10. Se abre la temporada de caza
El trinar de pájaros siempre le recibía por la mañana. Aquel día, uno había logrado meterse dentro de la habitación; la ventana se había quedado abierta toda la noche por el calor que hacía. Era el verano más cálido de los últimos años en la Costa Blanca, al menos para Hope. Este abrió los ojos para ver un canario curiosamente trinando sobre las sábanas de la cama. Y era feliz.
Pero Hope tenía sólo cuatro años y ella estaba allí. A su espalda, su madre lo rodeaba con sus brazos como quien intentara proteger un valioso tesoro. Se estaba tan cómodo y calentito... No deseaba levantarse, no quería ni mover un músculo, pero recordó que ella ya no estaba.
Y despertó. Sus sueños a veces parecían un chiste malo que le hacía su cerebro sólo para tener una excusa de divertirse a su costa. Y Hope odiaba con toda su alma cuando lo hacía. Pese a ello, bien era verdad que alguien le estaba abrazando. Es cierto: Applejack había pasado la noche allí con él y cuando tuvo una pesadilla insistió en dormir con él ¿Había pasado toda la noche así?
- AJ...- dijo en voz baja- Applejack, es de día.
Nada. Seguía sin moverse. De hecho, ni siquiera sabía si era de día; sólo quería que los pechos de la equestre dejaran de tocarle la espalda: le estaba dando una sensación incómoda tanto sentimental como físicamente.
De repente se oyó un ruido.
Mierda. Frente a ellos estaba Rainbow Dash. Debió de llegar hace poco, porque ni siquiera la oyó entrar. Hope temía que la pegaso se dispusiera a pegarle o algo peor sólo porque la granjera le abrazaba. Ya podía verlo: la gran soldado tirándose sobre su cuello para partírselo en dos y luego hacerle una llave mientras le llamaba pervertido o degenerado o algo peor mientras lo acusaba de abuso sexual. La muerte con guadaña, la perdición, el fin de sus días. Seguramente ni las excusas le salvarían. Ni siquiera le dejaría terminar y sonaría como excusa, haría...
Pero en vez de llegar a hacer nada de eso, la pegaso azul se puso roja como un tomate, con los ojos desorbitados y la boca abierta de par en par y se llevó las manos a la cara.
- ¿Rainbow Dash?
- P-p-p-p... ¡PERVERTIDOS! ¡DEGENERADOS! ¡ENFERMOS! ¡DEPRAVADOS! ¡SOIS LO PEOR! ¡MORÍOS!
Y dicho esto, salió volando a toda velocidad sin más. Rompió una ventana por el camino incluso. De acuerdo...
- ¿Qué cuernos acababa de pasar?
- Mmm... ¿Eh?- la equestre rubia se despertó entonces, seguramente afectada por los gritos de Rainbow- ¿Qué pasa?
- Es de día, eso pasa.
- Oh... ¿Y quién está gritando a estas horas?
- Rainbow Dash. De pronto estaba actuando raro y...
- Aaaah, de acuerdo- la yegua rió- Se habrá llevado una gran impresión. La pobre...
¿Perdón?
- ¿Perdón?
- Dash puede llegar a ser muy inocente.
- ¿Dash? ¿Rainbow Dash? ¿LA Rainbow Dash?
- Sólo has visto su cara seria. Cuando quiere puede llegar a ser de lo más adorable y mona.
- Como ya he dicho: ¿De quién estás hablando?
- Dashie puede ser muy tímida cuando se trata de relaciones... Y del sexo ni hablemos.
¿"Dashie"?
- En serio, ¿hablas de Rainbow Dash o acaso tiene una hermana gemela de la que no he oído hablar que se llama igual que ella?
- Verás que las apariencias engañan, vaquero. Dash se hace la dura marimacho casi todo el tiempo, pero puede llegar a ser una blanda. Se esfuerza en demasía desde que la princesa la nombró capitana de su guardia personal cuando dejó los Wonderbolts.
- ¿Los qué?
- Te lo contaré por el camino. Vamos a desayunar con Twilight y las demás; Pinkie prometió hacer sus famosas Torres de Tortitas de desayuno para hoy.
Oír esa última frase fue todo lo que le hizo falta a Hope para que sus ojos se iluminaran como faros estrellados.
- ¡Tortitas! ¡Esponjosas, suaves, dulces y sabrosas tortitas! ¡Bien aderezadas con sirope, nata y chocolate!
- Ja, ja, ja, ja... Algo me dice que te toqué la fibra sensible, ¿eh?
- (sob) Es difícil olvidar las viejas costumbres... Era mi desayuno favorito, pero fue lo primero que se agotó en los primeros días... Conociéndome, seguro que soy culpable de ello.
- Vamos, pues. No es educado hacer esperar a la princesa.
Una ducha rápida y unos trapos limpios para vestir le bastaron al humano para estar listo y presentarse en palacio. Y casi lloró de nuevo al ver la torre de tortitas de Pinkie Pie, que casi era tan alta como un rascacielos en miniatura. Casi perdió el apetito al ver a la pony rosada comer. Casi. El resto del desayuno fue bastante tranquilo. En parte porque Rainbow se dedicó a evitarle en todo momento y ello llevó a un descenso de las amenazas semanales de la pegaso al humano.
- No te me acerques, depravado- le decía tan pronto se cruzaban sus miradas.
Hope no le daba importancia. Mejor, incluso. Más tranquilo.
- Bien- tomó la palabra Twilight tras un desayuno contundente- Creo que será mejor empezar con un rápido informe sobre los Mon que han aparecido en Equestria.
Applejack le había hablado de los Wonderbolts, los mejores pegasos voladores de toda Equestria y también los miembros por excelencia de un grupo de emergencias real para ayudar en caso de necesidad. Aquella situación con los monstruos no era una excepción, claro está, y desde que recibieron las noticias sobre su aparición habían estado trabajando el doble de duro. Habían conseguido cercar a muchos Mon, pero aún no tenían visual de la presencia de Chesie, por alguna razón que escapaban a su control.
- ¿Cómo es posible?- se lamentó Rainbow- ¡Esa cosa es enorme! Al menos según las anotaciones de Star Swirl.
- Puedo dar fe de ello- comentó Hope.
- Entonces, ¿cómo cuernos puede pasar desapercibido una cosa tan grande?
- Debe de tener un sistema de camuflaje muy bueno- comentó Twilight- Según las notas de Star Swirl el Barbado, sin importar cómo de grandes sean tienen un camuflaje que les permite esconderse entre la más sencilla de las malezas sin importar cómo de frondosa sea.
- Terminator cruzado con Predator- dijo Hope- La máquina de matar perfecta. Qué bien.
- ¿Qué?
- Nada, digo que si es así seguramente él termine acabando con nosotros antes que nosotros con él.
- Espero que no. Sólo podemos subir el cerco entre los Mon, pero me preocupa el alfa. Las notas del Libro dicen que cuanto más cerca están del alfa más agresivos se ponen los Mon.
- Podríamos usarlo.
- ¿Eh?
- ¿No hay por ahí un Mon pequeño, uno que no sea tan peligroso comparado con los demás? Podríamos meterlo en una jaula muy resistente y llevarlo por ahí. Si de verdad está más agresivo cuánto más cerca esté del alfa...
- ¡...Podríamos usarlo para encontrarlo! ¡Eso es! ¡Buena idea, Hope!
- Por fin termina resultando útil el pedazo de carne- comentó Rainbow.
- Cállate, virgen amargada.
AJ y Rarity acallaron unas risas ahogadas.
- ¡Ey! ¡Mi vida personal no es asunto tuyo!
Twilight rodó los ojos con una sonrisa de comprensión. Aquellas discusiones se estaban volviendo algo común. Hasta acabarían acostumbrándose a ellas y todo. Esa tarde mandaría un mensaje a las tropas vigilantes de Equestria y pondrían en práctica el sistema ideado por Hope. Quizá les ayudara a descubrir algo y poder reducir al alfa cuanto antes.
Ahora era oficial: se había abierto la temporada de caza y era hora de encontrar al cazador. Hora de volver las tornas a su favor.
