Saludos a todas, bienvenidas las nuevas lectoras y mis excusas por tener tanto tiempo sin escribir, pero fueron muchas cosas que atender en mi vida y muchos cambios a los cuales ajustarme... aca les traigo el capitulo 24 y en los proximos dias subo el 25...
estoy trabajando en los siguientes que y espero poder subir por lo menos uno cada dos semanas... un beso y no olviden sus comentarios... que lo disfruten
CAPITULO 24
Las ansias de tener lo que otros tienen, la sed por poseer cada vez un poco más, la falta de un amor correspondido, el deseo de sentirse amado; la envidia, mala consejera del alma, mal aguijón de corazón, que desarrolla las más locas fantasías, que turba la más ingeniosa y razonable de las mentes, cuantos fueron presa de ella? Muchos, cuantos lo serán ahora? Nadie puede saberlo.
La mirada perdida en la copa de vino tinto que mecía suavemente en sus manos, sus pensamientos revueltos y espíritu turbado, ansiosa porque todo se ejecutará pronto, sabía que la muerte haría todo más atractivo, podría gozar no solo de una parte de su fortuna, sino de toda, además tendría la posibilidad de ser el consuelo de esa alma necesitada de consuelo, desolada de dolor, debía acercarse así fuera como amiga, tenía que afianzar el lazo entre ellos.
Aún cuando los planes iniciales solo eran económicos, esos rufianes que estaban contratando podían hacer mucho más por sí solos, una mujer sola y hermosa en sus manos era demasiada tentación, y tenía que reconocer aún cuando ella fue una don nadie era indiscutiblemente hermosa; sino tenía el placer de verla muerta su oscura esperanza le indicaba que su ruina sería demasiada, de eso podía estar segura ellos iban a arruinarla, tanto que él jamás en la vida podría verla igual, jamás podría considerarla su esposa de nuevo, su amor no podía ser tan fuerte, porque definitivamente el la amaba para haberse casado con ella sin importar sus conexiones y su abolengo, pero eso su amor no lo soportaría, no podría soportarlo, y quien más indicada que ella para ser su consuelo.
Termino su copa y como bálsamo se complacía al pensar que todo estaba avanzando, lento pero avanzaba ella conquistaría lo que otras y hasta él no podrían, pues una vez que todo había pasado si eran descubiertos él debería huir muy lejos, sabía muy bien que nadie sospecharía de ella, pero si de él, y aún mejor de ellos, no la asustaba la posible venganza, ella moriría negando saber algo sobre el hecho, además una dama de su posición nadie consideraría que podría pensar de esa manera. Sonreía al pensar en la sociedad y sus parámetros, siempre había subestimado a la mujer, la consideraba incapaz de elaborar planes tan malévolos.
Oh bendita seas sociedad¡ esa sociedad en la cual Caroline Bingley, Ambar Gotier, Alessia Thorton, Anne de Bourgh, Nicole y Aylin Rumsfeld, y hasta la mismísima Georgiana Darcy, querían seguir permaneciendo, cuanto podrían hacer por mantenerse o por escalar una mejor posición, unas tenían las expectativas puestas en un buen matrimonio, otras veían mucho más allá, pero por generalidad el matrimonio era la vía, una dama de sociedad, proveniente de buena familia, educada y con buena dote, podía estar casi segura que aseguraría un buen matrimonio, aquellas que no poseían esto sí que debían preocuparse, las solteras Bennet por lo menos ahora contaban con el apadrinamiento de sus hermanas mayores.
Antes la historia era tan diferente y he allí la preocupación de la matriarca Fanny Bennet, cinco hijas, sin suficiente dote, con una belleza excepcional la mayoría, pero sin un heredero que las protegiera y asegurara la propiedad, había que lograr un buen matrimonio, era necesario, tenían que resguardar un futuro, que les garantizara a todos un hogar y sustento, no importa si no había amor, sin embargo para fortuna de sus hijas mayores estas lograron sin afanarse en buscarlo mucho más, tenían un buen hogar, suficiente sustento para el futuro, pero sobre todo tenía maravillosos esposos que las amaban, por eso muchas otras damas podían sentir la necesidad de tener eso que la dulce Jane y la vivaz Elizabeth habían logrado alcanzar.
Jane Bingley, en su nueva casa londinense, no podía estar más feliz, su casa recién adquirida, no era muy opulenta, ni excesivamente grande, como muchas otras, pero era lo suficientemente hermosa y espaciosa para el matrimonio Bingley, además que contaba con una excelente ubicación en la calle Monmouth, bastante cercana a la propiedad Darcy ubicada a tan solo unas cinco calles en Great Russell, todo gracias al asesoramiento de su buen amigo y hermano Darcy, los Bingleys estarían cerrando con esa casa las excelentes ganancias de los casi ya 2 años de inversiones, sus ingresos anuales habían sumado unas 1.500 libras más a las 5.000 que ya devengaba Bingley, si bien estaba pagando todavía la casa, ya podían disfrutarla por ende debían de celebrarlo y el evento coincidía con la llegada de Caroline y el matrimonio Hurst a la ciudad, sin embargo ninguno de estos permanecería con ellos sino en la residencia Hurst ubicada en la calle Grosvenor, dado que Caroline no soportaba la presencia de las dos jóvenes y solteras hermanas Bennet que allí se encontraban alternando la temporada entre la casa Gardiner y la Bingley.
Todo estaba preparado y poco a poco fueron llegando los invitados a la cena, los Darcy con Georgiana, los padre Bennet, los Wickham, los Hurst y Caroline, como era de esperarse las damas más jóvenes dado que tenían días sin verse inmediatamente se juntaron, María prefirió dedicarse a jugar con sus pequeños sobrinos Jhon, Nathan y James, Elizabeth mientras escuchaba la conversación de su padre y Darcy, observaba al pequeño Jhon que contrario a lo que había escuchado se veía muy bien de salud, Lydia se dispuso a conversar con su madre y las damas Bingley, de la cuales Caroline no menciono ni una sola palabra en el intercambio, Charles como buen anfitrión se ocupo de atender a sus cuñados Hurst y Wickham, este último contrario a su personalidad habitual lucía preocupado y sombrío, era poco comunicativo por lo que el silencio y las copas era lo que abundaba entre los dos señores.
Finalmente Jane anunció que la cena estaba servida y todo el partido que se encontraba en la sala se dirigió al comedor, el tema de conversación general fue la nueva adquisición de los Bingleys, sin embargo no todo fue perfecto, el sobresalto fue notorio cuando la señora Bennet casi sufre un colapso nervioso y no paraba de pedir sus sales, todo ello después de que Charles anunciara que lamentablemente una vez finalizada la temporada en Londres, la casa no estaría más disponible sino hasta dentro de un año dado que celebrarían un contrato de arrendamiento sobre la propiedad, ante el escándalo producido por Fanny Bennet, el Señor Bennet tuvo que intervenir – Señora Bennet, podría usted calmarse, nuestros amados hijos no están quedando sin su propiedad recuerde que poseen una casa muy hermosa en Leicestershire, además esto es un asunto de caballeros que el Señor Bingley muy amablemente comunico a toda la familia-
-Pero Señor Bennet, no tienen ni un mes en su disposición y ya van a inhabilitarla para su uso, eso es inconcebible¡- replico ella
-Gracias por el comentario pero es una decisión tomada en la que no debemos intervenir señora- Sentenció el Sr. Bennet silenciando la mesa en totalidad
Una respingada Caroline Bingley no pudo evitar sonreír cínicamente y a la vez mirar mal al matrimonio Bennet, que para ella seguían siendo corrientes y vulgares, Jane un poco apenada por el comportamiento de su madre miro a Elizabeth quien sin dudar y con mucha elocuencia dirigió la atención sobre sí diciendo – Sin embargo pese a la aclaración realizada por el Sr. Bingley, convendría en este momento que dispongamos donde celebraremos las próximas fiestas navideñas, ahora contamos con diversos lugares para escoger - dijo sonriente-
Una aventurada Catherine continuó – Permítanme sugerir que se escojan los lugares más amplios, así podríamos tener invitados fuera de la familia – dijo con una sonrisa y visiblemente sonrojada, quería con todo su corazón ver a Christopher y sabía que con su permanencia en la casa Bingley o Gardiner eso resultaba difícil, por ello iba a solicitar a su hermana le permitiera estar con ellos en la casa Darcy.
Elizabeth temió por un momento a quien sugeriría invitar, y aún cuando le contestó con una sonrisa no dijo nada al respecto, era evidente que la casa de mayor amplitud era la Darcy, de celebrarse allí se tendrían varios invitados, la familia de Darcy y algunos amigos cercanos, pero era poco común de parte de Darcy celebrar en su propia casa, este miro a Elizabeth sabiendo que en el fondo ella quería proponer su casa pero necesitaba su aprobación, por lo que dijo – Ciertamente la sugerencia realizada por Catherine es muy apropiada, y aún cuando no es una costumbre, si no es un problema para ti querida Elizabeth, yo propongo nuestra casa para la cena de navidad-
Elizabeth sonriente le miro y dijo – No es un problema en lo absoluto William –
Georgiana intervino con mucha emoción en su voz – Además cuentas con mi ayuda para la organización – realmente se sentía en las nubes, en ninguna de las casas Darcy desde que ella tenía uso de razón se había celebrado una fiesta como tal, siempre eran cenas formales pero nunca una fiesta, de hecho su presentación en sociedad fue en Stunts Hall.
-También puedes contar con mi apoyo Lizzie- dijo amablemente María
-Y por su puesto el mío – dijo Kitty, ahora tenía la excusa perfecta ayudar a Elizabeth podría significar su retorno a la casa Darcy.
-Si cuento con el apoyo de todas ustedes para la cena de fin de año, también pueden contar conmigo para la de navidad – dijo con una sonrisa Jane
Las damas en general sonrieron y Elizabeth comento – Casi podría decir que no hare nada con tanta ayuda – lo que hizo que todos rieran incluyendo a Lydia que no se ofreció para nada y a excepción de Caroline que apenas sonrió levemente, lo único bueno de la conversación era la presencia de invitados para dichos eventos.
Charles terminando de reír dijo –Bueno al parecer acá ya está todo decidido, supongo ninguno de nosotros los caballeros presentes tendrá la voluntad de oponerse-
-Definitivamente nadie creo yo – culmino el Señor Bennet y volvieron a reír. La cena culmino sin complicaciones, y la sobremesa fue agradable para la mayoría de los presentes, entre los comentarios que no pasaron desapercibidos para el oído de Elizabeth hubo uno que le llamó poderosamente la atención cuando su hermana Lydia luego de escuchar a Georgiana hablar sobre la fiesta en casa de los Thorton se quejó diciendo "nosotros también íbamos a ir a esa fiesta, pero casualmente tuvo que discutir Wickham con el Sr. Evens ese día, casi provoca que nos hiciera irnos de su casa"; el comentario y la mirada de reproche que dirigió su hermana a su marido, más la incomodidad evidente de este, le permitió a Lizzie concluir rápidamente que Aylin le había mentido descaradamente, algo estaba pasando pero como podría saber que, tenía que estar alerta no podía preguntar a Lydia directamente, dado que nunca habían tenido una gran confianza entre ellas, y Kitty estaba cegada por el menor Rumsfeld por lo que no tenía malicia de ellos como para indagar sobre el asunto, pensó en usar a su madre o quizás a Jane, definitivamente no se podía quedar así nada más.
Antes de terminar el partido Elizabeth se acerco sutilmente a Jane y le susurró – necesito que nos veamos mañana temprano, ven hasta mi casa- Jane asintió y luego los Darcy partieron como todos los demás a sus respectivos hogares.
Caroline en el carruaje con los Hurst no pudo evitar desahogar sus emociones y empezó un monologo – Verdaderamente no veo la hora en que ya no compartamos mas con esta familia Bennet tan desagradable, ahora las fiestas navideñas también serán en su presencia, si tan solo fuera Jane sería agradable, pues es insoportable toda su familia en pleno, espero que los Darcy tengan el buen gusto de invitar a algunas familias respetables, sino juro que me volveré loca, no entiendo como ustedes pueden emparentarse con ellos así nada más, sobre todo tu Louisa –
-Caroline podrías calmarte, realmente no son insoportables – dijo Louisa con calma
-Como puedes decir eso, tanta falta de glamur, de coherencia en sus conversaciones, la misma Georgiana tiene que fingir soportarles-
-Ella no fingía Caroline, en realidad estaba a gusto-
-Por favor la dulce Georgiana nunca sería capaz de quejarse por nada, pero era evidente que sufría al lado de esa plebe- Louisa puso los ojos y no dijo más por lo que Caroline continuó su perorata hasta llevar a la casa, el señor Hurst poca atención presto a las mujeres estaba ya acostumbrado a las continuas quejas de su cuñada, y ahora que estas habían crecido desmesurablemente no le prestaba la menor atención.
El día siguiente fue tranquilo, Jane con sus hermanas y el pequeño Nathan fueron a la casa Darcy para cumplir con Elizabeth, como Kitty tenía la esperanza de quedarse, llevo con ella una muda de ropa, la demás podía solicitarla con el cochero luego. Una vez en la casa Darcy, Elizabeth conjuntamente con Georgiana salieron a atender el partido, Georgiana conjuntamente con Kitty se dirigieron a la sala de música, mientras María prefirió pasar un rato en la muy bien dotada biblioteca de los Darcy, por lo que Elizabeth y Jane que cuidaban de sus niños en el jardín de invierno, tuvieron todo el tiempo para poder conversar Elizabeth no tardo en iniciar por comentarle algunos detalles de la fiesta Thorton, deteniéndose un poco en lo relacionado con el consejo de Lady Eleonor.
-Realmente Jane me está resultando un poco extenuante lidiar con esto de la sociedad, en Meryton no me parecía tan exigente- comento Lizzie
-Oh Lizzie¡ claramente no lo es, la gente acá es mucho más detallista, inclusive he notado que las damas son agradables pero tan poco confiables- dijo Jane
-Caramba haz desarrollado una nueva visión de la gente – en medio de risas comento Lizzie
-Lizzie¡ - dijo Jane con una sonrisa
-Es cierto Jane, antes no podías pensar mal de nadie, pero mírate ahora - dijo calmándose un poco
-No me puedo quejar de toda la sociedad Lizzie, pero puedo ver como Caroline y otras damas me han tratado, además también veo como se tratan entre ellas, parecen amigas pero luego no lo son en realidad–
-Sabes ese es el caso que casualmente quiero que conversemos, de una supuesta amiga de la familia- continuo Lizzie
-Sí¡ de quien hablamos? – dijo Jane un poco intrigada
-De la señorita Aylin Rumsfeld –
Jane recordó el percance con el Sr. Evens en la fiesta de Georgiana, por lo que miro un poco asombrada a su hermana y exclamo –OH y ahora que pasa Lizzie¡
-Exactamente no lo sé, Lady Eleonor me advirtió en la fiesta sobre ella pero no quiso revelarme él porque, además me mintió sobre Lydia y su ida a la fiesta, me comento que Jhon estaba enfermo, pero por lo que pude escuchar de Lydia ayer, en realidad fue una discusión, muy fuerte aparentemente tanto que casi estuvieron a punto de ser desalojados de la casa de estos- dijo Lizzie
-No tenía motivo porque mentirte- dijo extrañada y alarmada Jane
-No en lo absoluto, pero supongo no quería revelar la situación, por eso debemos hablar con Lydia, algo está sucediendo Jane y no sabemos como la puede estar afectando, Darcy no confía en ellos y realmente ya yo no sé qué pensar-
-Oh Lizzie y Catherine que no hace más que hablar del joven Christopher-
-Eh pensado sobre ello también y he decidido que Kitty debe alejarse, así sea por un tiempo-
-Yo también creo que es lo mejor, aunque sé que quizás esté algo triste luego de ello- dijo Jane pensando en cómo ella estuvo cuando se fue el Sr. Bingley de Hertforshire.
Sabiendo porque Jane hacia ese comentario, Lizzie dijo -Jane por favor, es joven y no creo que sea más que una ilusión, no son como tú y el Sr. Bingley, el amor de ustedes era evidente-
-No conocemos bien su corazón Lizzie, mira a donde fue a parar Lydia nunca nos esperamos que ella estaría enamorada del Sr. Wickham-
-Que sugieres que haga entonces, no podemos simplemente confiar Jane-
-Lo sé Lizzie, pero primero debemos de tratar de acercarnos un poco más a nuestras hermanas y tratar de ver que está pasando en realidad, no podemos ser prejuiciosas, mira lo que paso con el Sr. Darcy-
-Jane fue muy diferente-
-No lo es tanto en realidad Lizzie, no podemos concluir por una situación particular con tan solo uno de ellos, el comportamiento de todos en la familia-
Lizzie se sentía frustrada en el fondo Jane tenía algo de razón, no conocían la totalidad de los hechos, quizás era mejor antes de decidir cualquier cosa acercarse a sus hermanas, acordaron entonces que Jane invitaría a Lydia a tomar el té y aprovechando de la presencia de Catherine en su casa intentaría investigar sobre la situación con los Rumsfeld, por lo que así también Kitty si escuchaba algo negativo podía ir desilusionándose un poco del joven Christopher.
Los planes de las hermanas mayores iban en contra de las esperanzas de Catherine, quien luego de solicitarle a Lizzie que la dejara quedar en su casa, recibió como respuesta una negativa basada en que para la noche asistirían a un compromiso y no tenían pautado que ella les acompañara, Georgiana quiso intervenir ofreciendo algún traje para Kitty, pero Lizzie se opuso rotundamente, diciendo que no lo habían pautado con Darcy y no le parecía idóneo hacerlo ahora; por ende Kitty se enojo con ella, pues en ocasiones anteriores la habían llevado a eventos sin mucho protocolo por lo que no comprendía el porqué ahora no; sin embargo no pudo hacer nada más y debió regresar con Jane a la casa Bingley.
Georgiana se mostro un poco reservada con Elizabeth luego que partieron las hermanas de esta, tampoco comprendía la negativa de Lizzie y ella tenía un lazo de amistad fuerte con Kitty por lo cual se sintió entristecida por ella, de hecho fue tanto su reserva que no hablo con Lizzie sobre los arreglos para la fiesta de los Thynne que tendría lugar esa noche, era un evento importante ya que estos eran una familia que tenía en su historia una larga trayectoria de Lords, Condes y Marqueses, además esa noche se contaría con la presencia de el 3er Marqués de Bath, Thynne Henry a quien poco se le veía pues servía en la Marina Real, y solía estar poco en Londres, pues prefería estar en su hermosa casa Longleat ubicada en Wiltshire; esta familia era influyente por no decir determinante en la vida de la sociedad, por lo que representaban relaciones de mucha importancia para Darcy.Elizabeth con todo ello supo que separar a su hermana de ese joven realmente sería un poco complicado, intuía que la insistencia de su hermana para el evento era ver al joven Christopher allí, y su solicitud de estadía era para buscar un acercamiento con él a través de Georgiana, no quería lastimarla realmente pero no podía arriesgarla tampoco hasta no saber la realidad de los Rumsfeld, pensó en conversar con Darcy pero sabía que este podría no reaccionar de buena manera, por lo que prefirió callar por ahora hasta que supiera algo más a través del acercamiento con Lydia.
Le dolía además que Georgiana se hubiera aislado un poco de su presencia, pero ninguna de ellas conocía cuán importante era que Elizabeth luciera impecable esa noche en el evento de los Thynne, después de la alerta que le dio Lady Eleonor no podía permitirse ningún error, y no confiaba plenamente en Catherine para que esta les acompañara, menos en el comportamiento de ella si se encontraba con Christopher, todo lo que Kitty pudiera hacer iba a ir atado directamente a Elizabeth, y de Elizabeth a Darcy, por lo que solo podía confiar en ella misma para garantizar que sería una noche intachable, no se permitiría ser fuente de ningún comentario estaría atenta de todo, tenía que ser un orgullo para su esposo, debía de estar a su altura y representarlo como tal, eso era lo que tenía propuesto y lo que iba a ser.
