- ¡Ah!- un grito de auténtico terror despertó a todos en la casa. Rose abrió los ojos, era de día intentó buscar su varita en los pantalones pero se dio cuenta que los había puesto a secar por la noche. Se incorporó y vio a Kate de pie, al lado del un cuerpo inmóvil sentado en una silla-. Es Amanda-. Dijo Kate- ¡No respira! ¡Está muerta!
- ¿Pero cómo…?- preguntaba Frank-. ¡Hemos estado haciendo guardias toda la noche! ¡Es imposible que nadie haya visto nada!
- ¡A lo mejor tiene una capa invisible!- especuló Scorpius.
- No creo que haya podido operar con una capa invisible en tan poco espacio, ¡aquí estamos como sardinas en lata!- le respondió Ted.
- ¿Cómo creéis que murió?- preguntó Kate analizando el inerte cuerpo de Amanda sentado en la silla.
- Parece que no tiene ninguna herida ni golpe- apuntó Frank-. ¡Esto es una locura!
Ya lo creo que era una locura, pensaba el joven Potter, ¿quién le había mandado meterse ahí? ¡El ni siquiera estaba invitado! Solo vino por acompañar a Rose y Scorpius y se ha visto envuelto en una buena… Se estaba mareando, necesitaba sentarse, notaba la falta de aire y la garganta seca, tenía mucha sed.
- ¡NOO!- gritó Rose cuando Albus se fue a llevar el vaso de agua a la boca, de un manotazo estampó el vaso en el suelo.
- ¿Qué leches te pasa Rose?- preguntó Albus, que no entendía nada.
- ¿Quién ha bebido de esa agua?- preguntó Rose preocupada-. ¿Ninguno? ¿Ninguno bebisteis?- nadie respondió.
- ¿Qué mosca te ha picado Weasley?- dijo Scorpius-. Tranquila que si quieres agua no nos la vamos a beber toda por ti…
- ¡No es eso!- dijo Rose-. ¡Creo que es el agua la que está envenenada!
- ¡Explícate!- exclamaron los chicos impacientes.
- Es imposible que el señor X haya pasado por aquí y que nadie lo hubiera visto, ¿cierto?- explicaba ella-. ¿De donde sacasteis el agua?
- Había una jarra en la cocina, la cogimos anoche y vinimos para acá- recordó Frank.
- Creo que esa jarra la dejó a propósito el señor X para nosotros- seguía explicando Rose- Tiene que ser el agua, ¡Amanda fue la única que bebió antes de irse a dormir!
- Creo que tienes razón- dijo Scorpius, para sorpresa de Rose.
- Si, suena lógico- añadieron los demás.
- De modo que Nott tenía razón, lo más probable es que el señor X esté en la casa y que nos esté observando- sentenció Rose.
- Eso es escalofriante- dijo Kate, la idea de que un psicópata les observaba era aterradora.
- Gracias por darme la razón, Weasley- dijo Nott-. Y ahora que ha salido el sol, ¿qué os parece si vamos a por ese hijo de puta?
Los chicos cogieron las ropas que la noche anterior habían dejado en la chimenea para secar, pero pronto supieron que algo malo pasaba.
- ¡Mi varita!- exclamó Rose- ¡Mi varita no está!
- ¡La mía tampoco!- se quejó Scorpius.
- ¿Habéis buscado bien?- preguntó Frank.
- ¡La mía tampoco está!- añadió Kate.
- ¡Me cago en todo!- gritó Nott- ¡Ese cabrón también se ha llevado la mía!
- ¿Por qué os separasteis de vuestras varitas?- les regañó Ted-. ¡En qué estabais pensando!
- No lo sé- dijo Rose muy angustiada, se sentía vulnerable-. La tenía en los pantalones, los tenía empapados, y los puse en la chimenea, y con todo el lío de Guilia y Nick no me había parado a pensar que ese mal nacido me la podía robar…
- Tranquila Rosie- le calmó su primo Albus, Rose estaba llorando, los demás también se sentían muy perdidos sin sus varitas.
- ¿Quién si conserva su varita?- dijo Ted, el cual tenía la suya en la mano. Frank y Albus levantaron la mano
- Propongo que nos separemos por grupos para buscarle- dijo Scorpius.
- ¿Quién te ha nombrado jefe?- preguntó celoso Nott.
- Escucha gilipollas- intervino Ted- de aquí soy el único que ha recibido formación para luchar contra las artes oscuras y creo que ese es el mejor plan. Scorpius es mi primo, Rose y Albus son mi familia, y Frank y Kate son mis amigos y pienso sacarles de aquí con vida, el único que no me importa una mierda eres tú, así que si quieras danzar solo por la casa hasta que ese cabrón te pille y te mate, adelante, ninguno nos opondremos- sentenció Ted. Nott calló resentido.
- ¿Cómo nos dividimos?- preguntó Frank.
- Tres grupos, tres varitas, tres zonas de la casa en donde buscar, jardín, primera planta y segunda planta- explicó Ted-. Yo puedo ir con Kate al jardín, Frank con Nott a la primera planta, y Albus, Rose y Scorpius a la segunda.
- No pienso ir con Longbottom- se negó Nott.
- ¡Está bien!- accedió Ted- Irás conmigo a la primera planta, ¿de acuerdo?
Los chicos se concienciaron de lo que iban a hacer a continuación. Scorpius propuso ir a la cocina en busca de algún cuchillo para lograr defenderse en caso de ser atacados, todos sin separarse caminaron hacia la cocina y allí se aprovisionaron.
- Cuchillos contra el poder de una varita… Esto es de locos- dijo Kate mientras portaba el chuchillo en su mano.
- Tranquila, yo te protegeré- le calmó Frank con una sonrisa.
- ¡Oh! Voy a vomitar- se burló Nott.
- A ver si te atragantas y nos haces un favor- le contestó Frank.
- Ya quisieras cabrón- se enfrentó Nott.
- ¡Dejar de discutir!- les separó Ted-. Recordar, si le veis, si veis algo sospechoso, si estáis en peligro, avisar por medio de un patronus.
Se despidieron, Frank y Kate salieron por la puerta principal para buscar al señor X en el gran jardín, porche y el cobertizo. Ted y Nott se quedaron en el primer piso mientras Scorpius, Albus y Rose subían las escaleras hacia el segundo.
- No te separes de nosotros, por favor Albus- le pidió su prima.
- Cualquiera de los dos es mejor con la varita que yo, ¿de verdad no queréis portarla vosotros?- preguntó él.
- Albus ya sabes que la varita escoge al mago- le explicó Scorpius-. Por muy buenos que seamos, que lo somos, aunque yo más que tu prima, nuestra magia no sería tan efectiva con tu varita.
Terminaron de subir las escaleras, era una casa enorme, había un largo pasillo y varias habitaciones a los lados.
- ¿Izquierda o derecha?- preguntó Al. Decidieron ir hacia la derecha.
- Vosotros mirar hacia delante, yo os cubro las espaldas por si noto movimiento en el ala izquierda.
- He estado pensando- dijo Rose mientras entraban a la primera de las habitaciones, Scorpius se quedó justo en la puerta vigilando mientras los primos la inspeccionaban, la instalación eléctrica de la casa era muy vieja, como todo allí, y las luces parpadeaban, se encendían y apagaban dándole un toque tétrico a todo-. En Hogwarts nos echarán de menos, ¿no? Seguro que James o Lily se dan cuenta de que no estamos y avisan a McGonagall. Seguro que el profesor Longbottom se da cuenta de que Frank no está y ahora lo irá a buscar.
- Ojala tengas razón- dijo Albus- ¿Miro debajo de la cama?
- Tu apunta con la varita- le sugirió Rose-. Yo apartaré las sábanas.
- De acuerdo- aceptó Albus asustado, se agachó, Rose se tumbó encima de la cama y a la de tres retiró las sábanas dejando ver la parte baja de la cama a Albus, el se pegó un gran susto- ¡DESMAIUS!
- ¿Qué ha pasado?- preguntó alterado Scorpius desde la puerta.
- Nada, ¡joder!- exclamó Albus poniéndose en pie- ¡Era un ratón!
- ¡Qué susto me has dado Albus!- se quejó su prima-. Sigamos buscando en las otras habitaciones.
Albus, Rose y Scorpius siguieron buscando en el piso de arriba, había como seis habitaciones, cada una con su respectivo cuarto de baño. La decoración era de principios del siglo XX, en su época debía parecer una casa muy bonita, pero ahora resultaba terrorífica. El viento se colaba por las rendijas entre las paredes y hacía unos ruidos escalofriantes, los chicos no dejaban de tener la impresión de que alguien les observaba.
- Es la última habitación- dijo Scorpius delante de la puerta la cual estaba cerrada-. Si está escondido en el piso de arriba tiene que estar aquí.
- Rose abre la puerta, yo apuntaré con la varita, Scorpius, estate atento con el cuchillo- ordenó Albus. Rose se dirigió hacia la puerta, tomó el pomo, lo giró, pero esta no se abría.
- No me gusta esto- señaló Scorpius-. Es muy posible que esté dentro bloqueándola.
- Pues se va a enterar ese hijo puta- dijo con rabia Albus- ¿Preparados?- Albus apuntó con su varita al cerrojo de la puerta y pronunció- ¡Alohomora!
La escena que tenían ante sí, Rose y Scorpius ya la habían vivido la noche anterior, el cuerpo de Albus salió rebotado y chocó contra la pared, la puerta se abrió pero era un armario sin nada dentro. Rose gritó, Scorpius se tiró al suelo para atender a su amigo.
- ¿Qué ha pasado?- dijo llorando Rose- ¿Está bien? ¡Haz algo!
- ¡Ayuda!- dijo Scorpius con la varita de Albus en la mano intentando conjurar un patronus que fuera a avisar a los demás- ¡AYUDA!
Esta vez si, un patronus con forma de hurón salió corriendo escaleras abajo para avisar a Ted, Nott, Kate y Frank, aunque Rose y Scorpius sabían que ya era demasiado tarde.
