Y aquí es cuando la trama cobra vida propia. Juro que no tenía pensado complicar tanto la relación entre Levi y Eren, pero me dejé llevar por la historia y este es el resultado. Me temo que os debo una disculpa, en este capítulo tampoco habrá sexo y me siento fatal por ello, perdonad .. Lo que sí os puedo prometer es que cuando la escriba sea simplemente maravillosa. Muchísimas gracias por todos los reviews que recibí, son hermosos, y a todos por leer este fic. Un abrazo muy fuerte!
Shingeki no Kyojin no me pertenece.
Parejas: LevixEren.
.
.
Media hora esperando y nada. ¿Dónde cojones se había metido? Creí haber dejado claro el lugar en el que nos reuniríamos. ¿Y si se había perdido? No... No era estúpido. ¿Se habría olvidado? Imposible. ¿Le habría surgido algún imprevisto? Si era así, me encargaría de que no se repitiese. Yo era más importante. Mira que desaprovechar una oportunidad como esa... Cuando apareciese le advertiría que nadie me hacía esperar, ni siquiera él.
Harto de esperar, me levanté del suelo y miré a mi alrededor aun sabiendo que me encontraba solo en esa capilla. Tenía controlados los horarios, y a excepción del mediodía nadie acudía a rezar el resto del día. Pero el fanático de Nick y sus seguidores no eran los únicos que daban uso a ese lugar. Después de la ducha de esa mañana, pensé que mi caramelito querría tener otro encuentro en un sitio tranquilo.
Bajé del altar y me dirigí hacia la salida con un objetivo: ir a por Eren Jaeger. Estaba cabreado y mi furia no hacía más que crecer a cada paso que daba. Con los brazos extendidos, abrí la puerta principal de la capilla con brusquedad y salí al exterior. Atravesando los terrenos a gran velocidad, los que se hallaban relativamente cerca de mí se apartaron a pesar de no ser necesario. No por respeto, sino por miedo. No les vi los rostros, pero era seguro que me temían más aún.
El guardia que vigilaba el exterior me vio avanzar rápidamente y en voz alta dijo:
—¡Eh! Está prohibido andar rápido.
Reconocí la voz enseguida, era un joven que había entrado hacía poco. Dándome la vuelta, le lancé una mirada y enseguida se acobardó.
—Siga adelante, por favor —pidió en un tono mucho menos pretencioso, casi educado.
Sin reducir el ritmo, volví mi vista al frente. Entrando en el edificio, recorrí los pasillos y allí sí me cedieron el paso, tenía prisa y todos podían notarlo en mi expresión. ¿Dónde podía estar? ¿Dónde estaría? ¡Mierda! No tenía por donde empezar. Calma... La celda era probablemente el lugar más obvio. Iría ahí primero.
—¡Levi! ¡Leevii!
"No, ahora no..."
Con una mueca, me volteé y vi a Hange yendo hacia mí todo eufórico o eufórica, ni idea.
—No tengo tiempo para una de tus locuras —le dije con enojo y fastidio.
—¡Oh! Estás enfadado... ya veo... Buscas al loco de Nick, ¡eh!
—¿Qué? ¡No! ¡Claro que no! —contesté confundido—. Busco a Eren para darle su merecido.
—¿A Eren? —repitió Hange con los ojos muy abiertos—. Lo metieron en aislamiento.
—¡¿Qué?! ¡¿Qué hace ahí?!
—Uno de los seguidores del loco Nick le acorraló en las duchas y según cuentan le amenazó con que Dios le castigaría por sus pecados y que su celda era el infierno y no sé qué chorradas más —explicó para mí consternación—. El caso es que Eren debió hartarse porque le dio una buena, y otro seguidor que estaba ahí fue a avisar a los guardias. Lo llevaron a aislamiento y el loco Nick proclamó cómo Dios impartía justicia sobre los pecadores.
—Ese hijo de...
—¡¿Qué me dices?! ¿Irás a por él e impartirás justicia en tu propio nombre? —preguntó con emoción—. ¿Permitirás que unos fanáticos te quiten lo que es tuyo?
Mi furia había alcanzado el punto más álgido. Todo mi cuerpo temblaba de ira pero no debía perder el control. Si le destrozaba la cara a ese loco no podría evitar que me metieran en aislamiento por mucha influencia que tuviera entre los guardias.
Ignorando a Hange y su palabrería, fui directo al despacho de Erwin. Ese cabrón no se saldría con la suya. No consentiría que una panda de fanáticos hicieran con Eren lo que les venía en gana. Tenía que sacarlo de ahí, ese lugar era demencial, podía perder la cabeza en cualquier momento, la noción del tiempo no existía ahí abajo.
—¡Erwin! —grité, irrumpiendo en su pequeño despacho sin ningún tipo de educación.
—Se llama a la puerta antes de entrar, ¿no te lo enseñaron de pequeño?
—Deja de joder. Tienes que sacar a Eren de aislamiento —exigí con impaciencia.
Erwin no dijo nada. Con las manos entrelazadas, me miró con severidad pero yo no me dejé intimidar.
—¿Estás sordo? ¡Sácale de ese agujero!
—Le ha dado una paliza a un preso, ¿qué esperabas? ¿Que le ofrecieran una gelatina como premio? —inquirió con escepticismo.
Golpeando su mesa con el puño, me incliné hacia él conteniendo con dificultad toda mi furia.
—Esos desgraciados fueron a por Eren porque saben que conmigo no pueden. Son unos cobardes y unos miserables.
—Siento decirte que tú tienes parte de culpa. Después del numerito que montasteis en las duchas, ¿creíste que esos creyentes se quedarían de brazos cruzados?
—Nunca me habían tocado los cojones con eso, ¡¿por qué ahora?! —pregunté colérico.
—Quizás se hayan hartado de tus actos impuros, o simplemente porque Eren es nuevo y querían darle una lección de moral —explicó sin alzar la voz y totalmente sereno.
—¡Esos locos son los que deberían estar ahí encerrados, no Eren! Sácale de ahí.
—Eres consciente de las comodidades y privilegios que te otorgo, ¿verdad? ¿No son suficientes para ti?
—¡Esto es diferente! ¡Se trata de Eren! —exclamé exasperado.
—Sí, lo sé. Supongo que es duro saber que tu... dulce está encerrado y no puedes hacer nada por él.
—Haz algo. Ordena que lo liberen, no aguantará un día sin volverse loco y lo sabes.
—Desde luego, el aislamiento es duro —afirmó seriamente—. Pero me temo que estás abusando de tu posición. Recuerda que puedo quitarte ese estatus de privilegiado cuando quiera.
Maldita sea... Justo cuando más necesitaba a este bastardo... No... Seguir gritándole no solucionaría el problema.
—Sabes perfectamente que esos fanáticos lo hicieron a propósito, y aún así, no mueves un dedo —le acusé lleno de rabia.
Erwin permaneció callado, reflexionando en silencio. Ese cabrón no parecía tener prisa. Tras esperar lo que sin duda fue una eternidad, habló finalmente.
—Espero que tengas en cuenta que todo tiene un precio. Llevas años viviendo mucho mejor que el resto de presos, gracias a mí eres prácticamente el señor de esta prisión y te advierto que tus caprichos están rozando el límite. No te conviene.
—No me importa. Libéralo.
—Como quieras —dijo soltando un suspiro—, pero recuerda que un día cobraré estos favores.
.
.
.
Me asfixiaba, me ahogaba, me decía una y otra vez que pronto me sacarían de esa celda. Respiraba pausadamente sin llegar a alterarme. Había conseguido mantener los nervios a raya y guardar mi voz: los gritos no me ayudarían a salir. Estuve apunto de echarme a llorar pero me di una bofetada para evitarlo. No tenía ni idea de las horas que habían pasado desde que me encerraron, era imposible saberlo. De vez en cuando se escuchaban algunos gritos, seguramente de presos que llevaban meses sin ver la luz del sol.
Realmente ese lugar era para volverse loco: la celda era un espacio tan reducido que si me echaba bocaarriba en el suelo, mi cabeza y pies tocaban ambas paredes. Solamente había una litera y un retrete. La puerta tenía una rendija y por supuesto, nada de ventanas. Estaba asustado, pero no me arrepentía de lo que había hecho. Ese cabrón merecía ser golpeado, aunque seguramente no haya podido quitarle la tontería de la cabeza.
Reconozco que me sentí muy bien cuando le di la paliza. No fue como con Jean, esta vez deseaba de verdad hacer daño. A ese tio le quedará un bonito recuerdo de mí. No estaba a favor de la violencia, pero no tuve más remedio; lo estaba pidiendo a gritos. Y yo no tenía paciencia.
Recostado en una esquina de la celda, me dije que ya era hora de cambiar. Levantándome, di dos pasos y me eché bocaarriba en el centro de la celda con los pies apoyados en la pared. No sabía muy bien por qué hacía eso, pero me aliviaba. Quizás tuviera algo que ver con la sensación de que la pared me atraparía y no podría moverme por culpa de sus garras... No, no... Tenía que alejar esos pensamientos. Sentido común. Nada de divagaciones y cosas abstractas. Mi cordura estaba en juego.
No sé en qué momento ocurrió, pero mientras observaba el techo con la mente en blanco, la puerta de mi celda se abrió haciendo un ruido muy desagradable. Poniéndome de pie de un salto, vi el guardia que me había llevado de mala manera hasta ahí.
—Regresa con el resto de presos, Jaeger.
Soltando un suspiro de alivio, di gracias en voz baja. Saliendo de la celda, seguí al guardia por el estrecho pasillo y subimos por las escaleras que conducían al exterior. El guardia abrió la puerta y vi que era de noche. Si no me equivocaba, había estado encerrado unas tres o cuatro horas. Caminando por el terreno, cogí aire, llenando mis pulmones de vida. Nunca me había sentido tan afortunado de respirar aire puro.
El guardia me condujo hasta mi celda, por la ausencia de presos en los pasillos, deduje que ya todos estarían en sus literas. Al llegar este me echó una mirada la cual interpreté como que no estaba de acuerdo con que me sacaran tan pronto de aislamiento, pero no comentó nada al respecto. Entrando en la celda, una sonrisa se dibujó en mis labios al ver a Levi echado sobre la litera con un cigarro entre los dedos.
—Estarás hambriento.
—Un poco —admití sin borrar mi sonrisa.
—Le pedí a Connie que te preparase un sándwich. Toma.
Y me lanzó el sándwich envuelto en papel de cocina.
—Gracias.
Con el estómago rugiendo, me apresuré a desenvolver el sándwich y sin ninguna delicadeza, le pegué un buen mordisco. Sabía mucho mejor que los que solía comer en el comedor; sospeché que había presionado a Springer para que mejorara el sabor. Levi dio una calada a su cigarro mientras yo devoraba mi cena. Casi había terminado de comerlo cuando algo llamó mi atención.
—Espera, este sándwich... ¿Lo pediste para que me lo comiese ahora? —pregunté confundido.
—¿Cuando sino?
—¿Cómo pudiste saber que llegaría a esta hora?
—No sabía exactamente la hora, pero sí que saldrías por la noche —remarcó sin quitar su mirada del techo—. Al parecer, Erwin cumplió con su palabra.
—¿Erwin me liberó?
Oír eso no le gustó demasiado, pues se levantó de la litera como si el colchón le hubiese quemado y me miró con los ojos entrecerrados.
—Fui yo quien te liberó —declaró molesto—, si no hubiese acudido a Erwin para que te sacara de ahí, te hubieses podrido en ese agujero.
—Vaya... no tenía ni idea que... —su notoria influencia seguía siendo un misterio y moría de curiosidad por saber la razón—. Gracias, Levi.
Saltando de la litera, apagó el cigarro en uno de los barrotes y se plantó frente a mí con un brillo peligroso en sus ojos.
—Tendrás toda la noche para agradecérmelo.
Sin tiempo a prever sus movimientos, me agarró por el uniforme y con rudeza me acorraló contra la pared como el día anterior. Sus manos se colaron por debajo de mi camisa y acariciaron mi pecho con urgencia.
—Levi... para... no...
—No tengas miedo —susurró con una voz cargada de lujuria.
—No... no es eso... Por favor, detente —pedí, alejándolo de mi cuerpo.
Levi me miró con estupor, como si no creyera que le estaba rechazando.
—¿Se puede saber qué te pasa?
—Estoy... estoy cansado —respondí tímidamente—. Ahora lo único que quiero es dormir.
—¡¿Dormir?! —exclamó incrédulo—. ¡Me he pasado el día aguantándome las ganas de follarte!
—Entiéndeme, necesito descansar.
—¡Ya descansarás luego!
Abalanzándose hacia mí, intentó besarme pero yo me resistí.
—¡No! ¡No quiero! ¡Déjame! Levi, por favor... ¡Basta! —grité, empujándole con todas mis fuerzas, o al menos las que me quedaban—. Aislamiento me ha agotado mentalmente, solo quiero echarme en esa mierda de litera y dormir.
La expresión de Levi era aterradora. Podía sentir su rabia crecer y por un momento tuve miedo. Miedo de lo que podría hacerme... Mierda, mierda, mierda... Estaba bien jodido. Levi era más fuerte que yo y no le sería un problema tirarme al suelo y...
Definitivamente la había cagado. Abrí la boca con la intención de arreglar un poco la situación, mas para sorpresa mía, Levi soltó algo parecido a un gruñido de rabia y sin dirigirme la palabra, salió de la celda echo una furia.
Tardé en darme cuenta que había aguantado la respiración a la espera de lo peor, soltando el aire retenido, fui hasta mi litera y sentándome en ella, escondí el rostro entre mis manos. Pasados unos minutos, me pregunté a dónde habría ido. ¿Pediría que me volviesen a trasladar? Quizás era lo mejor... Lo había desafiado y probablemente se vengaría por ello. Maldiciendo mi suerte, lamenté no tener a mano los antidepresivos. Me hubieran ayudado a sentirme menos desgraciado.
.
.
.
—¿Pelea de novios? —me preguntó Farlan divertido.
—Cállate —espeté con frialdad.
—¿Para qué has acudido a mí, entonces?
—¡Dice que está cansado! ¡Que quiere dormir! —solté indignado.
—¿Y por eso has irrumpido en mi celda? ¿Porque no se deja follar? —inquirió, sonriendo descaradamente—. ¡Vamos, Levi! ¿Desde cuando te importa eso? Bien que forzabas a los otros cuando no les apetecía. ¿Qué ha cambiado?
No contesté a su pregunta. Ni yo mismo sabía la respuesta.
—No quieres hacerle daño, ¡eh! —comentó con burla—, lo entiendo. Quieres que su primera vez sea especial.
—No se trata de eso. Es solo que... —dejando la frase en suspense, medité acerca de lo que realmente quería hacer con Eren.
—¿Sabes? Me alegro que no quieras violarlo. Escuchar todas esas súplicas por la noche era muy molesto. No me dejaban dormir.
Súplicas... ¡Claro! ¡Era eso!
—Farlan, acabas de darme la respuesta.
—¿De verdad? ¿Y cuál es?
—No lo follaré hasta que no me lo suplique él mismo —sentencié satisfecho.
Farlan esbozó una maliciosa sonrisa. La cosa volvía a ponerse interesante.
.
.
.
Cuando desperté, Levi no se encontraba en la celda. Ni siquiera sabía si había pasado la noche en ella. A pesar de toda la tensión que tuve que soportar durante nuestra discusión, me dormí casi al instante en que mi cabeza cayó sobre la almohada. No fue una excusa... mi cuerpo me pedía urgentemente descansar, y lo último que necesitaba era que Levi me diese duro contra el muro. No le vi en las duchas y eso me inquietó. Creí que vendría a por mí y me obligaría a comerle la polla delante de los presos, pero no apareció.
Desayunando en el comedor, me preguntaba constantemente dónde estaría. No podía negar la inquietud que eso me provocaba. ¿Tramaría una venganza contra mí? Farlan, Hange y Mike tampoco se hallaban allí. Eso no ayudaba a calmarme. No obstante, antes de que siguiera angustiado por su ausencia, algo inesperado ocurrió.
Farlan, Mike y Levi hicieron su aparición, pero cada uno fue hacia una dirección diferente. El primero se detuvo justo en la entrada del comedor y se cruzó de brazos, Mike se situó en la otra salida mientras Levi se adelantaba y se detenía en la mesa de los fanáticos.
Todos los que estábamos presentes dejamos de comer y contemplamos la escena mudos. Levi agarró al loco Nick por el cuello del uniforme y levantándolo de la silla, lo alzó con un solo brazo.
—La próxima vez que interfieras en mis asuntos, te mataré.
Este intentó sin éxito librarse del agarre.
—¡¿Me has oído?! —gritó Levi zarandeándolo.
El loco Nick compuso una mueca y balbuceó algo sobre Dios, pero al percatarse de que eso no le bastaría, asintió lentamente. Soltándolo, Nick cayó al suelo con estrépito.
—Esto también va para vosotros —dijo, dirigiéndose a los seguidores.
Observando sus bandejas aterrados, estos no osaron decir o hacer nada. Alguien silbó, y girándome, vi que era Farlan. Levi asintió y con un gesto de mano, tanto Farlan como Mike abandonaron sus puestos y se pusieron en la cola donde servían la comida como si no hubiera pasado nada. Hange entró en el comedor seguido de un guardia cuyo rostro era de completo fastidio.
—Ya le he dicho que no vamos a proporcionarle salsa barbacoa para las hamburguesas.
—Una pena, a todo el mundo le gusta la salsa barbacoa —comentó Hange antes de ponerse en la cola.
El guardia negó con la cabeza y posicionándose en el centro del comedor, frunció el entrecejo al reparar en Nick tirado en el suelo.
—¿Le ocurre algo, preso?
—N-No, nada.
Nick regresó a su sitio y el comedor recuperó la acústica habitual. Las voces se alzaron de nuevo pero yo pensé en lo que había dicho Levi. ¿Era una simple amenaza para asustarlo? O... ¿Iba en serio cuando dijo que lo mataría? Incómodo, terminé mi desayuno lo más rápido posible y antes de que Levi saliera de la cola, me levanté, puse la bandeja con las demás y salí con la cabeza agachada.
Estaba agradecido de que me hubiera defendido de Nick y sus seguidos, seguramente no volverían a meterse conmigo, pero por el momento no quería hablar con Levi ni compartir mesa, y con ese propósito en mente, procuré evitarlo a toda costa durante el día. Tuve mucha suerte al ser asignado al taller de electricidad, pese a no tener noción alguna sobre cables e interruptores, prefería eso a estar en la lavandería.
Todo fue bien durante las siguientes horas, pero debí imaginar que algo lo estropearía. Nadie tenía un buen día en prisión. A las seis de la tarde di por finalizada la décima partida de poker con Kirschtein, Bodt y Hoover y me dirigí a mi celda con la intención de relajarme y hojear las revistas de motos.
Definitivamente eso fue una mala idea.
Cuando abrí la puerta de la celda sentí como una gigantesca roca invisible me aplastaba contra el suelo. Levi y Farlan estaban echados bocaabajo sobre mi litera completamente desnudos.
.
.
.
Respuesta a los reviews:
Mitomania Envy: supuse que cuando uno está en prisión le vienen arranques de melancolía, no es que Eren sea un adicto a las pastillas, sino que a veces las necesita para no desesperarse. Y por fin se hizo de rogar! Ha sido muy valiente negándose a tener sexo, pero todo tiene sus consecuencias. Creo que entendí que tu OTP crack era ErenxFarlan, bueno, digamos que a Farlan le gustan los chicos atractivos y da la casualidad que tanto Eren como Levi lo son. ;) ¿Se avecina un trio entre ellos? Quien sabe ^^
Ame8910: me alegra haber superado las expectativas :) ¿Estás en Japón? Qué envidia! t.t Gracias a ti por leer el fic!
AstridHatakeAckermanJaeger: vosotros me hacéis felices leyendo mi fic! No me cansaré de decirlo. A mí también me gusta esta temática, por eso mismo decidí escribirlo. Todo adquiere un tono más oscuro. Oh! Levi puede ser muy posesivo y peligroso! Pero cuando se trata de conseguir a Eren hace lo imposible!
MiT: Me parece que ha sido Levi quien ha decidido darle celos a Eren. Siento no cumplir con lo que me pediste, pero no terminaba de encajar en la trama. Espero no haberte decepcionado mucho :(
Hbl: El por qué Eren está en prisión lo expliqué en el primer capítulo. Básicamente un asunto de drogas. Él iba con malas compañías y sin darse cuenta lo involucraron indirectamente. Pero quiero dejar claro que Eren no se droga ni es un camello ni trabaja para narcos. Él es un trozo de pan, ¿no lo ves? xDD Sobre Levi... Déjame decirte que solté una pista sobre su posible "crimen". En el siguiente se sabrá. Y Hange... si te soy sincera ni siquiera lo he decidido aún. Habrá que esperar a ver ^^
Lovyrs: Espero que mi PM te haya gustado :) Me encanta leer tus reviews pero sobretodo saber que puedo subirle el ánimo a alguien con este fic. Hace que ame escribir todavía más. Ojalá hayas disfrutado de este capítulo tanto como en el anterior :)
Neri735: soy yo la que está agradecida por vuestros reviews! Menuda imaginación tienes! Eren bailando una canción de Chenoa, eso nunca se me habría ocurrido xD Cada vez que veas un rotulador te vendrá a la mente la imagen de Eren y su traserito ^^
Bossenbroek: escribir la escena de la ducha y el beso fue genial. Levi contará su historia en el siguiente capítulo (eso si la trama no vuelve a desviarse). Es cierto que es una prisión de delitos menores, pero ten en cuenta la conversación con Erwin! Influencias, privilegios ejem ejem... Quizás debería estar en una de más alta seguridad... Y respecto al tiempo que lleva, supongo que no hago daño a nadie si lo digo. Lleva cuatro años encerrado.
Yayaoi: es genial haceros tan felices! Gracias a vosotr s por querer tanto este fic! ¿Has visto? Levi no ha querido forzarlo! Its something! Sus pensamientos son confusos y aún no sabe por qué ^^
miu39: sabremos si Eren sale vivo o no al final del fic jeje Levi ve a Eren como un entretenimiento, un dulce que puede comerse cuando él quiera, pero ya ha visto que las cosas no son tan sencillas ;) ¿Hay amor? ^^ Puede que sí, puede que no. ¡Por supuesto que me gustaría conocer ese manga!
Fujimy: a Eren le esperan muchas sorpresas! Como ves, las ideas perversas están por todas partes ;) Sin darme cuenta, estoy alargando mucho el fic xdd
Erika910: aquí tienes más ;)
Charly Land: Levi es un chico malo, y me encanta! No sé si "bonito" es el adjetivo adecuado, pero me alegro que te haya gustado :) Adoro tu review! "Be my bad boy, be my bad boy...!
Gracias a tod s por los reviews! Los amo!
