Capítulo 21.
Hoy desperté feliz, me siento realmente complacido por el curso que ha tomado mi vida, Kotoko está a mi lado y a pesar de los mensajes de Sahoko, no tengo miedo, pues, a lado de mi bella dama, soy valiente.
Hoy llegó molesta a donde habíamos acordado encontrarnos para comer. Estaba seria y distante. Cada vez que le hablaba, ella solo contestaba con monosílabos o incluso, solo asentía con la cabeza, como si hubiera algún problema entre nosotros y yo no estaba enterado.
— ¿Qué pasa nena? — le pregunté.
— Nada.
— Kotoko — le llamé, ella asintió con la cabeza — mírame Kotoko — le ordené y ella lo hizo — ¿Alguien te hizo algo mi amor?
— Si — dijo molesta — una señora llegó con un proyecto, se supone que en éste día, todos los de relaciones públicas, incluso yo que soy la jefa, teníamos que presentar un proyecto para que la publicidad y promoción del restaurante fuera óptima para el público japonés. Todo iba bien hasta que ésa mujer decidió mostrar su idea.
— ¿Y que hay de malo con eso? — pregunté mientras el acariciaba la mano.
— ¿Qué si qué hay de malo? ¡Todo estaba mal! Esa persona presentó mi misma idea solo que un poco modificada. ¡En escencia era el mismo plan y todo! — dijo tratando de calmarse — ¿sabes lo peor de todo? Es que esa fulana ni siquiera hizo algo para justificar que ella había hecho algo similar a lo mío, simplemente le valió y lo presentó.
— Entonces, robó tus ideas, las maquilló un poco y las hizo pasar por suyas. — pude comprender su molestia.
— ¡Si! Fue horrible, no sabía si sentirme halagada o dolida.
Kotoko estaba furiosa, nunca la había visto tan enojada, y no era para menos, esforzarte para hacer algo, pensar y crear algo desde cero, para que alguien venga y fácilmente robe sus ideas y lo adapte a su conveniencia era pésimo.
— Al final de todo, ¿qué sucedió?
— Aunque no todos se dieron cuenta de la similitud, a ella no le hicieron mucho caso pues, al final solo requerían algo más práctico, así que decidieron el mío, ¡pero eso no importa!, Su acción me vuelve loca...
— Si molesta mucho. En el mundo de los negocios, es natural que haya espías entre las empresas para copiar algunas cosas o tomar las ideas de alguien y tratar de mejorarlas. Es por eso que ves en ocasiones tantas cosas similares pero de diferentes marcas. Pero no te sientas mal pequeña, tu idea de seguro fue la mejor. — le sonreí.
— Platicar contigo me hace tan bien — me miró con ternura — ¿tienes el día libre? Podemos ir a pasear un rato.
La miré y saqué mi celular para revisar mi agenda y repasar mis actividades de hoy. Desgraciadamente, tenía una junta que no podía cancelar un par de horas más tarde, por lo que tenía que posponer el paseo. Quizá en nuestra próxima cita pueda preguntarle si quiere ser la abuela de mis nietos.
— Hay una junta a la que no puedo faltar nena, tal vez el sábado pueda tomarme el día y te prometo que desde que amanezca, hasta que anochezca, estaré a tu lado. — le guiñé el ojo.
— Está bien, te entiendo mi amor. Bueno, aunque si quieres, cuando termines tus compromisos, puedes pasar a mi departamento y llevar la cena — dijo enarcando una ceja y mirándome de manera traviesa — vivo sola...
— ¿Que te gustaría cenar? — pregunté divertido dándole un tierno beso en los labios.
— A ti...
— Esta nueva Kotoko si me gusta... — mordí su labio inferior — pero igual nuestro estómago necesita alimento para tener una actividad, vigorosa.
— Lo que se te antoje mi amor. No tengo problema con ello.
Me dijo mientras se acomodaba en su silla y ponía un mechón de cabello atrás de su oreja. Le sonreí abiertamente, ella me miró extrañada y pude leer su pregunta implícita.
— Sonrió porque estoy feliz de tenerte a mi lado, te amo mi Kotoko.
— Yo igual te amo — sonrió — mi IrieKun
— Extrañaba que me llamaras así.
Sin importar dónde estábamos, nos besamos tiernamente. Probar sus labios era algo mágico. Tenía el poder de tranquilizarme, incluso de llevarme a otra dimensión. Besar a mi hermosa niña, me llenaba de paz.
Sin darnos cuenta, los minutos pasaron y ya era hora de partir. La acompañé a su casa, tenía muchas ganas de pasar y hacerle el amor, pero tenía que cumplir mis compromisos de trabajo.
Cuando me dirigía a mi oficina, pasé por una cafetería, en ella pude ver que estaban Sahoko y Andrew juntos. Ambos se encontraban platicando como si quisieran que nadie les escuchara. Me extrañó que ellos estuvieran juntos, pues, a pesar de todo, Sahoko era mi ex esposa y Andrew el ex novio de Kotoko. La pareja perfecta para atraernos problemas. Espero sea mi imaginación pero siento que nada anda bien.
Terminando mi reunión, fui hacia mi carro para dirigirme a comprar comida para ir a casa de Kotoko. Estaba a punto de marcharme cuando recibí un mensaje de texto.
"Disfruta sus besos Naoki, pronto no podrás ni siquiera tocarle"
El mensaje venía de un número desconocido. ¿Por qué tenía que ser así? ¿Es que acaso no me merecía ser feliz con la mujer que amaba? Al parecer para estas personas no.
Compré comida china, fui a su casa. Como sabía la contraseña entré y nada me hubiera preparado para lo que vi.
Kotoko estaba poniendo los platos en la mesa para que cenáramos, pero eso era irrelevante, lo que realmente me había quitado el habla era su atuendo pues consistía en un bikini color negro que dejaba al descubierto sus piernas de bailarina y sus redondeados glúteos. Una blusa de tirantes blanca que le quedaba ajustada a su cuerpo. Estaba prácticamente babeando por ella.
Se volteó y descubrí que no llevaba sostén. Mi ropa comenzó a estorbarme, dejé la comida en la mesa de centro. Me abalancé hacia ella y la comencé a besar con pasión. Ella se sorprendió un momento pero dejó que yo saboreara sus labios mientras pensaba en las mil y una manera de hacerla mía.
HOLAAAA!
MUCHAS GRACIAS POR LEER MI HISTORIA. ME SIENTO BIEN AL ESCRIBIR Y BUENO, SOLO DIRÉ QUE LO MEJOR ESTÁ POR VENIR.
ESPERO ESTÉN BIEN Y BUENO, PERDÓN POR NO ACTUALIZAR TAN RÁPIDO COMO QUIERO. PERO BUENO. GRACIAS.
NO OLVIDEN DEJARME SUS REVIEWS Y HACERME SABER SUS OPINIONES.
MELINA TOLENTINO
