5. Allí donde viven los Equestres

Mientras, en la entrada, AJ y Sunset estaban recibiendo a una alicornio violeta vestida con un elegante traje de gala y con el pelo hecho un moño por los pasillos del castillo. A su lado iba un dragón infante que tan sólo le llegaba a la cintura a la mencionada equestre y una unicornio de pelaje blanco y pelo azul rizado, la cual la estaba ayudando con su peinado, y otra unicornio de pelaje rosa pálido brillante con melena púrpura con largas mechas azul pálido. También las seguía una pony rosada de pelo rizado.

- Siento mucho haberte dejado a cargo del castillo en mi ausencia, Starlight- dijo la alicornio- Pero esta cumbre por la unión de las razas equestres en Canterlot era realmente importante. Las princesas insistieron en que fuera.

- No importa, princesa Twilight. A fin de cuentas, para eso están las alumnas.

- Te he dicho que no tienes por qué llamarme por mi título, Star. Eres mi amiga antes que mi alumna.

- Perdón, perdón. Sigo con la mentalidad de la etiqueta real por toda la parafernalia de la cumbre... ¿Cómo ha ido hasta entonces?

- Era aburrida. Por suerte, lo importante ya terminó. El banquete (que de por sí era pobre) era una mera formalidad para conocernos mejor. Tú y Rarity habéis llegado en el momento justo para rescatarme de esa manada de políticos y burócratas sedientos de sangre.

- Creía que te llevabas bien con ellos, querida- le espetó la otra unicornio.

- Saddle Arabia y Maretonia tienen buenas relaciones con las princesas y yo dentro del marco de los pueblos equestres, pero no conocía tanto a los demás y eso me incomodaba mucho. Parezco un cebo atado a una caña de pescar.

- Tal vez, pero ¡Qué glamuroso cebo!

Todos rieron.

- Entonces, este ser...

- No parece peligroso- informó AJ- Pese a las constantes demandas de Rainbow "Climatormentoso" Dash.

- Más bien parece confundido... Y perdido- dijo Sunset.

- ¡Quizá una fiesta de bienvenida le demuestre que estamos de su parte y se sienta más cómodo!- dijo la equestre rosada. Todas giraron los ojos en señal de exasperación.

- Pinkie Pie- le espetó la princesa alicornio- no creo que sea el mejor momento para fiestas.

- Aaw, ¡pero llevo meses sin hacer una!

- Pinkie, hiciste una ayer mismo.

- ¡Para mí eso ya es una eternidad!

Twilight miró al techo, sonriente. De pronto sintió curiosidad por este ser tan parecido a ellas.

- Me gustaría conocerle.

- Seguro, no se ha movido de su habitación. Tal vez...

Pero entonces un sonido de muebles cayendo alertó a todas, que salieron corriendo escaleras arriba en busca del origen del ruido sólo para encontrarse con Rainbow peleando con Hope, forcejeando con este por un libro.

- Lo has sacado de la biblioteca, ¿verdad? ¡Lo has robado! ¡¿A eso has venido, no es cierto?! ¡A robarnos información! ¡Dámelo! ¡No sé que es, pero seguro que pertenece al castillo y por ende a la princesa! ¡Devuélvelo!

- ¡Deja ya eso! ¡Lo encontré yo! ¡Me ha salvado la vida en muchas ocasiones!

- ¡Mentiroso! ¡Devuelve lo que has robado!

Los dos seguían forcejeando por el libro.

- Me estás cansando. Como sigas así...

- ¡¿Me amenazas?! ¿Qué vas a hacer, pegarme? Seguro que no tienes fuerza ni para levantarte tus partes para hacer pis, medio-macho escuchimizado de...

- ¡BASTA LOS DOS!

La voz de Twilight hizo eco en todo el salón. Ambos se giraron a mirar como la joven se alzaba flotando en el aire mientras sus ojos birlaban con luz propia para luego aterrizar suavemente con expresión seria.

- Esta es mi casa y las normas prohíben las peleas- dijo con tono firme- Tú lo sabes bien, Rainbow, asi que parad ya los dos con eso.

- Twilight ha aprovechado bien las clases de la Princesa Selena para reproducir la Voz Real de Canterlot- le susurró Pinkie Pie a AJ.

- Ahora, como princesa y señora de este castillo, ¿puede alguien explicarme el origen de esta pelea?

- ¡Le pillé intentando robar! Es un espía y un ladrón.

- ¡Perdona, pero en contra de lo que tú creas no voy asaltando casas!

Mentira. Mentira podrida. Hope había asaltado muchas casas y él lo sabía. La diferencia era que esas estaban abandonadas y esta no. Y no es cómo si sus dueños fueran a volver a buscar algo de lo que habían dejado atrás. Además, no parecía algo como para compartir con los demás y empeorar el panorama actual con la equestre.

- Calmaos los dos. Además, Rainbow, ¿espía de quién? ¿Las ramas del Everfree?

- Oh venga, Twilight; sabes de sobra que desde hace siglos el Everfree ha estado inactivo e inalterable ¿y de repente todo enloquece semanas atrás y este aparece ahora? ¡Tiene algo que ver, estoy convencida! Lo han mandado para espiarnos.

- ¿Y a quién crees que sirve, entonces?

- Pues... No sé ¡Pero seguro que es de quien quiera que esté detrás de esto! Él podría confirmárnoslo, sólo dadme unas horas con él y le haré cantar de plano.

- Rainbow, lo que suceda en el Everfree no necesariamente tiene que ver con alguien en concreto. Pero si de verdad tienes tantas dudas, puedo someterlo a una prueba de detección.

¿Prueba? ¿Qué prueba?

- ¿Cómo que una prueba?

- ¡Aquí las preguntas las hacemos nosotras! ¡Y nada de hablar con tanta confianza a la princesa, intruso!

Spike suspiró.

- Rainbow, es por esa misma actitud que no puedes tener más amigos.

- Déjame tranquila, Spike

- No te preocupes- Twilight se dedicó a ignorar directamente a la pegaso azul e ir directa hacia el humano- Te aseguro que es completamente indoloro. No sentirás nada en absoluto.

Pese a sus palabras, Hope sintió miedo cuando la alicornio se dispuso a realizar la prueba. Le hizo sentarse y entonces de cabeza, por la zona donde empezaba el pelo y la frente, notó un cuerno el cual empezó a emitir una luz violácea. Una bolsa salió flotando rodeada por el aura, sacó un frasco de cristal lleno con una sustancia verduzca que flotó hasta su mano y abrió el frasco.

- Eso último podrías haberlo hecho tú- le espetó Rarity- Creo que te estás volviendo una comodona, querida.

- Nah, es que me conozco mis frascos y este estaba muy sujeto.

Sin saber muy bien qué hacer, Hope se incorporó con cara de susto. Rainbow se puso tensa, como preparada para hacerle un placaje al joven.

- ¿Qué pasa?

- Si esto es la prueba, que conste que no tiene gracia. No sé qué me has dado, pero no me gusta. Haz que pare.

- Pero si todavía no he hecho nada.

- Ya, claro ¿Y las cosas flotando son imaginaciones mías?

- No, eso lo he hecho yo. Levitación inversa, un hechizo básico.

- ¿Un qué?

- Un hechizo. Magia.

El joven rió con ingenuidad.

- Ya, claro. Magia. Lo digo en serio: haz que pare. Sea lo que sea.

- ¡Ni de lejos te vas a escapar!- exclamó Rainbow, a un paso de atropellar al chico- ¡Os lo dije, es un espía! ¡Intentará escapar ahora haciéndose el asustado! ¡Pues ni hablar!

- Rainbow, quieta. En serio. Está asustado y tu actitud no ayuda.

- ¡Venga ya, Twilight! Actúa como si nunca hubiera visto la magia antes

- ¿Queréis dejar de usar esa palabra?- interrumpió Hope- ¡La magia no existe! Y no sé en qué parte del mundo estoy, pero creo que de todas las criaturas con las que me he topado sois las más pacíficas -con una excepción, claro- asi que creo que lo mejor es que vuelva a Ciudad Centro y os deje tranquilas. Podéis escoltarme si queréis, os llevaré hasta mi casa, si es necesario, pero tengo que irme.

Los ojos del joven no mentían: de verdad no creía en la magia. Ni en lo que fuera que estuviera pasando allí. Aunque lo tuviera delante de las narices.

- ¿No crees en la magia?- se rió la pegaso azul- ¿De qué apartado páramo de Equestria vienes para no creer en la magia? ¿De las Tierras Baldías o Más Allá?

- ¿De dónde?

- Ni siquiera saber que son las Tierras Baldías y el Más Allá.

- No, el primer nombre que has dicho.

- Equestria, genio. Estás en Equestria. Ni siquiera sabe dónde está. Empiezo a pensar que más que un espía es un palurdo ignorante.

- Rainbow...- la unicornio miró fijamente a su amiga, que gruñó- Por tu reacción deduzco que no eres precisamente de por aquí ¿de dónde dices que vienes?

- De Ciudad Centro, en la República Federal de los Estados Unidos de Poniente.

Todas se miraron extrañadas.

- No existe un sitio llamado así.

- No, lo que pasa es que vosotras no lo conocéis. Sé que algo pasó, no sé qué pero algo pasó. El cielo se abrió o algo así y acabé aquí, en algún lugar del mundo. Quizá esté en los bosques estatales del Monte Negro o algo así...

- Perdona... Hope, ¿verdad? Sunset me dijo que te llamabas así.

- ¿Si?

- No conozco ninguno de los sitios de los que hablas. Esto es Ponyville, en Equestria.

- Vale, llámalo así, pero preferiría volver a casa antes de que anochezca y los Mons menos inteligentes se me tiren encima.

- ¿Mons?

- Si, los bichos a los que me he estado enfrentando.

- ¿Enfrentando?

Hope pasó a contarles un poco a grosso modo todo lo que pasó. Sus experiencias, su medio año de supervivencia y finalmente el incidente que le mandó allí.

- ¿Una invasión de monstruos?

- Eso es, ¿quién vive ahora en una roca? Ha pasado medio año así, sabes.

- Hope, en toda la historia de Equestria jamás he oído hablar de ninguna invasión. Y esto no es Poniente, este lugar se llama Equestria, es un mundo donde viven los Hipotanos.

- Hipo... Vale, si. Es vuestro hogar y siento haber irrumpido, pero quiero volver a casa cuando antes, por favor.

De repente, Twilight se levantó

- Sígueme. Te mostraré algo.

Hope obedeció, acompañando de pleno a la princesa unicornio hasta lo alto de un torreón, donde al llegar arriba se encontró con un paraje totalmente desconocido para él: montañas y bosques hasta donde alcanzaban la vista, pequeñas ciudades a lo lejos, grandes y pequeñas... Más bosques y menos civilización, a su parecer.

- Debo de estar en algún lugar de las afueras del país.

- Hope, Ciudad Centro no existe aquí. El sitio del que vienes no existe.

- ¿Y cuál es tu razonamiento? ¿Que me han traído de otro mundo o algo así?

- Pues... Quizá. Aquí no están alocado.

- Eso sólo sucede en las novelas o las películas de ciencia ficción, no en la vida real.

- ¿No crees en lo que ves? ¿Acaso esto te parece en algo semejante a tu tierra?

- No, pero tampoco es que haya ido a parar a otro mundo porque sí. Eso es imposible.

- Te sorprendería...

- ¿Qué?

Entonces, Rainbow apareció volando en lo alto del torreón en posición de firmes.

- Twilight, un grupo de vecinos dirigido por los Apples ha encontrado una raro edificio en las afueras de Ponyville. Fluttershy ha venido a informar.

- Estupendo. Me pregunto si tendrá algo que ver contigo.

Todos bajaron a reunirse con una pegaso de pelo rosado y pelaje de color crema vestida con un jersey de manga corta y pantalones pirata con sandalias, que se sobresaltó un poco al ver a Hope.

- No te preocupes, Fluttershy. Hope es un invitado.

- O-oh, bueno... Entonces supongo que está bien...

- ¿El grupo en el que ibas encontró un edificio?

- Oh si. No parece de por aquí, jamás vimos un edificio similar a este. Tiene varias plantas, parece que podía albergar a muchas cientos de personas dentro y en su interior hemos encontrado de todo: libros, herramientas, medios de transporte raros, medicinas... Ah, y un perro.

- ¿Un perro?

De entre los brazos de la pegaso, sobresalía una cría de perro negro.

- El pobrecito se quedó encerrado en una habitación. Me dio tanta lástima. Pero ahora está bien y no tiene nada roto.

¿Sería posible? Era clavado a...

- ¡Blake!- exclamó Hope- ¡Estás vivo, colega!

El cachorro salió corriendo hacia él mientras meneaba la cola y apoyó las patas delanteras sobre la rodilla derecha de Hope para ladrarle feliz.

- ¿Es tuyo? Tendrías que cuidarlo mejor.

- No es culpa mía, nos separamos y no sabía dónde estaba.

Entonces Blake se giró a Rainbow para gruñirle.

- Cuidado, amigo; que muerde.

- Muy gracioso.

Las demás rieron.

- Entonces, ¡habéis encontrado en Paladice! ¡Mi casa! Ja, sabía que no podía haber ido muy lejos. Sólo tengo que llevaros allí para...

- ¡No rumiar de eso!- interrumpió Rainbow- ¡Eres prisionero del Reino de Equestria y la Princesa Twilight y no irás a ningún sitio si yo no lo decido antes!

- Ignoraba que tú te llamaras Twilight.

- Rainbow- saltó en seguida la princesa, a sabiendas de cómo iba a acabar eso- Si esa es la casa de Hope, tal vez nos de alguna pista sobre de dónde viene. Tendríamos que revisarla. Y en vista de que es SU casa, creo que nadie mejor que él para guiarnos.

- Mph, de acuerdo ¡Pero no te pienso quitar el ojo de encima!

Parece que las demás también se apuntaban, hasta Fluttershy parecía estar dispuesta a ir.

- Flutters, dile a los vecinos que se retiren. Nos encargaremos desde ahora.

- Entendido.

Por fin ¡Por fin! ¡Algo con sentido! De regreso a la realidad del mundo, fuera de este raro lugar. Por fin vería la verdad... Aunque seguramente no era la verdad que esperaba.