Capítulo 70
Fin de la Tiranía
Lyndon: Y ahora, viene la parte final de esta historia.
Jill: Antes de que pasara..."Aquello"...
Respondía la grifo con tono bastante serio en la última parte. El grifo igual de serio, la respondió.
Lyndon: Sí. Antes de "Aquello". Te contaré todo lo que pasó antes de ese ...incidente...
Comentaba serio el grifo, volviendo éste a su libro.
Retornando a la historia.
Mike y los otros estaban impactados ante lo que estaban viendo. Delante de ellos tenían un descomunal dragón zombie sangriento de aspecto verdaderamente grotesco, hasta tal punto que dudaban que si Arquímedes seguía vivo o no. El dragón parecía estar furioso por su nueva condición.
Arquímedes: ¡Esa maldita yegua...! ¡Ahora soy un monstruo, una aberración para mi especie! ¡Juro que la mataré de forma lenta y extremadamente dolorosa hasta que ella me ruegue morir de una vez por todas!
Decía el dragón lleno de ira con voz tenebrosa y de ultratumba, mientras la llama de su interior ardía con intensidad, siendo vista por el grupo con mezcla de asco y repulsión. El dragón mirando a éstos, les rugió de furia mientras decía.
Arquímedes: ¡Y vosotros seréis los primeros en morir!
Desde la nave de Celestia, las princesas como las mane y Magma que había llegado, veían impactados desde unas holopantallas que unos robots de vigilancia celestes captaban. Sobraba decir que miraban la nueva forma de Arquímedes con miedo y repulsión. Ceniza, Flavia, Ignea, Ember y Volcano estaban también allí presentes.
Luna: ¿Ese...es Arquímedes?
Rainbow: Whoa...Se ha convertido en un especie de dragón zombie.
Rarity: Es horrible.
Pinkie: Creo...Que me estoy mareando un poquitin...
Spike: ¿Esa...cosa es...Arquímedes?
Twilight: No se parece en nada a lo que era antes.
Magma: ¿Ese monstruo es Arquímedes?
Ignea: Es...Horrible...
Volviendo con Mike y lo otros. Los jóvenes ponis se prepararon para combatir al dragón.
Heart: Padre. Esa cosa es...horrible...
Comentaba la alicornio, mirando con cierto horror en la monstruosidad en que se había convertido Arquímedes.
Pyro: (Decir que es horrible es quedarse corto, bonita).
Night: Y yo que pensaba que no podía volverse más horrible de lo que ya era antes.
Comentaba el unicornio, asqueado ante la nueva forma de Arquímedes.
Dark: Ahora sí que se ha liado buena. Justo cuando parecía que estaba ya derrotado, nos sale con una sorpresa desagradable.
Rebeca: Es verdad. Maldita sea ¿Qué les pasa a los villanos de hoy en día? ¿Es que simplemente no pueden dejarse vencer y ya está y así no complicarse uno tanto la vida?
Comentaban éstas. Mike empuñando la Lanza Galáctica, dijo.
Mike: No importa como sea. Ahora mismo debemos detener a ese monstruo. Así que adelante.
Decía Mike y todos asintieron, para luego lanzarse volando hacia el dragón. Arquímedes al verlos, soltó un enorme súper hálito en forma de nube tóxica negra de gran envergadura.
Dark: ¡Cuidado!
Rebeca: ¡No podemos esquivarlo! ¡Debemos usar barrera defensivas!
Todos estuvieron de acuerdo y todos crearon sus más poderosas barreras. Mike creó un Nano Escudo Estelar, protegiéndose éste como a Night Ray y a Heart Fire. Darkwing creó una poderosa barrera plateada y Rebeca realizando uno de sus hechizos del Arte de la Rosa, conjuró el Muro. Todos recibieron en sus barreras todo el impacto de la nube, obligando al grupo a hacer un gran esfuerzo para aguantar. Al mismo tiempo podían ver que cualquier cosa que entraba en contacto con aquella nube, era consumido y haciendo sufrir un desagradable estado de degeneración total. Incluso las rocas y los grandes edificios eran consumidos por aquella nube tóxica.
Mike: Maldita sea. Es muy fuerte.
Comentaba Mike, tratando de hacer un gran esfuerzo por mantener la barrera. Por desgracia, el escudo se iba agrietando poco a poco.
Heart Fire: Padre.
Night: Mike.
Decían la alicornio y el unicornio, preocupados por Mike.
Dark: Siento que mi barrera va a caer en cualquier momento.
Rebeca: Maldita sea. El Muro tampoco pasa por mejor momento.
Comentaba éstas, también haciendo un gran esfuerzo para mantener sus escudos. Era cuestión de tiempo en que sus barreras fueran a caer y quedar a merced del ataque de Arquímedes. El dragón sin dejar de lanzar su hálito, les decía a éstos.
Arquímedes: Estupidos ¿En serio creéis que voy a dejar que estropeéis mis planes? Después de lo que me costó iniciar la guerra entre ponis y dragones, no pienso permitir que nada ni nadie me lo arruine.
Mike: Sí. Lo sabemos. El intento de provocar la guerra entre Equestria y Draconem. Pero ahora mismo tu plan va a pique. Ahora mismo ponis y dragones están luchando juntos para detenerte.
Respondía desafiante el alicornio. El dragón negando con la cabeza les respondió.
Arquimedes: No. Me refiero a la guerra pony dragón que yo inicie hace 2.000 años con ayuda del ser oscuro que me ha estado ayudando.
Un gran silencio se formó de repente. Mike y los otros se detuvieron de golpe a escuchar eso. Celestia y las mane como los dragones presentes desde la nave, escucharon eso desde las holopantallas.
Rarity: ¿Qué acaba de decir ese monstruo?
Spike: ¿Ha dicho que fue él quien provocó la guerra pony dragón?
Nadie comprendía a lo que se refería Arquímedes, en especial la princesa Celestia. Todos creían que fue Celestia quien provocó la guerra pony dragón, por lo que acaba de decir el dragón era bastante confuso y no se lograba entender nada. Mike le exigió respuestas al dragón.
Mike: Explicarte, Arquímedes. Te exijo respuestas ¿A qué te refieres con que fuiste tú quien provocó la guerra pony dragón?
Arquímedes dejó de lanzar su ataque de aliento destructor, permitiendo dar un respiro al grupo. El dragón con una sonrisa malvada, le contestó al alicornio.
Arquímedes: Con gusto, ya que vais a morir de todos modos. Hace mucho tiempo, incluso antes del exterminio de los dragones de obsidiana, el ser oscuro se me apareció.
Todos escuchaban atentamente a lo que contaba el dragón zombie, en especial Celestia.
Arquímedes: Él me contó su plan. Un plan que me llevaría a mí a ser el amo absoluto del mundo. Para eso tenía que seguir sus instrucciones al pie de la letra. Unas muy precisas y muy bien estudiadas.
Comentaba el dragón, mientras Mike y los otros aprovechaban para guardar fuerzas, en especial Mike, ya que en su modo Celestial gastaba mucha energía si abusaba de ella.
Arquímedes: El primer plan era exterminar a los dragones de obsidiana que vivían entonces.
Dark: ¿Y eso por qué?
Arquímedes: Nunca me lo quiso decir, pero una cosa era cierta. Aquellos dragones eran muy poderosos y había que exterminarlos para evitar problemas en el futuro. Por eso yo y varios seguidores, logramos convencer al rey para que diera luz verde para exterminarlos. Mentiría si dijera que no lo he disfrutado matando a cada uno de esos malditos dragones.
Comentaba el dragón, sintiendo una gran satisfacción en la última parte, cosa que se notaba por su sonrisa siniestra y calavera donde en su boca surgía líquido verde y viscoso, cosa que daba un enorme asco al grupo al ver eso.
Arquímedes: Un problema estaba ya solucionado, pero aun quedaba otro problema. Ahí tuve que esperar. El ser oscuro dijo que tenía primero que esperar a que los padres de Celestia y Luna muriesen, para así iniciar la siguiente parte del plan. Provocar la guerra pony dragón.
Rebeca: Pero ¿No fue Celestia quien declaro la guerra a Draconem hace 2.000 años?
Preguntaba ahora la chica gato, sintiendo que lo que contaba Arquímedes no encajaba con la realidad. Ahí el dragón explicó.
Arquímedes: Eso es correcto en parte. En realidad, la princesa Celestia no tenía intención alguna de declarar la guerra a Draconem. Al menos no voluntariamente.
Aquello dejó confundidos a todos los presentes, en especial a Celestia que no comprendía absolutamente nada. Arquímedes siguió.
Arquímedes: Ahí es cuando intervinieron los agentes del ser oscuro. Secuestraron a la princesa y la llevaron hasta nosotros. Con ayuda de mi intervención, logramos lavar el cerebro de la princesa para cuando ella regresara a Equestria, declarase la guerra a Draconem.
Heart Fire: Pero ¿Por qué eso?
Arquímedes: Muy simple. El ser oscuro me advirtió que los mirmidones que entonces tenía Equestria, podrían traer problemas en el futuro y era necesario eliminarlos. Después de la guerra, finalmente el grupo de los mirmidones fue disuelta, haciendo que el plan fuera un éxito.
Mike: ¿Te das cuenta de todas las vidas inocentes que se han perdido por tu culpa al colaborar con el ser oscuro?
Le preguntaba de forma molesta y acusadora el alicornio a Arquímedes. El enorme dragón zombie con una sonrisa perversa y calaverica, le respondió.
Arquímedes: Je, je, je. Mientras eso me proporcione la oportunidad de ser el amo del mundo ¿Lo demás qué importa? Lo único que importa es el poder. Los que caigan muertos me da absolutamente igual. Por mí, pueden arder todos en el infierno.
Decía el dragón con una sonrisa perversa. Mike estaba en silencio y con la mirada gacha, siendo sus ojos tapados por el casco de su armadura. Al final tras breves instantes de silencio, Mike comentó.
Mike: Oh sea...Tantas muertes...Toda aquella destrucción y desgracias. Para que solo hacerte con algo tan inútil como el poder ¿Es eso?
Preguntaba el alicornio al dragón con una voz seca carente de emoción. Arquímedes sin abandonar su sonrisa malvada, le contestó.
Arquímedes: Así es. Como dije antes. Solo importa el poder. Lo que les pase a las especies inferiores, me da igual.
Tras aquella respuesta, Mike se mantuvo en silencio. Al final Mike apretó los dientes con fuerza casi como si fueran a sangrar y antes de que alguien dijese algo, el alicornio se desplazó al instante enfrente del dragón y le arreó un enorme puñetazo en toda la cara del dragón que lo hizo retroceder unos metros. Mike sin detenerse ahí, se abalanzó sobre Arquímedes, lanzando una infinidad de furiosos puñetazos cargados de magia, mientras le gritaba al dragón.
Mike: ¡Maldita dragón! ¿Tienes acaso idea de lo qué has hecho al confiar en el ser oscuro? ¿De todas las desgracias que has provocado por tu culpa? ¡Tanta muerte y destrucción, tanto sufrimiento de inocentes y todo eso por algo tan inútil como ser el amo del mundo!
Gritaba el alicornio completamente furioso y dominado por la ira al descubrir aquella verdad.
En la nave donde estaban las princesas. Celestia al descubrir la verdad sobre la guerra pony dragón, se sentó en el suelo sintiéndose verdaderamente perdida y estupida al mismo tiempo. Durante toda su vida, teniendo sobre sus hombros la carga de haber provocado una guerra donde miles de inocentes murieron, para al final descubrir que en realidad fue manipulada por un dragón con deseos de poder y conquista que colaboraba con un ser oscuro de gran poder. Los demás presentes en la nave tampoco sabían que decir en ese momento al descubrir la verdad sobre la guerra pony dragón.
Mientras Mike seguía atacando sin parar contra la cara de Arquímedes, donde el dragón no hacía absolutamente nada y se dejaba golpear en la cara por el alicornio.
Arquímedes: ¡Ya basta de tonterías!
Dijo el dragón alzando rápidamente la cabeza para luego bajarla de golpe, golpeando con su mentón al alicornio y hacerlo estrellar contra el suelo.
Night: ¡Mike!
Heart Fire: ¡Papá!
Los cuatro preocupados por su amigo, fueron rápidamente para ayudarlo. Arquímedes aleteó sus alas, creando un viento que empujó al grupo donde éstos apenas podía repeler el duro viento.
Arquímedes: ¡Apartaos insectos!
Mike seguía en el suelo tratando de levantarse, hasta que Arquímedes alzó su pie y lo aplastó para horror del grupo.
Dark: ¡MIKE...!
Rebeca: ¡NO...!
El grupo miró con horror como su amigo fue pisoteado por el enorme pie, pero enseguida se aliviaron cuando vieron a Mike logrando levantar con ambos brazos el enorme pie del dragón. Mike empleaba en su Modo Celestial los poderes del Modo Estampida, aumentando 20 veces su fuerza. Aun así, le costaba levantarlo debido al colosal tamaño y fuerza del dragón.
Mike: ¡Maldito monstruo! ¡No voy a permitir que te salgas con la tuya!
Decía Mike con un ligero hilo de sangre que corría en su frente, tratando como podía de liberarse del pisotón de Arquímedes. El enorme dragón zombie mirando al alicornio, le dijo con un rugido de furia.
Arquímedes: Tú sin duda eres el que más he llegado a odiar, Mike Bluer. Siempre interponiéndote en mis planes de conquista, pero se acabó. Aquí acaba tu vida como héroe. Siendo aplastado como la insignificante cucaracha que eres, bajo mi enorme pie real.
El dragón aumentó la fuerza de su pie, tratando de aplastar a Mike mientras el alicornio se resistía. Justo en ese momento, el dragón recibió unos disparos en su pecho como en su cara que le rompió la concentración, permitiendo así a Mike liberarse y salir del enorme pie para reunirse con sus amigos.
Todos miraron el origen de los disparos y para sorpresa de éstos, vieron sobrevolando un caza fénix necron. Pero lo que más sorprendió al grupo, era ver quien era el piloto. Era nada menos que Alexandra con su cazadora roja. La yegua miró al grupo, dedicándoles una sonrisa.
Interrumpiendo historia.
Jill miró al grifo con una expresión incrédula y luego de instantes de intenso silencio, exclamó.
Jill: ¿Me estás tomando el pelo? ¡Es imposible que hayáis visto a Alexandra y mucho menos viva!
Decía la grifo sin creerse lo que le acababa de contar el grifo. Lyndon alzando de hombros y con una sonrisa, la respondió.
Lyndon: Es la verdad. Apareció en el momento más oportuno para salvar la situación.
Jill: Pero eso es imposible. Mis hombres me aseguraron que Alexandra estaba muerta. Nadie sobrevive a una flecha al corazón y mucho menos a una enorme caída de tantos metros. Tiene que ser algún truco.
Lyndon: Lo siento, bonita. No sé que te contaron tus hombres, pero es la verdad lo que te cuento.
Jill: Vale. Esto ya es bastante extraño la verdad.
Comentaba Jill pensativa, mientras pasaba su garra bajo el pico. El grifo tranquilamente la respondió sin abandonar su sonrisa.
Lyndon: Bueno. Mejor prosigo con mi historia. Ahora viene la mejor parte.
Decía el grifo volviendo a su libro.
Retornando a la historia.
Mike y los otros no podían evitar alegrarse de ver a Alexandra y aun más estando ella viva.
Mike: Alexandra.
Dark: Está viva.
Dark Cloud: (¡Toma ya! Ya sabía yo que alguien tan buena y de buenos flancos como Alexandra, no podía morir así como así).
Rebeca: Sí, pero ¿Qué hace ella en un caza necron?
Heart Fire: Ni idea la verdad.
Night: Sea lo que sea, eso no importa ahora. Lo importante es que ella está viva.
Comentaban los jóvenes. Arquímedes mirando detenidamente el caza que le disparó, pudo ver a Alexandra en la cabina de mando y ahí rugió de furia.
Arquímedes: ¡Alexandra...!
Pronunciaba el nombre de la yegua el dragón con un tono mezclada de ira y odio, mientras la clavaba sus oscuros ojos en ella. La yegua sonrió a modo de burla, al mismo tiempo que disparaba los cañones de fotones contra el dragón, poniéndolo furioso donde trató de golpearla en el caza. La yegua lo esquivó haciendo una rápida maniobra.
Mike: Venga, pandilla. Alexandra nos está dando cobertura. Es hora de dar caña a ese tipo.
Night: Sí. Tengo ganas de partirle la cara a ese desgraciado.
El grupo se lanzó volando al combate y entre todos comenzaron a atacar al dragón por todos lados, procurando que sus movimientos fueran lo mas erráticos posibles para evitar ser golpeados por el dragón. Alexandra los apoyaba con el caza, disparando desde todos los ángulos posibles el enorme dragón zombie. Arquímedes furioso de que le atacaran por todos lados, lanzaba infinidad de llamas que le salían por todos los agujeros, incluyendo del estomago por todas partes. El grupo y Alexandra tenían que moverse rápido para esquivar los ataques.
Night: ¡Lluvia de Cristales!
Night Ray convocó una lluvia de cristales que fueron todas directas hacia el cuerpo de Arquímedes, atravesando a éste su carne putrefacta.
Rebeca: ¡Arte de Hielo! ¡Gran Hacha Helada!
Rebeca convocó una gran hacha de puro hielo de gran tamaño, siendo tres veces el tamaño de Rebeca. Pese a ello, la chica podía alzarla con sus garras de gato como si no pesara nada y de un tajo atravesó el cráneo del dragón. Pese a haber sido impacto en lo que sería el cerebro, aquello no le causo la muerte a Arquímedes en absoluto. En su lugar, el dragón rugió de furia, al mismo tiempo que con una garra se arrancó de golpe el hacha estando su hoja cubierta de sangre. De su cabeza surgían chorros de sangre, pero aquello no parecía importarle lo más mínimo al dragón y de un arranque de furia destrozó el hacha. Rebeca se tele transportó para esquivar el ataque de golpe de garra de Arquímedes.
El dragón lanzó un chorro de fuego contra Darkwing, pero la alicornio se tornó en sombras para esquivarlo, para luego reaparecer justo delante de los ojos del dragón. Darkwing armada con la Dark Repulser y la Mega Arma con hoja elemental de fuego, enterró ambas espadas en uno de los enormes ojos negros del dragón, haciendo rugir de dolor a Arquímedes. Darkwing arrancó las dos espadas y se tornó de nuevo en sombras para esquivar un manotazo por parte del dragón. El ojo del dragón sangraba intensamente, pero a los pocos minutos se sanaron y volvía a ver por ellos.
Mike: Heart Fire. Juntos.
Heart Fire: Sí, padre.
Ambos se pusieron delante de Arquímedes y ambos prepararon su ataque.
Mike: ¡Láser Cegador de las Estrellas!
Heart Fire: ¡Láser de Calor!
Ambos alicornios lanzaron a la vez sus ataques. El ataque de Heart Fire se parecía al Láser Cegador de Mike, solo que este sería un rayo naranja con bordes rojos ardientes. Ambos ataques cubrieron la cabeza de Arquímedes, haciendo retroceder de dolor al dragón.
Alexandra seguía volando alrededor del dragón, disparando sin parar sus armas principales. Gracias al sistema antigravedad del caza, Alexandra podía moverse y disparar en movimiento mientras rodeaba al dragón. De momento el grupo parecía tener el control, pero de improviso, Arquímedes de un manotazo, golpeó el caza mandándolo a volar ciudad adentro.
Arquímedes: ¡Alexandra! ¡No pienso dejar que escapes así como así!
Decía el dragón, alzando sus descomunales alas y echando a volar rumbo hacia donde se fue la nave, ignorando por completo a Mike y a los otros.
Mike: Amigos. Debemos seguirlo y ayudar a Alexandra.
Holy: (Pues no se hable más y vamos).
El grupo siguió al dragón para detenerlo y ayudar a Alexandra.
Mientras, por la ciudad seguía la batalla. Las tropas celestes y aliadas seguían combatiendo a los dragones de obsidiana, pero la situación era bastante tensa. El gran poder de los dragones de obsidiana los hacía difícil eliminarlos. Incluso con ayuda de la Patrulla Harmony, los trillizos en su forma divina, como los generales celestes, la situación no mejoraba.
Las cosas parecían que iban ha ponerse peor, hasta que de repente algo ocurrió.
Del cielo se abrieron infinidad de portales y de ella surgieron miles y miles de naves celestes. Miles de cazas celestes tipo caza venon, cazas fenix, corsarios, siendo seguidos por cruceros de batalla celestes y de la guardia celeste y portanaves con interceptores.
Uno de los cruceros celestes que se diferenciaba de los cruceros normales, es que este tenía un diseño como un crucero de batalla de la Guardia Celeste, solo que era ligeramente más grande y con diseños más elaborados, confirmando que era la nave de mando.
Star Sun: Aquí Star Sun del Imperio Celeste, dirigiendo a la Gran Armada. Las ordenes son claras. Acabar con los dragones de obsidiana que nos encontremos y acabar con la dictadura de Arquímedes.
Se anunciaba nada menos que Star Sun, el padre de Mike siendo él quien dirigía el ataque. Junto a él, estaba su esposa Light Hope. Ambos en el puesto de mando.
Star Sun: ¡Fuego a discreción!
Ordenaba el general y todas las naves comenzaron a disparar, borrando del cielo a cientos y cientos de dragones de obsidiana. Las mane y las princesa veían desde la nave todo eso.
Flavia: ¿Qué es eso?
Preguntaba la dragona. Spike sonriendo emocionado, respondió.
Spike: ¡Yo lo sé! ¡Es la Gran Armada! Han llegando la Gran Armada! ¡Estamos salvados!
Pinkie: ¡SIIII...! ¡Esto es genial...!
Celebraba la pony rosa, saltando como una loca y riendo sin parar.
Rainbow: Whoa. Mirad cuantas naves.
Fluttershy: Hay muchísimas.
Magma: No me lo puedo creer.
Ignea: Es un ejercito enorme.
Por tierra miles y miles de tropas celestes eran tele transportadas justo en medio de la batalla. Los cruzados celestes y los Cruzados Celestes armados con sus poderosas cuchillas o hachas, se lanzaban contra el enemigo. Los inmortales como tanque apocalisis, diezmaban tropas enteras. Los enormes robots conocidos como la Guardia Celeste, barrían con sus armas a todos dragón de obsidiana que se encontrasen. Los siervos de ala negra disparaban sus llamas y cazadores de sombras aprovechando su invisibilidad, mataban a todo dragón de obsidiana que se encontrasen.
Los altos cruzados y los magos de las sombras empleaban sus poderes para apoyar a sus aliados. Algunos incluso se fusionaban para forma al Arconte o Arconte de las sombras. Mientras los primeros lanzaban poderosos rayos de energía que arrasaban filas enteras, los arcontes de las sombras utilizaban sus poderes para inmovilizar tropas o controlar mentalmente a varios dragones de obsidiana para que se volvieran contra sus aliados.
Dos naves hidras sobrevolaban el cielo, disparando sus poderosos cañones desde las cabezas en forma de hidra, destruyendo formaciones enteras de dragones de obsidiana. Una viuda negra descendió desde el cielo para aterrizar en el suelo y caminando con sus enormes patas, destruía con sus cañones de energía a tropas enteras de enemigos.
Varios dragones de obsidiana disparaban fuego contra sus enemigos, hasta que de improviso cientos de capsulas de desembarco aterrizaron abruptamente al suelo justo donde estaban éstos. Los dragones miraban con curiosidad dichas capsulas, hasta que éstas se abrieron y pudieron oír un gran grito dentro de cada uno de ellas.
Sardukar: ¡SAAARDUKAAAAR!
Salieron gritando los sardukar, haciendo su reconocible grito de guerra. Los sardukar, temidos por todos los ejércitos del mundo por su fuerza y ferocidad, atacaban a los dragones de obsidiana. Los sardukar imperiales disparaban sus poderosas ametralladoras, cuyos disparos atravesaban la carne de los dragones como si fueran de papel haciendo mucho daño a çestos. Los sardukar imperiales élite disparaban sus poderosos cañones de energía que hacían un daño enorme a los dragones y los que estaban cerca de un dragón, saltaban hacia su cuello y atravesaban sus poderosas cuchillas de energía a la cabeza o al corazón, provocando mortales daños a éstos.
Los dragones de obsidiana lanzaban su fuego contra los sardukar, pero su sorpresa fue que pese a recibir un impacto directo de las llamas, los sardukar seguían combatiendo como si no sintieran dolor en absoluto y sin que su ferocidad comparable a la de un dragón se redujera lo más mínimo. Algunos dragones incluso los de obsidiana, se llegaron incluso a asustarse al ver con que facilidad los sardukar lograban matar a los dragones de obsidiana en sus puntos débiles con una precisión letal.
Ahora la batalla se tornaba a favor de las tropas celestes y aliadas. Por muy poderosos que fueran los dragones de obsidiana, ni siquiera éstos podían enfrentarse a un ejercito tan enorme como la Gran Armada.
Medic: ¡Genial! Refuerzos.
Decía Medic aun en su forma transformada, lanzando unos shuriken de agua a unos dragones de obsidiana.
Ocelot: Sí señor. Me siento tan emocionado que no necesito siquiera recargarme.
Decía Ocelot disparando sus pistolas de energía, dando en los puntos débiles de los dragones de obsidiana para acabar con ellos.
Bit: Posibilidades de victoria a nuestro favor han aumentado hasta un 85%.
Informaba Bit volando hasta el cielo y abriendo múltiples compartimentos, disparó un sin fin de misiles a tierra, impactando contra varios dragones de obsidiana.
Urano: A mí no me importan demasiado las posibilidades. A mí solo me importa machacar a los malos y ganar.
Completaba Urano, golpeando con su cola a varios dragones de obsidiana. La moral del grupo como de los ejércitos aliados, había aumentado ahora que los refuerzos del Imperio Celeste habían llegado justo a tiempo.
Por la zona central de la ciudad, se formaban varios incendios de tamaño considerable. Tropas celestes compuestos por varios soldados y robots, se ocupaban de evacuar a los dragones civiles inocentes como heridos, siendo escoltados por tropas y vehículos. Por el cielo volaban Mike, Darkwing, Rebeca, Heart Fire y Night Ray. Éstos miraban por todas partes tratando de encontrar a Alexandra.
Rebeca: ¿Veis algo?
Mike: No por desgracia.
Night: Ni tampoco a Arquímedes.
Heart Fire: ¿Cómo es posible? Alexandra bueno, pero ¿Cómo es que no logremos siquiera encontrar a Arquímedes? Quiero decir ¿Quién no puede encontrarse con un dragón zombie del tamaño de un rascacielos?
Exclamaba la alicornio azul, que no comprendía como no encontraban al menos a Arquímedes. Ya que dicho dragón no tenía precisamente un aspecto que pasara muy desapercibido. Darkwing mirando por todos lados, llamó la atención al grupo al mismo tiempo que señalaba con el casco.
Dark: Amigos. Ahí.
Todos miraron abajo y ahí es cuando finalmente encontraron a Alexandra.
La yegua estaba sobre un puente semiderruido entre varios edificios alrededor, donde al fondo estaba unas intensas llamas que crecían de forma intensa. La yegua no estaba sola en dicho puente. La yegua estaba armada con una ametralladora, disparando sin cesar contra Arquímedes o al menos su enorme cabeza que surgía de entre las llamas. Por desgracia para ella, las balas no hacían mella en la cara del dragón.
El dragón alzó su garra con intención de aplastarla. Alexandra rápidamente sacó su lanzaganchos y disparo para columpiarse, justo a tiempo de evitar el puño de Arquímedes que destrozó prácticamente en dos dicho puente, hundiéndolo en las llamas.
Arquímedes: ¡No escaparas de mí, Alexandra! ¡No sin que pagues por lo que me hiciste!
Gritaba furioso el dragón, mientras seguía con la mirada a la yegua que estaba columpiándose entre los edificios.
Alexandra: ¿En tarjeta o te vale en metálico?
Se burlaba la yegua, pero el dragón logró alcanzarla de un manotazo y mandarla contra una pared para luego caer. La yegua habría sido pasto de las llamas, si no hubiese caído sobre un saliente. El dragón se iba acercando hacia donde estaba Alexandra, dispuesto a matarla. Su intento fue frustrado cuando Mike y los otros concentrando todo su poder, placaron contra su cara, derribándolo y que se hundiera este en las intensas llamas. Mike volando hacia Alexandra siendo seguido por los demás, la levantó en brazos.
Mike: Alexandra ¿Estás bien?
Preguntaba Mike, preocupado por Alexandra. La yegua abriendo los ojos, miró al alicornio y con una débil sonrisa le dijo.
Alexandra: Sí, Mike. Gracias. No te preocupes. Los he tenido peores.
Mike sonrió levemente, pero la calma duró poco cuando oyeron un gritó.
Arquímedes: ¡ALEXANDRAAAAA...!
Gritaba el dragón zombie, surgiendo de entre las llamas, abriendo sus enormes fauces capaces de devorar a los jóvenes y a la yegua. Éstos rápidamente salieron volando con Mike, llevando a Alexandra. El dragón empleando sus garras para escalar y subir más rápido, los perseguía.
Arquímedes: ¡No escapareis de míiiii...!
Rugía de furia el dragón, subiendo a toda velocidad, mientras el grupo volaba tratando de alejarse del dragón, ahora moviéndose entre los edificios. El dragón con su enorme tamaño, derribaba los edificios y pasaba entre las llamas sin ni siquiera sentir que le quemasen el cuerpo.
Heart Fire: Mi madre. Está furioso de verdad.
Dark: Nos tenemos que librar de ese tipo como sea.
Mike: Creo que tengo una idea. Phalax ¿Me recibes?
Se comunicaba Mike con su brazalete sin soltar a Alexandra. Phalax apareciendo en una proyección holográfica, le contestó.
Phalax: Alto y claro, emperador.
Mike: Phalax. Un enorme dragón zombie más grande que el ego de Blueblood nos está persiguiendo ¿Puedes disparar el cañón solar sobre él?
Phalax: Sí, pero me llevara tiempo apuntar con precisión.
Mike: Date prisa, Phalax. El tiempo se nos acaba.
Phalax: Haré lo que pueda, emperador.
Rebeca: Oh, por nosotros no tengas prisa.
Dark: Sí, Phalax. Simplemente existe el riesgo de que nos convirtamos en bocadillo de dragón zombie.
Decían con sarcasmo las dos chicas, girando sobre sí mismas y sin dejar de volar, disparaban esferas mágicas explosivas contra el dragón para tratar de frenarlo, pero ni siquiera eso lo detenía.
El grupo siguió volando, tratando de interponer tantos edificios por delante a modo que retrasasen a Arquímedes en su persecución, pero de poco servía. El dragón derrumbaba dichos edificios como si nada. Varios cruceros celestes que pasaban por la zona, disparaban sus armas contra el dragón zombie, pero tampoco lo detenían. El dragón ignoraba por completo los cruceros que le disparaban. A él solo le importaba su odiado enemigo Mike Bluer y la yegua Alexandra, donde les guardaba un enorme rencor hacia ellos.
Sin parar de perseguirlos, el dragón con su garra, arrancó un trozo de edificio y lo lanzó contra éstos. Por fortuna lo esquivaron, pero el trozo golpeó a un edificio haciendo que se derrumbara justo por donde pasaban ellos.
Heart: ¡El edificio! ¡Se nos cae encima!
Mike: ¡No paréis! ¡Seguid volando lo más deprisa que podáis!
Les decía Mike para animar a éstos a seguir. Finalmente lograron pasar volando, justo cuando el edificio estaba derrumbándose justo encima de ellos. El grupo logró por poco salir, antes de que el edificio los pudiera pillar.
Parecían que estaban a salvo, hasta que de las llamas surgió Arquímedes alzando sus garras y fauces, dispuesto a devorarlos.
Phalax: ¡FUEGO...!
Gritó Phalax y la Lanza de Orion concentró un poderoso rayo solar que fue directo desde órbita hasta la capital de Draconem. El rayo le dio de lleno a Arquímedes, desapareciendo en su haz de luz, mientras el dragón rugía de dolor.
Cuando el rayo termino, no había rastro del dragón. Por lo que el grupo pudo respirar tranquilo.
Mike: Ya está. Gracias, Phalax.
Agradecía el alicornio al doctor desde el comunicador. El doctor con tono modesto, le respondió.
Phalax: De nada, emperador.
Night: Menos mal. Creí que no lo contábamos.
Pero la tranquilidad duró poco, cuando de las llamas volvió a surgir una vez más Arquímedes, pero no indemne. Su cuerpo estaba destrozado donde había perdido la mayor parte de su cuerpo carnoso y siendo la mayor parte huesos oscuros y su cabeza ya parecía más un esqueleto. Antes de que el grupo pudiera reaccionar, son golpeados por el enorme puño de Arquímedes que los mandó a la parte superior de un edificio con tejado plano y de gran espacio.
El grupo estaba aturdido por el golpe.
Rebeca: Mi madre...Que golpe..
Comentaba la felina, sobandose la cabeza por el golpe.
Sherrys: (¿Está bien, señorita Rebeca?)
Anivia: (No te has roto nada ¿Cierto?)
Rebeca: Sí. Estoy bien. Más o menos.
Dark: Au...Pero ¿Qué hace falta para acabar con ese bicho?
Comentaba Darkwing con sus brazos adoloridos. Mike que tenía bien agarrada a Alexandra para protegerla del golpe de antes, comentó.
Mike: Sí, Darkwing. Cuando parece que por fin hemos acabado con él, aparece con mayor fuerza.
Alexandra que ya estaba algo mejor, le comentó al alicornio.
Alexandra: Es la materia negra que tiene en su cuerpo. Podéis debilitarlo si lográis inyectarle esto...
Decía la yegua sacando de su cazadora, un tubo un una sustancia color ámbar que Mike reconocío al instante.
Mike: ¡Materia Ámbar! ¿De dónde lo has sacado?
Alexandra: Ahora mismo eso no importa. Si lográis introducir en su cuerpo la materia ámbar, volverá a su estado anterior.
Night: No creo que eso vaya a ser nada fácil.
Comentaba el unicornio, señalando con el casco a Arquímedes que había aparecido. El dragón dejó caer sus grandes brazos encima del edificio por ambos lados y con su cabeza encima del grupo, mirándolos con una mirada asesina. Mike cogiendo la muestra de materia ámbar y dejando a Alexandra por un lugar seguro, la dijo a ésta.
Mike: Alexandra. Quédate aquí y no te muevas. Nosotros nos ocuparemos de esto.
Alexandra sentada sobre una pared de una casucha de entrada al edificio, asintió con la cabeza. El grupo se puso enfrente de Arquímedes, mientras el dragón alzó su cabeza y echó un enorme rugido.
Night: Bueno. Cinco ponis contra un descomunal dragón ¿Que posibilidades tenemos?
Preguntaba el unicornio. Rebeca ahí le llamó la atención.
Rebeca: ¡Ejem...!
Night: Esto...Cuatro ponis y una chica gato contra un descomunal dragón.
Mike: No queda más remedio. Debemos sacar la artillería pesada, sacando nuestros poderes máximos.
Dark: ¿Quieres decir empleando nuestras transformaciones más avanzadas?
Mike: Así es.
Darkwing sonriendo ante la respuesta, dijo.
Dark: ¿Sabes qué? Estoy de acuerdo.
Rebeca: Yo también. Hacía tiempo que no sacaba al máximo todo mi poder.
Mike: Entonces vamos allá.
Heart Fire: Por la igualdad.
El dragón alzó su puño y lo lanzó dispuesto a aplastarlos de una vez por todas. Pero ahí Mike, Darkwing y Rebeca gritaron.
Mike: ¡Modo Paladín Alidrake!
Dark: ¡Modo Salvaje!
Rebeca: ¡Arte de la Rosa! ¡Liberación Interior de la Rosa!
El ataque de Arquímedes fue detenido por la intensa luz producida por éstos, que lo cegó por completo. Cuando el dragón pudo por fin ver, vio que éstos tenían un aspecto distinto.
Mike tenía su armadura Dragon Bankai, pero del mismo color de su pelaje, pero conservando los detalles dorados. Su casco tenía forma de dragón con cuernos.
Darkwing tenía su armadura Lion Bankai que se había vuelto plateada con detalles rojos.
Rebeca tenía su armadura Bankai con varios símbolos de la familia Rouser en ella.
Sus armaduras resplandecían con intensa luz. Night Ray y Heart Fire miraban impresionados las nuevas armaduras de sus amigos.
Night: Carai. Es impresionante.
Heart Fire: El legendario Modo Paladín Alidrake de mi padre. Es increíble que lo pueda ver con mis propios ojos. Oí historias sobre ella, pero jamás pensé que lo vería algún día.
Comentaban ambos jóvenes, impresionados por las nuevas formas de sus amigos. Mike mirando a su hija, la guiño un ojo y rápidamente se pusieron para el combate. Mike empuñando la Lanza Galáctica, gritó.
Mike: ¡Platinun Galaxy Lance!
Nada más decir eso, la Lanza Galáctica se volvieron sus dos hojas de tono platino con detalles negros. Mike haciendo girar su arma con ambos cascos, dijo.
Mike: Bien. Hora de dar su merecido a ese malnacido.
Decía desafiante el alicornio, ahora empuñando su lanza hacia el dragón zombie. El dragón soltó un rugido lleno de ira y rabia contra éstos, al mismo tiempo que lanzó una intensa llamarada.
Todos se apartaron, salvo Mike donde con su arma haciéndola girar a toda velocidad hacia delante, detenía la llamarada. Los otros se lanzaron hacia el dragón zombie.
Dark: ¡Garras de León Máximo!
Gritaba Darkwing, haciendo surgir de las garras de su armadura, unas mucho más grandes y poderosas. Con ellas dio poderosos arañazos de gran envergadura contra la cara del dragón, que hizo detener su ataque contra Mike.
Rebeca: ¡Arte de la Rosa! ¡Corte Venenoso de la Rosa!
Rebeca alzó la Silver Tail cuando ella estaba por encima del dragón. La espada fue envuelto en una extraña energía roja con forma de rosas alrededor. Luego descendió a toda velocidad, realizando un poderoso tajo desde la cabeza hasta el estomago, haciendo que toda su parte frontal se partiera en dos.
Heart Fire: ¡Láser Llameante!
Night Ray: ¡Resplandor Mortal!
Ambos lanzaron sus ataques contra la parte abierta del dragó, causando enormes daños interno al dragón.
Mike: ¡Gran Dragón Celestial!
Gritó ahora el alicornio azul y éste quedó envuelto en una energía blanca que adoptaba forma de enorme dragón con alas doradas y bordes negros. Mike dentro del dragón, se abalanzó hacia Arquímedes y emulando éste los movimientos para que el dragón de energía los imitara, comenzó arreándole un poderoso puñetazo en la cara y otro al estomago, para luego terminar con otro directo en la cara, haciendo que Arquímedes fuera lanzado hacia un edificio donde se estrelló en él.
Arquímedes furioso, se levantó y lanzó un coletazo contra el dragón de Mike haciéndolo retroceder. Acto seguido lanzó una llamarada contra Mike y su dragón. Mike se cubrió con sus brazos y el dragón de energía hizo lo mismo para detener la llamarada del dragón.
Rebeca: ¡Arte de la Rosa! ¡Trampa de Espinas Venenosas!
Arquímedes fue rodeado por rosas de espinas afiladas que lo inmovilizaron. Aquellas rosas se iban a quemar por el fuego de alrededor, pero no a tiempo para impedir que Darkwing lanzara su siguiente ataque.
Dark: ¡Cometa León!
Darkwing quedó envuelta en una energía oscura plateada y voló a enorme velocidad hacia Arquímedes, placando contra el dragón y creando una enorme explosión de energía que mandó al suelo a gran distancia al dragón.
El grupo parecía tener todo bajo control, hasta que Arquímedes furioso se levantó y lanzando un gran rugido, les gritó.
Arquímedes: ¡Malditos! ¡Ahora si que os voy a destruir de una vez por todas!
Gritaba furioso el dragón, mientras las llamas de alrededor de forma inexplicable, iban siendo absorbidas por el dragón.
Heart Fire: ¿Qué está haciendo Arquímedes?
Rebeca: No lo sé, pero no me gusta nada.
El dragón terminó de absorber las llamas de alrededor, hasta estar este hinchado pese al agujero del estomago y pecho. Ahí el dragón gritó.
Arquímedes: ¡Sufrid mi ataque más devastador! ¡Gigallamarada del Armagedon!
El grupo se dio cuenta tarde de lo que planeaba Arquímedes. El dragón zombie lanzó una gigantesca llamarada de dimensiones colosales, directa hacia ellos.
Mike: Maldita sea. No podemos esquivarla. Solo podemos hacer una cosa ¡Rugido de Dragón!
Gritó Mike que dándose cuenta de que no había tiempo de esquivarlo, lanzó uno de sus más poderosos ataques. Desde la boca del dragón de energía blanca, lanzó un poderoso rayo color celeste. Ambos ataques chocaron con enorme violencia que hizo temblar el lugar. Mike hacía un esfuerzo enorme para mantener el rayo, pero aquello le hacía gastar mucha energía y por desgracia, Arquímedes no parecía que fuera a detenerse esta vez.
Dark: Aguanta, Mike.
Rebeca: Vamos a yudarte.
Heart Fire: No vamos a permitir que ese malnacido gane.
Night: Sí. A por todas.
Los cuatro se unieron a Mike para ayudarlo, sumando su energía a la de su amigo, para así aumentar la fuerza del rayo y lograr ganar terreno. Mike sonriendo, agradeció la ayuda.
Mike: Muchas gracias a todos. Me hacía verdadera falta.
Dark: Para eso estamos.
Rebeca: Desde luego.
Arquímedes veía como el rayo de los ponis iba ganando terreno.
Arquímedes: (Malditos ponis. No pienso permitir que me arruinéis los planes).
Desde la cola, el dragón absorbió más fuego de alrededor, aumentando la fuerza de la llamarada. Ahora era el ataque de Arquímedes que estaba ganando terreno.
Rebeca: Amigos. Tenemos problemas.
Heart Fire: El ataque de Arquímedes se ha hecho más fuerte.
Mike: Ya lo veo. No os rindáis.
Éstos aumentaron sus fuerza para potenciar el rayo y así detener el ataque de Arquímedes, pero solo momentáneamente. Éstos daban toda su energía para aguantar, pero Arquímedes no parecía que fuera a flaquear en ningún momento. Era cuestión de tiempo en que se quedaran sin energía y entonces serían calcinados por completo por el ataque del dragón zombie.
Heart Fire: No se cuanto aguantaré...
Decía la alicornio, sintiendo que las fuerzas la flaqueaban. Mike apoyando el casco en su hombro, la miró y la dijo a su hija.
Mike: No flaquees ahora, hija. Podemos hacerlo.
Aquellas palabras hicieron que Heart Fire se sintiera renovada y más motivada a seguir. El grupo no estaba dispuesto a rendirse sin darlo todo.
Mientras tanto, en la nave de Equestria. Alguien inesperado apareció que alertó al grupo. Era nada menos que Black Horn en su forma unicornio. Los guardias se pusieron en guardia, mientras Celestia en forma autoritaria, le exigió respuestas.
Celestia: ¿Qué quieres, Black Horn? ¿Acaso has venido a matar a Magma?
Le decía la princesa, poniéndose en guardia al igual que las mane y los dragones. Magma pensaba que Black Horn había venido para matarlo por su venganza, pero el unicornio negando con la cabeza, la respondió.
Black Horn: No. No he venido a matar a Magma...Todavía. Vengo porque aquí tengo la solución para detener a los dragones de obsidiana de una vez por todas.
Dijo el unicornio, sorprendiendo a todos los presentes.
Ceniza: ¿Sabes cómo detener toda esta locura con esos dragones?
Preguntaba Ceniza sin poder creerse lo que decía el unicornio dragón.
Black Horn: Así es. Aproveché el caos reinante para entrar en el castillo y coger el libro de hechizos que tenía Arquímedes escondido. En el libro existe un contrahechizo para devolver a los dragones de obsidiana transformados a su forma original.
Decía el unicornio sacando el libro. El mismo donde venía el hechizo para la transformación en dragones de obsidiana.
Rainbow: Sí, claro ¿Y cómo sabemos que podemos confiar en ti?
Decía desafiante la pegaso azul, sin fiarse en absoluto de Black Horn al igual que los otros.
Discord: Si hace algo, lo sacudo.
Decía apareciendo de repente de la nada Discord, portando unos guantes de boxeo, listo para sacudir al unicornio dragón si hacía algo sospechoso.
Applejack: ¿Y tú de dónde sales, Discord? No te hemos visto en mucho tiempo.
Discord: Estuve desde mi silla, observando el espectáculo.
Respondía el señor del caos tranquilamente, quitándose de unos de sus cuernos y bebiendo zumo de ella como si nada. EL unicornio dragón molesto, respondió a la pregunta que le habían hecho antes.
Black Horn: Porque me enfurece el hecho de que esos malditos, tengan un poder que solo le pertenecen a mi raza. Además, ya descubrí que el ser a quien antes servía, fue en parte el responsable del exterminio de mi raza.
Respondía el unicornio, llevando con su magia el libro hacia Twilight. La unicornio ojeando el libro, le dio la razón.
Twilight: Es cierto. Aquí hay un hechizo para anular la transformación del hechizo de dragones obsidiana.
Applejack: Estupendo. Entonces léelo, azucarillo y así acabaremos con esta guerra de una vez por todas.
El grupo estaba optimista al saber que había forma de acabar con la pesadilla. Pese a ello, Twilight tenía una expresión seria y les dijo a todos.
Twilight: Hay un problema. Se requiere sacrificar un alma para hacerlo.
Ahora los ánimos del grupo decayeron.
Rarity: Espera ¿Quieres decir que alguien tiene que dar su vida para que el hechizo funcione?
Twilight: Así es.
Magma: En tal caso, yo lo haré.
Dijo el dragón quitando el libro a Twilight y mirando la página, comentó.
Magma: Yo tengo la mayor parte de culpa de que todo esto pasase. Así que seré yo quien de la vida necesaria para acabar con todo esto.
Ignea: Magma...
Ceniza: Magma.
Amber: Padre.
Comentaron éstos sin saber que decir. Pese a que tienen su historia con Magma, no les seducía la idea de que este sacrificara su vida para acabar con le hechizo. Pero Volcano tenía otra cosa en mente y enfadado, le gritó a su padre.
Volcano: ¿Quieres sacrificarte y abandonarnos de nuevo como lo hiciste antes con mamá y con nosotros? ¡Pues adelante, hazlo! ¡Si necesitas nuestra bendición, hazlo! ¡A diferencia de a ti, yo iré a luchar por nuestro reino!
Dijo el dragón, marchándose volando, siendo seguido por Amber.
Amber: ¡Hermano, espera!
Ambos hermanos se lanzaron al campo de batalla y nada más adoptar su forma guerrera, entre los dos comenzaron a golpear a todo dragón de obsidiana que se encontrasen. Los dos luchaban con fuerza y ferocidad, pero de los dos, Volcano era el que más peleaba. En su interior le invadía rabia como sentimientos contradictorios. En su mente venían los recuerdos de los buenos momentos juntos con su padre y madre, los roces que hubo entre ellos. El dragón no estaba furioso porque su padre se fuera a sacrificar por todo el mundo, sino que al hacerlo, no lo volverían a verle nunca más.
Volviendo a la nave, Magma se disponía a leer el hechizo.
Magma: Bien. Hora de terminar con esto.
Ignea: Magma. Por favor, no lo hagas.
Le rogaba su exesposa. Pese a lo que hubo entre ambos en el pasado, no quería perder a su exmarido. Magma mirando con tristeza a Ignea, la respondió.
Magma: Tengo que hacerlo. Yo tengo la culpa de todo lo que ha pasado y tengo que pagar mis pecados.
Ceniza: Magma...
Flavia: Vaya...Que noble por su parte.
Todos no pudieron evitar sentir tristeza por Magma por el noble sacrificio que estaba dispuesto a hacer. Antes de que Magma se pusiera a leer, volvieron Amber y Volcano para sorpresa de todos.
Magma: ¿Hijos?
Volcano: Padre. Yo leeré el hechizo. Tú prepárate para dar tu vida mientras yo leo el hechizo.
Magma: Hijo...Yo...
Pero antes de que terminase de hablar, Volcano lo abrazo con fuerza. Magma al principio se sorprendió, pero enseguida le devolvió el abrazo, posiblemente siendo el último que le podría dar a su hijo. Amber se unió al abrazo para no perder oportunidad.
Los presentes miraban con tristeza la escena. Magma dispuesto a sacrificar su vida para salvar al mundo entero. Tras romper el abrazo, Volcano abrió el libro y comenzó a recitar el hechizo. Alrededor de Magma se formaba una energía oscura a modo de tornado y de ésta surgió una luz que se dirigió al cielo, abriendo una especie de vórtice.
Todos miraban sorprendidos lo que pasó después. De dicho vórtice, surgieron infinidad de espíritus de dragones de obsidiana.
Pinkie: ¿Qué son esos?
Preguntaba la pony rosa, mientras Fluttershy asustada, se escondió detrás de Rainbow. La princesa Luna viendo eso, respondió.
Luna: Son los espíritus de los antiguos dragones de obsidiana que murieron en el pasado.
Black Horn: Sí. Lo son.
Decía el unicornio con tono serio. Todos vieron como los espíritus se dirigían hacia el campo de batalla y lo que pasó después, fue más sorprendente.
Todos los dragones de obsidiana que entraban en contacto con los espíritus, se deshacía su forma transformada, devolviéndolos a su estado anterior como dragones comunes. Sobraba decir que ambos bandos estaban sorprendidos al presenciar eso.
Algunos dragones de obsidiana al ver eso, trataron de huir, pero aun así eran alcanzados por los espíritus y así deshacer sus formas transformadas.
El ejercito de dragones de obsidiana de Arquímedes se debilitó enormemente y gracias a ello, fueron derrotados con facilidad por las tropas aliadas.
Los espíritus llegaron hasta donde Mike y los otros seguían manteniendo el ataque de Arquímedes. Los espíritus atravesaron el cuerpo de Arquímedes como los fantasmas que son. A simple vista, no parecía haber cambios en Arquímedes, salvo que su tamaño se reducía un poco y su fuerza se debilitaba.
Arquímedes: (¿Qué pasa? Mi fuerza flaquea).
Pensaba Arquímedes para sí, que no comprendía como su fuerza era reducida de golpe y su ataque perdía potencia. Aquello fue la oportunidad para Mike y su grupo.
Mike: ¡AHORA!
Todos: ¡AHHHHH...!
Gritaron todos, dando un empuje final a su ataque, superando con creces al ataque de Arquímedes donde recibió todo el ataque.
Arquímedes: ¡NOOOOOOOO...!
Gritó Arquímedes, mientras era cubierto por el ataque de Mike y su grupo, siendo el dragón arrastrado por toda la ciudad, dejando un enorme surco.
El grupo respiró ya aliviado al ver que lo habían conseguido y lo celebraron.
Mike: ¡Lo conseguimos!
Rebeca: ¡SÍIII..!
Dark: ¡TOMA YA..!
Heart Fire: ¡Somos los mejores!
Night: ¡Por supuesto!
Todos los celebraron e incluso Darkwing y Rebeca se abrazaron la una a la otra, mientras Mike bailaba con su hija. Night Ray mirando el edificio por donde estaban, les llamó la atención.
Night: ¡Eh!. Alexandra no está.
Y efectivamente. Alexandra no estaba donde la habían dejado. Por lo visto la yegua se había ido.
Mike: ¿Dónde se habrá ido ella?
Dark: No lo sé, Mike, pero ahora mismo deberíamos ocuparnos de Arquímedes.
Mike: Tienes razón, Darkwing. Alexandra sabe cuidarse sola. Ahora vamos.
El grupo fue hacia donde había caído Arquímedes. El dragón zombie estaba en el suelo, tirado en el suelo enormemente herido y debilitado.
Mike: Bien. Hora de terminar con esto.
Decía el alicornio, sacando el líquido ámbar que Alexandra le había dado y luego se acercó al dragón. El dragón zombie miraba con odio a Mike, pero no tenía fuerzas para moverse. El alicornio abrió la botella y dejó caer todo el contenido en el interior de la boca del dragón. Ahí el cuerpo del dragón comenzó a brillar, mientras su tamaño se reducía, quedando un Arquímedes normal sin rastro de dragón de obsidiana y ninguno de los agujeros presentes anteriormente en su cuerpo.
Arquímedes: Mal...Maldito...Mike...Bluer..Est...esta...Me la vas a...pagar...
Trataba de hablar el dragón. Mike no dijo nada. Simplemente se acercó a su cara y le arreo un puñetazo, donde lo noqueó así.
Mike: Cierra el pico, miserable.
Los espíritus seguía deshaciendo las formas de obsidiana. Mientra Magma comenzó a flotar yendo hacia el vórtice. El dragón mirando a su familia y antiguos amigos, con pena les dijo.
Magma: Ignea...Hijos...Ceniza, viejo amigo...Ojala pudierais perdonarme por todo lo mal que he hecho.
Ignea con lágrimas en los ojos, le respondió.
Ignea: Te...Te perdono querido...
Ceniza: Cuídate, viejo amigo.
Amber: Padre...
Volcano: Adiós, padre...
Decían éstos con lágrimas en los ojos, cosa que ocurría lo mismo en Mamga. El dragón mirando a Black Horn, le miró a éste, donde el unicornio le miró desafiante y le dijo.
Magma: Black Horn. Te pido perdón por lo de tu raza. Lamento todo lo que hice. Ahora soy consciente de mis errores cometidos contra tu raza.
Se disculpaba Magma con Black Horn. El unicornio mirando a otro lado, le respondió.
Black Horn: Sí. Lo que tú digas.
Todos los presentes miraban con lágrimas en los ojos por la partida de Magma al otro mundo. Magma finalmente se perdió en el vórtice, mientras los espíritus de los dragones de obsidiana volvían por donde vinieron, excepto uno que se plantó justo delante de la nave y adoptando forma de dragón de obsidiana fantasmal, les dijo a los presentes.
Dragón fantasma: Magma sacrifico su vida para emendar su error y liberó nuestros espíritus del tormento eterno en que vivíamos. No os preocupéis, nos aseguraremos de que Magma vaya a un lugar mejor.
Les decía el dragón, consolando al grupo ahora mejor al saber que Magma iría a un lugar mejor. Luego el dragón fantasma miró a Black Horn y le dijo a éste.
Dragón fantasma: Black Horn. Has honrado a tus ancestros...Ya era hora.
Dijo el dragón con cierto tono de sarcasmo en la última parte y ahí le dijo también al unicornio.
Dragón fantasma: Por eso te devolveremos tu verdadera forma.
Dijo el dragón fantasma, sorprendiendo a Black Horn, especialmente cuando un aura lo rodeo, devolviéndolo a su forma real. Black Horn miró incrédulo que ahora volvía a ser un dragón completo.
Black Horn: ¡No me lo puedo creer! He recuperado mi cuerpo. Ya no tengo parte pony. Es increíble.
Comentaba el dragón de obsidiana, sorprendido y feliz de volver a su antigua forma original.
Los espíritus volvieron al vórtice, dejando a todos los dragones hechizados sin su forma obsidiana. La batalla había terminado. La dictadura de Arquímedes había llegado por fin a su fin.
Twilight: Esto termino.
Spike: Por fin la guerra terminó. Arquímedes y los suyos han sido derrotados.
Ceniza: Sí, pero ¿A qué precio?
Comentaba Ceniza con cierta tristeza que para alcanzar la victoria, se tuviera que sacrificar Magma. Ignea y sus hijos eran los que peor se sentían al haber perdido a quien una vez amaron.
Tres días después de la batalla y que con ayuda del Imperio Celeste como Equestria y el reino grifo, se logró reconstruir parte del reino. Arquímedes y Furia como sus seguidores fueron encarcelados y los dos primeros iban a ser juzgados por sus crímenes.
En el juzgado de Draconem. Cientos de dragones, ponis, grifos y celestes, estaban asistiendo al juicio de Arquímedes y Furia. Los hijos de Arquímedes y Furia fueron confiados a Ceniza y su familia donde todos éstos también asistían al juicio. Mike y su patrulla como las princesas y las mane, asistían también a dicho evento. Mike estaba sentado al lado de los hijos de Arquímedes, donde dichos jóvenes no miraban muy animados la escena, sobre el hecho de que sus padres eran juzgados por sus crímenes.
Neptuno: Parece que por fin Arquímedes y Furia van a ser juzgados.
Urano: Sí. Se lo merecen esos bastardos. Ojala les condenen a la perpetua.
Decía enfadado el dragón verde, hasta que Minerva le dio un codazo y llamándole la atención, le dijo molesta.
Minerva: Urano, cállate. No delante de ellos.
Decía Minerva, señalando que no muy lejos de donde estaban sentados, estaban Jeron y Lyna. Urano al darse cuenta de ello, se sintió avergonzado por su actitud y se disculpó.
Urano: Perdón.
Jeron y Lyna no estaban con muchos ánimos.
Jeron: Van a ser declarados culpables ¿Verdad?
Lyna: Y muy probablemente vayan a ser ejecutados por traición ¿Cierto?
Comentaban los jóvenes con tono de tristeza, al presentir el destino final de sus padre. Mike y los otros no sabían que decir.
Mike: Pues ¿Cómo decirlo?
Holy: La verdad...
Dark Cloud: La verdad es que posiblemente vayan los dos a la hor...
Dark: ¡Dark Cloud!
Alzó la voz Darkwing molesta, haciendo callar a su fénix, pero aun así la cosa no cambio. Los dos dragoncillos con enorme tristeza, comentaron.
Jeron: Sí...Sabemos que nuestros padres han hecho muchas cosas malas...
Lyna: Y que merecen ser castigados, pero...Si ellos son...son...Ejecutados...No creo que lo podamos soportar...
El grupo miró con tristeza a los dos niños. Ambos no tenían culpa de que sus padres fuesen unos seres tan malvados, pero por desgracia no podían hacer nada. Teniendo en cuenta el largo historial de crímenes y complots realizados por ambos dragones adultos, sin duda les esperaría la pena de muerte. El juez, un dragón blanco de gran edad, estaba dictando sentencia.
Juez: Bien. Tras conspiraciones, asesinatos, robo, extorsión, amenazas y tras pruebas aportadas previamente por el emperador Mike Bluer sobre la verdadera causa de la guerra pony dragón de hace más de 2.000 años. Solo puedo sentenciar una única cosa.
El juez alzó el martilló y tras golpear contra la mesa, dio sentencia.
Juez: La pena de muerte.
Nada mas oír eso, los dos niños se derrumbaron. Mike no podía hacer nada, pero se le ocurrió una idea y levantándose de su asiento, le llamó la atención al juez.
Mike: Perdone, señor juez ¿Puedo decir algo?
Juez: ¿De qué se trata, emperador?
El alicornio bajó volando hasta ponerse enfrente del juez y ahí le dijo.
Mike: Bueno. Como alternativa a la pena de muerte ¿Se me permitiría elegir un castigo más adecuado para los crímenes realizados por Arquímedes y Furia?
Preguntaba el alicornio. Aquello dejó un tanto confundido al juez, pero al final le respondió.
Juez: Bueno. No sé le puede negarse nada, a quien éste y su grupo lograron liberar al reino de Draconem de la tiranía de Arquímedes. Dígame, emperador ¿Cuál cree usted que es un castigo adecuado para ellos?
Preguntaba ahora el juez esto último. Mike no dijo nada, El alicornio se puso a su brazalete y se comunicó con Phalax.
Mike: ¿Phalax? ¿Puedes enviarme mi antiguo Modificador ADN?
Phalax: Por supuesto, emperador.
Delante del alicornio se tele transportó el antiguo invento de Mike para convertir unas especies en otras.
Con el invento en su casco, se acercó a ambos dragones, donde éstos miraban con odio al alicornio. El alicornio pulsó unos botones de su Modificador ADN y del aparato surgieron dos cables robóticos con pinzas que se engancharon en Arquímedes y Furia que miraban extrañados eso. Mike con tono serio y autoritario, les dijo a ambos a modo de reproche.
Mike: Arquímedes y Furia. Vosotros no sois más que unos malditos racistas que odiáis a todo lo que no sea un dragón como vosotros, en especial a los ponis. Pues bien. Os daré motivos para que odiéis a los ponis como nunca lo habéis hecho en vuestra vida.
Nadie comprendía a lo que se refería Mike, salvo la Patrulla Harmony que conocían la naturaleza el Modificador ADN. Mike hizo girar una rueda giratoria del invento, buscando algo y cuando lo encontró, lo pulsó. Los cuerpos de ambos dragones comenzaron a brillar y cuando la luz desapareció, todos los presentes se sorprendieron ante lo que había pasado.
Arquímedes: ¿Pero qué?
Furia: ¿Qué ha pasado?
Preguntaban ambos sin comprender que pasaba, hasta que notaron que el alicornio era casi de su misma altura. Arquímedes y Furia se miraron al uno al otro y se horrorizaron por completo ante lo que vieron. Ahí se dieron cuenta de que ambos eran nada menos que lo que más odiaban por encima de todo. Unos ponis.
Ambos: ¡NOOOOO...!
Gritaron ambos al darse cuenta de que ahora los dos ya no eran dragones, sino ponis. Con el color del pelaje y la crin como en sus formas de dragones y sin cutie mark. Mike mirando al juez y al jurado, les comentó a éstos.
Mike: Esos dos odiaban a los ponis y por eso hicieron todas aquellas maldades. En mi opinión, convertirlos en ponis comunes era un castigo adecuado mejor que la pena de muerte. Ahora los dos son completamente inofensivos y morirán en unas décadas.
Les explicaba este al juez jurado. Éstos tras deliberar por un momento entre ellos, miraron al alicornio y asintieron.
Juez: Nos parece bien, emperador Mike Bluer. Que ambos sean llevados a prisión donde pasarán el resto de sus vidas allí.
Ordenaba el juez y unos guardias se llevaron encadenados a Arquímedes y a Furia. El primero miró furioso a Mike donde ahí le gritaba.
Arquímedes: ¡Maldito seas tú y tu gente, Mike Bluer! ¡Juro que me la pagaras por arruinarme los planes! ¡Juro que me vengaré por esto, aunque sea lo último que haga! ¡Lo juro, maldito pony!
Amenazaba el dragón Mike, mientras el alicornio se mantenía indiferente a las amenazas del exdragón. Luego el alicornio se acercó a los hijos de la pareja y les dijo a éstos.
Mike: Bueno. Aunque no pude evitar que fuesen condenados a prisión, al menos pude salvar sus vidas por vosotros.
Les decía el alicornio a modo de consuelo a ambos dragoncillos. Aunque éstos eran conscientes que la vida de un pony era mucho más corta que un dragón, al menos podrían seguir viéndolos por un tiempo. Los dos pequeños agradecieron la ayuda del pony.
Jeros: Muchas gracias, señor Mike.
Lyna: Sí. Muchas gracias. Al menos podemos seguir viéndolos por un tiempo.
Decían éstos con una sonrisa pequeña, pero al menos contentos de que sus padres no iban a ser ejecutados. Mike mirando a Amber y Volcano, les comentó a éstos.
Mike: Amber. Volcano. Independientemente de quien sea el nuevo rey, espero que nos hagáis caso en lo que os pedimos eliminar eso sobre los marcados. Y también que nos deis la promesa de que a los hijos de Arquímedes no les ocurrirá nada malo.
Volcano: Tranquilo, Mike. Tienes nuestra palabra.
Amber: Haremos lo que está en nuestras garras para cambiar las cosas en nuestro reino.
Respondieron ambos dragones sonriendo. Cosa que al grupo le agradó oír.
Sky: Bien hecho, Mike.
Medic: Has hecho lo correcto.
Vulcan: Sí. Aunque esos desgraciados se merecían lo peor, no me agrada la idea de que esos niños se queden huérfanos.
Comentaba el grupo, felicitando al alicornio por su buena acción. Mike sonriendo, les respondió.
Mike: Como dijo Vulcan, esos dos malditos se merecían lo peor. Pero no me agradaba la idea de que los niños tuvieran que perder a sus padres ni que éstos tuvieran que sufrir las consecuencias de las malas acciones de sus progenitores.
Explicaba Mike. Todos estuvieron de acuerdo con la decisión de Mike. Flavia tuvo algunos recelos por la decisión de Mike, ya que recordaba como en el pasado Furia intento asesinar a su hija Minerva, pero mirando a los hijos de Arquímedes y Furia, no tuvo más remedio que darle la razón.
Rainbow: Ja, ja, ja. Convertidos en ponis. Mike, lo admito. Eso si que ha sido insuperable.
La decía la pegaso cían al alicornio, riéndose sin parar en el aire. Mike sonrió también.
Dark Cloud: Bueno. Ya está bien de hablar. Y ahora a celebrar que la dictadura de Arquímedes ha terminado y ahora Draconem está libre.
Decía el fénix, estando el ave subido en la grupa de Darkwing. Pinkie Pie toda emocionada, le dio la razón.
Pinkie: ¡SÍIII...! ¡Fiesta...!
Dijo la pony rosa, sacando de la nada su cañón de fiestas y disparar confeti por él.
Ceniza: ¿De dónde ha sacado el cañón la pony rosa esa?
Preguntaba extrañado el dragón al igual que su esposa, al ver que la pony había sacado aquel misterioso cañón. Sus hijos sonriendo alegremente, les respondieron a sus padres.
Minerva: Créeme, padre. Es mejor no saberlo.
Urano: Si algo hemos sabido de esa pony rosa, es que ella se pasa por encima cualquier sentido lógico.
Neptuno: Así que ni os esforcéis en entenderlo, papá y mamá.
Por la noche, por la ciudad ya reconstruida gracias a los robots de construcción cedidos por el Imperio Celeste, se celebró una gran fiesta donde ponis y dragones se divertían por igual. Después de luchar codo con codo contra el malvado Arquímedes y sus seguidores, muchas rencillas anteriores quedaron atrás. Aun quedaban algunas desconfianzas entre ambas razas, pero no tanto como antes. La fiesta incluía grifos del reino de Zoren y ponis celestes. La fiesta se extendía por las calles de la ciudad.
Mike y sus amigos se divertían en la fiesta, bailando o cantando por las calles. Heart Fire realizaba algunos de sus danzas y bailes, dondel se la unieron Darkwing, Rebeca y Lily. La patrulla se divertía cada uno a su manera, incluso el Escuadrón Delta estaba con ellos y curiosamente Minerva charlaba alegremente con Piro Fire, así hasta que Golden Heart la invitó a esta a bailar.
Neptuno y Urano charlaban con Light y Nightmare, pidiendo algunos consejos para manejar sus nuevos poderes divinos.
Lyndon pasaba tranquilamente entre la gente y de vez en cuando, mangaba alguna cartera sin que nadie se diera cuenta.
Las mane se divertían cada una por su lado. Las princesas Celestia y Luna charlaban tranquilamente con Amber y Volcano y tratar de llegar a algunas negociaciones entre ponis y dragones como para fomentar la paz.
Ignea miraba el cielo, viendo en él la imagen de su antiguo marido que ahora mismo estará en un lugar mejor. Una lágrimas salieron de sus ojos, pero trató de animarse para que su tristeza no afectase a los demás.
Mike estaba tranquilamente bailando junto con Holy y Golden Tail, hasta que en ese momento su brazalete se iluminó. El alicornio se puso en contacto donde delante de él salía una pantalla con un mensaje de texto. El alicornio miraba con atención dicho texto y al principio se sorprendió de lo que había leído, pero luego sonrió.
Mike: Con que se trataba de eso. Ahora lo entiendo todo.
Holy: ¿De qué se trata, Mike?
Golden Tail: (¿Qué pone ahí, Mike?).
Preguntaban la fénix y el zorro. Mike mirando a éstos con una sonrisa, les respondió.
Mike: Luego os lo explicó. Ahora sigamos divirtiéndonos.
Decía el alicornio, dispuesto a seguir con la diversión, hasta que Cadence apareció y se les acerco para saludar al alicornio.
Cadence: Hola, Mike.
Mike: Hola, Cadence ¿Divirtiéndote en la fiesta?
Cadence: Sí, Mike. Pero quería preguntarte algo ¿Por un casual has visto a mi cuñada?
Mike paró de bailar y la respondió.
Mike: ¿A Twilight? Pues no. No la he visto.
Cadence: Mi marido fue a buscarla, pero no ha vuelto todavía y estoy comenzando a preocuparme.
Le decía la princesa del amor con tono de preocupación. Mike tratando de calmarla, la dijo con una sonrisa.
Mike: Tranquila, Cadence. Si quieres, iremos a buscar a ambos para que te sientas mas tranquila.
Cadence: Gracias, Mike.
Pero justo en ese momento, una luz surgió de lo alto de un edifico, llamando la atención de todo el mundo.
Black: ¿Qué es eso?
Camaleón: Ni idea.
Holy: Mike.
Mike: Lo veo. Vamos.
Mike junto con Holy y Golden Tail adoptando su forma espada, salio volando. Heart Fire y Night Ray lo siguieron también volando.
Heart: Padre, espera.
Night: Vamos contigo.
Los tres jóvenes junto con sus fénix, fueron volando hasta llegar a lo alto de dicho edificio. La capitana Jill de la orden del Ojo Negro, vio a éstos y decidió seguirlos para ver que pasaba. Cuando llegaron, se sorprendieron de lo que acaban de ver.
Mike: ¿Pero qué...?
Armor: ¿Cua...cuándo...Decidiste traicionar... a los tuyos...?
Se oía la voz débil de Shining Armor, que estaba tendido en el suelo, atado con cadenas mágicas negras que le impedían moverse. Nadie sabía lo que iba a ocurrir en ese momento. Algo completamente inesperado.
Interrumpiendo historia.
Lyndon: Y ahí es cuando ocurrió todo. Supongo que no hace falta que te cuenta nada, ya que estuviste ahí para presenciarlo todo.
La decía con tono serio el grifo. La grifo dándole la razón, le respondió.
Jill: Así es. Los problemas que ocurrieron después de ese día, cuando apenas nos recuperamos.
La grifo soltó un suspiro y le dijo al grifo.
Jill: Bien. Puedes marcharte. Ya me has contado todo lo que necesitaba saber.
La dijo el grifo. Lyndon se sorprendió al oír decir a la grifo que le dejaba marchar.
Lyndon: ¿En serio?
Jill: Sí. Ya no te necesito más. Y estoy segura que tus amigos te echaran en falta. Ahora puedes marcharte.
Lyndon: Bien. En ese caso.
El grifo se levantó de su asiento y tras guardar el libro en su bolsa, se despidió de ésta.
Lyndon: Ha sido un placer conocerte, preciosa. Espero que volvamos a encontrarnos algún día, mi hermosa dama.
Se despedía el grifo, cogiendo de la garra a Jill y besándola en ella para luego marcharse. Jill respirando profundamente, salió por la puerta y tras caminar por el largo pasillo donde trajeron al grifo al inicio de la historia, salió al exterior. Parecía de noche, ya que no había rayos del sol. Pero si uno miraba hacia arriba, podía verse que en realidad, eran nubes negras y oscuras que tapaban cualquier luz del sol que pudiera haber. Un soldado grifo de la orden del Ojo Negro, se acercó a la grifo y tras hacerla un saludo militar, la dijo.
Soldado: Mi comandante ¿Qué hacemos?
Preguntaba el soldado. La grifo sin mirarle, le respondió.
Jill: Que preparen a las tropas. Presiento que se nos avecinara una buena si el alicornio y su grupo no logran acabar con el mal que nos está asolando ahora mismo.
El soldado asintiendo y volviendo a hacer un saludo militar, se marchó. Jill miraba el cielo oscuro llena de nubes negras. Aunque aparentaba tranquila, en el fondo estaba preocupada. Preocupada de lo que podía pasara ahora.
Continuara.
No olvidéis comentar.
Nota autor: A partir de aquí Lyndon dejará de hacer de narrador al principio y final de cada capítulo (y presiento que más de uno lo va a celebrar, no se por qué creo yo eso).
Otra cosa también quiero decir. A partir de ahora subiré otro fanfic que se titulara "AGENTE CÓDIGO: ALEXANDRA. Archivos secretos. Donde Alexandra es la protagonista. En ella se explicara lo que estuvo haciendo ella durante el fanfic "Lucha por la Igualdad" a modo de historia paralela. Tengo casi todos los capítulos ya preparados de antemano y son capítulos cortos, por lo que no me llevó demasiado tiempo hacerlos todos. Así que podré subirlos casi diariamente.
