LA BELLA Y EL SAQUEADOR


16

Conspiraciones

Stein termina de reír. Se sacude las manos para librarlas de restos de sangre.

"¿Sangre?"

El tipo estaba muerto. Es intrigante el por qué se sintió tan feliz de repente, pero es aún más intrigante un cadáver de tres horas lleno de sangre... como si estuviera vivo...

"Por un..."

Corre a lavarse las manos, y tras secarse toma una pinza y un bisturí. Tiene mucho que explorar...


Zecora y Huáscar contemplan llenos de emoción a sus hermanos mágicos.

Están todos reunidos, en un lugar tan seguro que los traidores morirían y los intrusos jamás entrarían. Están reunidos en las notas musicales de la risa de un bebé recién nacido. Cuando los bebés ríen, generan en su conjunto una nota musical tan pulcra y dulce, que sólo criaturas con la espina dorsal afinada de manera correcta pueden entrar.

Chamanes-cóndor del Tahuantinsillu, kallawayas llamas; pul yah jaguares de Tikal y Chichén Itzá, nahuales venados de Anáhuac, machis huemules; búfalos-medicina de las Tierras Medias, völva grifos de Greifland, videntes Diamond Dogs, médicos-brujo cebras; itako mapaches de Cipango, udogan osos de Medvesia, tohungas de las Islas; druidas corzos, astrólogos gacelas, hechiceros-colibrí lémures. Brujos, magos y chamanes de los pueblos más rústicos del mundo conocido.

Zecora casi llora al ver rostros que no esperaba volver a ver.

Ella los ve como flores con rostros individuales entre los pétalos; pero también los ve como jeroglíficos en un papiro y como dibujos en una vasija de arcilla. Y siente ganas de llorar al ver a viejos amigos, compañeros de logia a quienes le tiempo ha pateado: Aldebarán, un poni terrestre, sonriendo despreocupado; Insanity, una cabra con problemas mentales de tanto cultivar la "magia" del mentalismo; Windheart, una búfalo-medicina, que llora con lágrimas de luz dorada por la emoción; Víctor el zahorí zíngaro parece vibrar a seis hertz por segundo. Y Huáscar el kallawaya, la llama con corazón de maíz, está a su lado.

—Creí que habían muerto —Windheart abraza a Huáscar y a Zecora, aunque los tres están separados por continentes; la búfalo se seca las lágrimas—. Oh, Wakan Tanka me ha dado un gran regalo esta noche.

—Eso mismo digo yo —replica Aldebarán— ¿Para cuándo la fiesta? Podemos reunirnos en el eructo de un pirata borracho...

Y ríe. Víctor le da un coscorrón con la hoja de su flor.

—¡No seas irreverente, brujo!

Pero sólo ellos se llevan bien. Los "magos" (y "magos" es un término incorrecto, ya que la "Magia" de verdad proviene del interior, y la gran mayoría ahí son chamanes, brujos, hechiceros y derivados) no se llevan bien. Comienzan a discutir acaloradamente, y pueden entenderse ya que hablan el lenguaje de los sueños.

En los sueños no se habla con palabras, sino con imágenes, música y sentimientos.

—¿No creen que deberíamos hacer algo antes de que se vayan a otro lado? —pregunta Zecora.

—Para nada, son profesionales —responde Huáscar, sereno—. No permitirán que sus rencores personales se interpongan con la seguridad del mundo.

Pero tras unos minutos, la sonrisa de Huáscar se desvanece.

—¡AMUKIM! —grita con un sonido de caracolas tan fuerte que todos excepto sus amigos se retuercen— ¡SILENCIO!

—Basta, kallawaya —dice Víctor—, vas a quebrar sus mentes.

—¡Por favor! —ríe la llama—. Soy el menos guerrero de nosotros, juré nunca dañar nada que provenga de esta tierra.

—Huáscar sabe lo que hace —dice Windheart—, y eso es más de lo que se puede decir de varios.

Echa una significativa mirada a Aldebarán. El poni cruza dos pensamientos con una expresión enojada. Huáscar sonríe.

—Adelante, Zecora, explícales lo que está pasando.

La cebra lo mira con dos rayos de sol que se encienden sorprendidos.

—¿Yo?

—Te respetan mucho. Eres una leyenda. ¿Quién de los aquí reunidos no conoce tus peripecias y luchas por esta Naturaleza en coma?

—Pero... Huáscar..., tú sabes más de este tema..., la Madre Tierra es tu emblema..., yo sólo soy una hechicera que con ustedes ha sido sincera.

—Yo sé, pero tú te apasionas —se ríe—. Entonces hablemos los dos. Junto tu voz con mi voz, y tu música con mi música.

Zecora, algo nerviosa, comienza a hablar junto con Huáscar. En un acorde de zampoñas y bongós, les explica de las cosas que pasaron y que se repetirán.

Les explica que hace cinco mil años invasores alicornios llegaron del otro lado del Gran Océano y cortaron los canales de poder, las venas por donde corría la sagrada Energía de la tierra. Que desde ese día la Naturaleza estaba en un coma profundo y todos los pueblos habían perdido su memoria, dejando desde ese día de ser ellos mismos.

Les explica utilizando imágenes tristes, a veces perturbadoras y horribles, grabadas en la retina de Huáscar. Zecora hace sus sentimientos vuelen a las consciencias astrales, mientras Huáscar mantiene la armonía de su música.

Pero luego les dice que la Madre Tierra ha despertado de nuevo su Energía, como un corazón que vuelve a latir. Les dice que tengan fe en que la Mama Naturaleza vuelva a despertar, porque despertará y las magias despertarán con ella. Les dice también que se preparen, pues los que la aletargaron también se preparan para volver a adormecerla. Les dice que no se rindan, aunque la batalla parezca perdida, aunque el ejército de acero y fuego parezca más poderoso que las plumas y la madera; pues sólo las cosas buenas perduran, y lo malo se ahoga en su propia inmundicia. Les dice que si se mantienen juntos serán más invencibles que todas las estrellas del cielo.

Todo esto es lo que dice Zecora en la risa de un bebé.


El Masticador siente que va cayendo. Estaba revisando astralmente el mundo conocido, pero alguien lo ha empujado...

Intuye un nuevo tipo de presencia. Otra Energía. "¿Qué es esto?"

Siente como si lo arrastrara un río. Y presiente.

Como un feto dentro del útero, siente por todas partes olores, calores, sabores y texturas que nunca en su vida ha sentido. Y siente como si se lo susurraran, una nueva presencia, una colosal presencia colonizando extensiones inmensas del plano astral.

"¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?"

Y abre los ojos usando los ojos de un bebé nacido muerto. Y lo que ve casi rompe su mente.

"¡MIERDA! ¡UN MUNDO DESCONOCIDO!"

Un torrente de información entra por su cerebro. Millones de imágenes, difusas, como recuerdos de la infancia, lo bombardean. El calor ceremonial de dos gemas poderosas. Un rey acariciando con cariño la panza de su esposa embarazada. Ponis terrestres con metal en vez de piel y trozos de cristal en vez de ojos. Pegasos conjurando magia, una magia completamente ajena a cualquier magia del mundo conocido. Ningún poni terrestre de carne y hueso. Unicornios volando con alas de energía.

Ve que máquinas ciclópeas recolectan las cosechas de los campos y regulan la calibración de potencia de generadores a milenios de diferencia con respecto a Equestria. Ve máquinas con forma de libélulas planeando a baja altura. Ve un Mundo Desconocido en el lado opuesto del planeta, un nuevo continente en las riberas de la aurora, difuminándose a través de nubes de risas, ciencia y piel de poni.

"Esto es hermoso…"

El aroma de aquella tierra trepa por su espina dorsal. Y el sabor de aquella nueva magia lo reconforta. Es una magia poderosa concentrada en dos humildes gemas.

"Podría utilizar su poder para destruir a mis enemigos. Pero no tengo dinero para organizar una expedición de conquista y capturar sus gemas. Debo poseer a alguien. El Escritor debe apresurarse con la misión que le asigné."


—LA MADRE NATURALEZA HA TRASPASADO SUS ENERGÍAS A UN RECEPTOR TERRESTRE DE SEXO FEMENINO. LAS FUERZAS DESTRUCTORAS DE LA TIERRA PRIMIGENIA HAN HECHO LO MISMO CON UN MACHO.

Habla el Espíritu Guardián del tesoro. Echa una mirada a cada poni ahí reunido.

Uno es un corpulento poni terrestre de un color gris clarísimo, casi blanco; su crin y cola son de color castaño, sus ojos son azules y fríos como el hielo, y su marca es una cruz esvástica. Es el general Hatred Angerson, comandante de las guerrillas rebeldes del Norte. Está sentado en un trono de piedra en el centro, ya que es el único representante de las guerrillas.

A su lado izquierdo, se extienden tres tronos de piedra para los representantes de la Cofradía Oscura.

El primero ser un unicornio, o lo fue hace muchísimo tiempo. Negro, con pelo en sus cascos puntiagudos, su hocico, crin y cola son blancos. Sus horribles ojos verdes parecen ojos de gato, pero están segmentados por líneas negras que salen de la pupila, como una rueda de varios radios. Tiene colmillos, un cuerno afilado, y es bastante musculoso para ser un unicornio. Ya no es un poni. Es Last Death, representando a los yanoponis de la Cofradía Oscura.

A su lado, está un mago-pudrición, cuyos tendones al aire libre supuran un líquido verdoso y espumoso cada vez que respira. Representa a los magos-pudrición de la Cofradía Oscura.

Al final, un monstruoso grifo está sentado. Negro de pico a cola, tiene una marca de plumas rojas como una "V" en su espalda. Pero en su parte de león alguien arrancó su piel y la reemplazó por cuero negro; sus patas de águila tienen horrendas garras de doce centímetros. Es Bane Black, un grifo mutado, representando a la Evolución (una asociación de científicos que experimentan con seres conscientes) de la Cofradía Oscura.

A su derecha, se extienden sólo un trono

Uno está ocupado por un raro unicornio negro, con una calavera como Cutie Mark. Su cabeza parece un cráneo cubierto de piel, incluso sus ojos son cuencas vacías que rezuman sangre. Es Deadhoof, de la Secta de los Oscuros, representando a la totalidad del Covenant.

—Eso quiere decir que los Paladines Verdes se están reuniendo. Esos hippies deben de haberla sentido como nosotros —dice Deadhoof con voz horrible.

—No entiendo en qué afecta a esto a mi cruzada —dice con voz grave Hatred el poni.

—Ssi los poniss no conssideraran las viejass leyendass como ssólo leyendass, ssabríass que essto te afecta tanto como a nossotross —sisea Last Death, y al terminar de hablar saca una larga lengua bífida.

—Mi amigo yanoponi tiene razón —toma la palabra Bane—. Los Paladines Verdes se creen guardianes del mundo y se pondrán insoportables. Y si se asocian con la Orden del Alfil Negro...

—No se unirán —interrumpe Deadhoof—. Los Alfiles Negros son violentos pero sutiles; mientras que los Paladines Verdes van por un lado más mágico.

—PERO NOSOTROS DEBEMOS UNIRNOS. EL COVENANT, LA COFRADÍA OSCURA Y LAS GUERRILLAS, TODOS TENEMOS UN MISMO OBJETIVO: DESTRUIR EQUESTRIA E INSTAURAR UN NUEVO ORDEN MUNDIAL, DESTRUYENDO A LAS DEMÁS RAZAS IMPURAS E INFERIORES.

—Como los grifos —dice Hatred. Bane le echa una mirada—. Dije grifos, no cosas mutantes.

—Poco me importa —contesta Bane—, dejé de ser un grifo hace años.

—Assí como yo dejé de sser poni —dice Last Death.

—POR ESO LOS INSTO. A USTEDES, BRAVOS DE LA COFRADÍA OSCURA, PODEROSOS FANÁTICOS DEL COVENANT Y AGUERRIDOS GUERRILLEROS. LOS TRES DEBEMOS TRABAJAR CODO A CODO PARA ASOLAR ESTA TIERRA. ¿CONVENIMOS?

Un minuto de silencio. Los representantes de la Cofradía cuchichean entre ellos.

—Convenimos —dice Hatred, poniéndose de pie—. Las guerrillas a mi mando se suman a esta alianza.

—En nombre de toda la Cofradía Oscura —el mago-pudrición se levanta—: Convenimos.

—¡Que no se diga que el Covenant se queda atrás! —grita Deadhoof— ¡Convenimos!

El Espíritu Guardián sonríe. Tres pactos. Tres garras. Un Tridente que iba a desangrar a Equestria.

—Y ya que estamos, quisiera informar a mis compañeros —Deadhoof resalta la última palabra—, de que una tal Agente Hooves del S.E.S.E. ha estado destruyendo varios laboratorios de una Secta hermana.

—¡Esa Agente! —Bane se sienta y hace una mueca de asco— ¡Ella sola destruyó nuestro mejor laboratorio y encerró a nuestros mejores científicos! ¡Por no decir que destruyó equipo y varios libros con nuestras investigaciones! ¡Años de investigación idos a la basura!

—Yo también la conozco —replica Hatred—. Ha frustrado varios atentados cuidadosamente planeados. Es aún más desesperante que ese loco lunático que se disfraza del Tornado.

A pesar de ser tan horrendos y monstruosos, todos ríen; todos, excepto el Espíritu.

—¿Un orate disfrazado del Tornado? —se burla Bane— ¿Ese tipo del sombrero, la máscara y eso?

—¿Qué tanto daño puede hasser un poni tan ridículo? —dice Last Death.

—En menos de una semana ha hecho que capturaran a siete de mis muchachos —dice Hatred, serio.

—BUENO —interrumpe el Espíritu— PARECE QUE LA PRIORIDAD INMEDIATA DE ESTE TRIDENTE ES CAPTURAR, TORTURAR Y MATAR A ESA AGENTE HOOVES Y A ESE TORNADO.