí esta!

Todos miraron y vieron a Alexandra con su cazadora roja enfrente de una compuerta abierta.

Fox: ¡Alto ahí! ¡No te muevas, Alexandra!

La ordenó la arquera. Alexandra al oír como la llamaba, se quedo mirando a éstos por un momento y luego cruzando una compuerta que se cerro tras de sí. El grupo fue a dicha puerta, pero no se abría.

Medic: Bloqueado. Habrá que volar la compuerta.

Ocelot: No será necesario. Dejadme esto a mí. Solo dejadme algo de espacio.

Pedía Ocelot y sus compañeros se apartaron. Ocelot enfrente de la compuerta, concentró sus tres espadas que llevaba en sus cascos y boca. El semental tenía los ojos cerrados para concentrarse y finalmente tras abrir los ojos, realizó múltiples tajos, cortando en pedazos la compuerta, permitiendo así pasar por ella.

Ocelot: Servicio de habitaciones.

Bromeaba Ocelot, mientras el grupo pasaba, pero se toparon con varios soldado necron que los esperaban en la otra sala.

Ocelot: Oh, oh.

Los soldados comenzaron a disparar, mientras el grupo se ponía a cubierto y Ocelot desviaba los disparos con sus tres espadas. Medic lanzó su arma a modo de Boomerang que golpeó a varios necron, derribándolos a éstos al suelo. White Shield clavó su espada al suelo, creando una corriente de energía que fue directa hacia los soldados, derribándolos a éstos también al suelo.

Fox: Vamos. No podemos perder mas tiempo.

Decía Eye Fox y ahí reanudaron su marcha una vez que se libraron de los necron. Medic que iba la última, se detuvo y miró atrás hacia un conducto de ventilación colgado del techo. Por un momento creyó haber oído algo, pero decidió ignorarlo y seguir con los otros.

El grupo pasó por unos pasillos, donde del techo surgían unos cañones tipo Vulcano que disparaban rayos láser. Medic lanzó unos shuriken en parábola que acertó en varios cañones y los destruyó. Ocelot desviando los disparos con sus espadas saltó y realizando tres cortes con sus tres espadas, destrozó algunos cañones. Eye Fox con su Ballesta Celestial Predador, concentró el fuego y disparó un gran rayo que destrozó el resto de los cañones.

Luego de cruzar otra compuerta, vieron a Alexandra con su inconfundible vestido azul subiendo por unas escaleras que la llevaban a la parte superior del casco externo de la nave.

White: Ahí está. Casi la tenemos.

El grupo siguió corriendo, hasta que llegaron al final de las escaleras que acababa al exterior de la nave. Ahí vieron a Alexandra correr hacia el final de la nave. El grupo la persiguió, pero en su camino se toparon con dos caminantes de cólera que surgieron de unas plataformas elevadas y comenzaron a disparar bolas de fuego contra el grupo.

White: ¡Cuidado!

White Shield se puso por delante y con su escudo, bloqueó las bolas de fuego gracias a un campo de energía generado por dicho escudo. Eye Fox sin dudarlo, apuntó con su ballesta a uno de los caminantes de cólera y realizó un potente disparo que atravesó los escudos y dañó parcialmente al caminante haciendo que perdiera parte de su equilibrio. Medic sin perder tiempo, galopó hacia el caminante dañado y saltó hasta agarrarse a su cabeza y con su katana, la golpeaba una y otra vez. El otro caminante de cólera la apuntó y la disparó. Medic saltó a tiempo para esquivarlo y hacer que el disparo impactase en el otro caminante de cólera, destruyéndolo así.

El caminante que quedaba, apuntó ahora al grupo y volvió a disparar contra ellos. Éstos se fueron cada uno a un lado para evitar las potentes bolas de fuego lanzadas por el caminante. Eye Fox Disparando desde la Ballesta Celestial una cuerda con gancho, se subió a una posición elevada y una vez arriba, volvía a disparar contra el caminante, pero rápidamente tuvo que apartarse para evitar los disparos.

Ocelot Corría hacia las patas del caminante, aprovechando que estaba de espaldas y desde ahí realizó varios tajos contra una de las patas, haciendo que perdiera parcialmente el equilibrio. Ocelot rápidamente tuvo que salir de ahí para evitar los disparos.

White Shield iba cargando su Espada Magma de energía, para así acabar con el caminante de un solo ataque, pero el caminante le apuntó y disparó. Las bolas de fuego ahí fueron detenidas por un muro de tierra convocada por Medic mediante una técnica ninja y luego de que White Shield cargara ya su ataque, lo apartó para dar vía libre a su compñaero. Rápidamente sin dar tiempo a nada, White Shield lanzó su ataque en forma de hoja de energía que iba en perfecta línea recta contra el caminante. La máquina trató de detenerla con varios disparos, pero la hoja de energía las partía en dos, hasta finalmente llegar al caminante y partirlo por todos mitades al caminante. Ambas mitades cayeron al suelo, creando un gran estruendo por el choque de metal contra el casco de la nave.

Parecía que ahora podrían reanudar su persecución, pero varios cañones del casco de la nave se giraron hacia ellos y comenzaron a disparar.

Fox: Gizmo. Sabotea los cañones.

Ordenaba Eye Fox al drom, estando ésta a cubierto y agachada detrás de un barrera de metal. Gizmo obedeció y flotó hasta ponerse justo detrás de un cañón y desde ahí Eye Fox pudo piratearlo.

Fox: Perfecto. Ya tengo el control del cañón.

Celebraba Eye Fox y desde ahí usaba el cañón bajo su control para disparar a los otros cañones y apoyar a los otros, mientras destruían el resto de los cañones.

Alexandra seguía corriendo hasta que llegó al final del casco de la nave quedando al borde e incapaz de seguir huyendo. El grupo llego casi de inmediato acorralando a la yegua donde este ya no podía escapar.

White: Alexandra. Nos debes varias explicaciones. Así que entrégate sin oponer resistencia.

Le ordenaba de forma autoritaria el unicornio, empuñando su arma al igual que el resto. La yegua sin mostrar señal alguna de querer entregarse, les respondió desafiante y en posición de en guardia..

Alexandra: No pienso entregarme. No hasta que haya logrado mi...

No pudo terminar la frase la yegua, porque justo en ese momento, una flecha la atravesó el corazón por la espalda para sorpresa del grupo. La yegua con la flecha clavada en el corazón, escupió sangre y cayó al vacío. El grupo fue rápidamente al borde y ahí vieron a Alexandra estrellada contra el suelo del desierto y cubierta de sangre.

White Shield sin perder tiempo, empleó su magia para bajar a todo el grupo, mientras el unicornio empleaba sus alas de la armadura para descender hasta donde estaba el cuerpo de Alexandra. Medic la examinó para comprobar su estado y tristemente dijo.

Medic: Está...Muerta...

Dijo seria la pony médico. El grupo se quedó en silencio por aquello.

Mientras en otro lado, dos grifos de la Orden del Ojo Negro donde uno de ellos empuñaba un arco enorme de largo alcance, siendo éste el responsable de la flecha disparada. Ambos estaban subidos a lo alto de una gran cordillera, mirando el lugar donde a lo lejos estaba la nave necron.

Soldado: Objetivo alcanzado.

Soldado2: Bien. Informemos a la comandante del éxito de la misión.

Ambos grifos de las armaduras negras se marcharon volando de allí, ya que habían logrado cumplir el objetivo de eliminar a Alexandra.

White Shield y los otros estaban sorprendidos ante lo que había pasado. A Alexandra le habían atravesado el corazón con una flecha por la espalda y luego cayó a gran altura, hasta estamparse contra el suelo. Ahí la veían. La yegua tendida en el suelo con la mirada de muerta y sangre por todas partes, manchando su vestido azul.

Ocelot: Vaya...No sé qué decir ante esto.

Comentaba Ocelot que tenía una expresión seria. Eye Fox asintiendo, dijo.

Fox: Mucho me temo que no podemos ahora hacer nada. Lo mejor es que nos marchemos de aquí.

Todos asintieron aun con pesar y rápidamente se reunieron con Adelia y los otros que les habían buscado con el tanque y ahí todos se marcharon de allí, abandonando el lugar.

Interrumpiendo historia.

Lyndon: Espera un momento ¿Dices que Alexandra había muerto a garras de tus hombres?

Le preguntaba Lyndon que pese a ser él quien contaba la historia, ignoraba por completo la presunta muerte de Alexandra. Cosa que se enteró porque Jill se lo dijo. La grifo seria, le respondió.

Jill: Así es. Después de sus delitos, consideramos que era hora de acabar con ella. Por esa razón di orden de que en caso de que no se pudiera capturarla con vida, la dieran muerte.

Lyndon tenía una expresión incrédula y rápidamente la comentó.

Lyndon: Pero eso es imposible. Eso se contradice con...

Jill miró con atención al grifo y dijo.

Jill: ¿Con qué?

Lyndon iba a responder, pero decidió no hacerlo y la contestó.

Lyndon: Mmm..Luego. Deja que prosiga con la historia.

Retornando a la historia.

Las naves celestes estaban a punto de llegar al reino de Draconem. Mike estaba en el puente observando el horizonte, donde pronto llegarían al reino. El alicornio estaba en silencio, mentalizando la importante misión que tenía ahora en mente. Holy estaba con él guardando también silencio. Dicho silencio fue roto cuando el comunicador de Mike comenzó a parpadear. Mike intuyó que era una comunicación y se puso a ello.

Mike: Aquí Mike.

La voz de Ocelot se oía en el comunicador.

Ocelot: Aquí Ocelot.

Respondía Ocelot solo que con una voz bastante seria. Ahí continuo hablando.

Ocelot: Mike. Es Alexandra...Está muerta.

Dijo Ocelot con un tono bastante serio. Mike se quedó con los ojos abiertos. Quería decir algo, pero no tenía palabras. Al final agachó la cabeza y su vista se perdió en el suelo. El alicornio no se imaginaba que Alexandra estuviera muerta.

Ocelot: ¿Mike?

Trataba de llamar Ocelot al no recibir respuesta de Mike. El alicornio sin apartar la vista del suelo, respondió.

Mike: Sí. Estoy aquí. Perdona. Es que no me lo esperaba.

Ocelot: Ni nosotros tampoco, Mike. Fue todo tan rápido.

Mike: Volved con nosotros. Posiblemente os necesitemos para el asalto a la capital. Ordenaré que preparen un transporte de distorsión para cuando estén disponibles.

Ocelot: Entendido. Vamos para allá de inmediato.

Mike cortó la comunicación y Holy se apoyó en su espalda, donde ahí le comentó a su amigo.

Holy: ¿Es cierto eso, Mike? ¿Alexandra esta muerta?

Preguntaba la fénix sin creérselo todavía. Mike seriamente, la respondió.

Mike: Ocelot me lo acaba de confirmar, Holy. Ni yo me lo creo. Nunca me esperé esto. Que la pasara precisamente a ella.

Comentaba Mike con gran pesar, ya que no se esperaba en absoluto que Alexandra muriera. Mike como los otros, apenas la conocían de nada, ni siquiera conocían su pasado. La primera vez fue durante el conflicto de la Guerra Celeste y desde aquel día los estuvo ayudando. Cuando la guerra terminó, la yegua misteriosamente desapareció como si nunca hubiese existido. Luego de volverse a reencontrar y su extraño comportamiento los dejaba en más de una ocasión desconcertados. Ahora ya posiblemente nunca sabrían que pasaba con ella exactamente.

Holy: ¿Deberíamos decir esto a los otros?

Mike negando con la cabeza, la respondió.

Mike: No. Ahora debemos centrarnos en nuestra misión. Por lo que no podemos buscar distracciones ahora.

Respondía serio Mike, aunque en el fondo le dolía ver que ahora su misteriosa amiga, no volvería jamás.

Finalmente las naves celestes llegaron a la capital. Los dragones que caminaban por ahí, tanto civiles como militares y esclavos, miraron el cielo la notar dichas naves. Sabían lo que eran, ya que habían oído historias de las tropas celestes y su presencia solo significaba una cosa. Las tropas celestes habían decidido lanzar su asalto final a la capital.

Las reacciones de la gente fueron bastante mixtas, en especial para los civiles y esclavos. Algunos miraron con miedo, otros que sus días de sufrir la dictadura de Arquímedes habían terminado. Lo único común es que todos los civiles y esclavos buscaron refugio para protegerse de la inminente batalla que se iba a formar.

Los soldados no tardaron en reagruparse y lanzarse para atacar dicha naves. Rápidamente todos los soldados del lugar se reunieron para contraatacar a los intrusos. Las naves ahí no tardaron en disparar contra los dragones, causando cientos de muertes de dragones soldados.

Una nave nodriza celestes disparó varios rayos contra el suelo, despejando una zona llena de soldados. Varias naves matriz descendieron y tras transformarse para convertirse en campos de distorsión, cientos de tropas celestes se tele transportaron al campo de batalla. Los dragones fueron a combatirlos, pero las tropas celestes apoyados por los vehículos, no tardaron en quitárselos de en medio.

Las tropas celestes avanzaban por las calles, mientras los civiles se mantenían escondidos con miedo a éstos. Las tropas celestes tenían ordenes de no dañar a inocentes y que solo se ocupasen de los soldados que los atacasen.

Por el aire, varios cazas fénix como cañones de prisma, volaban por el cielo, despejando el cielo de toda tropa voladora hostil que se encontrasen.

Varios centuriones de la los Cazadores de las Sombra avanzaban corriendo por las calles, hasta que un grupo de soldados dragones se les cruzaron por el camino y les lanzaron varias bolas de fuego. Pero los centuriones empleando sus habilidades de las sombras, desaparecieron en unas nubes negras esquivando así el ataque, para luego reaparecer justo delante de los dragones y de varios tajos con sus cuchillas de energía, acababan con ellos.

Varios dragones trataban de detener con sus bolas de fuego a varios inmortales, pero sus escudos reforzados los protegían y de unos disparos, los quitaban de en medio.

Los titanes celestes avanzaban casi si oposición, derrotando a cualquier dragón que los atacara cuerpo a cuerpo.

Un gran batalla se formaba en la ciudad de Draconem. Ajeno a todo ello, Arquímedes y su esposa Furia estaban en la sala del trono, preparándolo todo para el hechizo.

Arquímedes: Bien. Todo estará listo en breve.

Comentaba el dragón con una sonrisa perversa, ante la idea de que pronto alcanzaría su meta. En ese momento, un soldado dragón entró a toda prisa a informar a su rey.

Dragón: ¡Majestad! ¡Majestad!

Gritaba el dragón con expresión de preocupación. Arquímedes molesto de que le interrumpieran en lo que estaba haciendo, le gritó enfadado.

Arquímedes: ¿Y ahora qué pasa? ¿No ves que estoy ocupado?

Dragón: Majestad. Son las tropas celestes. Han llegado a la capital y han iniciado su ataque.

Respondió el dragón. Arquímedes y Furia se sorprendieron al escuchar eso.

Arquímedes: ¿Qué?

Furia: Han llegado más pronto de lo que esperábamos, querido.

Comentaba preocupada su esposa a Arquímedes. El dragón tratando de mantener la calma, la dijo a su esposa.

Arquímedes: Está claro que no iban a tardar en llegar. Eso me obliga a darme más prisa.

Comentaba el dragón y luego mirando al soldado, le dio la orden siguiente.

Arquímedes: Que las tropas mantengan ocupados a las tropas celestes. Pronto iniciaremos el contraataque. Procurad que nadie se acerque a la sala del trono.

El soldado parecía un poco dudoso, pero al final acató la orden.

Dragón: Eh...Sí, majestad.

Decía esto el soldado, haciendo una reverencia al rey y se marchó de allí, dejando solos a los dos dragones.

Arquímedes: Deprisa, querida. Es cuestión de tiempo que lleguen aquí.

Furia: Sí, querido.

Los dos iban preparándolo todo para el hechizo, antes de que llegaran las tropas celestes.

Mientras fuera, la batalla iba mal para los dragones fieles a Arquímedes que apenas podían hacer nada contra las tropas celestes. Un grupo de dragones trataron de bloquear las entradas de las calles que llevaban al castillo, pero varios disparos de tanques escorpio como apocalipsis, lograban destruir dichas barricadas como si nada, y los colosos celestes gracias a sus enormes patas zancudas, podían llegar por terreno elevado como los tejados de las casas y llegar por puntos ciegos para el enemigo para atacarlos con sus poderosos cañones de calor.

La entrada del palacio estaba bloqueada por todo tipo de objetos contundentes para impedir que las tropas celestes pasaran. Varios dragones se habían puesto ahí empujando contra la puerta los objetos, esperando que nada pudiera pasar por ahí, por desgracia había un elemento que no habían tenido en cuenta.

Una enorme explosión se formó en el exterior de la puerta, haciéndola volar por los aires y que los dragones cayeran al suelo por la onda expansiva. Por la puerta destruida, apareció Vulcan con la Magma Explosive echando humo por la boca, confirmando que se había disparado con ella.

Vulcan: Servicio de habitaciones.

Bromeaba el robot y el resto del grupo entró por la sala. No querían arriesgarse por si Arquímedes lo tenía todo ya preparado para el hechizo, así que fueron con lo máximo en armas mientras Mike, Darkwing y Rebeca estaban en sus formas más potentes del Dragón, Lion y Gato Bankai. La patrulla tenían sus armas avanzadas como combinadas listas para usarlas en caso de problemas.

La puerta del trono fue mandada a volar por los aires por un fuerte golpe y Mike como los otros, rápidamente entraron donde estaban Arquímedes y su esposa Furia. Ambos dragones estaban sobre el círculo como el que había hecho Doomeye en su intento de realizar el hechizo, solo que había una diferencia. En el interior de dicho circulo había el dibujo de un especie de dragón negro visto de lateral con las alas apuntando hacia atrás y la cabeza apuntando hacia arriba como si ascendiera.

Mike: Arquímedes. Ríndete ahora que puedes. Tus tropas han caído y ya no tienes nada que hacer.

Le ordenaba Mike al dragon esperando que se rindiera. Arquímedes lejos de obedecer, sonrió perversamente y respondió, mientras sacaba un frasco donde en ella estaba la sangre de alidrake.

Arquímedes: Demasiado tarde, Mike Bluer. Ahora el poder será todo nuestro.

El grupo fue a tratar de detenerlo, pero Arquímedes tiró con fuerza el cristal, manchando con la sangre el círculo y ahí comenzó a brillar. Una columna de luz surgió del círculo, cubriendo a ambos dragones. El grupo miraba con horror como habían completado el hechizo.

Mike: Oh, no...

Lo primero que oyeron durante el hechizo, fueron dos aterradores rugidos de grandes bestias descomunales. Luego se oyó la voz de Arquímedes riendose a carcajadas.

Arquímedes: ¡SÍIII...! ¡El poder absoluto...! ¡Es ahora míiiio...!

Gritaba el dragón, sintiendo que había logrando por fin su mas ansiada meta, mientras el grupo miraba con horror lo que estaban a punto de presenciar.

Interrumpiendo historia.

Jill: Y ahí es cuando comenzaron los problemas ¿Verdad?

Lyndon: Así es. Y créeme cuando te digo que eso solo fue el comienzo de algo verdaderamente aterrador.

Respondió con tono serio el grifo, dando a entender que a partir de ese punto de la historia, iban a ocurrir muchos problemas.

Continuara.

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