Capitulo 8.

- Di... Pasa algo - Pregunte un poco preocupada ahora.
- Siento que puedo confiar en ti entonces te diré... Pero no puedo por teléfono... Crees que podríamos vernos ahora - Su voz sonaba realmente rota en ese punto correría a buscarla si fuese necesario
-Claro donde estas- Pregunte tomando mi abrigo mientras sacaba a Luciano de la jaula
-Creó que es mejor si yo voy donde tu estas... En tu apartamento cierto- Escuche como encendía el motor de su auto.
-Si estoy en el... Te esperó... Conduce con cuidado...- Le dije preocupada ella se escuchaba tan mal que tan sólo quería abrazarla...
-Lo haré descuida- Y con esto corto la llamada...

POV Charlie.

Soy el peor novio del mundo como pude dejar que ella me descubriera, debí haber mentido... Pero soy un idiota.

Tome mi saco, y salí del apartamento, necesitaba despejarme y pensar. Camine un pico por las calles y luego vi algo a lo lejos, era un pequeño bar, la zona no se veía nada amigable a decir verdad pero eso no me importó en ese momento, sólo quería olvidar todo lo que paso.
Entre en el lugar, olía a alcohol y un poco a cigarros, habían sólo hombres bebiendo y apostando, me senté en una silla frente al mostrador llamando al barman.

-Deme lo más fuerte que tenga- El me observó desconfiado
-Descuida te pagare- Seguro que era por mi aspecto la verdad no me había duchado, ni afeitado y la ropa que llevaba no era la mejor.
Luego de unos segundo me trajo la bebida y la tome casi de un sorbo, lo que hizo que mi garganta queme.
Había pasado un tiempo desde que no tomaba cosas que no fuesen más fuertes que el Vodka o simples cervezas.
Me sentí un poco mareado pero aun así pedí otro igual... Y así paso el resto de la noche.

-Señor... Señor...- Escuche una voz pero me sentía totalmente desorientado y abrí los ojos ya que me había quedado dormido.
-No puede quedarse más, vamos a cerrar- Me siguió hablando
-Si... Si... S-i ya me voy- Le dije levantándome lo que hizo que casi cayera por mi nivel de ebriedad.

Entre tropezones y caídas llegue al departamento ya era de mañana, me senté en una silla del comedor y recargue mi cabeza contra la mesa durmiendo de inmediato.

POV Dianna.

Conduje lo más rápido que pude aunque no pase casi ningún semáforo ya que tampoco quería ponerme en riesgo.
Al llegar al hotel, subí de inmediato al ascensor y rápido fui al departamento de Lea. Toque la puerta un par de veces hasta que ella abrió

-Hol...- No me dejó terminar la oración, ella de inmediato me abrazo y le correspondí esa fue la gota que derramó el vaso senti como mis ojos se empezaron a humedecer y mis lágrima empezaron a caer.

-Todo está bien Di- Ella aún estaba abrazada a mí.

-No lo está Lea... No es así... Él... Él nunca me engañaría...- No podía controlar mi llanto, es que esto de verdad dolía demasiado
-Charlie es un idiota...- Se separó de mi y me miró a los ojos -Él no te merece.
-Pue... Puedo pasar- Pregunte desviando mi mirada hacia el suelo.

-Claro...- Se apartó para dejarme entrar -Siéntate...

Me senté en un sillón y Lea estaba a mi lado mirándome.
-Quieres hablar de eso- Preguntó en voz baja.
-Creo que sí...- Le conté un poco mi versión de la historia y mi llanto volvió, no me dejaba terminar una frase.

-Di... Di... Dejemos el tema no quiero verte llorar más- Dijo Lea acercando su pulgar a mi rejilla para limpiar mis lágrimas, esta acción hizo que me sonrojara un poco.
-Lo siento... Hice que tu tarde se volviera una mierda.
-No, no... No digas eso no es una mierda... Porque estoy... contigo- Ahora ella era la que se sonrojaba y giro su cara mirando hacia otro lado- Lo que yo quise decir es que...- La interrumpí- También me ha encantado estar contigo- Sonreí tímida y ella se giro para mirarme sorprendida- De... De verdad- Me Preguntó en voz baja.
-De verdad- Le dije y me incliné hacia ella para abrazarla, ella correspondió y el abrazo duró más de lo que pensaba y se sintió realmente bien estar en sus brazos pero comencé a sentir el peso del día y estaba cansada.

-Lea... Lea- Me separé y la miré sus mejillas estaban rojas y tenía una sonrisa tímida.

-Sí Di...- Dijo con voz casi de bebé lo que me causó ternura.

-Creo que es hora de que me vaya, me estoy quedando dormida- reí un poco y froté mis ojo.

-Oh no... No, quédate por favor- Dijo ella casi rogando.

-Pero... No quiero moles...- Fui interrumpida.

-No estas molestando sería un honor- rió con eso último y fue suficiente para convencerme.

-Está bien pero dormiré en el sofá- bostecé.

-Cómo crees mis invitadas deben ser tratadas de lo mejor, dormirás en mi habitación- Y abrió los ojos como platos con eso último -Osea digdigo... Yo... No me refiero a en mi habitación... Es decir- La interrumpí

-Lo he pillado tonta- Levante una ceja y reí por su reacción, ella soltó una risita nerviosa

-Yo dormiré en el sofá y tu en mi cama, es lo que quise decir- Se levantó y yo también, me guió hasta su cama y me prestó un pijama.

-De verdad gracias por la invitación Lea eres la mejor- Le sonreí y me adentre en el baño. Al salir le di las buenas noches y de inmediato me recosté en la cama, sentí como mi cuerpo se comenzó a relajar durmiendo rápidamente.

Me desperté por la luz que pasaba por la ventana y me di cuenta que aquella no era mi habitación al abrir los ojos, tome mis cosas y organice un poco la cama no quería parecer una mala invitada.
Pase al lado de Lea y tome un papel dejándole una nota a su lado, abrí la puerta saliendo del apartamento.

Una vez en mi puerta intente hacer el menor ruido posible ya que observe a Charlie en el comedor y quería evitarlo, me distraje y choque con un florero haciendo que se quebrara y el despertara.

-Dianna... Eres tu- Preguntó levantándose de la silla.