12. El incidente

La comida local era muy vegetariana, pero por suerte Hope había aprendido a no quejarse de la comida que tenía y por una vez era agradable comer algo que no estuviera enlatado. Tras el almuerzo, algunas de las chicas insistieron en querer saber más sobre su mundo. Hope se había rendido en su intento de intentar demostrar que no estaban en otra tierra mágica y decidió seguirles la corriente. Tras un par de preguntas, las chicas se fueron un momento para atender una visita de la alcaldesa de Ponyville, quedándose solos Rarity, Rainbow y Fluttershy.

- ¿Dices que no se ve el cielo de noche?- preguntó Rarity- Fluttershy asegura que se lo contaste.

- Asi es.

- Vuestra princesa de la noche estará decepcionada de saber que no apreciáis tanto su trabajo.

- ¿Qué quieres decir?

- ¿En vuestro mundo no tenéis a alguien como la Princesa Luna, que trae la noche cuando acaba el día?

- Que yo sepa no. El sol y la luna se mueven por su cuenta, de toda la vida.

Fluttershy se sobresaltó un poco, dando un gritito ahogado.

- Dices...- dijo- ¿Dices como en el Everfree?

- ¿El bosque?

- Allí todo actúa por su cuenta: las nubes se mueven por sí solas, los animales cuidan de sí mismos y las plantas crecen por su propia voluntad.

- Espera, espera, espera... Lo dices cómo si fuera antinatural.

- Porque LO ES- le espetó Rainbow- Tu mundo cada vez me parece más raro. Creo que en realidad has estado toda tu vida en el Everfree creyendo algo que no es.

- ¿Y de dónde ha salido el Paladice, entonces? ¿Eh, listilla? Además, si los astros no se movieran, ¿de dónde salen entonces?

- Duh, los traen las Princesas Celestia y Selene ¿qué otra cosa si no?

- Primero son princesas, ¿ahora son diosas? Eso es ridículo.

De repente, Rainbow le hizo una llave de judo, retorciéndole el brazo y tirándolo al suelo en el proceso.

- ¡Retira eso! ¡No te tolero que insultes así a las Princesas! ¡Discúlpate ahora!

- ¡Ay, para! ¡Suéltame!

- ¡Rainbow, detente! ¡Le haces daño!

- Bah, este que es un quejica.

- ¡No, me haces daño de verdad! ¡Suéltame! ¡Suel-!

Pero un sonido seco, como el de una nuez siendo abierta, terminó por ser el sonido que hiciera parar.

- ¿Eso ha sido lo que yo creo que ha sido...?- preguntó la pegaso azul.

Los gritos de dolor hicieron que las demás vinieran corriendo a la sala de reuniones, donde yacía en el suelo el dolorido humano. Fluttershy ya estaba tratándolo después de que lo soltara. El brazo del humano estaba colgando inerte sobre el suelo, en un aspecto completamente indebido para la articulación.

- ¡¿Qué ha pasado aquí?!- preguntó Twilight, la última en llegar.

- Rainbow le ha dislocado el hombro a Hope...- explicó Fluttershy- Y también le ha roto un poco el brazo con el gesto.

- ¡Rainbow!

- ¿Qué? Si apenas tiré de más.

- ¡No tendrías que haber tirado, para empezar! Es obvio que no es tan fuerte como tú o el resto de equestres ¿Por qué lo has forzado?

- Oh, venga. Tampoco es para tanto.

- ¿Puedes hacer algo, Fluttershy?

- Hay que colocar el hueso de vuelta en su sitio cuanto antes.

- Ya me encargo yo- dijo AJ- Respira, Hope. Esto será un momento.

Otro sonido seco unido a un quejido fue la señal de que todo volvía a estar en su sitio.

- Ya está. Tengo que enyesarle el antebrazo, necesitaré medicinas también para calmarlo.

- Voy a buscarlas a la sala médica- dijo Spike.

- Tío, que flojo- se quejó Dash- Se ha quebrado con nada.

- ¡Rainbow!- saltó Fluttershy.

- Oye, no es culpa mía que sea un debilucho. Y menos que se doble por nada.

- ¡QUE TE JODAN, ZORRA DE MIERDA!

El rugido del aún dolorido Hope sorprendió a todas.

- ¿Qué me acabas de llamar?

- ¡LARGO! ¡LÁRGATE DE AQUÍ! ¡DÉJAME EN PAZ, VETE! ¡PIÉRDETE! ¡JÓDETE! ¡NO VUELVAS A APARECER ANTE MI OTRA VEZ! ¡LÁRGATE! ¡VETE AHORA!

- ¡Oye, a mí no me das órdenes! ¡Y no me grites! ¡No te consiento que...! Espera, ¿estás llorando? ¿En serio? ¿Por un brazo dislocado? Ni que nunca te hubieran hecho algo parecido.

- ¡DÉJAME EN PAZ! ¡ERES IGUAL QUE ELLOS! ¡ERES IGUAL QUE TODOS ELLOS! ¡DÉJAME EN PAZ, PUTA ABUSONA DE MIERDA! ¡JÓDETE! ¡LÁRGATE! ¡VETE! ¡VETE! ¡LÁRGATE DE MI VISTA! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE! ¡MUÉRETE!

La pegaso se sintió mal un segundo por razones que no explicaba, pero se le pasó rápido, riendo con expresión socarrona.

- Tío, eres penoso. Pensar que llegué a creer en algún momento que eras un peligro de verdad...

- Rainbow.

- ¿Qué?

Pero el rostro de la princesa no compartía su mofa. En más: su semblante era completamente serio y tenía severidad dibujada en sus ojos. El resto de sus amigas compartían la misma expresión, salvo Fluttershy, que prefirió concentrarse en calmar al furioso humano acariciándole el pelo.

- ¿Qué?- repitió. La risa se esfumó, pero no la expresión de guasa- Venga, no es para tanto.

- Ya has oído a mi invitado: vete. Podrás volver cuando dejes de comportarte como una perra. Pero hasta entonces no vuelvas.

- ¡¿Qué?! ¡¿Lo apoyas a ÉL?! ¿A ese maldito desconocido? ¿Por qué? ¡No es de los nuestros, nunca lo será! Sólo es un intruso y tú lo tratas como si fuera un amigo de toda la vida.

- Hope no tiene nada que ver con esta decisión. No del todo, al menos. Es que no necesito a un matón de capitana de mi guardia.

- Te equivocas: NECESITAS a un defensor en tu guardia.

- Firefly no pensaba lo mismo.

De repente, el rostro de la pegaso se endureció.

- Eso es bajo hasta para ti.

- Ya es hora de que aceptes la realidad, porque lo estás descargando con él. Firefly luchó por lo que creía... ¿Crees de verdad que se sentiría feliz viendo cómo tratas su legado así?

La pegaso endureció aun más su expresión de repudio. Se aguantaba las ganas de llorar.

- ¡Murió defendiéndote a TÍ! ¡Por lo que TÚ creías! ¡Me niego a dejar que eso nos mate a todos los demás!

- Ya basta. Pensé que necesitabas tiempo para aceptarlo, pero veo que sigues sin aprender nada de ese trágico evento. Asi pues, cuando aprendas a dejar el pasado en el pasado y le pidas perdón a Hope podrás volver, pero hasta entonces no quiero saber nada de tí como capitana. Adiós, Rainbow.

- ¡Bien! ¡Yo no quiero saber nada de tí tampoco! ¡No me vengas a llorar cuando el cielo se te caiga encima para que te ayude, porque no lo haré!

Dicho esto, se fue rompiendo uno de los ventanales. El aire se puso triste de repente.

- Twilight...- empezó Rarity, pero la princesa la acalló.

- Fluttershy, ayuda a Hope a volver a su cuarto y atiende su herida... ¿Está bien?

- Algo alterado, pero sólo tiene que relajarse... ¿Hope?

Pero el humano no contestaba. Se había tirado sobre el suelo, inerte, con los ojos desorbitados y mirando al vacía mientras mascullaba palabras incongruentes cuando de repente sintió que le faltaba el aire, empezó a respirar muy rápidamente, agitado, hasta que finalmente se desvaneció.