Lamento que muy pocos hayan leido el capitulo anterior sin embargo aca esta para los asiduos lectores el cuarto capitulo..... disfrutenlo
Capitulo 4
En la mañana Elizabeth se despertó, sin hacer mucho ruido se dirigió al vestidor donde se arreglo sin ayudante, salió de la habitación sin despertar a Georgiana, no se dirigió al comedor, ni a la cocina, tampoco bajo a los jardines de los Lodge a caminar un poco, se dirigió a la habitación donde se encontraba Darcy, necesitaba verlo, entro en silencio sin embargo Evens pudo notarla, ella le indicó que le relevaría de la guardia y el joven se retiró para descansar, Lizzie miró a su amado, el respiraba con tranquilidad, mientras dormía ella le observaba, perdida mirándole su mente la traslado a otros momentos donde igualmente observaba a su amado descansar.
-William, te amo- le susurraba, mientras el dormía apenas podía creer que ahora él era su marido, que sus besos, sus caricias, todo su ser le pertenecía, le acarició el pecho suavemente, invadida todavía con un poco de pena, miraba como respiraba, cerro sus ojos y recordó todo lo que había sentido entre sus brazos esa noche, fue una noche mágica, tan diferente a lo que le habían dicho que sería, tan llena de emociones como ella había esperado, pues los pocos besos que tímidamente recibió cuando él le pretendía habían cambiado, hoy sus besos eran un diferentes, llenos de pasión, podía sentir tantas cosas con las caricias de sus manos, tocándole a través de la fina seda que apenas le separaban de ella, todo había sido tan intenso, hacerse una con él fue doloroso en un principio pero él fue tan caballeroso, tan atento, que logró que olvidara el dolor y sintiera cosas mucho mas placenteras, no lo había soñado, era real, allí estaba el durmiendo a su lado, lucía feliz, y ella también estaba feliz, se acercó a su rostro y suavemente comenzó a besar sus labios, él un tanto adormecido respondió su beso y lo continuo mientras despertaba, luego sonriente le dijo -
Que hermosa manera de despertarme- le volvió a besar, para luego decirle- Te amo mi Lizzie-
-Yo también, te amo William- recogiéndose un poco la ropa para que él no viera lo manchada por la consumación de su matrimonio, con todavía algo de vergüenza se levantó y al ver que él se quedó tendido en la cama contemplándole, le dijo- Usted no planeará pasar todo el día en la cama-
Sonriente le dijo- No sería ni tan mala idea, no crees mi amor-
-Sr. Darcy que dirán los empleados al ver que usted no se presenta para desayunar-
-Que habrán de pensar? Uhm-mientras se levantaba acercándose y tomándola entre sus brazos e introduciendo suavemente sus manos en la camisola- Quizás que nos amamos demasiado? O que estoy embrujado por ti?- le susurro besando su oído
-Will, no intentes convencerme- dijo ella mientras trataba de escabullirse de sus brazos y retirarle las manos que ya acariciaban su abdomen
-Dime algo querida, estas bien? Disculpa si hice algo anoche que te incomodara?- le dijo mientras la volteaba para poder mirarle a los ojos – No he querido herirte, te amo demasiado
Entre un rubor evidente Lizzy dijo – No tienes porque disculparte- tratando de aclarar su voz concluyó – Así debía de ser, no puedes cambiarlo-
El un poco avergonzado dijo –Sabes que el dolor y la sangre es solo la primera vez, luego no sentirás eso, será más placentero para ambos-
Elizabeth pensaba mientras le escuchaba que su encuentro no había sido nada de lo que su madre y su tía Phillips comentaron, sino que tal como levemente sugirió su tía Gardiner era algo que con el tiempo podría llegar a gustarle, -Estoy bien Will, no debes preocuparte –y así realmente todo lo negativo era pequeño con todas las emociones y sensaciones que empezaba a descubrir y realmente le gustaban, por ello susurro un poco cabizbaja por la pena- Me ha gustado.
Su esposo maravillado por la respuesta levanto su cara para decirle – No debes avergonzarte mi amor, es normal, te juro que yo no he estado mejor en mi vida- le besó, con un beso profundo y tierno, y era verdad podría haber estado con algunas damas pero nunca por amor, por lo que para él también había sido tan diferente, además que había anhelado tanto poder tenerla como su esposa.
Invadida por el recuerdo y la felicidad que le producía recordar cuando despertaba a su marido con un beso, Elizabeth tuvo el instinto de besarle para que despertara pero prefirió no hacerlo, le asustaba la idea que pudiera rechazarle, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió que Darcy estaba despertando, ella lo miraba dulcemente y con un sonrisa le dijo- Buenos días Will, como ha amanecido?-
Will¡ retumbo ese diminutivo de su nombre al escucharlo, esa voz le resultaba tan familiar, esos ojos eran tan cautivantes, pero ¿cuál era el nombre de la dama?, se preguntó para sí Darcy quien respondió tranquilamente – Mucho mejor señorita gracias – mientras se levantaba.
Permítame ayudarle, ¿deseas tomar un baño?- Contestó sin dejar ver que le entristecía que no le recordare
El contestó- Sí, disculpe podría llamar usted a Evens-
-Evens se encuentra descansando ahora, yo puedo atenderte, pero podría solicitar otro ayudante si te sientes más cómodo-
Extrañado por la proposición de ella contestó – Prefiero un ayudante, y podría llamar al doctor quiero hablarle-
-Te sientes mal, tienes algún dolor Will-
-No, solo quiero conversar con él-
-Iré por lo que me has solicitado entonces, no hagas nada que te pueda lastimar mientras este solo-
-Está bien señorita- Darcy la miró fijamente mientras salía de la habitación, las preguntas volaban en su cabeza: porque le trataba ella tan íntimamente, porque su voz le resultaba tan cálida, sentía que le conocía, pero quien era ella?
Elizabeth sentía un inmenso alivio de verle tan mejorado, pero estaba triste el no podía reconocerla, sus ojos no la miraban con amor sino con curiosidad, como podría ella entonces decirle que esperaba un hijo de él cuando él no podía recordar ni quien era ella en su vida.
El día pese a todo lo que sentía Lizzy, no pudo ser mejor para los Darcy, el Doctor Morrinson al ver que su paciente se encontraba tan bien decidió que podría al día siguiente realizar el viaje que le llevaría a su casa en Pemberly, envío varias recomendaciones a seguir para continuar con su tratamiento y recuperación; Elizabeth y Georgiana feliz por la noticia arreglaron todo para su partida; en la mañana muy temprano Elizabeth felizmente ordenó que alistarán los carruajes no quería perder el buen tiempo que hacía para volver a casa, donde el lugar podría ayudar a la recuperación de su esposo, todos listos emprendieron el viaje de regreso, no sin antes dejar ciertos arreglos para que continuarán con la atención del Sr. Poole, el cochero que no podía ser trasladado todavía y el traslado del cuerpo del Joven Wotton para celebrar el sepelio junto a sus familiares.
En Pemberly, al llegar la misiva de que llegaban los señores de la casa la Sr. Reynodls procedió a arreglar todo para la comodidad de su amo, Bingley que recientemente había arribado a la casa se alegró mucho al saber que vería ya a su amigo, el Coronel Fitzwilliam había enviado una carta pidiendo disculpas por no poder ir a Pemberly a saber de su primo, pues el campo de batalla no permitió su partida.
Una vez en casa Darcy, pidió recostarse pues se sentía un poco agotado, todos comprendieron y tomaron el té para refrescarse, las damas informaron a Bingley del estado de Darcy, este recibió las noticias con recelo, le impactaba saber que su amigo no podía recordar, Elizabeth sentía tanta necesidad de hablar con Jane, por lo que pidió a Charles que apenas está pudiera, por favor le permitiera venir con ellos.
Su cuñado le prometió que escribiría a Jane, y que quizás en unos días podía acompañarles dado que las visitas en su casa estaban por partir en los días próximos; se quedaron un rato en el estudio mientras Elizabeth procedía a escribir algunas cartas informando sobre el estado de su esposo a los más cercanos. El resto del día fue tranquilo y ciertamente silencioso.
Nota: Los proximos capitulos estoy terminando de revisarlos espero colgarlos prontamente, espero sus opiniones
