Mis disculpas por tanto abandono, me reencontré con el borrador de los capítulos para esta historia y decidí dedicar un poco a reescribir algunos y publicarlos...

Espero les guste, prometo publicar pronto los próximos 4 para cerrar esta historia.

Agradecería comenten...

CAPITULO 27

Entre más y más preparativos Elizabeth pasaba las horas, ya había definido el menú, también la decoración de hecho esperaba con la ayuda de Georgiana iniciarla hoy; las actividades de entretenimiento también estaban listas, esperaba poder de celebrar de una forma amena esas fiestas, si bien no era Pemberly donde la habían pasado el año anterior, está vez la celebración la ponía realmente nerviosa. El año anterior las fiestas fueron muy íntimas, ya que el invierno había sido duro en Pemberly las lluvias fueron muy abundantes y los caminos no eran óptimos para viajar. Recordaba que la noche paso entre música algo de baile y una agradable cena, finalmente todos eran adultos y conversar, danzar y deleitarse con unos platillos fue más que suficiente para William, Georgiana y los Clapton no hubo ningún contratiempo en aquella oportunidad, pero ahora a las fiestas se sumaban todos sus familiares, las hermanas de Bingley, algunos Fitzwilliams y ciertos miembros de la sociedad Londinense, con los que apenas se estaba familiarizando.

-Todo debía de ser exquisito- dijo para sí misma Elizabeth, a tiempo que Georgiana se sumaba a ella para iniciar los decorados del salón más grande de la Casa Darcy en Londres.

El pequeño James observaba a su madre y a su tía desde el coche, mientras Abbie lo asistía a él, en un momento donde colocaban unas pequeñas campanitas el sonido llamo la atención del bebé el cual al intentar seguir el sonido giro sobre sí mismo por primera vez, emocionada la niñera se dirigió a Elizabeth – Señora Darcy, Señorita Georgina observen esto- Ambas se acercaron mientras Abbie colocaba nuevamente al bebé boca abajo y este inmediatamente se colocó sobre sus brazos, la chica ubico una campanita y al buscar el sonido de esta en un lugar opuesto a la mirada del pequeño este en un movimiento volvió a girar para el deleite de su madre y tía, las cuales soltaron pequeñas risitas de la emoción, Elizabeth salió de la sala diciendo – Voy por Will – como una niña en plena travesura atravesó velozmente los pasillos y luego de un breve toque introdujo su cabeza en el despacho de su marido diciendo – Perdón por la interrupción, puedes venir-

Retirando la mirada de sus libros observo a su esposa que sin esperar respuesta venía muy dispuesta a ayudarlo a salir del despacho, al ver su efusividad preguntó – Que ocurre cariño-

-Una grata sorpresa, ven conmigo- dijo mientras le sacaba la pluma de las manos y lo invitaba a salir fuera del escritorio.

-Estoy ocupado querida- dijo sin oponer mucha resistencia a las acciones de la dama

-Es solo un momento- respondió ella con una hermosa sonrisa que lo termino de convencer de seguirla, lo dirigió hacia la sala donde se encontraban decorando y continuo – Mira cariño- coloco al niño como había hecho anteriormente Abbie y al igual que esta atrajo su atención con la campanilla, haciendo que este volviera a girar para placer de sus padres y además les cautivo con una pequeña risita que también hacia por primera vez.

Darcy no pudo contenerse y lo tomo en brazos lo que ocasiono que el pequeño riera nuevamente, y emocionado expreso – Mi pequeño que rápido estas creciendo- le dio un beso y continúo diciendo –Pronto estarás corriendo por todos lados – todos sonrieron

-No exageres hermano, es todavía pequeño- dijo con una risita Georgiana, el trabajo quedo olvidado momentáneamente y disfrutando del pequeño James continuaron juntos decorando el salón.

Elizabeth se ausento con el pequeño, cuando este empezó a llorar al acercarse su hora de amamantar, luego de esto se quedó dormido. Se reunieron todos nuevamente en el lunch y conversaron amenamente sobre las próximas fiestas. Georgiana les comento muy orgullosa de sí, que no había comprado ningún regalo ya que en esta oportunidad los regalos eran hechos por ella misma. Darcy por su lado comento que solo esperaba no recibir un animal exótico, ya que sabía que Lizzie había incursionado en la feria hace algunos días, lo que causo mucha gracia en las damas; para alivio de esté Lizzie respondió – Tranquilo querido, pensé en comprar una pitón proveniente del sur de las Américas pero no lo considere prudente, las mascotas deben de ser más comunes para la seguridad de todos- Todos rieron ante el comentario y de buen ánimo terminaron el aperitivo para continuar por separado sus actividades.

Darcy se internó nuevamente en su despacho, se sintió agradecido que sus preocupaciones habían sido disipadas por el momento, pero no podía evitar volver a ellas el comunicado que le había llegado de su informante sobre la inversión que había realizado con el Sr. Gardiner para el comercio de nuevas especies desde las Américas era bastante molesto, sus otros socios según el reporte estaban explotando sobremanera la tierra en búsqueda de oro y piedras preciosas, además parte de las embarcaciones que poseían en común las estaban utilizando para transportar esclavos. Él sabía que muchos de los "honorables" señores se dedicaban a este tipo de negocios, pero a él no le agradaban, no estaba de acuerdo ni con el abuso de las tierras ni de las personas aun cuando fuera el amo de las mismas. Por un momento pensó en pedirle a su primo que se pusiera a la cabeza de la inversión ofreciéndole parte de la misma, sin embargo no quería abusar del Coronel Fitzwilliam, menos ahora que parecía que estaba decidido a asentarse finalmente. Tenía que tomar una decisión sobre el asunto y las posibilidades no eran favorecedoras, por un lado viajar a América y aclarar el asunto intentando mantener la inversión era lo ideal, ya que dividir la sociedad y buscar otros inversores no era tan fácil, y separarse del todo de la sociedad representaba soportar las pérdidas que sería un duro golpe para sus inversiones más ahora que sus otras inversiones con Bingley corrían riesgo debido a los ataques a las fábricas.

En la sala de música se encontraban las damas que habían recibido para tomar el té a la Señorita Wetts, la menor de las damas Rumsfelds, y además se sumaron Catherine y Jane, conversaban amenamente sobre las obras de teatros y la exhibición de arte, hasta que poco a poco se acercaron al tema de las festividades.

-Oh ciertamente mis hermanos siempre han recordado las antiguas fiestas decembrinas en Pemberley como algo magnifico Georgiana, y lamentan el cese de estas ante la perdida de la antigua Señora Darcy, pero no demos paso a la tristeza hoy serán mejores días y serán igual de magnificas- dijo con una sonrisa esperanzadora Nicole

-Claro que sí, serán días mejores indudablemente cuando todos nos reuniremos acá en Londres- dijo Georgiana, todos continuaron conversando de diversos temas moda, música entre otros.

Catherine estuvo tentada a preguntar a Nicole por su hermano Christopher pero se controló un poco, estaba un poco incomoda por la mirada de evaluación continua de la joven Wetts que no parecía compartír con ellas realmente una amistad. Esto era una muestra de la madurez que poco a poco estaba adquiriendo Kitty, en otros tiempos hubiera hablado sin pensar mucho lo que sus palabras parecían a los demás o su comportamiento en sí, días atrás había reflexionado en las interacciones con Lydia y las constantes correcciones que hacían sus hermanas sobre el comportamiento necio de esta, Kitty estaba aprendiendo que no todo era tan ligero como su hermana menor la incitaba a creer y que sus actos podían marcar su vida significativamente.

Para alivio y pesar de Kitty, Nicole manifestó que su hermano Christopher no veía la hora de volver a América, pues le agradaba la vida allí al igual que a ella, sin embargo sus hermanos mayores no paraban de hacerles ver la importancia de mantenerse en el país y sobretodo en Londres. Este detalle no pasó desapercibido por Elizabeth que mantenía atención a la interacción de las damas más jóvenes. Ni por la Señorita Weets, quien sarcásticamente sugirió que mantenerse en Londres era un mundo de oportunidades para verdaderos cazadores y sonrío para sí misma, la sala le dirigió una mirada expectante pero no continuaron su conversación, Nicole un tanto cansada de la Señorita Weets y su despliegue de grandeza, presentó sus excusas y se retiró, la reunión se dio por concluida y solo Catherine se quedó en la casa Darcy para cenar.

En la cena Elizabeth aprovecho para motivar una vez más a su hermana menor a tomar lecciones en la escuela una vez terminada la temporada, para refinar sus conocimientos y fortalecer sus habilidades, Georgiana se sumó a la conversación manifestando su interés por profundizar un poco más con la música, y solo en ese momento intervino su hermano manifestándole su apoyo si ella prefería visitar España o Italia para intercambiar con otros estilos y cultura, ella estaba agradada pero no convencida al igual que Kitty por las opciones que se presentaban ante ellas, sin embargo mientras Georgiana manifestó pensarlo, Catherine prefirió callar, realmente alejarse no era lo que ella quería consideraba que se podía casar bien sin necesidad de ir a ninguna escuela.

Esa noche Darcy y Elizabeth se retiraron temprano a sus habitaciones, mientras Elizabeth se dirigió a amamantar y dormir al pequeño James, Darcy se tomó una copa de brandy tratando de aligerar su mente, necesitaba apartar tantos pensamientos, la todavía intriga permanente de los Rumsfelds, y las amenazas que se cernían en sus negocios, finalmente el cansancio lo venció por lo que al reunirse su esposa con él lo consiguió profundamente dormido. –Ha debido estar muy cansado- pensó para sí, se terminó de arreglar sin pedir asistencia y luego se acomodó al lado de Darcy, suavemente le acaricio el rostro y lo contemplo por un rato, verlo a su lado le daba plenitud; observo su respiración serena y luego se acurruco junto a él y casi instantáneamente este la envolvió en su abrazo.

No todos esa noche dormían tranquilamente, Lydia se había visto con el médico pues se sentía muy débil y tenía malestar, este le dio la noticia de su nuevo embarazo; esa misma noche al estar sola con su marido le dio la noticia pero lejos de causar plenitud en él fue la gota que derramo el vaso de agua, Wichkman se puso violento y fuertemente le recrimino a Lydia por el embarazo, lo inoportuno que este era, su falta de conciencia e idiotez, la incomodidad de la vida que llevaba con ella. Por un momento en su vida, la última de las Bennet vio que no todo era color de rosa, pudo ver la precariedad en la que vivían y la furia en la mirada de su marido, si bien ella no era la mujer a la que le encantaban los niños y sus cuidados tampoco era para pensar que un bebe es inoportuno o una tragedia… por primera vez, desde su fuga y luego de su vida en New Castle sintió que su marido no era el hombre maravilloso que ella creía, si bien era mujeriego, jugador y estaba tomando demasiado últimamente, sus palabras fueron algo que jamás espero, eran duras y había mucho reproche en ellas, jamás imagino que la insultaría así ni que él se sintiera tan desdichado de vivir con ella. Los Whickman, estaban juntos en la misma cama pero realmente nunca habían estado juntos en la vida y esa noche Lydia por fin se había dado cuenta de ello, lloro en silencio hasta dormirse mientras George a su espalda dormía agitadamente.

El día siguiente fue frío pero agradable, apenas terminado el desayuno Darcy partió para reunirse con el Sr. Gardiner.

-Buen día Darcy- le saludo el Sr. Bennet que lo recibió en el Hall de la Casa Gardiner

-Sr. Bennet, espero se encuentre muy bien- contesto este a tiempo que le estrechaba la mano en el saludo

-En lo posible hijo, entre los preparativos de otra boda y los niños- dijo el anciano con media sonrisa

-Darcy, bienvenido- le saludo Gardiner a tiempo que le invitaba a seguirle con su hermano en ley hacia el despacho, Darcy respondió con una reverencia y le siguió. –Bien, podrías iluminarnos que es lo que requiere tanta atención este día- inquirio amablemente Gardiner

-Quisiera que fueran buenas noticias, pero lamento informarle que nuestro negocio aún cuando las entregas han sido en el tiempo previsto y hemos recibido buenos dividendos, nuestros asociados están también realizando otras actividades para su lucro en el espacio común y no son las más honorables- los caballeros ante él se angustiaron un poco con tal declaración. Por lo que Darcy procedió a relatarles con detalles el contenido del informe y las operaciones en las Américas. Los caballeros discutieron el asunto considerando los pro y los contra de la división de la sociedad, finalmente consideraron que lo más óptimo era independizarse y buscar otros inversionistas para amortiguar los gastos de la inversión en el próximo año, sin embargo coincidieron que cualquiera fuera el caso lo ideal era viajar a América por lo que sin mucho agrado acordaron fuera Darcy quien debería viajar de ser necesario, decidido entonces se acordó el asunto. Regreso Darcy a la casa acompañado del Sr. Bennet quien se reuniría con su hija por la tarde.

Compartieron el lunch y luego Darcy se fue a su despacho, dejando a Lizzie con su padre en la Biblioteca, hablaron un poco de todo hasta que el anciano le pregunto a su hija – Como está yendo todo en tu matrimonio querida?-

Con algo de sorpresa, Lizzie contesto con una sonrisa – Todo muy bien padre-

-Eres feliz mi pequeña?-

-Sí, padre somos muy felices-

-Querida mía, sé que tu compañero no es muy fácil de tratar-

-No padre, como puedes decir eso? William es un hombre que cuida de mí y me ama-

Su padre la miro con profundidad leyendo sus expresiones y su mirada para seguir – Te ha respetado siempre Lizzie?-

-Claro padre-

-Es difícil creerte Lizzie, si todo es tan bueno porque mis otras hijas no terminan de verlo con buenos ojos, y hasta Jane habla poco de él- Elizabeth no contesto nada. – Hija, no se los detalles pero si sé que no todo ha estado bien, he vivido mi vida rodeado de mujeres lo sabes muy bien y se cuándo ocultan cosas para no preocupar a los demás-

-Hoy todo está bien padre- solo supo decir eso al ver que su padre intuía algo, pero ella no quería dar detalles de sus problemas pasados.

-Espero así sea y si no lo es, sabes querida hija que siempre puedes contar con nosotros para apoyarte –

-Gracias padre-

Se dieron un profundo abrazo y luego empezaron a conversar la posibilidad de enviar a Catherine a la escuela al finalizar el invierno.

El Sr. Bennet estaba un poco más tranquilo al haber hablado con Lizzie, casi todas sus hijas habían hecho muy bien por sí mismas, no tenía temor que acabarían en los setos después de todo, como muchas veces desconsolada su esposa Fanny advertía que acabarían al él morir. Jane, tenía una buena relación con Charles, sus caracteres eran amables y ambos eran tranquilos; Mary aparentemente se entendía muy bien con su futuro marido y sus caracteres se complementaban, Catherine estaba siendo debidamente orientada por sus hermanas mayores por lo que era posible que hiciera un buen matrimonio y fuera feliz. Su querida Lizzie parecía realmente ser feliz y poder haberse complementado con Darcy, el por un momento pensó que el amor no pudiera suavizar sus caracteres pero se observaban con una vida común agradable. Lydia, seguía en su mundo de fantasía, él esperaba que en algún momento regresara a casa cuando el ingrato de su marido terminara todos los fondos, deseo poder haber orientado mejor a la última de sus hijas, y esperaba que alguno de sus tíos fuera una figura paterna idónea para el pequeño Jhon si el mismo no podía serlo, pues no podía confiar que Lydia o Wickham fueran buenos padres, y estaba en lo cierto por ahora...