CAPITULO 18

Todo fue tal como se previó Georgiana partió a Rosings Park, su tía se sentía victoriosa consideraba que le había ganado la batalla a Elizabeth, aún cuando no conocía que Darcy y Elizabeth estaban distanciados, ese hecho le dio la certeza de que su adorado sobrino había recapacitado y estaba sacando de su vida a esa desagradable mujer. Para Georgiana no fue fácil Lydiar con su tía, sobre todo cuando escucho que su tía planeaba en la ceremonia tratar a Darcy como un soltero; que había de hecho invitado a muchas de las mujeres que esperaban convertirse en algo más que sus amigas, al ver que su tía no escuchaba razones, decidió escribir a su hermano, el debía intervenir de lo contrario todo sería un verdadero desastre.

En Pemberly, los Bingleys decidieron dejar todo en manos de Elizabeth, ella comprendió su partida aún cuando le ponía un poco nostálgica que se marcharan pues para esas fechas se suponía que debían estar arreglando todo para recibir a sus familiares para las navidades que ya estaban muy cerca, pero nadie había hablado de eso, aún cuando ella ya estaba recuperada en su totalidad y James estaba recuperado casi en totalmente, no tenía ánimo para organizar la casa para las fiestas, su nostalgia crecía cada día más con la inminente llegada de diciembre, pues este traía consigo una fiesta más, su segundo aniversario, un aniversario que quizás no celebraría, un aniversario lejos de su marido; Catherine decidió quedarse a acompañarla al verla tan apagada pero se sintió muy incómoda cuando las visitas de los Clapton y los Rumsfeld disminuyeron, debido a la ausencia de Georgiana, además Elizabeth estaba vigilante en todo momento pues había notado que algo se estaba desarrollando entre los jóvenes, e intervino directamente pues temía un poco del comportamiento de Kitty, que lucía muy entusiasta.

La Señora Reynolds notifico en sus misivas a Darcy sobre la disminución de las visitas de los Clapton y Rumsfeld, pero la observación más importante fue que el Sr. Evens frecuentaba la casa en visitas poco formales, en cuanto al status de la familia el Señor Flint comunico que los Rumsfeld no habían invertido mucho en la recuperación de la propiedad, apenas habían gastado lo necesario en habilitar los sectores de habitación más importantes de la finca, pero no conocía más detalles del hecho. Todo ello a Darcy realmente le preocupo, pues en Londres había investigado y los Rumsfeld habían hecho exactamente lo mismo, invirtieron en lo necesario para habilitar su propiedad, realizaron unos pequeños negocios sobre el comercio de telas y perfumes; nada comparable con la gran fortuna que antes manejo la familia.

Darcy no había recibido ninguna carta de Elizabeth, sin embargo el le escribió nuevamente en esta oportunidad se limito a referirse a la presentación de Georgiana, esperaba verdaderamente verla allí, así mismo le escribió que iría a visitar al niño pronto. Decidió escribirle también a su tía, fue muy puntual en algunas cosas:

"…Espero le quede muy claro, que la familia de mi esposa al igual que ella compartirá con nosotros en la presentación de Georgiana, no conserve más ideas alocadas sobre una posible separación de mi matrimonio, la única razón por la cual usted está a cargo de dicho evento es por la delicadeza actual de mi primogénito, por ello limite sus acciones a organizar el evento y destierre toda idea de desairar a mi esposa, dado que no estoy dispuesto a permitirlo!..."

Esperaba ser claro y contundente, realmente no permitiría ningún tipo de desaire hacia Elizabeth, pues el verdaderamente anhelaba una reconciliación. Ya no tenía la preocupación por sus otros familiares, solo era Lady Catherine la que le preocupaba; tuvo el agrado de recibir la compañía de su primo el coronel Richard Fitzwilliam, quien noto claramente que el Darcy feliz era hoy triste, había vuelto a su carácter anterior, era silencioso, un tanto frío y se limitaba a trabajar o leer en su despacho, era notorio que la distancia con su esposa le afectaba, se había repuesto un poco, estaba nuevamente cuidando su presencia, comía con normalidad y no estaba tomando tanto, como narraron Georgiana y Charles en sus cartas; pero simplemente no era el mismo Darcy felizmente casado.

Elizabeth estaba tratando de definir qué decisión tomar, los consejos de Jane que se diera una nueva oportunidad estaban haciendo mella en ella, la primera carta también había surtido su efecto, aún cuando en un principio se sintió enfurecida pues pensaba que todo era una farsa de Darcy para abandonarla en Pemberly mientras hacía su vida con la enfermera en Londres, pero ya había analizado y releído varias veces la misma, hoy pensaba que el solo estaba tratando de rectificar con ella, él nunca antes le había lastimado y pese a todo ella guardaba la esperanza que solo pensara en ella como mujer, pensó en los momentos pequeños que estuvo con él y ahora estaba consciente que él fue verdaderamente afectado, reflexiono y quizás el asunto con esa mujer no era tan importante, deseo que el pensara en ella tanto como ella lo estaba haciendo.

El recibir la segunda carta, la confundio un poco y le dio poca esperanza pues la escritura de Darcy era algo distante, simplemente le decía que esperaba que estuviera bien y que le acompañara en el evento de Georgiana, tan solo una vez dijo que la amaba ¿Se habría cansado de esperar su perdón?, quizás sí y hasta era lógico, se enfureció con ella misma probablemente había arruinado sus posibilidades de arreglar su vida con él hombre que ella amaba… si, lo amaba, de eso podía estaba segura… empezó a caminar como una leona enjaulada, necesitaba organizar sus ideas, sintió que había regresado a aquella situación en Hunsford donde se había precipitado para tomar sus decisiones, donde lo había juzgado mal, donde luego de sentirse herida ella lo había herido aún más -Oh Dios puedo estar haciendo lo mismo…. Pero que pasa conmigo… APRENDE LIZZIE…APRENDE…- pensó que en aquella oportunidad tampoco ella había contestado su carta, le dejo a él tener que hacer el camino hacia ella, no podía comportarse igual decidió entonces escribirle diciéndole que podría venir a ver al niño cuando quisiera, se sintió tentada a escribir sobre lo que sentía, pero no tuvo el valor, esperaba verle en persona para decidirse a hablarle con el corazón, ella lo extrañaba, le hacía falta su compañía, estar con él. Anhelo tanto la visita que no llegó, y aún cuando recibió una nueva nota llena de excusas, se sintió muy mal que él no había acudido a su llamado.

La falta de Darcy se debió a la negativa de su tía de agradar a Elizabeth, días antes de la presentación llegó a Londres pues debía verificar que todo era como ella decía y él decidió intervenir, pues su primo y su hermana no eran lo suficientemente fuertes para doblegar a Lady Catherine. Finalmente las invitaciones fueron enviadas a todos los Benett bajo la supervisión de Darcy, él se aseguró de que contarán en la mesa principal a su esposa y familiares, entre tanta agitación debió omitir la visita a Pemberly.


Llegado el viernes 8 de diciembre, la mañana del evento Darcy contrario a su costumbre se levanto muy temprano, no se sentía cómodo con ningún atuendo, se vistió y desvistió en varias oportunidades, su ayudante de cámara tuvo que contener la risa al ver los inmensos nervios de su amo, una vez vestido bajo las escaleras y tomo un ligero desayuno con Georgiana, seguido de ello se prepararon para recibir a Elizabeth con James, los Bennet y Bingleys que se supone tendrian su estancia con ellos en la casa Darcy de Londres; Georgiana se exaltaba cada vez que sentía un carruaje, Darcy caminaba, se sentaba, realmente no podía controlar su ansía, hoy por fin la vería tendría una nueva oportunidad, al sentir que alguien tocaba el mismo se apresuro a recibir a quien llamaba en su puerta, su corazón era toda una aceleración, pero al abrir la puerta quedó impactado, no era su Lizzie, era el joven mensajero de la familia Bingleys, quienes al igual que los Bennet y Elizabeth nunca llegaron, Darcy rápidamente leyó la nota de Charles en la cual se disculpaba por el desaire y explicaba que prefirieron llegar en casa de su familia aprovechando la ocasión para visitarles; la razón verdadera era que Jane no quería ir allí si su hermana no iba, Elizabeth en su ultima carta a Jane había dejado bien claro que se quedarían en casa de los Gardiner, estos recibieron muy alegremente a su sobrina con el niño, pero notaron que era muy extraño que no se fuera a su casa y que viajara sin Darcy, ella dio excusas pero nadie se quedo convencido, su tía Margaret que bien conocía a Lizzie sabía que algo debia estar pasando en el matrimonio de su sobrina y estaba dispuesta a intervenir.

La tristeza inundo a Darcy, ella no vendría, ni siquiera por Georgiana, le dolió mucho ver a su hermana borrar su sonrisa al ver que transcurrió toda la mañana y no habían noticias de Elizabeth, ella estaba también ansiosa y preguntaba a cada rato por ella, de hecho habían exigido a Lady Catherine, se quedara en su propia casa y no en la Darcy, para que Elizabeth pudiera asistirla sin problemas en los últimos preparativos para el evento. Finalmente la Señorita Annesley termino de asistir a Georgiana, en la noche Darcy, Fitzwilliam y Georgiana se dirigieron hasta el sitio donde sería la fiesta, sabía que serían terribles los comentarios al ver que su esposa no estaba con él, pero ya nada podía hacer, ninguno de los tres pensó en preguntar si ella había llegado al lugar.

La gran puerta se abrió y la voz de Lord Byron anunciaba

-Sírvanse de recibir el orgullo de las familias Darcy y Fitzwilliam, con ustedes Georgiana Darcy-

Miles de aplausos estallaron en la sala y todos los ojos se dirigieron hacia ellos, Georgiana sonrió pero se aferro a los brazos de Darcy y Fitzwilliam que iban a su lado, la mente de Darcy se traslado a Meryton, cuando toda la asamblea igualmente se detuvo a su llegada con los Bingleys, entre la multitud se encontraba ella su amada Lizzie…, camino por inercia en medio de la asamblea con su hermana y primo, con tanta seriedad como aquella noche, no miraba ni siquiera a su alrededor, ni busco a nadie en particular, simplemente caminaron…

Los aplausos se convirtieron en murmullos, unos hablaban de la exuberante belleza de Georgiana, quien realmente parecía un ángel vestida entre tonos rosados y fucsia, estaba radiante, otros comentaron que Darcy y su esposa llegaron separados, miles de supuestos empezaron a tejerse en torno a ese hecho, para Darcy era como un centenar de abejas, se sentía perdido hasta que la voz de Georgiana lo trajo de vuelta

-Está en la mesa Darcy-

El dirigio la mirada a su hermana buscando que aclarara su comentario pues no comprendío lo que ella dijo, y esta solo le señalo con una gran sonrisa hacia la mesa donde estaba Elizabeth sentada con James en brazos, Darcy sintió que su corazón se detenía al ver que esta les miraba con una sonrisa, deseo que fuera para él, que todo desapareciera y quedar solo con ella, estaba tan hermosa, llevaba los pendientes que él le había regalado en navidad con el collar de su madre, lucía un radiante vestido rojo, él olvido todo, realmente para él solo importaba ella y movió su cuerpo para ir a su encuentro, pero Georgiaa

Elizabeth tambien estaba emocionada con verle, tan solo vio su figura que se pronunciaba en la puerta de entrada, sus ojos se quedaron observandole, no se percato de la belleza de Georgi, sino que trato de detallar lo más posible a su amado, vio que estaba tenso y su mirada era distante, lucía tan hermoso en su traje de lujo, tan apuesto, ella sintió como su corazón latía mas apresuradamente al verlo cada vez con mayor facilidad, podría haber corrido hacía sus brazos en ese instante, cuando ya divisaba mejor el partido vio que Georgiana coincidio con su mirada y le sonrió, al ver que ella murmuraba algo a su hermano no pudo evitar sonreir más, al ver que sus ojos se posaron directamente sobre ella, el ver ese brillo en su mirada, supo que todavía existía una posibilidad... Noto que no se dirigió hacia ella y aún cuando ella lo deseaba, sabía que el guardaría sobretodo los preceptos sociales, en parte ella debía haber llegado con él pero actuaría como si nada hasta que el momento les permitiera reunirse.

Georgiana estaba en lo cierto Darcy no podía correr hacia ella pues dejaría todo en evidencia, por lo que él decidio confiar en su hermana, Lizzie debería seguir con todo como ellos esperaban. Y así fue, llegaron los saludos y felicitaciones, pero justo antes de empezar las presentaciones de muchas de las mejores familias de Inglaterra, Darcy sintió que alguien tomo su brazo era ella, su amada Lizzie, él le miro y ella le dio una pequeña sonrisa

- Ella es mi esposa Elizabeth Darcy- dijo con gusto Darcy

- Todo un placer Señora- dijo el caballero que estaba delante de ellos

Así continuaron y llegó el momento del primer baile, Darcy bailó con Georgiana la primera pieza como tradicionalmente hubiese bailado con su padre, Elizabeth estaba con Fitzwilliam, este le manifestó que se alegraba mucho de verla y que lucía realmente encantadora como siempre, ella igualmente converso con él con mucho agrado y aún cuando quería preguntar sobre Darcy no lo hizo, sin embargo no fue necesario porque este le dijo "le aseguro que mi alegría por su presencia es nada comparada con la de Darcy", esto le permitió crecer su emoción y la esperanza de un reencuentro con su marido la inundo, camino con él hasta el intercambio donde Darcy entregaría a Georgiana a su primo y Elizabeth sería ahora la compañera de Darcy, así se iniciaron las danzas. El cambio fue notorio en Darcy su mirada estaba iluminada, se sentía inmensamente feliz de tenerla consigo

-Muchas gracias Elizabeth- le susurro

-Es mi deber estar aquí- respondió ella tratando de controlar sus emociones, pues verdaderamente estar bailando con él, percibir su aroma, sentir sus manos rodeándola, rompió con lo que ella traía en su mente de solo conservar el protocolo por esa noche y conversar el día siguiente para tratar de arreglar sus diferncias, ahora ella lo que deseaba era no separarse de él jamás.

-Estar a tu lado no es deber Lizzie, es todo un placer- dijo tratando de romper la pared que ella le colocaba.

Ella decidió no contestar, pero el susurro de su voz tan masculina, había despertado un inmenso deseo en ella, no podía ni siquiera mirarlo para hablarle pues sentía que se derretiría en sus brazos, -Debes ser fuerte antes tienes que saber que piensa… hay que hablar primero…- se dijo para sí misma, tratando de contener sus emociones.

Continuaron danzando en silencio, él noto que ella evitaba su mirada, pero logro observar que en un momento cerró los ojos y suspiro suavemente, eso le dio esperanza, ella podía estar anhelando este momento tanto como él, -Porque se resiste… oh Darcy no te apresures... no lo estropees... tenemos toda la noche…- pensó él y no pudo evitar sonreírse. Al ella ver que sonreía, lo miro y ella también le sonrió, eso fue una buena señal, ambos sentían el aleteo en su corazón… Al terminar la pieza ella dijo que debía ir con el niño, él le acompaño, pero ella luego se retiro dado que debía amamantarle, Darcy debía continuar en la fiesta, se dedico a conversar con varios caballeros y disfrutar de ver a Charles con su amada Jane, también observaba a su hermana danzando con gracia con otros jovenes, sintió por un momento que debía de estar más alerta, no quería que ningún hombre pensara en la posibilidad de dañar a su hermana, una voz femenina lo sacó de su pensamiento

-Sr. Darcy veo que ha estado muy ocupado organizando todo esto, tanto que no se le ve en su casa- dijo Aylin acercándose

-Srta. Aylin, pues si he estado muy ocupado últimamente- contesto Darcy con desagrado, rápidamente tomo una posición rígida y distante

-Le ha quedado todo muy hermoso- replico ella acercándose mucho más de lo debido

Justo en ese momento Carlota Stwart y Caroline Bingley se acercaban y al escuchar el comentario, Caroline refirió – Sr. Darcy no sabíamos que usted se encargaba de organizar tales eventos en su familia-

Con una sonrisa maliciosa Carlota le continuó – Su esposa evidentemente jamás podría haber hecho algo como esto-

Darcy fue a darles un corte, pero Aylin refirió – Señoritas no sean tan intrigantes, Elizabeth apenas termina la recuperación de su alumbramiento, Darcy solo ha sido un hombre maravilloso en apoyo de ella- le coloco la mano en el brazo y le sonreía

Darcy se sintió incomodo, estaba en un nido de víboras, del cual debía salir con urgencia- Ciertamente así es- dijo secamente distanciándose un poco de Aylin, pero ella no soltó el brazo de este

-Veo que sus nuevas amistades, son verdaderamente cercanas a usted- dijo llena de celos Caroline al ver a Aylin que trataba a Darcy con excesiva confianza. Su comentario era mordaz y su mente al igual que la de Carlota era perversa ambas pensaron que quizás estaban frente a la amante de Darcy, que era verdaderamente descarada.

-A toda la familia señorita, ahora si nos disculpan es muy agradable la música y tomaremos parte de ella, Sr. Darcy por favor- dijo aylin resuelta a deshacerse de las mujeres

Darcy sabía que estaba cediendo ante la mujer más atrevida que había conocido, pero prefirió bailar con esta que seguir escuchando a Caroline y Carlota, que quedaron impactadas al ver tanto atrevimiento de la señorita Rumsfeld, verdaderamente podría Darcy emparentarse con una mujer así, en el fondo la envidia las corroía, ellas deseaban ser la esposa, pero quizás podrían ser la amante también, era evidente que su tía había reunido a muchas de las mujeres que estuvieron y que quizás estaban todavía interesadas en él. Al dejar la danza decidió caminar en busca de Lizzie, pero fue abordado por unos caballeros, y luego por su tía que acaparaba su atención, no hizo más que alabar a su hija y decir que gracias a su gusto todo eso se había logrado.

Se sirvió la cena y todo salió según lo previsto, Elizabeth y su familia estaban ubicadas en la mesa principal, ella estaba al frente de él tal como lo indica la norma; la noche iba perfectamente, sin embargo Elizabeth y Darcy por los tantos invitados no habían podido compartir mucho en la velada, sus miradas eran continuas, Georgiana tratando de rescatar a su hermano de un grupo de caballeros y antes que alguna otra dama quisiera tomarlo ella lo llevo consigo para danzar, cuando danzaban el corazón de Darcy se lleno de ira al ver que Evens conversaba con Elizabeth, los celos lo invadieron al ver que salieron juntos fuera de la sala, apenas termino la danza dejo a Georgiana, siguiendo en la dirección que Elizabeth y Evens habían tomado fuera del salón.

En la pequeña terraza estaba Lizzie mirando hacia la noche recostada de la barandilla y Evens parado a una distancia prudente a su lado, Darcy al verlos se quedó para escuchar de qué conversaban, no quería dar malos pasos, pero deseaba apartarlo de ella para siempre.

-Elizabeth es evidente que su esposo no piensa reanudar relaciones con usted- dijo Evens

-No entiendo porque usted dice eso- respondió sin mirarle

-Por favor Elizabeth, no pretenda obviar lo evidente, usted tan hermosa y tan bondadosa, colocarse frente a la sociedad como si nada pasara solo por proteger el nombre de Darcy, es muy noble de su parte, aún cuando él la ha dejado sola, la ha abandonado en Pemberly, y mire nada más hoy su arrogante comportamiento apenas usted se ausenta un poco y este no hace más que atender a otras damas agradables en la velada, debería de estar más bien a su lado y no por allí como un soltero, yo jamás le trataría así - rompiendo la distancia busco acercarse a ella pues vio que había empezado a llorar y le dijo - confíe en mi Elizabeth-

Darcy fue a entrar pero contuvo sus celos, debía ver la respuesta de ella

-Elizabeth no tema de la sociedad usted puede ser feliz a espaldas de ella- dijo Evens quien prácticamente le tenía entre sus brazos y busco luego de secarle las lagrimas darle un beso

Al sentir tanta proximidad, entre lagrimas le dijo Lizzie – Aléjese de mí por favor ¡- colocando sus manos entre ella y él

-No tema Elizabeth, nadie sabrá de esto- dijo Evens trayéndola con fuerza hacia él y posando sus labios sobre ella

-Aléjate de ella- dijo Darcy quien entro y aparto con fuerza a Evens de Elizabeth

Recobrando su compostura Evens dijo con sarcasmo – No puedes molestarte por que atienda lo que dejaste abandonado, siempre tan ineficiente Fitz- dijo arreglándose el traje y con una mirada desafiante

Darcy enfurecido le atinó un golpe en la mandíbula, a lo que este respondió con otro golpe, y los dos hombres se cruzaron entre múltiples golpes, mientras Elizabeth gritaba pidiendo que se separaran, el coronel Fitzwilliam que había observado a Darcy salir con premura, llego y la ayudo a separar a los dos hombres, reteniendo a Evens que buscaba continuar golpeando a Darcy, mientras Elizabeth detuvo a Darcy que gritaba

-No te acerques a mi familia miserable-

-Deberías cuidarla entonces Fitz, no soy el único que le gustaría tomarla, se ve deliciosa- dijo finalizando con una sonrisa Evens y una mirada lujuriosa a Elizabeth

Darcy se abalanzo una vez más hacía Evens, mientras Elizabeth trataba de contenerlo.

-Ya basta Darcy, piensa en Georgiana- ordeno el coronel Fitzwilliam, que apretó con fuerza a Evens y lo arrastro hacia las afueras

-Vámonos por favor- dijo Lizzie, que temblaba de los nervios y lloraba

Darcy no podía regresar a la fiesta, Evens le había roto cerca de la ceja con un anillo cuando le golpeo en la cara, además su ropa estaba desajustada por el enfrentamiento; Lizzie al notarlo le dijo- Estas sangrando-

-No es nada- dijo él todavía con algo de molestia

-Déjame verte- le detuvo ella en medio del pasillo y se acerco para revisarlo con detenimiento

-Auch¡ Elizabeth por favor- se quejo cuando esta le presiono la herida

-Lo siento pero si no te presiono la herida continuara sangrando- dijo ella, mientras se colocaba de puntillas para mirar mejor, pero todavía estaba nerviosa y trastoco cayendo sobre él

Él le sujeto para que no se golpeara y le dijo -Si quieres aprisionarme no es necesario que me golpees-

Ella tratando de enderezarse le dijo- Por favor Darcy, ya estas delirando-

-No creo- dijo mientras aprovechando la cercanía le miro fijamente, le seco las lagrimas y acaricio su cara trayéndola más hacia él, no dudo ni un instante y mientras sentía su respiración agitada y el temblor de su cuerpo ante él, le susurro – Lizzie, mi amada Lizzie- suavemente le beso, ella lo abrazo mientras él la envolvía entre sus brazos. No se dijeron más nada solo se quedaron unos minutos allí abrazados, fueron interrumpidos por Jane y Charles que se percataron que algo sucedía fuera de la fiesta.

-Oh¡ perdón-dijo Jane al verlos

Ellos se separaron y al notar el estado de Darcy, más la palidez de Lizzie. Charles preguntó – Que ha pasado?-

-No es nada, Richard está haciéndose cargo afuera- respondió Darcy arreglando un poco su ropa

-Así no pueden volver a la fiesta, todo el mundo notara que algo ha pasado- dijo Jane preocupada

Justo en ese momento Richard llegó y refirió – Supongo se irán a casa, ya solicite su carruaje los está esperando, de lo otro no se preocupen le he despachado-

-Gracias primo, por favor discúlpame con Georgiana y cuida de ella- respondió Darcy

-No te preocupes, váyanse tranquilos- dijo que retornaba a la fiesta

-Yo me llevo a Kitty, ya te traigo a James- dijo Jane asumiendo que Lizzie se iría con Darcy

-Jane- dijo Lizzie, todos le miraron, Darcy le hizo una pequeña presión en la mano al notar que ella iba a contrariarla, ella respiro, pensando si irse o no, luego dijo – Está dormido, yo voy por él –

-Está bien- dijo Jane suavemente y se llevo consigo a Charles

-Esperare por ustedes en el carruaje – dijo Darcy

Se quedaron mirándose, ella no dijo nada, solo bajo la mirada, el se acercó una vez más y suavemente le levantó la cara, hizo que le mirada a los ojos para decirle – La llevaré a donde usted desee Lizzie, espero por usted entonces en el carruaje -

El se fue al carruaje y ella fue a buscar a James, antes de subir al carruaje ella suspiro, estaría a solas con él, no se sentía totalmente preparada para ello, suspiro y al abrir la pequeña compuerta vio la mano de Darcy que casi instantaneamente surgió para ayudarla a subir, ella la tomo y una vez adentro del carruaje, le dio una pequeña sonrisa, luego miro al niño en sus brazos para distraer su mente, él al notar que estaba evasiva con expectativa le dijo – El cochero espera sus órdenes Elizabeth-

Ella levanto la mirada y le miro fijamente para ver su reacción -A casa Darcy- dijo ella

El con una emoción evidente casi se levanto para abrazarla, pero en cambio le dio una sonrisa sincera y le dijo –Pemberly está muy lejos Lizzie – ella al ver ese brillo en sus ojos y esa sonrisa le respondió sonriendole y dandole una mirada picara, el procedio a indicarle al cochero donde irian y luego se sento a su lado en silencio, no se dijeron nada solo estaban allí uno al lado del otro, con sus corazones latiendo de emoción, ninguno se decidia a dar el primer paso, se encaminaron hacia la casa en Londres, bajo la luz de una luna hermosa y cobijados por un frío indomable, una vez en casa ella fue a acostar a James en su habitación, Darcy se fue en silencio a la suya, penso por un instante si debía seguir esperando, sabía que ese beso, breve que tuvieron, sentir su calor, recibir sus sonrisas, era una posibilidad, casi que una invitación, pero el no quería apresurarla, sabía que Lizzie podía pensar que solo la necesitaba de manera física, y aún cuando era verdad, él necesitaba mucho más de ella, mucho más...

Elizabeth luego de haber acostado al niño, pensó en como abordar a Darcy, no quería entrar en una discusión incomoda, sabía que el estaba emocionado con tenerla allí, se río un poco al pensar que lo extrañaba mucho y que necesitaba también estar en todo el sentido de la palabra con él, pensó que quizas podría parecer muy efusivo de su parte invitarlo, pero sabía que él estaba dando espacio a que ella decidiera cuando hablar, cuando tocarla, besarla, al fin se decidió que ella debia invitarlo de algunar manera... toco la puerta contigua y respiro hondo antes de entrar...

-Adelante- respondió él, que se encontraba acostado portando todavía la camisa y los pantalones, estaba un tanto dolorido por los golpes recibidos y pensaba en ella

-Supongo no ha atendido sus heridas Sr. Darcy – dijo ella que traía consigo una toalla, agua y un poco de ungüento para colocarle

-Solas se curaran con el tiempo Señora Darcy- respondió sin moverse de la cama

-No sea infantil por favor, déjeme ver- empezó a asearle la herida – te aplicare este ungüento para evitar que se te hinche demasiado –

Darcy no dijo nada, cerró los ojos y se concentro en poder sentir sus manos que le acariciaban, ella luego que termino de aplicarle la crema se quedo mirándole, verlo allí la cautivo, era tan apuesto, hermoso, luego le dijo – Debería cambiarse – El solo asintió, pero no movió ni un solo musculo para levantarse e ir al vestier. Al ver que él no se movió empezó a desabrochar su camisa, al sentirla el abrió los ojos y le miro en silencio, ella continuó sabiendo que él la miraba, abrió su camisa, le acarició el pecho, se acercó a él aún en silencio y le acarició en la mejilla, le dio un suave beso en los labios, y se posó sobre él. Darcy estaba sorprendido, el respondio con un beso y de inmediato las manos de Lizzie comenzaron a tocarlo, comenzó a besarle el cuello, le mordió suavemente una oreja. Por esto el gimió, ella se detuvo y levantó la cabeza para mirarlo. El la abrazo y le dijo

-Me has perdonado?-

-He decidido darte una oportunidad- respondió ella dándole un beso, el continuó besándola y la tocaba con deseo, besaba su cuello, la parte descubierta de sus pechos, ella también le tocaba ansiosa, el empezó a desatarle el vestido, y casi tiraba de él al notar que tenía tantos broches – Es nuevo - susurro ella entre una pequeña risita – Te comprare otro – respondió mientras continuaba tratando de desvestirla, ella lo detuvo suavemente y le dijo – mi amor, debes calmarte, escúchame –

El se detuvo y se quedó mirándola, un poco angustiado dijo – lo siento Elizabeth, perdóname pero es que te deseo tanto –

-Yo también, te he extrañado pero hoy debe ser como si fuera la primera vez, el doctor me dijo que podía ser incomodo por la operación- dijo acariciándole

El asintió y le dio un beso suave – Está bien mi vida – le susurro

-Déjame ayudarte – dijo mientras se terminaba de soltar el vestido y quedaba desnuda delante de él

Mientras le miraba suavemente le toco y le dijo -Estas cambiada-

-Ya no te gusto- dijo mientras trataba de cubrir con su manos su cuerpo desnudo y se alejaba de él

-No seas tontita, me encantas- dijo mientras la traía hacia sí y empezaba a besar sus senos que estaban más rellenos, exploraba su cuerpo con caricias paso por su vientre que no era tan plano como antes, sus glúteos y sus caderas se habían ensanchado un poco – Oh Lizzie, cuanto te he extrañaba - le dijo entre besos y caricias, ella le ayudo a sacarse la ropa que el todavía conservaba y lo tocaba ansiosa, le mordió el pecho y tocaba sus partes más sensibles, en medio de tanto frenesí, él la detuvo y respirando agitadamente –Estoy tratando de controlarme… no quiero hacerte daño…- ella lo haló con sus piernas que todavía estaban enrolladas a su alrededor, -…No me ayudas Liz…- dijo él mientras ella le tomo con sus manos y lo coloco sobre ella – Hazme tuya - le dijo ella, él estaba demasiado estimulado y empezó a acariciarle el entrepierna para aligerar las cosas, ella empezó a gemir ante sus caricias, al sentir que ya estaba lista para recibirlo él finalmente la tomo, ella grito al sentirlo dentro de sí y él también estuvo a punto pero se contuvo, fue a retirarse y ella le dijo con un susurro – No te muevas – sabía que debía dejar que su cuerpo se adaptara nuevamente, - Ahora eres más estrecha - dijo el que también sentía dolor, - Suave mi amor…. ya está pasando… solo hazlo suave- ella susurro mientras una lagrima corría en su cara,-…Estas bien?- dijo el preocupado, ella asintió y lo invito a seguir, el continuo tal como ella le guiaba, se amaron suavemente, se acoplaron entre besos y caricias hasta llegar al éxtasis juntos, se juraron amor nuevamente, durmieron abrazados sin dejar que el otro se fuera de su lado.

En ese momento todo había quedado olvidado, las discusiones, la familia, el enfrentamiento, todo había quedado atrás, estaban envueltos en su amor, como si todo el rededor no importara, la noche fue tranquila, la fiesta termino con éxito, Georgiana al enterarse que Darcy y Elizabeth estaban juntos, fue muy feliz, al igual que Richard, Jane y Charles, todos habían presenciado un duro distanciamiento y esperaban que la pareja volviera a ser como antes.


Hola a todos espero les alla agradado este capitulo... les pido disculpas pero a veces con las ocupaciones cotidianas de la vida, me cuesta continuar con la idea que tenía, por lo que releó la historia para darle cotinuidad y quizas me tardo un poco en actualizar... agradezco de antemano sus comentarios...