¡Hola! ¡Estoy de vuelta! Sé que tardé mucho pero les pido que, en cuanto terminen de leer el capítulo lean las notas que voy a dejar al final, ahí explico todo y voy a explicar cómo voy a manejar de ahora en adelante mis historias. Bueno, por ahora, disfruten del capítulo.
Lillian Fear
Habían comenzado a buscar ese mismo día usando la información que Conejo había recopilado en el mapa pero en realidad no había mucho… Su enemigo era completamente desconocido… Jack y Hall se quedarían en el Polo Norte hasta que la situación se resolviera, muy probablemente, su enemigo ya sabía de su ubicación, no era seguro volver al mismo lugar sin saber a qué se estaban enfrentando realmente….
–Hall… –pronunció Jack mientras ambos llegaban reluctantes a su habitación ya que no creían que descansar fuera la mejor opción considerando que algo o alguien amenazaba a su familia. Jack miró a la oji-naranja de reojo mientras ella solo lo volteaba a ver esperando a que terminara de hablar –¿Tú… tú me ocultas cosas? –preguntó recordando lo que le había dicho Kaito ese mismo día. Esto provocó una mirada incrédula por parte de su esposa.
–Pues… En realidad, creo que no –contestó pensando en algo que le hubiera ocultado a su esposo, pero ni ella misma encontraba nada –¿Por qué me preguntas eso ahora? ¿Acaso estoy actuando raro? –preguntó.
–No, no es por eso… Creo que todo éste asunto me tiene distraído… –dijo besando a Hall en los labios –De verdad que no es nada bueno que Eli haya tenido pesadillas… La verdad es que no sé en qué estaba pensando cuanto te pregunté eso… –dijo el oji-azul bajando la cabeza.
–No tienes por qué sentirte así… Yo también estoy muy preocupada… –habló Hall –Tengo que confesarte algo… Adoro a los niños más que a nada en éste mundo, pero la verdad es que siento que tú y yo ya no pasamos tiempo juntos… Me encanta jugar con los niños y que ellos se lleven tan bien con ambos, ¿pero no crees que necesitamos tiempo para nosotros dos solamente? –preguntó acurrucándose en su pecho.
–Luego no te puedes quejar de lo que pase –contestó Jack besándola con fervor mientras ella le correspondía de la misma manera… La verdad era que casi no tenían tiempo para ellos dos ya que tenían que cuidar a los niños… Amaban a sus hijos pero las cosas entre ellos se habían dado tan rápido que buscaban darse el tiempo que no habían podido darse desde hacía casi un siglo.
–Jack… –susurró ella entre besos –Lo siento… –Le dijo antes de separarse ligeramente de él –Mañana hay que seguir buscando y necesito mis energías… Sabes que en otra situación no habría sido capaz de detenerme pero por ahora debemos enfocarnos en el problema –terminó temiendo la reacción de su compañero. Probablemente sentiría que estaba jugando con él o algo así…
–Tienes razón… –le contestó Jack volviéndola a besar pero esta vez de manera más suave –Por ahora hay que descansar… –continuó mientras se acurrucaba con ella en la cama abrazándola con fuerza y acariciando su espalda buscando que ambos se durmieran pronto esa noche –Espero que mañana hallemos algo… –comentó en un susurro antes de sentir como Hall lo abrazaba más fuere para reconfortarlo; esa situación no estaba siendo sencilla para ninguno de los dos, nada lo era cuando se trataba de sus hijos.
–Estoy segura de que encontraremos algo… Por más pequeño que sea, un indicio es un indicio… No quiero dejar a nuestros hijos les pase nada… –dijo –Por eso hay que buscar y mantener la calma, no ganaremos nada con enloquecernos… A pesar de que sé que están creciendo, siento como si ellos estuvieran completamente indefensos y sé que tú sientes lo mismo, pero no podemos dejar que esa emoción nos controle… –Jack soltó un suspiro al darse cuenta de que su esposa tenía razón –¿Sabes? En cuanto todo esto termine deberíamos tomarnos un descanso… Dejar aquí a los niños por un tiempo e irnos, solo tú y yo…
–Sí, eso suena bien –terminó riendo abrazándola con fuerza por última vez antes de aflojar su agarre –¡Muy bien, creo que es hora de dormir en serio!
Al día siguiente:
–No pasará nada con un día de invierno que deje de nevar! –exclamó Jack intentando convencer a su esposa quien estaba a punto de irse.
–No podemos romper el equilibrio, Jack. Tenemos trabajos que hacer y ésta vez tú debes ser responsable –exclamó mientras se volteaba para encararlo –Adoramos a nuestros hijos y ellos lo saben, pero éramos espíritus antes de tener hijos y seguimos siéndolo… ¡A mí tampoco me gusta la idea de tener que ir sola pero que tú dejes tu trabajo de lado no es una opción! –terminó antes de abrazarlo con fuerza –Iré yo misma y luego te buscaré, ¿de acuerdo?
–Hall, puede ser peligroso… –le recordó Jack negándose a soltarla.
–Está encerrado, yo misma me aseguré de que no pudiera escapar… Tengo todo bajo control y puedo defenderme sola –le contestó alejándose de él –Además, en ese lugar hace demasiado calor para ti y lo que menos necesitamos es que alguno de nosotros se debilite en estos momentos –Jack estuvo a punto de objetar, pero fue interrumpido –¡No! No quiero más excusas, está decidido y tengo que irme ya o se hará muy tarde y no podemos perder tiempo –terminó depositando un corto beso en los labios de su pareja y saliendo del lugar a gran velocidad para evitar ser detenida por él quien trataba de no enfadarse con ella por dejarlo con las palabras en la boca.
Con Hall:
–Hall! –exclamó Kaito contento de ver a su amiga en la puerta –Pensé que no te vería en un buen tiempo –comentó ya que no pensó e verla tan pronto por culpa de todo lo que estaba pasando dentro de la familia de la oji-naranja en ese momento.
–Lamento que haya tenido que venir en estas circunstancias… –comenzó pero fue interrumpida ante la exclamación de una niña pequeña que venía corriendo hacia ella.
–¡Mamá! –exclamó la niña provocando que tanto ella como Kaito voltearan a verla mientras ella se lanzaba a los brazos de su madre quien la sujetó justo a tiempo y la cargó –¿Ya es hora de ir casa? –preguntó inocentemente mientras Hall rebuscaba las palabras para decirle que aquel no era el momento y que probablemente tardaría un poco en regresar a casa.
–No, Eli… Eeeh, papá y yo aún tenemos asuntos que atender… ¡Pero te prometo que pronto volveremos a casa y podrás jugar de nuevo con tus hermanos! –le dijo mostrándole una hermosa sonrisa a su hija buscando que esto le diera confianza y se calmara –Ahora… –comenzó dejando a la niña en el suelo y agachándose a su nivel –Mamá tiene que encargarse de algo aquí y no puede quedarse mucho tiempo así que no quiero que te sientas mal si me voy muy pronto, ¿sí? –le dijo a su pequeña mientras esta la miraba con un toque de tristeza.
–E-está bien… –contestó la niña sin estar del todo convencida. Extrañaba estar con su familia a pesar de que quería bastante a su tío Kaito.
–¡Muy bien! –dijo Hall poniéndose de pie nuevamente –Necesito ayuda de tu tío Kaito así que, ¿por qué no vas a jugar un rato? –le sugirió a su hija quién solo asintió y salió caminando del lugar hacia la habitación que Kaito le había dado dejando a su madre con una mirada preocupada ante la actitud de su hija.
–¿Qué es lo que necesitas? –le preguntó Kaito rápidamente, no le agradaba para nada cuando ella tenía esa mirada tan triste.
–Ah sí… Necesito que me lleves a verlo… –le contestó –Él puede saber lo que está pasando y tú eres el único que tiene acceso completo a la puerta… –continuó casi rogando.
–Lo haré con gusto, pero… ¿Hall, estás segura de que Pitch puede saber algo de esto? Digo, tú misma lo encerraste y vienes a revisar que todo esté en orden cada dos meses… No creo que estando encerrado sea capaz de hacer mucho.
–Lo sé… Pero es el único espíritu que conozco capaz de crear pesadillas… Estoy muy segura de que él está involucrado en esto… ¿Quién más querría lastimar a mí familia de esa manera? –se podía escuchar un deje de furia en su voz –Y si no fue él quien lo hizo, debe saber de alguien que lo haría… Kaito, no quiero que nada le pase a mi familia y si no resuelvo algo terminaré por desesperarme… Necesito verlo… –rogó.
–Bien… Sígueme… –le contestó Kaito antes de comenzar a guiarla a través del lugar.
Después de caminar a través de varios pasillos llegaron a una puerta enorme protegida por un gran cerrojo de color dorado y que parecía imposible de abrir… Kaito tomó su guadaña y la introdujo en el cerrojo; sus ojos comenzaron a brillar de un color mucho más intenso mientras su poder pasaba a través de la guadaña… La puerta se abrió, dando paso a una escalera oscura que bajaba en forma de espiral y parecía no tener fin.
–Sé cómo llegar desde aquí... Si quieres puedes regresar con Eli –comenzó Hall hablando cada vez más rápido antes de ser interrumpida por Kaito.
–No… Hall… Este problema no es sólo de ustedes… Alguien que tiene tanto poder como para provocarle una pesadilla a Eli sin que ustedes sintieran su poder o su presencia… Es algo como para preocuparnos todos… Pitch me teme… Te dirá todo lo que sabe si voy contigo –terminó a lo que Hall asintió reluctante –Bien… Vamos.
Entraron al pasaje y bajaron a penas dos escaleras antes de que Kaito golpeara su guadaña en el suelo cerrando la puerta detrás de ellos para luego continuar bajando. Bajaron en completo silencio a través del oscuro pasillo que si iluminaba al menos un poco gracias a la bola de fuego que Hall mantenía en su mano derecha. Pronto llegaron a otra puerta.
–Ahora es tu turno… –dijo Kaito a lo que Hall respondió extinguiendo la llama que había tenido en su mano todo ese tiempo e invocando su alabarda para luego golpearla en el piso haciendo que sus ojos brillaran, abriendo la puerta.
Ambos entraron siendo recibidos por un calor abrazador, aunque a ninguno lo afectaba. En el lugar había un pasillo estrecho pero lo suficientemente ancho como para que pudieran pasar los dos uno al lado del otro.
Caminaron continuando en silencio, Kaito sabía que esto no estaba siendo sencillo para Hall, no quería molestarla o hacer algún comentario que pudiera ponerla peor de lo que ya estaba. Pronto llegaron a una especie de pared llameante que hall golpeo con su alabarda haciendo que las llamas se dispersaran y dejando ver una especie de cristal semi-transparente de color anaranjado y, a través de él, al prisionero que era retenido en esa extraña prisión: Pitch Black.
–Ah querida Hall Darkness… ¿A qué debo este placer? –preguntó con las manos tras su espalda.
–Yo no lo llamaría así… –contestó ella con fuerza –Iré al grano… Uno de mis hijos tuvo una pesadilla hace poco y…
–¿Hijos? –preguntó Pitch con una sonrisa ladina sacando un suspiro cansado por parte de la castaña.
–No te hagas el tonto Pitch…Sí… Tengo tres hijos… –contestó Hall –Y la menor tuvo una pesadilla hace tan solo unos días y quiero que me digas todo lo que sabes sobre la pesadilla que tuvo mi hija o me aseguré de que tu estancia en esa celda sea aún menos placentera…
–¿Por qué crees que yo tengo algo que ver con esa pesadilla? –preguntó Pitch con una sonrisa ladina.
–Eres el único espíritu capaz de crear pesadillas de tal magnitud que haga que otro espíritu se despierte gritando… No puedes engañarme. ¡Dime lo qué le hiciste a mi hija! –gritó perdiendo la paciencia por completo.
–No exageres, querida Hall… Tu pequeña hija se pudo haber despertado con cualquier cosa; después de todo, es solo una niña… – terminó Pitch sin dejar de sonreír para luego darle la espalda, pero antes de que Hall pudiera reaccionar escuchó un agudo grito que venía de arriba.
–¡Eli! –gritó Hall mirando fugazmente a Kaito antes de que ambos salieran corriendo hacia el piso de arriba.
Al llegar todo parecía ser normal y por más que sus ojos buscaban no podían ver nada, pero pronto el llanto de la niña llegó a los oídos de ambos provocando que comenzaran a correr muy rápidamente hacia el lugar de donde parecía venir el llanto: La habitación en donde se estaba quedando la pequeña… Una vez allí, vieron a la niña sentada en el piso cubierta hasta la cabeza por la sábana de la cama, parecía estar temblando.
Hall se acercó de inmediato y lentamente intentando quitar la sábana de la cabeza de su niña pero en cuanto su mano hizo contacto con ella la niña volvió a gritar y dio un violento salto hacia atrás intentando alejarse de su madre mientras continuaba gritando.
–¡Eli, soy yo! –exclamaba Hall intentando calmar a su hija quien pareció progresar un poco cuando escuchó a su madre hablar –Eli… ¿Qué es lo que pasó? –preguntó removiendo la sábana de la cabeza de su niña quien inmediatamente se lanzó a llorar a su pecho –Eli… ¡Eli, háblame! –le dijo a su hija tomándola por los hombros. En respuesta, ella solo señaló a la puerta del armario que estaba entreabierta…
De la puerta salió una sombra muy veloz que fue de inmediato hacia la mujer y la niña. Hall ni si quiera pudo darse cuenta de que ya estaba cerca de ellas por lo rápido que se movía… La tiró al suelo antes de prácticamente arrancar a la niña de sus brazos levantándola en el aire. Pronto, la sombra se convirtió en una mujer de piel pálida y de cabellos negros y largos además de penetrantes ojos dorados.
–Vaya… Pensé que una de la Guardianas de la Luna y la menor de los Espíritus del Sol sería más lista… –comenzó sujetando a la niña de la ropa –Creo que estaba equivocada… –continuó con una sonrisa burlona.
–¿Quién eres? ¿Qué quieres con mi familia? –preguntó Hall mirando entre aquella extraña mujer y su hija con miedo a que le hiciera algo, mientras tanto, la niña pateaba y chillaba buscando liberarse de las manos de su captora.
–Mi nombre es Lillian… Lillian Fear… –contestó ella agrandando su sonrisa –Nunca nos hemos visto… Tú no has escuchado de mí… Pero yo sí he escuchado mucho de ti… De ti y de tu esposo Jack Frost… Y claro, de tus tres lindos hijos: Cleo, Danny y Elisa… –conforme decía cada palabra, el corazón de Hall se aceleraba más y más –Es una verdadera lástima que tuviera que aparecer así para que ustedes supieran de mí pero creo que no hay otra opción… –terminó soltando a Elisa provocando que cayera sobre sus rodillas en el piso dando un ligero grito de dolor –Y contestando a la otra pregunta… Es verdad que ustedes no han oído de mí… Pero creo que ambos conocen bastante bien a mi hermano….
–¿Hermano? –preguntó Hall respirando agitada después de haber corrido hacia su hija para abrazarla protectoramente. Kaito solo podía mirar la escena impresionado.
–Así es… ¡No me digas que no lo recuerdas! –dijo fingiendo preocupación –Pitch Black es mi hermano mayor y está encerrado por su culpa…
–¡Pitch se encerró solo! –respondió Hall –Él fue quién nos atacó… ¡No teníamos otra opción! –se defendió la oji-naranja sin soltar a su hija quien ya ni siquiera podía llorar y solo se quedaba en los brazos de su madre con los ojos abiertos como platos.
–Tú tenías otra opción… Si te hubieras unido a él, no estaría aprisionado… Todo es tu culpa así que no me detendré hasta que liberes a mi hermano o mueras… Y recuerda bien mis palabras, Hall Darkness… No me detendré hasta acabar con todo lo que los hace felices… ¡Todo! –gritó antes de convertirse de nuevo en sombra y atacar de nuevo a Eli tomándola del cuello de la pequeña blusa –Ahora… Tengo cosas de que encargarme… Dos cosas de que encargarme… –terminó con una sonrisa socarrona dirigiéndose hacia la puerta a gran velocidad antes de ser golpeada por la guadaña de Kaito.
–Te reto a que lo vuelvas a intentar –dijo entre dientes el hombre de cabellos negros antes de golpear las piernas de Lillian, quien había vuelto a su forma normal, consiguiendo tirarla y tomar a Eli entre sus brazos antes de que tocara el suelo –¡Te espera el mismo destino que a tu miserable hermano! –dijo antes de intentar atacarla de nuevo, esta vez sin éxito.
–Eso está por verse… –susurró ella antes de desaparecer del todo…
Muy bien, antes que nada, voy a responder Reviews:
Vulcano: De verdad me alegra saber que me sigues desde hace tanto tiempo principalmente porque "Hielo y Fuego" fue una historia que disfruté mucho al escribir y por eso quise continuarla así que espero que ésta secuela también te guste y que no te hayas aburrido de esperar por la actualización…
patyto35: A ti te debo dos respuestas pero las voy a encapsular en una sola… De verdad que me alegra mucho que fans de "Hielo y Fuego" continúen leyendo esta historia. Y me alegra saber que fui la primera en comenzar a pervertir a tu mente con los capítulos lemon (Ok no, jaja). Y de verdad, por favor, perdóname por haber tardado tanto intentaré compensártelo de alguna manera…
Ok, ahora al anuncio…
Sé que he tardado mucho en actualizar pero tengo buenas razones (bueno, a mí me parecen buenas)…
La última vez que actualicé fue en Setiembre y una semana antes de Noviembre noté que estaba dejando mucho de lado mis historias por pensar en proyectos que tenía para más adelante. Claro que para las ideas que tuve después esto resultó ser más ventajoso que perjudicial. ¿Por qué? La respuesta es que tengo varios proyectos que publicar para cuando termine las historias en las que estoy trabajando ahora… Pero sobre eso hablaremos más tarde…
Actualmente tengo tres historias que continuar… "Amor Eterno", "Memorias" y "Si me quieres sabrás quién soy". Normalmente, estas historias me nacen mientras estoy viendo la serie o me obsesiono con los personajes o algo así; esos momentos de obsesión se pasan rápido y pierdo el interés por la película o serie por lo que continuar las historias me cuesta más trabajo.
Pero les aseguro que ahora me comprometo a continuar todas mis historias regularmente…
En cuanto a "Amor Eterno" en particular, intentaré publicar capítulo cada dos semanas como mínimo, si surge algún problema tendrá ya sea un aviso al final del capítulo anterior o una nota donde explique las razones, todo dependerá de la magnitud del problema…
Si les interesan más de mis historias, voy a publicar un anuncio más general en mi perfil.
Eso es todo por ahora y, ¡nos leemos después!
