Capítulo 11.
Un par de días han pasado desde nuestra conversación. Puede que nazca una nueva relación entre los dos, pero por el momento, solo dejo que las cosas lleven su curso. En estos días he visto a Kotoko un poco desanimada, deprimida, sin ganas de nada. Debe ser por Andrew. Ese tipo se rindió tan rápido que me sorprendió, ¿no que la amaba mucho? ¿ese era todo el amor que le tenía? Al primer problema se va y la deja con más preguntas que respuestas.
Sé que tal vez no tenga la calidad moral como para reclamarle o buscarle para que "entre en razón". Cuantas veces no la hice llorar y la hice sufrir incluso más de lo que Andrew ha hecho.
Era de mañana, me dirigí hacia el comedor para prepararme algo para desayunar ya que mi madre, mi padre y mi hermano habían salido a hacer algunas compras. Al llegar al pie de las escaleras, vi que Kotoko estaba cabizbaja con una taza de café en la mano.
-Hola – le saludé
-Hola Naoki – Me dedicó una mirada y volvió a agachar la cabeza.
-Kotoko, creo que es tiempo de que dejes esa taciturnidad impropia en ti, siempre estabas llena de vida. No creo que sea correcto que sufras por Andrew – le dije – eres una mujer valiosa, no debes estar así.
-Gracias, en verdad gracias – me miró de forma triste, noté que había llorado
-¿Te ha llamado?
-No – esbozó una risa forzada – es extraño que quieras hablar sobre esto, nunca me hubiera imaginado hace años que quisieras ser mi pañuelo de lágrimas.
-A pesar de que estoy algo feliz de la situación, no es de caballeros que me aproveche de ella – le sonreí – aparte quiero estar presente para ti. Por lo pronto como un amigo si tú quieres.
-Te lo agradezco mucho Naoki, perdóname por todo el mal trato que te di, sinceramente cuando te veía solo dejaba pasar el resentimiento. No debí tratarte de esa manera, al fin y al cabo nunca fuimos nada.
-Puede que tengas razón, pero te entiendo, si yo hubiera estado en tu situación no sé qué hubiera hecho – le dije.
Nos sonreímos un momento cuando el celular de Kotoko comenzó a sonar, en la pantalla podía leerse Andrew.
-Contesta – le dije, ella asintió
Cogió el teléfono y contestó la llamada. Se paró un momento y caminó hacia el patio trasero. Caminaba de un lado al otro mientras sostenía la conversación con Andrew. Mi estado de ánimo no era el mejor, moría de celos nada más al verla hablando con otro hombre. Pero iba a mantener mi promesa. Por el momento solo quiero ser su amigo, quiero volver a conquistarla.
Ella colgó el teléfono y se dirigió hacia mí, su rostro reflejaba tranquilidad y algo de duda.
-¿Qué te dijo? – pregunté curioso
-Me dijo que me extrañaba, que lo sentía mucho por haberme hecho llorar y por darse por vencido tan rápido. Igual que se dejó llevar por sus emociones y su coraje y que no supo manejarlo, por lo que lo único que se le vino a la mente fue regresar a Inglaterra, sin embargo, cuando se tranquilizó, le daba mucha vergüenza volver a contactarme, tenía miedo de que lo rechazara.
-Entonces, ¿Qué pasó? ¿has vuelto con él?
-No – me dijo mientras entrecruzaba los dedos de las manos – le dije que tenía que pensarlo pues realmente yo creí que iba a luchar por mí y pues no lo hizo. Se dio por vencido muy fácilmente a la primera provocación. Estoy hecha un lío en estos momentos – dijo mientras agachaba la cara.
-¿Estás confundida? – asintió - ¿Por qué?
-Quiero a Andrew, él me ayudó mucho cuando estaba en ésa época oscura en mi vida, fue mi confidente, mi amigo, mi tutor, mi mayor apoyo en esos días y estoy agradecida por todo lo que me dio sin pedirme nada a cambio – dijo mientras veía sus manos – entonces apareces tú – fijó mirada en mi – con esos sentimientos, con esa actitud, con todo lo que ahora eres y por todo lo que ha pasado, no sé qué hacer. Cuando llegué pensé que te encontraría lleno de hijos, pero no. No sé cuáles son mis sentimientos hacia ti en estos precisos momentos.
-Puede que me ames o puede que sea solo un sentimiento de nostalgia lo que te invada ¿no? – le dije
-Así es.
-Kotoko – agarré una de sus manos, esperé que la quitara pero no fue así, continué – faltan semanas para que termine el mes que te pedí y que aceptaste darme, tu eres el amor de mi vida, sin ti no soy nada pero, si al terminar el mes tu descubres que quieres a Andrew y que yo formo parte de tu pasado, créeme, aunque mi alma se parta respetaré tu decisión, seré feliz porque tú eres feliz, es más, tanto te amo que soy capaz de entregarte a Andrew ante el altar el día de tu boda.
-Naoki…
-Kotoko, tu eres la luz de mi vida y por tonto no me di cuenta antes. No me di cuenta de cuánto deseaba despertar y verte a mi lado, sonreír contigo, aunque no hubiera motivo, escuchar tu voz mientras hiciéramos el amor. Por idiota perdí mucho – ella me miró sorprendida – Soy un hombre de casi treinta años que solo ha sido capaz de amar a una mujer en toda su vida, soy un hombre mayor que busca desesperadamente arreglar toda la mierda que causó por su arrogancia y orgullo.
-Es por esto que estoy confundida, yo jamás pensé verte rogando por mi amor o diciéndome cosas lindas, es más, ni de chiste cruzar unas palabras como lo estamos haciendo ahora.
-Es razonable que lo creas, hasta yo mismo me sorprendo. Sé que puedo ser más calculador, más ingenioso, que se yo. Sé que tal vez con mi arrogancia y frialdad te hubiera conquistado de nuevo, pero sabes, el día en que te fuiste me prometí que, si te volvía a ver, si te encontraba, iba a ser un mejor hombre para ti, alguien que en verdad merezcas. Pude ser frío y distante contigo, sin embargo, si lo hubiera sido, tal vez no estaríamos platicando así. – dije con el corazón en la mano – Mi matrimonio fracasó porque nunca pude dejar de pensar en ti. Me casé por despecho, por rabia, por dolor y jamás me puse a pensar en el grave error que cometía hasta días después.
-Naoki ¿Por qué cambiaste? ¿Por qué me sentiste perdida?
-Exactamente, tuve que perderte para darme cuenta lo mucho que te amaba y para darme cuenta que sin ti no soy nadie. Ahora no me importa perderlo todo con tal de estar junto a ti porque yo podría estar en una isla solo, sin nada a mi alrededor, sin embargo, sería un lugar paradisiaco si en esa isla estás tú. No me interesa perder todo por lo que he trabajado, no me interesan mis riquezas si no te tengo a mi lado. Déjame cortejarte, déjame intentar enamorarte de nuevo, pero como te lo mereces, con dulzura, con cariño.
-Pero que haré con Andrew… no quiero que esto se vea como un triángulo amoroso.
-Habla con él, explícale cómo te sientes y tal vez, el luche por ti, puede ser que ésta vez no se rinda tan fácilmente y me de batalla, Si gana y se queda con tu corazón, como un caballero, me haré a un lado.
-Está bien, lo intentaré – me miró – Irie kun – comenzó a reírse
-Tenía tiempo sin escuchar eso.
Después de esta provechosa plática, mi corazón estaba más tranquilo. Nunca le había hablado tan abiertamente a alguien de mis sentimientos, ella es especial, ella tiene mi corazón y debe conocerlo.
HOLA MIS LECTORES, ESPERO LES GUSTE ESTE CAPÍTULO. ESTUVE INSPIRADA Y ESCRIBÍ MUCHO. PERDÓN POR TARDAR TANTO, COMO RECOMPENSA SUBO TRES SEGUIDOS... ESPERO SUS REVIEWS PORFA, ESO ME HACE MEJORAR Y ME DA IDEAS. LOS AMO *3*
Melina Tolentino
