"Te vuelvo a encontrar"
Te vuelvo a encontrar,con esa misma sonrisa
No era necesario que me invitaras a tomar un café
Te vuelvo a encontrar,mucho más bella que la última vez
Lunes...otro día donde estoy perdiendo los estribos,Pierson me estuvo esquivando toda la maldita semana y yo...solo voy detrás suyo como un perro a su cola. Todo iba muy bien,hasta que tuvimos esa bendita discusión sobre quién cela a quién y sinceramente ya me estaba hartando.
—Veo que te estas divirtiendo.—Bufó al ver a Cake jugar con su bolita de estambre,aún recuerdo cuando Piersón me la regalo no hace más de siete meses.
El sonido de mi celular hizo que me despertara de mi estado de aburrimiento,y sin ganas lo contesté. Se escucharon risas y gritos del otro lado de la linea pero ninguna voz conocida.
—¿Hola?.—Pregunté,pero al instante la llamada se corto.—Genial,seguro fue equivocado.
Entre a Twitter para distraerme un poco,no tenia ni la más mínima idea de que hacer para entretenerme. Hoy era libre,no habría grabaciones y parte de eso es porqué ya se acerca la final de la serie. Contesté un par de Tweets y marqué varios como favoritos,estaba vagando por ahí hasta que me encontré con un tweet de Avan :
"Avan Jogia"
"Es un lindo día para salir,¿No es así? VictoriaJustice"
Me reí por su repentino y gracioso tweet,y sí era un lindo día para salir pero no para mí. No sabía bien que contestarle,así que solo le escribí lo primero que se me vino a la mente:
"Victoria Justice"
"Mas bien,es un lindo día para salir a caminar AvanJogia"
Pensándolo bien,no era un mal día para dar una caminata por el centro. Tal vez me distraería un poco de Pierson y vería algunas tiendas,ahora que lo pienso eso no suena nada mal.
Me levanté y guarde mi celular en mi chaqueta,le puse comida a Cake por si tardaba en venir aunque lo ya estaba lista,salí por la puerta de mi apartamento para caminar donde mis pies me llevaran.
Las cosas últimamente no me están saliendo bien,tuve demasiados problemas estos meses y las peleas con Pierson se incluyen. Pierson era esa clase de chico que no le importaba mostrarse tal cuál es con los demás, y eso fue una de las razones por las cuáles me enamore de él,pero ahora ya no siento ese "amor" que sentía por él,es como si todos mis sentimientos por Pierson se esfumaran como hojas en el viento,genial ya estoy exagerando.
—¡Dios,dame una señal!.—Bufé, y al alzar la mirada me tope con una cafetería.¿Vieron? está era la señal que estaba pidiendo,bien,ya me estoy pareciendo a Jade West.
Entre a la cafetería y me dirigí a una de las primeras sillas,espere a que alguien me atendiera,necesitaba café para calmar un poco mi estrés.
—Hola,¿Puedo ayudarle?.—Me preguntó una de las chicas del lugar.
—Sí,quiero un café común,por favor.—Le pedí.
—Enseguida,señorita.—Al decir esto,se retiro.
Empecé a golpear la mesada con mis dedos mientras tarareaba una canción cualquiera,mis ojos observaban cada parte del lugar,no era tan llamativo ni tan formal,pero era un lugar cómodo y agradable.
—Aquí tiene.—La chica me dejo el café frente a mi,y yo solo asentí en agradecimiento para que luego está se fuera.
Aburrida,agarre el café y lo bebí mientras leía una de las revistas que se encontraba en la mesada del lugar. Me quede pensando en que haría con mi vida ya que no sabría que hacer luego que terminara Victorious,tal vez siga la carrera de cantante,o busque algo no tan simple para hacer.
—Un café con dos de azúcar,por favor.—Una voz conocida retumbó por mis oídos. Gire rápidamente,encontrándome con una melena que ya había visto antes.
—¿Laura?.—Pregunté,y ella se giro con rapidez,provocando que mis ojos se encontraran con los suyos y aquella sensación volvió a mi pecho.
—¿Qué haces aquí?.—Lanzó una mueca,¿Qué fue eso?.
—¿Qué pidió,señorita?.—Preguntó la camarera.
—¡amm!.—Giro a ver a la chica.—Un café con dos de azúcar.
—En un minuto se lo traigo.—Se retiró.
—Vaya.—Suspiré.—Si no fuera por esto,ya pensaría que me estás siguiendo.—Reí,pero ella solo bajo la mirada incomoda "¿Dije algo malo?."
—Bien...—Mordió su labio inferior.—¿Qué haces aquí?.
—Pues vine a lo mismo que tú.—Le contesté confundida.—A tomar un café.
—Ya lo se.—Bufó.—Me refiero a que por que razón te apareces por donde vaya.
—No lo se.—Me escogí de hombros.—¿Casualidad?.
—Como digas.—Rodó los ojos.
—Aquí tiene su café.—La chica le dejo el café frente a ella.
—Gracias.—La escuche murmurar cuando la mecerá se retiro.
La miré detalladamente,no lograba descifrarla,parecía bipolar pero a la vez no. Pero algo en mi sabía que le incomodaba mi presencia y eso por alguna razón me molestaba.
—¿Te molesta mi presencia?.—Le pregunté.
—¿Qué?.—Me miro con el ceño fruncido.—Claro que no.
—Pues pareciera que fuera así.
—No es eso.—Negó.—Es solo que me siento incomoda al hablar con extraños.
—Nos vimos dos veces,no deberías considerarme como una extraña.
—Lo siento,no me acostumbró a que me sigan.—Suspiró.
—¡Oh,vamos!.—Exclamé un poco molesta.—Ni que fuera una acosadora,o una pedofila.
—Bien...
—No te entiendo.
—¿Qué haces aquí?.
—¿Otra vez? Ya te dije que estoy aquí por la misma razón que tú...—Ella me miro extrañada.—Por un café.
—Qué respuesta más convincente.—Lanzó una mueca mientras otra vez dejaba de mirarme.
—Pareciera que me odiaras,a cada rato desvías la mirada como si yo fuera el peor de los monstruos.—Le dije ya harta de la situación.
—Hablas mucho.—Sonrió tímidamente.
—Es porqué me exasperas,¿tan mal te caigo?.
—¿Qué?.—Me miro con el ceño fruncido.—No me caes mal.
—Entonces,¿Por qué actúas de esa forma conmigo?.
—Ya te dije,recién te conozco.—Volvió a desviar su mirada de mi.
—Bien...—Suspiré.—Háblame de ti.
—¿Como?.—Me miro sin entender.
—Dime algo de tu vida para que nos conozcamos un poco, y tal vez deje de ser una "extraña" para ti.—Le dije seria,a lo que ella solo asintió.
—Pues...—Sus labios se fruncieron,y luego soltó un bufido.—No se me ocurre ningún tema de conversación.
—Bien.—Suspiré.—Yo te preguntare,¿Está bien?.
—Suena Lógico.
—Empecemos con lo más simple,¿Cuando cumples años?.
—El 29 de noviembre.—Soltó sin protestar.—¿Tú?.
—El 19 de febrero.—Vi como sus ojos se abrieron de la impresión.—¿Qué sucede?.
—Nada,es que me sorprende que pronto vas a tener veinte.—Me respondió aún sorprendida.
—Parece que si me estuviste escuchando la última vez que nos vimos.—Le dije burlona,y vi como sus mejillas se tornaron rojas y bajaba la mirada rápidamente.
—Sí,siguiente pregunta.—Pude ver como se ponía nerviosa,ya que la vi morderse el labio inferior.
—¿Cuantas hermanas tienes?.
—Una.—Respondió y me miro.—Se llama Vanessa Marano.
—Vaya.—Sonreí.—Yo igual tengo una y se llama Madison.
—Tenemos algo en común.—Rió.
—Sigamos.—Le contesté riendo,ella asintió.—¿Cuál es tu color favorito?.
—Tengo una gran obsesión por el rojo pasión.—Sonrió ilusionada.
—¿Alguna razón en especial?.
—Puede ser.—Al decir eso,pude ver como su sonrisa se borraba.
—Está bien.—Murmuré.—¿Vocación?.
—La música.—Volvió a sonreír.
—¿No te gusta actuar?.
—Sí,pero siempre he sido apegada a la música.—Me confesó tímida.—De niña siempre quise ser cantante,cuando tenia cuatro años...escribía canciones,realizaba melodías y se las cantaba a mis padres.
—¿Escribías canciones a los cuatro años?.—Le pregunte impresionada.
—Se podía decir que sí,pero aprendí a tocar el piano a los once,allí si me desarrolle más con la música.
—¿Por qué no estas empezando tu carrera musical?.
—Por miedo.—Mordió su labio inferior.—No es que me moleste la opinión de los demás,o algo así por el estilo...es que siento un temor grande a que la gente no le guste como canto.
—Te entiendo.—Le confesé sonriendo nostálgica.—Yo tuve algo parecido,cuando tenía que cantar por primera vez en Victorious,sentía un miedo a que los demás no les gustara mi voz,pero al final les termino gustando.
—Cantas genial,en cambio yo cuando cantó frente a miles de personas...—Suspiró.—No se,es como si mi voz sonara apagada.
—Es normal,ya veras que muy pronto podrás subir a un escenario sin temor alguno.
—¿Enserio lo crees?.
—Sí,te aseguro que algún día seras una gran cantante.
—Te creó.—Sonrió mientras bebía un poco de su café.
—¿Tuviste tu primer beso?.—Negó.—¿Alguien en especial?.
—Hay un chico...—Susurró sonrojada.
—Qué bien,¿Y quien es el afortunado?.—Intente formular bien la pregunta,no sabía por que me hervía la sangre al saber que a ella le gustaba alguien.
—Mi Co-estrella.—Pude ver como sus ojos brillaron al mencionarlo.—Su nombre es Ross Lynch.
—Es un chico muy afortunado.—Intente sonreír.
—No estaría tan segura.—Al instante sus ojos dejaron de brillar y su sonrisa se borro.
—¿Por qué?.
—No se si él siente lo mismo,tal vez me ve solo como su amiga.—Bajo la mirada.—Y eso me duele mucho.
—¡Oye!.—Ella me miro.—No te desanimes,tu no sabes eso,tal vez si le gustes.
—O tal vez no.—Lanzó una mueca.
—Si fuera así,créeme que sería un chico muy tonto por no ver lo que tiene en frente.
—¿Tu crees que él sienta lo mismo?.—Me miro esperanzada.
—Es cuestión de tiempo,pero créeme que seguro a él le gustas.—La animé,tratando de ignorar ese enojo que corría por mis venas.
—Gracias.
—No hay de qué.
Pasamos el rato charlando,contándonos cosas de nuestras vidas,o anécdotas del pasado. Laura parecía diferente,pude ver un deje de inocencia y humildad en su forma de ser,eso de alguna manera termino cautivando más mi interés por esta chica,qué se estaba robando más que solo mi atención.
—¿Quieres caminar un rato?.—Le propuse
—¿Contigo?.
—No,con Justin Bieber.—Le dije sarcástica,lo que provoco una risita de su parte.
—Está bien...—Asintió entre risas.—Será tranquilo y relajante caminar un rato.
Seguimos hablando mientras terminábamos lo que quedaba del café,qué por cierto ya estaba frió.Cuando terminamos,pagamos y nos fuimos de la cafetería un poco a las risas. En el camino el silencio volvió a reinar,lo que me provocó un poco de molestia ya que odiaba cuando eso pasaba.
—No sabía que te gustaba el helado de vainilla.—Intente romper esa tensión que nos rodeaba,y ella volteó a verme,un poco confundida por mi pregunta.
—Es que tiene un cierto sabor que me fascina.—Sonrió.—Si no sabías que decir,me hubieras dicho.
—Yo...—No pude evitar sonrojarme,y más por su risa ante la situación.
—Parece que el gato te comió la lengua.—Volvió a reír a carcajadas.
—Muy graciosa,Marano.—Rodé los ojos.
—Lo siento...—Sonrió y su mirada se poso en un lugar.
—¿Qué sucede?.—Paré de caminar,al ver que ella había parado en secó.
—Es un parqué.—Señalo un parqué no tan lejos,y yo mire en esa dirección.—¿Podemos ir?.
—Claro,¿Porqué no?.
Pude ver como sus ojos se iluminaron como si le hubieran dado el mejor regalo de su vida,no se porqué pero me pareció tierna,al parecer le encantan los parqués. Caminamos por la calle hasta llegar al parqué,nos detuvimos frente a una gran fuente que se encontraba en medio del lugar.
—Una fuente.—El brillo en sus ojos volvió a hacer presencia.
—¿Nunca has visto una?.—Le pregunté burlona pero no respondió,solo me tomo del brazo y prácticamente me arrastro hasta llegar frente a la gran fuente.
—Es enorme.—Soltó mi brazo,y se sentó cerca de la fuente.
—Procura avisar cuando me tomes del brazo.—Le aconseje mientras me sobaba donde me agarró.
—Lo siento...—Murmuró.
—¿Qué haces?.—Me senté junto a ella.
Ella no me respondió,solo metió su mano derecha dentro de la fuente y con sus dedos trazo círculos en ella,esta chica si que es extraña,primero me arrastra a una fuente y ahora traza dibujos en ella,creó que el café le afecto demasiado.
—Cuando era niña...—Confesó.—Me encantaba pedir un deseo y tirar la moneda a la fuente,con el objetivo de que se cumpliera.—Sonrió triste.—Pero nunca se cumplía,era obvio con la inocencia que tenia.
—No te culpo,cuando era niña creía en Santa Claus.—Confesé avergonzada.—Un día no dormí,por que planeaba secuestrar a Santa para que me diera esa bicicleta que siempre quise,pero me lleve la grata sorpresa al ver a mis padres poniendo los regalos,ese día mi infancia se arruino.—Ella rió.
—¿Secuestrar a Santa?.—Me pregunto incrédula.
—No me culpes,era solo una niña.—Ambas reímos por mi comentario.
Pasamos unos cuantos minutos allí sentadas,cuando de pronto sentí una gota caer en mi mejilla. Mire el cielo y pude ver que se avecinaba una tormenta,volví a mirar a Laura y ella tenia la misma expresión de "va a llover" qué yo.
Nos levantamos con rapidez,y tratamos de buscar un "refugio" contra la lluvia. Literalmente corríamos bajo la lluvia,qué por cierto se hacía cada vez mas fuerte a cada paso que dábamos.
—Detesto la lluvia.—Pare al igual que ella,para recuperar fuerzas.
—A mi me encanta.—La mire con el ceño fruncido.—¿Porqué me miras así?.
—¿Como te puede gustar la lluvia? Eso es lo menos que me esperaba de ti.—Le respondí en tono burlón.
—Es por que tu solo le ves el lado negativo.—Me dijo en forma de regaño,con una sonrisa de oreja a oreja.
—¿Bromeas?...—Negué disgustada.—¿Cuál es lo positivo de refriarse y tener la ropa mojada? Porqué en mi punto de vista,eso es fatal.
—Tori,no seas gruñona.—Comenzó a girar bajo la lluvia.—Bajo la lluvia se puede hacer muchas cosas.
—¿Como cuales?.
—Bailar,o imitar al Titanic.—Alzó sus brazos,mientras giraba bajo toda esta bendita llovizna.
—Oficialmente se te desintegraron las neuronas.—Bufé.
—Malhumorada.—Me contestó entre risas.
—Eres extraña.
—Es que me encanta los días de lluvias.—Paró de girar,para mirarme con una sonrisa tal cuál niña de cinco años.
—Y rara.—Estornude.—Genial,vamos a buscar un refugió antes de que me resfrié peor.
—Como tu digas.
La tome del brazo y fuimos corriendo hasta llegar bajo un árbol,donde las gotas de lluvia no caían con tanta fuerza. Solté su brazo y pase una mano por mi mojado cabello,odiaba cuando llovía porqué siempre me terminaba empapando.
—Pareces la llorona.—Escuche su voz en tono divertido.
—Me gustaría que te miraras en un espejo,estas peor.—Le respondí entre risas,al ver que tenia el maquillaje corrido y el pelo desreglado. Parecía un demonio de esas películas de terror de hoy.
—Yo solo quiero estar en mi casa y ver Harry Potter.—Exclamo fingiendo enojo.
—¿Harry Potter?.—Fruncí el ceño.
—Es que tengo una cierta obsesión por sus libros y películas.—Sonrió.
—El café te afecto demasiado.—Le contesté riendo,mientras estrujaba mi cabello con ambas manos.
—Perdón Llorona,pero el café no es droga.—Rió.
—Volvemos a lo mismo,ya te dije que tu te ves peor.—Le hable un poco molesta.
—¿Y quién te dijo que te ves mal?.—Me miro de arriba para abajo.—No estas tan mal.
—Qué graciosa,Marano.—Me acerque a ella,a tal punto que solo dos centímetros nos separaban.—Igual tu te ves peor.
—Sí,claro.—Rodó los ojos.
La mire detalladamente,tenia unos grandes y hermosos ojos chocolates en un tono café oscuro,qué me hipnotizaron al instante ¿Qué me pasaba?. Mi vista bajo con rapidez a sus labios,unos perfectos y finos labios,estaba tratando de controlarme porqué no se que mierda me pasaba con esta chica,siempre perdía los estribos con solo mirarla.
—Tienes unos labios muy cautivantes.—Solté sin abrió los ojos al tope,lo sentí porqué pude ver como su piel se tensaba.
—¿Qué...Qué dijiste?.—Tartamudeo Asustada.
—Eres hermosa.—Volví a soltar sin pensar.
Ella abrió la boca para decir algo,pero ya era demasiado tarde,mis labios ya habían chocado contra los suyos. La tome de la cadera con fuerza al sentir que quería separarse,empezó a forcejear conmigo mientras que yo profundizaba aún más el beso,haciendo que la espalda de Laura chocara contra el árbol,la tenía acorralada y sin escape.
De a poco pude sentir como sus labios comenzaban a corresponderme,pase mis brazos por su cintura atrayéndola más a mi cuerpo y profundizando aún más el beso. Ella cerró sus ojos al instante y yo ya había perdido todo el control sobre mi misma,quise abrir su boca pero al parecer la realidad volvió ya que ella abrió sus ojos y rápidamente me empujo lejos de ella.
—¡¿Qué mierda fue eso?!.—Tapó su boca con su mano derecha.
—Lau...—Volví a la realidad,y fue un golpe duro ver el error que acababa de cometer.
—¡¿Por qué me besaste?!.—Gritó mientras se destapaba la boca.
—No lo se.—Le dije,no estaba mintiendo.
—Mi primer beso...—Murmuró y sus ojos se llenaron de lagrimas,me sentí miserable.
—Laura,déjame explicarte.—Intente acercarme,pero ella me hizo un ademán con la mano a que ni lo intentara.
—¡Aléjate!—Gritó entre lagrimas.
—Laura...
—¡No!.—Volvió a gritar desesperada.—Arruinaste mi vida.—Sollozó.
—Solo fue un beso.—Trate de tranquilizarla,pero no funciono.
—No fue solo un beso...fue mi primer beso.—Me miro dolida.—Y yo no lo quería contigo,puede ser una tontería,pero era importante para mí.
—Perdóname.—Le suplique.
—El daño ya esta hecho,Tori.—Cerro sus ojos con fuerza,mientras las lagrimas cubrían su rostro.
—Perdón,no sabía lo que hacía,ni se por que lo hice.—Ya me sentía miserable con solo verla llorar y saber que la causante era yo.
—Estas loca...—Abrió sus ojos,y pude ver rencor e ira en ellos.—Eres una maldita enferma.
¿Escucharon eso? Es el sonido de mi corazón partiéndose en mil pedazos,todo lo que ella decía era verdad y me dolía peor que el mismísimo infierno.¿Qué rayos pasaba por mi mente cuando pensé en besarla? Dios,me siento horrible y más al saber que engañe a Pierson,soy de lo peor.
—Si pensaste que esto iba suceder de otra forma,pensaste mal.—Escupió con odio.—No me interesas,más bien,no me interesan las mujeres de esa forma.
—A mi tampoco,no se lo que me pasó.—Podía sentir las lagrimas empezar a caer de mis ojos.
—Dios...—Gruño.—Y yo te conté casi toda mi vida,qué estúpida fui.
—Lau...
—¡Lau,nada!.—Volvió a gritar.—Esto jamás ocurrió,fue solo un error ¿Oiste? Un horrible error que nunca debió pasar.
—Perdón.—Baje la mirada.
—No quiero volver a saber más nada de ti.—La sentí decir cada palabra con un deje de odio.—Si me ves algún día,ni te acerques,no te quiero en mi vida.
—Te entiendo.—La mire dolida.
—Tranquila,no te arruinare la carrera ni haré algo en contra tuyo.—Me observo fríamente.—Solo te quiero lejos de mi,no me busques ni trates de encontrarme.
—Calma,no lo haré.—Suspiré.Era lo único que podía hacer por ella,ya la dañe lo suficiente como para seguir haciéndolo.
—Quiero que sepas que te odio.—Me hablo en un tono seco y sin emoción.—Gracias por arruinar mi vida,Tori.
—Lo siento,no quise hacerlo.—Volví a bajar la mirada.
—¡Cállate!¡Haz como si nunca me hubieras conocido, ¡¿Oíste?¡.—Suspiró.—Hasta nunca,Victoria Justice.—Lo último lo dijo en un tono tan vació y lleno de rencor,qué me dolió.
Alcé la mirada y solo pude ver como su silueta desaparecía bajo la lluvia,lo estropeé y arruine su vida.¿Por qué mierda la bese? No lo entiendo,pero ya es demasiado tarde porqué ya la había lastimado,lo más sensato que puedo hacer es no volver a pensar ni hablar del tema,hacer como si Laura Marano nunca hubiera aparecido en mi vida y tratare de olvidar que una vez la conocí,es lo mejor qué puedo hacer.
—Adiós,Laura.—Le susurré a la nada.
Esa sería la última vez que su nombre saldría de mis labios,sería la última vez que la nombraría...ahora no tocare más tema sobre esto,solo debo saber y aprender una sola cosa...Yo nunca conocí ni me crucé a Laura Marano,nunca.
Tranquilas,este es como el inicio de la novela,ahora empieza el reencuentro de esta dos chicas después de cuatro años sin verse, ;),espero que les haya gustado,dejen Reviews,chao y las quiero.
