Gui: Locura momentánea, permitida por las chicas del Torneo entre Distritos del foro Hasta el Final de la Pradera. Esta vez había que hacer una inocentada y a mí me tocó hacerla con un váter. Sólo imaginad un váter moderno de los que te limpian el culo con un chorrito de agua y que adaptan la taza a tu temperatura corporal. Me han dicho que hasta te alienta a cagar cuando no sale (perdón por la vulgaridad). Y por supuesto, está en continuidad con los drabbles anteriores, que os invito a leer. 600 palabras, rozando el límite.

Disclaimer: No se puede decir que esto no es de Collins pero tampoco se puede decir que no sea mío…


La red
o enredando el lío

Su enfado se hizo evidente cuando, después de penetrar en su casita prefabricada, de esas que eran todas iguales en el Capitolio, hizo una pausa entre su nombre, dicho con dulzura, y su apellido, teñido con amenazas:

–Nick… Odair…

Nick hizo como que se esperaba a que llegase así, en mitad de la nada y a mitad de proyecto.

–¡Mella! ¿Qué tal el viaje?

–¿Has conseguido algo para el comité de viajes? –dijo ella como si se hubiesen peleado la noche anterior. La verdad es que no se veían desde hacía un año y no habían intercambiado palabra alguna desde hacía una semana.

–¿No quieres cenar algo? Estoy seguro de que no has comido –contestó él, devolviéndole el he-ignorado-tu-pregunta.

Mella debía de haberse enfadado con alguien. Era algo que hacía a menudo. Y había decidido tomarla con él, pobre esclavo al servicio de sus planes de grandeza. Pero Paylor sólo le había dado permiso para ponerse a crear un comité, no lo había sacado de la nada sólo para él.

–Pienso colarme en alguno de los trenes que va a cualquiera de los distritos –le confesó Mella en un momento dado, después de una comida silenciosa.

–¿En serio?

–Soy la hija del Sinsajo: funcionará. He decidido presentarme como Mella Everdeen, queda más auténtico.

Nick se levantó mientras contestaba. Hablaron entre dos salas: Nick en el baño y Mella en el comedor. Ella alzaba la voz y él contestaba con monosílabos.

–Nick, la gente debería besar el suelo que pisas. Eres guapo y tu padre era muy guapo, lo he visto en fotos. ¡La gente lo conoce!

–Ya –, pero pensaba "no todos, o mal, o con una idea errónea". Sus manos manipulaban el teclado de programación del váter.

–Nick, ¿tú crees que tardará?

–No lo sé –dijo en un tono normal, volviendo a la sala. Le sirvió más agua a Mella–. En realidad me parece que me he lanzado en una misión complicada. Hacer un comité de viajes entre distritos implica muchas cosas y mucha gente. No todo el mundo quiere colaborar, les da pereza moverse. Son todos viejos aquí. Piensan que estoy loco, algunos hasta en el mal sentido, y hablan de Annie.

–Oh, ¿qué más me dan esos viejos decrépitos y asquerosos? ¡Que se queden en sus sillones moviendo los hilos desde lejos! Yo quiero cosas concretas. Quiero ver si en los demás lugares las casas son distintas, reconstrucción, arquitectura de la época de los Juegos... Quiero saber qué hay para poder hacer algo. No me puedo quedar aquí sentada. ¡Nos tenemos que ir mañana!

–¿Nos?

–Por supuesto. No vas a seguir con eso, no nos sirve. Nos colaremos en calidad de descendientes de grandes héroes del país. ¿Dónde está el baño?

El cambio de tono fue abrumador. Nick señaló hastiado hacia el pasillo, como si nada. En cuanto Mella le dio la espalda, no pudo aguantar un instante más la sonrisa diabólica.

Esperó. Y de repente Mella gritó en el baño, un grito de sorpresa, asustado, largo, a golpes. No paraba, volvía con más o menos intensidad, daba saltitos con silencios entrecortados. Nick se imaginaba la lucha entre el chorro del váter y la joven.

–¡Nick! ¡Nick! ¡Ah! ¡Nick! –la fuerza del grito hacía al chico desternillarse de risa en su silla.

Mella llegó corriendo, empapada y subiéndose aún el pantalón. Nick no pudo recomponerse a tiempo.

–¡Has sido tú, traidor!

–Es para que te tranquilices un poco –le dijo, con lágrimas en los ojos.

–¡No pienso volver a hablarte, sucio hipócrita! –salió dando un portazo. Nick se levantó corriendo.

–Mella, ¡eh Mella! ¡Era una broma!


Imaginad a mini Finnick corriendo tras mini Kateeta, Peeniss (Kateeta es más gracioso): yo me muero de lo mono que es esto y me alegro de los gracioso que me lo imagino… ¿Tomatazos?

Gui
SdlN