Hola disculpen la tardanza pero tenia multiples compromisos que me impidieron publicar y escribir con el ritmo que les tenia acostumbrados. Espero les guste el capitulo el fin de semana publico el siguiente que ya esta practicamente listo...
Disfrutenlo y comenten o sugieran :)
Capitulo 8
Al amanecer ella despertó primero como era lo usual cuando dormían juntos, al verlo allí se sintió tan dichosa, no quiso despertarlo y se envolvió entre sus brazos, él al sentirla la abrazo y le dijo adormecido todavía –Sigues con la costumbre de despertar tan temprano-
-Si mi amor, y realmente no quería despertarte-
-Uhmmm, es imposible no hacerlo cuando te mueves entre mis brazos – la subió para sí y le besó, luego le dijo -Veo que has cambiado la forma de despertarme, siempre lo hacías con un beso-
Entre risas le dijo – Por lo que veo tu veo solo buscas recibir un beso apenas abres los ojitos, o bien despojarme de todas mis ropas en la cama como lo hacías antes- dijo ella con una picara mirada.
Sonriente le dijo- Yo solo me he dejado llevar por usted-
Sonrió mientras le dijo – Permítame recordarle que todo lo he aprendido de usted- y empezó a darle pequeños besitos en el pecho y cuello.
Entre risas el dijo –No debes recordármelo, oh deja de ser tan traviesa… mi amada…. preciosa y dulce Liz-
Ella detuvo lo que hacía, al escuchar el diminutivo, capto que él estaba utilizando palabras y asociando hechos que solo eran de su intimidad y ella no se los había comentado. El noto que ella se había percatado del hecho, levantó su cara y la acerco para mirarle a los ojos y decirle – Gracias mi Liz, con tu amor has traído todo de vuelta a mí – le besó
Con mucha emoción apenas se separo de él y se sentó sin molestarse en cubrir su desnudez – Oh Will, realmente puedes recordar?
-Sí mi amor –dijo sonriente
-Donde nos conocimos? Cuando te enamoraste de mí? Cual ha sido el lugar más arriesgado donde hemos estado juntos?- Preguntó rápidamente para probar que efectivamente recordaba
-A ver querida, ten calma y permíteme que pueda responderte- tomo aire y continuó – Nos vimos por primera vez en casa de Sir William Lucas, en una pelota que se celebraba para dar la bienvenida a Bingley en Netherfield, esa terrible noche te llevaste una pésima percepción de mí pues según tu apreciación fui el más odioso, engreído y menos cortés de los hombres que allí se encontraban; empezamos a conocernos realmente en la casa de Bingley luego que arribaste allí con el cabello un tanto revuelto, tus hermosos ojos chispeantes y un traje algo desaseado por haber caminado 4 millas desde Longbourn a Netherfield para cuidar de tu hermana Jane que había caído enferma el día anterior, desde ese día quede prendado de usted mi amada Liz – interrumpió para darle un beso en la frente, mientras le acariciaba le dijo- Me envolviste con tu tenacidad y agudeza de palabra, eras y eres toda encantadora para mí – entre una risa pesada continuo – Me propuse en Kent donde me rechazaste con muy poca delicadeza y dijiste que yo sería el último hombre en el mundo con el cual accederías casarte, sin embargo es conmigo con quien te casaste – la trajo hacia él y le abrazo.
-En cuanto a lo último que preguntaste, todo ocurrió cierta tarde donde se te ocurrió la muy imprudente idea de tirar de mí en el lago solo para detener el llamado de atención que realizaba luego de haberte descubierto deliberadamente tomando un baño allí, por ello usaste tus encantos y con tu hermoso cuerpo envuelto en tu ropa interna totalmente mojada, que ni siquiera podría decir que te cubría, realmente podía verte toda y me sedujiste, sabiendo que me es difícil resistirte estuvimos juntos en el lago, y luego volví a hacerte mía junto al gran roble donde esperábamos que mis ropas se secaran un poco, todo ello exponiéndonos a ser vistos por cualquiera que pasara por el camino. Haz quedado satisfecha mi querida Liz.
-Satisfecha, feliz, Oh que alegría Will- entusiasta expresó mientras le abrazaba y besaba.
-Hoy no pretenderás salir de la cama, verdad mi vida?
-Will?- dijo en protesta
-Recuerda que es para mí como si estuviéramos recién casados- dijo en tono de broma, mientras ella se esforzaba por soltarle- Sabes eres mi mejor medicina- le dijo tiernamente antes de que ella se retirara de sus brazos. Ella regreso y le dio un pequeño beso, el cual él aprovecho para abrazarla y dejarla en la cama mientras se levantaba diciendo:
-Yo iré a trabajar un poco, tu mi querida esposa te quedas descansando, o bien solo realizas cortas caminatas o escribes algunas cartas notificando mi buen estado, nos vemos antes de tomar el té, te parece mi reina-
-No pretenderá usted tenerme en confinamiento verdad Sr. Darcy? – Dijo con una mirada tenaz.
El sonriente le dijo- No te molestes querida, solo hago lo que me corresponde para cuidar de ti y de mí bebé-
-Uhm, no te creo mucho querido- ella lanzo de él para sí y ambos se rieron ampliamente, se quedaron en la cama unas horas más besándose, olvidaron en ese momento el mundo y sus obligaciones, y continuaron disfrutando de su intimidad.
Horas más tarde tocaron a la puerta, al no escuchar respuesta llamaron
-Elizabeth¡ Elizabeth¡ debe despertar Elizabeth¡- Llamaba Georgiana
Darcy despertó primero, y evitando despertar a Lizzie que dormía nuevamente tomo su bata, y se cubrió para abrir la puerta, ya que le pareció muy extraño el llamado de su hermana.
-Elizabeth¡-toco una vez más
-Buenos días Georgiana, Elizabeth todavía duerme que ha pasado?- contestó al tiempo que abría la puerta
-Oh¡ disculpa hermano- expresó visiblemente sonrojada al ver a su hermano allí y bajando la cabeza continuo- No he querido molestarles pero ha llegado nuestra tía y exige verla de inmediato apenas pude contenerla de que esperará en la biblioteca- dijo aún más apenada.
-Está bien Georgiana yo le atenderé en unos momentos- dijo con tranquilidad pese a que nunca se había presentado ante su hermana de esa manera
Georgiana apenas hizo una reverencia y se retiro apresuradamente, mientras el cerraba la puerta para dirigirse a cambiarse, antes miro a Elizabeth y se complació de verla dormir de forma tan placida.
Lady Catherine acompañada del Sr. Reed su Administrador, en el poco lapso de tiempo de su llegada había tomado posesión del escritorio de Darcy, e intentaba ubicar los libros de ingresos y egresos de Permberly para revisarlos sin ningún tipo de autorización, Darcy hizo entrada en la habitación sin los preámbulos necesarios, pues suponía que los planes de su tía no debían de ser los mejores para presentarse sin avisar.
-Buenos días Lady Catherine, Sr. Reed mis respetos- saludo con una reverencia simple
-Fitzwilliam, me sorprende verte tan recuperado-
El Sr. Reed dejo los libros para hacer una reverencia y colocarse al lado de su patrona
-Gracias tía, a que debemos tu sorpresiva visita y con el Sr. Reed acompañándole?- mientras dirigía una mirada rápida a su escritorio.
-Ciertamente Fitzwilliam, he venido a prestarte mi más entera ayuda en tu recuperación y a velar por el buen mantenimiento del patrimonio de la familia, mientras tú te encuentres inhábil para ello. Como comprenderás, no pueden estar en manos de cualquier persona, y no podría yo hacerme la indiferente ante tu inminente desgracia venidera por la mala administración de tu peculio- sentenció con la cabeza muy en alto
-No puedo comprender tu preocupación tía, y lamento que tu viaje haya sido innecesario, pero mi patrimonio esta en las mejores manos- dijo con voz firme
-Haz de confiar en tus empleados en tu debilidad mi estimado sobrino, pero no hay nadie mejor para manejar el patrimonio de la familia que alguien con plena capacidad para ello- dijo de manera desdeñosa
Comprendiendo perfectamente lo que estaba tratando de expresar su tía Darcy trató de controlar sus emociones por la presencia del Sr. Reed, pero en un tono muy poco amable y visiblemente disgustado expresó- Realmente tía, el patrimonio continúa siendo administrado por mi persona y mis fieles funcionarios, debo agradecer su preocupación pero es innecesaria, le agradezco desocupe mi escritorio y se abstenga de revisar los libros de mi propiedad - Culmino con una mirada severa
-Que falta de raciocinio Fitzwilliam realmente necesitas descansar, tú en tu estado jamás podrías manejar el patrimonio, es evidente tu falta de coherencia, no te preocupes descansa que todo estará en mis manos ahora ¡- Exclamó de forma triunfante
-Tía he sido lo suficientemente claro, podríamos dedicarnos a otras actividades pero su intervención en este asunto es innecesaria y permítame informarle que estoy en mi capacidad total-
Caminando de forma desafiante Lady Catherine se acerco a su sobrino para escudriñarle, y le expresó – Ha sido usted evaluado por un médico, es evidente su falta de atención pero era de esperarse, que clase de cuidados podrá estar recibiendo? – Coloco su mirada al Sr. Reed y le dijo- Disculpe usted pero podría solicitar que sea llamado el doctor de la familia y el joven que atiende a mi sobrino para que lo traslade a su habitación dado que necesita descansar-
Mientras Reed se escurría de la habitación, Darcy contestó de forma enérgica y con una mirada fulminante – Es innecesario todo esto Lady Catherine, gracias por su preocupación pero si era ese el único fin de su visita puede dar por terminada la misma-
-Cuan influenciado estás por ella, haz perdido tu juicio por completo Fitzwilliam Darcy, no pretenderás nuevamente echarme de alguna de tus propiedades como lo hiciste en un pasado, y aunque así fuere comprendo estas totalmente fuera de ti, por lo que no tomare en cuenta tu falta a mi persona esta vez, ahora retírate a tu recamara y descansa el médico te evaluará, para que efectivamente puedas recuperarte con los cuidados debidos-
Antes de poder contestar a su tía Darcy fue interrumpido por Evens, - Sr. Darcy necesita alguna ayuda-
-Sí, por supuesto necesito acompañes a mi tía a recoger sus cosas realmente le ha urgido regresar a Kent de inmediato-
Ante la evidente protesta de su tía, secamente le expresó – Estoy en mi total capacidad y le recuerdo como en Londres es esta mi casa y soy yo el que ordena en la misma, perdona los inconvenientes causados, gracias por tu visita tía, mis saludos a Anne- se dio la espalda y obvio las palabras de ella, mientras salía de la habitación.
Evens poco pudo hacer para escoltar a la dama, que enfurecida se negó a salir de Pemberly y espero la llegada del Dr. Smith, para que evaluará a su sobrino que evidentemente había perdido el juicio según ella; el Sr. Reed impaciente por la situación no le quedó más que escuchar a una Lady Catherine que se quejaba constantemente. Darcy giro instrucciones que no permitieran la entrada de su tía a su estudio y le mantuvieran en habitaciones donde no pudiera molestar a los otros habitantes de la casa, se contuvo de echarle a la fuerza para evitar un enfrentamiento mayor.
Lizzie ajena de todo se despertó casi al medio día, observo su cama vacía y comprendió que William quizás estaba trabajando, se extendió en la totalidad de la misma e inhalo el aroma que había dejado la presencia de su esposo, sonreía con la mayor de las alegrías su Darcy estaba completamente bien para ella y su bebé, fue sacada de sus pensamientos al escuchar voces que venían de la habitación de su esposo, le extraño y se acercó un poco a la puerta para poder escuchar pues uno era su esposo pero no lograba conocer la voz del otro.
-Has tenido algún tipo de dolor en la cabeza Sr. Darcy? –Pregunto el Dr. Smith
-No ninguno, simplemente hoy pude recordar todo claramente-
-Supongo que algún hecho muy feliz, o uno muy desagradable ha acontecido para traer completamente de vuelta tu memoria- dijo el doctor con mucho ánimo
-Ciertamente doctor –dijo un poco incomodo, no pensaba revelar que estar con su esposa había sido tan placentero y le había dado tanta felicidad que le ayudo a recordar todo.
-Espero que haya sido la grata noticia que serás padre, porque si no lo ha expresado la Sr. Darcy supongo ya lo ha notado usted- sonrió el doctor
-Si ya lo sé-
-Mis más sinceras felicidades Darcy, y como quizás no hayas conversado con total plenitud con tu esposa y antes que te asalten las dudas de todo padre primerizo, todo es normal siempre y cuando ella está dispuesta- le dijo dando una palmada
-Gracias- respondió aún más incomodo
-No hay nada porque te incomodes – refirió con naturalidad- tú estás en plena capacidad ahora y eso implica que tienes las mismas necesidades de antes, por lo que debes de tener ansias de iniciar nuevamente tu vida normal. Sin embargo conforme avance el embarazo, ella debe estar tranquila, sin actividades fuertes, y reposar si llegara a sentir algún tipo de contracción, de la cual deben avisarme de inmediato, es joven y saludable esperemos todo este bien sin complicaciones -
-Está bien Doctor, muchas gracias por su asistencia espero por favor tenga la bondad de expresarle mi estado de capacidad total a mi tía, que ha sido el principal motivo de esta llamada-
-Como usted lo desee Sr. Darcy, espero todo continue bien con la Sra. Darcy y su embarazo, que tengas buen día-
-Gracias-
Al salir el Dr. Smith de la habitación de Darcy, Lizzie entró riendo por todo lo que había escuchado
-No pensé que ahora escuchabas por la puerta- refirió Darcy al verla entrar riendo
-No lo hago normalmente, pero me llamo la atención escuchar a alguien más en tu habitación y no niego me entro la curiosidad-
-Uhm- Gruño él
-Escuche que tu tía fue el motivo de la visita del Doctor?-
-Si así es, ella debe estar por irse una vez que hable con el mismo y se dé cuenta que puedo manejar Pemberly de nuevo-
-Efectivamente cumplió lo que expresó en sus cartas-
-No ha debido escribirle fue realmente incomodo manejar esta situación-
-Es tu familia Will-
-No hablemos más de ello- le besó en la frente y le abrazo
Lady Catherine a pesar de haber conversado con el Dr. Smith, no se retiraría de Pemberly, aún cuando comprendió que su sobrino hablaba con plena capacidad y se sentía totalmente ofendida por él. El resto del día Darcy lo pasó en el estudio observando lo que había sido de sus propiedades los último meses, Lizzie le acompaño un rato mientras ella escribía a sus familiares sobre la recuperación de su esposo, y especialmente a Jane hablándole de su felicidad creciente. Ambos evitaron encontrarse con Lady Catherine, Georgiana se sumergió en su música pues todavía se sentía apenada con su hermano, y jugo para su tía que estaba visiblemente enojada, pero raramente silenciosa. Así empezó la cena, donde la mirada implacable de Darcy mantuvo a raya a su tía de comentarios hirientes, las mujeres de la casa apenas realizaron las reverencias correspondientes, nadie se atrevía a hablar, pero el compartir luego de la cena no prometía ser nada agradable, pues Lady Catherine había notado el embarazo de Elizabeth y la tensión era creciente entre todos los presentes.
