Capitulo 14.
El tiempo pasa volando, me da pena admitir que es la primera vez que lloro frente a alguien. Nunca he sido capaz de demostrar mis sentimientos de manera abierta, aunque fueran demasiado fuertes para contenerlos; de una u otra manera siempre lograba mantener mi postura, sin embargo, no puedo decir lo mismo cuando estoy con Kotoko.
Ella hace que yo sea más humano y no tengo miedo ya de admitir mis sentimientos. Puede que con el paso del tiempo haya madurado y ahora pueda comprender lo que significa perder a alguien a causa de mi orgullo.
Hoy era un día importante, tenía que ir a la compañía del director Oizumi, no me dijo exactamente qué asunto quería tratar conmigo, pero, estoy seguro que tiene algo relacionado con Sahoko.
Le llamé a mi abogado para que preparara todo el papeleo para iniciar con el divorcio. No sé muy bien como salgan las cosas, pero tengo que dar el primer paso yo. Ultimadamente, no me importa si pierdo todo o no. Antes no me interesaba obtener el divorcio o seguir casado con ella, total, no tenía nada que perder, pero ahora, si no me divorcio de Sahoko y Kotoko me acepta, no seré libre y no podré hacer mi vida con ella de la forma en que quiero.
Me encuentro con mi abogado en la entrada de la compañía Oizu Company para reunirnos con Sahoko y su abuelo. Una de sus secretarias se acercó para ofrecernos algo de tomar, pero lo rechazamos. No pasó mucho tiempo cuando nos invitaron a pasar al salón donde esperaban.
Al abrir la puerta mi corazón comenzaba a latir fuertemente a causa de la incertidumbre que la situación me causaba, sin embargo, pongo toda mi fuerza de voluntad para no demostrar lo nervioso que me encontraba.
El señor Oizumi y Sahoko estaban sentados en los sillones y al verme entrar con el abogado, Sahoko se puso rígida y me miraba con desconcierto y odio al mismo tiempo. Saludé con una reverencia y me senté donde me indicaron.
El anciano se acomodó en su lugar y entrelazando los dedos comenzó a hablar.
-Veo que has traído a un acompañante Naoki – señaló al abogado.
-Es mi abogado, el Licenciado Sagata, le pedí que viniera ya que él tiene preparados todos los documentos para el divorcio – dije de manera seria.
-Entiendo – me miró fijamente como tratando de adivinar mis pensamientos – así que sin importar lo que yo diga, tu decisión está tomada.
-Así es señor.
-¿Sin importar que su divorcio pueda afectar nuestra relación comercial?
-Siempre he valorado la capacidad que tiene usted de dividir lo personal de lo laboral, sin embargo, si en esta situación esto no es posible, lo entenderé - dije fríamente – está en todo su derecho si así usted lo quiere.
-Naoki – se recostó un poco en el sillón – esa fue una respuesta digna de ti, no esperaba menos, sin embargo, debo estar seguro. ¿De verdad no te importaría que nuestra relación comercial se vea afectada?
-Estoy seguro de que si usted retira el apoyo de nuestra empresa ya no tendrá el mismo impacto que en años anteriores, sin embargo, sería un golpe duro. Pero, debo reiterar mi posición pues creo que no es justo para su nieta que sigamos casados cuando no hay amor ni deseos de seguir junto a ella de mi parte – le dije relajadamente – no importa lo que tenga que hacer, así tenga que abrir otra empresa desde cero, si usted decide retirarse, lo entenderé y seguiré adelante.
-¿Siempre tan arrogante no? – Sahojo tomó la palabra de manera burlona – siempre regodeándote de tu capacidad, de tu inteligencia de tu…
-¡Sahoko! – le llamó su abuelo – tranquilízate – le ordenó
-Pero abuelo…
-Contrólate – dirigió una mirada severa a su nieta, y ella al verla solo agachó la cabeza. Acto seguido me miró soltando un suspiro - No te preocupes no pensaba quitarte mi apoyo, como dices, las cosas personales y laborales no me gusta mezclarlas. No te voy a negar que, si me siento molesto por todo el tiempo que le hiciste perder a mi nieta, más creo que yo tuve algo de culpa. Prácticamente te obligué a que te casaras con ella a pesar que estaba consciente que no la querías. Así que Sahoko te va a dar el divorcio, ella no acepta nada de tu parte y no te preocupes, nuestra relación comercial no se verá afectada en absoluto y he tratado de arreglar un poco el desastre que hizo mi nieta.
-Le agradezco y no tengo palabras que enmiende mi error, a pesar de que usted plantea que me obligó, al final yo igual tomé las decisiones y no actué de forma correcta ni para mí ni para Sahoko quien es la más afectada. Por favor, licenciado Sagata…
-No pienso darte el divorcio – Sahoko se levantó – lo siento abuelo, pero es algo que me concierne a mi decidir, no a ti.
-Sahoko, no te humilles más – le dijo el director Oizumi – él no te quiere, es lo mejor para ti.
-¡Y que me importa! Si lo único que quiere es deshacerse de mí para ir corriendo tras la falda de esa estúpida niña, ¡Maldita sea la hora que volvió esa desgraciada perra! – todos en la sala nos quedamos atónitos ante el exabrupto de ella, sobretodo su abuelo - ¿O me equivoco Irie Kun? – me dijo tratando de imitar y burlarse de Kotoko
-¡Sahoko! – le gritó su abuelo – ¡es inaudito lo que acabo de presenciar, impropio de ti y sobretodo avergonzante todo este número que estás montando! Entiende hija, él no te quiere…
-No te quiero y nunca te querré. Tienes razón, quiero el divorcio para poder amar libremente a Kotoko y ser feliz con ella – la miré con indiferencia – toma esto como una oportunidad para componer tu vida y hacer algo de provecho con ella. Firma el divorcio y no nos veamos nunca.
Le dije con el tono más frío que pude usar, vi en sus ojos dolor y tristeza, sabía que a pesar de todo ella tenía sentimientos hacia mí y me sentía un poco mal y culpable por ella, pero no podía permitirme dejarme llevar por sentimentalismos.
El anciano la miró con compasión y amor, ella me contempló con odio y a regañadientes aceptó firmar el divorcio. Aprobó todos los papeles y salió echando chispas de la habitación. Nos despedimos mi ex abuelo y yo con un apretón de manos. Sin palabras nos pedimos disculpas ambos por todo este tiempo que hemos lastimado los sentimientos de ella, pues a pesar de todo, Sahoko si sentía un amor genuino hacia mí
Por fin, podía gritarle al mundo que era libre de amar y hacer feliz a la única mujer que he querido desde que nací. No hay impedimento alguno para que seamos felices juntos, claro, si ella me elige. A pesar de todo, me sentía un tipo afortunado porque, al final, las cosas salieron mejor de lo que esperaba. Ahora solo falta esperar que Kotoko decida. Tengo fe que ella sabrá que aún me ama y yo, la amaré por el resto de mi vida
Llamé a mi oficina para saber si tenía pendientes por realizar, pero al parecer tengo la tarde libre, planeo ir a casa y pasar la tarde con ella.
Al llegar a casa, en la puerta de la entrada me llegó un exquisito aroma, mi estómago protestó por el hambre que comenzaba a sentir. Abrí la puerta de mi casa. Me quité los zapatos y me puse unas pantuflas, sin embargo, en el recibidor vi un par de zapatos deportivos de hombre y mis sentidos se pusieron en alerta. Caminé sigilosamente hacia la cocina para ver a quien le pertenecía ese par de zapatos extra
Cuál fue mi sorpresa al descubrir que el dueño de aquellos tenis era nada más y nada menos que Andrew. Quien de manera descarada estaba dándole de comer a Kotoko, quien recibía el bocado con satisfacción y dándole una sonrisa encantadora que solo me pertenece a mí.
Algo caliente comencé a sentir que transitaba por mis venas, sin importarme lo que Andrew me dijera, caminé hacia ellos y agarré del brazo a Kotoko jalándola hacia mí para que se parara y me siguiera hacia el patio trasero sin importar que protestaba tratando de soltarse de mi agarre. La pegué contra la pared soltándola abruptamente.
-¡Qué demonios te pasa Naoki! – girtó Kotoko sobando su brazo con la finalidad de aliviar un poco el malestar que sentía – ¡me lastimaste idiota!
-¿Qué diablos está haciendo ese tipo en mi casa? – le dije furioso
-Solo vino a visitarme, aparte, que carajo te importa a ti – me miró con furia
-¿Regresaste con él? – la tomé de los hombros perdiendo mi autocontrol
-No te interesa Naoki – me respondió con desprecio
-¡Respóndeme Kotoko! – grité - ¿regresaste con él?
-¡No! No he regresado con nadie – vi que sus ojos estaban comenzando a llenarse de lágrimas, de nuevo la estaba lastimando. No pude soportar su mirada llena de tristeza y coraje y mi furia se fue tal como vino
-Perdóname, es que tan solo el pensar perderte me vuelve loco – miré su brazo y estaba formándose un moretón. Me sentí el peor de los bastardos – discúlpame no debí perder el control de esa manera – le dije tratando de tocar su cara, ella me evitó.
-¡Piérdete Naoki!
Se dio la media vuelta dispuesta a regresar a la sala, pero no quería que ella se quedara enojada conmigo así que la tomé del brazo, la atraje hacia mí y alcancé a abrazarla, forcejeó un rato, pero al final se dejó envolver por mis brazos y sentí como comenzaba a llorar. De nuevo la punzada en mi corazón comenzó a perforar mi alma.
-¿Por qué me tratas así? – me dijo con la voz entrecortada por el llanto - ¿Qué te he hecho para que lo hagas?
-Nada mi amor, nada solo que soy un idiota neandertal que se muere de celos y rabia cada que te ve cerca de tu ex – le dije apartándome un poco de ella para enjugarle las lágrimas – ahora que lo pienso creo que todo esto debe tener una explicación ¿no es así?
-Mira tú y yo no somos nada y no tengo porque darte explicaciones – me dijo enojada, sus palabras fueron como un balde de agua helada para mi
-Tienes razón, no tengo derecho…
-Pero bueno, no quiero malos entendidos. – me interrumpió – no hay nadie en casa a excepto de mí como debiste notarlo, tus padres salieron a una cena con uno de sus amigos, tu hermano salió a una cita con su novia y yo me quedé sola en casa. Tenía hambre así que estaba tratando de llamar a un restaurante para que me trajera comida, pero en el instante que estaba por marcar Andrew llegó a la casa y lo dejé entrar. Le dije que estaba sola y que iba a pedir algo para comer, entonces él me dijo que no pidiera nada, que estaba ahí y que iba a cocinar algo nutritivo y delicioso para mí porque me veía un poco desmejorada. Estaba terminando de cocinar y me dio a probar lo que había cocinado, que, por cierto, es mi comida favorita y entonces llegaste. No pasó nada ni pasará nada entre Andrew y yo, por lo pronto solo es un amigo y ya, así como tú.
-Así que solo era eso
-Si y como últimamente haz hecho, sacas conclusiones sin pensar – me miró seria – a veces extraño al antiguo Naoki
-Yo… Soy un idiota, no debí comportarme así, sin embargo, debes saber que solo cuando estoy contigo puedo ser sincero conmigo mismo, por eso, me cuesta trabajo controlar mi cólera cuando te veo con alguien más, siento que te vas a ir de nuevo y eso me da miedo.
-Sigue comportándote como un loco y créeme que eso es lo que lograrás.
-No volverá a pasar, lo prometo
-Espero que así sea Naoki, no pienso darte más oportunidades – dijo fríamente.
Me recliné hacia ella para darle un beso, pero antes de que yo pudiera llegar a sus labios, me alejó y entró a la casa. Cerré los ojos por un momento y suspiré, le di un golpe a la pared para sacar un poco mi frustración, casi la pierdo de nuevo y todo por mis estúpidos celos. Que tonto eres Naoki, a pesar de todo eres un tonto.
HOLA A TODOS, GRACIAS POR LEER MI FIC. HE ESTADO ESCRIBIENDO LOS DEMÁS CAPÍTULOS PERO LOS SUBIRÉ CONFORMA LOS PULA UN POCO MÁS JAJAJA.
LES PIDO QUE ME DEJEN REVIEWS PARA QUE ASÍ PUEDA CONOCER SUS OPINIONES.
AHORA QUE LO PIENSO, NO CONOZCO BIEN LAS SIGLAS QUE SE UTILIZAN EN EL MUNDO DEL FANFIC, PERO BUENO, COMO SE PUDIERON DAR CUENTA, NAOKI ES MUY DIFERENTE AL QUE CONOCEMOS EN EL ANIME O LOS DRAMAS. LO QUISE HACER ASÍ PORQUE QUISE HACER UN PERSONAJE MÁS HUMANO, CON TODAS ESAS EMOCIONES QUE SON NUEVAS PERO QUE NO TEME YA A DISFRUTAR PARA PODER ESTAR CON SU AMADA.
ESPERO SIGAN LEYENDOME Y NO LES HAYA ABURRIDO.
LES REITERO MI CARIÑO Y POR FAVOR, DIGANME QUE OPINAN, ES IMPORTANTE PARA MI. DE UNA U OTRA MANERA SIEMPRE BUSCO TOMAR EN CUENTA LAS SUGERENCIAS QUE ME DAN.
GRACIAS.
MELINA TOLENTINO
