Gracias por sus comentarios, espero disfruten este capitulo, solo un poco de suspenso nadie muere pero si suceden ciertos eventos...

Capitulo 28

Esa misma mañana la duda y la incomodidad abordaban a Lydia, tenía que tomar decisiones en su vida pero necesitaba orientación, la sensatez no era su aliada y prácticamente todo había pasado en su vida como una película, poco llegaba a concientizar las consecuencias de sus acciones, al haber sido la consentida de su madre había sido muy flexible su crianza y siempre lograba conseguir lo que quería sin mucho esfuerzo. El embarazo no trajo a ella una acción reflexiva ni mucho menos logro desarrollar un sentido de responsabilidad en la crianza de su pequeño, le satisfacía en lo básico y no le daba sino la necesaria atención, sin embargo ahora toda esta situación que la embargaba era un despertar para ella, haber visto en la verdadera luz a su marido la había impactado, una parte de si se negaba a aceptar que todo era realmente imperfecto, pero su mente parecía un torbellino haciéndole ver todo con una luz distinta….

-Lydia te noto pensativa – se dirigió a ella Nicole sacándola de su ensimismamiento

Al no emitir ninguna respuesta, la mayor de las Rusmfeld intento sacarle información sobre todo si esta resultaba valiosa para sí misma, del poco tiempo que llevaba conviviendo con los Whickman como invitados en su casa conocía que no eran los favoritos de los Darcys, que Lydia necesitaba tanto como ellas una nueva oportunidad para sobrevivir económicamente, y que sus hermanas si bien no le proporcionaban todo le generaban cierto soporte financiero, lo que para Lydia era insuficiente, solo había que estimularla un poco y empezaría a hablar y quejarse sin control, no sería muy difícil ver en que estaban sus pensamientos, asumió Aylin- Ciertamente querida, hay algo que te aflige, sabes que puedes confiar en nosotras-

-No me proporcionaran ninguna ayuda, ni experiencia así que no hay nada que decir – dijo Lydia con melancolía, lo que realmente sorprendió a las otras damas

-Querida, dudo que no podamos ayudarte a ver mejor lo que sea que te aflige – dijo dulcemente Aylin insistiendo

-Ustedes no son casadas, ni tienen niños, tú haces de anfritiona pero realmente no manejas esta casa – dijo con una lucidez que dejo una vez más fuera de lugar a las Rumsfeld

Nicole abandono su bordado y presto más atención, y Aylin que se sintió desafiada le apunto – Tenemos más mundo y más experiencia en muchas otras áreas que careces y sabemos muy bien como desenvolvernos en la sociedad-

Lydia solo respondió – quizás-

-Quizás no querida, el mundo es mucho más que ser madre o esposa- dijo triunfante Aylin que se levantó y caminaba por la habitación, Lydia le siguió el discurso en silencio -En la vida realmente para ser feliz hay que poder desarrollar la estrategia, los hombres parecen mandar, pero en realidad una mujer astuta puede tener el control sin que se den cuenta- Lydia no pudo evitar mirarla intrigada -Son ustedes aún muy jóvenes para ver que cada acción que hagan debe traerles un beneficio, una simple sonrisa bien usada puede abrir muchas oportunidades, una adulación correcta puede traer muchos beneficios, casadas o no, tomar el control de la vida solo requiere estrategia- sentencio Aylin

Lydia mirándola le dijo – No creo que uno pueda controlar todo-

-Todo querida, puede estar en tu control solo debes trazar la meta y el plan para alcanzarla, puedes hacer que otros lo hagan para ti, analicemos lo que te angustia solo dinos – con eso pensó Aylin ya era más que suficiente para que Lydia dijera todo, pero tuvo una gran decepción al escuchar

-No es necesario, gracias por el interés, si me disculpan – dijo Lydia a tiempo que decidía salir de la habitación

-que fue todo eso?- Nicole le inquirió a su hermana

-Nada- respondió Aylin con frustración, no pretendía explicarle a su hermana nada tampoco, camino hacia la ventana consumida en sus propios pensamientos, si algo agitaba a Lydia esperaba que no fuera sino la determinación de Whickman. Todo iba a salir bien, ya estaba todo planificado y listo.

Kitty era su hermana más cercana, pero no le serviría de mucho, debía de ser Jane o Lizzie, esta última era muy inteligente y si debía trazar una estrategia como sugirió Aylin para poder salir de todo este gran lio que se había convertido su vida, nadie mejor que Lizzie, pero probablemente le terminaría regañando por algo. Su madre no era la mejor opción, si bien tenía un matrimonio de muchos años nunca llego a ver que ella tuviera que luchar mucho para congeniar con su padre, ya que entre ellos había algún tipo de acuerdo y al parecer se llevaban bien….iría entonces a casa de Jane, ella la escucharía, ella sabría qué hacer, sino era más fácil que hablara luego Jane con Lizzie…. Emprendió su camino tomando a su hijo pequeño consigo, debía hablar con su hermana, ella podría tener una idea de cómo arreglar todo esto….la leve llovizna no la detendría, ella necesitaba alguna respuesta

Jane un poco sorprendida por la visita repentina de su hermana menor, la recibió ofreciéndole algo caliente y unas toallas para ella y el pequeño Jhon, el caminar bajo la llovizna aun con protección había conseguido que se mojaran un poco sus ropas. Apenas fue llevado Jhon a la guardería, y se quedaron solas Lydia sin preámbulos empezó a hablar

-Lo siento por interrumpirte así, pero necesito tu ayuda Jane, mi vida es un desastre estoy embarazada de nuevo, Whickman no quiere al niño, estamos prácticamente en la ruina, no podemos volver a New Castle, tenemos muchas deudas, estar aquí se supone nos ayudaría a estabilizarnos pero no veo que eso pasa, él ha sido mujeriego siempre, además está bebiendo mucho y más seguido, ayer se puso como loco por un momento pensé que iba a golpearme, creo que me odia, odia nuestra vida juntos…. Jane, odia todo lo que somos, no entiendo como todo es hoy así, que hago Jane- el llanto que había empezado en medio de sus palabras se soltó y su hermana mayor corrió a abrazarle y consolarle

-No sé qué hacer, he pensado en ir a casa, pero dudo que él vaya con nosotros- continuo Lydia

-Lydia cariño, cálmate un poco no desesperes- sugirió Jane

-Siento que no lo conozco Jane, tenía tanta ira, parece que fuera un castigo para él vivir conmigo-sollozaba de nuevo

-No digas eso Lydia, debe haber algo que lo angustia- sugirió Jane

-Si es estar en la ruina, a mí también me angustia, pero no puedo hacer nada más para ayudarlo, ni si quiera puedo trabajar, siento que todo es mi culpa de alguna manera- chillo Lydia consciente de sus limitaciones y fracasos

-Cálmate linda, encontraremos una solución, tu esposo sabe que estas aquí?- pregunto suavemente Jane

-No, él salió esta mañana y no sé nada de él-

-Entonces debes escribirle una nota, si quieres quédate hoy acá mientras se calma un poco todo, ten calma cariño todo tiene solución- amablemente le sugirió Jane

Con un abrazo Lydia acepto la invitación de su hermana, Jane abrazándola con ternura se preguntó para sí misma que podían hacer, debía hablar con su marido ellos no tenían el poder para promover a Whickman pero sabía quién si lo podía hacer, sin embargo si era infeliz con Lydia y no pretendía hacer reparo alguno no merecía ser promovido, era preferible que Lydia volviera a Longbourn aun cuando eso significaba ser marginada socialmente, no era viuda por lo que no podría rehacer su vida, ni si quiera podría dedicarse a criar sus hijos ya que estos según la ley estaban bajo la custodia del esposo, y enfrentar un divorcio era simplemente impensable, era demasiado costoso e igual perdería los hijos, además el hombre mujeriego o violento era aceptado socialmente. Se sintió perturbada por la situación de Lydia, pero insistía en pensar que alguna solución debería de haber, su hermana debería de tener una oportunidad de reparar su vida…

La nota se escribió, fue breve y puntual, solo notificando que había aceptado una invitación de su hermana a pasar el día que sería bueno para el pequeño compartir con su primo, que esperaba encontrarse con él en el evento de los Capell. Si bien, Lydia no quería volver sabía que solo eran un día, ella debía volver a la casa Rumsfeld donde se quedaba con su marido, solo esperaba que ese breve reposo hiciera a su marido calmarse y reflexionar. Sin embargo, la mente perturbada por el licor hizo que Whickman tuviera poco interés por la ausencia de su esposa e hijo, su mente estaba en otro lugar.

Caroline ese día casualmente fue a visitar a Jane, al ver a Lydia en casa se sintió incomoda, sin embargo nada podía hacer era la casa de su hermano después de todo, no pasó desapercibido que Lydia estaba menos conversadora y trataba de mantener su mente en el bordado de algo, nunca antes había observado semejante comportamiento en la menor de las Bennet. Jane dulcemente esa mañana, incito a Lydia a reposar su mente en otras cosas y le sugirió practicar el bordado de unas piezas, si bien sabía que su hermana no era muy aficionada a las manualidades esto le ayudaría a pensar menos en sus problemas y le daría cierta quietud.

Caroline, empezó una conversación sobre los vestidos para el próximo evento en casa de los Capell, sin dejar de demostrar su superioridad ante las Bennet no abandonaría ese comportamiento pues ver a las mujeres Bennet que se habían colocado demasiado bien en la sociedad le daba envidia, no podía entender como en menos de dos años casi todas se habían casado y con mucha superioridad para su propia escala social, pues apenas tenían dote y un algo de belleza, no poseían para ella talentos particulares y menos una educación adecuada. Ella socialmente mucho mejor situada, con una gran educación, una dote bastante resuelta ya tenía 7 temporadas desde su presentación a los 18 años que no lograba atrapar a un soltero prometedor, había invertido tanto en Darcy y el término en manos de una Bennet; esta situación debía acabar y ella atraparía un Vizconde o algo similar, un soldado como Marca proveniente de la familia Trevor de los Barones de Drace, había mostrado mucho interés recientemente en ella, podía ser una opción pero quedaban 2 fiestas más y una obra de teatro para asistir antes de fin de año, estos debían ser sus espacios ella debía asegurar su posición en la sociedad…

Muchas expectativas se cernían en el evento de los Capell, la noble familia siempre se caracterizaba por sus fantásticas fiestas y solían invitar muchas personalidades de Inglaterra, era no solo un evento para mostrarse sino para asegurar posición dentro de la sociedad. Jane era la única de las mujeres Bennet que había asistió a este evento antes, en su momento fue acompañada con Caroline y Charles quienes habían ido ya en dos oportunidades; era la primera oportunidad para las Darcys que incluirían a Catherine y así mismo las Rumsfeld que incluyeron con ellos a los Whickmans. Así mismo, sería la primera vez para Anne de Bourgh que asistiría con su tío el Conde de Matlock y su esposa Lady Eleonor, ella sabía que el escrutinio sería imparable ya que su madre siempre le había promocionado como la joya de Kent. En el evento se esperaba coincidieran muchos de los presentes en el evento de la familia Thynne, pero asistiría muchos más nobles ya que lo organizaba la propia Condesa de Essex.

Darcy ese día no había pensado en el evento y decidió no pensar en negocios tampoco, iba felizmente pensando en su esposa que había dejado con su padre esa tarde, en ese momento le importaba muy poco lo que la sociedad estaba pensando, él se ocuparía de hacerla feliz, fue a retirar la joya que había solicitado para el regalo de aniversario, se sentía totalmente satisfecho y pensar en la hermosa sonrisa de su amada le gratificaba a plenitud, al ver la joya solo pensó en lo hermosa que se vería y como resaltarían con sus ojos chispeantes, ya deseaba volver a Pemberly lejos de tanto alboroto citadino y poder disfrutar de su familia.

Elizabeth era de un pensar similar ese viernes sería uno de los últimos compromisos sociales a los que tenían planeado asistir antes de la fiestas navideñas, si bien a ella le agradaba la ciudad ya quería volver a Pemberly, sí ella amaba el baile, la ópera, pero la sociedad londinense le resultaba extenuante, se sentía en una evaluación constante; en un principio lo tomo como un reto que le agrado, pero ya se sentía prisionera de modales, estándares y expectativas de los otros. Hoy Lizzie comprendía a su esposo mejor que antes, entendía porque Darcy evitaba todo ese ambiente, ciertamente nada como la paz y libertad que tenía en Pemberly o su añorado Longbourn para sentirse libre entre los hermosos bosques, para caminar a plenitud y hasta cometer alguna travesura con su amado esposo.

Georgiana y Kitty lucían ansiosas en el carruaje, mientras Elizabeth y Darcy conversaban tranquilamente, las jóvenes anteriormente mientras se acicalaban fueron abordadas por Elizabeth quien les recomendaba discreción y evitar cualquier exceso, no solo ella sería evaluada sino toda la familia, llegado el momento, Darcy amablemente recibió a las damas y las escolto con gran orgullo hacía la entrada de la majestuosa casa de los Capell, fueron recibidos por la anfitriona la Condesa de Essex y sus dos hijos mayores.

-Sr. Darcy que gusto recibirle sea bienvenido usted y las hermosas damas –

-Lady Essex, caballeros el placer es nuestro, les presento a mi esposa Elizabeth Darcy, y mis hermanas Georgiana Darcy y Catherine Bennet- respondió Darcy haciendo un arco

Las presentaciones fueron hechas y procedieron a entrar a la gran habitación que se encontraba majestuosamente arreglada, se desplazaron por la habitación y observaron la presencia de muchas personas importantes de la sociedad a las que Darcy amablemente presento a las damas, así mismo coincidieron en el evento los Rumsfelds con los Whickmans que se mantuvieron bastante entretenidos con otros personajes, también estaban los Bingleys, los Fitzwilliams, Clapton, Foster y Fontei, las damas más jóvenes no tardaron en reunirse con los otros jóvenes, Kitty particularmente fue solicitada en varias danzas, sin embargo no fue atendida tanto como deseaba por Christopher Rumsfeld quien mostró su interés hacia otras damas. Georgiana que fue abordada por George Clapton, y converso amenamente también con Ludwing Hayes quien le solicito la danza de la cena.

Elizabeth poco se separó del brazo de esposo, sin embargo mantenía la mirada vigilante sobre sus hermanas, así mismo conversaba amenamente con Jane y Anne.

-Les agrada la fiesta?-pregunto Anne

-Si todo es muy hermoso Señorita Bourgh, esperemos el numero extra que siempre presentan, el año anterior fue una solista italiana que nos deleitó con su exquisita voz- contesto Jane

-Si eso escuche, sin embargo dicen que este año no será un cantante sino la misma orquesta quien nos sorprenderá- siguió Anne

-Se escuchan bastante bien, es posible que introduzcan melodías poco comunes? – dijo Elizabeth

-más que comunes Eliza, yo diría que serán socialmente poco aptas- dijo sonriente Anne, las hermanas sonrieron con ella- ustedes saben Lady Essex es conocida por sus gustos extravagantes, pero su coanfitriona Lady Mary más bien es conocida por su descaro, solo miren –

Las damas observaron una muy hermosa dama, elegantemente vestida, pero con un escote exageradamente pronunciado, el diseño del vestido así mismo variaba un poco del común y pronunciaba mucho más su silueta, el cabello estaba adornado exquisitamente y hablaba con elocuencia a quienes le rodeaban. En ese mismo instante tomaron la mirada en Caroline Bingley que caminaba hacia los refrescos escoltada por Marca, tanto Jane como Elizabeth habían notado al caballero en la fiesta anterior, sin embargo Anne no tardo en comentar – Al parecer un militar está muy atraído hacia su hermana en ley -

-Sería muy bueno para ella- contesto dulcemente Jane

-Pero dudo se sienta satisfecha, si bien su familia está ligada a los Barones de Drace, el cómo nuestro primo han tenido que hacer su propio camino y no son los elegidos para heredar a primera instancia los títulos nobiliarios-

-Sin embargo, el Coronel Fitzwilliam ha hecho muy buen camino por sí mismo sin necesidad de un título, puede seguir creciendo y dar estabilidad suficiente a su futura familia-sugirió Eliza buscando evaluar a Anne

-Indudablemente, con un poco de ayuda de la dote de su futura esposa ambos podrían establecer una buena familia, espero que Caroline pueda ver eso y no desperdicie su oportunidad- dijo Anne alejando de sí misma la alusión a su propio primo

Terminada la danza se juntaron con ellas Kitty y Georgiana, y así amenamente continuaban la conversación, hasta que fueron interrumpidas por Caroline y su amiga Carlota Stwart quien les saludo– Señora Darcy, señorita de Bourgh, querida Jane que placer verlas-

Todas sonrieron con gracia el saludo, y Jane procedió a presentar a su hermana que era aún desconocida para la dama – Señorita Carlota tengo el grado de presentarle a nuestra hermana Catherine Bennet-

-Uh, que gusto conocer a la única Bennet aún no prometida ni casada- dijo irónicamente , al oír el comentario todas las damas a excepción de Caroline se incomodaron

– Si realmente, deberíamos tener todas la asesoría de la Sra. Bennet para asegurarnos un futuro- dijo burlonamente Caroline con una falsa sonrisa

- A algunas de las presentes evidentemente le hace falta algún tipo de asesoría en la materia, la Sra. Bennet ha hecho mejor que muchas matriarcas londinenses- comento Anne dejando a las solteras que las abordaban un poco fuera de sí

-Anne, puede que tengas razón, sin embargo no todo ha sido un éxito- señalo Carlota levantando una ceja

-La vida misma tiene éxitos y fracasos – Dijo Lizzie conociendo hacia donde se dirigía la dama que miraba buscando a los Wickhams en el salón

El silencio se hizo y para suerte de las más jóvenes algunos caballeros se acercaron a reclamar su compañía en las danzas, Charles solicito igualmente a Jane, y Anne le pidió a Elizabeth que la acompañara a buscar unas bebidas. Seguido de ello se juntaron con Darcy y el coronel que las solicitaban para las danzas, entre los bailes las parejas intercambiaron, entre sí, Lizzie intercambio con Charles, el coronel, hasta coincidió con Henry Fitzwilliam, se dio un pequeño momento de tensión cuando Whickman la solicito en intercambio, Darcy se puso muy rígido y se acercó pero Lizzie le sonrió dándole la confianza que todo estaría bien, y así fue.

Para el asombro de muchos la coanfitriona Lady Mary antes del conjunto de la cena interrumpió a la orquesta y solicito un vals el cual ella danzaría con su acompañante, muy pocos se aventuraron a la pista pues el Vals era considerado poco adecuado, una aventurera Lizzie le susurro a su marido –Me agradaría que me acompañara a la pista Sr. Darcy- eso era mucho más que una invitación, era una propuesta

Darcy tentado igualmente le susurro – Está segura de lo que desea Sra. Darcy-

Con una mirada seductora le dijo –claramente señor-

-Lizzie- dijo en una última advertencia Darcy

-Somos esposos, no hay problema- dijo melosa, y tenía razón eran esposos nadie podía decir nada, él le tomo el brazo y se dirigió a la pista con los demás , sabía que se vendría el escrutinio pero no le importaba ella estaba con su marido, se miraban a los ojos compenetrados, luego de una pequeña reverencia se acercaron mucho tanto que una dama de las que observaba a las parejas se asombró un poco, Darcy tomo su mano y la otra la coloco justo en la parte baja de su espalda, un paso y otro y se dejaron llevar por la música como las otras parejas, en el balanceo sus cuerpos se estrecharon, él la giro y olvidando la sociedad paso su mano por el cabello a largo de toda su espalda hasta su cadera, en un signo visible de posesión la estrecho hacia sí mismo, ella sonrío y le alzo una ceja, el miro sus labios entreabiertos; oh! como deseo estar entre menos gente y con más confianza, ella al notar que él estaba un poco fuera de sí y le estaba constando controlarse, le susurro -No desesperes cariño- a tiempo que le dio un pequeño beso en los labios, él lucho para no abandonar la propiedad, y siguió el balanceo de la danza, realizaron varios giros y una combinación de pies, para finalizar con un giro más y luego beso su mano.

La envidia corroía a muchas damas que no perdieron tiempo para criticar a los Darcy y las otras parejas, pero la que estuvo más atenta de todo fue Aylin, deseo ser ella la que bailaba, y sus pensamientos fueron más allá él era un hombre apasionado… ella lo deseaba para sí. Jane al oír a las otras damas no pudo evitar sonrojarse, sus otras hermanas no le dieron importancia en especial Georgiana y Catherine no le dieron importancia al asunto, ellas sabían tanto como el coronel que ellos podían resultar muy apasionados en algunas ocasiones. La velada claramente cambio, Darcy anhelaba ir a casa y ya se estaba agotando de los comentarios de los otros caballeros en especial de sus primos que estaban haciendo la fiesta con él, señalaban lo audaz que se había convertido, Henry no pudo evitar decirle que si su tía lo hubiera visto su comportamiento hoy seria censurado de por vida!. Lizzie no podía dejar de sonreír, en el fondo ella sabía que muchos solo anhelaban tener una pareja como la de ella, sin embargo vio como el ánimo de su marido estaba cambiando y decidió tener piedad por lo que anuncio su retirada, como Georgiana y Catherine querían quedarse un rato más acordaron que los Bingleys las llevarían con ellos a la Casa Darcy y todos se quedarían allí.

Elizabeth y Darcy apenas abordaron el carruaje que estaba muy frío se abrazaron y luego empezaron a besarse, Darcy inicio un juego de caricias, Lizzie al ver que su marido estaba creciendo en pasión y no se conformaba con acariciarle y besarle apasionadamente sino que busco más hacia su pecho, le dijo –amor estamos en el carruaje-

-Pero estamos solos- con voz ronca le contesto, sin abandonar sus caricias y besos

-Will, no nos dará tiempo el camino es corto-

-Puedo sugerir un paseo más largo-susurro mientras metía la mano debajo de su falda

Una parada brusca rompió el momento, como ambos tenían sus manos sobre los otros no pudieron evitar golpearse con la parada abrupta del carruaje – Estas bien- pregunto Darcy un poco desconcertado y tratando de incorporarse

-Si- respondió Lizzie al momento que se tocaba la cabeza

Darcy luego de observar a Lizzie y ayudarla a incorporarse, un tanto molesto procedió a averiguar porque se detenían, apenas salió del carruaje y fue detenido en seco por el brillo de la espada que apunto justo su pecho...