CAPÍTULO SIETE
-Entonces conocerás a los padres de Zoe. –Comentó Clarke, ella y Harper estaban en la cocina de la empresa, ambas chicas se preparaban un café.- ¿Estás nerviosa? –Preguntó la rubia con una leve sonrisa mientras miraba a su amiga.
-Claro que estoy nerviosa. –Harper miraba atenta a su amiga.- Iré, no sólo una noche, todo un fin de semana a la casa de sus padres. ¿Crees que no estaré nerviosa?
-¿Ese es el motivo o hay otro? –Preguntó la rubia, observando atenta a su amiga, y antes de que ésta pudiera responder, volvió a hablar.- Creo que tu problema es que te quedarás sin sexo durante un largo fin de semana.
-¡Ese no es el problema! –Se defendió Harper, justo en ese momento entraban Octavia y Lexa.- De verdad, a veces no sé quién es peor, si tú o Raven. –Clarke sonrió ante el comentario de su amiga, y negó con la cabeza.
-Veremos quién es peor. –Dijo mientras tomaba su celular y marcaba un número.- Hola Raven –Le sacó la lengua a Harper, quien segundos antes había puesto los ojos en blanco.- ¿Qué hacías? –Preguntó la rubia sonriendo.
-Yo trabajo, tú no sé. Al parecer estás tan desocupada que molestas al resto en su horario laboral. –Clarke había puesto el altavoz, para que Harper también escuchara, jamás se imaginó que las hermanas entrarían al lugar.
-Sí, claro, como digas. –Restó importancia Clarke.- Escucha, Harper irá el fin de semana largo a casa de sus suegros, según ella está nerviosa por conocerlos, para mi es porque no tendrá sexo con Zoe.
-¡Clarke! –La regañó Harper, y luego miró hacia las dos hermanas que estaban comenzando a prepararse un café.
-¿Qué? –Preguntó como si nada.- ¿Qué crees? –La rubia se dirigió a su amiga del otro lado de la línea.
-Sexo –Respondió Raven, aunque no podían verla, la chica estaba sonriendo.- Creo que vas a tener que dejar de tomar la iniciativa.
-Yo no tomó la iniciativa. –Respondió como si nada la rubia.
-¡¿Qué?! –Dijeron a la vez Raven y Clarke.
-¡Tienes que estar bromeando! –Dijo la rubia observando a su amiga.
-¿Siempre esperas que ella tome la iniciativa? –Harper no dijo nada, por lo que las chicas lo tomaron como un si.- No tienes que dejar que siempre sea ella.
-¿Qué tiene de malo? –Preguntó como si nada la rubia.
-¡Dios! ¡Mátala! –Dijo Raven después de soltar un suspiro.- Tienes que tomar la iniciativa tú, ya tiene demasiado con cuidarse de que alguna mujer te conquiste, imagina al saber que puedes irte con algún hombre.
-¡No me iré con nadie! –Se defendió la rubia.- ¿Por qué tendría que creer que podría irme con otra persona?
-¡Exacto! Tú la quieres, pero esperas que ella tome la iniciativa, tienes que mostrarle que tú también la deseas. –Clarke asintió con la cabeza, mostrando conformidad con Raven
-¿Segura que ustedes no tuvieron algo en algún momento? –Preguntó Harper mirando atenta a Clarke. Octavia levantó la vista para observar a la rubia.
-Clarke nunca quiso. –Respondió Raven, sin saber que no sólo estaban ellas dos escuchando.- Aunque lo pensó bastante cuando una chica nos propuso un trío.
-Estaba buena. –Intentó defenderse la aludida. Clarke se sentó en una de las sillas que estaban frente a la mesa, y dejó el teléfono sobre ésta.
-Sí, pero tu idea era que el trío se transformara en algo normal y dejarme de lado. –Clarke sonrió y asintió con la cabeza.
-Hablando de tríos, ¿sabías que a Clarke la pusieron con Octavia? –Clarke miró a Harper, quien sonreía. Lexa y Octavia estaban a punto de irse, pero cuando nombraron a la morena, ambas chicas tomaron asiento, escuchando atentas.
-¿Por qué te ponen con todos los hermanos?-Se notaba en la voz de la castaña que estaba algo molesta.
-No lo sé –Respondió ésta, aunque no le molestaba hacer equipo con ellos.
-Seguro quieren ver con quien queda mejor.- Respondió Harper aun sonriendo.- ¿Te imaginas un trío ahí?
-Clarke, será mejor que te alejes de Octavia. –Clarke soltó una leve carcajada.- Te lo advierto. –La mujer cuando escuchó su nombre dejó la taza sobre la mesa y miró sorprendida al teléfono, como si ese fuera el rostro de la castaña, luego miró a su hermana, y por la sonrisa de ésta pudo notar que sus mejillas efectivamente habían tomado un color rosa.
-Creo que podría aceptar tú idea, ¿Qué te parece un trío? Tú, Octavia y yo. –Clarke sonreía, y Raven pudo escuchar una leve carcajada proveniente de Harper. A la rubia le estaba gustando molestar a su amiga, y más sabiendo que no sabía que Octavia estaba escuchando.
-No sé, podría ser uno con Octavia, Lexa y yo. ¿Qué te parece? –Intentó molestar la castaña a Clarke, pero lo que nunca se esperó fue su respuesta.
-No sé, puedes preguntarles. –Clarke levantó la vista observando a las chicas, aún si borrar su sonrisa del rostro.- ¿Qué piensan del trío?
-Prefiero uno con Raven y Clarke. –Respondió Octavia continuando con la broma.- Sin ofender, Lexa –Dijo sonriendo a su hermana.
-Yo preferiría uno con Raven y Clarke, también. –Comentó Lexa sonriéndole a su hermana.
-Quizás sería mejor un cuarteto.-Comentó Raven, haciendo que las dos hermanas se sonrojaran.
-Bien, creo que es mi momento de retirada. –Dijo Harper mientras tomaba su taza.- Nos vemos pervertidas. –Se despidió y salió de la cocina, justo en el momento en que entraban Jake y Paul.
-Creo que deberíamos cambiar el lugar de las reuniones. –Comentó Jake al ver a las chicas allí.- Hay más gente aquí que en la sala de conferencias. –Clarke tomó el teléfono, su taza y se puso de pie.
-Sigo esperando la cafetera. –Dijo antes de salir de la cocina y dirigirse a su oficina. Antes de poder cerrar la puerta escuchó que alguien la llamaba, cuando se giró Lexa y Octavia iban detrás de ella.
-¿Podemos pasar? –Preguntó la menor, la rubia asintió con la cabeza.
-Clarke, ¿sigo en altavoz y me pusiste en espera? –Preguntó algo enfadada Raven, la rubia sonrió y cerró la puerta después de que ambas chicas entraran.
-Raven, hablamos más tarde. –Dijo la rubia mientras dejaba su taza sobre el escritorio.
-No, espera. –Octavia la interrumpió, por lo que la rubia no le colgó a su amiga.- Con Lexa estuvimos pensando…
-¿Quieren hacer el cuarteto? –Interrumpió Raven bromeando.
-No, habíamos pensado en un trío y dejarte afuera. –Se apresuró a decir Octavia, haciendo que la rubia soltase una leve carcajada.- ¿Te parece estar escuchando a través del teléfono? –Continuó con la broma, aunque Lexa podía notar un poco de molestia en su voz.
-Muy graciosa –Dijo también algo molesta Raven.
-¿Qué harán el fin de semana largo? –Preguntó Lexa, cambiando de tema, intentando que las bromas no pasen a mayores.
-No sé. –Respondió Clarke mientras volvía a tomar la taza y bebía un poco de café.- ¿Por qué?
-Con Lexa íbamos a ir a la casa en la playa que tienen nuestros padres, y nos preguntábamos si querrían venir. –Dijo con una leve sonrisa la morena.
-Claro. –Respondió rápidamente Raven, Clarke asintió con la cabeza.
-¡Genial! –Comentó Octavia sonriendo.- Nos vemos –Octavia tomó del brazo a Lexa y ambas chicas salieron de allí
-¿De verdad? ¿Un cuarteto? –Preguntó Clarke una vez estuvo sola en la oficina.- ¿Y qué te traes con Octavia?
-Sabes que me gusta, y dijo que le gusto. –Raven suspiró.- Clarke, hablamos más tarde.
El fin de semana largo había llegado, no era ninguna festividad pero no se trabajaba en esos días, Clarke esperaba a Raven en la puerta de su casa, había decidido no bajar del auto, o de lo contrario no se irían más. Octavia le había pasado la dirección de la casa, habían organizado ir ellas por un lado, y la rubia debía pasar a buscar a su amiga. Clarke hizo sonar la bocina, apurando a su amiga, quien justo en esos momentos salía con una maleta, la rubia rodó los ojos, la castaña subió la maleta a la parte trasera del auto y luego se sentó delante.
-Por fin. –Dijo Clarke poniendo el marcha el auto.- Creía que tenía que bajar a buscarte.
-Conduce, ¿quieres? –Dijo ignorando a la rubia, quien le dedicó una sonrisa.
-¿Impaciente? –Preguntó con ironía, Raven la fulminó con la mirada, y la rubia comenzó el camino hacia la playa.
Dos horas más tarde y Clarke aparcaba el auto delante de la casa en la playa de los Blake, para sorpresa de las chicas quien salía a recibirlas era Bellamy, ambas amigas se observaron y rápidamente fijaron su vista en el chico. Raven abrió la puerta trasera del auto para sacar las maletas, pero Bellamy rápidamente las tomó.
-Soy Bellamy –Se presentó a Raven.
-Raven. –Respondió ésta rápidamente.
-Se invitó sólo –Escucharon que decía Octavia desde la entrada de la casa, estaba cruzada de brazos y miraba con enojo al chico.- Creo que se considera una chica, porque no entiende lo que es un fin de semana sólo de chicas. –Octavia había dicho cada palabra mirando a su hermano, quien no se había sentido ofendido.
-No dijiste que sería un fin de semana de chicas. –Comentó mientras entraba a la casa, pasando por su lado.
-Claro que te lo dije. –Respondió Octavia aún de brazos cruzados.- Te lo dijimos miles de veces.
-Ya estábamos de camino. –Se intentó justificar el chico y sin más entró a la casa.
Ambas chicas lo siguieron, y una vez todos dentro la puerta fue cerrada por la morena. Desde la entrada se podía ver el living, con unos cuantos sillones frente a una chimenea, no había ningún televisor, por lo que usaban esa sala para relajarse, o al menos así lo pensó Clarke. Una escalera frente a ellos los conducía, a lo que supuso la rubia, serían las habitaciones, hacia la izquierda estaba el comedor, y detrás supuso que estaría la cocina.
-Al menos sirve para llevar las maletas. –Decía Lexa mientras salía de la cocina, la chica parecía estar cansada y notó la mirada de ambas amigas. –Se pelearon todo el camino. –Rodó los ojos y se recostó sobre el sofá. Clarke le sonrió a Raven, quien le devolvió la sonrisa.
-Siéntanse como en su casa. –Se apresuró a decir Bellamy, quien bajaba por las escaleras con una sonrisa.- Sus maletas están en las habitaciones. –Comentó rápidamente aun sonriendo.- ¿Qué haremos? –Preguntó mirando a las chicas, aunque no podía ver el rostro de Lexa, ya que la chica estaba recostada sobre el sofá que daba la espalda a donde ellos se encontraban.
-¿Qué te parece si tú te vas y nos dejas solas? –Preguntó con ironía la morena, quien le señalaba a las chicas que tomaran asiento junto a Lexa. Clarke y Raven se sentaron en uno de los sillones, no querían hacer enojar a Octavia, más de lo que ya estaba.
-Podríamos ir por algo de comer. –Propuso la rubia, intentando apaciguar las cosas.
-Sí, vamos. –Se apresuró a decir Raven mientras ambas chicas se ponían de pie.
-Yo mejor las espero. –Comentó Bellamy mientras se dirigía hacia las escaleras. –Las compras no van conmigo.
Las cuatro chicas salieron de la casa, y decidieron ir en el vehículo de la rubia, ya que los tres hermanos habían ido en el de Bellamy. Clarke se subió, seguida de Raven quien se situó en el lado del copiloto, detrás iban las dos hermanas, las cuales estaban muy serias.
-Lo siento. –Se apresuró a decir la morena.- No queríamos que viniera –Hizo una mueca, haciendo que Lexa sonriera.
-Lo que pasó es que discutieron por el auto en que vendríamos. –Intentó explicar Lexa.- Y después empezaron a discutir por todo. –La castaña rodó los ojos.- Fue insoportable el viaje con ellos. –Dejó salir un leve suspiro. Clarke sonrió al ver, mediante el espejo retrovisor, los gestos que hacía Lexa.- ¡Y ya! ¿Quieres dejarlo? –Preguntó a su hermana.
-De acuerdo. –Respondió la morena dejando salir un suspiró.- Intentaré hacer las paces. –Octavia le dedicó una leve sonrisa a su hermana.
Unos minutos más tarde, llegaban a la ciudad más cercana, en cuanto Clarke aparcó el auto, las cuatro chicas se bajaron y comenzaron su camino hacia las tiendas. Lexa tomó del brazo a Clarke y la llevó por otro camino, alejándose de las dos chicas que las miraban algo sorprendidas.
-¿Tú le dijiste…? –Octavia negó con la cabeza, aun cuando Raven no había terminado de formular la pregunta, pues ésta ya sabía lo que iba a decir. Raven se encogió de hombros y le sonrió a la morena, ambas chicas continuaron caminando.
-¿Qué sucede? –Preguntó Clarke en cuanto sintió que la tomaban del brazo y la arrastraban hacia otro lugar.
-Quería dejarlas solas. –Respondió Lexa con una sonrisa mientras sus ojos se encontraban con los azules, la rubia devolvió la sonrisa, todavía podía sentir el calor que emanaba la mano de la castaña sobre su brazo.
Estaban a pocos centímetros la una de la otra, pues allí había demasiada gente que estaba haciendo sus compras, a ambas chicas las empujaban haciendo que la distancia entre ellas fuera cada vez menor. Ninguna de las dos había borrado la sonrisa de su rostro, Clarke bajó su mirada para ver los carnosos labios de la castaña, y mordió su labio inferior, en esos momentos le habían nacido unos grandes deseos por besarla, y no se dio cuenta en que momento había comenzado a inclinarse.
-Disculpen. –Escucharon decir detrás de ellas.- Están en medio del camino, ¿podrían moverse? –Clarke se giró para observar a la mujer que las miraba con mala cara, y mientras asentía con la cabeza sintió que la mano de Lexa abandonaba su brazo.
-Mejor sigamos. –Susurró Clarke retomando el camino, Lexa asintió y comenzó a seguirla.
-Octavia estaba enojada. –Comenzó diciendo Lexa para romper el silencio que se había formado entre ellas.- Está enojada. –Se corrigió ladeando la cabeza.- Quería estar a solas con Raven y…
-¿Y por qué no sólo invitó a Raven? –Preguntó la rubia, y se arrepintió de hacer aquella pregunta en cuanto vio el rostro de la castaña.- Quiero decir, si hubiera querido estar con ella a solas simplemente se lo hubiera dicho, Raven no se hubiera negado.
-Entonces, ¿no querías venir? –Preguntó con temor a escuchar la respuesta.
-¿Qué? ¡No! –Clarke cerró los ojos y tomó aire, lo que había estado a punto de suceder minutos antes la estaba poniendo nerviosa, y la estaba haciendo decir cualquier cosa.- Si quería venir. –Se detuvo a pensar unos segundos antes de volver a hablar.- Me agrada estar contigo, con ustedes, sólo digo que somos tres los que estamos en medio.
Lexa no dijo nada, sin embargo comenzó a caminar hacia una de las tiendas, Clarke la siguió, creyendo que se había ofendido por lo que había dicho, la rubia no había elegido las palabras adecuadas, pero tampoco sabía cómo explicarse, a pesar de que volvería a intentarlo.
-Lexa –Llamó a la castaña, quien se había acercado a un vendedor ambulante y luego había regresado.- Siento lo de antes, lo que quería decir…
-Sé lo que quisiste decir. –La interrumpió la castaña con una sonrisa.- Estira tu brazo. –Clarke la miró extrañada.- Estira el brazo. –Volvió a decir con una sonrisa. Clarke estiró su brazo derecho, mientras miraba atenta a Lexa, quien levantó sus manos, en ella llevaba una pulsera de hilo grueso de color roja y negra, mientras ataba aquella pulsera en la muñeca de la rubia, se mordía el labio inferior.- Es 24. –Dijo antes de que la rubia pudiera decir algo, quien sonrió y asintió con la cabeza.- ¡Feliz no cumpleaños! –Dijo la castaña una vez terminó de atarlo, haciendo que la rubia soltara una leve carcajada.
