Sé que dije qué tal vez subiría este capitulo el viernes. Pero dije "tal vez " así que no me maten :c
Me quedó un tanto corto pero espero que les guste.
Disfrutenlo.
Frunció el ceño extrañado mientras leía el mensaje, ya sea por su contenido y el emisor de este. Nishinoya.
"¿Podemos vernos después de salir de clases? Necesito hablar contigo"
Miró para todos lados esperando no le observaran escribir en su móvil en plena clase.
"Claro. ¿Dónde nos vemos?"
No pasaron ni treinta segundos y el líbero ya le había respondido.
"En la entrada de la preparatoria"
Guardó definitivamente su móvil, ya contento de obtener toda la información.
Estaba un tanto sorprendido. No se esperaba aquello. Sospechó que se trataría acerca de él y Asahi, por lo que estaría a su total disposición para ayudarlo en lo que sea, aunque si ese no fuera el caso igualmente lo haría.
Apenas tocó el timbre ordenó sus cosas para no hacer esperar a Nishinoya.
- Daichi, adelántate – Pudo ver un poco de sorpresa en el nombrado – Iré en un momento – Su amigo solo asintió y se retiró.
En la entrada era un poco difícil ubicar al líbero, ya siendo por la cantidad de estudiantes que en esos momentos se encontraban allí, y la pequeña estatura del otro que lo hacía más complicado. Pronto, lo encontró a unos metros de salir de la preparatoria. Caminó hasta él, llamando su atención.
- Suga-san, gracias por venir – Sonrió levemente.
- De nada – Miró a sus alrededores, esperando que se dispersara la masa de estudiantes cerca de ellos - ¿De qué querías hablar?
- Antes de eso, ¿podemos ir a mi casa?
- ¿Ahora? – Fijó su mirada en la preparatoria. No había avisado a Daichi que se marcharía.
- Si, solo si puedes y quieres – Aclaró.
- Está bien – No lo pensó mucho. Quería ayudar a Noya en lo que sea.
- Bueno. Vamos.
Caminaron uno al lado del otro. Sus casas quedaban en dirección contraria por lo que Suga se estaba alejando cada vez más de su hogar.
El líbero estaba más amistoso y hablador, lo contrario de las prácticas, que era más serio de lo normal, y era por lo que casi todos estaban preocupados. Supuso que durante los partidos se comportaba así por la presencia de Asahi, y sabía que este era el culpable de la discusión entre los dos. Pero solo era una hipótesis.
Una vez en el hogar de Noya, le dijo que se supiera cómodo. Le sirvió un poco de agua y tomaron asiento en la sala de estar.
Nishinoya aclaró su garganta.
- Gracias por venir, Suga-san – Este asintió – Te pedí que vinieras porque necesito hablarte de algo.
- Adelante.
- Bueno – Miraba del suelo a sus ojos, constantemente – Este… - Supuso que su cara seria le daba nervios a Noya, pero le estaba demostrando que tenía su total atención – Yo…. – El líbero mordió su labio y desvió la mirada, frustrado.
Un tanto divertido y preocupado, se levantó. Caminó hasta su amigo y tomando asiento al lado de él, posiciono una mano en su hombro, dándole su total atención y discreción.
- Noya, cuéntame, confía en mí – Sonrió al más pequeño. Este, solo suspiro y asintió, mostrando una mirada decisiva.
- Yo… - Suga le regaló una pequeña sonrisa – Estoy saliendo con Asahi.
Sus cejas se elevaron y sus ojos se abrieron, sorprendido.
Más de una vez pasó por su mente aquella idea, pero la descartaba sin saber la razón, solamente lo hallaba poco probable. Los chicos eran bastante disimulados y no insinuaban nada. Además, dudaba que sus comportamientos cambiaran, ya que desde mucho antes eran como una "pareja", por lo que sería muy difícil notar la diferencia entre una amistad y una relación, hablando de Asahi y Nishinoya obviamente.
- Vaya. No sé qué decir.
- No te preocupes, tomate tu tiempo – Su mirada era comprensiva y amable.
- Gracias – Después de unos segundos para digerir la confesión, se sintió preparado - ¿Desde hace cuanto están juntos?
- Un mes y… - Contó con sus dedos – Dos semanas.
- ¿Un mes y dos semanas? – No podía creer que hayan durado tanto sin ser descubiertos por él mismo. Noya asintió – Y… ¿Cómo fue?
- ¿Cómo fue qué? – Frunció el ceño.
- ¿Cómo se dieron cuenta que se gustaban?
- Ah, eso – La cara se le puso un poco roja – Es una larga historia – Rascó su nuca.
- Tengo bastante tiempo – Le sonrió, burlonamente. A Nishinoya no le quedó de otra que contarle.
- Bueno. Por mi parte, no sabía que me gustaba hasta la discusión que tuvimos el año pasado, cuando perdimos contra Dateko. Ahí me di cuenta de lo mucho que le extrañaba y sobre todo, lo mucho que me dolía estar peleado con él, además, llegue a pensar que no le importaba ya que como sabes, dejó el club por un tiempo. Fue suficiente tiempo para darme cuenta de eso y muchas cosas más. Luego, cuando volvió, me fijaba mas en él, las cosas que me gustaban de él, sus gestos, su… - Desvió su mirada, avergonzado – cuerpo, y varias cosas mas – Suga sonrió, enternecido. Era adorable ver al energético Noya en una faceta tierna y enamorada.
- Entonces ahí descubriste que te gustaba.
- Si.
- Ya veo – Le sonrió comprensivamente – Y… ¿cómo se dio cuenta Asahi que le gustabas?
- Él me confesó que desde que entré al equipo le gusto – Río.
- Eso es bastante tiempo – Río igualmente.
- Si. Según él, le gustó mi actitud y mi forma de tratarlo.
- Es lo más característico de ti.
- ¿Es un cumplido o qué?
- Depende de cómo lo veas – Rieron juntos – a ese Asahi le gustan menores, ¿eh? – Movió sus cejas continuamente mirando al líbero, molestándole por los gustos extravagantes del as. Aunque, el amor no tiene edad, ¿verdad?
- Suga-san, deja de burlarte – Hizo un puchero – Solo es un año de diferencia.
- Lo sé, solo bromeaba – Palmeó su hombro – Oye y, ¿los dos eran gay desde antes o no?
- Solo Asahi.
- Nunca me di cuenta – Meditó.
- Ni yo – Confesó – No lo demuestra, y nunca dejó que se enteraran por si quiera un descuido. Era bastante cuidadoso.
- Es más astuto de lo que pensábamos – Las risas escaparon de sus bocas.
- Cierto.
- Nishinoya – Llamó su atención tras su voz seria – Pero no era solamente eso lo que me querías contar, ¿verdad?
- No. Hay mas – Igualmente tomó la actitud de Suga.
- Para ahorrarte trabajo, ¿tiene que ver acerca de la discusión en la que están ahora?
- Si.
- Bueno, adelante.
- Está bien – Tomó un respiro – Yo no sé cómo llevar una relación, ¿de acuerdo? Nunca he estado en una, y no sé cómo debería de ser el trato entre la pareja. Nunca me había enamorado antes, Asahi es mi primer amor, se podría decir – El líbero sonrió – Pero, aun con todo eso, hemos tenido discusiones y demás. Realmente creo que exagero las cosas, no sé cómo actuar frente las discusiones por muy pequeñas que sean, y me afectan. ¿Seré inmaduro?, ¿no estoy preparado para amar?, ¿no sirvo en el amor? Son preguntas que me hago frecuentemente y no logro responderlas. ¿Es normal sentirse así?
- Creo que eso debería respondértelo alguien que se ha enamorado, en estos momentos no podría decirte si es normal o no. No pienses tanto en eso, Noya. Es tu primer amor, obviamente no sabrás como llevar la relación, y falta decir que ese es un trabajo que se hace de a dos, Asahi y tu. Nadie nace sabiendo. Solamente deberían dejarse llevar y probar hasta que sepan dominar sus corazones, hasta que encuentren el equilibrio en su relación.
- Eso pienso, pero necesitaba escucharlo de alguien que no fuera yo – Soltó un suspiro.
- Entiendo – Guardó silencio unos segundos - ¿Por qué discutieron?
- Este… - Pensó sus palabras – Yo a veces le demuestro mi aprecio a Asahi. De vez en cuando lo hago en público pero disimuladamente, ya que a él no le gustaría que se formaran rumores acerca de nosotros. Le da miedo – Suga le miraba atento – Un día, lo fui a ver a su salón. Quería estar con él, acompañarlo, hablarle. En eso estábamos cuando de pronto unos chicos le dijeron que si yo era su novio o algo por el estilo, ya que parece que se notaba mucha nuestra cercanía, pero solo estaban molestándole. Asahi no se quedo callado y les dijo; "¿Cómo se les ocurre?, nunca estaría con un hombre". Obviamente lo dijo para eliminar sospechas, pero aun así, me dolió – Suspiró cansado – Me sentí mal en esos momentos y no sabía qué hacer, no quería estar allí. Me sentí rechazado, por la propia persona que amo.
- ¿Quieres parar? – Sobó el hombro de su amigo. Este solo negó.
- Me hizo preguntarme; ¿Vale la pena estar en una relación si es a espaldas de los demás?, ¿Tiene el derecho a llamarse relación?, ¿Estoy dispuesto a estar con alguien que no acepta lo que es?
- Pero tú tampoco eres gay públicamente.
- ¿A quién le importa eso? No porque quieres ser gay públicamente deberías de decírselo al mundo. Solamente debes ser tu mismo y así la gente se enterara de tu sexualidad. A mí me vale mierda lo que la gente piense o diga de mí, por lo mismo no me importaría tener una relación con un hombre y que todos lo sepan, pero Asahi no es así, se deja llevar por los prejuicios de las personas.
- Asahi es miedoso. Tú sabes eso.
- Cierto. Pero a lo que voy, ¿La culpa la tiene Asahi o yo? No puedo obligarlo a hacer algo que no quiere, pero yo, por mi parte, no podría estar en una relación así.
- Me alegro que sepas que no puedes obligarlo, es su decisión. No estás pensando mal Nishinoya, solamente no estás dispuesto a aceptar algo que no quieres – Noya asintió – Deseas ser tal y como eres junto a Asahi. Sin importarte los demás.
- Si – Sonrió – ¿Qué debería hacer?
- Deberías hablar con Asahi. Decirle como te sientes. También tienes que escucharlo, lo que piensa, su opinión, todo. Solamente así sabrán que podrían hacer.
- Buena idea. Pero, ¿crees que querrá hablarme?
- Por favor, Noya. ¿No te das cuenta de cómo te mira durante las prácticas, o como se esfuerza por entablar una conversación?
- Tienes razón. Aunque me siento bastante mal haciendo eso. Me cuesta ser frio con él.
- No te preocupes. Estoy seguro que se alegrara si le hablas.
- Eso espero – Sonrió.
- Pero, Nishinoya – Llamó su atención – Actúas así con él porque estas enojado, ¿verdad?
- En parte, si. Me molestó, como te decía, la forma en la que me "rechazó". Por lo mismo te explicaba antes que yo no sabía nada del amor y esas cosas, porque realmente no entendía si era una reacción correcta o muy exagerada.
- Entiendo. Pero si realmente te afectó, supongo que es la actitud correcta. Estúpido Asahi – Se cruzó de brazos, molesto. Noya solo río.
- Mañana hablare con él.
- Está bien. Luego me cuentas como te fue.
- Claro – Mostró una amplia sonrisa – Gracias, Suga-san. De verdad necesitaba hablar de esto.
- No te preocupes Noya, estaré siempre para escucharte y ayudarte, ¿bueno? – Le abrazó por instinto, sin contener sus ganas de hacerlo.
- Si. Gracias – Correspondió su abrazo.
En el momento que Noya le ofreció dinero para el autobús lo rechazó, él tenía y no le molestaba gastarlo.
Ya se encontraba de camino a casa, y parecía el momento perfecto para ponerse a pensar.
No podía negar que tenía un poco de sorpresa aun. No esperaba aquella confesión del líbero. Ambos gay, Asahi y Noya. Nunca notó algunos patrones que insinuaran una relación de estos, lo que de alguna manera le sorprendía lo astutos que habían logrado ser. Se notaba a distancia que eran el uno para el otro, se entienden bien y era cosa de tiempo a que esa amistad pasara a un nivel más alto. Aunque nunca creyó que realmente pasaría aquello.
Aún le costaba un poco digerirlo, ya que él creía que era el único chico gay entre sus amigos, pero le habían demostrado lo contrario. Se alegró de saber que no era solamente él. Se sentía con más confianza y determinación. Aunque los demás aun no supieran que el también era gay, pronto se los confesaría. Por mientras, guardaría el secreto de sus amigos muy bien, y los ayudaría en lo que pudiera. Igualmente se alegraba de la pareja que consolidaban sus amigos, aunque últimamente estuvieran peleados – y eso era una lástima -, pero de todas maneras esperaba que el problema que tenían se solucionara. Por lo que se sentía un tanto ansioso y nervioso por saber que ocurriría, pero no esperaba que el nivel de la discusión aumentara.
"¿Cómo sería estar en aquella situación?".
Se imaginó a él, en la posición de Nishinoya, peleado con su novio. ¿Qué haría él?
Primero que nada, no sabría si se molestaría por la misma razón que su amigo. A él no le daría lo mismo el qué dirá la gente, o que pensaran de él, así que podía sentir un poco de envidia por la valentía y determinación del líbero, cosa que él creía no tener. Por lo tanto, estaría de acuerdo con Asahi respecto a ser discreto y disimulado con su relación. No le agradaría ser el centro de burlas o comentarios del resto de las personas, obviamente prefería evitar aquello, a toda costa. Pero a su mente venían las palabras de Nishinoya.
"¿Vale la pena estar en una relación si es a espaldas de los demás?, ¿Tiene el derecho a llamarse relación?, ¿Estoy dispuesto a estar con alguien que no acepta lo que es?".
Lo que nunca hay que hacer es vivir a costa de los demás. Y eso era lo que exactamente él haría, pero era inevitable, así era él, no se sentía capaz de cambiar aquello. Aunque…
Un calor invadió su rostro y casi seguro de que algunas personas del autobús lo notaron, se cohibió en su asiento.
"Podría no ser tan inseguro si tan solo… estuviera con Daichi".
Y eso no era mentira. La forma en la que el hombre de sus pensamientos animaba a alguien era única, te hacia sacar fuerzas de cualquier parte y lograr lo que te propusieras. Él lo había vivido. Especialmente durante los partidos, y no solamente él lo sabía, sino todo el equipo era testigo de eso. Así que, ¿Por qué no sería capaz de estar en una relación publica si fuera junto a Daichi?
La razón más obvia seria que no sentía algo más allá de atracción física, y eso no cambiaria. Pero dejando eso de lado, podría ser capaz de hasta cruzar fronteras mientras fuera con Daichi, por lo que comparado con eso, tener una relación gay públicamente quedaba pequeño.
Río sintiendo una carcajada salir de su boca. ¿Por qué siempre terminaba pensando en Daichi? En exceso llegaba a causarle gracia, sin llegar a los típicos colapsos de intriga y estupefacción que lo dejaban durante unos buenos minutos cuestionándose si realmente le gustaba o no.
Una vez en su hogar lo primero que hizo fue darse una buena ducha, disfrutando el agua tibia en su cuerpo. Realmente se relajó, como siempre. Era algo que necesitaba continuamente ya que creía que todo lo que ocurría últimamente, y en exceso, le causaba un poco de estrés. Pero esperaba que solo fuera su imaginación.
La culpa y el lamento llegaron a su cuerpo mientras leía el mensaje de Daichi. Había olvidado por completo avisarle a su capitán acerca de su inasistencia durante toda la práctica. Pero no parecía molesto ni enojado, solamente preocupado, él y el resto del equipo según decía el mensaje.
"Hola, Suga. Nos preocupamos en la tarde porque Nishinoya y tú faltaron. Espero estés bien".
Pensó cautelosamente como respondería, con que palabras. Si bien debería disculparse, estaba el otro detalle acerca de Nishinoya. ¿Debería decirle que se retiró junto a él? Sentía que si decía aquello estaría quedando expuesto a cualquier insinuación y no quería que sospechara de él. Se había propuesto ser discreto, además, si le confesaba que estuvo con el líbero, sería bastante obvio que se juntaron para hablar acerca del problema en el que estaba con Asahi. Daichi sospecharía eso. Por eso y más, decidió mentirle una vez más, así también cubriendo aun más el secreto de Noya y Asahi.
"Perdón por hacer que se preocupen, pero surgió algo y tuve que marcharme. Debí avisarte, lo siento.
¿Nishinoya también falto? Qué raro, mañana hablamos con él".
Sin recibir otra respuesta, supuso que la conversación había finalizado. Soltó un suspiro en el que había contenido sus nervios.
Más tarde habló con Nishinoya acerca de los mensajes que mantuvo con Daichi, explicándole que debían de fingir que cada uno se retiró por su lado después de clases. El líbero le agradeció que le cubriera las espaldas, dispuesto a mentir para evitar sospechas o cualquier cosa. Por último le deseo suerte para el día de mañana, esperando que las cosas con Asahi se solucionaran.
Su día había sido bastante confuso y extraño. Lleno de confesiones – por parte de Nishinoya – y mas pensamientos que no le llevaron a ningún lado. Pero se sentía feliz, esperaría el momento indicado para contarle a Nishinoya acerca de su sexualidad, sabía que podía confiar en él. Por otro lado, confiaba en que las cosas entre el as y el líbero mejorarían y se solucionarían, recuperando el equilibrio del equipo.
Pudo dormir plácidamente.
Aquí se aclaró que ocurrió entre Asahi y Nishinoya.
Cuídense. Adiós.
