Esto se parece cada vez más a una telenovela... El drama amoroso de dos hombres despojados de su libertad!... vale ya. El caso es que el fic parece no terminar, tiene vida propia, seguro. Encontrareis muuuchos diálogos y nueva info sobre algunos personajes. Respecto a la escena final del capítulo anterior, es difícil estar a la altura de vuestras expectativas, me pedíais cosas distintas en los reviews y obviamente es imposible contentaros a todos (por mucho que quiera). Solo espero no haberos decepcionado (cruza las manos y reza). Como siempre, muchísimas gracias a todos por leer este fic y deciros que es un placer escribir para vosotros!

Al final os hago una petición que me gustaría que leyerais :) Para mí es muy importante vuestra opinión.

Shingeki no Kyojin no me pertenece.

Pareja: LevixEren.


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No... No podía ser cierto... No... Lo que veían mis ojos no era real... ¡Sin duda aquello no estaba pasando!

—¡Oh! ¡Mira quien ha llegado! —exclamó Farlan.

Levi solo pudo voltear el rostro dado que su amigo se encontraba encima suyo. El impacto de esa escena me había dejado mudo. Farlan se rió pero yo no le vi la gracia por ningún lado.

—¿Qué pasa? ¿No puedes hablar? —inquirió este quitándose de encima. Los dos se dieron la vuelta y quedaron expuestos ante mí.

—¿Por qué no te unes a nosotros? —propuso guiñándome un ojo—. Hay sitio para uno más.

Aquello fue el detonante.

—No puedes estar aquí, esta no es tu celda —repliqué con dureza.

—Levi me ha invitado, ¿verdad? —dijo besándole tiernamente el cuello. Este se mantuvo impasible mientras su cuerpo era aprisionado entre los brazos de Farlan.

—¿También te invitó a mi litera? —pregunté con los puños cerrados.

—No, eso ha sido idea mía —respondió divertido.

Busqué la mirada de Levi para que me diera una explicación, pero solo me encontré con unos ojos observándome con absoluta indiferencia. Farlan sonrió orgulloso y guiñándome otra vez el ojo acarició el torso desnudo de Levi. Una de sus manos descendió lentamente y yo no pude soportarlo más.

—Largo de aquí —dije con una conocida ya sensación recorriéndome el cuerpo.

—¿O qué? —me retó Farlan saliendo de la cama. Tal era mi furia que ignoré por completo la horrible visión de su desnudez—. ¿Me darás una paliza?

—Ganas no me faltan —aseguré con los puños temblando.

—Pero que chico más peligroso has elegido, Levi. ¿Le has oído? —le preguntó volteándose hacia él.

¡Como había añorado esa adrenalina corriendo por mis venas!

Alzando el brazo, lo retiré con el puño bien cerrado, vi como Levi reaccionaba abriendo mucho los ojos ante aquel movimiento. Antes de que le diese tiempo a advertir a su "querido amigo", yo le hundí mi puño en la mandíbula. Fue maravilloso. Farlan se tambaleó, retrocediendo unos pasos y aprovechando su confusión, le di un buen merecido golpe en el estómago. Ahogando un gemido de dolor, este se cubrió el estómago con los brazos y se decantó a un lado.

Levi no había despegado su mirada de mí, parecía conmocionado. Yendo hasta mi litera, me incliné enfrente suyo y cogiéndole del rostro, junté nuestros labios y le di el mismo beso que él me había dado en el comedor dos días antes. Como suponía, me correspondió tarde.

—¿Sabes qué significa este beso? —cuestioné poniendo cierta distancia entre nosotros—. Que acabas de perder a tu caramelo.

Me hubiera reído de la expresión atónita de Levi sino fuera por la rabia que hacía temblar todo mi cuerpo. Incapaz de permanecer en la celda, di media vuelta sintiendo como el corazón se me encogía dolorosamente y salí sin mirar atrás.

Cambio de narrador—

Cuando fui consciente de lo mucho que la había cagado, Eren ya se había marchado hacía rato. De reojo, vi como Farlan estaba bastante incómodo ante ese giro inesperado de los acontecimientos. Mi respuesta no se hizo esperar.

—Recuérdame que debo matarte por esto.

—Perdona, no esperaba que la cosa terminase así —se disculpó nervioso.

—Menudo plan de mierda, Farlan —dije con hastío—. La próxima vez mantén la boca cerrada.

—Solo quería echarte una mano —señaló frotándose la mandíbula.

—Y lo has empeorado.

Esa evidencia impidió que siguiera excusándose; por muy buenas que fueran sus intenciones, eso ahora no me ayudaba en nada.

—Bueno... —empezó Farlan adoptando un tono de voz más relajado—. ¿Qué te iba a decir? ¿Por qué no aprovechamos para echar uno rápido? Ya que estamos desnudos...

—Si quieres follar, búscate a otro. Conmigo no cuentes —respondí saliendo de la litera de Eren y cogiendo mi uniforme que lo había dejado sobre la mía.

—Lo sé. Era una broma.

No estaba del todo seguro que lo hubiese dicho en broma, pero me ahorré comentar. Antes de entrar en prisión a Farlan solo le interesaban las mujeres, pero tras cuatro años encerrado, finalmente desistió y comenzó a buscar chicos atractivos. Para ello había adoptado una actitud seductora con cualquiera que cumpliera sus requisitos, pero últimamente los nuevos presos no eran jóvenes fáciles de manipular, y el único que entró reciente me lo había adjudicado yo. ¿Acaso estaba tan desesperado que incluso me ofrecía sexo? No creí que la prisión llegara a afectarle tanto el cerebro.

De cualquier forma, no tenía tiempo para eso. Tenía que recuperar a Eren.

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Después de recibir esa puñalada por la espalda, busqué un sitio en el cual refugiarme y poner en orden mis pensamientos. El problema era que algunos lugares... no, toda la maldita prisión me recordaba a Levi. No había un solo rincón en el que pudiera calmarme y pensar fríamente. Estuve vagando sin un destino fijo, repasando mentalmente los sitios sin dar con el indicado. Para muchos resultó ser una mierda, pero fue una suerte que los plomos saltaran de imprevisto, dejando media prisión a oscuras.

Eran aproximadamente las ocho de la tarde y los guardias que estaban de servicio no tenían ni idea de cómo solucionar el problema. Dio la casualidad que poco después de que se fuera la luz, yo paseaba por los terrenos, y cerca de allí se encontraba el taller de electricidad. Hange y el guardia lerdo y barrigudo salían del taller justo en ese momento. Este último cargando una caja de herramientas, mientras que Hange atada a la cintura llevaba una riñonera propia de los electricistas. No tardaron en notar mi presencia.

—¡Eren! —me saludó Hange muy animada.

—¡Eh, preso! Trabajas en el taller de electricidad, ¿verdad?

—S-Sí.

—Estupendo —dijo yendo hacia mí. Tendiéndome la caja, yo le miré incrédulo—. Encárgate con Zoë del apagón.

—P-Pero yo no... Empecé hace una semana, no sé nada de electricidad.

—No hagas que lo repita dos veces.

Contrariado, cogí la caja de herramientas (que pesaba bastante) y observé como ese guardia se alejaba de muy buen humor.

—Eludiendo tu trabajo para ponerte ciego a rosquillas a escondidas —murmuré con ira.

—¡Qué se le va a hacer! —dijo Hange sin darle importancia.

Yo no me corté y despotriqué contra él mientras nos dirigíamos hasta los contadores de luz. Ella no comentó nada pero no parecía molestarle escucharme, lo cual fue un alivio, pues descargué toda mi furia entre insulto e insulto. Para cuando llegamos ya me sentía un poco mejor. El contador de la luz estaba escondido en un pequeño cuarto situado unos metros más allá del edificio principal.

—¿Sabes de apagones y cortes de luz? —le pregunté curioso.

—Se aprende bastante cuando llevas ochos años en prisión.

—¿¡Ocho años!? ¡Eso es mucho tiempo!

—Sí —afirmó ella abriendo la puerta. En el interior solo había cables, y una especie de caja que supuse sería el contador—. Menos mal que no enviaron a Levi, esto está lleno de polvo.

Mi corazón dio una sacudida violenta. Oír su nombre hizo que me sintiera mal. Sonaba estúpido, pero me dolía el corazón.

—Veamos... Eren sujeta la linterna e ilumina —me indicó Hange sacando un destornillador de la riñonera.

Yo me apresuré a encender la linterna e iluminar el contador. Esta desenroscó los tornillos y sacó la caja protectora. Examinando con atención no tardó en ver el problema.

—No sé cuánto años tendrá esta instalación, pero convendría hacer una nueva. El aislante no cubre los conductores y eso ha producido un cortocircuito que a su vez nos ha dejado sin luz.

—Seguramente se destine el dinero de las reparaciones para otros fines —dije malhumorado—. De esta gente no me sorprendería.

Hange me sonrió conforme e hizo un apaño con lo de los conductores. No estuvo demasiado rato, lo que agradecí pues empezaba a pesarme el brazo de mantenerlo en alto. Minutos más tarde, salimos de ese cuarto claustrofóbico. Hange guardó el destornillador y pasando su brazo por mi hombros, me dijo:

—Vamos, desahógate. No hace falta que vuelques tu odio hacia otros. Suéltalo.

Yo la miré sorprendido.

—¿Cómo sabes...?

—¿No es obvio?

No supe qué decir. Quizás era evidente mi frustración, tampoco es que me hubiera molestado en disimularlo.

—Estar aquí apesta —contesté con amargura.

Hange se rió y me palmeó la espalda.

—¿Pelea de novios? —aventuró sin mucho esfuerzo.

—¿Eh? No... Yo no... —avergonzado no lo afirmé pero tampoco lo negué.

—Quienes no lo conocen se desesperan al no saber tratar con él. Lo que no saben es que Levi es una de las personas más fieles que existen en este mundo, cuando...

—No creo que eso sea cierto —interrumpí bruscamente.

—Vaya, veo que estás muy enfadado —comentó Hange muy interesada—. ¿Qué ha hecho ese enano? Sea lo que sea, no lo habrá hecho con mala intención.

—Lo descubrí teniendo sexo con Farlan —solté con resentimiento.

Hange abrió los ojos al oír eso y durante unos segundos no reaccionó; su cara daba miedo. Parpadeando y mirándome fijamente, estalló en risas. Sus carcajadas eran tan fuertes que tuve que taparme los oídos. Lo último que necesitaba era que se riera de algo que a mí me afectaba tanto. Intentó varias veces hablar pero fue incapaz. Fastidiado, cargué con la caja y emprendí el camino de vuelta. Hange no se quedó atrás y tras recuperar el aire, se disculpó.

—Perdona, Eren. Realmente esperaba oír algo serio, ya sabes, que me hiciera preocupar... pero por eso no tienes por qué sufrir.

—¿Ah no?

—Levi jamás se acostaría con Farlan.

—¿Y por qué no? —pregunté sin creerme una palabra.

—Porque es su mejor amigo —respondió con sencillez.

—Estaban desnudos en mi litera —contraataqué enojado.

—¿Estaban en plena acción?

—Mmm... en ese momento no lo vi exactamente...

—Te han tomado el pelo, cariño — concluyó sin necesidad de escuchar más.

—¿Cómo puedes estar tan segura?

Hange se detuvo y me miró sorprendida. Cuando me di cuenta de mi error, me mordí el labio nervioso.

—P-Perdona, no quise referirme a ti como... Es que yo siempre he pensado que eres... Lo siento.

—No te disculpes, no me ha molestado —aseguró, retomando el paso—. Conozco a Levi desde hace cuatro años y tú entraste hace tres semanas. ¿Aclara eso tus dudas?

Yo no contesté. Si bien era cierto lo que decía, la imagen de ellos dos desnudos en mi litera me hacía desconfiar muchísimo. Sin embargo, la seguridad con la que me hablaba Hange había abierto un pequeño rayo de esperanza.

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Todos los días solían ser una mierda, sin excepción. Y cuando por fin creía que tendría un poco de diversión, nada salía como había planeado. A esas alturas ya me habría follado a Eren y lo tendría rogando de rodillas. Estúpido Farlan... No tenía ni idea de qué hacer, nunca me había visto en una situación similar... Joder, ¿por qué no podíamos follar sin más? Mi cabreo era tal que Farlan me aconsejó que me buscara otro preso, pero yo me negué. O Eren o ninguno.

El único consuelo era que, al menos, eso lo tenía muy claro. Aunque por otra no me gustaba esa obsesión que estaba desarrollando hacia él, pero supuse que era por no poder follarlo. Una vez hubiera conseguido meter mi polla en ese hermoso trasero quedaría por fin satisfecho.

El reloj de la sala de ocio dio las doce en punto. Ya era la hora. Echando un vistazo al sudoku, me sorprendí al ver que solo había rellenado tres casillas. Se suponía que eso iba a distraerme de mi... caramelo, pero no había dado resultado.

Dejando el diario sobre la mesa, me levanté y me dirigí a la sala de visitas. Los domingos estaban reservados exclusivamente para los encuentros familiares. Yo no tenía familia y aún así recibía visitas cada mes. Debería sentirme afortunado, y en parte lo estaba, pero Eren ocupaba parte de mis pensamientos.

Cuando entré en la sala, algo llamó rápidamente mi atención. Una mujer de pelo negro y ojos dorados esperaba en la mesa del centro, aparentemente nerviosa, pues miraba en todas direcciones, como si no se sintiera segura. Su rostro me era muy familiar.

—¡Leeviii!

Desviando la mirada de esa mujer, vi a Isabel de pie, sonriendo e indicándome que me acercara. Sin prisas fui hasta ella, pero antes de llegar, se abalanzó sobre mí y me abrazó con fuerza. Yo le devolví el abrazo agradecido.

—¡Eh! Suficiente, sepárense —gritó el guardia.

Isabel deshizo el abrazo con una mueca que solo yo pude ver. Tomando asiento, ella fue la primera en hablar.

—¿Cómo estás? La última vez que hablamos por teléfono parecías distante.

—Estoy bien.

—¡No me mientas! ¡Puedes contármelo!

—No me ocurre nada, es solo que este sitio saca lo peor de mí —dije sin reprimir una mueca de asco.

—Creí que te alegrarías de verme —dijo bajando el rostro apenada.

—¿Ah? ¿A qué viene eso? Claro que me alegro.

—¡¿De verdad?!

Yo no contesté, no vi necesario responder algo tan obvio.

—Y dime, ¿cómo van las cosas? ¿Farlan recibió mi carta?

—Dice que no puede creer que un burro como tú haya empezado a estudiar arte —dije, reproduciendo sus palabras de memoria. Isabel hizo un puchero como los niños pequeños—. También te da las gracias, le gustó mucho.

Al oír eso, su sonrisa se dibujó de nuevo. Isabel se comprometió desde el primer día a mantener el contacto con nosotros, ya fuera por cartas, llamadas o visitas, y a día de hoy no había faltado a su promesa. No mentiría si dijera que ella era el único alivio que encontrábamos dentro de la prisión.

—¿Alguna novedad? ¡Me tenéis desinformada!

Justo en ese momento, y como si fuera una ironía de la vida, Eren entró en la sala y se abrazó con la mujer que llamó antes mi intención. Ahora entendí por qué. Seguramente sería su madre. Eran casi idénticos.

—¿Levi?

—No, todo sigue exactamente igual —respondí sin inmutarme. La repentina aparición de Eren casi me delató, pues mi primer impulso fue ir hacia él. Fue una suerte que Isabel me llamara, eso evitó que hiciera alguna estupidez.

—Pues que aburrimiento, ¿no?

En un principio Farlan y yo le contábamos nuestro día a día en la prisión, pero llegó un punto en que ya no pudimos hacerlo por más tiempo. No queríamos que Isabel supiera de nuestras mierdas, y decidimos contarle solo lo justo para no... ¿decepcionarla? ¿escandalizarla? Ella aún era muy inocente y no tenía por qué enterarse de las cosas que hacíamos ahí dentro.

La voz de la madre de Eren llegó a mis oídos y me distrajo de mi conversación.

—Estás más delgado, cariño. ¿Ya comes todo lo que te sirven?

—Mama, no tengo seis años. Y sí, como todo lo que me ponen en la bandeja, aunque esté asqueroso. ¿Sabías que las gachas de avena del otro día sabían a mocos?

—¡Ai Dios mío! ¡Qué horror!

Eren se rió y yo lo encontré adorable. Se le veía relajado, feliz y más cautivador que nunca. Conmigo no era así. Recordé la noche anterior y su estupor al verme con Farlan en su litera. Sonriendo con tristeza, me di cuenta de una cosa importante.

—¿Qué te ocurre? —me preguntó Isabel preocupada.

—Nada.

—Pareces distraído. ¿Por qué no me cuentas la verdad?

—Ya te dije que todo estaba bien.

—Antes siempre me lo contabas todo. ¿Estás enfadado conmigo, acaso? —preguntó con un brillo en los ojos.

—No seas tonta, claro que no.

—¡No soy tonta!

—¿Cuánto son 18 + 22?

—¿Ah? ¡Espera! Me lo sé, son... ¡40! Sí 40. ¿Ves? ¡Lo recuerdo!

Sí, yo también recordaba ese momento. Farlan le planteó esa suma y yo tuve que decirle la respuesta mientras ella intentaba sumar con los dedos de la mano. Alcé el brazo con la intención de revolverle el pelo cariñosamente, pero me detuve a tiempo; tocar no estaba permitido. Para evitar que Isabel siguiera preguntando sobre mí, me apresuré a sacar un tema distinto.

—En una de tus llamadas me dijiste que tenías algo para mí.

—¿Eh? ¡Ah sí! ¡Casi lo había olvidado!

Rebuscando en su mochila, sacó algo que no pude ver; pues lo tenía escondido en la mano. Haciéndome una señal con la otra mano, me indicó que me acercara. En un susurro me dijo:

—Ya sé que no permiten darles cosas a los presos, pero quería que tuvieras esto.

Cogiéndome de la mano, me lo pasó disimuladamente. Ocultando la mano debajo de la mesa, la abrí y vi que se trataba de una pulsera de color negro.

—La he hecho yo misma, las manualidades no son mi fuerte, pero creo que ha quedado bastante bien —dijo muy orgullosa.

Yo contemplé la pulsera sin palabras.

—Si no te gusta puedo hacerte otra cosa. No me importa.

—¿Por qué lo has hecho?

—Bueno... estar en prisión es duro y... si tienes un mal día, la pulsera te ayudará a recordar que no estás solo —explicó sonrojándose.

—Gracias.

—Espero que no te la quiten.

—No lo harán —aseguré.

Isabel sonrió radiante de felicidad. Durante los quince minutos restantes, me habló sobre su experiencia en la academia de arte y de lo sola que se sentía sin nosotros.

—¡Se terminó la hora de visitas! ¡Despídanse rápido, y recordad que el contacto se limita a un abrazo! —gritó el guardia.

Los dos nos levantamos de la mesa y nos abrazamos para despedirnos. Escondiendo su rostro en mi hombro, oí un sollozo.

—Eh, no llores.

—Lo siento mucho.

—Ya hemos hablado de ello. No fue culpa tuya.

—Pero si ese día yo no hubiera... Tú y Farlan no estaríais aquí ahora —se lamentó.

—¡Oye! Tú no me obligaste a hacerlo, y Farlan me ayudó por decisión propia —expliqué por enésima vez.

—¡Vamos, id saliendo!

—No quiero verte llorar, ¿de acuerdo?

Isabel asintió separándose de mí.

—Te estaré esperando todos los días hasta que salgas.

—Lo sé.

Isabel me dijo adiós con la mano mientras se alejaba de mí. Cerca oí la voz de la madre de Eren despidiéndose también.

—Cuídate mucho mi vida y no te metas en problemas.

—No, mama.

Pronto la sala fue vaciándose de familiares y amigos, yo no me moví pese a que Isabel ya se había ido. Eren tampoco. De hecho, quedamos los dos solos, de pie y mirando en la misma dirección.

—Vosotros, abandonad la sala.

Yo y Eren obedecimos sin protestar. Entrando de nuevo en los pasillos de la prisión, tomé una decisión.

—Tenemos que hablar.

—No sé si yo quiero hablar contigo —respondió adoptando un tono de voz prepotente.

—Si decides venir, te estaré esperando en la biblioteca dentro de dos horas, entre las dos últimas estanterías.

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La biblioteca era uno de los lugares menos transitados de la prisión, podría decirse que muy pocos presos sentían curiosidad por la lectura, lo cual era lógico, puesto que la mayoría de ellos no había cogido un libro en su vida. Había oído que Erwin defendió en varias ocasiones ese recinto para que no lo cerraran.

Al contrario que en los otros talleres como el de electricidad o lavandería, en la biblioteca no se requería de mucho personal, de hecho, solo había un preso encargado de ordenar los libros y prestarlos. A pesar de no haber prometido que iría, acudí allí para reunirme con Levi, eso sí, llegando una hora tarde.

Como era costumbre, la biblioteca estaba casi vacía, tan solo tres presos merodeaban por sin llegar a coger ningún libro; su forma de actuar daba a entender que se habían perdido. Pasando entre estantería y estantería llegué a las dos últimas, donde sorprendentemente Levi seguía esperando, recostado sobre la estantería y fumando (pese a estar prohibido).

—Sigues aquí —afirmé, ocultando mi asombro.

—Sí —respondió expulsando el humo por la boca—. ¿Ocupado con el taller de electricidad?

—No, llegué tarde a propósito —admití con total sinceridad. Quise ponerle a prueba, arriesgando más de lo que debería—. No esperaba encontrarte pasada una hora.

Levi hizo un gesto con las dos manos como si dijera: "pues aquí estoy". Dando una última calada al cigarro lo apagó utilizando la madera de la estantería, fruncí la nariz al percatarme del olor a tabaco que rodeaba el ambiente.

—¿Cuántos cigarros te has fumado?

—Quien sabe.

Iba a decirle que esa mierda no era buena para el cuerpo, pero me me callé, seguramente no era el momento para una charla sobre los efectos perjudiciales del tabaco. En su lugar, me recosté sobre la otra estantería, de modo que quedamos cara a cara.

—Bueno... ¿De qué querías hablar?

Levi desvió la mirada y buscó entre los bolsillos sin responder a mi pregunta. Sacando una caja de cigarros compuso una mueca al ver que estaba vacía. ¿Podía ser que estuviera nervioso? Decidí darle un empujón.

—Ayer hablé con Hange. Me contó algunas cosas sobre ti.

—¿Qué cosas? —preguntó casi de inmediato.

—Dime, ¿sueles burlarte de las personas? ¿Te divierte jugar con ellas?

Levi suspiró al comprender a lo que me refería.

—Eren, escucha...

—¡No, escúchame tú! —exclamé enojado—. ¡Si lo de ayer fue puro teatro, enhorabuena, te quedó espléndido! ¡Si realmente follasteis, enhorabuena también, pero no os atreváis a hacerlo en mi litera de nuevo o hago que manden a Farlan a aislamiento!

Era consciente que contra Levi no podía hacer nada, pero eso no me impedía ir a por Farlan. Estaba actuando como el loco Nick y sus fanáticos pero sinceramente ahora mismo me importaba una mierda.

—Fue idea suya, una estrategia —dijo con serenidad—, pensó que si me veías con otro que no fueras tú, te pondrías celoso y vendrías hacia mí desesperado.

Esa confesión me cogió desprevenido. ¿Realmente...? ¿De verdad todo fue una...? Desconcertado, vi como Levi me observaba con total seriedad.

—Entonces, tú y él...

—No hicimos nada —aclaró rápidamente.

Una mezcla de sentimientos me azotó con fuerza por todos lados, haciendo que mi cerebro colapsara. Como resultado dije la primera estupidez que se me ocurrió.

—Que mierda de plan.

—Sí, en eso estamos de acuerdo —dijo Levi con una sonrisa.

—Y... alguna vez... ¿te has acostado con Farlan? —pregunté temeroso. Necesitaba saberlo.

—Jamás me acostaría con él, es mi único amigo —confesó como si fuera algo obvio.

Observándole fijamente tuve la certeza de que decía la verdad. Todo mi ser experimentó una enorme sensación de alivio.

—Después de cagarla a lo grande, ¿hay alguna posibilidad de que volvamos...?

Levi dejó la frase en suspenso, como si no estuviera muy seguro de continuar. Esa era mi oportunidad. Mi turno para tomar el control.

Acercándome a él, le cogí del rostro y le di un beso breve pero intenso.

—Desde ahora seré yo quien decida cuando y dónde hacerlo.

—¿Pretendes dominarme?

—Exacto.

—Que divertido... me gusta.

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Petición de la autora:

*Me gustaría saber si os gusta este cambio en Eren y si estáis de acuerdo en añadir Ereri al fic (sin quitar el Riren claro)*

Respuesta a los reviews:

Charly Land: me hizo gracia tu comparación de Levi con Zeus, todo el mundo sabe que Levi es un dios así que... xD ¡Oh! A Eren le dolió, le dolió muchísimo pero se ha hartado de ser un pelele y ahora le toca a él jugar ^^

AstridHatakeAckermanJaeger: Mmmm Levi se abstendrá un tiempo de pedirle favores a Erwin, sabe que no es buena idea seguir abusando... pero quien sabe, a lo mejor más adelante... Que cosa más rara tuviste que ver XD Te gustará saber que aún hay más historia por venir... Le suplicará Eren o será Levi? Las cosas han cambiado muuucho

Mitomania Envy: juro que deseaba escribir un trio entre Levi, Eren y Farlan, donde Eren sea el uke... (se limpia también la baba) pero la trama no me dejaba hacerlo T.T Creo que más o menos hice lo que me pediste, un nuevo Eren ha nacido! La cosa es saber como irán desarrollándose los sentimientos entre ellos dos... Se gustan pero por el momento sigue siendo como un juego del ratón y el gato ^^

Yayaoi: sabes? entre Levi y Farlan solo puedo ver una pelea de semes en la cama, luchando por tener el control jejeje Sé que este Farlan es muy OoC, pero en mi mente lo veo todo un seductor, ¿lo dijo enserio cuando le propuso sexo a Levi? ^^ No voy a mentir, ya sea un trio entre LevixErenxFarlan, o un LevixFarlan las dos ships me encantan! Y tranquila, no habrá un ErwinxEren, entre ellos solo hay una relación de preso-funcionario, nada más. El ErwinxLevi tampoco me gusta pero... quizás necesite "algo" de esta ship, pero no será ninguna relación amorosa del pasado ni nada parecido. Por cierto, me emocioné cuando me llamaste Engel T.T

Bossenbroek: Sip! Ha sido una fachada! TeamEren rules! La idea ha sido de Farlan y como bien has dicho: muy mal, muy mal... u.u

Guest: sabía que no iba a gustar a todos el Levi y Farlan, pero como veis, fue pura farsa! Me alegro que te haya gustado tanto la trama, intento gustar a todos pero a veces no es fácil. Un abrazo daiana!

Akuma doi: has sido de las pocas que ha supuesto lo de Levi y Farlan (aplausos) Que idea más cruel! Eren encerrado otra vez en aislamiento! No quiero que sufra más mi pobre bebé! Aun así, te agradezco que me des tu opinión :) No he tenido tiempo de leer tus fics, pero estoy deseando hacerlo!

Naancii: has dado en el clavo, en mis fics Eren siempre es el masoquista u.u Ese es mi gran defecto cuando escribo fics... Quise empezar a cambiar un poco eso, y ser más dinámica como tú has dicho, y voy a intentarlo en este fic (aunque esté puesto como Riren, quizás le añade Ereri dependiendo de vuestras opiniones).

Neri735: yo soy una pervertida y lo admito abiertamente jajaja Estoy ansiosa por escribir de una vez la escena de sexo!

Guest: yo amaría leer un trio entre Levi, Eren y Farlan! Aún no he leído ninguno T.T Quizás se arrepienta Levi cuando tenga a Eren dominándole ^^

Yaritza9: Eren se está cobrando su pequeña venganza ;)

Hbl: nopp! Resultó ser todo un plan de Farlan! Espero que te haya parecido adecuada la reacción de Eren, tiene veinte años y ya es bastante maduro para montar un numerito xdd

MIT: todas quisimos patearle el trasero a Levi! Pero ahora su trasero puede estar en peligro jajaja Quien sabe de lo que será capaz Eren ^^

Fujimy: Lo de Hange seguirá siendo un misterio hasta el final! Nadie lo sabe! Por ahora no hay amor, pero si celos y muucha tensión sexual!

Ariyass: aprecio muchísimo que me hayas dejado un review tan hermoso! Y por supuesto agradezco que leas este fic y el otro (que seguramente sea el You're Up I'm Down) :)

miu39: sus intenciones eran buenas, pero les salió el tiro por la culata jaja Eren rechazó a Levi simplemente porque estaba cansado y quería dormir, siento decir que no hay ningún misterio xd Y respecto al manga, estoy acostumbrada a leer mangas yaois así que xD Dime el nombre plis!