N. A: Bien! Lo siento mucho por demorar tanto, de verdad. Aunque debo dar las gracias por llegar hasta aquí, cosa que no he hecho antes. He decir que éste es un capítulo un poco más corto, pero quizás necesario para entender ciertos puntos. Llevo escrito hasta el XI, y parece que irá un poco lento todo esto. Así que, gracias por leer, confieso que hacía mucho que no me dedicaba a esto y es primera vez que lo hago aquí en y siento que es inesperado, para mí, tantas visitas.

¿Estaría bien si les pido un review? ¡Son importante sus opiniones y críticas!

Sin más que agregar... C:


Tori's PoV

No sé por cuánto tiempo estuvimos en la misma posición, ella se desahogaba, llorando y contándome todo.

Desde que egresamos de Hollywood Arts Jade y Beck se mudaron juntos. Beck juró nunca más separarse, de quien profesaba, era el amor de su vida. Le pidió perdón mil veces, y ella, por supuesto, le perdonó.

En el primer año, ambos trabajaron en cosas distintas; él era el actor principal de una serie de detectives. Y Jade, por extraño que parezca, les impartió clases de canto a unas pequeñas amigas de su hermano John. Ambos contribuían a sus gastos comunes.

Hasta que la serie se canceló y todo vino cuesta abajo. Beck se tornó agresivo, hiriente, impulsivo, insensible. No media sus actos. Todo lo que Jade fue alguna vez, tuvo que vivirlo a la inversa. No se satisfacía con nada de que le dieran y se encerraba en el mundo que creó en su mente. Prácticamente, Beck se volvió loco. No fue capaz de superar un fracaso como el de la cancelación de su trabajo.

Y todo esto superaba a Jade. Ella siempre intentó apoyarlo en cada cosa, y soportó cada una de sus rabietas. De cierta forma, a esa altura, Jade ya había madurado bastante, olvidando sus caprichos e infantilidades para concentrarse en su novio.

Más de una vez Jade terminó llorando, como ahora, por alguna estupidez se cometió Beck. Y como siempre, le pidió perdón de rodillas, y se olvidó de todo cuando notó que él sonaba sincero.

Hasta ayer, cuando ambos supieron que serían padres. Al ver el test de embarazo, juntos en la sala de su casa, Jade notó al instante la insoportable tensión de Beck. Y supo que se acercaba otro de "aquellos momentos".

¿Cómo demonios se te ocurre siquiera embarazarte ahora, cuando estoy peor? ¿Acaso no piensas, niñita tonta?

Entonces la antigua Jade West apareció, harta de ese... patán.

No veo la razón por la que te moleste tanto que tengamos un bebé, Oliver. Además, no se me ocurrió, simplemente pasó, y si tú no quieres apoyarme siquiera en esto... Vete al infierno. No pienso estar más a tú lado sino pones más de tú parte, me colmaste, ¡ME COLMASTE BECKETT OLIVER!

Y apenas ella le gritó en su cara el canadiense la abofeteó, marcando su mejilla.

- Te vas de mi casa, zorra. Y no vuelvas jamás en tú perra vida.

Habían pasado más de tres horas, ahí, en el incómodo sofá. Aun seguía acariciando su cabello negro, cuando noté que, de pronto, cayó sobre mi pecho, rendida por el cansancio.

- Hey, Jade... Será mejor que vayamos a la cama - susurré en su oído tratando de despertarla. La sacudí para que reaccionara y lo hizo.

La conduje a mi habitación, dejando la maleta en algún rincón del lugar. Me preocupé de darle alguno de mis pijamas de verano antes de que se durmiera. Casi por inercia ella se recostó hacia la pared.

Titubeé entre dejarle a que durmiera sola o con ella. Al final resolví con que era mejor acompañarla, a su lado. Al instante que me sintió cerca se estremeció, suspirando.

-Abrázame por favor - susurró, enterneciéndome. Abracé su abdomen y ella entrelazó sus dedos con los míos, como reflejo, supongo.

No tengo sueño en realidad. Aún tengo muchas dudas en mi cabeza. Aún tengo ganas de ir a golpear a Beck por su estupidez.

¿Cómo fue que él llegó a ése punto? ¡¿Cómo Jade soportó tanto a su lado?! ¡Ella, la gran Jadelyn West, era humillada por alguien que creía amar! ¡Incluso el muy idiota se atrevió a golpearla cuando le estaba obsequiando lo más hermoso de la vida! ¡ ¿Cómo diantres pudo ser tan miserablemente cobarde y egoísta?!

A pesar de que ella fuese la villana más grande de la tierra durante su adolescencia, no merecía ese tipo de cosas. Sabía que sobretodo Jade es una buena chica. Mira que priorizar el amor por un idiota antes que el propio. Ella era demasiado para Beck, siempre lo fue y no lo supo valorar.

-Hmmm aprietas demasiado Vega - gruñó ella entre dormida. Al instante, alivié la presión que había creado en mis dedos inconscientemente.

-Lo... Lo siento - susurré besando su hombro, algo sonrojada.

Do'h ¿Por qué rayos hice eso?

Intenté no pensar, cerrando mis ojos y sintiendo el aroma a arándanos desprender de su pelo.

Jade confía en mí. No debo defraudarla. Haré todo lo que esté a mi alcance para ayudarla en estos momentos. No dejaré que nada le suceda a su bebé, porque después de todo, es gracias a ella que mi adolescencia fue inolvidable y llena de buenos recuerdos. Es mi amiga, a pesar de los incontables sabotajes a mis obras o presentaciones musicales, y aún así, tengo que cumplir con mi rol.

El sonido vibrante de mi teléfono me distrajo cuando comenzaba a visualizar a Morfeo. Era un mensaje. Y me resultaba obvio. Tan obvio que sonreí sin querer. Intenté alcanzarlo sin soltar a Jade pero se me hizo imposible. Quité una mano para encender la pantalla que me encandiló, al tener mis ojos acostumbrados a la penumbra. El nombre en el centro de la pantalla rezaba "Allie". Sólo sonreí de nuevo.

Te llamé para desearte buenas noches, pero no contestaste. Ah, como sea. Buenas noches hermosa. Nos vemos mañana :)

No me hubiese fijado en las llamadas perdidas si no me las recuerda. Había cuatro.

Miré el acompasado vaivén del pecho de Jade y entonces recordé que debía cancelar nuestra cita.

\Lo siento Al pero ha surgido algo realmente inesperado :( ¿Podrías prestarme tú auto? Necesito ir a buscar algo a un lugar.\

\A las 11 AM estaré allí. Buenas noches linda.\

Me acerqué al cuello de Jade, suspirando y durmiendo por fin.

Mañana sería bastante largo

¿Vacaciones en Miami? Adiós.