DE CADENAS Y LIBERTAD
Descargo de responsabilidad: Akatsuki no Yona no me pertenece.
"Para la actividad: Parece que va a lloverdel foro El feliz grupo de hambrientos".
Frase: 22. Libre... propuesto por loveangel7.
...
Libre, libre para retomar su nombre, para volver a su gente, libre para amarla como siempre lo ha hecho pero sin el peligro constantemente acechando a sus espaldas, libre de saberla suya y que nunca sonreirá felizmente entregándola a otro. Mira el cielo, sintiendo las pequeñas manos de ella, de su princesa, porque siempre será su princesa aunque ahora sea la reina, deslizarse entre sus cabellos, y es por eso, entre algunas otras cosas, que amaba recostarse en su regazo debajo de la sombra de algún árbol. Si Yoon los encontrase, probablemente los aleccionaría sobre el comportamiento apropiado por el que deberían regirse los reyes de Kouka, pero Yoon no estaba allí ahora.
Sabe que está en problemas cuando su mirada conecta con esa amatista, que lo mira desde arriba con el ceño fruncido.
—No me estabas escuchando —reclama Yona con un puchero indignado que hace que Hak levante la mano y le pellizque la mejilla mientras sonríe.
—¡Hey!
—No puedes esperar que hagas eso, princesa —dijo señalando al movimiento que hacia Yona con los dedos en su cabello—, y que te preste atención al mismo tiempo, además —agregó—, el tiempo es perfecto para una siesta, ser de la realeza es más cansador de lo que esperaba —dijo y Yona rodó los ojos.
—Bueno, duerme, pero si Yoon nos encuentra, le digo que fue idea tuya.
—Eso es trampa.
—Lo tomas o lo dejas.
—¿Quién te enseñó a negociar?
—La vida.
Hak asintió entendiendo todo lo que les recordaba aquella respuesta.
…
Sus ojos se abren de golpe, su respiración ligeramente agitada, las gotas de sudor formándose en su frente. Solo toma un par de segundos para recordar donde está, las manos de Yona ya no se deslizan sobre su cabello, ahora una descansa sobre su pecho y otra sobre su cabeza, la mira dormir contra el tronco del árbol y una sonrisa mínima aparece en sus facciones cansadas y atormentadas por el sueño que aún lo persigue y que quizás siempre lo hará. Las pesadillas que le recuerdan cómo fueron sus manos, su arma la que atravesó las carnes del que una vez consideró un hermano, cómo fue él, el que extinguió la vida de sus ojos, porque las manos de Yona no debían mancharse con más sangre, especialmente no con la de Soo-Won, él, Hak cargaría con el peso de esa acción, con el dolor… Por ella, por todos.
Mira a Yona y respira la tranquilidad a su alrededor, todo está bien, hizo lo que tenía que hacer.
Eran libres, de amar, de volver a casa, de retomar lo que les fue negado, libres de tener que esconderse en las sombras, de respirar con tranquilidad, de dormir una noche entera, libres para ser quienes querían ser, quienes podían ser.
Sí, él era libre… Aunque algunas veces fuera prisionero de sus pesadillas.
