Título: Willing

Autor: DebsTheSlytherinSnapefan

Traducción: Traducciones. A ver qué sale

Enlace a la historia original: s/9508339/1/Willing

Resumen:DomSeverus/SubHarry. Harry lleva desaparecido desde los nueve años, el mundo mágico ha estado buscándole durante siete años en vano. Tiene diecisiete cuando le encuentran, pero les aguarda una sorpresa si piensan que va a hacer lo que ellos quieren. Resulta que Harry es un metamorfomago y conoce a Severus desde hace años. Las maquinaciones de Dumbledore son descubiertas y una conmoción les sacude a todos.


Desde aquí, el equipo de Traducciones. A ver qué sale. Nos gustaría agradecer a DebsTheSlytherinSnapefan el habernos permitido traducir esta historia.

¡Muchas gracias! ^_^


Capítulo 15

Giros Inesperados


—Ya es suficiente —, dijo Dumbledore, poniéndose en pie—. Debemos encontrar a Harry Potter; todavía está dentro de los muros de Hogwarts y probablemente hambriento —, dijo para que dejasen de interrogarle. No podía creer que hubiese metido la pata. No había estado preparado para sus preguntas; no le habían pillado con la guardia baja de aquella forma en mucho tiempo. Internamente maldijo a Severus por su aguda valoración; desafortunadamente no podía hacer nada acerca de ello ahora. Si pudiese hacer retroceder el tiempo, habría dicho simplemente que había usado el conjuro de localización. Este indicaba la zona general donde se encontraba el mago o bruja deseado. Sólo podía ser usado en unos cinco a ocho kilómetros de radio de la persona a la que estabas rastreando, dependiendo de cómo de poderoso fuese el objetivo. Ciertamente no ayudaría en un castillo mágico lleno de magos y brujas.

—Albus, no cambies de tema. ¿Cómo localizaste al muchacho? —solicitó saber Moody, perfectamente consciente de la táctica del Director. Había interrogado a muchos magos oscuros en sus tiempos; ellos intentaban irritarte, cambiar de tema, y argumentar todo tipo de cosas para conseguir librarse de ti. No les funcionó a ellos, y estaba condenadamente seguro de que no iba a funcionar allí. Albus no se iba a escapar con tanta facilidad, fuese amigo o no. Moody estaba enfureciéndose con el Director rápidamente, no tenía derecho a amenazar a Shacklebolt como lo había hecho.

—Uno de mis contactos me informó de que había un chico que se parecía a James Potter en el lugar. Inmediatamente busqué a Remus y Sirius antes de ir a recogerle —, respondió Albus con calma, con su habitual resplandor ausente. Su ojo temblaba ligeramente, debido al hecho de que su propia Orden estuviese interrogándole. Cambiar de tema u ordenarles hacer algo siempre había surtido efecto antes para distraerles. No le gustaba cómo le miraba todo el mundo, sobre todo después de lo que había hecho por el mundo mágico.

—Eso no es cierto, podría haber sido cualquiera; ni siquiera se parece tanto a James —, contradijo Sirius al viejo mago, saliendo de su enfurruñamiento depresivo para aportar su granito de arena.

Severus reprimió una sonrisita burlona; no tenían ni idea de lo poco que se parecían. Tenía el mismo color de pelo que Potter, pero la similitud llegaba hasta ahí. Había un poco de Lily en él, cerca de los ojos y el rostro, pero era más bajo de lo que habían sido sus dos padres. Eso era sin duda debido a la desnutrición. El resto de Harry era puramente él mismo, y así es como a él le gustaba. No le habría importado si el chico hubiese sido el doble de James, sin embargo; se había enamorado, para su consternación, y cuando Severus entregaba su corazón, lo hacía totalmente.

—Sugiero que vayamos a Hogwarts y comencemos a buscar, peinaremos cada centímetro del colegio hasta que le encontremos —, declaró Dumbledore, su rostro una máscara de irritación.

—Tengo un trabajo al que acudir —, dijo Shacklebolt, poniéndose en pie y pensando, bueno, tenía uno por ahora al menos. Los meses siguientes no podía decirlo. Quizá debería informar a Cornelius Fudge de que había mentido durante la investigación. De esa forma Dumbledore no tendría ningún control sobre él… pero su trabajo lo significaba todo para él. Había sacrificado mucho para llegar donde estaba, incluyendo el hecho de que no tenía una familia porque trabajaba constantemente. Era el responsable del departamento de Aurores, asumiendo el puesto de Rufus Scrimgeour, que era ahora consejero y subsecretario del Ministro—. Tendrás que hacerlo sin mí.

—Y sin mí —, dijo Tonks, y ambos se fueron sin decir ni una palabra más, sus rostros tensos y su calma visiblemente alterada por lo que acababa de tener lugar.

—¿Qué pasa con aquellos de nosotros que tenemos clases que impartir, Albus? —preguntó Minerva, sus labios apretados una vez más.

—Encontrar a Harry es más importante; dad a los alumnos tareas en la biblioteca —indicó Albus—. Os veré de regreso en Hogwarts —. Entonces, entrando en la chimenea, Albus dejó Grimmauld Place para dirigirse de vuelta al colegio.

—¿Crees que estaba diciendo la verdad acerca de cómo encontró a Harry? —preguntó Ginny a su madre.

—No lo sé, cariño —, dijo Molly, tratando de sonar normal y fracasando en el intento. Estaba definitivamente afectada por la confesión del Director.

—Vamos; volvamos a Hogwarts —, dijo Arthur—, hiciese algo ilegal o no, Harry está en algún lugar del castillo, probablemente helado y famélico. Debemos hacer lo que podamos por ayudarle; puede estar perdido e incapaz de regresar.

—Bien, entonces regresemos —, dijo Vance, y la rechoncha bruja en cuestión se puso en pie; llegó a la chimenea en primer lugar y se desvaneció.

—¿Y si Harry no quiere tener nada que ver con el mundo mágico? —preguntó Bill, pensativo.

—Nadie puede obligarle, legalmente es un adulto. Si llega a ese punto, regresará al mundo muggle —, dijo Arthur firmemente. Esa declaración realmente sorprendió a todos allí; Arthur apenas era capaz de enfrentarse a su mujer, ni que decir tiene de tomar decisiones independientes de un grupo.

—Vosotros vais a ir a clase; no os quiero buscando a ese chico —, decretó Molly, dirigiéndose a sus dos hijos menores. No confiaba en que él no les hiriese; la había amenazado a ella, y maldita sea si iba a permitir que algo le ocurriese a su familia.

—¡PERO MAMÁ! —, protestó con vehemencia Ginny. No quería perderse la diversión; realmente quería conocer a Harry Potter. Ginny había crecido con historias acerca del chico-que-vivió, y había estado cautivada desde entonces. No le importaba lo que los otros decían, o incluso su madre, llegado el caso.

—Sin peros, Ginny, tú no vas a buscarle —, dijo Molly con determinación. Ella ni siquiera podía decir el nombre de Harry, había estado llamándole 'él' o 'chico' desde aquel día. Incluso aunque no lo admitiese, Harry la había aterrorizado; con sus ojos llenos de odio y furia. Se había enfrentado a Mortífagos sin el miedo que Harry invocaba en ella.

—Ella puede hacerlo si quiere; pero vendrás conmigo, no quiero que vayas vagabundeando por ahí por tu cuenta —, dijo Arthur, volviéndose para mirar a su hija con severidad. Eso sería mejor que si ella vagase sola y acabase tan perdida como Harry debía estarlo. Arthur no se había encontrado con el chico todavía; a pesar de sus acciones hacia Molly, no estaba en su naturaleza menospreciar a nadie. Comprendía cómo se sentía Harry, después de todo le habían traído a un castillo mágico y le habían mantenido encerrado, y había reaccionado como cualquier adolescente habría hecho. Molly no parecía comprender eso, aunque no es como si hubiesen hablado de ello a menudo. Necesitaba hacer que lo entendiese, sin embargo; Harry estaba pasando por muchas cosas ahora—. Ron, si vas a ir, quiero que estés con tu madre; tú también, Hermione. Fred, George, no os separéis. Quedaos juntos.

—Sí, papá —, dijeron sus hijos más jóvenes, sonriendo con júbilo. Había admiración en su voz; su padre nunca había salido en su defensa de esa forma antes, incluso cuando tenía una opinión diferente a la de su madre acerca de algo. Como cuando había estado tan excitado de saber cómo había volado el coche, pero en cuanto su madre comenzó a gritar él había cambiado de opinión, y les había dicho que estaba decepcionado con ellos. Los otros Weasleys se miraron unos a otros medio divertidos, medio asombrados.

Severus resopló, meneó su cabeza, y rápidamente se marchó, exasperado hasta lo indecible. Realmente no podía soportar a nadie en la maldita Orden. Nunca admitiría estar impresionado con el repentino crecimiento espinal de Arthur. Si el hombre hubiese sido un Animago, siempre habría imaginado que trataba de un invertebrado. Él habría usado una rata como ejemplo, pero sabía que tenían columna vertebral, de hecho; había diseccionado unas cuantas en sus tiempos. Había preparado pociones experimentales, y había tenido que hacer una 'autopsia' para ver el daño o los efectos que causaban.

Echando un vistazo a sus aposentos, su corazón saltó a su garganta cuando no pudo ver a Harry inmediatamente. Se relajó, recordando que habría sentido algo a través de su vínculo si el muchacho hubiese estado angustiado. Todavía estaba allí, o al menos era mejor que estuviese; si no, se aseguraría de que no intentase algo así de nuevo. No reaccionaba bien cuando estaba preocupado; de hecho odiaba estarlo. Comprobó el dormitorio primero, y fue recompensado con la visión de su sumiso tumbado en la cama. De una forma bastante provocativa, pero eso podía haber sido sólo su imaginación. Estaba leyendo un libro, o más bien escuchando uno; él no lo había hechizado, su pequeño bribón lo había hecho él mismo con éxito. Parte de él quería pedirle a Harry que dejase de usar magia, pero no podía hacer eso. Él no podría impedir que Harry utilizase su poder, de la misma forma que sería incapaz de dejar de usar el suyo propio. Sólo era cuestión de tiempo que le encontrasen, a pesar de sus precauciones; estaba bastante inquieto acerca de qué ocurriría cuando lo hiciesen. Era hora de contarle todo a su sumiso.

—Harry, ven a la sala de estar —, dijo Severus antes de dar la vuelta y abandonar la habitación. La tentación era casi excesiva como para soportarla, considerando que Harry sólo llevaba puesto su albornoz. Tenía demasiadas cosas que hacer; no podía, por mucho que le gustase, hacer a su sumiso gritar y retorcerse de placer ahora mismo… aunque esta noche sería algo muy diferente.

Harry cerró el libro, y con curiosidad fue a la habitación, sentándose en el sofá y esperando a que su Dominante se uniese a él. Severus no tardó demasiado; Harry se preguntó qué diablos habría ocurrido para ponerle tan… serio y defensivo. O más bien más serio de lo habitual, porque Severus era bastante solemne la mayor parte del tiempo.

—¿Cuánto de la conversación entre Minerva y yo escuchaste? —preguntó Severus encarándose con Harry con determinación.

—Sólo la oí pidiendo conocerme —, dijo Harry, encogiéndose de hombros.

Severus hizo memoria acerca de su charla y se dio cuenta de que Harry sólo había escuchado el final. Quizá era por eso que no había dicho nada, ni le había preguntado más acerca de ello—. Fui a ver a Arabella Figg ayer; Minerva me acompañó —. Harry se puso rígido y una mirada terrible apareció en su rostro. Snape sólo podía imaginar las obscenidades que estarían teniendo lugar tras aquellos ojos verdes.

—Lo que nos dijo fue… desconcertante, cuanto menos —, continuó Severus—. Parece que el director PODRÍA haber estado al tanto de que tú habías huido, y definitivamente sabía que estaban maltratándote —. Esto no pareció sorprender a Harry lo más mínimo.

—La señora Figg guardó cartas, copias de las suyas propias y todas las respuestas del Director —, continuó Severus—. Queremos encontrar la prueba definitiva antes de decírselo a nadie.

—¿Y pensáis que escucharán incluso si ven la prueba? —preguntó Harry con escepticismo. Esa no era la manera en la que funcionaba el mundo; ellos enterraban la prueba de cualquier cosa que no quisiesen saber, y simplemente fingían que no había pasado. El Director estaba en una posición de poder; tenía control sobre todo el mundo. De otra forma esos malditos idiotas estúpidos que seguían llevándole comida le habrían dejado escapar. No esperaba que nada cambiase.

—Sí. Descubrirás en este mundo que cuanta más estima se tiene a alguien… más dura es la caída —, dijo Severus, una sonrisita sádica adornando sus labios. Ciertamente no era un gesto que Harry estuviese acostumbrado a ver en Severus, y para el muchacho le hizo parecer condenadamente sexy. Estaba muy contento de tener en su vida a alguien tan hastiado del mundo como él. No habría podido soportar a un Dominante despreocupado que viese todo con una visión simplista. Las cosas no era sólo blancas y negras, buenas y malas; había una mezcla y algunas veces, sólo algunas veces, la gente podía sobreponerse a la forma en la que habían sido criados, desviándose del camino de baldosas amarillas y creando su propio sendero. Eso era exactamente lo que Severus había hecho; había visto la oscuridad y había triunfado sobre ella. Harry gateó hacia su Dominante, deteniéndose a la distancia justa para tocarle, esperando por su consentimiento. Cuando lo hizo, Harry se sentó en su regazo; no había ningún otro lugar en el mundo donde prefiriese estar.

Severus se movió ligeramente, alineando sus incitantes erecciones juntas—. Remus Lupin ha mantenido el hecho de que estás aquí… en secreto —, añadió Severus cuidadosamente, recordando que debía contarle todo a su sumiso. Lo cual de hecho era extremadamente difícil mientras el chico se mecía provocativamente contra él.

—¿Y qué? —preguntó Harry de forma insolente, dejando lo que estaba haciendo, inclinando su cabeza a un lado; su Dominante seguramente tenía una razón para decírselo.

Los ojos oscuros de Severus se clavaron en los de Harry—. Quiere verte.

Harry se puso tenso—. Lo haré si tú quieres que lo haga —, dijo, pero su desagrado por la tarea era bastante evidente por la expresión de su cara.

—¿No deseas hacerlo? —preguntó Severus, señalando lo obvio.

—Yo… mierda, odio a ese jodido gilipollas pusilánime —, espetó Harry, y frunció el ceño.

Severus fue apenas capaz de contener su risa; daba miedo lo parecidos que Harry y él eran a veces. Aunque el insulto del muchacho había sido ligeramente similar al de Severus, su vocabulario sólo lo hacía más… basto y colorido—. Ciertamente —, fue todo lo que Severus respondió. Jamás habría podido imaginarse aquello, diecisiete años antes: Harry entre sus brazos, y su aversión por Black y Lupin tan evidente. Merlín, el mundo estaba realmente retorcido… y a él no le importaba mientras tuviese a Harry.

Severus se puso tenso, quitando a Harry de su regazo y poniéndose en pie cuando un fuerte aullido llenó sus aposentos. No sólo eso, sino que pudo sentir gente tratando de entrar en ellos. Aquello definitivamente debía ser un don que Harry tenía, porque él nunca había sido capaz de percibir ese tipo de cosas antes. O le habían encontrado, o eran Minerva o Remus, quizá ambos.

—Ve al dormitorio —, dijo Severus. Había estado confiando en retrasar lo inevitable, al menos unos cuantos días, un par de semanas a lo sumo. Harry refunfuñó, arrastrando los pies, pero hizo lo que Severus le había pedido. Honestamente, era realmente molesto; se sentía como algún tipo de sucio secreto ahora. Sabía que su Dominante sólo estaba intentando protegerle, lo que le hacía sentir un poco culpable por sus pensamientos, pero deseaba que todo el mundo lo descubriese ya. No cambiaría nada; estaba aprendiendo magia ahora, y si intentaban separarle de Sev, contraatacaría. Si hubiese tenido sus armas definitivamente habría sido capaz de luchar contra ellos. Desafortunadamente seguían todavía bajo el entarimado de la casa abandonada que había estado usando. Sin duda alguien habría ocupado el espacio, y quizá incluso habría encontrado su alijo. Tenía que hablar con su Dominante; estaba empezando a sentirse enclaustrado. Estaba acostumbrado a ser capaz de ir donde quería, cuando él quería. Esa era la parte buena de no tener que rendir cuentas a nadie… o, bueno… mal ejemplo; simplemente estaba acostumbrado a ir donde quería y no estar encerrado.

Severus abrió su puerta rápida y violentamente, deseando que quienquiera que fuese saltase asustado. No lo hicieron. Lo primero que vio fue pelo rojo… dos matas de pelo rojo. ¿Qué demonios estaban haciendo los gemelos intentando entrar en sus aposentos? Severus fulminó con la mirada a Fred y George Weasley; algo así habría hecho que cualquier otro hubiese puesto tierra de por medio. Ellos no; tenían una expresión calculadora en sus rostros, una que habría hecho enorgullecerse a los Slytherin de Severus. Mostraban sonrisas idénticas en sus labios, lo cual indicaba que se traían algo entre manos.

—¿Qué es lo que queréis? —les espetó Severus, con evidente irritación. Se había alegrado cuando aquellos 'gemelos del terror', como les había apodado el profesorado, se habían graduado en Hogwarts. Siete años de ambos gastando broma tras broma; habían superado a los Merodeadores en cuanto a recuento de castigos. Él podía tolerarles, sin embargo; no sólo tomaban como objetivo a los Slytherin. No, ellos no discriminaban, gastaban bromas a todo el mundo.

Fred y George se miraron el uno al otro antes de levantar un viejo trozo de pergamino para que Severus lo viese. Podía ser antiguo, pero estaba lleno de puntos en movimiento. Lo más desconcertante de todo era que Arthur y su hija estaban viniendo en esta dirección, y que Harry estaba en el mapa. Era la más ingeniosa obra de hechicería que jamás había visto, y estaba muy impresionado –y alarmado–. Agarrando a ambos muchachos por el cuello, tiró de ellos hacia el interior y cerró la puerta, con las protecciones cerrándose automáticamente en su lugar.

Estaba contento de ver que Fred y George como mínimo aparentaban nerviosismo mientras él les miraba fijamente; Severus sólo podía imaginar el aspecto que debía tener.


Continuará...

¡Hola!

¿Qué tal estáis? ¿Nos esperabais? Seguro que algunas ya no contabais con la actualización de esta semana, ¡pero lo conseguimos!

¿Qué os ha parecido el capítulo? Ha sido cortito pero interesante, la careta de Dumbledore ha caído un poco más ante los miembros de la orden del fénix y ahora Fred y George que han descubierto dónde está Harry ¿qué pensáis que pasará, serán aliados o enemigos?

Pues para saberlo aún tendréis que esperar un poquito más.

¡Muchísimas gracias a: CuquiLuna, Rpsa22, valethsnape, Kira Itsuki, spokies, Christine C, Lunatica Drake Dark, Ryogana, mellitacullen, liz .hattu79, Tast Cullen, Fran Ktrin Black, Sara y lavida134 por vuestros comentarios!

Nos vemos en unos días ¡Felices Carnavales! :D

Un saludo

Traducciones. A ver qué sale.