Hola a todos gracias por los reviews,aca les dejo un nuevo capitulo disfrutenlo y comentenlo... siempre es bueno saber que piensan.

eica


CAPITULO 20

La mañana era fría pero para comodidad de todos la lluvia había cesado en la madrugada, Lizzie salió temprano bien cubierta a dar un paseo cerca de la casa, llego justo antes de servir el desayuno, la mirada que le dirigió Darcy fue prácticamente un reproche sobre su salida, de hecho le pidió luego del desayuno que no saliera sin compañía a recorrer las calles de la ciudad, no temía lo que dijera la sociedad, sino que algo pudiera pasarle los últimos días habían sido tan maravillosos a su lado que no soportaría estar lejos de su Lizzie por ningún motivo, este pensamiento le había hecho más sobreprotector, cosa que en el fondo a Elizabeth no le molestaba ya estaba acostumbrada a eso, pero sentía que estaba exagerando un poco en tantos cuidados. El resto del día fue tranquilo, las mujeres recorrieron los jardines y luego se dedicaron a realizar labores dentro de la casa, Lizzie se había dedicado a la organización de las comidas en Londres pues aún cuando sabía que el personal era más que eficiente, ella quería desempeñarse de igual manera que lo hacía en Pemberly.

Por la tarde Georgiana y Elizabeth decidieron que luego de ir a la galería asistirían al té con las señoras Gotier y Weets, claro todo era sujeto al clima, pues si la lluvia no se hacía presente podrían caminar cómodamente a la casa Gotier; en la galería apenas llegaron notaron a un ansioso George Clapton, para poco agrado de Lizzie el joven había asistido solo, sin embargo con mucha educación les saludo.

-Sra. Darcy y señorita espero se encuentren muy bien- realizando una pequeña reverencia

-Buenas tardes joven Clapton, espero su familia se encuentre en buen estado- contestó Lizzie mientras Georgiana se limito a sonreír al joven

-Sí todos muy bien gracias Sra. Darcy- un poco torpe se quedo callado y empezó a mover sus manos dentro y fuera de sus bolsillos

Elizabeth al notarlo continuó- Podemos iniciar con el recorrido, hay muchas cosas que admirar hoy- dijo cálidamente dando una sonrisa al joven y luego mirando a Georgiana

-Oh¡ si adelante- señalo el joven evidentemente sonrojado

Iniciaron el recorrido en el cual Elizabeth le dio un poco de espacio a los jóvenes deteniéndose intencionalmente en la observación de ciertas obras, observo cómo habían iniciado poco a poco una conversación sobre el arte y los colores, seguido de ello se entretuvo mirando parte de las esculturas y pinturas, de hecho considero adquirir una de ellas para colocarla en la habitación de dibujo; observaba a su cuñada que alegremente conversaba con el joven, definitivamente era una chica muy hermosa y ya no lucía excesivamente tímida, Lizzie se sonrió pensó en que Georgi sería una dama como Jane, dulce y amable; le pareció muy agradable ver que el joven George era un poco tímido por lo que no temía que este pudiera faltar de alguna manera a Georgiana; sin notarlo un caballero que tenía mucho rato observándola se acerco a Elizabeth.

-Inconfundiblemente nada es tan hermoso como ver dos jóvenes tortolos- con voz suave dijo el hombre alto de cabellos castaños que se acerco a ella

Elizabeth lo miró pero no podía reconocer en lo absoluto al hombre

-Se que no hemos sido introducidos señorita y en virtud que nadie aparentemente podrá hacerlo, permítame presentarme Alexander Verons para servirle- dijo galantemente

-Mucho gusto Señor, Elizabeth Darcy-

-El gusto es mío, he podido apreciar que también ha observado detenidamente las obras de Gotier, le han parecido interesantes?-

-Si son muy dramáticas, se observa gran cantidad de emoción en la pintura-

-Sí pero carecen de cierta vitalidad, no le parece que pese a la emoción lucen algo muertas-

Elizabeth miro un poco más y luego dijo- Es cierto tienen una trama que reduce la vitalidad-

-Y que le parecieron los cuadros del otro salón?- continuó el caballero

-Oh son verdaderamente hermosos, el autor ha plasmado la belleza de esas personas con tanto sentimiento que podría sentir que uno les ve en realidad-

-Como a los jóvenes enamorados, bueno permítame confesarle que no fue un trabajo fácil de realizar, me alegra sea de su agrado, y le aseguro que no podría yo plasmar su hermosura en un lienzo y hacerle justicia señorita Darcy-

Elizabeth no pudo evitar sonrojarse furiosamente y trato de alejar la conversación de ella- le felicito Sr. Verons usted ha hecho un hermoso trabajo-

El sonrío al ver que Lizzie estaba sonrojada y ella no pudo evitar observar que el caballero lucia verdaderamente encantador cuando sonreía –En oportunidades he querido ser más audaz con la pintura, pero la sociedad no me lo permite-

Ella lo miro intrigada pero no quiso preguntar, él al notar su inquietud volvió a señalar a Georgiana que estaba tomada de la mano de Jhon – Digamos que he querido plasmar en ocasiones las formas más puras de amor, lo que continua después de eso, usted comprende eso sería poco aceptado- dijo levantando una ceja y dándole una mirada picara

Elizabeth que comprendió claramente hacia donde se dirigía la conversación y pareciéndole demasiado osado de parte del caballero hacer tal declaración a una dama recién conocida, decidió poner fin a este interviú – Ya veo Señor, si me disculpa debo volver con mi hermana, felicitaciones por sus obras-

-Señorita espero no se sienta ofendida, pero podría invitarle a tomar el té con su compañía con los otros autores-

-Disculpe usted pero tenemos un compromiso ha sido un placer- dijo dando una reverencia y dando la espalda al caballero

El se quedo mirándola partir verdaderamente era una mujer muy hermosa, tenía que saber más de ella, la Señora Maui quizás conocía de ella, sonrío y pensó que quizás había sido muy directo pues la dama se puso incomoda en ciertas circunstancias quizás las mujeres inglesas eran un poco más recatadas que las francesas e italianas con las que había tratado en los últimos años.

Elizabeth se acerco a Georgiana y a George, quien sutilmente al notar la presencia de Elizabeth soltó la mano de Georgiana, la cual al ver a su hermana no puedo evitar sonrojarse, sin reparos y un poco incomoda le dijo a Georgiana

-Querida hermana, creo que es hora de partir sabes que tenemos un compromiso-

-Sí Lizzie, es ya la hora- contesto Georgiana que sonreía mirando al joven

-Ha sido todo un placer poder compartir con ustedes esta tarde, me permiten acompañarlas hasta su destino-

Elizabeth asintió y juntos salieron de la galería, como el clima coopero caminaron desde allí hasta la casa de la señora Gotier; a mitad de su camino la joven evidentemente feliz se acerco a Lizzie y el joven Clapton seguido de ello se despidió de ellas, las damas que estaban ya cerca continuaron su camino, al pasar frente a unas tiendas Elizabeth escucho

-Lizzie, eres tú Lizzie?-

La voz aguda de su hermana era inconfundible, Elizabeth por un momento dudo si voltear en reconocimiento de su hermana Lydia, pero ni siquiera tuvo tiempo de decidir, pues esta le tomo del brazo y seguía diciendo- Oh¡ Lizzie que agradable verte, te ha sentado muy bien el matrimonio, cuánto dinero que no compartes eh- Lydia miraba el atuendo de Isabel que era verdaderamente hermoso y exquisito a pesar de su grueso abrigo.

-Hola Lydia…- dijo Elizabeth un tanto apenada con Georgiana

Abruptamente y omitiendo la presencia de Georgiana, Lydia continuo -Déjame presentarte a mis amigas son recién llegadas de América- dijo con emoción… para Isabel realmente Lydia continuaba siendo tan inoportuna como siempre.

-Sra. Darcy, que agrado verle- dijo Aylin Rumselfd acercándose a las damas luego que Lydia les había dejado un poco atrás al correr hacia Lizzie

-Querida Georgiana- saludo con cariño Nicole Rumselfd

Lizzie y Georgiana contestaron los saludos y Lydia a tiempo decía -Por lo que veo ya se conocían, entonces deberían tomar un té bien caliente con nosotras, es un día verdaderamente frío, vamos-

-No podemos, tenemos un compromiso ya pautado- dijo Elizabeth, con una pequeña sonrisa que se borro al siguiente comentario de Lydia

-Por favor Lizzie, tienes que conocer a mi querido Jhon y saludar a mi amado Wickham-

Lizzie temiendo la reacción de Georgiana y notando que dos caballeros se acercaban procuro despedirse de su hermana- En otro momento Lydia, tenemos premura, nuestras disculpas señoritas Aylin, Nicole….- antes que pudiera terminar de hablar Evens y George con un niño pequeño saludaron a las damas

-Señora Darcy-dijo con una sonrisa Evens

-Querida Hermana, Georgiana cuanto gusto verles- dijo con cariñosamente Wickham

Georgiana no pudo evitar tensarse ante la presencia de Wickham, la misma Elizabeth tuvo que controlar sus emociones y dar una pequeña reverencia a los caballeros.

- Jhon saluda a tu tía Lizzie- dijo Lydia, mientras el pequeño se colocaba detrás de sus faldas – Es algo tímido creo que se parece a Mary, que castigo- dijo poniendo los ojos

-Nos acompañaran entonces en el té?- Pregunto Aylin cortésmente

-Lamentablemente no podemos debemos cumplir con un compromiso, ahora bien si nos disculpan en otra ocasión será- dijo Elizabeth, que ya no soportaba la mirada lasciva de Evens

-Ustedes son bienvenidas a casa, mis saludos a Darcy- dijo Evens al tiempo que reverenciaba mostrando una sonrisa

Con una reverencia Lizzie y Georgiana dejaron al grupo, Elizabeth se disculpaba por la situación con Georgiana, pero está no le dio mucha importancia a pesar de la presencia de Wickham; finalmente llegaron al té en casa de la Señora Gotier, se encontraron no solo con esta y la señora Weets, sino con otras damas de la sociedad que no eran tan agradables como las primeras, la conversación fue algo trivial, entre moda, música, y algunos eventos, Elizabeth no pudo evitar que una de las damas indagara sobre su persona, además tuvo que soportar los comentarios sarcásticos sobre la elección de esposa, otra hizo referencia a lo sorpresivo que fue para la sociedad era notorio que ella también anhelo casarse con Darcy, todas se mostraron "amables" pero era evidente que las más jóvenes envidiaban la posición de Lizzie.

Finalmente en casa antes mientras se alistaba para la cena, Lizzie observo la correspondencia que había llegado de su tía Gardiner, esta le indicaba que en la tarde del día siguiente tendrían una cena en su casa para dar la bienvenida a Lydia, aprovechando que toda la familia Bennet estaba en Londres, Lizzie sabía que ella debía asistir, sin embargo no sabía si Darcy estuviera entusiasmado con la idea, la presencia de Wickham ciertamente no era de su agrado y desde que se habían casado nunca habían compartido una velada juntos.

La cena fue verdaderamente tranquila, apenas terminó y Elizabeth se excuso para atender a James por lo que subió a su recamará temprano, pasado un rato y luego de atender a James se quedo contemplando desde su ventana la vista de la ciudad que era prácticamente abrazada por la lluvia invernal, en ese momento llegó Darcy, se acerco a ella y le abrazo por la espalda, le dio un pequeño beso en el cuello y luego le preguntó- Está todo bien cariño-

-Sí amor- contesto ella mientras se acomodaba en sus brazos, buscando el calor de su cuerpo; habían realmente varias cosas en su cabeza ese caballero, las damas del té y sus comentarios, pero lo que más le afligía era los Wickham.

-Te note un poco callada en la cena, segura que fue todo bien en la salida con Georgi- insistió Darcy una vez más

-Todo fue perfecto mi amor…- suspiro y guardo silencio

Darcy también guardo silencio y le abrazaba, sabía que ella tenía algo en su mente que no quería decir ó estaba buscando como decirlo… Georgiana menciono luego de la cena cuando estaban en la sala de música, algo sobre la coincidencia casual con los Rumsfeld y los Wickham, pero no menciono nada preocupante…

Darcy le dio un pequeño beso y le susurro- Te amo mi vida, estoy aquí para ti - la abrazo y Lizzie suspiro entre sus brazos. Luego Darcy al ver que ella no dejaría la ventana, decidió darle su espacio, tomó un libro y se sentó en la cama apenas leyó una página cuando Lizzie dejó la ventana y tomo asiento cerca de él.

-Cariño, sé que esto resulta un poco incomodo para ti y de hecho sabes que jamás te pediría esto- dijo bajando la cabeza

Darcy cerró el libro y tomándole la mano le dijo- Que pasa Lizzie?-

-Will, como sabes mi hermana Lydia y su familia han venido de visita, para recibirle mi familia celebrara una cena mañana en casa de mis tíos, yo asistiré, pero no voy a pedirte que vayas conmigo… a mi misma me incomoda la presencia de su esposo… sabes que te entiendo…. pero es mi familia Will, y después de todo ellos no conocen tus motivos- excepto Jane y papá pensó Lizzie, ambos guardaron silencio después de su declaración, era notorio que ella estaba avergonzada, y aún cuando para Darcy la situación sería un infierno, este con voz firme le dijo

-Yo iré contigo cariño-

Lizzie sorprendida contestó –No es necesario mi amor, yo te excusare de alguna manera-

-Lizzie-

Ella no le dejo que el continuara y apartando la vista de él, ella continuó- Además no te he dicho, él ha retomado su amistad con los Rumsfeld, tanto que se están hospedando en casa de estos-

Darcy respiro hondo, ciertamente esto lo hacía todo más incomodo aún, pero tomando su cara y mirándole a los ojos le contestó – Estaré contigo mi vida, solo que mantendré distancia de Wickham- … de tu madre y tu hermana…. Pensó para sí pero claramente no lo diría sería una vergüenza y un disgusto para ella escuchar algo así.

-Estás seguro- todavía con duda le pregunto ella

-Sí querida, los Bingleys, tus tíos y tu padre serán suficiente fuente de agrado-

Ella le dio una sonrisa tímida y tomándole las manos le dio las gracias.

-Ven acá mi reina- dijo el trayéndola hacia él y llenándola de besos, le empezó a hacer cosquillas pues no soportaba sentirla triste, ella empezó a reír, mientras le decía que se detuviera, él la hizo reír un rato más y luego la abrazo diciéndole- Te amo, mi preciosa Liz-

-Yo también te amo Will- se quedaron mirándose y ella sonreía, sin embargo no era la sonrisa brillante a la que él estaba acostumbrado, el también le sonrió pero sabía que había algo más.

-Cariño que más está en tu cabecita en estos momentos?- pregunto dándole pequeños besitos en el cuello

-No es nada amor, solo que no fue un día fácil-

-Cuéntame, soy todo oídos para ti-

-A ver Will, de veras no tiene importancia, solo que algunas personas el día de hoy no fueron tan agradables, si me entiendes-

-Seguro es sin importancia? Sabes que no tolerare que te maltraten mi amor-

-Tranquilo cariño, no debes protegerme de todo, soy una chica fuerte- dijo sonriendo

-Uhmm no estoy convencido….-

-No?- Dijo lanzando una almohada hacia él-

-No….- dijo regresándole la almohada

Así empezaron a lanzarse las almohadas hasta que Darcy sin querer lanzo una con mayor fuerza y derribo a Lizzie sacándola fuera de la cama, seguido de ello corrió hacia ella para levantarla y tomándola en sus brazos le susurro – das pelea pero no eres tan fuerte – ella se acurruco en sus brazos para luego fundirse entre besos, entre abrazos, caricias, y amor mucho amor se quedaron juntos...

Luego de amarse ella se quedó dormida, Darcy se quedó contemplando su cuerpo desnudo que reposaba sobre él, acarició su hermoso cabello negro, sus rizos estaban libres al lado de su cara y en parte de su pecho, ella estaba radiante, él sonreía y la abrazaba más, en ese momento juro para sí que haría todo lo que pudiera para siempre verla feliz, que para ella y para él no habrían más noches de soledad, no más tristeza; se sentía bendecido, amado, completo… con esos pensamientos se quedó dormido abrazándola, inmensamente feliz de tenerla.

El día siguiente fue frío y con una lluvia débil pero perenne, Darcy se dedico por entero a su familia, si no estaba jugando con su pequeño hijo, estaba conversando con su hermana ó caminando con su Lizzie, Georgiana que estaba muy feliz de que estuvieran todos nuevamente juntos, toco varias melodías, dentro de las cuales abundaban las nanas para su sobrinito; en el té recibieron a los Bingleys y luego todos partieron en carruaje a casa de los Gardiner.

En un principio Darcy dudo de que Georgiana asistiera con ellos, pero ella le aseguro que Wickham ya era una etapa superada, que estaría bien, además quería ver al resto de los Bennet y los Gardiner; ciertamente era casi una etapa superada, pero su joven hermana lo que más quería era hablar con Kitty sobre la salida con George Clapton, y esa era una razón que no le podía decir a su hermano.

Cuando llegaron a la casa Gardiner notaron la adición en el partido del joven Edmond Boucher pretendiente de María, la tercera de las jóvenes Bennet, que estaba pronta a casarse para alegría de su madre, fue notorio que los agasajados habían llegado y se encontraban ya instalados en la casa, pues la risa y la voz chillona de la Sra. Bennet y Lydia, que hablaban con Kitty era lo que invadía el ambiente. Lizzie tomo la mano de Darcy en un intento por retirarse del lugar, pero Darcy le sonrió invitándole a seguir adelante… no sería fácil pero él podía soportarlo por amor a ella. Los saludos y abrazos abundaron, para disgusto de Lydia, Kitty se aparto de ella casi instantáneamente para dirigirse hacia la recién llegada Georgiana, con la que inicio una conversación que la excluía totalmente, cosa que dejo ver a Lydia que ya no era la favorita de su hermana, sus preferencias estaban cambiando; el Sr. Bennet saludo a su querida Lizzie y Jane para tomar luego entre sus brazos al más pequeño de sus nietos James, los otros niños Jhon y Nathan se congregaron sobre su abuelo y luego se dedicaron a jugar con los niños Gardiner.

Bingley siempre amable inicio una conversación con Wickham y el joven Edmond, mientras Darcy conversaba con el Sr. Gardiner. Las tres hermanas mayores conversaban entre sí y luego su tía se unió a ellas, la Sra. Bennet era la fiel escucha de su querida Lydia quien no paraba de hablar sobre New Castle y sus nuevas amistades Rumsfeld.

En la cena todos se sentaron cada marido delante de su esposa, a la cabeza de la mesa el Sr Bennet por un lado y el Sr. Gardiner del otro lado, cada uno con sus respectivas esposas a su derecha. Delante de la Sra. Gardiner estaba Georgiana, mientras Kitty se sentó justo frente a su madre. Lydia se sentía nuevamente a gusto porque tenía la atención de la Sra. Bennet, Kitty y Wickham, pues el Sr. Bennet poco les prestaba atención, María que era la más próxima estaba conversando con su pretendiente y Jane, mientras que Bingley estaba conversando con los Darcy y los Gardiner, la mesa había sido ubicada de esa manera en último momento por Elizabeth y Jane que abordaron a su tía quien cedió siempre y cuando luego le dieran una explicación lógica para ello después.

Al terminar la cena como de costumbre los grupos se dividieron las damas fueron a la sala de música mientras los caballeros compartían una copa en el comedor, Lydia como de costumbre empezó a conversar pero esta vez la conversación iba dirigida a sus hermanas mayores

-Como todos sabemos aún cuando New Castle tiene su hermosura, es tan distante son casi 500km, para poder venir a visitarlos tardamos en un viaje por lo menos 3 días y eso si no traemos mucho equipaje ó evitamos tantas paradas, para no llegar con los caballos muertos como dicen por allí- Hizo una pausa pero nadie interrumpió su perorata – Estamos tan distantes de la familia y existe posibilidades que el regimiento de mi amado Wickham vaya a servir a América, sería terrible para mi quedarme sola con mi pequeño Jhon y que este crezca tan lejos de la familia-

-Oh sí querida tienes toda la razón, es tan terrible que estés tan lejos- respondió la Sra. Bennet, Elizabeth y Jane se miraron sabía que esto sería interminable y lo que continuaría a esa declaración

-Sí madre, lo ideal sería trasladarnos a un condado más cercano, sería fabuloso, pero nada de eso será posible sin ninguna ayuda de parte de ustedes- dijo Lydia mirando a sus hermanas mayores

-Sí claro deberíamos hacer algo todos por tu felicidad, cuando tú qué hiciste por la nuestra- respondió molesta Mary, para sorpresa de todos

-Yo ofrecí que fuéramos todos a Brighton, donde podrías haber encontrado un marido más apuesto que ese que tendrás- dijo Lydia con desdén- Además, somos familia por lo que sí deberías cuando algunos tienen tanto poder y riqueza- Lydia dijo con un desafío creciente en su voz. Mary y Lizzie fueron a contestar, pero Jane intervino antes para evitar una discusión

-En oportunidades hemos sido demasiado generosos para tu felicidad, debes de empezar a considerar a los demás Lydia-

-No es suficiente, Lydia tiene razón sus maridos tienen los medios para hacerlo, podrían ayudarlo en la corte- protestó la Sra. Bennet

-Mamá por favor- dijo Jane al momento que Elizabeth casi se ahogaba con el sorbo de té por la abismal solicitud

Lizzie tratando de ser lo más ecuánime posible dijo- Tienes lo que deseaste Lydia un oficial casaca roja, el cual puede proveerte de una buena vida si trabaja para ello-

Lydia en su defensa dijo- Ciertamente no has podido superarlo Lizzie, sé que el Sr. Darcy con todo lo que tiene no puede hacerte tan feliz como lo soy yo, por eso prefieren tenerme lejos de todos ustedes para no ver mi inmensa felicidad-

Margaret Gardiner al notar que el ánimo se estaba caldeando trato de evitar que le discusión creciera dijo – No es envidia de tu felicidad querida sobrina, simplemente debes tomar en cuenta que no es una obligación proporcionarles una vida de lujos cuando ustedes mismos no pueden mantenerla querida Lydia- tomo un respiro y todos le miraban –Podríamos considerar todos ver la forma de ayudarlos, pero deben empezar por ayudarse ustedes mismos; y finalmente todas tus hermanas han hecho una buena elección y son tan o más felices de lo que podrían haber esperado-

Lydia y la Sra. Bennet, un poco fuera de sí con la declaración, no continuaron con la conversación y abandonaron el tema, pasando a uno más neutral. En la otra sala un curioso Sr. Bingley le dijo al pretendiente de Mary

-Y usted a que se dedica Sr. Boucher?

-Por vocación me dedicaría a la enseñanza, pero por necesidad diseño y realizo muebles en madera, los vendo en la tienda de mi maestro en Meryton, Colchester y Chelmsford donde están las principales tiendas pues de allí salen al puerto y podemos comercializar con más facilidad- contestó el joven Edmond

-Caramba que interesante ¡ -dijo un sonriente Bingley- Perdone usted pero educar quizás sería menos agotador y más placentero, porque no lo ejerce?- continuó Bingley

-Pues no es fácil hacerlo acá en Inglaterra- contestó desanimado Edmond

Bingley al no comprender se quedo callado y Darcy tomo la palabra- Es evidente que la ascendencia francesa peca en contra de usted, no es así Sr. Boucher-

-Ciertamente Sr. Darcy, aún cuando he sido formado en Inglaterra, he sido apadrinado con muy buenos maestros llegando inclusive a culminar la formación universitaria, no he podido ejercer ni siquiera cátedras fundamentales-

-Claro difícilmente familias con mucho arraigo le contratarían siendo francés- completo Darcy

-Que irónico cuanto puede el patriotismo puede marcar la vida de alguien- acotó Wickham

-No es solo patriotismo, tiene que ver más con la lealtad- comentó el Sr. Gardiner

-Sí Sr. Wickham lealtad a la patria, como usted bien conocerá no podrían confiar en un francés, aún cuando sea formado acá no sea que en el fondo busque sus raíces- dijo con una tristeza en los ojos Edmond

Darcy pensó en que podría saber Wickham de lealtad, le miro y como si hubiese escuchado lo que pensaba esté le miro también, para luego contestar – Lealtad, confianza, agradecimiento, compromiso, todas ellas se pueden volver nada ante la ansia de poder ó satisfacción de las necesidades propias-

-Claramente Sr. Wickham no es fácil mantener la virtud- contestó el Sr. Bennet

-Y si se ha perdido es aún más difícil reponerla, pero no es imposible- intervino el Sr. Gardiner que sintió el tono de reproche que había hecho el Sr. Bennet

-Dichosos los hombres virtuosos, que tienen clemencia de nosotros los débiles de carácter- dijo Wickham y levantando su copa asintió en lo que se podía entender fue una clara ofrenda de paz. Los caballeros mayores le recibieron con agrado, mientras Bingley y Boucher no comprendían el giro de la conversación, y Darcy solo miro meditando si todo eso era solo un actuación tratando de obtener los favores de la familia, o lejos de lo que siempre puro esperar Wickham había reflexionado sobre sus errores y ahora actuaría diferente, era una posibilidad y puede que ahora que tenía un hijo era más consciente, pero era tan difícil de creer que una persona como él que siempre había pensado para sí, sin ver como maltrataba a la gente a su alrededor simplemente por placer o venganza pudiera cambiar.

Para agrado de todos los grupos se reunieron y mientras Kitty y Georgiana tocaban en el piano, los demás se dedicaron a jugar cartas o conversar entre ellos, la distancia entre los Darcy y Wickham se mantenía pero todos estaban un poco más relajados que en un principio, la velada fue muy agradable para todos y justo cuando los niños empezaron a necesitar de sus madres se disolvió el partido, los Bingley y Darcy marcharon casi al mismo tiempo, un poco después se retiraron los Wickham y por último el joven Edmod Boucher, al verlos irse y sentado en el sofá el Sr. Bennet con cierta melancolía dijo – Si tan solo fuéramos así siempre-

-Qué hablas Sr. Bennet, siempre será así no tiene porque ser diferente- dijo la Señora Bennet mientras quitaba su chal y caminaba en dirección a las habitaciones; El Señor Bennet no dijo nada pero negó con la cabeza, sabía que su mujer estaba siempre tan en su propio mundo que no podía ver la fragilidad de las relaciones en su familia, sobre todo la Darcy – Wickham. El solo podía esperar que entre sus nietos no hubieran rivalidades en el futuro, el apreciaba al Sr. Darcy y sabía que era un hombre de bien, por lo que estaba tranquilo que él y su amada Lizzie formarían bien a sus hijos, pero dudaba tanto del destino del pequeño Jhon, Lydia era tan inconsciente continuaba con sus pensamientos tontos, y ese Wickham había sido tan viciado que dudaba fuera un buen padre.