- ¿Y le pasó lo mismo que a Guilia?- preguntó Ted examinando el cadáver de Albus.
- Intentó abrir la puerta y salio rebotado- explicó Rose entre lágrimas-. Vamos a morir todos, ¿verdad Ted?
- ¡No vamos a morir!- exclamó él-. ¡Os prometo que saldremos de esta!
Ted cogió en brazos el cuerpo de Albus y lo llevó a la habitación más cercana dejándolo en la cama. Parecía que dormía, un sueño del que jamás despertará. Rose lloraba desconsolada ante la pérdida de su primo Albus, estaban muy unidos, era su mejor amigo y ahora estaba muerto.
- Es mi culpa- dijo ella entre lágrimas-. Lo obligué a acompañarme a esta casa del demonio.
- No es tu culpa Weasley- dijo Scorpius abrazándola para consolarle-. Vino porque quiso. Además yo también le insistí, no es tu culpa, la única culpa es de ese asesino hijo de puta del Señor X.
- Se que esto es duro, pero tenemos que salir de esta casa como sea- sentenció Ted- Nott y yo no hemos encontrado nada en la planta de abajo, ni un escondite, nada.
- Esta planta está vacía- confirmó Scorpius.
- Busquemos a Frank y Kate, tal vez hayan encontrado algo interesante en el jardín.
Rose echó una última mirada al cadáver de su primo Albus antes de taparlo con la sábana. No se podía creer lo que estaba viviendo, era una auténtica pesadilla, un cuento de terror, tenía que salir de allí como fuera.
- ¿Os imagináis que Longbottom y Greengrass están follando?- dijo divertido Nott- La verdad es que se le vio muy ilusionado cuando le asignaste esa compañera.
- ¡Tu eres gilipollas Nott!- le gritó Scorpius- Hay gente muerta, Albus ha muerto y, ¿tú te dedicas a contar chistes? Eres patético.
- Hay que tomarse la vida con humor- dijo Nott saliendo hacia el jardín.
- ¿Con… Humor?- le contestó Scorpius con asco- mi mejor amigo ha muerto, ojala fueras tu, hijo de…
- ¡Callaros los dos!- gritó Ted separándolos.- Necesito que estéis despejados para encontrar al Señor X, ¡y que no nos tome por sorpresa!
- Ya no se que pensar, Ted- dijo Scorpius-. A este mamonazo no le importamos ninguno de nosotros- dijo refiriéndose a Nott- ¿Y si es él el asesino? ¿Y si es un puto psicópata?
- Se te está yendo la cabeza Malfoy- gritó Nott.- Me la sudáis mucho, ¡pero yo no he matado a nadie!
- ¿Qué es eso de allí?- preguntó Rose, la cual estaba ajena a la conversación. En el jardín, a unos 30 metros, al pie de un árbol había dos grandes bultos.
- Seguidme, poneros detrás de mí- les advirtió Ted. Nott, Rose, y Scorpius le siguieron hacia allí. Era un día nublado y llovía ligeramente. El viento hacía mover las ramas de los árboles, las cuales se mecían haciendo un ruido espantoso. Al llegar al pie del árbol lo vieron. Dos bultos, dos cuerpos, dos cadáveres.
- ¡Les ha matado!- chilló Rose llevándose las manos a la boca. Frank y Kate habían muerto desangrados con sendos cortes en el cuello. Era horrible.- ¡Vamos a morir! ¡Vamos a morir!
Rose lloraba desesperada, todos estaban muriendo uno a uno. Era imposible salir de esa casa con vida, a menos de que resolviera el acertijo, ¿pero que les unía? En la grabación decía que tenían algo en común, ¿pero de qué se trataba?
- ¿Por qué no pidieron ayuda? ¿Por qué Frank no conjuró un patronus, o lanzó las chispas rojas para avisarnos como acordamos?- preguntó Rose.
- A lo mejor confiaba en el asesino- dijo Ted.
- ¿Qué mierdas insinúas?- preguntó Scorpius indignado- ¿Qué uno de nosotros los mató? ¿Qué uno de nosotros es el señor X?
- Cómo si no se pudo acercar tanto a campo abierto a Kate y Frank, sin ellos darse cuenta- explicó Ted- A lo mejor no es uno de nosotros, yo he estado todo el tiempo con Nott en la casa, y vosotros arriba, ¿pero y si el señor X utiliza poción multijugos?
- Ted, eso es una locura- le respondió Rose.- Estás logrando que no confíe en nadie.
- Joder Lupin, ¡a paranoico no te gana nadie!- exclamó Nott.
- Tú cállate. Confío en la Weasley, y en Ted, pero por mí, que tú seas el siguiente.- le recriminó Scor.
- ¡No empecéis otra vez!- gritó Rose- ¿Y si intentamos resolver su acertijo? Dijo que así, a lo mejor nos salvaríamos.
- ¡A mí se me ocurre una cosa que nos une!- gritó Nott- ¡Os odio a todos!
- ¡Serás gilipollas!- gritó Scorpius abalanzándose sobre él. Ambos cayeron al suelo y comenzaron a luchar al estilo muggle. Scorpius intentaba pegar puñetazos a Nott y este se zafaba de ellos, de repente, la túnica de Nott se desabrochó dejando ver su camisa parcialmente manchada de sangre, pero no era su sangre.- ¿Por qué cojones están manchado de sangre?- preguntó Scorpius anonadado, aunque ya sabía la respuesta, esa sangre esa de Kate y Frank.- ¡Tu eres el señor X!
- ¿En serio?- dijo Nott sacando un cuchillo ensangrentado de detrás de su cinturón y clavándoselo en el estómago a Scorpius, el cual murió al instante.
- ¡NO!- gritó Rose- ¡Ted haz algo!- lloraba a la chica, Ted permanecía pasivo ante la escena- atrápalo, haz algo.
- ¿La matas tu o yo?- preguntó Nott.
- Avada Kedavra- pronunció Ted. Thomas Nott murió inmediatamente, pero en su rostro se podía apreciar un gran asombro.
- Por… ¿Por qué ha dicho "la matas tu o yo"?- preguntó asustada Rose.
- Rose, Rose, mi dulce Rose…- el tono de Ted cambió- Ese estúpido de Nott, mira que le dije que se cambiara de ropa.
- ¿De qué estás hablando Ted?- dijo Rose retrocediendo, buscaba su varita, pero no estaba.
- ¿De qué estoy hablando, Rose?- Ted reía, reía de una forma maliciosa.- ¡Yo soy el señor X!
- Ted, me estás asustando, eso no es verdad.- dijo ella conmocionada- No eres Ted, has bebido la poción multijugos, eres otra persona apoderándote de su físico.- Ted rió.
- Soy Ted Lupin, y en breve cumpliré mi venganza.- dijo apuntando con su varita el pecho de Rose.
- ¿De qué estás hablando?- Rose no se lo podía creer, ¿cómo iba a matar Ted a alguien? ¿Cómo iba a matar a Albus? ¡Si eran como hermanos!
- Toda mi vida he vivido privado de mis padres, toda mi vida los he echado de menos, y hoy, yo, he arrebatado lo que más querían a los culpables de su muerte.
- Estás loco- dijo Rose con lágrimas en los ojos- ¿Qué te ha hecho Albus? ¿Qué culpa tuvo Harry en la muerte de tus padres? ¿Qué culpa tengo yo?
- ¿Por qué Rose?- preguntó Ted, su mirada estaba encolerizada, y los ojos le iban a salir de las órbitas- ¿Por qué tu, o Albus, tenéis padres y yo no? ¿Por qué vuestros papis vivieron y los míos tuvieron que morir? ¿Por qué los Malfoy, los putos y cobardes Malfoys, salieron de rositas y mis padres acabaron pereciendo?
- Nosotros no tenemos la culpa de eso Ted, ya sabes que tus padres murieron para que tu pudieras vivir en un mundo mejor- le dijo Rose, ¿qué iba a pasar? ¿Ted la iba a matar?
- ¡Mis padres murieron intentando salvar la vida a incompetentes!- gritó Ted- He descubierto muchas cosas, he vivido toda mi vida obsesionado con su muerte, investigando, ¿sabes a quién protegía mi madre cuando Bellatrix Lestrange le arrebató la vida? Al estúpido de Neville Longbottom. ¿Y mi padre? Mi padre podía haber salido vivo, pero decidió ayudar al tío de nuestro pequeño Nick, el ministro Shacklebolt, entonces Dolohov lo mató.
- Ted, ¿te estás oyendo?- preguntó Rose temblorosa- ¡¿Qué culpa tenían Frank o Nick, en la muerte de tus padres?!
- Oh, ellos ninguna, pero necesito arrebatarle a los verdaderos culpables lo que más quieren para que se sientan como yo me he sentido estos 23 años.- respondió él.
- ¿Y los demás? ¿Por qué mataste a los demás?
- Amanda es hija de una perra llamada Rita Skeeter- dijo él con desprecio- la muy zorra no dejaba de acosar a mi abuela cuando yo era un bebé para sacarnos exclusivas, ¡hija de puta, mira que jugar así con el dolor de la gente!
- Esto no puede estar pasando.- susurró ella.
- Kate y Giulia, son hijas de personas favorables al bando de Voldemort durante la guerra, las muy estúpidas se pavoneaban de ello cuando íbamos juntos al colegio, ahora están muertas y pronto sus padres llorarán como yo lo he hecho durante tanto tiempo.
- ¿Y Nott?- Rose tenía miedo, pero aun así su cerebro quería saber la verdad, al menos antes de morir.
- Nott, el estúpido de Nott, por supuesto estaba encantado de acabar con vosotros, es un puto psicópata. No más que yo, está claro- sonrió Ted, era la sonrisa de un loco- le encantó mi plan, y juntos ideamos todo. Decía que su padre estaría orgulloso de él cuando le entregase la cabeza del hijo de Potter. Ese idiota no se daba cuenta que su padre y su abuelo eran tan mortífagos, y tan culpables de la muerte de mis padres como los demás, y que al final, acabaría muerto.
- ¿Pero por qué nos has traído aquí? ¿Por qué nos has matado uno a uno?- lloraba Rose.- Creía que querías protegernos, ¡hasta nos advertiste de que el señor X podía ser uno de nosotros!
- Rose, en el fondo, todo psicópata desea que le pillen- dijo Ted- Pero habéis sido tan estúpidos, tal vez si lo hubieras adivinado, tal vez, te hubiera dejado vivir, pero…
- Ted, Teddy, por favor, esto es una locura, ¡perdóname! No se lo diré a nadie, ¡diré que tu y yo huimos de esta casa! ¡No te culparé de nada pero déjame vivir!
- No Rose, di adiós- Ted levantó la varita y pronunció la maldición imperdonable.
Rose vio todo verde y a continuación…
- ¡AHHHHHHHHHH!- gritó ella.
- ¿Cariño estás bien?
- ¿Mamá?- Rose abrió los ojos. Estaba sentada en su mecedora favorita. La lamparita de lectura estaba encendida iluminando el salón de su casa.- ¡Mamá!
- Sube a la cama, ¡es tardísimo!- le regañó Hermione.
- ¡Tuve una pesadilla horrible!- exclamó ella abrazando a su madre.
- ¿Otra vez leyendo 10 negritos?- preguntó su madre.- ¡Normal que tengas pesadillas, qué obsesión!
- ¡Ha sido tan real!- explicaba Rose- Diez personas íbamos a una casa, y estaba Albus, y el idiota de Malfoy, y también Ted, ¡él era el señor X!
- Desde luego tienes una imaginación de oro…- dijo Hermione mientras su hija se metía en la cama.- ¿Qué será lo próximo "Asesinato en el Hogwarts Express"?
- "Asesinato en el Hogwarts Express"- sonaba muy bien, pensó Rose antes de dormirse de nuevo.
