Capítulo 3.

Después de verla en los brazos de otro hombre, volví a entrar en el auto para tranquilizarme un poco, después de todo, ella había vuelto y eso era suficiente por ahora. Tenía el impuso de entrar corriendo a aquel lugar, tomar a Kotoko de la mano y besarla como nunca lo hice, sin embargo, las posibilidades de que eso resultara favorable, eran nulas, pues ella se había marchado para olvidarme y al parecer lo había conseguido.

No sé de dónde demonios había salido ese tipejo, sólo al recordar el beso que compartieron mi boca se llenó de un sabor amargo, una opresión en mi pecho que no podía ser otra cosa que celos. No podía con la idea de verla con alguien más, de que él disfrutara de sus sonrisas, de que él estuviera probando sus labios, esa boca perfecta con la que he soñado todo éste tiempo.

Le dí un golpe al volante y me llamé idiota, pues no era más que un fantasma ahora en su vida. Lamentarse no sirve de nada en éstos momentos porque yo sé muy bien que me busqué todo lo que está pasando en mi vida, me sentía tan seguro de que controlaba sus deseos que mi arrogancia me cegó y no pude ver el momento en que la perdí, sólo en mi imaginación puedo tener esa escena entre nosotros declarándonos nuestro amor bajo la lluvia, estoy seguro que sólo yo pienso en esa pequeña posibilidad de estar juntos.

Ahora que ella estaba de vuelta tenía que actuar rápido y poder hacerme notar lo más pronto posible. En ese mismo momento, sonó mi celular, miré número y supe que era mi oportunidad, ya que era un inversionista estadounidense que quería impresionar para que nos apoyara en el nuevo proyecto, ya que él acababa de llegar, supuse que tal vez le gustaría probar comida tradicional.

- ¡Hola que gusto que me llamara! - le saludé

- ¡Que tal Director Irie! Me preguntaba si tenía un poco de tiempo para hablar sobre el proyecto que me comentó y aprovechar de su hospitalidad para conocer un poco de su país, ¿conoce algún restaurante de comida tradicional japonesa?

- Oh claro que si señor Travis! - mi portunidad perfecta - ¿está en su hotel en éste momento? Para que lo lleve a un restaurante con comida exquisita tal como usted lo quiere.

- Si me encuentro en el hotel, si gusta nos vemos en el lobby en...

- Cinco minutos - le interrumpí - ando cerca y supongo que sería una buena hora para ir a cenar y hablar de negocios.

- De acuerdo, acá lo espero.

Corté la llamada y me puse en marcha para ir a recogerlo, era el pretexto perfecto para encontrármela de frente y saludarla, tenía que poner todo de mi parte para que mis deseos e impulsos no se salieran de control, ya que era capaz de llevármela lejos y jamás regresar.

Después de ir a recoger al señor Travis, fuimos al Aihara, el inversionista se quedó maravillado por la fachada y los detalles del restaurante, ya que era mejor de lo que se esperaba, parloteaba a cerca de lo mucho que le había impresionado Tokio y la cultura, no le presté mucha atención, lo único que quería era ver a Kotoko.

Al entrar en el restaurante, nos dieron la bienvenida y se quedaron paralizados ante mi presencia, el señor Aihara fue el primero en reaccionar saludándome cortésmente.

- Hola Naoki, ¿que te trae por aquí? - Preguntó algo sorprendido por mi presencia.

- Buenas noches señor - le saludé con una sonrisa - vine a enseñarle su espléndido restaurante al señor Travis quien es un empresario muy exitoso en los Estados Unidos, me dijo que quería deleitar una exquisita comida tradicional y pensé traerlo a que probara sus exquisitos platillos.

- ¡Oh! - dijo algo apenado - me halagas Naoki, por favor tomen asiento, pronto les enviaré a alguien para que les atienda.

Nos acomodamos en un privado que estaba vacío para esperar el menú y ordenar lo que comeríamos mientras "hablábamos" de negocios, claro, esa era la intención de mi acompañante porque la mía claramente era poder ver a Kotoko y acercarme a ella.

Pasamos la noche hablando de todo un poco, comiendo esto y aquello sin embargo ella no apareció en todo el momento que estuve ahí, ¿Quizá había visto mal? ¿Mi desesperación por encontrarla me había causado una alucinación?. Estaba a punto de declararme loco cuando escuché su voz dulce y alegre, busqué el lugar de dónde provenía y la encontré frente a su padre preguntándole cosas, me disculpé con el señor y caminé hacia ella.

Mi corazón latía a mil por hora, no sabía si mis emociones podían salirse de control al momento de tenerla más cerca, era el momento que tanto había soñado entonces ella volteó a verme.

Observé su sorpresa y entonces su mirada dejó de ser cálida al momento de reconocerme pues se volvió fría e inexpresiva, era de una forma que nunca había visto. Le sonreí de manera espontánea pero ella no me devolvió ninguna sonrisa, sólo un gélido y amargo silencio que me carcomía el alma. Imaginé que ella estaría un poco cambiada pero nunca me esperé una reacción tan diferente a la actitud que siempre me mostraba. Intenté controlarme y le saludé de la manera más natural que podía.

- Kotoko, que alegría volver a verte - le dije sinceramente

- El gusto no es mutuo - respondió en un tono frío - al volver aquí sabía que podía encontrarme contigo pero no me esperé que fuera tan pronto - dijo de tal forma que me dio a entender que mi presencia le incomodaba

- Oh... - fue todo lo que pudo salir de mi boca, ¿que le había pasado? ¿por qué me miraba y hablaba de esa manera?

- Si no tienes nada más que decirme te ruego que vuelvas a tu lugar, comas rápido y te marches - me dijo con una sonrisa sarcástica - no quiero creer que al volver tengo que lidiar de nuevo con alguien tan desagradable como tu - me miró por un instante y entonces puso los ojos en blanco, dio media vuelta y se marchó a la parte de atrás del local.

- Kotoko... - solo alcancé a decirle eso pues ella me ignoró por completo.

Me quedé pasmado ante su actitud tan ajena a ella, al menos a la Kotoko que recordaba. ¿Qué había sido todo eso? Ella ya no era la misma niña dulce que yo recordaba, no me dejó ni siquiera acercarme un poco o al menos conversar como viejos amigos, simplemente me alejó de su lado como si fuera algo podrido. Supuse que al verme de nuevo correría a mis brazos o por lo menos me dejaría besarla pero creo que ahora el soñador era yo.

Al terminar la cena llevé al señor Travis a su hotel y me dirigí a mi casa, subí a mi habitación, me encerré en ella y después de muchos años de dolor acumulado, lloré, dejé escapar mis sentimientos y no pude evitar que mis lágrimas cayeran sin cesar de mis ojos, aunque ella había vuelto y me armé de valor para poder tratarla mejor, demostrarle que su partida me cambió, que ahora estaba decidido a olvidar todos mis prejuicios y quedarme a su lado. Ella sólo me habló con indiferencia, sin darme la oportunidad de demostrarle todo el amor que sentía por ella y que por años he guardado.

Era la primera vez que me quedaba dormido mientras lloraba, supongo que así era como se sentía ella cada vez que yo la rechazaba o la humillaba frente a todos, quizá así lloró de manera amarga cuando rechacé su carta o cuando se enteró que me iba a casar.

Después de mucho tiempo de negarme a los hechos, por fin reconozco que me comporté como un canalla, lo peor que le puede hacer un hombre a una mujer es enamorarla sin tener la mínima intención de corresponderle y eso era lo que yo le había hecho, sólo la ilusioné con el beso que le dí el día de la graduación cuando me dijo que me iba a dejar de querer, en ese entonces ella era una dulce niña llena de sueños y esperanzas, aunque yo me negaba a creerlo, yo deseaba besarla desde hace mucho tiempo y creí satisfacer mis deseos de esa manera sin importarme lo que ella sintiera después.

Todo éste tiempo sólo me ha servido para darme cuenta de lo maldito que fui con ella, nunca me perdonaría el haber jugado con sus sentimientos y el negarme por prejuicios tontos al amor que ella me ofrecía. Lo que me dijo Kinnosuke aquella vez era verdad, su corazón y sus sentimientos sinceros hacia mí nunca fueron suficientes para el genio Irie Naoki.

No me daré por vencido, no importa cuánto tiempo me tome o que tan doloroso sea, tengo que decirle mis sentimientos y recompensar todo el dolor que le causé. Debo hacer que olvide lo cruel y miserable que fui con ella y convencerla de que he cambiado, ella puede hacer conmigo lo que quiera pues le pertenezco en cuerpo y alma.

Pasaron dos días desde que la vi y no puedo quitarme de la cabeza su mirada fría que me dedicó, ella había cambiado completamente, se veía mas centrada, más hermosa. Su cuerpo ya no era de una niña sino todo lo contrario, era escultural, bien proporcionado y estilizado. Simplemente preciosa.

Después de varios de lo sucedido, el abuelo de mi esposa me notificó que había organizado una fiesta de gala para fortalecer relaciones de negocios y amarrar uno que otro trato, a mi me había comentado que quería presentarme a un chef que a pesar de su juventud, había ganado buena popularidad entre los restaurantes más populares en inglaterra y había venido a Japón hace unos días para aprender nuevas técnicas y aplicarlas en su restaurante. Sin embargo, algo llamó mi atención, ya que me dijo que había llegado al país acompañado de su novia que es japonesa por lo tanto su interés por la gastronomía del país estaba ligado a su situación sentimental. El Director Oizumi estaba interesado en invertir para que abriera una sucursal de su restaurante en la ciudad, ya que la vez que acudió a una reunión de negocios en ese restaurante se había quedado impresionado por la elegancia que el lugar tenía y por los platillos sofisticados.

Sinceramente, esa fiesta es lo menos en lo que quiero pensar, pues aún tengo en la mente esa conversación escueta y vacía que tuvimos Kotoko y yo, no podía dejar de pensar en su mirada fría y decidida, en sus palabras cargadas de ironía y amargura. Ella ya no era mi dulce niña pero no importaba. Aunque tenga que darlo todo, lograré que vuelva a amarme y tener una vida juntos.


N/A: Gracias por todos sus comentarios lo aprecio de igual manera.

Espero éste capítulo les guste, la verdad quise hacer a Kotoko más agresiva con Naoki por todo lo que le hizo y por todo el dolor que le causó. La verdad me desesperaba tanto en los dramas como en la serie lo dependiente que era y pues aquí trataré de hacerla una mujer que tiene mucho amor propio y que no va a dejar que la vuelvan a sobajar de cualquier manera. Naoki ahora creo que entiende como se sentía ella pero en fin, el se lo buscó.

Por fis, no olviden dejar Reviews y decirme que tal les ha parecido hasta ahora.

Melina tolentino.