Tan solo el comienzo

–¿Qué es lo que haremos? –preguntaba Tooth mientras Los Guardianes y lo espíritus del Sol se encontraban reunidos en el Polo Norte. Una vez Sandman hubo dormido a los niños con su polvo para dormir, Kaito y Hall habían explicado con detalle lo que había ocurrido hace tan solo unas horas. Como consecuencia, se había creado una terrible tensión en aquella habitación, nadie estaba seguro de qué decir ni qué hacer. Se habían quedado congelados.

–No podemos descuidarnos… –dijo Hall –La mayoría aquí tiene trabajo que hacer, descuidar nuestros trabajos tampoco nos traería buenos resultados…

–Pero tampoco podemos dejar que Pitch quede libre de nuevo –habló Nathan Love (mejor conocido como Cupido), un hombre bastante elegante de apariencia joven, con piel ligeramente bronceada y ojos de un color casi rosa.

–¡Claro que no! –contesto Natura –Pero en el momento en que alguno de nosotros deje de trabajar, el mundo entero caerá en caos… Y si ellos dejan de trabajar –dijo mirando a los Guardianes –Sería como entregarles el mundo entero a Pitch y a Lillian…

–Tenemos que trabajar todos juntos para detener a Lillian… –habló Jack –Si llega a liberar a Pitch… –continuó pero fue interrumpido casi de inmediato.

–Lo siento, Jack Frost –habló por primera vez Chronos –Eso no será posible… –dijo provocando exclamaciones y dudas de parte de todos los presentes –Natura tiene razón… Si dejamos de trabajar el mundo caerá en caos… Pitch y Lillian buscan provocar miedo en el mundo, especialmente en los niños, a quienes ven como un blanco fácil… Todos estamos de acuerdo en que eso sería volver a la Edad Oscura y que sería terrible… Pero no es nuestro terreno… –continuó –Nuestros deberes son muy distintos a los suyos… Sun nos eligió para mantener el balance en el mundo entero… Ustedes fueron elegidos por Manny para proteger a sus habitantes… Sé que suena cruel, pero si la Edad Oscura vuelve a nosotros no nos afectará en nada… –terminó provocando que los demás lo miraran desencajados.

–¿De qué hablas Chronos? –preguntó Hall –Si la Edad Oscura vuelve, yo desaparecía. –continuó frunciendo el ceño. Sus poderes no podrían combatir con tanto miedo a su alrededor.

–No, pequeña Hall… Recuerdas que eres lo que eres gracias a Sun… Tú eres la guardiana de la valentía… Sin miedo, no puede haber valentía… Si la Edad Oscura vuelve, significaría un incremento de tus poderes… Supongo que es por eso que atacan más a tus hijos que a ti misma… –dijo ganando más miradas interrogantes –No hay peor dolor que una madre que perder a sus hijos… Si algo les pasa, tú estarás vulnerable y acabarían contigo rápidamente. Si eso pasa, nadie sería capaz de detenerlos…

–Eso quiere decir que los objetivos principales son Dany, Cleo y Eli… –dijo Norte.

–Yo creo que Chronos tiene razón –dijo Kaito poniéndose de pie –Los niños son Espíritus del Sol en parte, creo que hablo por todos nosotros cuando digo que los protegeremos con nuestras vidas –dijo señalando a los demás espíritus del Sol –Pero esta batalla es solo suya… –terminó.

Hall apoyó una mano en su cien sintiendo toda la presión caer sobre ella como si hubiera tenido que subir el monte Everest con una enorme roca sobre sus hombros. Su mayor preocupación hasta ahora eran sus hijos pero nunca pensó que el problema iba a ser tan grave…

–¿Deberíamos decirles a los niños? –preguntó Natura creyendo que tenían todo derecho a saber lo que pasaba, ya que los implicaba, y que debían advertirles que tuvieran cuidado.

–¡No! –saltaron a contestar Jack y Hall al mismo tiempo ambos conociendo a la perfección la personalidad que tenían sus hijos… Decirles que tuvieran cuidado inmediatamente tomaría el efecto inverso y terminarían poniéndose en más peligros de los que cualquiera de los presentes pudiera imaginar… Bueno, al menos Danny y Eli quienes habían heredado casi por completo la forma de ser de Jack… Cleo era más parecida a Hall pero nada quitaba que pudiera ser influenciada por sus hermanos mayores.

–Conozco a mis hijos… –habló Hall para aclararle las cosas a Natura quien se veía bastante sorprendida por la respuesta de la pareja –Ellos creen que están listos para enfrentarse a todo pero no es así… Intentarán hacerle frente a Lillian o incluso a Pitch… Cleo y Dany se entregarían en bandeja de plata a ellos si supieran lo que le hicieron a Eli… –dijo angustiada sintiendo como Jack la tomaba de la mano.

–Mientras menos sepan ellos, mejor estarán las cosas… A ninguno de los dos nos gusta la idea de tener que mentirles a nuestros hijos pero si eso es lo que debemos hacer para mantenerlos a salvo, lo haremos –habló Jack con firmeza.

–La verdad es que, si de verdad ellos son capaces de enfrentarse a Lillian… No sólo perderíamos a Cleo, Danny y Eli, sino que eso haría que lo que expuso Chronos se volviera realidad… –hablo Nathan antes de voltearse hacia los Guardianes –Eso significaría su desaparición… No les conviene decirles nada a los niños –continuó viendo como los cinco espíritus se tensaban.

–Por ahora… Ustedes, –dijo Hall señalando a los Espíritus del Sol –tienen trabajos que hacer que definitivamente no pueden descuidar… Pero de todas formas, Kaito, necesito que estés atento al mapa de los espíritus –el oji-rojo asintió con la cabeza –Natura, Chronos, sería de gran ayuda que ustedes siguieran cuidando a Danny y a Cleo… Yo me quedaré con Eli… –ambos asintieron con determinación –Jack, tú tienes trabajo que hacer pero estoy segura de que puedes hacerlo rápido y continuar con este asunto lo antes posible… –dijo a su esposo quien apretó su mano para darle la afirmación –Conejo, aún falta tiempo para la Pascua…

–No digas más, Hall. Pueden contar con mi ayuda cuando sea –Interrumpió el conejo recibiendo una ligera sonrisa por parte de la castaña.

–Norte, sé que necesitas de casi todo el año para prepararte pero, ¿crees que puedas dejar a los yetis a cargo un día o dos? –preguntó Jack mirando al hombre mayor quien acariciaba su barba de manera pensativa.

–No creo que haya ningún problema… Además, este es un caso de fuerza mayor –contestó.

–Bien, entonces creo que está decidido… –dijo Chronos levantándose de su asiento –En cuanto Danny despierte nos iremos… Ah y, no participaré activamente en la búsqueda de Lillian… Pero si tengo la oportunidad de detenerla lo haré… Así que no se preocupen, Danny estará a salvo –continuó saliendo de la habitación buscando algún lugar donde pudiera tomar aire fresco.

–Siempre tan enigmático… –habló Natura también poniéndose de pie –Intentaré ayudarles en lo que pueda, dudo que sea mucho pero haré lo posible por ayudarlos a encontrar a Lillian… –dijo tomando a Cleo en sus brazos –Lo lamento pero, a diferencia de Chronos, yo no soy tan hábil recuperando el tiempo perdido y tengo algunos asuntos que atender… –terminó mientras salía del lugar con la niña en brazos.

–Yo también debo irme ya… –hablo Kaito –Reforzaré la celda de Pitch y buscaré alguna señal en el mapa de los espíritus… Si encuentro algo les avisaré de inmediato –continuó –Por ahora no puedo hacer más que eso y desearles suerte –acariciando la cabeza de Eli quien continuaba dormida en brazos de su madre, para luego dejar a los demás.

–Nathan… –habló Hall llamando la atención del rubio –Por favor, sé que tu trabajo no es sencillo pero necesito que mantengas los ojos abiertos…

–No te preocupes, querida Hall. Si algo pasa serás la primera en saber –contestó Cupido antes de irse él también.

–Jack… Yo cuidaré a Eli… Necesito unos momentos a solas… –dijo saliendo de la habitación con su hija pequeña en brazos.

El Guardián de la Diversión no pudo hacer nada más que dar un suspiro cansado… Sabía que su esposa estaba estresada, él también lo estaba… No le gustaba verla de esa manera, Hall tenía una sonrisa hermosa y lo único que él quería era mantenerla en su rostro… Sentía como los demás guardianes lo miraban preocupados pero no le importaba… Tenía razones para estar preocupado, sus hijos estaban en peligro… ¡Y no solo eso! Sus amigos también estaban en peligro de desaparecer… ¡Por Manny, él también desaparecería!

–Jack… Todo estará bien… Lo solucionaremos… –intento animarlo Tooth.

–Lo siento, Tooth, pero esto es distinto… –dijo Jack en voz baja –No es como enfrentarse a Pitch… ¡Ni siquiera se le acerca! Lillian es lo suficientemente fuerte como para provocarle pesadillas a Eli y escabullirse de Hall varias veces… ¡Ni siquiera Kaito pudo atraparla! Además… –dijo sintiendo su energía bajar de repente –Hall no está en condiciones de aguantar todo esto… Lo que Lillian quiere es vengarse de nosotros por haber encerrado a Pitch… Hall pudo haberlo aguantado… Pero también se metió con los niños…

–Pero eso… Debería hacer crecer sus ansias por acabar con Lillian… ¿O no? –preguntó Conejo.

–Está furiosa, te lo puedo asegurar… Pero teme que, si hace algo que salga mal, Lillian irá directamente tras nuestros hijos… –contestó Jack –Lo sé porque… Yo también temo por ello…

–Por ahora… Hay que volver al trabajo –habló Norte recibiendo un asentimiento por parte de Sandman –Jack… Ni tú, ni Hall deben perder la esperanza… Si ustedes dos están asustados por lo que está pasando, imaginen como se estará sintiendo Eli y cómo se sentirán Cleo y Danny si se enteraran de que están en peligro… Ustedes son sus padres, su deber es estar ahí para ellos, sin importar qué.

–Lo sé, Norte… Pero nunca había sentido un peso así sobre mis hombros… –terminó Jack antes de ir por el mismo camino que había seguido su esposa, sabía que aunque ella decía querer estar sola, necesitaba apoyo… Además, él necesitaba verlas a ambas, a ella y a su hija, y asegurarse de que estaban ahí con él… Claro que nada le gustaría más que tener a sus tres hijos con él pero, si los atacaban, tendrían mucho que perder en tan solo segundos…

Varios días después:

La búsqueda de Lillian no daba frutos… Kaito mantenía una extrema vigilancia en la celda de Pitch. Natura y Chronos cuidaban de los niños como halcones pero Lillian no había intentado atacar de nuevo… Jack y Hall se mantenían alerta tomando turnos para salir y cuidar a Eli, quien aún estaba muy afectada por su encuentro con Lillian… Esto provocaba que fuera especialmente apegada a sus dos padres, haciendo muy difícil el momento en que uno de los dos debía irse…

Tooth hacía trabajo de campo y mientras lo hacía, buscaba indicios de Lillian. Sandman se dedicaba a darles dulces sueños a los niños esperando ver pesadillas provocadas por Lillian pero… No aparecía nada… Conejo y Norte salían periódicamente de sus lugares de trabajo para buscar rastros de su enemiga pero ella parecía haberse desvanecido…

Ése día en particular, Jack llegaba al Polo Norte luego de buscar a Lillian sin éxito alguno. Hall lo recibió con una mirada preocupada en la puerta mientras su hija menor se aferraba a su pierna y ella le acariciaba los cabellos. El oji-azul cargó a su hija a pesar de la mirada triste que tenía en su rostro… Definitivamente, todo esfuerzo parecía inútil…

–¡Jack, Hall! –los llamó Norte –Vengan rápido, es Lillian… –los tres se apresuraron corriendo al salón del globo donde se veían las luces apagándose en Vancouver. Hall no esperó, simplemente tomó a Eli y salió por una ventana en camino al limbo.

En el limbo:

–¡Kaito! –llamó la chica intentando contener su ira para no asustar a la pequeña en sus brazos. En cuento el susodicho apareció se sorprendió al ver su expresión de enojo –Cuida de Eli, por favor… Lillian apareció de nuevo, no dejes que nada le pase… Mantén vigilado a Pitch… –terminó antes de irse tan rápido como había llegado, claro no antes sin dejar a su hija en brazos de Kaito.

Vancouver:

Jack miraba confundido las sombras que se movían fuera de la casa de los niños mientras Sandman extendía su arena dorada hacia ellas… ¿Eso era lo que provocaba las pesadillas? Era muy distinto a la arena negra de Pitch…

–¿Les gusta? –habló una voz femenina para luego dar paso a Lillian, quien apareció sentada en lo alto de un edificio –Me tomó cierto tiempo perfeccionarlo pero no fue tan difícil considerando que ustedes creían que yo perdería mi tiempo con sus queridos hijos –dijo con voz burlona –Claro que con toda esta confusión, uno o dos puntos menos en globo no debe afectarlos –continuaba con una sonrisa ladina –Uno, dos, tres… Creo que les faltan algunos miembros… ¿Acaso me tienen miedo?

–Olvídalo Lillian –gritó Conejo apareciendo desde atrás lanzándole su boomerang que fue fácilmente esquivado por la mujer.

–Cuatro… ¿Qué ocurre? ¿Las señoritas tienen miedo? –habló burlona mientras los demás la miraban con odio –No… Apuestos a que el hada no tardará en aparecer… Y, ¿qué hay de la querida Hall? Dime, Frost, ¿al fin decidió rendirse?

–Preferiría morir antes que entregarte a mis hijos –habló la castaña desde atrás de Lillian provocando que ella sonriera de lado –Ahora, Lillian… Te aseguro que ésta vez no podrás contra todos nosotros…

–Querida, soy más veloz que todos ustedes juntos –dijo volteando hacia ella con aires de superioridad mientras se cruzaba de brazos mirándola como si fuera tan solo una hormiga en comparación a ella.

–¡Claro! Casi olvido que tu talento es huir… Pero no eres más rápida que todos… –dijo haciéndose a un lado. De repente Lillian fue atacada tan rápido que cayó al suelo luego de recibir un puñetazo en la quijada que le envió hacia atrás. En cuento cayó, Jack la aprisionó en una capa de hielo y Norte la amenazó con su espada.

Tooth y Hall bajaron del edificio mientras Tooth sacudía su mano para recuperarse del puñetazo que le había soltado… Sin duda, la más veloz de los guardianes no era algo que tomar a la ligera. Una vez estuvieron frente a ella, Hall sacó su alabarda y apuntó con ella directo al cuello de Lillian.

–Es inútil, querida Hall…. Sabes que si me encierras seguramente escaparé… La única solución es que me maten… Pero claro, si al menos fueras un poco curiosa sabrías que, un espíritu no muere si lo que lo ataca no es lo contrario a sus poderes o su propia arma… Yo no tengo ningún arma así que solo hay una opción… –los guardianes se miraron entre ellos. Ninguno conocía la debilidad de Lillian y, aunque lo hicieran, la solución no era matarla… Ellos no eran así, ninguno de ellos lo era… Ni siquiera Jack o Hall, quienes eran los principales blancos de su ira, se atreverían a quitarle la vida… –Malas noticias para ustedes cierto… La verdad es… Yo no tengo debilidad –dijo sonriendo antes de convertirse en una sombra y escapar de la prisión de hielo en la que Jack la había metido.

Los guardianes miraban alrededor confundidos mientras escuchaban la risa de la joven mujer. Quien reapareció después de un tiempo justo frente a todos ellos. Los guardianes habían ganado esta batalla, el hielo de Frost la había debilitado… Pero ella se aseguraría de que ellos no ganaran la guerra… Ella sería la ganadora y sabía exactamente cómo lograrlo.


Bueno, eso es todo por ahora. La verdad es que estoy muy decepcionada de mí misma por dejar mis historias descuidadas por tanto tiempo pero la verdad es que tengo que tener espacio en mi cabeza para otras cosas. Es algo difícil manejar todo, estoy segura de que muchos lo entienden así que solo espero que me comprendan, haré todo lo que pueda para continuar lo más pronto posible pero no puedo prometer nada.