Antes de comenzar les quiero pedir disculpas, me equivoqué de archivo... jejej espero esté este mejor que el anterior. Sinceramente me apena mucho. Por cierto, no es una traducción, es un fanfic de mi autoría.
Capítulo 26.
Mientras esperaba los resultados, tomé el té que me habían servido, tratando de disfrutar su sabor, intentando concentrarme en el simple acto mecánico de alzar la taza, llevarla a mi boca, sorber el líquido y tragar. No me di cuenta en qué momento me acabé el té hasta que el comandante me ofreció más. Yo negué, no tenía apetito ni ganas de beber nada más.
Sentía mis manos frías y temblorosas, por más que querían conversar conmigo para distraerme, yo los escuchaba a lo lejos, me mantenía mirando fijamente la pared como si fuera el objeto más maravilloso de la tierra, no quería pensar en nada, debía continuar cuerdo.
—Comandante, los resultados están listos. —Escuché que alguien decía desde la puerta, le miré, era un muchacho delgado con cabellos alborotados color negro. Portaba una camisa de cuadros y unos tejanos. Me observó fijamente, lo cual me hizo sentirme incómodo, supuse que era por mi fachada.
—Acércate Jun. — Le pidió el comandante, éste se acercó y le tendió el sobre con los resultados, él los tomó. —Gracias, ¿puedes dejarme a solas con el señor Naoki por favor? —pidió.
—Claro. —El policía se retiró, sin antes volver a mirarme de manera extraña.
Estaba al punto del colapso, por más que quería mantener la calma no podía, sólo al imaginar que todo el contenido de aquella caja era de Kotoko, me hacía perder la cordura, nunca había sentido esta horrible sensación de pánico, rogaba a Dios o a quien fuera que Kotoko no haya sufrido nada, que esto solo sea un juego muy retorcido por parte de Sahoko.
El oficial abrió el sobre y miró el contenido, comenzó a leer el reporte mientras arqueaba las cejas y me dirigía algunas miradas mientras los revisaba. Su rostro no reflejaba ninguna emoción, así que no podía saber lo que estaba pensando. El hombre suspiró y me tendió el papel para que lo leyera.
No tenía control en mis movimientos, mi mano temblaba erráticamente por la incertidumbre de saber el contenido de aquellos resultados. Estiré la mano para tomarlo, respiré hondo, cerré mis ojos y al abrirlos comencé a leer el papel.
» Prueba de ADN con muestra capilar encontrado en un recipiente de madera hallado en un domicilio particular, es compatible con el genotipo de la C. Aihara Kotoko. «
Mi corazón se aceleró, tenía miedo de seguir leyendo, un dolor insoportable inundaba mi pecho, temía que, si el cabello era de Kotoko, la sangre y la piel igual. Con toda la fuerza de voluntad que tenía, continué leyendo los resultados.
» Las pruebas practicadas a la muestra de piel y sangre encontrados en el recipiente de madera localizados en un domicilio particular dieron como resultado que, no existe concordancia con el ADN de la C. Aihara Kotoko, a su vez, se encontró que dichos elementos son de origen animal. «
Mi cuerpo pudo relajarse por un momento, le agradecí a Dios que la piel y la sangre no hayan sido de Kotoko, si así hubiera sido, mi cordura me hubiera abandonado. No pude evitar llorar de felicidad, me sentía tan estresado que era el único medio por el momento de alivianar un poco la presión que sentía en mi interior. Al menos ahora podía quitarme esas ideas horrendas sobre el estado de Kotoko.
Al parecer, todo había sido una estúpida broma.
—Al menos lo más desagradable no era de su novia, sin embargo, creo conveniente que tome en cuenta que por el momento aquello fue una broma de muy mal gusto, no se confíe demasiado, si esa mujer quiere hacerle daño a su víctima, lo hará —dijo el comandante con un semblante sereno. Se recostó en su silla y continuó—: A partir de ahora, cualquier cosa que descubra, llamada, mensaje, otro paquete como éste, debe guardar la calma y venir de inmediato con nosotros o llamarnos. Usted en primer lugar no debió traer personalmente esa caja, pero comprendo la desesperación que debió sentir.
—No actué de forma fría y serena, solo tenía en cuenta que en esa caja podía haber estado parte de mi novia, sin embargo, no fue así lo cual me alivia por el momento. —Caminé hacia la puerta para irme, cuando recordé que debía decirle qué lugares habíamos visitado mientras fuimos esposos. — Por cierto —volteé a mirarlo—, sinceramente no estuve en muchos lugares con mi ex esposa, solo el sitio donde nos casamos y la casa que compartimos fueron los lugares en los que convivimos, no tuvimos luna de miel ni viajamos juntos a otros lugares; sinceramente, dudo que esté con su abuelo.
—A veces los familiares más cercanos pueden encubrir a sus seres queridos, no descarte esa posibilidad Señor Naoki.
—Eso es cierto, pero viniendo de una persona respetable como el abuelo de Sahoko, dudo mucho que él tenga algo que ver.
—Es curioso que le tenga mucha confianza a ese señor, sin embargo, debo insistir. Espero y usted tenga razón pero es algo natural que la familia quiera proteger a sus miembros, sobretodo, como el caso de los Oizumi, una familia adinerada a quienes no les conviene el escándalo.
Tenía razón, probablemente, el abuelo de Sahoko tenga algo que ver. Empiezo a dudar de la confianza que le he tenido todos estos años. Espero estar en lo cierto que él no tiene nada que ver con esto.
—En todo caso, creo que buscaré en algunos lugares —dije. —¿Han investigado algo acerca del número del cual me mandan mensajes?
—Sí y al parecer es un número que pertenece a un teléfono desechable, esos números son difíciles de rastrear —dijo. —Sin embargo, dimos con una dirección de un departamento ubicado a las afueras de Tokio, algunos de mis elementos acudieron ahí para investigar. Es posible que en ese lugar no esté su novia, pero sí alguna pista que nos ayude con la investigación.
—¿Algo en lo que pueda ayudar? —pregunté.
—Solo si tiene alguna pista o recibe mensajes.
—Entonces…
—Le recomiendo que vaya a su casa, si recibe algún…
En ese momento mi celular comenzó a vibrar, le mostré al comandante el número el cual aparecía como privado, contesté poniendo en altavoz la llamada.
—Debió ser una poesía ver tu cara —escuché la voz de Sahoko. —No te enojes por mi pequeña broma, tu novia está completa, todavía. —Se comenzó a reír con sorna.
—¿Qué es lo que quieres Sahoko? —pregunté con tranquilidad forzada.
—Nada querido… Solo quiero ser amiga de tu novia y la mejor manera de conocer a una persona es viviendo con ella. —Su tono era sarcástico, podía imaginarla riéndose con burla. —Mira, estoy tratando bien a tu novia, le doy de comer tres veces al día, hago que la bañen, en fin, todas sus necesidades están siendo satisfechas.
—Quiero hablar con ella —exigí.
—Uy… eso no se va a poder querido —me dijo fingiendo decepción. —En estos momentos ella está dormida y no quieres despertarla ¿Verdad? Bueno, antes que tus amigos policías me quiten la diversión te voy a colgar. Recuerda que te quiero, mi amor.
Sin poder decir palabra, colgó. El comandante me miró fijamente, como pensando y analizando la situación. En esos momentos me llegó un mensaje, lo abrí y era una fotografía. En ella se podía notar una persona acostada en un futón, amordazada, con las manos y pies amarrados.
Me sentía impotente ante esta situación, necesitaba hacer algo urgentemente, siento que todo esto se me estaba escapando de las manos y si no se actuaba de manera eficiente, podía perderla.
—Alguien de aquí tiene contacto con ella —dije—, ¿cómo es posible que ella sepa todo esto? Aunque claro, es fácil deducir, cómo sabe con exactitud cuando estoy hablando con usted, es impresionante la rapidez con la que actúa, esta llamada y las demás me hacen pensar que tiene a alguien infiltrado en el caso.
—Confío en mis hombres, tal vez no sea uno de mis investigadores principales…
—Piense detenidamente —le interrumpí—, cuando vine a avisarles sobre el secuestro, ella ya sabía que estaba con ustedes, ahora que mandó ese paquete, ella me llamó sabiendo que estaba aquí… No sé sus métodos burocráticos, pero, ¡no puedo seguir esperando sentado mientras esa mujer le está haciendo quién sabe qué cosas a Kotoko!
El comandante intentó decirme algo, pero yo solo le di la espalda para caminar hacia la puerta, estaba convencido que alguien le pasaba información a Sahoko y por eso se sentía protegida… Japón era considerado un país eficiente en cuanto a justicia, pero en estos momentos siento que tardan en la investigación a propósito y no voy a permitir que esa mujer se salga con la suya.
Al salir de la oficina del comandante, caminé hacia la puerta principal para ir hacia el estacionamiento y comenzar a buscarla, primero debía ir a la casa que compartimos cuando estuvimos casados, tal vez ahí encuentre algo que me pueda dar una pista de su paradero.
Estaba a punto de llegar al último escalón, cuando escuché hablar a un hombre de forma sospechosa. Intenté hacer el menor ruido posible para pasar desapercibido y tuve la sospecha que podía tratarse de algo relacionado con mi ex esposa.
—No puedo hacer nada más —dijo el hombre—, ya te hice varios favores, creo que me debes más de lo que te debo... No me interesa Sahoko. —Eureka, pensé. —En cuanto vuelva ese señor aquí te llamaré, por lo pronto no me vuelvas a marcar, yo lo haré. —Colgó y volteó para subir por las escaleras; entonces, le sonreí. Él solo se quedó lívido de la impresión.
—¡En este preciso momento me dirás dónde está mi novia! —dije amenazante mientras hacía que retrocediera—, tengo grabada tu conversación y tu rostro, así que puedo claramente acusarte de cómplice de secuestro —mentí.
—No sé de qué me habla señor —dijo nervioso.
—Claramente escuché el nombre de mi ex esposa, y no empiece con la estupidez que es un nombre común porque, usted y yo sabemos que no lo es. —Lo tomé de cuello y lo pegué contra la pared, él hizo una mueca de dolor al sentir el impacto del muro contra su espalda. —Me vas a decir todo lo que sepas o, no querrás provocarme, pues no tengo tiempo ni paciencia para lidiar con idiotas como tú. —Él me miró con asombro.
Era claro que ese hombre sabía algo: signos de nerviosismo comenzaron a surgir, su mirada se dirigía por todos lados buscando una forma de evadirme.
Mi cuerpo estaba tenso, necesitaba descubrir el paradero de Kotoko y este canalla podía tener información valiosa. Es increíble que, siendo Japón tan seguro, tuviera a escorias como este tipo trabajando para la justicia.
—Créeme que no dudaré en hundirte —dije amenazante, él estaba titubeando y mi paciencia se agotó, mi cuerpo actuó automáticamente y le di un puñetazo en la cara. —Me vas a decir todo lo que sepas ¡ya! —grité, él se me quedó mirando con miedo.
—Soy primo de Sahoko y le debo dinero a ella —comenzó a decirme con agobio—, me dijo que me perdonaría una deuda si la ayudaba… No sé dónde tiene a la chica, sólo me encargo de desviar la investigación. —Vi cómo tragaba saliva.
—¡No creo que eso sea todo! —Le empujé con tanta fuerza que se cayó por las escaleras. —Está bien, no me digas nada —le sonreí—, en este preciso momento voy a ir con el comandante a mostrarle todo lo que hemos hablado.
Comencé a subir de nuevo por las escaleras cuando lo escuché decir mi nombre, lo ignoré y continué con mi camino. Sentí una mano en mi hombro, así que previniendo cualquier ataque se la agarré haciéndole una llave en la muñeca para someterlo.
—No es necesario esto señor —me dijo dolorido el policía—, no me denuncie por favor, a pesar de ser pariente de Sahoko, mi economía no es tan basta como la de ella y necesito el empleo —me rogó.
—¡Entonces habla! —le reté.
El hombre se acercó a mí para decirme en voz baja lo que iba a confesarme.
—De verdad, no sé dónde la tiene, pero en algún momento le oí decir que el lugar perfecto sería uno que no recordara —me miró fijamente—, le digo la verdad, no sé el lugar exacto, pero debe buscar tal vez un folleto o una libreta de apuntes con lugares para vacacionar, o bueno, ella me contó que no tuvieron luna de miel, quizá mi prima quería ir a algún lugar de esos. —Su rostro era de preocupación. —Le digo la verdad señor, es todo lo que sé…
—Si algo le llega a pasar a ella, te juro que no me tocaré el corazón para hacerte pagar.
Lo miré con desdén y me dirigí a mi carro. En ese momento decidí cambiar mis planes, porque ahora era urgente ir con el director Oizumi para explicarle todo lo que estaba pasando.
Me siento desesperado y angustiado, han pasado varios días y solo sé que una loca tiene prisionera a mi Kotoko, espero encontrarla pronto.
ESPERO NO TENER LOS PROBLEMAS ANTERIORES CON LOS ÚLTIMOS CAPÍTULOS. ESPERO PONERLE MÁS ATENCIÓN PARA QUE ESO NO PASE.
GRACIAS POR LEERME Y POR SUS COMENTARIOS.
MELI.
