Capitulo 17

En la mañana todos estaban en el comedor, Jane y Charles pensaron que quizás las cosas podrían mejorar, dado que Lizzie y Darcy se mostraron muy civilmente ante los demás, Catherine y Georgiana estaban muy sorprendidas por ello, el silencio reinó pero las miradas de todos estaban en el matrimonio Darcy. Darcy una vez que termino el desayuno se dirigió a Charles

-Bingley por favor acompáñame- Charles sin dudarlo se levantó y lo siguió, una vez en el despacho Darcy continuó

– Se que quizás será un abuso de mi parte, debido a que ya tiene usted y Jane más de un mes fuera de su casa donde supongo quieren regresar pronto, y aún cuando se que Elizabeth podría manejar perfectamente la propiedad en mi ausencia, no quiero que se recargue de actividades, pues aún no ha terminado su total recuperación, por lo que me permito sugerirle que se mantenga usted con el Señor Flint al frente de la propiedad, mientras que yo me dirijo a Leicestershire y me encargo de su manejo hasta que ustedes decidan que es conveniente volver a la misma. Seguido de lo cual si no ha cambiado la situación actual entonces me dirigiré a Londres, si usted acepta lo único que le solicito es que por favor me mantenga informado de todo lo que acontece acá.-

Charles se quedó silencioso pensando en lo que su amigo estaba proponiendo

-Charles, tiene algún problema?- Preguntó Darcy

-Realmente yo no tengo ningún problema dado que nuestra propiedad no podría estar en las mejores manos, pero creo debo consultar con Jane antes de tomar una decisión sobre esto-

-Claro comprendo, bueno espero tu respuesta para poder entonces partir- Darcy se sentó en su escritorio y empezó a escribir unas notas

-Cuando piensas partir Darcy?-Preguntó Charles

-Hoy mismo, ya hable con Flint y la Señora Reynolds ellos mantendrán todo bajo control, si existe algún problema con lo propuesto entonces iré a Londres, sin embargo no es mi intención poner tanta distancia-

-Comprendo- dijo Charles y luego se retiro

Charles habló con Jane inmediatamente, ella no podía creer lo que escuchaba, no tuvo problemas con hacer tal como Darcy había dicho, pero decidió que ella debía informar a su hermana y tratar de evitar que Darcy se marchará, decidió que las niñas en especial Georgiana no debía saber de esto dado que se sentiría muy afectada.

Hablar con Lizzie fue en vano ella no emitió ni una sola palabra sobre el hecho, aún cuando Jane le insistió que debían darse una oportunidad por el niño, el silencio fue su respuesta. Sin embargo, sucedió algo que nadie previó Lizzie decidió hablar con Darcy, en el estudio de este le dijo:

-Sr. Darcy, comprendo usted se sienta incomodo con la presencia de tantos miembros de mi familia en esta su casa, y le doy mi palabra que si otras fueran las condiciones, todos ya nos hubiéramos marchado, comprendo perfectamente que usted quiera su espacio para... para rehacer su vida, sin embargo considero innecesario que abandone su propiedad, solo un mes y ninguno de nosotros estaremos acá- dijo sin mirarlo a la cara y tomando un respiro para continuar

-En cuanto al divorcio sepa usted que no temo a la sociedad, por lo que puede agilizar todo para que esté libre de este compromiso muy pronto…- guardó silencio pues se le estaba quebrando la voz y era lo menos que quería, mostrar debilidad ante él.

El la miraba mientras hablaba y sentía que sus palabras lo mataban había tanto resentimiento en ellas, al ver que guardo silencio intento ganar su perdón y le dijo –Lizzie…, perdón Elizabeth, no me voy de esta casa porque su presencia o la de su familia me incomode, ni porque planeo tener una nueva vida lejos de usted…pues realmente usted es la razón de mi vida- El se levantó y trató de acercarse a ella, ella permaneció inmóvil sin mirarle- Elizabeth si me marchó es porque no quiero que usted lo haga, se que le he herido y le pido perdón, se que merezco su odio, pero no debe usted alejar a James de todo lo que es de él y de usted, todo esto es tuyo Lizzie…- él se aproximo mucho más.

Ella tomo impulso y rápidamente dijo antes de flaquear delante de él - Sr. Darcy por favor, nada de esto es mío, pertenece a su familia, si usted quiere ver de James podrá hacerlo pero no es necesario, yo puedo hacerme cargo, por último sea sensato consigo mismo esto fue un error, corríjalo y continúe su camino- se dio vuelta y procuró a salir sin escuchar nada más, pues no podía retener sus lagrimas.

-Elizabeth¡… Elizabeth¡…-dijo mientras ella se retiraba, sintió que su corazón se iba con ella, su esperanza de recibir su perdón estaba perdida, no quería oírlo, solo podía esperar que el tiempo suavizará todo, porque él se sentía incapaz de hacerlo.

Las horas transcurrieron, Darcy preparó todo para su salida, Lizzie se encerró en su habitación y lloro en soledad, Jane y Charles estaban abatidos pero decidieron esperar que el tiempo hiciera su trabajo, ambos sabían que poco podían hacer, Elizabeth era difícil de convencer al igual que Darcy; las chicas se entretuvieron en un picnic con los Clapton, por lo que estaban al margen de lo que acontecía. Finalmente a media tarde Darcy partió a casa de los Bingleys, dejó a su hermana una carta en la que explicaba sus motivos, fue despedido por Jane y Charles, quienes le aseguraron que cuidarían de todo sin problemas.

Los días siguientes Elizabeth prácticamente se desenvolvía sin problemas en la casa, en su presencia evitaban mencionar a Darcy, sin embargo Catherine en ocasiones hacía comentarios en los cuales preguntaba si él había dejado a la gran Pemberly a Elizabeth o cosas similares, Georgiana realmente extrañaba que la casa fuera como hacía meses atrás, pues tenía mucho apreció a los Bennet, pero anhelaba tener a su hermano de vuelta. Charles con el Sr. Flint llevaba el manejo de la finca, escribía diariamente a Darcy sobre lo que pasaba en esta, sin embargo no todos los días recibía correspondencia de este, y él solo se limitaba a hablar de la finca en sus cartas.

El cambio más notorio luego de la partida de Darcy fue el de Elizabeth hacía la Señorita Wilkinson, extrañamente desarrollo una aversión hacía la misma, sobre todo cuando se entero al escuchar a la servidumbre que esta preguntaba constantemente por el Sr. Darcy. Sin embargo, no entendía porque esta preguntaba por él, cuando ella según Elizabeth era la razón por la que Darcy se había ido.

Pasadas unas dos semanas de la partida de Darcy, Charles escribió a Darcy que sería bueno que viniera por lo menos de visita a ver al niño, que se encontraba mucho mejor; Georgiana también le había escrito y le solicitaba que fuera de visita, decidió entonces ir a visitar pero no tenía previsto quedarse. Una vez en Pemberly, se reunió con Charles y conversaron unas horas sobre ambas fincas, seguido de ello converso un rato con Georgiana, está entre otras cosas le comentó que debía escribir urgentemente a sus tíos Fitzwilliam, Lord Byron y a Lady Catherine, debido a que ambos estaban muy preocupados y pensaban visitar la casa para asegurarse que todo estaba bien en ella, además esta última había solicitado que Georgiana se fuera a Rosings Park para hacer su presentación formal en Londres en las próximas 2 semanas, pues se suponía ella debía haber sido presentada en esa fecha.

Estas noticias dejaron un poco preocupado a Darcy, realmente no quería un enfrentamiento entre Elizabeth y su familia nuevamente, sabría que todo eso sería fulminante en su relación con ella. Recordó lo escrito por su tía en aquella terrible carta y las siguientes "…el parto puede ser un momento del cual mujeres o niños nacidos no se recuperan jamás…", "…la providencia le está dando la mejor oportunidad para rectificar…", "…sepa rectificar ahora que puede…", "…cuente con que la sociedad le recibirá…"; ciertamente debía rectificar pero no para dejar a Elizabeth, al contrario debía hacer todo para poder ganarla nuevamente; sabía que su tía debía tener planificado todo para la presentación de Georgiana en la sociedad, quizás era lo mejor y así la mantenía alejada de Pemberly, debía evitar males mayores.

Las horas siguientes Darcy las paso con el bebé, y se sintió muy feliz de verlo tan recuperado, la enfermera Foll le manifestó que ella consideraba que en tan solo unos días más el niño podía ser sacado del aislamiento, y aún cuando el Dr. Wetson recomendaba esperar un poco más ella consideraba que estaba listo. Al quedarse el niño dormido lo dejo en la cuna y aprovecho para retomar la lectura de un libro que tenía abandonado, unos minutos después como no sintió a nadie en la habitación de Lizzie entró en ella, él no la había visto todavía y anhelaba con su corazón verla, quería tocarla, la necesitaba realmente y estar lejos de ella, había servido para que cada día la amara más, abrazo las almohadas que tenían su aroma, se recostó en la cama y cerró los ojos para recordarla…

Jane y Lizzie se encontraban dando un paseo por los alrededores con Nathan y Catherine, pero debieron regresar dado que el clima cambió y la tarde soleada se convirtió en una lluvia imprevista; tomaron el té y luego Lizzie decidió que se daría un baño pues faltaba poco para amamantar a James, entro a su habitación y pasó directo a su baño donde su doncella instantes atrás había alistado todo para ella, seguido de ello se quedó en bata y se sentó a peinarse el cabello, una vez sentada vio a través de su espejo que las piernas de un caballero caían al lado de su cama; intrigada se acercó y vio a Darcy completamente dormido abrazando una almohada, sorprendida dijo –William-

Entre su sueño Darcy al escuchar su voz, susurro –Lizzie, mi amor - y él le busco con sus manos por la cama. Ella tenía el corazón latiendo como un caballo desbocado, se preguntaba que hacía el allí? Porque dormía en su cama? Estaría tomado? Que pretendía con todo eso? Decidió despertarle y tocándolo le dijo - Darcy, Darcy-

El abrió los ojos suavemente y al verla sonrió, -Lizzie- dijo un poco más consciente, al recordar donde estaba, se repuso inmediatamente y se levantó de la cama, al verla en bata y con el cabello suelto, sus pensamientos, sus deseos, todo se cruzó, trataba de articular la excusa para explicar porque estaba allí, pero no podía pensar claramente con ella en frente. Ella solo lo miraba, tratando de buscar con sus ojos una explicación, y solo veía a un hombre un poco confundido delante de ella, quiso abrazarlo y decirle que lo extrañaba pero aparto esos pensamientos de ella y le dijo – Esta usted bien?-

El asintió y dijo- Sí, espero tú también… - miraba sus labios, sus ojos, cuanto deseaba besarla, se acercó a ella un poco más, mientras ella lo miraba al notar su cercanía, ella bajo la cara, y susurro- Todo bien- al ver esta reacción él se quedó muy cerca, pero no avanzo más, respiro muy cerca de ella y podía oler su aroma de flores, retuvo sus deseos y dijo – Disculpe mi intromisión no he querido molestarla- se separo de ella hizo una pequeña reverencia y se retiró del cuarto.

Ella se quedó allí viéndole irse, respiraba agitadamente, quería retenerlo, pero otra parte de sí no quería verlo, - Ya basta Lizzie- se dijo, pero miro la cama y no pudo contener las ganas de tocar las sabanas donde él había descansado, lo deseaba, al momento pensó que estoy haciendo¡, él me desprecia…, pero porque estaba aquí, me extraña?..., No el no me quiere realmente….; sus pensamientos fueron interrumpidos por el llanto de James y allí se dio cuenta que la puerta contigua estaba abierta, entró y tomo al niño para amamantarlo, mientras la lluvia continuaba cayendo, para ser inesperada en esta época era realmente fuerte, por lo que Darcy no pudo partir de regreso a Leicestershire.

Darcy se sumergido en su despacho, se quedo pensando cuánto la deseaba, la extrañaba, no reviso correspondencias, ni libros de la finca, ni nada, solo pensaba en lo cerca que estuvo de ella, sentía la necesidad de correr por los pasillos y besarla, tocarla, abrazarla, por Dios daría todo lo que tiene por tenerla de vuelta… pensamientos precarios vinieron a él, podía tomarla si él lo deseaba ella era su esposa, tenía deberes con él, y vaya que el peso de la separación ya lo tenía al punto del estrés, tanto emocional como físico, pero jamás el haría algo en contra de la voluntad de su Lizzie, el era un caballero aún cuando su cuerpo gritara, el debía contenerse, porque aún cuando la deseaba la amaba mucho más y no podía hacerle ningún daño….Podía ella no necesitarlo así… tomo un libro, tenía que distraerse, pero ya los libros no bastaban el necesitaba era a su Lizzie.

Llego la cena, donde todos compartieron juntos, la cena mayormente fue un intercambio de miradas y más miradas, Darcy no podía apartar los ojos de Lizzie, y ella tampoco podía resistir mirarlo de vez en cuando, los comentarios giraron sobre un tema único donde todos participaron, la mejoría del pequeño James, todos querían que el bebé saliera ya del aislamiento para poder conocerlo y cuidarlo. En el compartir luego de la comida los hombres se quedaron un rato compartiendo una copa y Darcy aprovecho para conversar con Charles sobre la ida de Georgiana a Rosing Park, y su posterior presentación en sociedad en Londres, por lo que él se reuniría con ella en Londres. Se quedó un rato más para escribir a su primo Fitzwilliam sobre el asunto y pidió a Bingley que le dijera a Georgiana que se reuniera con él en su Despacho.

La carta a Richard realmente no pudo ser escrita…Darcy se acomodo en su sillón y cerrando los ojos nuevamente fue abstraído en el recuerdo de una situación pasada donde se sentía muy similar que ahora…

Esa noche en Kent Darcy se dirigió con habitual cautela hacia el piano, colocándose de modo que pudiese ver el rostro de la hermosa intérprete. Y de verdad que le parecía verdaderamente un ángel, anhelaba tanto que esa hermosa dama fuera para él. Elizabeth reparó en lo que hacía, pero jamás adivino los pensamientos de esté y a la primera pausa oportuna se volvió hacia él con una amplia sonrisa y le dijo:

––¿Pretende atemorizarme, viniendo a escucharme con esa seriedad? Yo no me asusto, aunque su hermana toque tan bien. Hay una especie de terquedad en mí, que nunca me permite que me intimide nadie. Por el contrario, mi valor crece cuando alguien intenta intimidarme.

––No le diré que se ha equivocado ––repuso Darcy–– porque no cree usted sinceramente que tenía intención alguna de alarmarla; y he tenido el placer de conocerla lo bastante para saber que se complace a veces en sustentar opiniones que de hecho no son suyas.

Elizabeth se rió abiertamente ante esa descripción de sí misma, y dijo al coronel Fitzwilliam que se había acercado también:

––Su primo pretende darle a usted una linda idea de mí enseñándole a no creer palabra de cuanto yo le diga. Me desola encontrarme con una persona tan dispuesta a descubrir mi verdadero modo de ser en un lugar donde yo me había hecho ilusiones de pasar por mejor de lo que soy. Realmente, señor Darcy, es muy poco generoso por su parte revelar las cosas malas que supo usted de mí en Hertfordshire, y permítame decirle que es también muy indiscreto, pues esto me podría inducir a desquitarme y saldrían a relucir cosas que escandalizarían a sus parientes.

––No le––tengo miedo ––dijo él sonriente.

––Dígame, por favor, de qué le acusa ––exclamó el coronel Fitzwilliam––. Me gustaría saber cómo se comporta entre extraños.

––Se lo diré, pero prepárese a oír algo muy espantoso. Ha de saber que la primera vez que le vi fue en un baile, y en ese baile, ¿qué cree usted que hizo? Pues no bailó más que cuatro piezas, a pesar de escasear los caballeros, y más de una dama se quedó sentada por falta de pareja. Señor Darcy, no puede negarlo.

––No tenía el honor de conocer a ninguna de las damas de la reunión, a no ser las que me acompañaban.

––Cierto, y en un baile nunca hay posibilidad de ser presentado... Bueno, coronel Fitzwilliam, ¿qué toco ahora? Mis dedos están esperando sus órdenes.

––Puede que me habría juzgado mejor ––añadió Darcy–– si hubiese solicitado que me presentaran. Pero no sirvo para darme a conocer a extraños.

––Vamos a preguntarle a su primo por qué es así ––dijo Elizabeth sin dirigirse más que al coronel Fitzwilliam––. ¿Le preguntamos cómo es posible que un hombre de talento y bien educado, que ha vivido en el gran mundo, no sirva para atender a desconocidos?

––Puede contestar yo mismo a esta pregunta ––replicó Fitzwilliam–– sin interrogar a Darcy. Eso es porque no quiere tomarse la molestia.

––Reconozco ––dijo Darcy–– que no tengo la habilidad que otros poseen de conversar fácilmente con las personas que jamás he visto. No puedo hacerme a esas conversaciones y fingir que me intereso por sus cosas como se acostumbra.

––Debería practicar entonces Sr. Darcy siguiendo el consejo de su tía—dijo ella mordazmente, para luego volver la atención al piano–

Darcy sintió celoso, molesto, en un momento también se pregunto cómo hacer para agradarle más, era evidente que su querido primo tenía la atención de ella, conversaban con mayor fluidez…

Darcy sonrió para sí, recordó también los momentos en que coincidieron en las caminerias de Kent, pero nada era comparable con las ansias de besarla que había te luego que ella le rechazo, verdaderamente que en ese momento cuando le dijo todo aquello era hermosa, radiante, desafiante y de una manera tan espectacular, sus mejillas encendidas por la furia, sus ojos chispeantes, sentía como su corazón se acelera otra vez al recordar su hermosa imagen….Oh sus labios ese momento reciente tan cercano en la habitación, su olor… su esencia…toda ella…

Georgiana entro en la habitación en silencio y al ver a su hermano con la cara tan relajada casi que dando un suspiro, le dijo- Perdone que lo saque de su ensoñación William, mandó usted por mí?-

Darcy rápidamente se enderezo y evito enderezarse, cruzo rápidamente las piernas e invito a su hermana a tomar asiento, evitando que esta pudiera notar que no solo lo había sacado de una ensoñación, sino que la misma había sido una fuente de excitación para él, trato de alejar sus deseos y pensamientos de anhelo hacia Lizzie; Georgiana lo miraba y pensó para sí que nunca lo había visto tan retraído, supuso que estaba pensando en su situación con Elizabeth, por lo que inicio la conversación con el clima y otras banalidades. Rápidamente la conversación entre los hermanos fluyo y fue amena para ambos, al conversar sobre la presentación en sociedad a Georgiana le pareció buena idea evitar enfrentamientos con su tía, sobre todo le agrado aún más cuando Darcy aprobó que fuera presentada en sociedad, en el fondo ella anhelaba poder ser pretendida formalmente por George Clapton, por quien se sentía muy atraída. Sin embargo estuvo un poco triste y Darcy al notarlo le dijo

– Si usted no está de acuerdo Georgi, entonces escribiré a Lady Catherine para que detenga todo lo que supongo ya tiene arreglado-

-No, Will, no es eso, en realidad me alegra que salgamos de este asunto ya, pero en el fondo quería que fuera Elizabeth quien organizará todo-

-Sin embargo eso no podrá ser en estos momentos- dijo él con cierta melancolía

-Will, no quiero entrometerme en tu vida pero no la dejes ir, no podremos ver crecer a James¡ además usted acaso realmente ya no la ama?-

-Sí le amo, la amo más que a mi vida, pero ella me odia después de todo aquello-

-No Will, yo no creo que te odie, debes hablarle, no te vayas inténtalo, ella te necesita-

-Eso no es lo que me ha mostrado a mí-

-Porque esta herida, desde que te fuiste parece ser igual pero todos sabemos que no lo es, ella no es feliz y tu tampoco, puedo verlo en tus ojos – le dijo mientras le tomo la cara y le miro fijamente – Debes intentarlo -

-Yo solo puedo asegurarte que lo he intentado pero ella no me quiere escuchar- le dio una leve sonrisa y luego se abrazaron

Ella lo invito a que fueran a escuchar a Catherine en el piano, pero él prefirió quedarse escribiendo unas cartas, debía escribir a su familia, ajustar los detalles de la presentación de Georgiana con su tía, decidió escribirle a ella, a su Lizzie, debía intentarlo, además le contaría sobre todo lo que se haría en las próximas semanas.

Querida Elizabeth:

Recurro a escribirle porque usted no quiere escucharme, una vez más le pido perdón por todo lo qué le dije aquella tarde, muchas cosas estaban en mi mente, fui un inconsciente e irracional, la mención de esos hombres me cegaron y me llene de ira, perdóneme, usted no se merecía esas palabras, aún cuando no entiendo como usted sabía sobre Evens, sé que me excedí en las conclusiones que saqué. Perdóneme por favor, perdóneme por haber colocado su vida y la de James en peligro, no puedo sentirme más miserable, de haberles lastimado, ustedes son lo más importante en mi vida. Sé que merezco su odio, pero yo le amo, y no puedo soportar estar más lejos de usted.

Elizabeth jamás he pensado en separarme de usted, por ello no hay nada hecho para lograr ello, si no estoy en la casa es porque sé que mi presencia le es incómoda, usted puede permanecer en Pemberly siempre, pues es suyo, como toda mi vida es suya, si usted decidiera entonces odiarme y no perdonarme, solicite usted al Sr. Brett y que el disponga todo, yo jamás haré tal solicitud; solo le ruego quédese en Pemberly, yo me iría a Londres, desde allá administraría los bienes y visitaría al niño según usted lo disponga.

Permítame expresar que Georgiana, partirá a Rosings Park y será presentada en unos 15 días en Londres, he decidido evitar un nuevo enfrentamiento con mi tía, pero hubiera preferido mil veces que usted fuera la organizadora de todo, dado que es gracias a usted que mi hermana ha podido superar su situación de Ramsgate, por lo que le estoy inmensamente agradecido, y ella le guarda un inmenso aprecio; todo lo hago pensando en su bienestar, espero pueda entenderlo así, no deseo que usted se aflija por nada, ni que nadie la moleste y aún cuando se que es una mujer fuerte prefiero que descanse y se recupere para nuestro James.

Sabe perfectamente que usted y su familia será bien recibida en la presentación, le daré los detalles apenas los conozca y usted decidirá si desean asistir, en Londres estará preparado todo para su llegada; quizás muchos rumores se han levantado sobre nuestro distanciamiento, sin embargo yo no he alimentado los mismos y he mantenido ante todos que usted se encuentra en reposo con el niño por el bienestar de su salud. Le prometo que nunca haré nada para dañarla, le garantizo que independientemente de lo que decida yo protegeré su nombre delante de todos y para mí siempre será mi esposa.

Mucho le amo Elizabeth, mucho le extraño, tanto que me siento vació sin ti…

Tuyo siempre

Fitzwilliam Darcy

Doblo la carta y la sello, la coloco con las otras, malo fue el destino y mala la hora cuando una desagradable sorpresa salto a su vista, habían dos cartas abiertas con el sello de la casa Rumsfeld dirigidas a Elizabeth, dudo por un momento en leerlas, pero un mal presentimiento le embargo, por lo que las leyó, releía una y otra vez, Evens realmente quería aprovechar que Darcy estaba lejos para agradar a Elizabeth, que buscaba con ella sabiendo que era casada?, cuáles eran sus intenciones? Se detuvo en algunas frases "hermosa señora Darcy", "siempre estaré disponible para lo que usted desee", "sepa confiar en mí", "no dude en buscarme, yo hare todo porque usted esté bien", "esperaré por sus cartas", "usted será bienvenida, siempre que lo desee", la cólera se encendió en él aún más cuando leyó "definitivamente, Darcy nunca ha sabido valorar a las mujeres", "él no le merece". Darcy pensó que Evens era un rufián definitivamente, maldijo al hombre una y otra vez; se preocupo al saber que efecto había causado en Elizabeth esas cartas, que había contestado ella, que haría? debía investigar la vida de Rumsfeld, si la servidumbre de la casa había llevado el chisme de su partida esa misma debería informarle que pretendía Evens, solicito a la Señora Reynolds y al Señor Flint aún cuando era ya entrada la noche.

El ama de llaves y el Administrador se presentaron inmediatamente. Darcy les giro instrucciones especificas de revisar de forma prudente pero profunda sobre quién de sus otros empleados conocía sobre la vida de los Rumsfeld, necesitaba saber lo que pasaba en esa casa y en su casa en presencia de estos. Los empleados se sorprendieron un poco sobre el requerimiento de su patrón, pero sabían que había algún motivo de peso sobre ello, pues no era un hombre de chismes, siempre había sido correcto y muy prudente.

El día siguiente, Darcy anunció en el desayuno que partiriá a Londres por asuntos de trabajo y a informarse sobre los planes de presentación de Georgiana que encaminaba su familia, manifestó delante de todos que esperaba a que James estuviera fuera del aislamiento para que todos pudieran asistir a la velada, que les esperaría en Londres, todas las damas se alegraron con la noticia, Elizabeth apenas sonrió, ella no estaba feliz, penso que Darcy realmente la estaba sacando de su vida, la presentación de Georgiana era algo muy importante y el lo había cedido a su tía, porque solo Lady Catherine estaba interesada en ello, y lo había decidido sin nisiquiera consultarselo.

A media mañana Darcy partió en su carruaje a Londres, los planes que traía antes de llegar a Pemberly habían cambiado drásticamente, no pensaba partir lejos de casa, pero prefería eso a que su familia se presentara sin anuncio, por lo que visitaría a los Fitzwilliam en Londres, ya había enviado una carta a Lord Byron, y estaba todo arreglado para que Georgiana partiera a Rosings, solo esperaba que Elizabeth le escribiera en respuesta a su carta y que le perdonara, que el tiempo fuera poco para que el pudiera volver y mantener alejado a Rumsfeld de su familia.


Espero les agrade este capitulo... Gracias a los comentarios anteriores, por favor continuen comentando... es bueno saber que siguen por alli y sobre todo si les agrada lo que escribo :)