Realmente es mi maldición entregar todo a última hora :'v

¡Feliz cumpleaños CAKE!

Espero te guste ;u;

Sumary: ¿Crees en los finales felices?

El tiempo pasó cual catarata desbordante, los pétalos de rosas bailaban en el cielo azulado mientras que aquella joven princesa los contemplaba con mirada seria y ó un Deja vú y una amarga sensación en el pecho.

¿Acaso era una maldición?

Nuevamente un Angel lloraba y él no podía hacer nada para cambiarlo.

Sonic y sus amigos pertenecen a Sonic Team/SEGA.


Un Angel llora

Un Angel llora en el balcón.

Sus lágrimas cristalinas eran alejadas por el viento con armonía.

¿Qué podía hacer él para resolver el problema?

Lancelot del lago, caballero de la mesa redonda y mano derecha del rey Arturo Pendragon tenía un secreto que nadie sabía.

Estaba enamorado de su amada señora Ginebra, esa eriza de ojos azules y púas doradas, próxima reina de Camelot y futura esposa de Arturo.

Ambos se habían enamorado al instante, su convivencia y momentos juntos fueron hermosos cual sueño prohibido.

Pero ambos sabían lo que vendría a continuación.

La guerra era inminente y con ella los caballeros más fieros tenían el deber de proteger su nación, entre ellos los afamados de la mesa redonda incluido él.

Solo una última despedida, un último mirar y un último beso, solo eso ansiaba su lastimado corazón. Sin embargo, su relación era secreta y estando en presencia de los demás caballeros y su rey no le dejaba expresar todo lo que quería con creces.

Debían de ser fuertes y disimular, la vida de ambos estaba en juego y aun así habían decidido mantener su amor cortés a flote.

Ginebra lloraba por la posibilidad de no volver a ver a su querido caballero, más su pueblo y su prometido pensaron que era por miedo a perder la guerra, sentimientos amargos y dolorosos abordaban su frágil corazón, estando en una encrucijada donde no podía ser ella misma y dejar salir lo que tanto le atormentaba. Sabía que luego de esto vendría, su casamiento y toda oportunidad de ser feliz con el erizo dueño de sus suspiros y anhelos, agrando otra desgracia a su vida controlada.

Ella era una princesa y no había oportunidad alguna de ser un poco egoísta.

Y así, con el corazón en la mano y un grito ahogado lo vio partir de espaldas en el firmamento, liderando con firmeza su parte del ejército asignado.

¿Crees en los finales felices?

El tiempo pasó cual catarata desbordante, los pétalos de rosas bailaban en el cielo azulado mientras que aquella joven princesa los contemplaba con mirada seria y apagada.

Había pasado meses y hasta algunos pocos años desde la última vez que lo vio, sus esperanzas se marchitaban cual rosa desnutrida.

¿Volvería a verlo?

Un fuerte sonido de trompeta fue escuchado, tanto los súbditos como duques se dieron cuenta del regreso triunfante del ejército Camelot y Cameliard junto a los sobrevivientes de su cruzada.

Una sonrisa de felicidad sincera al fin fue asomada por su fino rostro de porcelana, fue la primera en recibir a los valientes caballeros que lucharon por ellos, su mirada ansiosa miraba a cada cara para ver si encontraba esos profundos ojos rojos como la sangre.

Un fuerte silencio fue formado, Arturo se acercaba con una espada ensangrentada envuelta en un viejo paño, ahí fue que se dio cuenta de la realidad.

Lancelot está muerto.

Sus ojos azules derramaron lágrimas de dolor, haciendo evidente sus fuertes sentimientos por aquel caballero caído en batalla, Arturo se hacía el fuerte y con voz temblorosa habló a la dolida princesa.

Él ya sabía de su relación.

Lancelot cumplió su promesa, solo la muerte lo haría hablar y solo ella hizo que Arturo se diera cuenta.

¿Estaba molestó?

Pensó ella aún en llanto.

Lo vio negar lentamente con la cabeza, era algo inevitable pensó él usando algo de lógica; además que su corazón ya estaba apartado por la Dama del lago Nimue, esta guerra era el pretexto perfecto para romper el compromiso, y como agradecimiento a su fiel servicio él mismo le iba a dar la bendición a ambos.

Pero el destino es cruel y no dejó que eso pasara.

No hubo forma de recuperar su cuerpo cruelmente mutilado, más su espada contuvo su alma noble y guerrera, no había nadie más digno de conservarla que la princesa Ginebra.

Tomándola temblorosa con sus manos enguantadas, la abrazó en su pecho y siguió llorando, liberando más todo ese dolor de su futuro arrebato.

El tiempo de nuevo hizo de la suyas.

El compromiso fue roto por el mismo Arturo dejando anonadado el reino de Cameliard, arruinando sus planes de riqueza más no lo de unificación oficial, Arturo prometió que por la memoria de su caballero, protegería el reino de su amada, era lo único que podía hacer.

Ella, ya siendo toda una mujer estaba próxima a ser la reina, más sus planes fueron arruinados nuevamente en contra de su voluntad ahora por una enfermedad mortal.

No hubo nada que hacer y falleció al poco tiempo del diagnóstico, luchó con todas sus fuerzas aun ella sabía cuál inútil era.

En su leche de muerte, decepcionada de sí misma pudo contemplar al fin lo que su corazón ansiaba desde hacía años atrás.

Su amado Lancelot se postraba ante ella cual fantasma en pena, con una rosa roja en sus manos ensangrentadas por las espinas.

Las recogió antes de su deceso para mantenerla y dársela a ella como un buen recuerdo de su victoria lamentablemente fallida.

Y así, un último aliento salió de su cuerpo inerte abandonando toda señal vida; acompañando al amor de su vida al más allá, uniéndose así en un cálido beso y desapareciendo en el descanso eterno.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Corría rápidamente por los pasillos de la colonia espacial ARK, huían de una muerte segura a manos de soldados de la G.U.N.

Ese fue su último recuerdo.

Había despertado en una capsula de escape, tratando de salir con fuerza de ahí, notando como la sangre del abdomen de su rubia amiga no paraba de brotar con insistencia. Había jalado la palanca y caído el frio suelo con sus últimas fuerzas, con una sonrisa forzada en su cara y algunas lágrimas en los ojos.

Sintió un Deja vú y una amarga sensación en el pecho.

¿Acaso era una maldición?

Nuevamente un Angel lloraba y él no podía hacer nada para cambiarlo.

Y la capsula que lo contenía fue expulsada hacia la tierra varios minutos después, con la impotencia a mil y un llanto ahogado, abandonando a su querida amiga que dio la vida para salvarlo de un cruel destino.

Ahora eran dos Ángeles que lloran…

.

FIN

.


Y con esto doy por terminado esa serie de One-Shots Shadarias uwu

No creo que vuelva a escribir otro por aquí, así que aviso por si acaso.

¡Feliz cumpleaños Papi Cake!

Lamento que esto quedara algo Sad (?)

Lo hize con todo mi Kokoro c':

¡Te quiero mucho! ;u;

Espero que la hayas pasado bien en tu cumpleaños TuT

Y que continues tu fic Shadaria e.e

En fin, me dejan review *-*

Yahora sí nos vemos en el proximo Milenio (?)

Sayanara ;3