LA BELLA Y EL SAQUEADOR
28
Sangre quebrantada
Aún no amanece, pero quiere amanecer. El sol se niega obstinadamente a salir, para consternación de la Princesa, que no se explica aquella dificultad.
En una lejana casa, sueña...
Y despierta.
Wandering C. Wing, hijo y nieto de Providence. Austero malvividor. Serpiente desplumada. Halcón desplumado. Torre sombrera. Discusión de piedra. Albatros errante. Alas arrancadas.
Mira los ojos en la aurora. Mira las espaldas rectas. Mira sus narices y sonrisas. Mira sus dientes y colmillos. Mira sus manos y sus dedos. Mira sus pechos anchos y su piel oscura. Mira su cabellera sombría. Mira su sombra. Escucha el rugido del aire. Escucha el río Calle-Calle predicando el silencio.
Mira, ¿Ves? Es sólo la sangre muerta corriendo por venas vivas.
Mira los rostros. No hay nada.
Cruza un cóndor en la lejanía.
Mira sus manos cubiertas por la sangre de un cordero.
Mira, ¿Ves? No es nada, sólo un muchacho, moreno de verde luna y roja sangre.
Mira su rostro maltratado. Escucha el sonido de su mente. Mira sus ojos, mira sus ojos araucanos y sus pies gitanos.
Pasa una loica como una gota de sangre en el agua pura.
Silencio. Es sólo noche. Contempla cómo se vuelve hombre.
Hombre... como si aquel fulgor huracanado tuviera que enfriarse hasta quedar marchito.
Hombre, suena a "hambre" y con toda la razón del mundo. Pues los hombres tienen un hambre que jamás se sacia, un hambre que desea devorar galaxias y matar Dioses.
Mira, ¿Ves? No es nada, sólo un hombre. Un humano. Un yokhama.
Escucha sus palabras y sus pasos.
"Habla por mis palabras y mi sangre".
No es nada, sólo polvo.
"Sube a nacer conmigo, yo".
La locura se disipa. Wandering despierta. Y sólo entonces la Princesa puede levantar el Sol.
Las Cutie Mark Crusaders y Omar se reúnen en una íntima plaza. Se miran, hablándose con los ojos.
—¿Alguien ha contado lo que nos pasó ayer? —pregunta Scootaloo.
—No —dice Omar.
—No —dice Apple Bloom.
—No —dice Sweetie Belle.
—Es mejor así —dice Scootaloo, mirando hacia atrás, hacia el Bosque Everfree augusto, antes de girarse y hablar con toda la seriedad del mundo—: ¿Qué Cutie Mark podemos tratar de conseguir hoy?
Azrael acaricia a Trixie. Están en sus aposentos privados, sobre una cama negra de huesos de dragón. Se están besando.
—La Grande y Poderosa Nightmare Tricks tiene que darte una noticia, amor.
—Adelante, lindura, dímela.
—Primero promete que no te vas a enojar —dice ella dudosa.
—Prometo que no me voy a enojar —él se ríe.
Trixie inspira con los ojos cerrados para darse valor.
—Estoy embarazada.
Nótese el uso de la primera persona del singular. Azrael abre los ojos como platos.
—¿Estás segura?
—Sí. He vomitado... y lo siento crecer en mí. No sé cómo explicarlo, pero está allí.
Trixie acaricia su vientre. Azrael la mira, en blanco, pero después se ríe, enormemente alegre. Le da un apasionado beso.
—¡Por los Dioses! ¡Vamos a ser padres! ¡Vamos a ser padres! si sale macho yo elijo el nombre, y si es hembra lo elijes tú —él le da otro beso—. Elijo Rabastan.
—A la Grande y Poderosa Nightmare Tricks le parece bien —dice ella, sonriendo—. Que sea... Bellatrix.
Los Wing son como conejos. Tenían sus orígenes en una pequeña tribu nacida de la federación de varias tribus; dichas comunidades eran de bárbaros hrámicos sedentarizados. Cada pegaso de apellido Wing desciende de los bárbaros de aquel clan, el clan Krahut. Tienen su refugio patrimonial en Spurwing Hollow, un pequeño pueblo construido a la usanza de los antiguos.
Sin embargo, Wandering Wing sabe que Spurwing Hollow nunca se muestra como realmente es sino hasta que el último turista se ha ido del pueblo. Entonces se sacan los ídolos a los Dioses que se adoran en secreto, y se celebran conciliábulos y fiestas en el lugar más secreto de todo el mundo: aquel añejo castillo casi devorado por el tiempo, la hiedra y el musgo que los Wing llaman "Household Heart".
No fue difícil volver a casa. Un tren hasta Hoofington, luego a pie por una carretera entre el Mirkwood, el extenso bosque que crece a los pies de las Greatring y que antaño se unían al Everfree. Cerca de Cerro Negro se llega a su amada Providence, la ciudad de luz pálida y cementerios acogedores. Desde allí por un sendero en pésimo estado hasta llegar a Spurwing Hollow.
"He vuelto a casa..."
Es hermoso ver el Mirkwood rodear todo lo que alcanza la vista. Desde allí puede ver Providence y Hoofington es un punto en la lejanía. Se quita el tronco de su espalda y lo arroja lejos, con hastío. Para no romper el kthrim, hizo todo el camino de a pie con ese tronco.
Casas de ladrillos de adobe y tejados de enramada, cada casa con su huerta. Callecitas de tierra, unos cuantos puestos de vendedores de artesanías. El pueblo parece una pila de escarabajos entre las montañas.
Saluda a sus parientes y se inclina ante un ídolo. Es un Dios, Kahani el Desertor, Dios de la Magia, la Literatura y la Nieve. Wandering le rinde homenaje desde que era pequeño.
—Sé que dejé de creer, sé que ya no creo en ti... pero aquí me ves —dice inclinado.
Es una estatua de bronce que representa a un alicornio macho y bastante atlético, de cuerno largo y alas rampantes. Su apariencia, a pesar, es andrajosa, como la de un trotamundos, y no tiene Cutie Mark.
—A pesar de ser ateo, ahora creo —siente que va a llorar y hunde su frente en el polvo—. Por favor, tengo miedo..., tengo muchísimo miedo. No quiero volverme loco...
—¿Hermanito?
"Ay, no".
Gira la cabeza. Un pegaso de tamaño algo menor a un poni normal lo está mirando. Es muy parecido a Wandering, tiene sus mismos colores, aunque el gris de su piel es algo más claro. A diferencia del escritor sin alas, él es gallardo y esbelto como un león.
—Gale Travel... —murmura avergonzado, no quiere que su hermano mayor lo vea llorar. Pero apenas ha dicho su nombre y ya lo tiene encima, ahogándolo en un abrazo.
—¡Hermanito! ¡Cuántos meses sin vernos! ¿Qué te pasó? —pregunta preocupado.
—No te asustes, me arrepentí de mi vida bohemia —miente—. Quiero rectificar mi vida. Y tú, ¿Cómo estás? ¿Cómo te va en la empresa?
—Ya me ves —dice riendo—. No paso hambre pero tengo muy pocas vacaciones. El trabajo de un contador es duro.
—Duro y agotador, los sobreexplotan y les pagan una miseria —la presencia de su hermano tranquiliza a Wandering. Su hermano se ríe. Es un contador en una famosa empresa, y aunque no es millonario sí puede decir que es exitoso con todas sus letras.
—¿Por qué no fuiste a la fiesta de la Víspera del Calor de Hogar en casa de Skulk? Te estábamos esperando todos. Wendy quería mostrarte unos resúmenes y como nadie sabe dónde vives porque siempre te cambias de casa...
Por "todos" se refería a una larga lista de primos y parientes. Los Wing son conejos.
"No puedo decirle que estaba tan borracho que casi me morí, pero ¿Por qué otro motivo podría evitar un encuentro familiar? Le diré lo que motivó mi intoxicación etílica".
—Estaba deprimido —dice tratando de no ser melancólico—. A ella le gustaba esta fecha.
Gale Travel deja de sonreír y lo mira.
—Tú mismo dijiste que ella fue a pasear a las estrellas, hermano. Convéncete de una vez que su muerte no fue tu culpa.
—El hijo pródigo ha regresado —susurra una anciana el doble de vieja que la Abuela Smith. Es gris, arrugada a más no poder, y sus ojos son apenas dos líneas en su cara redonda. No tiene ni un diente, tiembla entera en cada movimiento. Wandering la abraza y la anciana se ríe: la Abuela Wing ya era vieja cuando él era niño.
—Buenos días, Abuela —técnicamente sería algo así como su tatarabuela; nunca tuvo muy claro que parentesco exacto tiene con ella.
—Acércate, mi pequeñito Rhaer'san —dice ella sonriendo—. Aún con lentes no veo nada, pero noto en tus huesos que te has estado adiestrando con el kthrim —sólo ella es capaz de pronunciar "Kthrim" con tanta naturalidad—. "Un cuerpo disciplinado es el reflejo de una mente aguda", dice el dicho, y un Rhaer'san debe tener una mente aguja como un alfiler.
"¿Qué quiere decir con 'Rhaer'san'?... No importa".
—Abuela, recibí la herencia del abuelo Whateley.
—¡Ah, ese pequeño travieso! ¿No habrás usado la Lámpara o sí?
—Sí, Abuela. Vi cosas horrendas...
—Ese Alhazred era un pillo. Mi pequeñito nietecito, ven, deja que tu Abuela te haga un cariño.
Dice agarrándolo en un abrazo. Wandering se siente más tranquilo, ha estado perturbado y nervioso todo el día.
"Y ella sabe".
—¿Cómo puedo superarlo?
—Nietecito lindo, tienes que ser fuerte. Se necesita una larga preparación para soportar las revelaciones de esa Lámpara y esos libros. Pero creo que tu tiempo como ayudante del pequeño Whateley fue suficiente.
Mientras era un adolescente, ayudaba a su abuelo Whateley atendiendo la biblioteca familiar. Su sueño era ser bibliotecario de los Wing, y cuidar los tomos heridos por el tiempo. Sin embargo, ocurrió aquel accidente...
—Lo primero que debes saber es que existen infinitos mundos. Y que el tiempo es una mentira.
Twilight contempla el perfil de Reaver. Parece tallado al hacha en madera de roble.
El mundo no es igual para nadie. De potranca Twilight había tenido un amigo, uno muy grande, llamado Lightdawn. Él le enseñó a leer, a escribir. Gracias a él se enamoró de los libros y de las ciencias. Gracias a él se convirtió en la poni que es ahora.
Él soñaba con ser un gran mago, pero por alguna razón misteriosa, no quedó seleccionado para entrar en la Academia de Magia. A pesar de que en ese entonces era más experto que ella en los intricados caminos de la Magia.
El día en que ingresó fue el último día que lo vio. Lo último que supo de él fue que se marchó hacia el norte, hacia Greifland.
"¿Qué será de ti, Lightdawn?"
No puede evitar evocar a su amigo al ver a Reaver leyendo a tropezones un mapa que lo ha maravillado.
—¡Mira! —dice como un potro— ¡Aquí sale toda Equestria! ¿Cómo hacen estas cosas?
"Nunca ha visto un mapa".
El bajo nivel de educación que tiene Reaver la consterna, pero no la molesta. De hecho le parece divertido... y tierno. "Él desea aprender".
—Es un mapa, una copia del realizado por Piri Reis en 2523, hasta ahora el más exacto —le explica; ahoga la risa al ver su desconcierto.
—¿Para qué sirve?
—Aquí puedes sabes en donde queda un lugar al que quieres ir. Ven, te voy a enseñar...
"A enseñar... como Lightdawn me enseñó a mi".
Spurwing Hollow bulle de actividad. Wandering Wing llegó tempranísimo y ahora camina por las calles de tierra respondiendo los saludos de su gente. Aún tiene miedo, pero las tartas horneadas por su prima Wendy, las bobadas de sus hermanos y la cerveza fría le han templado el ánimo.
"Esas criaturas horrendas".
La Biblioteca de los Wing le ha despejado varias dudas. Durante la Edad Antigua existieron criaturas similares al monstruo que vio, llamadas "yokhama". Su descripción calza a la perfección.
También ha encendido de nuevo la Lámpara, en compañía de la Abuela Wing y otros ancianos Wing. Lo vio sacrificar un cordero, desollarlo y ensartarlo en un palo para que otro monstruo lo asara. Lo vio subirse a un extraño aparato con dos ruedas y pedales; avanzó por entre el aire mortífero y enormísimas bestias sanguinarias y ruidosas hechas de metal de colores y con ojos carnívoros que centelleaban al sol.
Todo fue demasiado horrible, sin embargo la presencia de su Abuela fue suficiente para calmarlo.
"Gracias, Abuelita".
La cerveza artesanal GoldenWing es la mejor de todas en opinión de Wandering. Fría y espumosa, hace que los cobardes sean valientes y a los valientes los vuelve héroes. El pegaso sin alas traga la mitad de una jarra con inspiración sincera.
—Sé que te entrenas con el kthrim, pero ¿Al menos sabes pelear? —le pregunta Gale Travel.
—¿Quién necesita saber pelear cuando tienes una ballesta semiautomática Smûdezh? —se ríe antes de acabarse el resto de la jarra—. Otra cerveza por favor.
—Wandering, no hay nada de malo en pedir ayuda.
—Es vergonzoso e innecesario. Tenemos sangre de indomables, la violencia es algo que se nos da de manera natural.
Se levanta sobre su asiento y grita.
—¡Ndeshem!
Los demás parientes se ríen y comienzan a golpearse. Gale Travel está sorprendido.
—Olvidaba los hábitos de la familia...
—Vamos, no seas un marica —se ríe Wandering antes de un casco anónimo lo derribara de la barra de un golpe a la mejilla.
"¡Hijo de... tu madre!"
Le da con ambos cascos delanteros en la nuca del más cercano. Este se voltea y trata de darle una coz, pero Wandering se arroja atrás de la barra. A Gale Travel lo envían a ese mismo lugar pero de cabeza.
—¡Wandering! ¿En qué cresta estabas pensando?
—¡Probemos técnicas! ¡Yo con mis malas pulgas y tú con el arte marcial que practicas!
Antes de recibir contesta, se levanta sobre la barra y se arroja contra un primo un par de años menor pero de mayor tamaño. Gale Travel se asoma y lo ve que lo arroja lejos pero se levanta y le da de coces con sus patas traseras. El apuesto pegaso sonríe, su hermano antes no se habría atrevido a enfrentarse de ese modo a alguien. La cerveza GoldenWing sí funciona.
"Le ha hecho bien estar aquí. Pronto volverá a ser el pegaso que era antes de aquel maldito accidente".
Canterlot de noche se ve completamente diferente. Guardias Lunares selenitas y Guardias Reales de la División Mágica rondan por los jardines. En siete días han podido prepararse y tienen todo listo.
Como sus enemigos.
El Tornado mira a la Agente. Recuerda el calor de Derpy, cuando sus cuerpos fueron uno sólo. Su cadera recuerda el tacto de sus piernas. Y piensa en Fluttershy.
"Te traicioné".
—¿Cómo llegaron ellos? —dice señalando al Doctor, al Enmascarado, a Stein y a Stormnight.
—Fuimos un buen equipo la otra vez —la Agente sonríe antes de ponerse seria—. Ahora, tendremos que enfrentarnos a Guardias y a sectarios.
—Pero tú eres del SESE, no debería ser ilegal y peligroso —dice el Doctor.
—Debería, pero no es —dice enigmática.
"Cielos. En lo que me he metido".
Con el corazón en la pata, Stein atornillándose su enorme tornillo, se acercan al castillo formando inconscientemente una media luna hasta estar casi a la altura de la muralla secundaria del castillo.
—Tengo a treinta de mis mejores guerreros cuidando el monumento.
—Los Jardines Sunshine están protegidos por la División Mágica de la Guardia Real —indica Stein, elevando una espiral de humo como una plegaria al cielo—. Protegen la Torre de Star Swirl y sobre todo la estatua de Discord.
—¿Estoy autorizado para matar? —pregunta Stormnight preparando su arco.
—Asesina a los sectarios, no a los Guardias —dice el Enmascarado—. Síganme, conozco una forma para llegar sin ser detectados.
Atraviesan la primera muralla, la que separa las casas de Canterlot de las edificaciones reales. A lo lejos, Reaver puede ver la Biblioteca Real, con una gran cúpula que se pierde en la oscuridad de la noche; la Guarnición Marcial, como son llamados los barracones de la Guardia Real; y la Torre de Star Swirl siniestra hiriendo el cielo. Puede ver el castillo escalando el Espolón Stirrup, el trozo de la cordillera Greatring que penetra hacia Equestria.
Cruzan los entomuros como una manada de gatos. Aún no suben la montaña, pero ya pueden ver los Jardines Sunshine, el idilio de Canterlot.
Entre los senderos empedrados con piedrecillas blancas como marfil se alza hierba blanda y cuidadosamente cortada. Hay macizos alzándose como mesas de piedra de donde reposan rosas, hibiscos, lirios y plantas aromáticas. Hay fuentes arrojando agua y un olor a paz llena el aire.
"Qué desperdicio de agua. Winter Soul se pondría a llorar".
El agua es escasa en la mina, y la que hay está estancada y llena de gérmenes. Recuerda una vez que Lobero estuvo enfermo, y entre el calor de su fiebre rogaba por agua fresca. Reaver cruzó a vuelo la montaña y trajo en un sombrero nieve, lo que le valió una tanda de latigazos que casi lo dejó muerto.
—¿Cómo conoces este camino? —pregunta Stein al enmascarado.
—Cuando era un potro me colaba por ahí.
—Chsss —gruñe Stormnight, escudriñando el suelo—. Miren. Huellas frescas de un casco. ¡Maldita hierba corta! ¡Si fuera más larga podría ver bien adónde va y hace cuanto cruzaron!
—¡La estatua está en esa dirección! —dice la Agente señalando al noreste.
"Bien, a proteger a mi socio que me ayudará a tener dinero".
Corren, corren, corren. Son liebres evadiendo troncos y a la vez hormigas sorteando túneles.
Encuentran al primer Guardia Unicornio con la cabeza hundida hasta el fondo de una fuente, con la sangre de su cuello rasgado tiñendo de rojo el agua y el mármol.
"¡Carajo! ¡Estos tipos van en serio!"
—¡Rápido!
El Enmascarado lo levanta. Y todos excepto Stein tienen que sujetar sus estómagos.
El Guardia no tiene rostro.
—¡Estos idiotas están enfermos!
"¡Mierda!"
Siguen corriendo y derramado sobre un macizo está el segundo unicornio muerto. Los músculos del rostro sin piel están volteados hacia ellos. Reaver ve a una mosca posarse sobre la carne descubierta de la mejilla.
"¡Mierda, mierda, mierda!"
Ya pueden ver a los Guardias selenitas de Stormnight. Pero ellos no parecen estar agitados ni tampoco parecen preocupados.
—¡Lanu'berek! —grita el selenita— ¿Todo bien?
—¡Sí! ¡No ha venido nadie! —contesta Darkeye.
Se miran entre ellos, preocupados.
—¡Despliéguense alrededor! ¡El enemigo se acerca!
Los pegasos con alas de dragón forman un anillo defensivo alrededor de Discord. Reaver contempla la estatua. Sí, es como lo ve en sus sueños, sólo que aquí tiene una expresión de miedo puro.
"No te preocupes, yo evitaré que te secuestren. Y después podrás pagarme".
—Tengo un mal presentimiento —dice Reaver, recordando.
—Escucha bien, Reaver —dice una unicornio con los colores del cielo que usa un sombrero y una capa con estrellas y medias lunas—. Lo más importante en la función es el elemento sorpresa.
—Pero yo soy sólo un payaso —indica el saqueador.
—Más aún. Verás, cuando hagas tus actuaciones con tus compañeros, estate atento cuando uno de ellos distraiga la atención del público con alguna payasada. Entonces haces tu número principal —ella sonríe para darle ánimo—. La Grande y Poderosa Trixie te garantiza que si el público no se lo espera, le encantará.
—Gracias por tus consejos, Trixie. Sabes, tus enseñanzas me pueden servir para toda la vida.
"¿Qué habrá sido de Trixie?" —se pregunta—. "Seguramente ya se hizo famosa en el extranjero, como era su sueño".
Oye algo así como un topo gigante arañando la tierra, como si por debajo del suelo una criatura de metal tratara de abrirse paso.
—¿Oyen eso? —pregunta. La Agente Hooves y Stormnight asienten.
Un terremoto. Suelo inestable. Noche de cristal. Barrido de polvo de plata, frío cortante. El suelo se deshace en un estruendo y gracias a sus reflejos saqueadores puede encumbrarse a tiempo, como sus compañeros.
Contempla la estatua de Discord hundirse en el gran agujero y desaparecer.
—¡No! —Reaver trata de alcanzarlo, pero la tierra replegándose le impide llegar.
—¡Tornado! —grita la agente, preocupada— ¡Es peligroso, regresa!
Reaver mira el gran agujero como una puñalada en la carne de la tierra. Oye la alarma de los Guardias Reales.
"¡Maldición!"
Reaver desaparece en la noche.
Twilight tiene que releer varias veces la carta de la Princesa para poder asimilar. Spike ve su cara de perturbación y se preocupa.
—¿Qué ocurre, Twilight?
—Han robado la estatua de Discord —dice casi con temor—. Y planean liberarlo.
Spike se queda de piedra al oír eso. Recuerda todo lo que ocurrió cuando el Señor del Caos fue liberado.
—¿N-no me digas q-que...?
—Sí —dice Twilight como una cascada antigua—. Se necesitan los Elementos de la Armonía.
Lejos, Applejack corre a la casa de Wandering. Toca frenética la puerta. Tan exaltada, que cuando abre la puerta, ella no se da cuenta y lo golpea.
—¡Mier...! —el poni se muerde la lengua para no gritar groserías.
—¡Lo siento! —se disculpa, para añadir—. Wandering, los locos que nos secuestraron han robado la estatua de Discord.
—¡Chiflados resentidos! —grita enojado; inquisitivo, con una mirada de lobo al acecho, dice—: Bonito collar.
Applejack clava en sus ojos de miel quemada sus dos saetas de jade.
—Pensaba si... querrías ayudarnos.
—¡No! —grita casi enojado— ¡Applejack, me caes bien, pero ellos me arrojaron a una serpiente!
—¡Sólo tú y yo hemos vistos los horrores de esos lugares!
—¡Por eso no quiero ir! ¡Y como buena Portadora de la Honestidad, les dirás que van al infierno!
Applejack esperaba que la ayudaría. Decepcionada, intenta decir algo que la urgencia convierte en sólo una mirada. Se da la vuelta y corre hacia el pueblo, desilusionada.
Desde su puerta Wandering la mira correr.
La noticia prende como el fuego sobre la paja seca. En el pueblo los ponis se desesperan. Algunos corren en círculos, gritando; otros intentan esconderse; otros sencillamente gritan histéricos.
Pero Applejack siente que su estómago quiere escapar. Sólo ella ha visto la sangre fría con la que operan los sectarios. "Y Shadow Leader".
Toma su Elemento. Honestidad.
Siendo honesta, ella se quedaría en casa, con sus hermanos y su Abuela. Siendo honesta mandaría todo al cuerno. Pero movida por alguna rara sensación dice:
—Te apoyamos, Twilight.
La unicornio se conmueve ante el apoyo de sus amigas. Fluttershy tiene miedo pero su Elemento centella como una mariposa bajo el vuelo de las hojas en otoño. Y Rainbow Dash no teme, su cabellera de siete colores estila su arrojo y valentía.
Pero todas recuerdan. Recuerdan haberse vuelto contra ellas mismas. Fluttershy cruel. Rainbow cobarde. Rarity aferrada a una roca cual Prometeo. Pinkie apagada como la lluvia fría. Applejack mentirosa como un político.
—¡Chicas! —Reaver desciende del cielo— ¡Las acompañaré!
—¡No! —contestan en coro.
—Es muy peligroso, y-y aterrador... —susurra Fluttershy.
—No me importa —dice Reaver y cuando habla parece arena hirviendo.
"Podrías salir herido".
Las seis lo miran casi con temor. Sí, les preocupa lo que pueda ser del saqueador que han considerado como un gran amigo.
Pero Twilight no encuentra una excusa para no llevarlo. Y en el fondo la presencia casi mística de Reaver calma sus ánimos enaltecidos.
—Bien, Reaver, puedes venir —dice la bibliotecaria— ¡Vamos!
Wandering prepara la pintura ritual de sus ancestros. Es de color azul y parece tener vida propia cuando la derrama en el cuenco.
Había tratado de olvidarse. Pero apenas cerró la puerta se le vino a la mente imágenes de Applejack siendo torturada, imágenes de su esposa siendo torturada. Applejack cayendo a un río caudaloso. Applejack entre los anillos de una serpiente. Applejack cayendo por una pendiente.
Los remordimientos no lo dejan tranquilo.
"Iré. Adelántate".
Se quita la chaqueta. En el libro familiar puede ver distintos modelos de tatuajes. Con la ayuda de un espejo se pinta la mitad izquierda del rostro, y en su mejilla derecha una media luna; sobre su ojo derecho una estrella de cinco puntas. Y así con paciencia cubre su cuerpo con pinturas rituales de color azul. La marca del zorro en sus patas, para ser veloz. El leopardo en su pecho, para darse valor.
"¿Llevo mi ballesta Senriku o mi ballesta Smûdezh?"
Decide llevar la Senriku. Piensa si llevar algún cuchillo o algo, pero resuelve que no. Él es un Wing, la fuerza de sus cascos será suficiente.
Destapa un barril de cerveza GoldenWing que trajo de contrabando y bebe casi la mitad. Siente su corazón acelerarse y pareciera que crece, que es otro Wandering Wing.
"Espera. Necesito una ventaja adicional".
Se lleva una libreta, una libreta... con notas sacadas del Necronomicón.
"¡Ya voy, esposa... quiero decir, Applejack!"
