Capítulo 12.

-Ella con solo una mirada hizo todo aquello que tu nunca hiciste en todo este tiempo que llevamos juntos -Dianna le estaba gritando mientras la sangre seguía saliendo de su nariz.

Él bajó la cabeza y se fue.

-Di... -Toqué su hombro para que me viera.

-Lo he dejado... -ella estaba paralizada en su lugar.

-Es mejor que vayamos dentro -baje mis manos hasta las de ella y sus ojos se posaron en mí.

No dijo ni una palabra más ella sólo me siguió.

Tomé dos cojines que ella trajo y los puse sobre el piso para que ella se sentará junto a mí.

-Di todo estará bien -la miré mientras acariciaba el dorso de su mano.

-Lea pero es que se siente tan bien haberlo dejarlo -una pequeña sonrisa salió de sus labios

-Oh Dios, tus mudillos están sucios de sangre -reí un poco

-Lo sé es que soy tan fuerte -dijo enseñando sus músculos en broma haciendo que ambas riéramos

-Estas loca -golpee su hombro riendo aún

-Y tu no -preguntó sarcásticamente ganándose otro golpe de mi parte

-Estoy pasándola súper aquí contigo y todo pero no veo la hora de ir a por mis cosas y... también de darle de comer a Luciano -saque la lengua

-Ohh cierto Freddy -se levantó asustada. -Lo he olvidado.

-Cuando vaya a buscar las cosas mías vamos y lo buscamos -la tranquilice

Luego de esto llamamos a un taxi el cual tardamos mucho en conseguir, y al fin estábamos en el hotel.

Subimos por el elevador y entramos a la habitación.

Entonces encontramos una sorpresa...

-Freddy -pregunte viendo al pequeño animal sobre un sillón junto a todas sus cosas.

-Ohhh Fred amor ven con mami -Di lo tomó en brazos

-Como llegó hasta aquí -aun no lo entendía

-De seguro fue Charlie -dijo con simpleza

-Pero él no tiene mis llaves -no me encajaba todo eso, si él en estos momentos odiaba a Dianna entonces por qué le devolvió a Freddy?

-No lo sé pero eso no me importa ahora mismo, lo que si importa es que Freddy está aquí -ella seguía jugando con él

-Si, si lo se pero igual preguntaré en portería a ver si ellos saben de esto.

-Esta bien -dejo a Freddy en el sillón y siguió recogiendo mis cosas.

Marque el número en el citófono y el portero contestó.

-Hola muy buenos días señorita Michele -dijo amablemente

-Si señor Hernandez quería hacerle una pregunta -hable rápido

-Hagala -rio un poco

-El señor del apartamento #515 se le entregó una copia de mi llave -pregunte

-No puedo darle información acerca de otros inquilinos del lugar pero le diré si es por lo del perro esa no es la razón -su voz se volvió sería.

-Oh... y cuál es la razón entonces -si ni fue Charlie entonces quien?

-Los aseadores del hotel lo encontraron en este apartamento y bueno el único contacto con otra persona del hotel que encontramos fue con usted... aunque si le molesta podemos llamar a la señorita Agron que es la propietaria y que se lo lleve aún así tengo entendido que es su amiga -me explicó

-No, no no está bien ella ya tiene a Freddy... su perro consigo, a si que ha hecho muy bien en traerlo aquí gracias -le sonrei aunque no me pudiera verme

-Siempre es un placer ayudarle -y con esto último colgó

Terminamos de recoger mis cosas en cajas y como no eran tantas llamamos a un taxi para que nos llevará de vuelta a la que ahora era nuestra casa se sentía tan bien decir "nuestra".

En el camino le conté toda la historia de como Freddy terminó en mi apartamento y Dianna se enojó una vez más con Charlie por no haberse preocupado si quiera por él.

Esa noche hicimos una especie de "fuerte" para dormir ya que aún no teníamos una cama en sí.

-Recuerdo que cuando era pequeña junto con mi hermano hacíamos siempre este tipo de refugios para dormir y creer que estábamos acampando -ella no paraba de reír

-Yo era hija única y sólo me preocupaba por tener las mejores calificaciones a si que creo que nunca tuve una buena infacia -tambien reí y fingí llorar

-Awww pobrecita -ella rió más fuerte.

-Calla, al menos tú me mostraras las cosas que se hacen en un fuerte no -la miré expectante

-Claro -sonrió acariciando mi mejilla.

Ella me quedó mirando fijamente a los ojos haciendome sentir intimidada y nerviosa.

Charlie POV.

Mierda mi nariz no paraba de sangrar pero de verdad eso era lo último que me importa... Que haría ahora? Ella era mi todo y sólo va y me engaña con la estúpida esa... que tenía ella que yo no? Ósea yo soy guapo y hasta acepto que ande con esos amigos suyos que se le quieren coger, va y me deja por esa que conoce hace unas semanas.

Me dirigía hacia la casa de Vanessa ya que me estaba quedando allí desde la mañana cuando me di cuenta que las cosas de Dianna ya no estaban en la habitación, salí del taxi quedando frente a la enorme casa, caminé hasta el timbre y lo toqué.

-Hola Charlie -Vanessa me saludó con una enorme sonrisa. -Uh, y esa cara parece como si alguien hubiera muerto -Dijo ella con un poco de humor pero no cambie mi expresión seria porque la verdad si que algo había muerto dentro de mi.

-Solo dejame pasar -Bajé la mirada y ella se apartó de la entrada.

-Charlie... está todo bien -Su voz ahora si sonaba preocupada

-Ella me engañó -Fue lo último que dije esa noche.

Vanessa me abrazó y los dos nos quedamos en su sofá simplemente, viendo un punto fijo intentado retener las lágrimas... la verdad sé que puedo ser idiota muchas veces pero Dianna era mucho más que una simple chica y no digo que Vanessa no sea especial, porque lo es... es sólo que... ahora no sé muy bien cuál es mi propósito en este lugar. Ella siempre me guiaba y yo sólo la hería hasta que ella se cansó y me remplazó.