CAPÍTULO ONCE
Bellamy bajaba por las escaleras, era sábado en la noche y había pasado una semana desde que los chicos regresaron de la casa en la playa. El chico llevaba unos jeans, zapatillas y una camisa, estaba recién bañado y se le podía sentir el aroma de su perfume.
-¿Salís? –Preguntó Octavia mientras lo observaba de pies a cabeza. El chico asintió con la cabeza, mientras se colocaba su chaqueta de cuero.- ¿Con una chica? –Nuevamente volvió a asentir, sabía lo que su hermana quería preguntar.- ¿Con Clarke? –Y ahí estaba lo que ella quería saber, de nuevo asintió con la cabeza, mientras tomaba sus llaves.
-Vuelvo tarde –Le anunció a su madre, quien salía de la cocina. Justo cuando el chico abría la puerta, frente a él se encontraba Raven, quien al parecer estaba a punto de llamar.- Están en la sala, pasa –Dijo sonriendo.- ¡Octavia! –Gritó el chico después de dejarle paso a la chica.- ¡Raven está aquí! –Gritó nuevamente y luego cerró la puerta.
Octavia se dirigió hacia la puerta con una sonrisa en su rostro, en cuanto llegó y tuvo en frente a su novia, posó sus manos en la cintura de Raven, la atrajo hacia sí y depositó un beso en sus labios. Una sonrisa se dibujó en el rostro de la morena, quien notaba los nervios de su novia.
-Estás nerviosa. –Comentó sonriendo.- ¿Por qué lo estás? Sólo son mis padres –Intentó restarle importancia Octavia.
-Exacto. –Respondió Raven en un susurro, deseando que nadie escuchara la conversación que estaban teniendo.- Son tus padres. ¿Sabes lo nerviosa que me pone eso? –Raven sentía más que nervios, sus ojos reflejaban miedo. Sabía cómo podía ser un padre al conocer a la novia de su hija, no sólo porque lo había vivido cuando sus anteriores novias la habían presentado, también había estado presente cuando Clarke había presentado a sus novias.
-No te harán nada –Lexa había aparecido de repente, con una sonrisa en su rostro demostraba que había escuchado toda la conversación, o al menos parte de ella.- Mamá me mandó a ver porque no iban –Lexa rodó los ojos.- Supongo que creyó que tuviste miedo y te fuiste –Lexa soltó una carcajada, ganándose un golpe en el brazo de Octavia.
Octavia tomó la mano de su novia, y siguiendo a la castaña, las tres chicas entraron al living, donde allí Aurora y Paul conversaban animadamente. Raven sintió un calor recorrer su cuerpo, había hablado esa tarde con Clarke, la rubia le había dicho que estuviera tranquila y sea ella misma, "fácil decirlo" pensó en esos momentos. Lexa observaba a ambas chicas con una sonrisa, sabía que a los amigos de la castaña les hubiera gustado estar en ese momento, por lo que decidió estar atenta a todo lo que sucedía, para quizás contarles en algún momento.
-Ma, Pa –Comenzó diciendo la morena, a quien también se la podía ver un poco nerviosa, Lexa tomó asiento en uno de los sillones de la casa, observando atenta a las cuatro personas que tenía frente a ella. Los aludidos interrumpieron su conversación para observar a su hija menor.- Ella es Raven –Continuó una vez tuvo la atención de sus padres, coloco su mano en la cintura de la castaña, al mismo tiempo en que sus padres se ponían de pie.
-Es un gusto –Dijo por fin la castaña, estirando su brazo para que ellos la estrecharan. Lexa soltó una carcajada, haciendo que todos los presentes la observaran.
-Cierra la boca. –Dijo Octavia dándole una patada a su hermana, quien dejó de reír pero no de sonreír.
-Nada de eso –Se apresuró a decir Aurora, quien se acercó a la castaña y la saludó con un beso en la mejilla. Paul imitó a su esposa, y se quedó de pie allí observando a la chica.
-De más está decir que, si lastimas a mi hija tendrás problemas.- Dijo seriamente el hombre, sin quitar su vista de Raven, quien al parecer se había quedado sin habla, lo único que pudo hacer fue asentir con la cabeza.
-Paul –Lo regañó su esposa, y luego se dirigió a su hija mayor, quien tenía una sonrisa dibujada en su rostro.- Lexa – La aludida se encogió de hombros, pero aun así no borró aquella sonrisa.
-Bueno –Comenzó hablando Lexa, mientras se ponía de pie.- Nosotras tenemos que irnos –Dijo mientras observaba a las dos chicas.- ¿O prefieren quedarse un poco más? –Octavia rápidamente negó con la cabeza, haciendo que Lexa volviera a reír.
Después de despedirse, las tres chicas subieron al auto de Raven, esa noche se reunirían con el resto de los chicos, a pesar de que irían a un bar, no sería el mismo al que fueron junto con Clarke. Octavia miró de reojo a su novia, quien no había dicho palabra alguna desde que salieron de la casa, luego observó a su hermana por el espejo retrovisor, quien en esos momentos también la vio y le sonrió.
-¿Estás bien? –Preguntó la morena a su novia.- Por lo que dijo mi papá, no le hagas caso –Dijo negando con la cabeza, mientras llevaba su mano al brazo de su novia. Raven la observó unos segundos, le dedicó una sonrisa y volvió su vista al frente.
-Lo siento si te di esa impresión. –Respondió esta.- No es eso. –Volvió a mirar a la morena, quien la observaba atenta.- También hubiera hecho lo mismo –Comentó sonriendo. Lexa asintió con la cabeza, aunque no estaba segura si alguna de las dos chicas la había visto.
-¿Entonces? -Preguntó la morena, observando a su novia. Raven se mordió el labio inferior, y mientras negaba con la cabeza, llevaba su mano a la pierna de Octavia.
-Hasta que por fin llegamos –Rompió el silencio Lexa.- Temía que tendría que dejarlas solas –Bromeó, haciendo sonreír a las dos chicas.
En cuanto Raven estacionó, las tres chicas se dirigieron al bar, si bien estaba más concurrido que al que habían ido anteriormente, este también era mucho más grande. Lo corroboraron cuando entraron, una gran pista de baile se podía apreciar en la parte inferior, una larga barra abarcaba donde ellas se encontraban, y al levantar la vista pudieron observar a Harper en la parte superior. Se dirigieron hacia donde estaban aquellos chicos, pasando por entre la multitud de personas, hasta una escalera que los conducía a la sala de mesas.
-Lo siento –Susurró Lexa cuando sintió que golpeó a alguien que se encontraba en la barra de espaldas. Una chica rubia se giró para observar a la castaña, y rápidamente sonrió al verla.
-Genial, podrás ayudarme a llevar las cosas. –Clarke volvió a darle la espalda a Lexa, quien no sólo estaba sorprendida por la presencia de la rubia, sino que seguro su hermano también estaría allí, suspiró y se colocó a su lado. Clarke le alcanzó dos jarras de cerveza, mientras que ella llevaba las otras dos.- Ya llevaron el resto los chicos –Anunció mientras caminaba a la escalera, con cuidado de no chocar a nadie.
Lexa siguió a Clarke, quien se dirigía a una mesa en medio de dos mesas de billar, allí ya se encontraban Raven y Octavia junto al resto de los chicos. Con la mirada comenzó a buscar a su hermano, pero no lo veía por ningún lado, aunque eso no quería decir que no estuviera ahí. Lexa saludó al resto de los chicos, mientras Clarke y Harper llenaban los vasos con cerveza.
-Propongo un brindis. –Comenzó diciendo Clarke.- Por Raven, que acaba de conocer a sus suegros –Los chicos la miraron sonriendo, mientras que la castaña comenzaba a tomar un color rojizo en sus mejillas.- Y porque mañana estemos presente cuando Octavia conozca a su suegra –Todos levantaron los vasos y bebieron.
-¡A jugar! –Dijo Bryan, repartiendo los tacos entre los chicos.
-Tú y yo haremos pareja –Clarke se acercó a Lexa con una sonrisa, la castaña la miró asombrada.- A no ser que quieras otra pareja –Se apresuró a decir la rubia, al ver el rostro de Lexa.
-No –Susurró la castaña y fijó su vista en el resto de los chicos. Clarke rodó los ojos y se dirigió hacia Raven, quien bebía un poco más de cerveza.- Creí que saldría con Bellamy –Lexa había visto a su hermana acercarse a ella, por lo que esperaba que sólo ella escuchara aquellas palabras.
-Yo igual –Respondió la morena, mirando a su novia y a la rubia.- Jugarás con ella –Lexa asintió con la cabeza a pesar de no haber sido una pregunta.- Si quieres podemos jugar juntas –Propuso a su hermana, quien por unos segundos le agradó aquella idea, pero luego de pensarlo mejor negó con la cabeza.
-Estaré bien –Susurró, fijó su vista en la rubia, quien hablaba animada con Raven, al parecer de algo gracioso, o al menos eso creía, ya que ambas chicas estaban riendo.
Comenzaron los partidos, en una mesa Raven y Octavia jugaban contra Nathan y Bryan, mientras que Clarke y Lexa contra Harper y Zoe. La rubia hablaba con todos, apenas le dirigía la palabra a Lexa, no sabía qué era lo que le sucedía, desde que habían vuelto de la playa había estado distante, al principio creía que eran imaginaciones suya, pero con el pasar de los días supo que no. Clarke había comenzado a creer que a Lexa le había molestado el coqueteo y las veces que había intentado besarla, después de todo la castaña no había reaccionado a ninguna de sus insinuaciones, sólo se había quedado de pie allí.
-Entonces –Comenzó diciendo Harper, esperando que todos la escucharan- No fui la única que presentó a su novia en un partido. –Bryan comenzó a reír, sabía que la rubia intentaría vengarse de la castaña por las veces que había sido objeto de burla. Decidió estar de su lado, después de todo él también había estado en la misma situación que ella.
-No era mi novia en ese momento. –Se defendió Raven, sonriendo de manera triunfante.
-Pero se habían besado antes del partido. –Comentó Bryan, ganándose una mirada de reproche de su novio.
-¡Clarke! –Regañó Raven a su amiga, quien se encogió de hombros, haciendo que no entendía nada.- ¿Tenías que contarlo?
-Fue sin querer –Se defendió la aludida, y luego le dio la espalda a la castaña para hacer su tiro, pero justo en el momento en que iba a hacerlo, Raven pasó por detrás moviendo el taco de la rubia, haciendo que fallara.- ¡Raven! –Se quejó Clarke mirando a su amiga, quien le sacaba la lengua.
-Fue sin querer –Se burló la chica, Clarke sonrió de manera amenazante, y Raven entendió que la rubia podía decir algo que a ella no le convenía, pero también sabía que su amiga no sería capaz de algo así.
-Podríamos volver a jugar –Comentó la rubia mirando a Raven.- Como la otra vez, ¿recuerdas? –Sonrió nuevamente.
-Sí sabes que no cambia mucho, ¿verdad? –Raven sonreía, aquello sólo hacía que no le importara perder o ganar, después de todo tendría que besar a su novia.
-¿Y quién dijo que hablábamos de besos? –Preguntó Clarke, observando al resto de los chicos.
-Podríamos jugar a algo parecido como verdad o reto. –Propuso Harper, haciendo que Clarke asintiera con la cabeza. Bryan soltó una leve carcajada, sabía lo que se estaba por venir, y la idea de aquel juego le agradó mucho al chico.
-Pero somos ocho, ¿cómo haremos? –Preguntó Nathan.
-¿Cuatro contra cuatro? –Propuso Zoe, esperando que lo que parecía que iba a suceder, sucediera. A pesar de que hacía poco que conocía al grupo de amigos de su novia, le agradaban, y al igual que muchos, quería ver a Raven avergonzada, más si la persona que lo hacía era Clarke.
-No –Se apresuró a decir Clarke.- Raven contra mí –Dijo sonriendo la rubia, la aludida también sonrió mientras asentía con la cabeza.
-Iré por más cerveza –Nathan se dirigió a la barra, seguido de Lexa, quien tenía intención de ayudarlo, después de todo, el resto de los chicos estaban atentos a lo que se estaba por venir.
-Quien emboca la bola pregunta –Aclaró la rubia una vez mientras acomodaba las bolas en el triángulo negro.- Tú empiezas –Dijo señalando a Raven.- Y nada de actuales –La castaña la miró seria, tendría que haber sabido que la rubia diría algo así con tal de no decir que le gustaba Lexa.
-Al menos no en nombres. –Comentó esta, y antes de que la rubia pudiera decir algo, con el taco golpeó la bola blanca, haciendo que esta golpeara en el resto que estaban bien acomodadas, en cuanto comenzaron a desparramarse por la mesa, todos estuvieron atentos, lentamente la amarilla entraba en uno de los hoyos. La castaña levantó la vista y sonrió triunfante.- ¿Prefieres la pregunta ahora, o después?
-¿Esa será tu pregunta? –Clarke le dedicó una leve sonrisa, y la castaña negó con la cabeza. Se quedó en silencio unos segundos, pensando en la pregunta que podría hacer, y una sonrisa se dibujó en su rostro al ocurrírsele una.
-¿Dirías que estás enamora de la persona que más dibujos tienes? –Preguntó la castaña, aquella pregunta sorprendió a todos los presentes, mientras que Lexa y Octavia se miraron entre ellas.
-Puede ser –Respondió rápidamente Clarke, para sorpresa de todos.
-Tienes que responder con sí o no –Se quejó Raven. La rubia suspiró y rodó los ojos, luego de unos segundos decidió responder con sinceridad, o al menos con lo que ella creía en esos momentos que era cierto.
-Si –Dijo rápidamente.- Continúa –Incitó a que continuara jugando, y tratando de que pasará inadvertida aquella pregunta, aunque sabía que eso no iba a suceder. Raven volvió a tirar y falló. Clarke observó la mesa, con la primer pregunta que había hecho la castaña, lo mejor sería no perder, porque se terminaría sabiendo de quien estaba enamorada. Clarke tiró, haciendo que una bola rayada entrara en uno de los hoyos. La rubia sonrió y miró a su amiga.- A pesar de que dijimos que nada de actuales, y rompiste la regla
-Dije sin nombre –La interrumpió Raven, antes de que su amiga continuara.- Nunca dije nombre, ni tampoco acepté esa regla. –Clarke la miró fijamente, sólo unos segundos bastaron para que la castaña asintiera.- De acuerdo, que sea sin nombres. –Harper se acercó a Clarke, y susurró algo en su oído.- Nada de ayuda –Dijo cuando vio que Clarke había asentido con la cabeza.
-Tú puedes tener también ayuda –Aclaró la rubia, y Raven estuvo de acuerdo.- Harper quiere saber, ¿si alguna vez aceptaste el trio que te había propuesto tu pareja? Y no habla de mi –Se apresuró a aclarar la rubia. Raven la miró seria, luego posó su vista en su novia, sin decir nada asintió con la cabeza.
-Tienes que embocar la siguiente –Dijo Bryan sonriéndole a Clarke, quien asintió con la cabeza. Nuevamente volvió a tirar, y una rayada entraba en uno de los hoyos.- ¿Te gustó? –Preguntó el chico rápidamente, Clarke miró a la castaña con una leve sonrisa, a pesar de todo conocía esa respuesta, cuando aquello había pasado, ambas chicas lo habían hablado. Raven negó con la cabeza.- Tienes que volver a embocar –Dijo el chico, pero para su desgracia, Clarke no volvió a hacerlo.
-¿Alguna vez Niylah te pidió hacer un trío? –Esa había sido la pregunta para la rubia, y quien la había formulado había sido Harper.- Dijeron que se podía ayudar –Comentó rápidamente. Clarke se detuvo a pensar en su respuesta, recordando lo que había hablado con su ex novia, pero lo cierto era que más allá de sugerencias o bromas, nada había pasado. La rubia asintió con la cabeza, rápidamente Raven volvió a jugar, y en lugar de entrar una bola lisa, entraron dos, ganándose así, dos preguntas.- ¿Lo hicieron? –Volvió a preguntar Harper, la rubia negó con la cabeza.- ¿Por qué? –Preguntó nuevamente.
-Que vuelva a tirar y te respondo. –Raven soltó una leve carcajada, y así lo hizo, esta vez no pudo embocar ninguna.- Porque bromeó con tener un trío con Raven, y le dije que no –Respondió tranquilamente la rubia. Por el momento, Raven llevaba embocadas cuatro de las siete, mientras que Clarke iba dos de sus siete. La rubia hizo su tiro y falló, dejándole el momento a la castaña quien también falló. Nuevamente era el turno de Clarke, y para sorpresa de todos, dos rayadas entraban por diferente hoyo.- Si tuvieras que hacer un trío ahora, ¿lo harías? –Preguntó la rubia sonriendo, haciendo que su amiga también sonriera.
-Creí haberte dicho que sí, y para ahorrarte tu siguiente pregunta, sería con Lexa –Los presentes allí observaron a la recién nombrada, quien tenía un rubor en sus mejillas, bebió un poco de cerveza para intentar ocultarlo.- Siguiente pregunta –Dijo tranquila la castaña, mirando con una sonrisa triunfante a la rubia.
-Hablaba en serio –Suspiró la rubia, haciendo que Raven soltara una leve carcajada.- ¿Qué pasó cuando conociste a tus suegros? –Al parecer esa era una de las preguntas que todos querían hacer, Lexa miró a su hermana sonriendo, mientras que Octavia era quien ahora bebía un poco de cerveza.
-Sólo me puse nerviosa –Lexa soltó una carcajada, recordando aquel momento, tan sólo un par de horas antes. Ante la mirada de todos, asintió con la cabeza. Raven se había cansado, y estaba lista para dejar a su amiga humillada, Clarke volvió a tirar, sin lograr embocar alguna de sus bolas. Raven dio vuelta alrededor de la mesa, observando la posición de cada bola que era suya, hizo su primer tiro y embocó una lisa.- Te haré todas las preguntas juntas. –Dijo con una sonrisa, volvió a tirar, embocando nuevamente.- Creo que voy a ganarte –Clarke rodó los ojos, a la castaña sólo le quedaban una bola lisa y la negra, en caso de embocar la primera. Para sorpresa de muchos, así fue, un tiro y la lisa estaba dentro de uno de los hoyos, volvió a tirar y la negra había caído por el mismo que segundos antes lo había hecho la lisa. Se irguió mirando a su amiga de manera triunfante.- Cuatro preguntas –Dijo sonriendo, Clarke rodó los ojos, algo le decía que alguna pregunta no le gustaría.- ¿Qué se siente saber que con tres preguntas que me quedan puedo hacerte responder cualquier cosa? –Preguntó mirando a su amiga fijamente.
-¿Sinceramente? –Raven asintió con la cabeza.- Podría quedarme sin amiga, también sé que no eres tan cruel para hacerme decir cualquier cosa. –La castaña levantó una ceja.- No me asustas Raven, haz las preguntas de una vez.
-Bien –Dijo ésta pensando en cómo podía usar sus tres preguntas.- Cuando te encuentras con Niylah, ¿te acuestas con ella? Y no hablo sólo de dormir, hablo de sexo –Clarke se quedó observando a su amiga sorprendida, le había contado que después de terminar se habían acostado un par de veces, pero después de eso no le había dicho más nada.
-Si –Respondió la rubia rápidamente, fijó su mirada en la castaña, quien sonreía triunfante.
-¡Lo sabía! –Dijo feliz.- ¿Cuándo fue la última vez? –Preguntó, aunque imaginaba cual sería la respuesta, después de todo Niylah había ido a visitar a Clarke unas cuantas semanas atrás.
-Hace un mes y medio, más o menos –Las mejillas de Clarke se habían tornado de color rosa, y su único pensamiento era que no debía girar su rostro y mirar a Lexa, no quería verla en esos momentos. Lexa la miraba algo sorprendida, la rubia estaba siendo sincera, y no entendía por qué no había mentido, después de todo sólo ella conocía la verdad.
-Última pregunta –Dijo Raven, quien posó su mirada en sus amigos, uno a uno los fue observando, y todos estaban atentos a aquellas preguntas con sus respectivas respuestas.- Si Niylah estuviera acá, ¿es probable que esta noche también te acostaras con ella?
Hola! Quería agradecer a quienes leen la historia, y a aquellos que comentan, sinceramente me gustaría responder a quienes no me deja. Les agradezco por los comentarios y que se tomen el tiempo de leerla.
Besos!
