Nicky se despertó en su lujoso apartamento de Madison Ave. Su madre le había comprado aquella casa cuando cumplió los 21 y siempre se había ocupado de que no le faltase de nada. Menos una madre, claro. Puta Marka, era mejor no pensar en ella. Nicky se giró y a su lado encontró el cuerpo cálido y desnudo de Kate. Pobre gatita, estaba tan asustada la noche anterior en aquella discoteca que no pudo más que llevarla a casa y follársela hasta que se le olvidaran todos los males.

- Hola…- saludó Nicky cuando la chica abrió sus preciosos ojos azules. ¿Cuántas chicas habían despertado así en su cama? Ni recordaba. Lo que si sabía era que Kate estaba entre las más guapas.

- ¡Mierda!- exclamó la chica- ¿Qué hora es?

- La hora del desayuno- dijo Nicky apartando el cabello de la rubia y comenzando a besarla el cuello. Kate se apartó rápidamente saltando de la cama.

- ¡No!- gritó la chica- O sea, perdona- se apresuró a decir al ver la cara de desconcierto de Nicky- A ver, que me ha gustado mucho lo de anoche,-añadió con una sonrisa pícara que hizo que algo en el interior de Nicky revoloteara- ¡pero es que tengo que ir a clase!

- Ohh, así que eres una empollona- rió Nicky- No pasa nada, gatita empollona, te llevo en coche a la universidad.

Las chicas se vistieron, entre coqueteos y caricias recordando la noche anterior. Cogieron rápidamente unas galletas y se subieron al coche de Nicky.

- Gracias por lo de anoche…- dijo con la cabeza agachada Kate desde el asiento del copiloto.

- Sé que follo de lo lindo, pero no necesitas darme las gracias- bromeó Nicky.

- ¡Qué tonta!- sonrió la chica- Gira aquí a la derecha- le indicó Kate cuando llegaron a un extremo de Central Park.- Gracias por salvarme de aquel baboso.

- Es mi hobbie favorito…- respondió Nicky, y añadió mirándola y apartando la vista de la carretera-…salvar a jovencitas para llevármelas a mi cama.

Kate sonrió poniendo los ojos en blanco y Nicky tuvo que apartar la vista de su rostro si no quería tener un accidente. ¿Qué estaba haciendo? Ella no era así, ella no llevaba a las chicas a clase después de echarlas un polvo. Ella en la mayoría de las ocasiones ni siquiera se acordaría de su nombre a la mañana siguiente. Pero aquella jodida cría…

- Para por aquí- le indicó Kate en una calle con poco tráfico. Nicky le hizo caso y aparcó el coche delante de una lujosa chocolatería donde su estirada madre compraba sus caprichos.- Dame esto- dijo a la vez que cogía el móvil de Nicky y apuntaba su número de teléfono haciéndose una llamada perdida.- Por si acaso quieres seguir llevándote a la cama a jovencitas- Nicky rió.

- A lo mejor te escribo-. Respondió.

- A lo mejor lo espero con muchas ganas-. Añadió Kate acercándose a su rosto haciendo que su boca quedara a escasos centímetros de la de Nicky. Kate se mordió el labio y Nicky sintió como algo entre sus piernas comenzaba a humedecerse.- Gracias, Nicky.

Kate le dio un beso en la mejilla izquierda, muy cerca de la boca, dejándola con ganas de más. La chica sonrió, cogió su mochila y salió del coche. Ella se quedó ahí sentada, mirando con cara de gilipollas como aquella jodida niña sacaba de su mochila un polo azul y entraba en el colegio Trinity School. Un momento, ¿en el COLEGIO Trinity School?

N/A: Creía que esto iba a ser más fácil pero son dos lenguajes distintos y en verdad me cuesta mucho pasar de tv a literario porque los tiempos son completamente diferentes. Por ejemplo, en TV hay muchas elipsis que aquí quedarían muy raras, pero voy a seguir trabajando en ello :P