HOLA A TODOS, ESPERO ESTE CAPITULO LES AGRADE, EXPRESEN SUS OPINIONES... ESTOY TRABAJANDO SOBRE LOS CAPITULOS SIGUIENTES...

QUE LO DISFRUTEN


Capitulo 7

El haber conversado había permitido que Elizabeth pudiera expresar la noticia que hace meses guardaba con celo, además le permitió sentir la esperanza que ya todo sería normal entre ella y Darcy muy pronto, eso la hacía feliz, pues realmente le necesitaba, ella que siempre había sido muy independiente, de ideas libres, y pensaba que la mujer podía llegar a ser igual que los hombres en muchos aspectos, pero debía reconocer que le hacía falta su esposo, como su compañero, su amigo, su amante.

Su agonía estaba cesando, se recordó cuando hace más de un año también esperaba por una respuesta favorable de él, cuando lo vio entrar por la puerta en Longbourn con Bingley, después de la desastrosa visita Lady Catherine, cuyo hecho no dejo más que darle intranquilidad por las consecuencias que podía tener su intromisión; ante su posible relación con el Sr. Darcy, tenía tantas dudas de cómo iba a reaccionar en aquel momento, no sabía cómo tomaría Darcy la relación con todos los peligros que entrañaba su unión con ella. Y hoy aún cuando nadie podía intervenir en la relación de ellos pues eran esposos tenía intranquilidad porque no sabía que tanto afectaría a Darcy la noticia de ser padre, o sí volvería a ser el mismo con ella aún cuando no le rechazo totalmente en el jardín.

Darcy por su lado estaba feliz, pero igual de pensativo necesitaba terminar de recordar y la intensidad con que estaba tratando de hacerlo era agotadora, aún cuando la confianza con Elizabeth había aumentado, el seguía con ciertas dudas. Los días siguientes Darcy trató de empezar a ponerse al día con el trabajo, con ayuda de Flint y Elizabeth participaba con ellos más activamente; lo que iba disminuyendo poco a poco la carga para Lizzie, las cenas eran más alegres entre ellos, Georgiana y Elizabeth comentaban sobre algunos cambios a realizar para la llegada del bebé.

Georgiana pesé a su juventud se había vuelto cómplice de Elizabeth y ayudaba en todo lo posible para que la joven pareja volviera a ser como eran antes, en una oportunidad luego de jugar en el piano se excuso y se retiro a su alcoba temprano, estaba feliz de la evolución de su hermano y había decidido dejarles para que estuvieran más tiempo juntos, Lizzie le sonrió en señal de agradecimiento a su cuñada, pues realmente ella quería a Darcy solo para ella, se levantó para jugar en el piano mientras su esposo le miraba, ella busco crear un ambiente más intimo y escogió una partitura que le agradaba a su esposo.

Al escuchar la tonada él cerro sus ojos, y cuando la voz de Lizzie melódicamente y llena de ternura inundo la habitación su mente le trajo momentos gratos, tuvo múltiples flash en su cabeza, recordó Rosings donde le escuchaba tocar, sabía que allí ya estaba enamorado de ella, y que posiblemente esa noche ya tenía decidido proponerse en matrimonio, también recordó cuando le escucho tocar en Hertforshire, esa vez ella también cantaba, su voz era melódica y encantadora, totalmente envolvente le resultaba, en todos sus momentos estaba ella, eran divinos recuerdos en los que estaban juntos, abandono su copa y se acerco a ella poco a poco, con algo de timidez pero inducido por la música, tratando de ocultar sus nervios le ayudo con las partituras mientras ella jugaba, no sin antes intercambiar miradas profundas, que muchas veces él dejo de sostener pues sentía que se perdía entre sus ojos encantadores, ella no necesitaba la partitura sin embargo le agradaba su cercanía con la intención de ayudarles con estas; además cumplía con el efecto que ella deseaba su proximidad.

Cuando termino la pieza él le dijo- Muy hermoso Elizabeth-

-Me agrada que te haya gustado- sonrió y mirándole de forma seductora dijo- Sabes que solo la toco para ti-

-Eres muy dulce –dijo mientras le miraba tiernamente

Aproximándose un poco más le susurro – Lo soy especialmente contigo-

Empezó a respirar con rapidez de la forma que ella se acercó, lo estaba seduciendo y no podía resistirla, no quería - Sé que me mientes - solo alcanzo a decir mientras ella suavemente atrapaba sus labios en un beso, sus manos le bordearon el cuello, él solo se dejo llevar por ella, quien le parecía bastante efusiva, pero lo supero rápidamente pensando que era su compañera y dejando atrás la timidez que tuvo en el jardín, le empezó a acariciar la espalda con una mano mientras que apartaba los rizos con la otra para besar su cuello, mientras le recorría ella gimió mientras sentía sus caricias y la proximidad de su respiración entre sus pechos, consciente de donde se encontraban pero sin ánimos de detenerle le dijo –Debemos de subir Will- suavemente se levanto y tomándole la mano él le siguió invadido por el deseo.

Subieron las escaleras con mucha cercanía, entre los pasillos que llevaban a su habitación se detuvieron algunos segundos para besarse cada vez más apasionadamente, cuando llegaron a la puerta de la habitación de Elizabeth, el inundado de pasión la retuvo contra la pared y le tocaba con más ardor, ella también se perdía entre caricias y con ansias sus manos comenzaron a desatarle el cravat, luego le desprendió los primeros botones de la camisa y comenzó a besarle el cuello, cuando intento quitarle la chaqueta, el se puso tenso, detuvo las caricias y no dejo que ella avanzara.

-Que pasa Will? Dijo ella al notar su resistencia.

-No debería yo….- buscando que decir trato de separarse y dijo- Disculpe mi impulso Elizabeth, Buenas noches-

En su asombro trato de ser dulce mientras le sujetaba – Tu puedes William, claro si lo deseas, somos esposos- busco sus labios, pero él se alejo más de ella ante su intento.

-Realmente discúlpeme Elizabeth, yo no podría, realmente, hoy no podría, mucho menos en su estado, buenas noches- sentencio mientras giro y se retiro hacia su habitación

Mientras caminaba y acomodaba su ropa, maldecía para si toda esa situación, ella solo le miro alejarse tratando de comprender su comportamiento, procedió a cambiarse mientras pensaba si era que le estaba presionando demasiado, quizás solo había pensado en ella y en su necesidad de estar con él, sabía que podía estar con él, el doctor había sido muy claro en ambas cosas, sobre el bebé y sobre las posibles reacciones de su marido, trato de calmarse así misma antes de ponerse más emocional, y se sentía un tanto avergonzada, en la intimidad anteriormente era él quien le buscaba en muchas ocasiones pero ella también en otras había iniciado todo, antes nunca él le había rechazado, quizás no le agrado que ella fuera tan impulsiva- Oh definitivamente no es el mismo¡- dijo para sí tumbándose en la cama.

El mientras tanto en su baño privado se cambió y se sumergió en la tina, sus preguntas le acechaban, eran tantas sus emociones, - Un caballero jamás debe estar con una dama en ese estado, debes respetarla Fitzwilliam Darcy¡- No debes actuar por impulso¡ repetía en su mente una y otra vez, pero muchos recuerdos estaban a su vez todavía girando en su cabeza, realmente no se sentía intimidado, pero ella era mucho más pasional de lo que él podía recordar, tenía que hablarle, pero que iba a decirle, por donde empezar, luego de tanto pensar y sin una resolución clara sobre sí, decidió ir con ella, coloco una bata sobre sí sin importarle mucho el vestuario, a la final era su esposa. Observo la puerta contigua por unos segundos y apenas podía ver una pequeña luz; ¿estará dormida? ¿Querrá recibirme luego de mi comportamiento? ¿ Comprenderá que no he querido maltratarla? Ya basta pensó – Vamos Darcy, tú no eres así, por lo menos en lo que recuerdo- se dijo así mismo.

Abrió la puerta que le llevaría a ella con suma lentitud; ella al sentir la puerta se sentó un poco en la cama, al verlo mirándolo desde esta le dijo – Puedes pasar Will, todavía no estoy dormida.

El sonrió con un poco de pena y camino hacia ella; mientras le contemplaba, tan hermosa, con su cabello como una suave cascada negra que caía sobre parte de su pecho y espalda, sus ojos tan vivos y cautivadores, miró sus labios perfectamente delineados, y que le resultaban tan suaves. Sacudió un poco la cabeza debía de pensar en otra cosa, realmente estaba perdido.

Ven – dijo abriéndole espacio en la cama – siéntate a mi lado prometo no acecharte- le dijo sonriente.

-No es necesario que usted prometa eso, soy su esposo no- Le dijo tratando de relajarse, pues su proximidad no le permitía pensar claramente

-Lo sé mi amor, pero no quiero que te sientas presionado por mí de ninguna manera-

-Elizabeth, disculpe si se siente herida por mi reacción, pero le confieso que realmente no sé cómo comportarme delante de usted- dijo tomando sus manos y casi arrodillado ante ella

Le miró detenidamente a sus ojos azules y vio a ese hombre suplicante de su amor nuevamente allí – Oh Will, no es necesario que te disculpes por todo, parece como si fuéramos recién casados- le lanzó una mirada picara y lo invito a ir a su lado

-Podría decir para mí que es como si así lo fuera, siento como que apenas estoy empezando a convivir con usted, aunque su estado sugiere otra cosa- dijo mientras se sentaba frente a ella guardando cierta distancia

-William¡- dijo mientras le acaricio- sabes puedes haber perdido muchos recuerdos pero tu carácter sobreprotector sigue intacto, es mi estado lo que te aflige cierto – él apenas asintió y bajo su cabeza, mientras ella continuaba- Basta de preocuparte, confía en mí si no puedes confiar en ti, el Dr. Smith ha hablado conmigo sobre ello-

-Sobre que realmente?- contestó un poco sobresaltado y levantando la mirada

-No creo que no sepas Will, me encuentro muy bien mi amor, y podríamos estar juntos si ambos lo deseamos, siempre que no sienta molestia y claro tomando ciertas precauciones- le dijo sonriente

-Usted no debió haber preguntado sobre ello Elizabeth – respondió enrojecido

-Si lo hice, y tranquilo el Dr. Smith supuso la naturaleza de mi pregunta y aclaró todo como lo hubiera hecho contigo, pero no hizo dado que no estabas en condiciones en ese momento-

Ahora lleno de pena y un poco molesto dijo- Mi relativa ausencia ha dado a usted mucha libertad, al tomarse atribuciones solo del marido-

Ella casi en medio de una carcajada le dijo – Permíteme recordarte que ha tomado como esposa a una mujer con un pensamiento amplio y un poco testaruda, espero que no te moleste eso ahora-

-Si me molestara, creo que poco puedo hacer, más que tomarla como mía- puso fin a la conversación dándole un beso que rápidamente incremento de un tierno beso a uno lleno de pasión, ella no le permitiría escaparse está vez, aunque lo había prometido, por lo que le atrajo más hacia ella, él tampoco quería dejarle pero al ver que era mucho más pequeña que él y su peso quizás podría ser demasiado para su vientre, la abrazo con cuidado mientras él se recostaba y la colocaba sobre sí.

Entre besos y caricias, toco suavemente sus senos para ver su reacción, ella gimió invitándolo a continuar y ayudándole a despojar de sus ropas para que el pudiere besarle libremente, se sumergió entre sus pechos besándoles y acariciándoles, ella le sugería el camino a seguir, pronto le acaricio su vientre y paso a sus glúteos, mientras con sus manos acariciaba sus muslos y su entre pierna, ella poco a poco tomo el control y empezó a besarlo, su cuello, su pecho, lo hizo gemir de placer, el simplemente la dejo hacer lo que quisiera, pronto se unieron en uno, mientras ella marcaba el ritmo, juntos llegaron al éxtasis, ella se tumbo luego sobre él mientras sus corazones y respiración se calmaban, le susurro secando las gotas de sudor de su frente – Veo que ahora me permites más libertad-

El solo sonrió y le dijo – Ha sido solo por esta noche Sra. Darcy- le beso y sintiendo el calor y la presencia del otro, entre caricias y tiernos besos ambos se quedaron dormidos abrazados.